ECONOMIA
Con SanCor y La Serenísima complicadas, otras dos lácteas entran en fase crítica

El escenario comercial de varias de las principales alimenticias no deja de complicarse en la Argentina. La merma en el consumo, combinada con una inflación que aún se hace sentir y el incremento del costo laboral, mantiene en una situación por demás de endeble a un pelotón cada vez más grande de compañías de ese rubro. Un ejemplo del momento crítico que atraviesan varias empresas puede ubicarse en Nestlé, que inició 2025 con un freno en la producción. Otro caso es el Dánica, que cerró y reabrió su planta en Lavallol, aunque persisten los interrogantes respecto de su continuidad. Los casos de SanCor, en concurso de acreedores, y La Serenísima, en un tire y afloje entre Mastellone, Arcor y Danone, confirman que el sector lácteo enfrenta una instancia tan cambiante como complicada.
En ese contexto, otras dos compañías de ese rubro transitan un momento por demás de difícil y en el ámbito de la lechería sostienen que, de no cambiar la realidad comercial de ese nicho, los nombres de las firmas en crisis podrían multiplicarse en los próximos meses.
El caso más complicado corresponde a Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la dueña de marcas como Yogs y Shimy, y ligada a La Suipachense, empresa a cargo del grupo venezolano Maralac. En las últimas horas, se conoció que la compañía parará su producción por el lapso de 30 días.
Lácteas en crisis: bajas ventas y la incidencia del gremio ATILRA
La firma reconoció dificultades operativas y financieras, derivadas de factores como las complicaciones energéticas, los litigios laborales y hasta la crisis que mantiene al borde de la quiebra a la cerealera Vicentin.
«… en los últimos días se han intensificado una serie de dificultades que impactan directamente en nuestras operaciones; los cortes prolongados de suministro eléctrico en las plantas, los embargos judiciales recientes en Córdoba, derivados de reclamos salariales individuales y la situación crítica de público conocimiento de Vicentin, que ha restringido significativamente el acceso a los recursos necesarios para sostener la actividad», detalló la empresa, en una misiva dirigida a sus colaboradores.
«Pese a los esfuerzos que estamos realizando para resolver estos problemas, lamentamos informarles que, en este escenario, no podemos continuar con las actividades habituales durante los próximos 30 días», añadió.
ARSA viene de meses complicados a partir de cruces con el gremio ATILRA, que a mediados del año pasado amagó con imponer paros totales ante la decisión de la empresa de aplicar suspensiones en sus plantas en Córdoba y la provincia de Buenos Aires como forma de compensar la caída en las ventas.
Otra firma que situación complicada, y también fuertemente enfrentada con el sindicato, es La Lácteo, con operaciones concentradas también en la provincia de Córdoba. A principios del año pasado, la lechera sufrió un bloqueo por parte de ATILRA que, extendido por un lapso de dos meses, pegó de lleno en la endeble situación financiera de la compañía.
El conflicto redundó en la pérdida de proveedores, una caída en la comercialización por demás de pronunciada, y la merma en los fondos para cubrir los salarios. Al día de hoy, la operatividad de la empresa sigue comprometida y La Lácteo continúa haciendo esfuerzos por recuperar su caudal de producción.
Dada la dificultad para hacerse con financiamiento fresco, y mientras hace malabares para cubrir los sueldos, la cúpula de la compañía mantiene el diálogo con otra láctea, esto es, la santafesina La Ramada, que según medios como Bichos de Campo, podría hacerse con el 50% de las acciones de La Lácteo.
SanCor y La Serenísima, en la indefinición
Mientras tanto, siguen los interrogantes respecto de qué ocurrirá con el futuro de SanCor y La Serenísima, dos emblemas de la lechería nacional.
En el caso de SanCor, el 29 de este mes vence el plazo para que los acreedores de la láctea presenten la documentación requerida para verificar créditos. Lo que sigue a esa instancia será delimitar el pasivo de la unión de cooperativas. Se estima que SanCor debe al menos 400 millones de dólares.
Mientras tanto, la compañía prácticamente desapareció de la escena comercial. Su nivel de procesamiento es el más bajo del que se tenga registro: se ubica por debajo de los 60.000 litros diarios, una sombra de los 4 millones constatados en sus mejores épocas.
La compañía sigue adelante con la reducción de su plantel de trabajadores y, a través de jubilaciones, despidos y retiros voluntarios, achicó el número de empleados de 1.350 a 850 en el lapso de un año.
Por el lado de La Serenísima, la disputa por el control financiero y operativo de la marca entró en una cuenta regresiva de casi 30 días para definir si la oferta realizada por la dupla Arcor-Danone será aceptada por los accionistas de Mastellone.
La fecha no es casual, sino que deviene de analizar el contrato que se comenzó a negociar entre vendedores y compradores, luego de que el board de la empresa dueña de La Serenísima rechazara la propuesta inicial por considerar que no concuerda con las pautas establecidas en dicho convenio.
El portavoz de las primeras escaramuzas entre Arcor, Danone y Mastellone fue Carlos Agote, CEO de la compañía láctea, quien a fines de abril envió un comunicado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), para establecer la postura de los accionistas que deben aceptar o rechazar la compra del 49% que todavía controlan de la empresa fundada hace casi 100 años por la familia Mastellone.
Sin embargo, ni Agote ni los Mastellone concuerdan con la oferta que se les hizo que, según fuentes del mercado, es mucho menor a lo que esperaban e incluso más baja que lo que cobraron en operaciones anteriores cuando fueron cediendo parte de su capital para ir cumpliendo con el contrato sellado en el 2015.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,sancor,la lácteo,arsa,la serenísima,leche,alimenticia,vicentin
ECONOMIA
Orlando Ferreres, contundente: «El dólar debería estar en $1.815; faltaría una devaluación del 23%»

La economía argentina enfrenta un escenario de crecimiento moderado, baja inversión y desequilibrios externos que condicionan su desarrollo. Así lo afirmó el economista Orlando Ferreres, quien analizó la coyuntura macroeconómica y se refirió también al valor que debería tener hoy el dólar.
Según sus proyecciones, el crecimiento previsto para el próximo año será acotado. «Para este año, o sea, 2026, está previsto 3,5. No es un número muy interesante, pero en el mundo tampoco hay tantos lugares que crezcan. O sea, dentro de todo es pasable», explicó. No obstante, aclaró: «Es un crecimiento bajo, pero pasable».
La inversión, el principal límite al crecimiento
Ferreres señaló en diálogo con Canal E que el principal freno para una expansión más sólida es el bajo nivel de inversión. «Esto da 3,5 porque no hay mucha inversión bruta interna fija, que es demasiado baja en relación al producto«, sostuvo durante la entrevista.
Actualmente, la inversión se ubica entre el 14% y el 15% del Producto Bruto Interno (PBI), un nivel que considera insuficiente para sostener tasas de crecimiento más altas. «Para poder crecer al 6%, digamos, habría que invertir 26% del producto y eso estamos lejos todavía», subrayó.
Ferreres, contundente al referirse al tipo de cambio
Ferreres fue contundente al referirse al nivel del tipo de cambio necesario para equilibrar la cuenta corriente. «El tipo de cambio debería estar en $1.815 ahora, en enero de este año, pero está en 1.450, o sea que faltaría una devaluación del 23%«, afirmó.
Sin embargo, advirtió que una corrección cambiaria no está exenta de costos. «Eso trae cierta inflación, con lo cual, habría que calcular también», sostuvo, al referirse al impacto que una devaluación tendría sobre los precios.
Al analizar el atraso cambiario, el economista recordó que la Argentina convivió durante largos períodos con un tipo de cambio bajo. «En los siglos XIX y XX, el tipo de cambio promedio real estuvo 41% por debajo del promedio del tipo de cambio real desde largo plazo», explicó.
En esa línea, agregó una reflexión histórica: «La Argentina era rica y la gente venía para trabajar acá, seguro», concluyó.
Inversiones extranjeras, exportaciones y dólares
El economista también relativizó los recientes anuncios oficiales sobre inversiones externas. En ese sentido, cuestionó el énfasis puesto en desembolsos de bajo monto.
«Es muy poco el número y pensar que eso tiene que ser anunciado por el Codbene, también me parece un poco exagerado», afirmó, en referencia a inversiones de alrededor de 10 millones de dólares. Y agregó: «Obviamente no tiene sentido dar eso como gran noticia de inversión».
En relación al sector externo, Ferreres advirtió que el actual tipo de cambio no favorece el crecimiento de las exportaciones. «Las exportaciones están creciendo un poco, pero no mucho«, señaló, y remarcó que «para crecer más requerirían un tipo de cambio un poco más alto».
Además, alertó que el dólar barato incentiva la salida de divisas por turismo y consumo en el exterior. «Evitaría los viajes a Brasil, a otros lugares, que la gente está yendo bastante y eso, digamos, no ahorra dólares para el país», explicó en Canal E.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dolar,inversion
ECONOMIA
Por la baja del riesgo país, el Gobierno ya se podría financiar a tasas de un dígito en el mercado internacional

El riesgo país bajó ayer otro 2% y ya está al borde de perforar los 500 puntos básicos, algo que no sucedía hace ocho años. Esta fuerte demanda que favorece la cotización de los bonos argentinos implica además que para el Gobierno se acerca la reapertura del mercado internacional para la colocación de nuevos bonos.
La reducción del riesgo país hasta 513 puntos básicos es sinónimo a una reducción del costo de financiamiento para Argentina, aunque todavía hay camino para recorrer. El próximo objetivo es llevar ese indicador a unas 450 unidades, el mismo nivel que actualmente tiene Ecuador.
Este país sudamericano se encuentra en pleno proceso de colocación de su primer bono en dólares en el mercado internacional en más de siete años. Los fondos se utilizarían para recomprar deuda ya emitida, en una típica operación de administración de pasivos.
Pero además, también hay una ola de emisiones de deuda internacional de empresas y provincias argentinas. La semana pasada fue YPF, que reabrió un bono al 2034 y pagó un costo de 8,10% anual en dólares. Esta semana se viene la colocación de Córdoba, luego de salidas exitosas recientes de otros distritos como la ciudad de Buenos Aires y luego Santa Fe.
Según un posteo del experto en renta fija Juan Battaglia, los bonos ecuatorianos a 8 y 13 años de plazo podrían salir a tasas de 8,75% y 9,25% anual respectivamente. Como la deuda argentina cotiza a menos valor que la ecuatoriana, el rendimiento hoy de un bono a diez años se ubicaría en la zona de 9,5% anual.
Se trata de rendimientos que están todavía por encima de lo que consiguen empresas o provincias. La expectativa del equipo económico es que rápidamente converja esa tasa a la que paga el Gobierno. Por lo tanto, es razonable que decidan esperar un poco más para volver a los mercados internacionales para emitir nueva deuda, lo que resultaría un hito después de casi ocho años de ausencia total.
La baja del riesgo país está en línea con un dato que los inversores le dan un gran valor, que es la compra de dólares por parte del Central y la consiguiente mejora del nivel de acumulación de divisas. La intervención en enero supera ya los USD 1.000 millones (muy por encima de lo que esperaba el mercado) y el stock de reservas brutas cerró ayer en un nuevo máximo desde que gobierno Javier Milei, a 45.740 millones de dólares.
Esto refleja que el BCRA se tomó en serio la fase 4 del plan monetario, que consiste básicamente en la acumulación de reservas y la consiguiente emisión de pesos para remonetizar la economía. Un fortalecimiento del balance de la entidad monetaria es un reclamo insistente de parte de los inversores y la baja del riesgo país refleja el optimismo ante la decisión del Gobierno de encarar decididamente el asunto.
Enero arrancó de manera muy favorable para las expectativas del equipo económico. A la baja del riesgo país y la acumulación de reservas se suma la estabilidad cambiaria. La fuerte disminución de la demanda de dólares por parte del público y de las empresas le dio justamente más espacio al Central para comprar divisas en el mercado a lo largo del mes, incluso por encima de los proyectado por la mayoría de los analistas.
Incluso la colocación de deuda internacional por parte de otros emisores también le permite al Central acelerar sus compras, debido a que hay un aumento de la oferta de divisas que de otra forma no tendría demanda en el mercado.
Según informó el propio BCRA la semana pasada, aún restarían liquidar en el mercado local unos 3.600 millones de dólares.
ECONOMIA
Bonos y acciones que pican en punta con un riesgo país que ya marcó el menor nivel en más de 7 años

El riesgo país sigue en descenso, se acerca a los 500 puntos básicos y toca su menor nivel desde mediados de 2018. En este contexto, analistas consultados por iProfesional destacan cuáles son las acciones y bonos que se presentan como oportunidad de inversión.
El riesgo país es un indicador económico que mide la probabilidad de que un Estado incumpla con sus obligaciones financieras (default) en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Por lo que este índice influye directamente en el valor de los activos locales, ya que una baja en su nivel suele impulsar el precio de las acciones y bonos nacionales.
De hecho, que baje el riesgo país no solo le brinda mayor confianza a la economía doméstica, sino que también favorece a las empresas a la hora de tener que salir a financiarse, porque les disminuye la tasa de interés que deben convalidar para endeudarse en dólares.
El descenso de este indicador tiene correlación con el actual escenario económico, en el que se destacan el precio del dólar estable y las compras sostenidas de reservas por parte del Banco Central desde el pasado 5 de enero hasta la fecha, para reforzar las reservas.
A ello se le suman los ingresos de divisas por las emisiones de deuda del sector privado y de las provincias, sin incurrir en nuevo endeudamiento nacional.
«Es lindo lo que está pasando con el riesgo país. Creo que viene mucho de la mano de que el Gobierno está seriamente comprando reservas con el Banco Central y en un contexto en el que, además, el tipo de cambio está hasta bajando. También por la cantidad de dólares que entran de colocaciones privadas y de provincias», resume José Bano, economista y analista de mercados.
Por lo pronto, los distintos analistas consultados por iProfesional, recomiendan en qué acciones y bonos invertir en este momento de baja del riesgo país.
Bonos favorecidos por la baja del riesgo país
Con la baja del riesgo país, para los expertos, los bonos más favorecidos serán los emitidos a más largo plazo.
«Nos gusta la parte larga de la curva, en particular el Global 2041 (GD41), que vemos como el bono con el mejor retorno esperado en un escenario positivo», afirma Alejo Rivas, estratega en Balanz.
En un contexto muy favorable para créditos emergentes, sostiene que los bonos globales «empezaron a reaccionar» ante los más de u$s1.000 millones que el BCRA lleva comprados en enero para las reservas.
«Hacia adelante, vemos más recorrido en caso de consolidarse la compra de reservas durante la época de cosecha. Además, si Argentina llevase adelante operaciones de manejo de pasivos, como la de Ecuador, éstas podrían empujar aún más el riesgo país a la baja y facilitar el acceso fluido al mercado», sostiene Rivas.
Según lo demostrado por otros países de la región, el riesgo país argentino tiene potencial para una baja mayor de los actuales niveles cercanos a los 500 puntos básicos.
«Países comparables con Argentina están entre 200 y 300 puntos», grafica Marcelo Bastante, analista de mercados, sobre el margen de baja de este indicador clave.
Para Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, con un escenario de riesgo país en descenso, los principales beneficiados en bonos serían los «globales y bonares en dólares, como los emitidos al 2030 (GD30 y AL30) y al 2035 (GD35), que aparecen como los primeros candidatos, ya que una compresión del riesgo país se traduce directamente en suba de precios por caída de tasas implícitas».
En ello concuerda Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil: «En bonos, el que más me gusta es el emitido al 2035 (AL35) porque, en procesos de tasa (TIR) a la baja, debemos posicionarnos en los bonos que tengan mayor Duration Modificada (MD), porque son los que más suben de precio con cada baja de la TIR. Técnicamente, el emitido al 2041 (AL41) tiene mayor MD, pero también hay que considerar el riesgo. Así que el que, para mí, tiene la mejor relación riesgo-retorno es el AL35, que puede subir de 20% a 25% si el riesgo país cae por debajo de 400 puntos».
En la misma sintonía, Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, coincide: «Con la reciente baja del riesgo país, vemos una oportunidad clara en los bonos al 2035 (AL35) y 2041 (AL41), que son los que mejor capturan la ganancia de capital en un escenario de mayor compresión del spread».
A ello agrega Auxtin Maquieyra, gerente Comercial de Sailing Inversiones: «Con un riesgo país en proceso de compresión, vemos valor tanto en renta fija como en renta variable. En bonos soberanos, preferimos la curva media y larga, donde la mayor duration permite capturar un potencial superior de ganancia de capital ante una baja adicional de spreads».
En este contexto, destaca al bono al 2038 (AE38), con una TIR de 9,45%, y al emitido al 2035 (AL35), con una TIR de 9,3%, que «ofrecen una relación riesgo–retorno más atractiva que la parte corta, donde gran parte del ajuste ya estaría incorporado».
Acciones recomendadas para invertir con riesgo país a la baja
Por el lado de las inversiones en acciones argentinas recomendadas en este escenario de menor riesgo país, los analistas detallan que el sector bancario será el más favorecido.
«La baja del riesgo país beneficia a todas las empresas, especialmente a aquellas con acceso al mercado de capitales, ya que pueden obtener financiamiento más barato», detalla Rubén Pasquali, analista de Fernández Laya, a iProfesional.
Desde en análisis de Andrés Repetto, analista de mercados y fundador de Andy Stop Loss, «si las medidas oficiales siguen reacomodándose con el riesgo país, con acumulación de reservas y leyes que fomenten el crecimiento de la industria y el empleo, me parece que el sector bancario será un claro ganador».
Esto se debe, según su argumento, a que con un aumento del consumo por parte de una clase media con mejores salarios y crecimiento del mercado laboral, «las entidades podrán dar más créditos, captar más ahorros y trabajar de bancos. Cosa que hace décadas no ocurre, por lo que me parece que es un sector que tiene mucho para crecer y Argentina empieza a ser un país normal». Sus acciones preferidas son Grupo Galicia (GGAL) y banco BBVA.
«En acciones, el foco está en bancos y utilities, sectores muy sensibles al riesgo soberano. Entidades como Grupo Financiero Galicia, Banco Macro o BBVA Argentina suelen reaccionar rápido ante expectativas de normalización financiera, mientras que empresas reguladas como Pampa Energía, Central Puerto o Transportadora de Gas del Sur (TGS) pueden beneficiarse de un escenario de mayor previsibilidad macro y ajuste de tarifas», resume Castro a iProfesional.
En tanto, Marcelo Bastante, analista de mercados, reflexiona: «El riesgo país a la baja es beneficioso para las corporativas, sobre todo las que tienen posibilidad de tomar deuda en el exterior, o las que tienen o buscan socios del exterior, pues uno de los componentes que tiene la tasa de descuento cuando un inversionista del exterior invierte es el riesgo país. Dicho esto, no modifica mi perspectiva general de ´positiva´ para las acciones de sectores ligados a la energía, como Edenor, YPF, Central Puerto, entre otras, que son empresas de capital intensivo y necesitan financiamiento a largo plazo para apalancar los proyectos de gran infraestructura».
En ello, suma Guidi: «Las acciones, en general, están prácticamente todas subvaluadas si asumimos un escenario optimista respecto a baja del riesgo país, en un 2026 con crecimiento económico e inflación controlada. Las que más me gustan son los bancos, donde, de los grandes, elegiría Grupo Galicia, porque Macro es el que más ha subido y los bancos suelen moverse todos de manera similar», puntualiza a iProfesional.
También agrega empresas ligadas al petróleo, como el CEDEAR de Vista y acciones de YPF y empresas de servicios, como Autopistas del Sol.
Al respecto, Maquieyra resume: «La renta variable también se beneficia de un riesgo país a la baja, ya que reduce la tasa de descuento de los flujos futuros y mejora el acceso al financiamiento, amplificando valuaciones. Dentro de este universo, priorizamos Oil & Gas, un sector con alta visibilidad de flujos y planes de inversión sostenidos. En particular, Vista Energy e YPF combinan crecimiento, disciplina financiera y una elevada sensibilidad positiva a una normalización del costo de capital».
Finalmente, agrega que el sector bancario tendrá una «buena perfomance si continúa el crecimiento económico y el crédito continúa aumentando. En este segmento, destacamos Banco Macro y Banco Galicia».
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,acciones,bonos,bolsa,dólar hoy,ahorro,inversión,inversiones,ganar plata,tasa,tasas,pesos,inflación
POLITICA2 días agoMientras Quilmes arde, Mayra Mendoza viaja a Bogotá para defender a Cristina Kirchner
POLITICA1 día agoJuan Grabois contó que le pidieron plata para ir a un programa de C5N
POLITICA2 días agoLa apuesta del Gobierno por la “Argentina Week” en Nueva York: los funcionarios y líderes de sectores estratégicos que asistirán
















