ECONOMIA
Cuál es la vida útil de la batería del auto y en qué casos hay que cambiarla

Cuando los autos tenían paragolpes de acero, un empujón de otro auto bastaba para poner en marcha un vehículo que no arrancaba porque alguien olvidó apagar las luces o la radio durante toda la noche.
Con la llegada de los paragolpes de plástico en los años 90, ya no se pudo empujar con un auto y se necesitó que esa tarea la hagan por lo menos dos personas. Era cuestión de dar contacto, colocar segunda marcha y pisar el embrague hasta que el vehículo tenía algo de velocidad para poder soltar el pedal izquierdo y que arranque el motor.
Pero con el advenimiento de las cajas automáticas, arrancar el auto de ese modo ya no es una opción. Si un auto moderno se queda sin batería, lo más recomendable es llamar al auxilio mecánico o conseguir un vecino o amigo que tenga los cables para hacer un puente con otro vehículo.
La parte buena de este modernismo es que la mayoría de los autos de nueva generación apagan las luces y la radio automáticamente al detener el motor y trabar las puertas. De este modo, el olvido del conductor se suele compensar con tecnología.

Lo que no ha cambiado es la vida útil de las baterías que alimentan los sistemas eléctricos de los vehículos, que no tienen nada que ver con las baterías de iones de litio que tienen los autos eléctricos e híbridos, porque esas se utilizan para hacer que se muevan las ruedas y nada tienen que ver con las luces o los sistemas eléctricos de confort y seguridad.
Las baterías ya no tienen plomo y no se les puede rellenar el contenido sacando los tapones para colocar agua destilada. Son unidades selladas e inaccesibles para los usuarios, y tienen una vida útil más breve que las viejas y pesadas baterías de ácido.
Una de las claves para que un auto consuma la batería de manera normal es que la misma tenga el amperaje y la capacidad de consumo que tiene el auto. No todas las baterías van en todos los autos. Sólo es cuestión de leer las especificaciones en el manual del vehículo y comprar el tipo de batería que corresponde con el mismo.
La otra clave es el funcionamiento del alternador, que no es otra cosa que el mecanismo que convierte la energía cinética del motor en energía eléctrica con la cual se carga la batería mientras está en marcha el motor. Si el alternador no funciona, aunque la batería sea nueva se agotará por el consumo de electricidad del auto y dejará de funcionar porque no podrá generar la chispa de las bujías. Si el auto está en marcha empezarán las fallas de encendido y si está detenido, no arrancará.

El primer síntoma que se aprecia es la dificultad para arrancar. El motor de arranque (comúnmente conocido como burro de arranque) de un auto requiere mucha energía para poner en funcionamiento el motor de combustión. Si la batería no tiene toda la carga, encender el auto será más dificultoso.
Otras señales para tener en cuenta son el parpadeo de las luces, tanto interiores del tablero como las de iluminación exterior. Esa es una señal inequívoca de un agotamiento inminente de la batería. También pueden apreciarse corrosión en los bornes, las dos terminaciones superiores de negativo y positivo con las que se genera el circuito eléctrico, y una tendencia a hincharse de la carcasa de la batería, en cuyo caso es recomendable su reemplazo rápidamente.
Ante problemas de este tipo, lo primero que hay que hacer es revisar la batería levantando el capó y verificando su aspecto. Las baterías modernas tienen un testigo en la tapa. Es un círculo transparente que deja ver el color de fondo. Si ese “ojo mágico” está de color verde, la batería está cargada, pero si está de color negro significa que no tiene carga. Si en cambio está transparente o incoloro, significa que hay un problema en la carga y se debe revisar.

Las baterías actuales tienen una vida útil que varía de los 3 a los 5 años. Si no se sobre exige el elemento, el reemplazo debe hacerse aproximadamente a los 4 años desde nueva. Para esto, es fundamental comprar la batería en un comercio especializado que ofrezca garantía, ya que, si la batería estuvo acumulada en un stock por varios meses, el tiempo de vida corre igualmente y podría dejar de cargar anticipadamente.
Hay dos factores que inevitablemente afectan el rendimiento y exigen mayor consumo de electricidad: los extremos de temperatura. Tanto en zonas muy frías como en las que tienen temperaturas muy elevadas, la batería se ve sometida a esfuerzos mayores a los normales para su funcionamiento.
Las altas temperaturas aceleran las reacciones químicas internas, generando una degradación y evaporación más rápidas del electrolito, que es la sustancia a través de la cual se genera la electricidad entre el polo positivo y el negativo. Asimismo, las bajas temperaturas reducen su capacidad, obligándola a esforzarse más para suministrar la misma energía, especialmente en el momento del arranque.

Una de las formas de exigir menos la batería de un auto es dejándolo a resguardo de las temperaturas extremas durante las horas de reposo, tanto de noche en invierno o en las horas de más calor durante el día en verano.
La otra acción que puede aliviar el esfuerzo y prolongar su vida útil es encender el vehículo con todos los dispositivos que consumen electricidad apagados, tanto luces como radio o sistemas de infotainment, y especialmente el equipo de aire acondicionado. Una vez que el auto ya está en marcha, encender esos sistemas no generará perjuicio para la batería del auto.
También es importante encender el vehículo con cierta frecuencia. Cuando un auto está detenido mucho tiempo, más de una semana por ejemplo, la batería puede empezar a descargarse, especialmente si no es nueva y está en el último 30% de su vida útil. Encender el motor y dejarlo regulando al menos 5 minutos será suficiente para que la batería recupere carga normal.
auto mechanic,battery,bizarre vehicle,busy,cable,car,car battery,clean,close-up,color image,control,directly above,domestic car,engine,high angle view,horizontal,human hand,land vehicle,macro,mechanic,men,mode of transport,modern,new,objects/equipment,oil,only men,palm,part of vehicle,photography,preparation,repair shop,repairing,screw,showing,skill,specialization,teaching,technician,technology,transportation,uniform,working
ECONOMIA
Italia extendió hasta el 1 de mayo la reducción del impuesto especial sobre los combustibles

El Consejo de Ministros de Italia aprobó la ampliación hasta el 1 de mayo de la reducción del impuesto especial sobre los combustibles, que implica un descuento de 24,4 céntimos por litro y que originalmente expiraba el 7 de abril.
Durante una rueda de prensa, el ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, informó que la extensión de la medida tendrá un costo de 500 millones de euros, que se compensarán con los 300 millones de euros provenientes del sobrecoste del IVA en marzo y los ingresos de las subastas de CO2.
La decisión contempla también una intervención dirigida a las empresas agrícolas y la prórroga de la reducción fiscal para el sector de la pesca.
Giorgetti advirtió que, si persiste la situación internacional, Italia podría superar el 3% del déficit/PIB. “Está claro, será inevitable si la situación no cambia. Expresé esta opinión al comienzo del conflicto, la reiteré en el Eurogrupo y lo haré en cualquier foro internacional en el que participe, porque esta es la realidad”, señaló.
Con la medida, los fondos asignados por el gobierno para enfrentar el alza del precio de los combustibles superan los mil millones de euros.
Según Giorgetti, el decreto aprobado “servirá de amortiguador hasta el 1 de mayo”. Y añadió: “Después, acontecimientos geopolíticos que, obviamente, no dependen de nosotros, sugerirán otro tipo de intervenciones en una situación que es objetivamente muy complicada en todos los sentidos, incluido el económico”.
En Italia, más de la mitad del precio del combustible corresponde a gravámenes como el IVA y otros impuestos indirectos usados para obtener financiación pública en momentos de necesidad.
De acuerdo con datos del Ministerio de Comercio, entre el 23 de febrero y el 30 de marzo, los precios de la gasolina subieron un 4,8%, mientras que el diésel aumentó un 19,4%.
En otro orden, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el jueves por la noche que las fuerzas estadounidenses aún no comenzaron a “destruir lo que queda en Irán” y señaló que más infraestructuras del país están en la mira.
El mandatario afirmó en su red Truth Social que el Ejército estadounidense “ni siquiera empezó a destruir lo que queda en Irán. Los puentes son los próximos, luego las plantas de energía eléctrica”, en referencia a posibles ataques contra infraestructura clave.
En el mismo mensaje, el presidente indicó que el liderazgo del país persa debe actuar con rapidez para alcanzar un acuerdo con Washington. “El liderazgo del ‘nuevo régimen’ de Irán sabe lo que tiene que hacer, y tiene que hacerlo RÁPIDO”, expresó.
Europe
ECONOMIA
Qué sectores se subieron a la ola y aprovecharon el impulso del RIGI, las bajas de impuestos y Vaca Muerta

En el inicio de 2026 coexisten indicadores económicos positivos y negativos en Argentina, pero destaca la continuidad del proceso de estabilización, sostenido por el mantenimiento del superávit fiscal y una política monetaria que busca normalizar el régimen cambiario.
Tras años de desequilibrios, el pilar central del programa económico continúa siendo el ordenamiento de las cuentas públicas. En este escenario, algunos organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) proyectan un crecimiento cercano al 3,8% para 2026, posicionando al país como el de mayor crecimiento en la región.
Según los especialistas, este impulso responde a una combinación de factores macroeconómicos y reformas legales que han comenzado a reconfigurar la estructura productiva. Entre ellos, el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) ha sido determinante para destrabar proyectos de gran escala en sectores estratégicos como el petróleo y la minería.
A esto se suma una política de reducción de la presión fiscal, con la baja de retenciones a las economías regionales y la disminución de aranceles de importación, lo que ha abaratado el costo de bienes de capital e insumos clave para la producción.
Las actividades más dinámicas
La actividad económica actual se caracteriza por una marcada dispersión. Mientras el nivel agregado de producción muestra signos positivos, sectores como la intermediación financiera, la minería y los hidrocarburos exhiben el comportamiento más dinámico.

Daniel Garro, economista y director de Value International Group, sostiene que la mejora es evidente en áreas donde los precios se han sincerado: “Todo lo que es energía, petróleo, gas, agroindustria, campo y servicios financieros son la parte más pujante y se van a seguir consolidando en el futuro”.
Para Garro, este proceso se profundiza con la reciente baja de retenciones, “marcando un camino donde la macroeconomía ordena el escenario para que la microeconomía resuelva su eficiencia”.
La macroeconomía ordena el escenario para que la microeconomía resuelva su eficiencia (Garro)
José Vargas, director de Evaluecon, describe el modelo como uno de “dos motores”, donde las actividades con ventajas comparativas naturales o tecnológicas lideran la marcha.
Vargas identifica a Vaca Muerta (extracción de petróleo y gas no convencional), la minería (litio y cobre), la agroindustria y los servicios de economía del conocimiento como los grandes ganadores.
Las estadísticas respaldan esta visión. Durante 2025, el sector de intermediación financiera lideró el alza con un 24,7%, seguido por la explotación de minas y canteras con 8%. El sector energético, en particular, logró un superávit récord de USD 7.815 millones, transformándose en un sostén estructural de la balanza comercial argentina.
Osvaldo Giordano, presidente del Instituto de Estudios de la Realidad de América Latina (Ieral), dijo a Infobae que, comparando el nivel de actividad entre noviembre del 2023 (mes previo al cambio de gobierno) y enero 2025 (último dato disponible) aparece que a nivel agregado la producción aumentó, según el EMAE, 6,4%. No obstante, aclaró que la dispersión entre sectores es enorme.
Giordano destacó: “Intermediación financiera, minería e hidrocarburos y agro son los sectores más dinámicos. Los servicios muestran un comportamiento intermedio y por debajo del promedio. Industria y construcción registran fuertes caídas en el nivel de producción”.

Para Giordano, crecimiento de los sectores pujantes dependerá de la celeridad de las reformas estructurales: “Depende de muchos factores, uno muy importante es la velocidad a la que avanzan las reformas que mejoran el entorno para la actividad productiva. Ordenando el sistema productivo más ramas industriales entrarían en el grupo de mayor dinamismo”.
Oportunidades y límites
El fenómeno de Vaca Muerta y la potencia del sector agroindustrial generan lo que los especialistas denominan un “efecto derrame”, aunque con características específicas. Según Vargas, este impacto se canaliza a través de cadenas de valor como la logística, el transporte, la infraestructura y los servicios industriales de metalmecánica.
El impacto de Vaca Muerta se canaliza a través de cadenas de valor como la logística, el transporte, la infraestructura y los servicios industriales de metalmecánica (Vargas)
Daniel Garro observa un cambio demográfico impulsado por estas inversiones: “Está empezando a haber muchas mudanzas, gente que se va de las grandes ciudades hacia el interior. El interior del país es mucho más eficiente que las grandes ciudades al dejar de haber políticas distributivas”. El economista argumenta que el desarrollo de Vaca Muerta beneficia de manera directa e indirecta a quienes se instalan en sus cercanías, expandiéndose luego al resto del país a través del consumo y el turismo.
Por su parte, Osvaldo Giordano aporta una visión más cauta sobre la inmediatez de estos beneficios. Si bien reconoce que sectores como las refinerías de petróleo están en expansión, advierte que el impacto pleno se verá cuando la infraestructura permita disponer de gas abundante a bajo costo, lo que inducirá el desarrollo de múltiples ramas industriales.
Apertura comercial
El RIGI se ha consolidado como una herramienta fundamental, aunque su maduración requiere tiempo. Para Garro, el régimen ha sido un “total éxito”, evidenciado en la cantidad de proyectos aprobados que deben volcar el 40% de la inversión comprometida en sus primeros dos años.
“La idea de Milei era un RIGI para todo el país, una regulación completa que implicara baja de gastos e impuestos mucho más rápida; como no salió, se implementó este esquema para quienes pongan mucha plata”, explica el economista.

Domingo Cavallo, en sus análisis de perspectiva para este año, coincide en que el RIGI brinda argumentos sólidos para el crecimiento, pero subraya la importancia de la secuencia de las reformas. Para el exministro, es vital que se extiendan los incentivos fiscales similares a los del RIGI hacia las pequeñas y medianas empresas, permitiendo que el crecimiento llegue también a los sectores que dependen del mercado interno.
No obstante, Giordano observa: “El RIGI son inversiones que llevan un largo período de maduración. La reducción de retenciones, al ser tan parcial, operó más como un gesto que como un incentivo potente”.
Desmantelar la protección arancelaria afecta negativamente a los sectores protegidos, aunque beneficia a quienes utilizan esos productos como insumos (Giordano)
El director del Ieral advierte también que desmantelar la protección arancelaria afecta negativamente a los sectores protegidos, aunque beneficia a quienes utilizan esos productos como insumos.
El contexto internacional y la “ventana” del litio
El escenario global, aunque es complejo, presenta desafíos geopolíticos que Argentina podría capitalizar. Un informe del BBVA Research resalta que un conflicto prolongado en Medio Oriente elevaría la inflación global, aunque Argentina, como exportador neto de energía, podría ver fortalecido su resultado energético por aumentos en el precio del petróleo.

En la misma línea, el BID destaca la “ventana de oportunidad estratégica” que representa el litio. Argentina integra el “triángulo del litio”, un recurso cuyo valor potencial equivale a varias veces el PBI nacional. Según el organismo, la condición de Sudamérica como una “zona de paz” sin conflictos religiosos ni territoriales de magnitud atrae a las grandes economías que buscan diversificar sus proveedores de minerales críticos para la transición energética.
No obstante, el BID advierte que transformar este potencial en riqueza efectiva depende de la calidad de los marcos regulatorios y la estabilidad política, factores que históricamente han sido obstáculos para el desarrollo sostenido del país.
Desafíos: reservas, inflación y empleo
A pesar de los indicadores positivos en sectores intensivos en capital, la macroeconomía argentina aún enfrenta frentes complejos. La inflación, aunque en descenso, registra una inercia elevada. Tras haber cerrado 2025 en un 31,5%, se proyecta que finalice 2026 en torno al 24%. El proceso de desinflación se ha visto afectado por el ajuste de precios regulados, el precio de la carne y el impacto de los combustibles.
Transformar el potencial del litio en riqueza efectiva depende de la calidad de los marcos regulatorios y la estabilidad política (BID)
Domingo Cavallo alerta que la reducción del índice de riesgo país es incluso más prioritaria que la baja inmediata de la inflación. “Si no baja la tasa de riesgo país, siempre estará como espada de Damocles un posible salto devaluatorio”, sostiene. Para el el exministro, es fundamental alcanzar una liberalización cambiaria completa para que las expectativas de los inversores ayuden tanto a la estabilidad como al crecimiento.
En el plano laboral, la situación es paradójica. A pesar de la expansión del PBI, la tasa de desempleo subió al 7,5% a finales de 2025, el valor más alto para un cuarto trimestre desde 2020. El BBVA destaca que el dinamismo se concentra en sectores con “menor efecto multiplicador sobre el empleo”, lo que limita la percepción de la mejora macroeconómica en los hogares. La informalidad laboral persiste en niveles altos, alcanzando el 43% del total de trabajadores.
Como contrapartida al auge extractivo y financiero, el actual modelo económico impone condiciones extremadamente exigentes para las actividades que crecieron bajo el esquema anterior. Según José Vargas, existen sectores que hoy “luchan por sobrevivir”, especialmente aquellos enfocados exclusivamente al consumo doméstico.
Existen sectores que hoy luchan por sobrevivir, especialmente aquellos enfocados exclusivamente al consumo doméstico (Vargas)
Bajo el subtítulo de actividades en riesgo o con dificultades de adaptación, se evidencia un panorama complejo para diversos sectores. La industria textil y de calzado aparece como una de las más vulnerables debido a su alta sensibilidad ante la apertura de importaciones y la pérdida de la protección arancelaria previa.
En una situación similar se encuentra el ensamblaje de electrónica de consumo, que enfrenta desafíos significativos frente a la competencia internacional al depender históricamente de regímenes de promoción. Por otro lado, la construcción y la obra pública, a pesar de haber mostrado una leve recuperación en 2025, continúan sufriendo el impacto de un nivel de gasto de capital estatal extremadamente bajo, lo que condiciona el crecimiento potencial del país.

Las pyme volcadas al mercado interno atraviesan una fase crítica, especialmente aquellas cuya rentabilidad estaba ligada a una estructura de subsidios energéticos, tasas de interés negativas o esquemas de precios congelados que ya no forman parte del modelo actual.
Osvaldo Giordano es tajante respecto a esta transición: “Las reglas de juego imperantes hasta 2023 indujeron el desarrollo de muchas actividades con muy bajos niveles de competitividad. Algunas empresas podrán reconvertirse, pero en otras las brechas de competitividad son muy difíciles de superar”.
Las reglas de juego imperantes hasta 2023 indujeron el desarrollo de muchas actividades con muy bajos niveles de competitividad (Giordano)
Daniel Garro plantea que más que sectores condenados, existen empresas ineficientes que deben afrontar la realidad de precios sincerados. “Cuando la marea baja, te das cuenta quién tenía malla y quién estaba desnudo”, afirma citando a Warren Buffett, para explicar que aquellas unidades productivas que basaron su ganancia en una “ficción de costos bajos” hoy enfrentan su desaparición o una transformación inevitable.
Africa,Commodities Markets,LEGACY: Financials (TRBC),Financials (TRBC level 1),Workforce
ECONOMIA
Argentina tiene un promedio de 12,9 asalariados por empresa y amplias brechas con economías desarrolladas y países de la región

En Argentina están registradas unas 361.500 empresas productoras de bienes y servicios privados: se excluyen empleadores del sector público, servicios de enseñanza, salud, actividades culturales, deportivas, de esparcimiento y prestaciones en casas particulares, dado que generalmente no se consideran emprendimientos orientados al crecimiento.
Entre octubre de 2023, al final del gobierno anterior de Alberto Fernández, y octubre de 2025, los datos de la división de estudios de ARCA muestran que tanto la cantidad de estas empresas como el empleo asalariado con aportes a la seguridad social disminuyeron 2,5 por ciento.
En este período, el empleo pasó de 4,78 millones de trabajadores formales a 4,66 millones, lo que representa la pérdida de 114.910 puestos, mientras el Producto Bruto Interno (PBI) del conjunto sectorial creció 5,9 por ciento.
Entre octubre de 2023 e igual mes de 2025 el empleo asalariado registrado en el sector privado de bienes y servicios cayó 2,5% y el PBI aumentó 5,9 por ciento
De la comparación entre la cantidad de asalariados y el total de empresas registradas en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) surge un promedio de 12,9 asalariados por empleador, sin variaciones significativas respecto a períodos anteriores.
Esta cifra es menor que el rango de 14 a 25 observado en economías desarrolladas como Estados Unidos (23 a 25), Japón (20 a 23), Corea del Sur (18 a 20) e Israel (14 a 16), donde las empresas de tamaño mediano y grande son más frecuentes, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Al mismo tiempo, Argentina supera a España y Polonia (ocho y diez empleados en promedio), Italia (siete a nueve) y México, Chile y Grecia (cuatro a seis), mercados donde las pyme y microempresas dominan la estructura.
El último reporte de la OCDE sostiene: “Diferencias en el tamaño promedio de las empresas por país dejan expuestas las dinámicas particulares de cada economía, con algunos mercados donde las compañías suelen tener mayor número de asalariados en nómina que en otros”, según cifras presentadas por David Halabisky, director de análisis de políticas del organismo.
Halabisky sumó: “Estas cifras ponen de manifiesto no solo un predominio de la pequeña empresa en Europa y países de América Latina, sino también distintas formas de regulación laboral y obstáculos estructurales para el escalamiento de los negocios”.
Diferencias en el tamaño promedio de las empresas por país dejan expuestas las dinámicas particulares de cada economía (Halabisky)
Por ramas de actividad, la estadística oficial revela que los sectores catalogados como capital intensivo -debido al uso predominante de equipamiento pesado y tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial-, constituyen los que agrupan la mayor cantidad de asalariados por empleador: 75 y 90 asalariados en empresas mineras y del sector energético, respectivamente. En ambos casos se registraron mínimas variaciones promedio por establecimiento.
En los sectores de mano de obra intensiva, los promedios de empleados por establecimiento son los siguientes: servicio de agua y cloacas, 56; banca y seguros, 34; información y comunicaciones, 27; industria manufacturera, 23; construcción, 18; transporte y logística, 15; hoteles y restaurantes, 11; comercio y reparaciones, 8; y el agro, poco más de seis.
La relación entre empleo y tamaño empresarial coloca a Argentina en un punto intermedio entre los países desarrollados, donde predominan compañías de gran porte, y regiones como Europa central o América Latina, marcadas por la fuerte presencia de micro y pequeñas firmas. La OCDE subraya que estos indicadores reflejan los perfiles regulatorios y estructurales de cada mercado.
Productividad laboral y cambios sectoriales
El ritmo de reducción porcentual del empleo asalariado contrastado con el crecimiento económico arroja un alza de la productividad media laboral de 8,5% en 2025 respecto de 2023, aunque los avances varían por sector. Se destacan incrementos en productividad en bancos y seguros (30,1%), explotación minera (23,4%) y hoteles y restaurantes (17,6). También hubo mejoras en construcción (8,4%), transporte y logística (6,7 %) y agro (2,5%). Por otro lado, se observaron caídas en comercio y reparaciones automotrices (2%), electricidad y gas (1,3 %) e industria manufacturera (1,2 por ciento).
En el recuento agregado, que computa tanto empleo registrado como no registrado y al conjunto de asalariados e independientes, junto al PBI de toda la economía, la productividad aumentó 0,2%, es decir, 0,24 puntos porcentuales.
Bajo un índice base 100 para el año 2004 -con baja inflación y expansión de la actividad-, el promedio de productividad en 2025 alcanzó los 110,4 puntos, un avance bruto anual de 0,47% en 21 años.
De todos modos, el nivel vigente se ubica 13,6% por debajo del máximo histórico de la serie, los 127,8 puntos obtenidos en 2013, año de cepo cambiario y fuertes controles. Además, la productividad resulta 6,5% menor respecto al promedio de las dos décadas anteriores al actual gobierno.
Un estudio de la división de investigaciones de JP Morgan-Chase, que toma como base 100 la productividad de alimentos y bebidas (sin incluir minería ni energía, petróleo y gas), identifica precisamente a la producción de alimentos y bebidas como el único rubro de clara vocación exportadora y competitividad global.
La producción de alimentos y bebidas aparece como el único rubro de clara vocación exportadora y competitividad global (JP Morgan)
Dentro de ese ranking, la petroquímica y la siderurgia figuran en posiciones menores, aunque el mismo informe remarca que estos sectores, pese a su eficiencia, enfrentan un mercado escaso en escala y elevados costos energéticos.

Inversión y composición sectorial en 2025
El proceso de desregulación, la apertura comercial y la baja o eliminación de retenciones y aranceles sobre maquinaria, equipos e insumos productivos, así como el fin del Impuesto PAIS, modificaron la composición de la inversión bruta interna fija, tanto en el bienio de gobierno como en el promedio de la serie de poco más de dos décadas.
Según el Ministerio de Economía, estas políticas buscan apuntalar el Producto Bruto Interno (PBI), el empleo, y a la vez aumentar la productividad y el alcance comercial de las empresas locales.
Promediando las dos décadas previas a la gestión de La Libertad Avanza liderada por Javier Milei, la tasa de inversión bruta interna fija sobre el PBI era de 19,2 %. En 2025, la tasa ascendió a 19,6 %, si bien permanece por debajo del pico histórico de 21,6 % registrado en 2011 antes del cepo cambiario.
Es necesario implementar medidas similares al Régimen de Inversiones para Grandes Empresas para pequeñas y medianas empresas y propiciar un clima de inversión más inclusivo (Ferreres)
Orlando Ferreres, economista y ex viceministro de Economía, dijo a Infobae: “Es necesario implementar medidas similares al Régimen de Inversiones para Grandes Empresas para pequeñas y medianas empresas y propiciar un clima de inversión más inclusivo, acercando la Inversión Bruta Interna Fija al 25% del PBI”.
Según los datos más recientes de las cuentas nacionales, que informa el Indec, en 2025 se registró el mayor valor de la serie iniciada en 2004 para la inversión en Equipo Durable de Producción (EDP), especialmente por la importación de material de transporte vinculado a la minería y el desarrollo petrolero y gasífero en Vaca Muerta, sector que también alcanzó un récord.
Durante el período de análisis, la inversión en EDP pasó de representar el 52% del total al 62% en 2025; la construcción retrocedió de 40,9% a 30,2%; otras construcciones (por cuenta propia, agropecuarias, pozos petroleros) se mantuvieron en 6,5% y el resto (investigación y desarrollo, recursos biológicos y exploración minera) aumentó de 0,5% a 1,3 por ciento.
Pymes,industria,trabajador,planta industrial,maquinaria,producción,metal,empleo,fábrica,herramientas
POLITICA2 días agoMilei se pone al frente de la defensa de Adorni y lo suma a un acto por Malvinas en una nueva muestra de respaldo
CHIMENTOS2 días agoOriana Sabatini sorprendió al elegir a una famosa como madrina de Gia, su hija con Paulo Dybala
ECONOMIA3 días agoBanco lanza un plazo fijo inédito: sigue a la inflación y permite retirar intereses todos los meses
















