ECONOMIA
El dólar cripto se dispara arriba de $1.400 tras el triunfo del peronismo en la Provincia

El dólar cripto suele ser utilizado como una referencia para lo que puede ocurrir con el tipo de cambio, ya que su cotización siempre se mantiene actualizada. Este domingo, luego del triunfo del peronismo en laselecciones bonaerenses el USD Coin, la stablecoin atada al dólar, presentó una suba.
Entrada la tarde del domingo, esta stablecoin se recalentó y trepó 1,6% en las últimas 24 horas, para alcanzar los $1.430,84, según el exchange Ripio. Si bien es solo un activo digital, su variación puede servir como referencia para lo que puede ocurrir este lunes en el mercado.
Es que, tal como ocurrió en elecciones pasadas, un revés del Gobierno puede impactar en los activos argentinos e impulsar al alza el dólar.
Luego de una semana en la que se ubicó en promedio en $1.385, el dólar cripto subió este fin de semana y supera los $1.430 por la tarde. De esta forma, superó a las otras cotizaciones que cerraron el viernes a:
- MEP: $1.386
- Contado con liquidación: $1.388,15
- Blue: $1.370
- Oficial: $ 1.380
El plan del Gobierno para estabilizar al dólar
El ministro de Economía, Luis Caputo, advirtió la semana pasada, previo a las elecciones: «Solo vamos a acelerar, como quiere la gente. Avanzaremos con las reformas tributaria y laboral para seguir cambiando el país».
«Se viene cometiendo una saga de errores y aplicando medidas parche», dicen algunos analistas.
Enterado de esas lecturas que hacen incluso algunos de sus excompañeros de trinchera ubicados en puestos estratégicos del mundo financiero, el ministro de Economía reposteó un video de otro usuario en el que se lo muestra asegurando: «Se hizo campaña prometiendo este cambio. La gente quiere que aceleremos, no que frenemos. Y eso es lo que vamos a hacer».
De esta forma, el jefe del Palacio de Hacienda, y hombre decisivo en el gobierno libertario, buscó llevar tranquilidad a los mercados a pocas horas de los comicios en los que La Libertad Avanza buscará hacer un buen papel en la provincia de Buenos Aires, gobernada por el peronista Axel Kicillof.
En especial, el oficialismo pretende obtener un resultado aceptable en el conurbano bonaerense, bastión del kirchnerismo.
En este escenario de alto voltaje, también el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, ratificó la vigencia de las bandas cambiarias acordadas con el FMI y rechazó de plano la posibilidad de una devaluación.
Quirno aseguró que la política económica tiene «un norte muy claro», más allá de la contienda electoral, reforzando la idea de continuidad y disciplina que el Gobierno busca transmitir en la previa a los comicios.
El funcionario, que desempeña un rol clave para conseguir el financiamiento necesario para pagar los vencimientos mensuales de deuda, dijo que las intervenciones en el mercado cambiario se limitan a situaciones de falta de liquidez, financiadas con recursos propios generados a partir del superávit fiscal.
«No se tocarán reservas ni se comprometerá el acuerdo con el FMI«, enfatizó Quirno.
Explicó que la política cambiaria apunta a alcanzar la estabilidad dentro de las bandas establecidas desde abril: comprando dólares en el piso y vendiendo en el techo.
La banda cambiaria cerró la semana a $950,99 por dólar para la compra y $1.471,41 para la venta.
La incertidumbre política siempre tiene como consecuencia una presión sobre el tipo de cambio, y pone a prueba la capacidad del Gobierno para mantener la estabilidad.
Luis Caputo alista medidas para el día después de las elecciones
Por eso, en caso de que el resultado del domingo sea adverso, el equipo económico ya elabora un plan para que los bancos puedan garantizar liquidez en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).
Si hace falta, el Banco Central está en condiciones de introducir algunos cambios que terminen obligando a las entidades financieras a liberar dólares.
«Se adoptarán todas las medidas que hagan falta para sostener la estabilidad», es el mensaje que llega desde la Casa Rosada.
Así, todo indica que, según la reacción que tengan los mercados al resultado electoral de este domingo, puede haber novedades entre lunes y martes con nuevas «comunicaciones» de la autoridad monetaria.
¿Harán falta? En las filas oficialistas dicen que todo está bajo control. Pero por las dudas, los bancos están listos. Es que, algunos banqueros están casi seguros de que habrá nuevas decisiones de la autoridad monetaria que los obligarán a desarmar posiciones en dólares, probablemente desde la semana próxima.
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ECONOMIA
La crisis en la industria y la lenta reactivación económica enfrían el entusiasmo de los empresarios con el Gobierno

El clima entre los industriales y el Gobierno está caldeado. Pudo observarse claramente esta semana, primero con el fuerte discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso en contra de “la industria prebendaria”, y luego con la respuesta que los miembros de la UIA dieron a través de un contundente comunicado, en el que no sólo remarcaron la difícil situación que están atravesando muchos sectores manufactureros sino que también le pidieron “respeto” al Gobierno.
Milei es duro con la industria desde que llegó. Vale nomás recordar el discurso que dio en la sede de la UIA para el Día de la Industria, durante su primer año de gestión, en septiembre de 2024. “Para proteger a la industria se le robó al campo, y lo único que se generó es un sector adicto al Estado”, dijo en esa oportunidad, entre otras frases lapidarias contra el sector que lo había recibido en su propia casa.
En ese entonces, el Gobierno ya impulsaba un fuerte ajuste económico para lograr el tan deseado superávit fiscal, pero los empresarios se mostraban expectantes en torno a las promesas que se les hacía en materia de reformas estructurales y normalización de la macroeconomía.
Actualmente, a más de dos años de gestión, la economía sigue sin reactivarse de forma generalizada, la apertura a las importaciones y la baja de aranceles avanzó y la baja de impuestos prometida se quedó a mitad de camino por falta de recursos. Muchas industrias se ven forzadas a cerrar sus puertas, como FATE o Whirlpool, y otras buscan adaptarse al nuevo escenario.
Festejaron los industriales la sanción de la reforma laboral -aunque limitada-, las desregulaciones, la baja de algunos impuestos y también la baja de la inflación
Claro que no son todas malas noticias para el sector empresario. Festejaron los industriales la sanción de la reforma laboral -aunque limitada-, las desregulaciones, la baja de algunos impuestos y también la baja de la inflación, así como la normalización de otras variables económicas. Pero en las empresas manufactureras prima la preocupación por la caída de la actividad y la saturación de productos importados, ante lo que -según los empresarios- “la cancha no está nivelada”.
Esta inquietud se intensifica dentro de la UIA, donde las bases presionan a la mesa chica para que eleve los reclamos al Gobierno y obtenga resultados. A ello se suman las “agresiones verbales del Presidente” a referentes importantes de la industria -como Paolo Rocca, del Grupo Techint, o Javier Madanes Quintanilla, de Aluar y Fate- lo que incrementó el malestar.

Un dirigente de la central fabril apuntó que el núcleo del conflicto reside en la visión presidencial: “Milei dice que la industria es un fetiche”. La fuente reveló a Infobae que las bases exigieron una respuesta, ya que “las cosas están complejas; hay sectores en situación crítica”.
Desde la UIA consignaron: “la industria es muy relevante en términos de PBI. Aportamos mucho más de lo que realmente participamos del producto y generamos mucho empleo”. También aclararon que el sector industrial no fue responsable por las políticas previas y solicitaron “respeto” para reconstruir la confianza perdida.
La Asociación Empresaria Argentina (AEA) también emitió un comunicado en tono similar. Mencionó la necesidad de “promover un diálogo constructivo y respetuoso entre el gobierno y el sector privado” para “avanzar hacia un crecimiento sostenido”, entre otros conceptos. Rocca, miembro de la AEA y de la UIA a través de Techint, aparece como uno de los principales blancos de las críticas presidenciales, quien lo apodó “Don Chatarrín” por los precios de sus productos..
Varias fuentes consultadas aseguraron que “no hubo una voz en la UIA que no quisiera expresarse luego del discurso de Milei en el Congreso”. “Todos dieron su opinión y la mitad habló de respeto”, confiaron desde el comité ejecutivo de la entidad.

Rocca respondió con una carta pública una vez y luego se llamó a silencio. Ahora, fue la UIA la que habló, en representación de todos los industriales. Pero al día siguiente de que la entidad manifestara la preocupación por la situación crítica de la industria y le pidiera “respeto” al Gobierno, el propio Rocca mostró el compromiso de Techint con la Argentina.
“Nuestro compromiso con Argentina es pleno. La región es hoy uno de los principales focos de inversión del Grupo Techint a nivel mundial”, dijo el presidente y CEO del grupo, a través de la cuenta de X de Tecpetrol, en el marco de una visita al área Los Toldos II Este, el yacimiento de petróleo no convencional que la compañía tiene en Vaca Muerta y que proyecta “una inversión de más de USD 2.500 millones; generar más de 4.000 empleos directos; la participación de más de 700 empresas nacionales y una producción de 70.000 barriles diarios de petróleo”.
En este contexto, el rol del presidente de la UIA, Martín Rappallini, no es fácil, asumen en su entorno. El industrial del sector de cerámicas no quiere pelearse con el Gobierno, sino más bien construir puentes para lograr resultados en favor del sector, pero la presión de las industrias por medidas que ayuden a la industria es cada vez mayor, por lo que está en una encrucijada y tiene dos años por delante difíciles, coinciden dirigentes del comité ejecutivo.
Tras la difusión del comunicado, Rappallini expuso en diversos medios: “Queremos que vuelva el Milei que decía que los empresarios son héroes”; “Criticar al sector empresario no nos lleva a ningún lado” y “Hay que mirar al empresario y entenderlo más”, fueron frases que dijo en distintas entrevistas.
El dirigente fabril debe hacer equilibrio entre fijar claramente su posición, y la de sus colegas, en defensa de la industria, y no romper lanzas con el Gobierno para mantener abierto el puente que hoy tiene con el equipo económico. De hecho, semanas atrás fue recibido -junto a otros dos miembros de la mesa chica de la UIA- por el ministro Luis Caputo y el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, con quienes están llevando adelante una agenda de temas a resolver con ida y vuelta de propuestas.

Uno de los dirigentes contó a Infobae: “Nosotros no teníamos intenciones de hacer un comunicado porque veníamos trabajando con Caputo y Lavigne. No podemos dinamitar el único puente que tenemos, pero surgió el domingo luego del discurso de Milei”. Sobre el futuro inmediato, agregó: “Las bases van a seguir presionando, especialmente los que peor están” y no avizoró una pronta recuperación de la actividad.
En el sector bancario, una fuente analizó los desafíos de la recuperación: “Hay un desafío que es cómo va a ser el timing de la recuperación para que la sientan todos los sectores. Está claro que derrotar la inflación es costoso, en todos los países que la han combatido tardan mucho tiempo y tiene costos en términos de actividad. Además, hay una reconversión de Argentina y eso genera ganadores y perdedores; el tema es cuánta paciencia tendrá la sociedad”. Añadió que si bien le gustaría que las formas del Presidente sean distintas, considera que “Argentina hoy no es una panacea pero tampoco está en recesión. Estamos creciendo poco y desparejo”.
Apuntó también que “Hay coincidencia en el empresariado sobre la necesidad de desregular más la economía y que se bajen más impuestos pero “no hay un pedido de volver al pasado”. Remarcó la doble realidad que predomina en el empresariado: “En todos lose sectores tenemos esta dualidad, de padecer los costos del cambio y gozar de los beneficios de las nuevas reglas”.
En la rama de la construcción también recibieron con desagrado las declaraciones de Milei contra los industriales y aprovecharon para remarcar que, a diferencia de la UIA, el sector observa una total falta de contacto con el ministro Caputo. Un empresario dijo a Infobae: “No nos atiende, no conoce el tema, no le interesa, no tiene ninguna respuesta para darnos respecto a la inversión en obra pública que es cero y va a seguir siendo cero”.
ECONOMIA
Por qué el riesgo país de Argentina se sacudió más que el promedio de la región desde el inicio de la guerra en Irán

El índice de riesgo país volvió a exhibir una sensibilidad superior frente a los shocks externos en comparación con sus pares de América Latina. Durante el actual episodio de volatilidad global generado por la guerra en Irán, el salto en el indicador local se destacó por encima del promedio de la región.
Factores como la estructura macroeconómica, la dinámica de reservas internacionales y la reacción de los mercados ante señales locales parecen ubicar a la deuda argentina en una posición de mayor fragilidad ante eventos internacionales.
Según datos del Banco Central de República Dominicana, el índice de mercados emergentes EMI de riesgo país mostró movimientos dispares en América Latina desde el inicio de la guerra en Irán. El análisis realizado por Infobae revela que la sensibilidad del spread argentino frente al shock externo fue considerablemente mayor al de la región.
Durante la semana del 27 de febrero al 5 de marzo, el índice EMI de riesgo país mostró una volatilidad significativa en los mercados latinoamericanos. Argentina registró el mayor valor absoluto al alcanzar 576 puntos el 27 de febrero y el menor el 4 de marzo con 535 puntos, lo que representó una variación máxima de 41 unidades, equivalente al 7,66%, cuarto mayor valor relativo. Este movimiento reflejó el impacto diferencial que tuvo la guerra en Irán sobre la percepción de riesgo de la deuda soberana argentina en comparación con el resto de la región.
El promedio latinoamericano, medido por el EMBI Latino, osciló entre un máximo de 302 puntos el 3 de marzo y un mínimo de 292 el 4 de marzo, con una variación absoluta de 10 unidades, equivalente a 3,42%. Esta diferencia fue mucho menor a la observada en Argentina y refleja una estabilidad relativa del indicador regional frente a la volatilidad del caso argentino durante los días de mayor tensión internacional.
Si se considera la magnitud de los cambios, Bolivia se ubicó como el país con la mayor variación relativa en el período, con una diferencia de 46 puntos entre el valor máximo (486 el 3 de marzo) y el mínimo (440 el 5 de marzo), equivalente a un 10,45%. Chile y Uruguay también presentaron oscilaciones importantes: en el caso chileno, el índice varió 7 puntos entre extremos, lo que representó un 7,87%, mientras que en Uruguay la diferencia fue de 6 puntos, correspondiente a un 8,33 por ciento.
Entre los países que mejor resistieron la volatilidad, Panamá y Colombia mostraron las menores variaciones absolutas y relativas. Panamá presentó una diferencia de 4 puntos entre extremos, lo que significó un 2,7%, mientras que Colombia tuvo una variación de 9 puntos, equivalente a un 3,14%. Estos resultados evidenciaron una baja sensibilidad de sus spreads de riesgo en el contexto de incertidumbre externa.
Los datos analizados llegan al 5 de marzo. El viernes el índice de riesgo país argentino volvió a subir hasta superar los 570 puntos, el punto inicial del día previo al inicio del conflicto en Medio Oriente.
El análisis de los bancos de inversión de Wall Street aporta elementos para entender por qué el spread argentino resultó más vulnerable frente al shock externo que el de sus pares regionales. Los informes consultados identifican una serie de factores estructurales y coyunturales que amplifican la sensibilidad de la deuda soberana argentina ante episodios de volatilidad internacional.
Citi destaca que, pese a señales iniciales de estabilización bajo la gestión de Javier Milei, existen riesgos persistentes. Entre ellos, el informe menciona las “reservas netas negativas” en el Banco Central, la volatilidad de tasas de interés y la posibilidad de un escenario de estanflación.
La persistencia de reservas netas negativas, la volatilidad de las tasas de interés y un potencial entorno estanflacionario representan riesgos significativos (Citi)
En palabras textuales del reporte: “La persistencia de reservas netas negativas, la volatilidad de las tasas de interés y un potencial entorno estanflacionario representan riesgos significativos”.
Estos factores limitan la capacidad del país para enfrentar shocks externos y condicionan la credibilidad del programa económico.
Wells Fargo, en su análisis sobre vulnerabilidades de mercados emergentes ante shocks geopolíticos, ubica a Argentina entre los países más expuestos.
El informe resalta: “Los países que dependen del financiamiento externo, con perfiles de deuda soberana adversos y reservas internacionales inadecuadas, son los más vulnerables. Argentina y Turquía aparecen como los más vulnerables.” La dependencia del financiamiento externo, combinada con un perfil de deuda adverso y reservas internacionales insuficientes, incrementa el grado de exposición de la economía argentina ante crisis internacionales.
La dependencia del financiamiento externo, combinada con un perfil de deuda adverso y reservas internacionales insuficientes, incrementa el grado de exposición de la economía (Wells Fargo)
Morgan Stanley aporta otra perspectiva al considerar que la sostenibilidad del programa de acumulación de reservas depende de la recuperación de la economía y del crecimiento de la demanda por pesos.
El reporte advierte: “¿Qué tan sostenible es el programa de compras de divisas? La respuesta corta es que las compras de divisas pueden sostenerse mientras la actividad económica se recupere y la demanda de moneda local aumente. De lo contrario, la emisión monetaria asociada a las compras de divisas debe ser esterilizada… una opción que podría eventualmente conducir a volatilidad en el mercado cambiario y monetario.” Así, la fragilidad cambiaria y la necesidad de esterilizar la expansión monetaria añaden tensión a la estabilidad financiera.
En el terreno de la inflación, Morgan Stanley identifica una mayor exposición argentina al traspaso de precios internacionales al índice de precios local, en particular por el peso de los combustibles en la canasta de consumo.
Según los analistas de MS: “El traspaso inflacionario depende del peso de los combustibles en el índice de precios al consumidor y de las políticas internas: México es el menos afectado; Chile y Argentina son los más expuestos.” Esta característica amplifica los efectos de shocks externos sobre la economía doméstica y, en consecuencia, sobre el spread de riesgo.
El traspaso inflacionario depende del peso de los combustibles en el índice de precios al consumidor y de las políticas internas: México es el menos afectado; Chile y Argentina son los más expuestos (Morgan Stanley)
La vulnerabilidad cambiaria y el riesgo de una crisis de balance de pagos son otros elementos citados por Wells Fargo.
El banco advierte: “Los países asociados a fundamentos débiles y valoraciones caras pueden experimentar una fuerte reversión. Aquellos con vulnerabilidades elevadas pueden atravesar crisis de balanza de pagos, fuertes desaceleraciones económicas o, peor aún, default soberano. Argentina y Turquía aparecen como los más vulnerables…” La debilidad de los fundamentos macroeconómicos y la valoración de los activos argentinos elevan la posibilidad de episodios de reversión brusca.
Según estos informes de bancos de Wall Street, la mayor exposición argentina ante shocks externos no responde a un único motivo, sino a la combinación de factores estructurales -como la debilidad de las reservas internacionales, la dependencia del financiamiento externo y la volatilidad de tasas de interés- y a condicionantes coyunturales, como el contexto inflacionario, la sostenibilidad de la política monetaria y el perfil de deuda soberana.
Las citas de los bancos de inversión relevadas por Infobae muestran que el mercado percibió estas vulnerabilidades de manera más aguda durante el episodio de la guerra en Irán, reflejándose en los movimientos del spread de riesgo soberano.
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ECONOMIA
Clima de Negocios: Argentina Week, el ritmo de la economía y la reelección de Milei, según el presidente de JP Morgan

Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia y uno de los organizadores del Argentina Week –junto a la Embajada Argentina en EEUU y Bank of Americas y el fondo Kaszek–, anticipó que el evento de promoción que el gobierno de Javier Milei celebrará la próxima semana en Nueva York está “mega sold out”.
El encuentro reunirá a más de 400 líderes del sector privado, funcionarios de Estados Unidos, referentes de la política internacional, al gabinete local y a buena parte del círculo rojo vernáculo. Habrá más de 50 CEOS y presidentes de empresas argentinas como panelistas y más de 100 como asistentes.
Según el ejecutivo, “el objetivo es promover Argentina y, si el evento sale bien, se medirá por el impacto en nuevas inversiones directas”.
En una entrevista con Infobae, Gómez Minujín analizó las expectativas y desafíos para la llegada de capitales al país, la estrategia del gobierno, el rol de los mercados internacionales y la coyuntura económica. Además, describió la situación actual de JP Morgan en el país y la relación entre Argentina y Estados Unidos.
“Hay un interés muy importante por Argentina. Se intentó en otro momento, pero nunca se llegó a concretar. Ahora hay una sensación de que hay cambios, por la situación que está viviendo Argentina, por el presidente Milei o una combinación de esos factores. Va a ser un evento único, que hasta ahora nunca ocurrió para Argentina”, detalló el ejecutivo en diálogo con este medio.
Es hijo de la artista plástica Marta Minujín y del fallecido economista Juan Carlos Gómez Sabaini. Tiene 60 y pasó la mitad de su vida en el banco estadounidense que tiene su orígenes en 1799 y a John Pierpont Morgan como referente: ingresó al banco en 1995 y preside la filial local desde 2008. Antes pasó por el BID, en Washington. Presidió ArteBA, es cofundador y miembro del Consejo Consultivo de Fundación Cruzada Argentina y presidió hasta el año pasado Amcham, la centenaria cámara de empresas de EEUU en el país.
En la flamante torre del banco más grande de EEUU y el más grande del mundo si se toma en cuenta su valor de mercado, unos USD 780.000 millones, en Park Avenue, en el Midtown de Manhattan, se desarrollará la primera jornada de Argetina Week. Jamie Dimon, el CEO de la entidad presentará a Javier Milei.
— ¿Qué cree buscan los inversores que asistirán al evento?
— Es una agenda amplia y con distintos temas: salud, tecnología, economía del conocimiento, agrobusiness, minería, energía. También funcionarios del gobierno de EEUU, embajadores de ambos países, ministros y funcionarios del gobierno argentino, con Milei a la cabeza. Jamie Dimon, el CEO de JP Morgan, va a abrir el evento y va a presentar al Presidente. El objetivo es promover a Argentina. Estamos apuntando a la economía real, a las finanzas también, pero sobre todo a inversión directa que Argentina necesita.
— ¿Qué le falta a Argentina para terminar de convencer a ese público inversor?
— Algo que falta todavía es conocimiento sobre lo que está pasando en Argentina. Se va a discutir y mostrar dónde está el país parado en este momento y qué es lo que falta. Hay que transmitir confianza. Muchos inversores miran la coyuntura, pero también se preguntan qué va a pasar el año que viene en las presidenciales. Los últimos presidentes no lograron renovar sus mandatos porque la sociedad no estaba contenta. ¿Esta vez se dará vuelta de página y Argentina logrará posicionarse, generar empleo, bajar la inflación de verdad y mantener el superávit? Es una pregunta que todo el mundo se hace. ¿Por qué nos va mal teniendo recursos naturales, recursos humanos, un territorio increíble sin problemas raciales y religiosos? Es el momento para creer que esta vez puede ser diferente.
— ¿Qué serían un Argentina Week exitoso?
— Que los participantes sientan que Argentina es un país donde conviene invertir. Ese sería el éxito.
— ¿Cómo definiría la relación bilateral entre Argentina y EEUU?
— No recuerdo un momento de tanta cercanía. Más allá de la relación personal entre Milei y Trump, el gobierno americano nos ve como un aliado particular e importante. El año que viene hay elecciones y suele haber hay mucha volatilidad y temor, la gente se va al dólar. Cosas que ocurrieron en el pasadas. Estoy convencido de que Estados Unidos va a jugar un papel importante, como pasó en la elección de medio término del año pasado, tratando de ayudar en la estabilización del país.
— ¿Ve una situación similar, un eventual apoyo si es necesario?
— Sí, porque ven a Argentina como un aliado estratégico.
— ¿Cómo ve la economía argentina en este 2026, considerando el escenario internacional y los conflictos bélicos recientes?
— Argentina siempre ha siempre una economía cerrada y es un país más débil desde el punto de vista financiero. Necesitamos que el mundo esté bien para poder acceder al mercado. Nos impacta lo pasa en Medio Oriente porque se genera una incertidumbre mundial que hace que todo cueste más. No se resolvieron los problemas y no hay acceso al mercado de capitales, algo que ahora no se podrá hacer por un tiempo. Estamos en un proceso de estabilización, luego de estar en riesgo sistémico en 2023. Las cosas se van resolviendo de a poco, pero aún no llegamos al otro lado del río. En algún momento de este año habría que salir al mercado internacional de capitales. El ministro Luis Caputo no quiere hacerlo a tasas elevadas y tiene sentido para proteger el superávit fiscal.
— El Gobierno parece privilegiar el mercado interno a la hora de buscar para financiamiento, ¿coincide con esa estrategia?
— Apenas haya una nueva ventana para acceder al mercado internacional, debería tratar de hacerlo. Aunque ahora es más compleja la situación. Además, en paralelo, hay que generar un mercado de capitales local, como tiene la mayoría de los países del mundo. Desde que expropiaron las AFJP, un gravísimo error, se destruyó el mercado de capitales.
— Áreas de research de muchos bancos internacionales emitido informes críticos sobre Argentina en la última semana. ¿Los bancos le soltaron la mano al país?
— No, no creo. Hablo por nosotros: tenemos la visión constructiva de que la inflación va a seguir bajando. El año cerrará en torno al 26%, por debajo de 2025, y habrá un crecimiento de 3,4%, con arrastre estadístico del año pasado. No todos los sectores están bien: agro, energía y, potencialmente, minería están mucho mejor que otros que dependen del consumo masivo. Estamos cambiando a ser una economía más abierta y en ese proceso habrá ganadores y perdedores, por eso hay ruido y preocupación. El sector industrial pide un tipo de cambio distinto o que no se bajen los impuestos para hacer importaciones. Son situaciones de ajuste puntuales. El Gobierno dice, por su parte, que sin resolver la macro, no se puede resolver la micro.
— ¿Qué es lo que más te preocupa de la coyuntura macroeconómica argentina?
— No quiero sonar sesgado porque mi especialización es financiera, pero Argentina tiene que acceder al mercado de capitales a tasas más bajas. No tiene que crecer una disconformidad en la sociedad por falta de crecimiento del sector privado. Por eso hacemos el Argentina Week, para tratar de generar inversión en el sector privado, en la economía real. Debemos lograr que la economía crezca en su conjunto, algo que aún falta.
— Además de bajar la inflación, ¿en qué debería enfocarse Argentina a corto plazo?
— Tenía que pasar la reforma laboral, no solo para modernizar una ley sino para mostrar que el Gobierno tiene gobernabilidad para lograr hacer reformas.
— ¿Es una buena reforma?
— Es una buena reforma, pero que no va ser un game changer, no es que por eso todo el mundo va a venir a invertir. La confianza es importante. Otra vez, hay que ver qué pasa en las elecciones el año que viene. Creo que una continuidad sería positiva.

— ¿Ve que eso tiene posibilidades de ocurrir, la continuidad?
— Creo que sí. Depende mucho de factores que ya mencioné, como acceso al mercado, crecimiento de la inversión, reducción de la inflación y que no se entre en una recesión. Son factores importantes. La gente vota por el bolsillo, por su situación personal. Si hoy hubiera elecciones, el presidente Milei ganaría. Tampoco hay oposición, se quedaron sin discurso renovador.
— Hay una tensión creciente entre el Gobierno y sectores empresariales, sobre todo industriales. ¿Cómo ve ese contexto?
— Los industriales necesitan que bajen las tasas de interés para poder renovarse, para competir con el mundo. Necesitan maquinaria y mayor inversión. No hay sector de construcción, no hay un mercado de hipotecas. Si el riesgo soberano sigue alto será muy difícil que bajen las tasas y está la reforma tributaria, aunque el Gobierno seguramente dirá que ya se bajaron algunos impuestos y retenciones y que el superávit es una condición esencial. Esa es la tensión que se está dirimiendo hoy.
— ¿La virulencia en los discursos complica estos procesos?
— Los ataques personales no sirven. Nunca estuve a favor de los ataques personales, que sí los hubo, y muchos, enmomentos anteriores, cuando los presidentes agarraban a alguien y lo ponían entre la espada y la pared. El Presidente tiene su estilo y mal no le está yendo. Es importante escuchar todas las posiciones y respetarlas.
— Hablemos del banco, ¿qué es JP Morgan hoy en Argentina?
— Este país es increíble y puede dar mucho más. Es como tener un auto de carrera que lo tenés frenado. Por eso invertimos continuamente. Tenemos un centro de servicios, el BACC, Buenos Aires Corporate Center, donde trabajan 4.000 personas y vamos a crecer a 5.000. Estamos abriendo muchas posiciones: el año pasado tuvimos 1.000 contrataciones y recibimos 50.000 aplicaciones. Vamos a seguir creciendo porque hacemos un trabajo de alto valor agregado. No somos un call center. Además de eso, tenemos nuestro negocio tradiciona, la banca de inversión tradicional, con el que ayudamos a las empresas grandes a conseguir financiamiento y financiamos proyectos.
— ¿Cómo es exportar servicios, a la propia corporación en este caso, desde Argentina con el actual nivel de dólar y de costos?
— El costo es el doble que en India y Filipinas, por ejemplo. Y se está acercando al de algunos países más desarrollados, como a los de algunas áreas de Inglaterra. El tema es que acá hay talento, igual o mejor que en los lugares más sofisticados del mundo. Es más alto que hace un año el costo salarial argentino, pero al mismo tiempo se compite con posiciones de primer nivel en otras partes del mundo que son más caras todavía. No nos medimos con la India, nos medimos con Estados Unidos. Y ahí todavía seguimos siendo muy competitivos.
— ¿Hace cuánto está en el banco?
— Hace 30 años. Como presidente, desde el 2008. Pasé por unas cuantas crisis.
— ¿Cuál fue el mejor y el peor momento en esas décadas?
— Estaba en el banco, pero no a cargo de la presidencia, en 2001. Fue el peor momento. Tremendo, una crisis financiera sistémica gravísima, Argentina dio muchísimos pasos para atrás. Tendríamos que analizar cómo es que llegamos a ese punto, a esa bomba de tiempo. El año de la pandemia, 2020, fue también muy complicado. Lamentablemente, en Argentina uno está acostumbrado a vivir siempre en crisis por eso esta situación de ver cuál es el ajuste más fino es bastante inusual.
— ¿Y el mejor momento?
— Ahora estamos viviendo una de las mejores etapas. Hay expectativa de que Argentina puede dar vuelta a la página y salir adelante. Si Argentina no lo logra, si el Gobierno no puede y los argentinos nuevamente caemos en el fracaso, va a ser muy difícil de sostener. Hoy la sociedad no está tan bien, pero tenemos expectativas de estar mejor, mucha gente apuesta a esto. Si no lo logramos como sociedad en su conjunto y con el liderazgo del Gobierno, va a ser muy decepcionante.
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