ECONOMIA
El pico de inflación obligó recalibrar la fase 4 del plan: ajuste monetario, dólar pisado y recuperación en suspenso

El 2,9% del índice inflación de enero encendió todas las alarmas. No tanto por el número, que aún siendo muy alto tuvo algunos atenuantes, sino por el recorrido. Se trató del octavo mes de suba y fue casi el doble del piso registrado en mayo pasado (1,5%). Es difícil argumentar que el proceso de desinflación sufrió simplemente una desviación o un leve percance.
Esta realidad obligó al equipo económico a revisar la marcha de la fase 4 del plan monetario, que arrancó con el inicio de 2026. El resultado es incluso mejor al esperado desde el punto de vista de la compra de reservas por parte del Banco Central, que está a punto de llegar a los USD 2.000 millones.
Ese volumen de intervención del BCRA superó ampliamente las expectativas que había a fin de año. Se juntaron dos situaciones: por un lado creció la oferta de divisas por la liquidación de los dólares que captaron empresas y provincias en el mercado internacional después de las elecciones legislativas.
Al mismo tiempo, cayó la demanda de dólares del público y empresas. El resultado es una caída significativa del dólar, que en el segmento mayorista perforó los $ 1.400 y en el minorista se derrumbó 70 pesos en lo que va de 2026.
Este ingreso de divisas rompió con la escasez que caracteriza el primer trimestre. Y el Gobierno lo aprovecha como puente financiero para llegar bien parado al momento de liquidación de la cosecha gruesa, desde fines de abril hasta junio.
La contrapartida de la compra de dólares fue la expansión monetaria del Banco Central. Sin embargo, la remonetización definida para la fase 4 del programa en la práctica no empezó. La suba de la inflación obligó al Tesoro a retirar la totalidad de los pesos emitidos del mercado desde el arranque del año.

El último miércoles se vio mejor que nunca esta dinámica. El Central compró USD 214 millones, una cifra récord. Del otro lado, el Tesoro refinanció el 123% de los vencimientos con el mercado, lo que en la práctica implicó retirar 1,7 billones de pesos.
Este ajuste monetario tiene como objetivo directo retomar el sendero de desinflación. El objetivo es evitar que la oferta creciente de pesos por parte del BCRA choque contra un nivel de demanda bajo y siga presionando sobre los precios.
El ajuste monetario tiene como objetivo directo retomar el sendero de desinflación
La estrategia de demorar la remonetización tiene consecuencias: la inmediata es una caída inesperada del dólar, con el mayorista perforando los 1.400 pesos. La otra es un nivel de actividad que no repunta y obliga a tener más paciencia. La expectativa es que la muy buena cosecha de soja que se avecina no solo genere muchas divisas, sino que también derrame en distintos sectores.
El arranque del año, sin embargo, también obligó a recalcular las expectativas para el 2026. Ahora el mercado espera un poco más de inflación para el año que hace tres meses y un crecimiento económico más moderado. En su último informe sobre Argentina, J.P.Morgan estimó que la inflación terminará el año en niveles del 26 por ciento.
La consecuencia inmediata del salto inflacionario es un deterioro mayor de los salarios, que siguen sin recuperar los niveles de 2023. Además, la fuerte suba de los servicios públicos resta poder adquisitivo para las compras de primera necesidad. Para colmo, el rubro alimentos y bebidas subió 4,7% solo en enero.
La baja nominal del dólar y una inflación mensual arriba del 2,5% implica una dinámica complicada, básicamente porque la economía se vuelve a encarecer en dólares. El tipo de cambio real ya se apreció 10% desde el arranque de 2026, con lo cual se perdió la mitad de la mejora que se había conseguido en el segundo semestre de 2025.
El peligro es que si la inflación se mantiene elevada y el tipo de cambio sigue con presión bajista borre toda la ganancia de competitividad del año pasado. Para sectores como la construcción se trata de un duro golpe cuando todavía no se termina de recuperar. El costo vuelve a crecer, pero el valor del metro cuadrado en dólares casi no se mueve. El turismo receptivo también se ve impactada con una economía que se vuelve a encarecer para el visitante extranjero.
La media sanción de la modernización laboral fue festejada por el Gobierno y por las principales cámaras empresarias. La iniciativa modifica muchos aspectos de las relaciones laborales y reduce el poder sindical, al darle prioridad a las negociaciones por empresa incluso por encima del convenio colectivo.

REUTERS/Ueslei Marcelino/File Photo/File Photo
La referencia es la reforma laboral de Brasil de 2017, bajo la presidencia de Michel Temer. El resultado de los cambios implementados es tomado como un ejemplo del rumbo a seguir. El empleo formal subió fuertemente en los años sucesivos y cayó la informalidad. Obvio ayudó una economía en expansión durante esos años.
La reforma laboral en la que se embarca el Gobierno debe mostrar resultados en dos ejes. Por un lado, reducir al máximo la litigiosidad laboral, conocida como la industria del juicio, en la que intervienen empleados, abogados, peritos y jueces. Si lo logra, será un enorme paso.
El otro desafío es conseguir una mejora gradual en el empleo formal. De nada sirven las leyes laborales si el único fin es abaratar los despidos, dejar de pagar horas extras o excluir el medio aguinaldo en el caso de una indemnización.
De nada sirven las leyes laborales si el único fin es abaratar los despidos, dejar de pagar horas extras o excluir el medio aguinaldo en el caso de una indemnización
Mientras tanto, el mercado aguarda cuáles son las novedades que prometió Luis “Toto” Caputo tras un almuerzo en Olivos con Javier Milei y el titular del BCRA, Santiago Bausili. La principal apuesta es que se vienen medidas para flexibilizar los controles cambiarias para las empresas. La restricción cruzada, que impide operar en el oficial si antes hubo ventas de dólares por el MEP o contado con liquidación es otra alternativa en la que se podría avanzar.
La eliminación gradual del cepo permitiría ponerle un piso un poco más alto al dólar y captar una mayor cantidad de inversiones extranjeras, sobre todo a través del circuito financiero. La posibilidad de devolver al mercado local a la categoría de “emergente”, algo que se estuvo especulando en las últimas jornadas, parece todavía algo lejano y requeriría la remoción total de los controles cambiarios
ECONOMIA
El dueño de Manaos habló sobre la indemnización de más de $800 millones a un exvendedor: “No sé qué cuenta hacen para llegar a esas cifras”

El caso del vendedor de Refres Now SA, el fabricante de la gaseosa Manaos, que logró en primera instancia de la justicia laboral mendocina un fallo a favor de más de $1.463 millones de pesos que la Corte Suprema de Justicia de la provincia redujo a poco más de $807 millones entre una “indemnización” de USD 223 millones e “intereses” por $584 millones, sigue provocando estupor.
El caso se suma a una serie de fallos aberrantes de los fueros laborales y pega en el centro del debate sobre el proyecto de modernización laboral al que en la semana dio media sanción el Senado. En particular, la decisión del gobierno de que la futura ley defina claramente qué conceptos y sumas corresponden en una indemnización, cuando efectivamente se trata de despidos, y se ponga fin a la discrecionalidad de los jueces laborales a la hora de calcular actualizaciones e intereses.
¿Cuáles son las alternativas de la empresa ante un fallo que en divisas fue originalmente de un millón de dólares y la CSJ mendocina redujo a “solo” poco más de medio millón de dólares?
“Ahora todo está en manos de un estudio jurídico” dijo a Infobae el empresario y fundador de la firma, Orlando Canido, quien ya había calificado al fallo de los tribunales mendocinos “insólito y absolutamente fuera de contexto”. Canido recordó a Infobae que el vendedor que hizo el juicio había trabajado “unos seis años o siete años para mí, no sé cuánto podía ganar como vendedor, no sé qué cuenta hacen para llegar a esas cifras”.
El empresario dijo que él respeta los derechos de los trabajadores pero que la ley laboral debe revisar el tema de las indemnizaciones. Sobre el caso del vendedor que planteó el juicio en Mendoza, señaló. “A lo mejor tenía tres provincias y le dejaron una y por eso hizo juicio”.

Tiempo atrás, en el Podcast “La Fábrica”, Canido había compartido un debate sobre temas productivos y laborales. Allí precisó que 21 años atrás, cuando se inició en el negocio, había 43 fábricas de gaseosas, contra 6 en la actualidad, y recordó que había convencido a uno de los socios de Cunnington, hasta entonces su principal competidor, de venderle su fábrica a él en vez de a Heineken.
Canido enfatizó entonces: “Hoy un empleado que trabaja un año por cualquier motivo manda una carta documento y se considera despedido. Ve la posibilidad de ganar plata sin trabajar y no lo duda un segundo. Trata de sacar el mejor provecho”. Y recordó al respecto el caso en Mendoza. “Yo tengo un juicio de un jefe de ventas; no sé cuánto trabajó conmigo, si 6 ó 7 años y fallaron a favor de él en Mendoza por un millón de dólares”.
En la misma sesión, Domingo Contessi, presidente de Astilleros Federico Contessi, que lleva fabricados y botados más de 150 embarcaciones en Mar del Plata, dijo estar “totalmente a favor de la reforma laboral, para generar empleo permanente”, pero apunto a una distorsión acerca de lo que es una relación laboral. “Un empleado que trabajó cinco años en una empresa decide irse porque consiguió algo que considera mejor y viene y te dice ‘¿cómo arreglamos?’. ¿Cómo que cómo arreglamos?: mandá el telegrama (de renuncia)”, contó. Sucede, explicó, que hay una percepción errónea de la relación laboral. “El empleado tiene asimilado que trabajó cinco años y le corresponde una indemnización, por más que sea él quien renuncia. Es un disparate”.
El empleado tiene asimilado que trabajó cinco años y le corresponde una indemnización, por más que sea él quien renuncia
Como informó ayer Infobae, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza condenó a Refres Now S.A., el fabricante de Manaos, a pagar más de $807 millones a un extrabajador que se desempeñó como distribuidor en Mendoza, San Juan y La Pampa entre 2013 y 2022. La disputa había sido iniciada por el exvendedor, que denunció despido sin causa, irregularidades en la registración laboral, descuentos ilegales y maniobras de evasión previsional.
El exvendedor había comenzado sus tareas en octubre de 2013, alegó que la relación laboral se formalizó recién en 2015 y que, durante años, la empresa utilizó acuerdos poco claros y contratos que no reflejaban la realidad de su vínculo.

La Cámara Segunda del Trabajo de San Rafael fijó una indemnización de $1.463 millones. La empresa apeló el fallo y la CSJ mendocina rebajó la condena a $807 millones a abril de 2025, por lo cual los intereses se siguen acumulando. El máximo tribunal provincial sostuvo la condena por despido y relación laboral encubierta, pero modificó el cálculo de intereses, aplicando la tasa de préstamos de libre destino del Banco Nación, tomó en cuenta el perfil económico del trabajador y dispuso que la empresa pague la suma en un plazo de cinco días.
Dictado en el contexto del debate por la reforma laboral, el fallo se vuelve un precedente relevante para conflictos similares, tanto por el monto involucrado como por la interpretación judicial sobre la relación laboral y la forma de cálculo de la eventual indemnización.
El caso se suma a una lista de recientes fallos por causas y sumas extemporáneas, como la la demanda por $270 millones y el embargo por $155 millones a raíz del juicio de un exmozo del restaurante Piegari, que durante la pandemia se negó a reintegrarse al trabajo luego de la cuarentena, luego se consideró despedido, inició un juicio de indemnización.

Otro caso destacado fue el del local de diseño y ropa infantil Naranja Mandarina, de Junín, en que un exviajante se consideró despedido, alegó haber trabajado en relación de dependencia y logró un fallo a su favor de $160 millones. Cuando la firma alegó no poder pagar esa suma y requirió una pericia, la Corte Suprema bonaerense exigió debía pagar $330 millones y, como la firma no pudo hacerlo, embargó a Naranja Mandarina y trabó por completo su operación comercial, dejándola al borde de la quiebra.
Infobae expuso también el caso de la Fundación ProVivienda Social, una ONG de ayuda a barrios populares que a raíz de un plan de conexiones domiciliarias a redes de gas en Cuartel V, un barrio de Moreno, en el conurbano bonaerense, fue demandada por un gasista que había sido contratado por algunas familias para sus conexiones particulares. El gasista alegó relación de dependencia y logró un fallo a favor de la justicia laboral por $184,6 millones, casi 17.000% superior al mondo de la demanda inicial.
En su apelación a la Corte de Suprema de Justicia porteña, considerada tribunal competente porque el juicio se planteó en CABA, la Fundación afirma que el fallo laboral se limitó al testimonio de otros cuatro gasistas que presentaron una demanda similar, son parte interesada y a su modo “socios” del demandante.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La apelación señala que el fallo laboral se sostiene “dogmática y únicamente sobre testimonios de gente que tiene interés en el resultado del pleito, por la sencilla razón de que esos testigos mantienen, con idéntico patrocinio, pleitos semejantes contra los mismos demandados. No existe otra prueba”.
El escrito también señala que el fallo aplica normas derogadas “que abultan la indemnización dramática y desproporcionadamente”, que “ignora los testigos de la parte demandada” y que según el Código Civil y Comercial de la Nación “el fiduciario (en este caso, la Fundación, que por cuenta y orden de las familias pagaba contra factura los trabajos a los gasistas) no responde por las obligaciones contraídas en la ejecución del fideicomiso”
Orlando Canido
ECONOMIA
Clima de Negocios: El detrás de escena del escándalo en el sector nuclear y la renuncia de un funcionario muy cercano a Milei

“Explotó una bomba inesperada”. La definición que eligió un miembro muy relevante del gobierno de Javier Milei quizás no sea la figura más feliz para referirse a una cuestión vinculada a la energía nuclear, pero sin dudas grafica lo que ocurre puertas adentro de la administración de un sector que es central –o al menos lo era hasta el momento– para los planes energéticos y de desarrollo general de la administración libertaria.
La renuncia de Demian Reidel a la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), la sociedad anónima con mayoría estatal que se encarga de gestionar las centrales nucleares del país, cayó como un balde de agua congelada porque estuvo inmediatamente precedida por la salida de funcionarios de su entorno que quedaron señalados por presuntos manejos irregulares de fondos.
El run run detrás de lo que pasó con este funcionario muy cercano a Milei está a la orden del día y hay versiones para todos los gustos. Por el momento, no está claro si Reidel –quien declinó hacer comentarios para esta nota de Infobae– continúa en el “esquema Presidencial”. Hasta el año pasado encabezó el Consejo de Asesores Económicos del mandatario al punto de ser mencionado por el Presidente como un eventual socio paga ganar el Nobel ya que juntos estaban “reescribiendo gran parte de la teoría económica para poder derivar optimalidad de Pareto, tanto estática como intertemporal, teniendo funciones de producción no convexas», según detalló el propio Milei. Más allá de las continuas menciones, ese consejo que también integraron otros economistas nunca tuvo un rol concreto y visible. Sólo se supo de él cuando alguno de sus integrantes abandonaba el grupo (por decisión propia o no) y luego pasó al olvido.
Por estas horas, Reidel contaría solo con el apoyo del propio Milei… o ni siquiera eso. Tanto Karina Milei, secretaria general de la Presidencia; como Santiago Caputo, principal asesor del Presidente, le bajaron el pulgar. Caputo controla ahora el área nuclear y logró un movimiento importante: en diciembre, bajo la órbita de Economía, se creó la Secretaría de Asuntos Nucleares, que quedó a cargo de Federico Ramos Napoli, un abogado de 31 años que fue por unos meses presidente de Dioxitek, otra empresa estatal clave para el sector porque es la encargada de la producción de dióxido de uranio, el combustible atómico.
También hubo cambios en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), donde Martín Porro reemplazó a Germán Guido Lavalle, quien también era vice de NASA y fue la principal contraparte de Reidel.

Desde antes de asumir Milei el sector nuclear fue el hábitat natural de Reidel dentro del Gobierno, más allá de la economía y de los cargos formales. Tan es así que a fines de 2024 presentó junto al Presidente y a Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica de la ONU, el Plan Nuclear Argentino.
Esa hoja de ruta, ideada y encabezada por él, hacía eje en la fabricación de reactores modulares (conocidos como SMR, en fase de desarrollo global y muy en boga en el sector en los últimos años en la industria), en impulsar grandes centros de IA alimentados por energía atómica –él mismo estuvo muy cerca del anuncio de inversión de USD 25.000 millones para hacer un datacenter de OpenIA en la Patagonia– y, en una etapa posterior, en la minera de uranio, un negocio que comenzó a reactivarse tímidamente en los últimos años. Por todo eso Reidel debe haber pensado en algún momento que era número puesto para una eventual nueva secretaría del área. Esa estructura llegó y no sólo no la encabezó, sino que también quedó afuera de Nucleoeléctrica. Por estas horas su injerencia en el Gabinete y en el propio Milei es, por lo menos, incierta.
El CV de Reidel es envidiable. Es físico del Instituto Balseiro, tiene un máster en matemática financiera en la Universidad de Chicago y un doctorado en Economía en la Universidad de Harvard, donde además fue investigador. No sólo eso, estrechos contactos en Wall Street, fue trader en Goldman Sachs y JP Morgan, y hasta cofundó su propio fondo de inversión americano, QFR Capital Management, junto al actual viceministro de Economía, José Luis Daza. En el Gobierno de Cambiemos volvió al país y fue segundo de Federicos Sturzenegger en el Banco Central.
Son días turbulentos para el físico. Incluso horas antes de renunciar tuvo que salir a explicar cómo había pagado una deuda bancaria de más de $800 millones. Aseguró en X que vendió una participación en un desarrollo inmobiliario local que había comprado en 2018. “Fui vendiendo por etapas, sin apuro: vendí en marzo de 2023 y diciembre de 2024. En 2025 vendí otra parte y, mientras avanzaba esa venta, tomé financiamiento puente contra el activo para tener liquidez: eso es ‘la deuda’. El 15/12/2025 vendí esa parte por USD 770.000. La compra fue con fondos propios. La venta también. Cobré y cancelé la deuda”, detalló.
Reidel se fue de la presidencia de Nucleoeléctrica –o lo obligaron a irse, no está del todo claro– en un contexto muy adverso marcado por denuncias de sobreprecios y episodios de alta tensión dentro de la empresa que opera las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse.
La decisión llegó como desenlace de semanas de conflictos internos en medio de un proceso de privatización parcial impulsado por el Gobierno.

El detonante de la crisis estuvo ligado a presuntas irregularidades en la licitación de servicios de limpieza, donde se habría detectado incremento de precios del 140% respecto a los valores de referencia del Estado. La situación se agravó con un señalamiento adicional por una contratación directa de software con un sobreprecio de más de 1.000 por ciento. La supuesta presión para aprobar estas contrataciones generó fuertes señalamientos y un quiebre en la conducción. Todo derivó en la suspensión de los gerentes Marcelo Famá (Gerencia General) y Hernán Pantuso (Administración), los alfiles de Reidel.
Más allá de esos contratos, las sospechas eran más profundas y hubo una serie de sumarios e investigaciones internas. La gran “guerra” que perdieron Reidel y su gente fue con “la línea”, los principales técnicos nucleares de NASA, que no solo son respetados por estar ultra certificados para hacer su trabajo, sino que además son puestos que no abundan en el sector. Son los guardianes de lo que en la industria definen como la “cultura de la seguridad”, un concepto que va más allá de la solo prevención de los accidentes nucleares.
“Los técnicos se retobaron cuando vieron amenazada esa cultura”, detallaron en NASA. La tensión subió cuando se involucró la WANO (World Association of Nuclear Operators), algo así como la FIFA de los operadores nucleares del mundo. El organismo es el encargado de vigilar los estándares de seguridad, pero sobre todo proteger el negocio nuclear global.

Hubo informes de técnicos locales con duros cuestionamientos a cuyos autores se trató de echar. La tensión subió cuando la WANO hizo advertencias por mail y más aún cuando sus técnicos visitaron el país el año pasado y Reidel no los recibió.
“De los más de 260 días que Reidel presidió la empresa, solo estuvo 14 horas en el edificio central de la empresa. Se la pasaba viajando. Delegó muchas funciones en sus gerentes, pero no se establecieron revisiones claras ni mecanismos de control y rendición de cuentas. Fue un combo muy fuerte para la línea y empezaron las presiones. Demian creyó que su lugar de cabeza del Consejo Nuclear y la presidencia de NASA eran lo mismo. Fue un error”, agregan sus detractores.
Cuando las acciones de la empresa pasaron de la secretaría de Energía a la nueva secretaría de Asuntos Nucleares, su destino quedó sellado.
En marzo del año pasado, en el Latam Forum, Reidel tuvo declaraciones que generaron mucho ruido por lo desafortunadas. Con tono algo canchero y en inglés, dijo: “Tenemos grandes extensiones de tierra con acceso a energía y agua, climas fríos, que es la cereza del postre para el enfriamiento de los sistemas AI; y además, estamos en un área sin conflictos armados, sin tsunamis, sin terremotos. No hay muchos lugares en la Tierra con esas cualidades”. Hizo una pausa y agregó: “El único problema de Argentina es que está llena de argentinos”. Luego, criticado en X hasta por el “Gordo Dan”, ensayó tímidas disculpas en redes.
Un mes después, en un almuerzo del Rotary Club en el que fue orador, adelantó que iba a presidir Nucleoeléctrica. “El doctor Marcelo Famá, va a acompañarme en la gestión como gerente general. Nos conocemos hace 5, 6 años… hace como 30 años. Vamos a traer un management absolutamente top, son casi todos ingenieros o físicos del Balseiro porque vamos a desarrollar el programa nuclear”, aseguró.
Nucleoeléctrica tiene un presupuesto anual de unos USD 1.000 millones y un flujo de dinero muy alto. Solo Atucha 2 genera USD 70 millones por mes. Tiene contrataciones directas para equipos específicos que pueden rondar los USD 10 millones. El año pasado logró un nuevo récord en generación nuclear. Alcanzó los 10.760.572 megavatios-hora (MWh), superando la marca previa de 10.449.015 MWh registrada en 2024. Los resultados individuales de sus plantas también evidenciaron récords históricos, según detalló la empresa.
Luego de los informes críticos y del intento de despedir a los técnicos que los escribieron, la crisis generó una reunión de directorio de extrema tensión. En ese encuentro “explotó” todo. Ese directorio estaba encabezado por el propio Reidel; el vicepresidente de NASA, Guido Lavalle; y los directores Axel Larreteguy, Marco Campolonghi y Diego Chaher, quien además es titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas. Muy cercano a Santiago Caputo, es el “privatizador” del Gobierno y el único director de los “viejos” que sigue en funciones en NASA.
“La reunión fue muy violenta. Hubo gritos, insultos y hasta golpes a las paredes. Cuando se decidió suspender a los gerentes, Reidel perdió el control. Fue un verdadero escándalo. Volaron vasos. Se votó por suspender a Famá y Pantuso y se puso en el orden del día convocar a asamblea para renovar autoridades”, describió uno de los presentes.
La tensión máxima fue entre Reidel y Guido Lavalle. En la siguiente reunión de accionistas, Reidel quedó afuera de la presidencia y su vice, quien no estuvo en la reunión, también dejó el directorio.
Antes de eso, Reidel había ordenado cerrar los sumarios aduciendo que sus funcionarios ya habían renunciado. “Como no se emitió orden de compra y los tipos se fueron, no hay perjuicio fiscal, aunque podría haber una falta de criterio o tentativa”, sostuvo otra fuente de Nucleoeléctrica. Como sea, fuentes oficiales aseguraron que no están descartadas denuncias penales por incumplimiento de funciones. Con todo, aún hay investigaciones internas en marcha y todo parece indicar que el tema se cerrará con la salida de Reidel y su equipo. Según los involucrados, finalmente, esa renuncia fue “cordial” y hasta habría habido algún pedido de disculpas por el vehemente asesor de Milei.

Con la salida de Reidel, Juan Martín Campos asumió la presidencia de la empresa, acompañado por Martín Porro (vicepresidente y titular de la CNEA) y se mantuvo a Chaher. El control político y operativo de la compañía quedó en manos de Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares, quien designó a colaboradores de su confianza en las principales áreas del sector.
Una cadena de suministros nucleares cada día más compleja, un mercado que sufrió fuertes cambios en las últimas décadas a nivel global, pasando –a grandes rasgos– de un contexto belicista, a los accidentes catastróficos –con Chernóbil y Fukushima a la cabeza– y un sector que volvió a ser una alternativa de energía limpia, algo que se potenció con la IA y la idea de alimentar sus centros de cómputo.
A nivel local, podría decirse que Reidel enfocó su plan en fabricar un reactor modular y que la nueva gestión atómica, que se autodefine como más integral, apuntó sus cañones a la minería de uranio, un sector con mucho potencial que el país abandonó hace años ante costos que no cerraban, y a generar un flujo fuerte de suministros de insumos para las centrales. “Hacer un reactor modular en 5 años, de la nada, es una locura. Es inviable acá y en cualquier lado”, criticó una fuente de la actual conducción nuclear.
La primera señal de alarma se prendió en 2024, cuando el país estuvo a 22 días de quedarse sin uranio. O sea, sin centrales que generen energía para la red eléctrica. El circuito funciona así: NASA importa el mineral uranio sin refinar, Dioxitek lo procesa para llevarlo a “grado nuclear”: en una planta de Córdoba lo convierte en dióxido de uranio. Luego se transporta a Ezeiza, a Combustibles Nucleares Argentinos (Conuar), donde arman el elemento combustible que finalmente vuelve a NASA como insumo vital para la generación de energía nuclear. Después de esa crisis de abastecimiento comenzó a tomar relevancia Ramos Napoli, quién llegó al Gobierno con la misión de solucionar ese tema de provisión y escaló posiciones. No pocos en el sector lo miran de reojo por su falta de experiencia.
La nueva gestión enfrenta desafíos en tres frentes: la operación diaria de las centrales, el proyecto de extensión de vida de Atucha I (Atucha II entrará próximamente en parada técnica, en un contexto de insumos demorados y plazos ajustados) y el proceso de privatización. Si bien el programa de extensión de vida de las plantas presenta retrasos significativos, en el sector hay un consenso generalizado de que no hay riesgos de accidentes graves.
Desde la nueva estructura del sector celebran que ahora la parte política, NASA y Dioxitek están bajo la misma conducción. “Ahora la Secretaría es el director de la orquesta. Hay que hacer los deberes y escalar. Es el momento, porque con el GNL y Vaca Muerto ya no tenemos problemas energéticos”, resumió Ramos Napoli.
— ¿Cuáles son los ejes de su plan?
— La minería de uranio es una de las agendas que va a condicionar la escala de todo lo que venga después. Vamos a desarrollar modelos de negocio para esquemas posibles que hoy no lo tienen, no hay nada escrito. Hay que tomar decisiones muy concretas sobre el rumbo del sector nuclear, para toda la tecnología y el know-how que se desarrolló a lo largo de estos años. Tienen que redundar en algo que tenga un retorno. No podemos seguir financiando todo desde el Estado, que no va a retirarse por completo de su participación en la Comisión de Energía Atómica o en el desarrollo o incentivo de tecnologías nucleares, pero el mercado debe empezar a participar y hay avidez para que eso suceda.
Respecto a la privatización, el Congreso autorizó la venta de hasta el 44% de las acciones de Nucleoeléctrica, pero en el sector advierten sobre la dificultad de encontrar inversores dispuestos a asumir riesgos técnicos elevados. “En el mercado hablan de USD 700 millones por ese paquete accionario, pero no hay muchos candidatos dispuestos a invertir”, afirmó una fuente de la industria. Hoy, la empresa se sostiene como una sociedad anónima con capital social íntegramente estatal: 79% en manos de Economía, 20% en la Comisión Nacional de Energía Atómica y 1% en Energía Argentina S.A.
Infobae dialogó con Chaher, quien aceptó responder preguntas sobre cómo se va a privatizar la empresa. “El flujo de las privatizaciones son tres grandes pasos. En este caso, el Congreso ya dijo que será una privatización parcial; el Ejecutivo designó la autoridad licitante; y Economía hizo la hoja de ruta de la privatización. Estamos en ese estadio. El llamado a licitación tiene que estar en noviembre y ahí comenzará a definirse el proceso”, destacó el funcionario.
— ¿Ya hay interesados?
— Sí, hubo sondeos, pero falta. Son empresas proveedoras del sector.
— ¿Cuánto vale?
— Hay que hacer un trabajo previo para definirlo y ver qué es NASA, si una generadora de energía o mucho más. Se deberán analizar bien los costos y el valor de los intangibles, también los marcos regulatorios y cómo impacta la normalización del sector energético. Creo que será más importante lo que esta privatización le pueda traer al Estado, en general, que lo que lo que le dejará al Tesoro. Es muy temprano para hablar de números.
ECONOMIA
Arajet duplica el tráfico de pasajeros entre Argentina y República Dominicana en 2025, superando los 113,000 viajeros

La aerolínea de bajo costo Arajet experimentó en 2025 un crecimiento relevante en el tráfico de pasajeros entre Argentina y República Dominicana.
Según cifras oficiales difundidas esta semana, la compañía transportó un total de 113, 271 viajeros en esa ruta, lo que representa más del doble respecto al año anterior. Además, cerca de 54.000 pasajeros emplearon servicios de Arajet para realizar conexiones desde Buenos Aires hacia otros destinos americanos incluidos en la red de la aerolínea.
El desempeño de Arajet en Argentina se enmarca en una estrategia de expansión más amplia. En 2025, la compañía transportó cerca de 1,5 millones de personas en toda su red, lo que supuso un incremento del 37 % en comparación con 2024.
La aerolínea destacó en un comunicado que el aumento en el número de pasajeros en el mercado argentino fue superior al 100 %, lo que posiciona a Argentina como un foco clave para su desarrollo regional.

En este contexto, Arajet anunció que lanzará nuevas rutas durante 2026, conectando las ciudades argentinas de Mendoza y Rosario con
Punta Cana, un destino turístico en el este de República Dominicana. Estas rutas ofrecerán tres frecuencias semanales y se espera que las operaciones comiencen en mayo y junio respectivamente.
En paralelo al crecimiento de la aerolínea, el flujo de turistas argentinos hacia República Dominicana también mostró una tendencia ascendente. Datos del Ministerio de Turismo dominicano revelan que 442,088 argentinos viajaron al país caribeño durante 2025, lo que supone un incremento del 62 % respecto al año previo.
Esta cifra consolida a Argentina como el tercer mercado emisor de turistas hacia República Dominicana, solo por detrás de Estados Unidos y Canadá.

El auge del turismo argentino se relaciona con la mayor conectividad aérea y la diversificación de rutas ofrecidas por operadores como Arajet, que ya conectaba Buenos Aires y Córdoba con el Caribe y ahora suma nuevos enlaces desde otras regiones argentinas.
La estrategia de apertura de rutas directas desde ciudades del interior argentino responde a la demanda creciente y refuerza la presencia de Arajet en el cono sur.
La compañía prevé que la incorporación de estas nuevas frecuencias contribuirá a seguir incrementando la cantidad de pasajeros transportados entre ambos países en los próximos años.
Este fenómeno confirma la tendencia de consolidación de Argentina como un mercado prioritario para el turismo dominicano y para las aerolíneas que buscan capitalizar el flujo de viajeros sudamericanos hacia el Caribe.
El turismo en la República Dominicana alcanzó una cifra récord en 2025 al recibir 11,676,901 visitantes, lo que supuso un crecimiento del 37,8% respecto a 2022 y una consolidación como destino líder en el Caribe.
Esta expansión se reflejó en negociaciones por más de 13,370 millones de dólares (unos 885,680 millones de pesos dominicanos) cerradas durante la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2026, lo que reafirmó la fortaleza del sector, según datos divulgados por la Presidencia de la República Dominicana y la agencia EFE.
En el mismo periodo, la ocupación hotelera superó el 71%, mientras que los niveles de satisfacción de los visitantes escalaron a 4,4 sobre 5 en promedio, de acuerdo con EFE. En enero de 2026, la República Dominicana fue distinguida como “Destino Aliado Internacional del Año” en los ASTA Globes Awards celebrados en Chicago, Illinois, consolidando el reconocimiento internacional del país en la industria turística, según la información de la Presidencia dominicana.
POLITICA3 días agoA quién afecta la Reforma laboral: estos son los puntos clave del proyecto de Milei
POLITICA3 días agoReforma laboral: la modificación sobre accidentes o enfermedades ajenas al trabajo
ECONOMIA3 días agoCayeron 20% las ventas de automóviles en China y el régimen impone medidas para regular el mercado











