ECONOMIA
En qué consiste el plan de salvataje financiero de EEUU y cuáles fueron sus primeros impactos en el mercado

Las negociaciones del paquete de salvataje con Estados Unidos, que se mantuvieron en silencio durante meses y en las últimas semanas salieron a la luz, sumaron en las últimas horas nuevos capítulos y opciones que estaban fuera del abanico que contemplaba el mercado.
La película se aceleró el con el viaje del ministro de Economía, Luis Caputo, a los Estados Unidos para acompañar al presidente Javier Milei en la semana del 22 de septiembre, derivó en el primer tweet del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.
Allí se pusieron sobre la mesa las alternativas que estaba negociando la Argentina con Estados Unidos, dando a entender que eran para después de las elecciones del 26 de octubre. Sobre todo en caso de una derrota, ante el precedente de los 13 puntos de diferencia que sacó Fuerza Patria en la provincia de Buenos Aires y el ruido financiero del día siguiente.
En su tweet, Bessent expuso que el Gobierno de Donald Trump estaba listo para comprar bonos argentinos en dólares en las condiciones que le exijan, otorgar un importante crédito stand-by a través del Fondo de Estabilización Cambiaria, un swap de USD 20.000 millones y comprar deuda gubernamental primaria o secundaria.
Pero en esa extensa publicación, en dos oportunidades Bessent reiteró que los plazos serían después de las elecciones. Primero, al mostrar conocimiento de que empresas estadounidenses tenían interés de realizar inversiones directas en múltiples sectores en caso de que el resultado sea positivo para el Gobierno en los comicios.
Luego, al referirse a los vencimientos que debe enfrentar la Argentina. “Inminentemente después de las elecciones comenzaremos a trabajar con el Gobierno argentino en el pago de sus principales deudas”, escribió.
Pero con la tensión cambiaria de la jornada del jueves, con el dólar mayorista a $ 15,14 de tocar el techo de la banca cambiaria ($ 1.485,14) en la mañana, el Tesoro de Estados Unidos mostró una carta que el mercado no esperaba: defendió las bandas antes de tiempo.
El poder de fuego del Tesoro argentino estaba agotado luego de vender USD 1.087 millones en los últimos tres días. Descontando un pago con organismo internacionales, apenas le quedan USD 40 millones, por lo que de tocar el techo de la banda debía empezar a vender reservas el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En ese escenario, es donde ingresó la mano de Bessent, por medio de tres bancos (Santander, JP Morgan y Citi), el Tesoro de Estados Unidos vendió dólares y logró calmar la cotización que retrocedió a $ 1.420.
En lo que fue un salvavidas antes de tiempo, se marcó el precedente de que Estados Unidos está dispuesto a intervenir si es necesario en las diez ruedas cambiarias que faltan hasta las elecciones.
Aunque hasta los anuncios del martes no queda margen de grandes movimientos de mercado, ya que este viernes es feriado en la plaza local y el lunes en Estados Unidos por el día de Cristóbal Colón, a partir de allí comenzarían a correr los efectos del anuncio.
El diagnóstico fue definido como un problema de liquidez. “La comunidad internacional, incluyendo al Fondo Monetario Internacional (FMI) apoya unánimemente a Argentina y su prudente estrategia fiscal, pero solo Estados Unidos puede actuar con rapidez. Y actuaremos. Para tal efecto, hoy compramos directamente pesos argentinos”, comunicó Bessent.
En lo que significó una defensa y validación al esquema cambiario, cuestionado por diversos economistas. “Las políticas argentinas, cuando se basan en la disciplina fiscal, son sólidas. Su banda cambiaria sigue siendo adecuada para su propósito”, escribió.
Ya en la primera publicación de Bessent de fines de septiembre, casi en la misma clave que el discurso oficialista de echar culpas, habló de que la Argentina contaba con las herramientas “para derrotar a los especuladores, incluyendo a aquellos que buscan desestabilizar los mercados argentinos con fines políticos”.
Ahora resta por verse si la estrategia autoimpuesta del equipo económico se mantiene después de medirse en las urnas con la oposición: ¿El Banco Central sólo compra dólares cuando llegue al piso de la banda, al cierre del jueves en $ 942,11?
Fue la propia directora del FMI, Kristalina Georgieva, quien en sus últimas declaraciones aseguró que después del salvataje de Estados Unidos se abriría una compleja negociación con Caputo, porque el programa tiene ciertos aspectos que habrá que reformular inevitablemente.
Es que la estrategia del Gobierno de no querer comprar reservas hasta que no toque el piso de la banda, para no inyectar pesos en el mercado y cuidar la desaceleración de la inflación, nunca fue de agrado del organismo internacional.
Ahora Caputo, ya de vuelta en la Argentina, tendrá una corta estadía. La próxima semana debe regresar a los Estados Unidos junto con el presidente Javier Milei que será recibido en la Casa Blanca por Donald Trump el 14 de octubre.
Ese día se oficializarán los anuncios y, con ello, el mercado espera conocer la letra chica para sacar su conclusiones de si Argentina pagó caro o barato el rescate y cuánto le alcanzó al mercado. Aunque una prueba piloto será lo que pase el lunes con el dólar.
South America / Central America,Government / Politics,BUENOS AIRES
ECONOMIA
Dólar hoy en vivo: en el Banco Nación subió a $1.420 y el blue siguió a $1.440

/economia/2026/02/13/el-dolar-subio-y-corto-una-racha-de-seis-caidas-consecutivas-cuanto-bajo-en-la-semana/
Rebotó el dólar mayorista
Tras seis caídas consecutivas, el dólar mayorista ganó 4,50 pesos o 0,3%, a $1.399,50, para redondear una semana con baja de 32,50 pesos o 2,3%, que coincidió con fuertes posturas compradores del Banco Central en el mercado.
El dólar subió a $1.420 en el Banco Nación
El dólar al público ganó cinco pesos o 0,4% en el día, a $1.420 para la venta en el Banco Nación. El billete al público bajó 30 pesos o 2,1% a lo largo de la semana.
Leve baja de los depósitos en dólares
El Banco Central informó que el martes 10 de febrero, los depósitos en dólares en efectivo del sector privado disminuyeron USD 59 millones, para terminar en 37.820 millones de dólares.
¿A cuánto se vende el dólar al público?
En sintonía con el dólar mayorista, también el jueves también cayó el dólar al público, que terminó operado con baja de cinco pesos o 0,35%, a $1.415 para la venta, según la referencia del Banco Nación.
/economia/2026/02/13/el-bcra-inyecta-pesos-y-el-tesoro-los-saca-de-circulacion-cual-es-la-estrategia-de-economia-que-esta-golpeando-al-dolar/
/economia/2026/02/13/dolar-en-baja-cuales-son-los-dos-datos-que-entusiasman-al-gobierno/
/economia/2026/02/12/el-banco-central-volvio-a-comprar-dolares-y-acumula-mas-de-usd-2000-millones-en-2026/
/economia/2026/02/13/crecen-los-plazos-fijos-en-dolares-como-funcionan-y-que-tasas-pagan-los-bancos/
/economia/2026/02/12/el-dolar-cayo-por-sexto-dia-seguido-perforo-los-1400-y-toco-su-menor-valor-en-casi-cuatro-meses/
ECONOMIA
La reforma laboral divide las aguas entre empresas: la UIA celebra, pero para las Pymes no alcanza

El empresariado quedó partido en dos tras la media sanción en el Senado de la ley de reforma laboral. En la Casa Rosada se respiró euforia. La lectura oficial fue lineal: menos litigiosidad, más previsibilidad, más empleo. Algunos funcionarios incluso deslizaron que el 1° de marzo, cuando Javier Milei inaugure las sesiones ordinarias, podría haber anuncios que profundicen el rumbo.
«Se vienen más reformas estructurales, ahora habrá anuncios el 1° de marzo, la reforma tributaria y la ley de glaciares son dos objetivos inmediatos», dijo a iProfesional un funcionario de extrema llegada a Javier Milei.
La UIA celebra la reforma laboral: qué pasa con las pymes
Pero fuera del mármol de la Casa Rosada, en el piso áspero de las Pymes industriales y comerciales, la sensación es otra: nadie descorcha. El escepticismo domina a quienes aseguran no haber sido consultados y advierten que, sin mercado interno ni consumo, cualquier reforma laboral es apenas una cirugía estética en un paciente anémico.
Martín Rapallini, presidente de la UIA, envió a iProfesional un documento de la entidad de tono celebratorio. Allí enumeró los «principales problemas que resuelve la nueva ley laboral»: distorsiones que deterioran la productividad, generan litigiosidad y limitan la capacidad del empresario para organizar su empresa.
«El nuevo marco normativo apunta a resolver una serie de distorsiones que, durante años, afectaron especialmente a las PyMEs industriales, deteriorando la productividad, generando litigiosidad y limitando la capacidad básica del empresario de organizar su propia empresa», señaló.
Del otro lado, empresarios Pymes deslizaron por lo bajo a iProfesional lo que subyace en las suspicacias de los empresarios medianos: la UIA juega en favor del oficialismo y estuvo en las negociaciones, en línea con los intereses de las grandes empresas y no de las Pymes.
Por otra parte, la Confederación Federal Pyme Argentina manifestó «su preocupación ante la reciente aprobación de la Reforma Laboral, porque el nuevo régimen mantiene vigente el sistema que permite la continuidad de contribuciones obligatorias derivadas de convenios colectivos».
Se refería al aporte obligatorio al INACAP, el Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica, que administran la Cámara Argentina de la Mediana Empresa y la Cámara Argentina de Comercio y que en los papeles ofrece formación laboral, pero con resultados discutibles.
«Sus fondos son administrados por entidades intermedias sin mecanismos adecuados de transparencia pública ni control efectivo por parte de las empresas aportantes», dijo el comunicado. Esa polémica promete crecer porque enfrenta a Pymes con las grandes cámaras.
Por su parte, según dijo Rapallini a este medio, la UIA subraya cambios concretos: límites a la gestión sindical dentro de las plantas —»reduce el conflicto permanente y permite que el foco vuelva a estar en la producción»—; previsibilidad en las indemnizaciones, con criterios taxativos que excluyen rubros que «se sumaban de manera arbitraria»; creación del Fondo de Cese Laboral con aportes del 2,5% para PyMEs y 1% para grandes empresas; unificación de criterios de actualización judicial; herramientas contra bloqueos; fin de la ultraactividad de convenios; banco de horas; nuevo régimen de responsabilidad en la tercerización; reducción de cargas no salariales e incentivos a la formalización.
La conclusión de la central fabril enviada a iProfesional es inequívoca: «Es un cambio estructural» pensado «especialmente para resolver los problemas concretos de las PyMES industriales y generar condiciones para volver a crear empleo formal».
Consumo y empleo: la duda de las pequeñas y medianas empresas
Sin embargo, del otro lado del mostrador empresario, las Pymes replican con una frase que se repite como mantra: sin consumo no hay reforma que valga.
Raúl Zylbersztein, de la Confederación Empresaria de la República Argentina (Cgera), fue prudente, pero cortante, ante la consulta de iProfesional: «Es mejor de lo que estaba, pero veremos qué ocurre en los juzgados. Nosotros no lo apoyamos porque tiene poco impacto positivo y no soluciona muchos de los problemas cotidianos. Ausentismo, ART». La frase condensa la desconfianza: la ley podrá ordenar papeles, pero no modifica el terreno real donde se litiga ni el costo sistémico de los riesgos del trabajo.Consultado por iProfesional, Juan Ciolli, de la Cámara Económica Sanmartinense, fue más lejos y politizó el debate: «La reforma laboral está hecha a la medida de las grandes empresas, las Pymes no están beneficiadas con esta ley».
Y agregó: «Está dentro de la lógica de todo lo que viene haciendo el Gobierno para avanzar en un proceso de desindustrialización de la Argentina, desfinanciar las universidades, la ciencia y la tecnología, esta reforma laboral, la privatización de Nucleoeléctrica…».
Ciolli puso números sobre la mesa: «El 95% de la producción de las Pymes la volcamos al mercado interno, necesitamos mercado interno y salarios para poder invertir; hoy la capacidad instalada es del 57%». Y remató: «Mienten diciendo que esta reforma genera más empleo». Para este sector, la ecuación es simple: con fábricas semivacías, nadie contrata por más que bajen cargas.
Maximiliano Pisetta, vicepresidente del Movimiento Nacional Pymes, insistió en la misma línea: «No nos sirve que nos bajen el IVA para invertir si lo que no hay es inversión por falta de mercado. ¿Quién va a comprar una máquina más, si lo que tenemos es que poner en marcha las que tenemos?». Y completó: «Para contratar más empleados formales primero hay que tener rentabilidad y consumo; no nos sirve que haya menos cargas patronales si nadie compra nada».
Mauro González, de la Confederación Federal Pyme, fue quirúrgico: «Lo que busca es blanquear a los sectores informales; el proyecto no va a crear más empleo. Lo único que lo va a hacer es una reactivación de la economía, un proyecto productivo que debe tener el Gobierno». Y advirtió: «Lo de las cargas sociales que bajan al 8% para las Pymes es importante, pero no es algo que te va a impactar y te va a sostener. Este proyecto le dice al sector empresario: te bajo el consumo, pero te trato de mejorar la rentabilidad desde este lugar. No va a resolver ninguno de los problemas del sector productivo».
El conflicto escaló además por el capítulo menos visible, pero más sensible: las llamadas «cajas gremiales empresarias», en especial el INACAP, el Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica, creado en 1975 para empleados de comercio. Se financia con una contribución mensual equivalente al 0,5% del salario inicial de la categoría «Maestranza A». Pero ahora, despues de sancionada la ley en la Cámara de Diputados, se extendería a todos los salarios.
Las Pymes cuestionan que ese aporte —que se deposita junto con las contribuciones al SUSS— no tiene, según denuncian, una rendición transparente y efectiva sobre su destino. Un paper que circuló desde CGERA fue demoledor en el título: «Reforma laboral: más costo laboral contra las Pymes y en beneficio de la casta gremial empresaria».
Allí se acusa al Gobierno de haber votado «a favor de las cajas gremiales empresarias, pese a haberlas señalado como ‘cajas políticas’». Y se advierte que, con la reforma, podrían recaudar aún más, incluso hasta el 0,5% de la remuneración del trabajador, ampliando la base de cálculo. «¿Cambió la posición del Gobierno? ¿Fue el cuestionamiento previo apenas un show mediático para negociar con la casta gremial empresaria?», plantean.
La Confederación Federal Pyme advirtió luego que «la Reforma Laboral mantiene mecanismos de recaudación obligatoria que afectan a las pymes».
Entre estos mecanismos mencionó «los aportes destinados al Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica para el Comercio (INACAP), vinculado a entidades empresarias como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio (CAC), que se financian mediante contribuciones obligatorias realizadas por miles de pequeñas y medianas empresas en todo el país».
Precisó que «según información reconocida en sede judicial por la propia institución, estos fondos alcanzan cifras de recaudación anual de decenas de miles de millones de pesos, sostenidas principalmente por aportes obligatorios de pymes, muchas de las cuales no cuentan con acceso pleno a información pública detallada sobre el destino específico de esos recursos ni participación efectiva en su administración».
La reforma laboral aumentó esos aportes del 0,5% porque ya no solo será de la categoría «Maestranza A», sino que se extenderá a la generalidad de los salarios. Entre las Pymes aseguran que esta ley les permitirá ampliar la recaudación y superar los $75.000 millones anuales. La Justicia reconoció que el INACAP que recauda hoy más de $30.000 millones.
El oficialismo, en su mejor momento de gloria, defiende la coherencia del paquete y la necesidad de ordenar un sistema laboral que, a su juicio, expulsaba empleo formal. Pero el mapa empresario revela una grieta profunda: la UIA, con fuerte presencia de grandes compañías y sectores exportadores, apuesta a la previsibilidad jurídica como motor. Las Pymes, más atadas al mercado interno, reclaman demanda, crédito y un horizonte de crecimiento.
La reforma, así, quedó atrapada en una tensión estructural: para unos es el punto de partida de una modernización pendiente; para otros, una pieza técnica en un tablero donde la variable decisiva —el consumo— sigue en rojo.
Y mientras el Gobierno celebra la media sanción como un hito, el pequeño empresario mira su persiana a medio abrir y se pregunta si la ley cambiará algo más que el texto del Boletín Oficial.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,industria,reforma laboral,pymes,consumo
ECONOMIA
Caputo se reunió con la cúpula de la UIA: discutieron de reforma laboral, inocencia fiscal y carga impositiva

Luis Caputo, ministro de Economía, encabezó una reunión con la dirigencia de la Unión Industrial Argentina (UIA) en un contexto de tensión para la industria, tras la polémica con Techint y la baja utilización de la capacidad instalada. Participaron del encuentro Martín Rappallini, titular de la UIA, Rodrigo Pérez Graziano y Eduardo Nougués.
Caputo declaró: “Hablamos de la importancia de la reforma laboral, en particular del FAL, de las medidas para reducir los costos de la industria del juicio, el régimen de nuevo empleo que reduce los aportes patronales a tan solo 2% por los próximos 4 años, y del RIMI para Pymes”. También subrayó que “todos estos cambios, junto con la ley de inocencia fiscal, serán fundamentales para navegar de la mejor manera posible la transición hacia este nuevo modelo de país, donde lo que buscamos es que prevalezca la creación de empleo, mejores salarios, y una mayor apertura al comercio con el mundo”.
Durante la reunión, el titular del Palacio de Hacienda y los empresarios analizaron el impacto de la presión fiscal sobre la competitividad del sector. Caputo remarcó: “También hablamos de la importancia de reducir la carga impositiva, principalmente en provincias y municipios, a fin de hacer que nuestras industrias puedan ser más competitivas”.
El ministro destacó el vínculo con la entidad fabril: “Hay una gran relación con la UIA, y continuaremos trabajando juntos para que la gente tenga finalmente acceso a mejores productos, a mejores precios”. La UIA, por su parte, presentó una agenda de propuestas centrada en la recuperación del empleo y la actividad productiva.
En la previa a la reunión, fuentes del sector habían señalado a este medio que la reunión tendría lugar en un contexto de marcado deterioro industrial, en el que la UIA busca pesentar propuestas para estimular el financiamiento y recomponer la demanda interna. El diálogo entre la entidad fabril y el Gobierno nacional se intensificó en los últimos meses, luego de una fase en la que los principales indicadores de la actividad manufacturera mostraron desaceleración y retroceso del empleo.
En diciembre, Caputo ya se había reunido con la cúpula de laUIAen medio de advertencias del sector fabril por la contracción del mercado interno y la reducción de las líneas de crédito. Durante ese encuentro, los industriales manifestaron su inquietud por la caída de la actividad y la urgencia de medidas para sostener la producción y el empleo. Los representantes del sector subrayaron la importancia de recomponer el flujo de capital de trabajo y facilitar el acceso al financiamiento para laspymes, que constituyen el núcleo del entramado productivo nacional.
Noticia en desarrollo
Luis Caputo,Martín Rappallini,Rodrigo Pérez Graziano,Eduardo Nougués,UIA,ministro de Economía,reunión,economía,Argentina,industria
POLITICA1 día agoA quién afecta la Reforma laboral: estos son los puntos clave del proyecto de Milei
ECONOMIA1 día agoCayeron 20% las ventas de automóviles en China y el régimen impone medidas para regular el mercado
POLITICA3 días agoLa CGT enfrenta una reforma laboral con cambios que no alcanzan y una movilización llena de riesgos


















