ECONOMIA
Lluvia de dólares en Argentina: Luis Caputo aspira a un récord de inversión extranjera post cepo

En 2024, primer año del gobierno de Javier Milei, la inversión extranjera directa fue de apenas u$s900 millones. Pero el Gobierno espera al menos multiplicar por diez ese monto en este 2025. Confía en que la eliminación del cepo cambiario para girar utilidades desde el año próximo, y los múltiples proyectos en energía y minería bajo el amparo del régimen RIGI, posibilitarán atraer numerosos capitales.
Así, cerrado el acuerdo con el FMI, se empieza a hablar otra vez de la «lluvia de inversiones», tantas veces anunciada y pocas concretada a lo largo de las últimas décadas.
El Gobierno busca multiplicar por 10 el ingreso de dólares por inversiones extranjeras
Para los próximos dos años, Caputo proyecta el ingreso de capitales financieros por u$s12.500 millones, una de las principales fuentes de divisas junto con la inversión extranjera directa, el financiamiento del FMI y otros organismos multilaterales, y el acceso a los mercados internacionales a partir del 2026.
Hace unos meses, el Presidente dijo que esperaba que lo largo de su mandato las inversiones superaran los u$s50.000 millones.
Solo a través del RIGI ya hay ocho proyectos que suman u$s12.400 millones. Están concentrados en el shale oil & gas de Vaca Muerta, mientras que los otros sectores involucrados son minería, energías renovables e industria.
El esquema de incentivos fiscales y cambiarios tendrá sus primeros desarrollos en las provincias de Río Negro, Mendoza, Catamarca, Salta, San Juan, Buenos Aires y Jujuy.
El Gobierno estima que podrían recibirse proyectos por u$s54.000 millones, de los cuales u$s30.000 millones estarían relacionados con el sector energético.
En ese escenario, la minera británica Rio Tinto Group anunció una inversión de u$s2.500 millones en una nueva mina de litio en Argentina.
Nuevo plan del Banco Central para financiarse con inversiones
Además, según cálculos oficiales, las inversiones de fondos especulativos aumentarán en u$s10.000 millones en 2025 y u$s12.500 millones en 2026.
Se trata de fondos a los que este lunes el Banco Central les abrió la puerta para entrar al mercado local, con la condición de que permanezcan durante seis meses corridos, es decir, hasta pocos días antes de las elecciones legislativas de medio término.
El plazo mínimo de seis meses es para evitar movimientos de cortísimo plazo. Pero lo que apunta a esa norma es a fortalecer el ingreso de divisas en este momento, básicamente porque el diferencial por invertir en pesos y obtener una ganancia en dólares es muy tentador para un inversor en el exterior, y puede servir en esta etapa para fortalecer la oferta en el mercado cambiario y ayudar a que el tipo de cambio vaya hacia la banda inferior, ya que ahí compran reservas, según especialistas.
Uno de los principales problemas de la Argentina sigue siendo su alicaída balanza de cuenta corriente, que incluye intercambio de bienes, servicios y pagos de intereses de deuda. Consultoras proyectan que pasará de un superávit del 1% del PBI a un déficit del 0,4% del PBI en 2025, por términos de intercambio menos favorables, mayores importaciones y mayor flexibilización del cepo por la eliminación del dólar blend a los exportadores y el adelanto del pago a los importadores.
Se espera una cuenta corriente negativa principalmente por déficit de servicios -donde entra turismo por ejemplo- y pago de intereses que suman casi u$s14.000 millones, de los cuales u$s7.600 millones son del sector público por los pagos de deuda al FMI y a los bonistas.
A este escenario, Caputo le suma la posibilidad de que -baja del riesgo país mediante- la Argentina puede volver a colocar deuda en dólares a acreedores privados en el exterior, por u$s4.000 millones en 2025 y u$s6.000 millones en 2026.
PAE y Mercado Libre anuncian mega inversiones en Argentina
Para fortalecer el clima inversor, vinieron muy bien anuncios como los de Mercado Libre, que invertirá u$s2.600 millones en Argentina para fortalecer su red logística, mejorar el desarrollo tecnológico para el comercio electrónico y los servicios financieros, invertir en marketing y contratar servicios clave, entre otras áreas estratégicas.
Además, petroleras como Pan American Energy (PAE) ya anunciaron inversiones por u$s250 millones para explorar un área sin antecedentes con actividad de gas no convencional, como el que hay en Vaca Muerta. Se suman a las que ya estaban previstas en el marco de la operatoria de Vaca Muerta.
Max Ritter, jefe de fusiones y adquisiciones para América Latina en Goldman Sachs, explicó que los mercados «necesitan claridad y certeza de que el capital puede entrar y salir libremente del país, y el Gobierno entiende eso y está trabajando para lograrlo».
Incluso, señaló que la eliminación del cepo es tan relevante como las elecciones legislativas de octubre, que marcarán el respaldo político con el que contará el presidente Javier Milei para avanzar con sus reformas económicas. Y señaló que las empresas energéticas podrían ser candidatas a captar capital una vez que se defina el resultado electoral. En ese sentido, destacó que las compañías del sector generan ingresos en dólares y se benefician del auge de producción en Vaca Muerta.
El FMI y el campo, claves para Javier Milei y Luis Caputo
El Fondo Monetario Internacional también considera clave el éxito electoral. A tal punto que la jefa del organismo, Kristalina Georgieva, se salió del molde y llamó a los votantes a respaldar al gobierno, lo que enseguida fue repudiado por el justicialismo, que lo calificó como una «injerencia en asuntos internos».
El equipo económico recibió en las últimas buenas noticias sobre la liquidación de dólares por parte de la agroindustria, que se reactivó. Incluso, las principales espadas de Caputo se reunirán este viernes con referentes del sector agropecuario, para reforzar la pretensión del Gobierno de que el campo liquide antes de que vuelvan a subir las retenciones a fines de junio. La reunión incluirá a exportadores y líderes de la Mesa de Enlace.
Desde que arrancó el esquema de flotación y se abrió parcialmente el cepo la semana pasada, el Gobierno busca acelerar el ingreso de divisas para sostener la baja del dólar hacia los $ 1.000. Por ahora, la cotización se ubica casi en un término medio de las bandas de flotación, apenas por debajo de los $1.200.
En ese escenario, Caputo está convencido de que la inminente suba de retenciones prevista para junio -como advirtió Javier Milei-, junto con la baja expectativa de aumentos en el precio internacional de la soja y tasas de interés atractivas en pesos, configuran un escenario favorable para que el agro liquide divisas.
La media de cinco días de la liquidación del agro pasó de u$s111 millones al 11 de abril, a u$s142 millones al 22 de abril. Y en los próximos días estarían subiendo aún más.
Este es un ritmo algo bajo para esta época del año, considerando que la liquidación diaria en abril 2021 fue de u$s216 millones en dólares constantes, u$s226 millones en abril 2022 y u$s160 millones en abril 2023.
Pero el miércoles, las liquidaciones repuntaron a u$s241 millones, 80 millones más que el martes, y 170 millones más que el lunes, dejando el acumulado de abril en u$s1.792 millones.
El director de la consultora Outlier, Gabriel Caamaño, explicó a iProfesional que si hay demora en las liquidaciones están más vinculadas a los bajos precios internacionales. Y señaló que «ajustando precios y días hábiles, no se puede afirmar que la liquidación de la agroindustria venga floja en abril de 2025. Más bien lo contrario, viene muy bien».
Además, advirtió que «no tiene sentido cuestionar al agro por el desempeño del mercado de cambios hasta acá», dado el incremento considerable del déficit comercial del resto de la economía.
Por este escenario, es que el equipo de Caputo está atento a los anuncios de inversiones. La Argentina podría recibir un ingreso de capitales financieros por más de u$s1.000 millones, si se produjera una reclasificación como «mercado emergente» en los índices de MSCI (Morgan Stanley Capital International).
Analistas internacionales consideran probable que en junio el MSCI ubique nuevamente a la Argentina en ese grupo de países, luego de que en 2021 decidiera dejar al país en la categoría ‘standalone’, por fuera de las nomenclaturas habituales (desarrollados, emergentes y de frontera).
La salida del cepo cambiario para individuos, y la posibilidad de volver a girar utilidades desde el año próximo, contribuiría mucho a lograr ese avance.
«La administración del presidente Milei planteó desde un inicio que tiene como objetivo levantar los controles de capitales, que es la principal razón que impide que el país sea clasificado como ‘mercado emergente’ según los estándares de MSCI», indicó un reporte del banco de inversión JP Morgan.
En ese análisis, plantean que la reclasificación permitiría a la Argentina recibir un ingreso de fondos financieros, al incorporarse el país en un índice que replican carteras de inversión alrededor del mundo.
De acuerdo con las estimaciones de JP Morgan, la Argentina tendría un peso de 0,2% dentro de todos los activos comprendidos dentro del segmento «mercados emergentes». Y, al ingresar en ese grupo, podría recibir u$s786 millones como parte del «índice standar» y otros u$s176 millones en el «small cap index».
Se trata de dos índices que utiliza MSCI para agrupar diferentes compañías que cotizan en los mercados financieros. Según JP Morgan, las cuatro grandes que se incluirían en el «Standard Index», por su nivel de valuación bursátil, serían YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro y Pampa Energía.
Antes de conocerse la reunión que miembros del equipo económico tendrá con sectores del campo, circuló un informe que busca dimensionar lo que la actividad agropecuaria significa para el país.
Allí, se indica que seis emprendimientos mineros que se inscribieron en el Régimen de Incentivo de las Grandes Inversiones (RIGI) alcanzan un monto total de 5.074 millones de dólares. Y se consigna que se trata de una cifra pequeña si se la compara con la inversión realizada todos los años el sector agrícola argentino.
Se recuerda, además, que esas iniciativas no alcanzan a superar la inversión de más de 6.000 millones de dólares que hicieron las empresas agrícolas argentinas en la zona núcleo pampeana para sembrar soja y maíz en el ciclo 2024/25.
Y lamenta que no exista «régimen promocional alguno» para el sector que es el «mayor generador de divisas de la economía argentina». Está claro que hay ruido en la línea.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dolar,campo,rigi,inversiones,energia
ECONOMIA
Señales mixtas: la industria creció y la construcción se estancó en un arranque de año moderado

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) dio a conocer los resultados de comienzo de año para dos sectores claves para la economía: la industria y la construcción. Ambos tuvieron un inicio de 2026 mesurado, con alternancia de valores positivos y negativos.
Comenzando por el rubro industrial, los datos muestran esa actividad económica logró un crecimiento del 3,1% en enero, en comparación con el mes anterior. Lo preocupante es que, al mismo tiempo, se registró una caída del 3,2% en relación al primer mes del año pasado.
De igual manera, se pueden encontrar varias ambigüedades en la división por sectores. De acuerdo con el Indec, el rubro de “alimentos, bebidas y tabaco”, por ejemplo, logró una mejora del 2,7% entre diciembre de 2025 y enero de 2026, pero sufrió una baja interanual del 0,6%.
Lo mismo pasó con el sector de “textiles, prendas de vestir y calzado”, que pese a sufrir una muy fuerte caída interanual del 21,3%, logró una mejora mensual del 4,4%. Fue muy similar el caso de los “productos de metal, maquinaria y equipo”, que avanzaron 3% en enero en la comparación mensual, pero se desplomaron un 14,5% en la variación contra igual mes del año pasado.
El mismo camino siguieron los “otros equipos, aparatos e instrumentos”, que mejoraron 3,5% contra diciembre, pero sufrieron un retroceso del 22,1% en relación al nivel de actividad que habían mostrado en el comienzo del 2025.

La industria de “automotores y otros equipos de transporte”, por su parte, registró en enero un nivel de producción 22,9% inferior al que tuvo en enero de 2026, pero a su vez, creció 7,9% en comparación a diciembre.
Otro sector ambiguo fue el de “muebles y otras industrias manufactureras”, un rubro que registró una mejora del 4,5% en la variación mensual, pero marcó una retracción del 5% en la variación interanual.
Solo tres ramas industriales tuvieron un comienzo de año contundente, con crecimientos tanto en la comparación mensual como en la interanual. El de mejor resultado fue sin duda el sector de “refinación del petróleo, químicos, productos de caucho y plástico”. Según el informe oficial, en enero ese rubro repuntó 4,4% en relación al mes anterior y al mismo tiempo, creció 3,6% en comparación al primer mes del 2025.
Los otros dos sectores siguieron la misma tenencia, aunque con variaciones muy leves. Los “minerales no metálicos y metálicos básicos” lograron un crecimiento interanual del 1,7% y una variación mensual del 0,1%.
Por último, la industria de “madera, papel, edición e impresión”, registró un alza del 0,8% en la variación mensual, mientras que avanzó 0,2% en la comparación interanual.
La actividad de la construcción fue algo más estable que la industria en el comienzo del año. Según las estadísticas del Indec, en enero el sector se estancó al no presentar ninguna variación (0%) en comparación con el mes anterior, pero sí logró crecer 1,2% en la variación interanual.

Para medir el nivel de actividad de la construcción, el organismo tomó en consideración la demanda registrada sobre los principales insumos para la construcción. Los resultados fueron muy variados. Algunos insumos crecieron de forma considerable en relación al año pasado, como los artículos sanitarios de cerámica (15,8% de mejora interanual), el hormigón elaborado (16,9%) y las placas de yeso (11,7%). Otros, sin embargo, cayeron con fuerza, como fue el caso de las cales (-15%), los mosaicos graníticos y calcáreos (-13,3%) y el hierro redondo (-10%), entre otros.
Lo positivo es que, sumando la demanda de todos los materiales, el resultado dio un crecimiento para la actividad. Además, otros dos indicadores mostraron resultados favorables, aunque los datos muestran algo de rezago. Por un lardo, el Indec midió un aumento del 3,3% en la cantidad de puestos de trabajo registrados en ese sector, llegando a los 380.880 asalariados en diciembre pasado. Por otra parte, ese mismo mes creció 7,7% la superficie autorizada por los permisos de edificación, alcanzando un total de 1.445.113 m2.
indicadores económicos,macroeconomía,producción industrial
ECONOMIA
Alerta en los mercados mundiales: el barril de petróleo avanza hacia los u$s100, récord en 4 años

La escalada bélica en Medio Oriente colocó al mercado energético global en un estado de alerta máxima, y tras los recientes ataques y el virtual bloqueo del Estrecho de Ormuz, el precio del barril de crudo Brent registró una suba frenética este viernes, llegando a tocar los u$s94,3. Con un incremento que se mantiene firme por encima del 9%, la volatilidad acelera y presiona las economías de todos los continentes.
La preocupación en los mercados es que en pocos días el umbral de los u$s100 deje de ser un techo como se preveía días atrás, para convertirse en el nuevo y peligroso piso de la crisis, un nivel de encarecimiento de los costos que se extenderá hasta tanto no se resuelva el confictlo ente Estados Unidos e Irán.
Informes de entidades financieras como Goldman Sachs y Barclays, difundidos en las últimas horas, advierten que el mercado está comenzando a «repreciar» el riesgo de una interrupción prolongada en el suministro. Según estas proyecciones, si el flujo por Ormuz -por donde circula el 20% del petróleo mundial- no se restablece de inmediato, el Brent superará la barrera de las tres cifras antes del inicio de la próxima semana, impulsado por una prima de riesgo geopolítico que ya es la más alta desde 2022.
Por su parte, el banco ING y la consultora Rystad Energy señalaron en sus reportes técnicos que el escenario de un petróleo a u$s100 ya no es una hipótesis de máxima, sino un «peligro real y presente». El informe de Rysrad destaca que la parálisis de los cargueros en el Golfo Pérsico, cuya circulación cayó un 90% desde el inicio de las hostilidades, generará un efecto dominó de desabastecimiento y encarecimiento de costos logísticos que afectará las cadenas de valor globales.
Las consecuencias de este umbral son alarmantes para la estabilidad macroeconómica, y la principal advertencia de los organismos internacionales radica en el rebrote inflacionario. Un petróleo cercano a los 100 dólares forzaría a la Reserva Federal de los Estados Unidos a postergar cualquier baja de tasas de interés, endureciendo las condiciones financieras mundiales. Se estima que este salto en el crudo podría añadir entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales a la inflación global de manera directa.
El ranking global del oro negro
El tablero de la oferta global de crudo a inicios de 2026 ratifica la hegemonía del continente americano, con los Estados Unidos liderando la tabla con 22,7 millones de barriles por día (MMbpd) y una participación del 22% sobre el total global, de acuerdo al portal Statista. Le siguen Arabia Saudita (10,7 MMbpd) y Rusia (10,5 Mbpd), quienes han ajustado sus volúmenes bajo el paraguas de la OPEP+.
Irán se consolidó como sexto exportador global en 2024, con poco menos del 5% de participación globa
El resto del «top 10» lo completan Canadá (6 MMbpd), China (5,3 MMbpd), Irán (4,7 MMbpd) como sexto productor global, Irak (4,5 MMbpd), Brasil (4,3 MMbpd), Emiratos Árabes Unidos (3,3 MMbpd), y Kuwait (2,6 MMbpd). Estas cifras, validadas por fuentes como la Agencia Internacional de Energía (IEA), demuestran que aunque Irán es un actor de peso, su salida física del mercado es técnicamente compensable por la capacidad ociosa de otros grandes productores.
En el mapa de reservas -es decir el petróleo en condiciones técnicas y económicas de ser explotado-, Irán exhibe un poderío que su actual nivel de exportaciones no llega a reflejar. Según los últimos datos de la OPEP de este 2026, la nación ocupa el tercer lugar mundial en reservas probadas de crudo, con aproximadamente 208.600 millones de barriles.
Esta cifra sitúa a Irán solo por detrás de Venezuela (303.200 Mbpd) y Arabia Saudita (267.200 Mbpd), superando a potencias como Canadá e Irak. La mayor parte de esta disponibilidad se concentra en el suroeste del país, en campos gigantes como Ahvaz y Gachsaran, cuya ubicación estratégica cerca del Golfo Pérsico le otorga una ventaja logística natural que hoy se encuentra bajo el asedio de la tensión geopolítica.
Más allá del crudo, Irán es una superpotencia gasífera, poseyendo la segunda reserva probada de gas natural más grande del planeta, solo superada por Rusia. Con yacimientos monumentales como South Pars, el país produce cerca de 250.000 millones de metros cúbicos anuales, pero su capacidad exportadora es limitada debido a la falta de infraestructura de licuefacción (GNL) y las sanciones.
Actualmente, sus exportaciones se canalizan principalmente vía gasoductos hacia Turquía e Irak, lo que convierte cualquier interrupción en un problema de seguridad energética regional que trasciende al mercado del petróleo.
Petróleo, imparable: el impacto llega a la Argentina
En el plano local, el impacto para la Argentina presenta una dualidad compleja que los analistas siguen de cerca. Si bien el aumento del precio internacional mejora la rentabilidad de las exportaciones de Vaca Muerta y podría significar un ingreso extra de divisas, los especialistas advierten que la contracara es un traslado inmediato a los precios de los combustibles y la logística interna, tensionando la meta de desaceleración de precios en el mercado doméstico.
Expertos citados por medios especializados subrayan que la respuesta de China, pidiendo a sus refinerías suspender exportaciones de combustible, es una señal de que el mundo se prepara para un escenario complejo. En la zona de conflicto, cerca de 150 tanqueros se encuentran inactivos o desviando sus rutas ante el temor de cruzar una zona de guerra activa, y esta reducción en la oferta de crudo crea un cuello de botella que acelera la llegada a los u$s100.
Asimismo, informes de JP Morgan sugieren que sii el barril se estabiliza por encima de las tres cifras, el crecimiento del PBI mundial podría recortarse significativamente. La incertidumbre sobre la duración del conflicto tras la «Operación Furia Épica» y la respuesta del régimen iraní mantienen a los operadores bursátiles en una posición defensiva, con el «índice del miedo» saltando un 20% en Wall Street.
El panorama para las próximas horas dependerá de la diplomacia y de la capacidad de la OPEP para suplir eventuales faltantes. No obstante, con la cotización del Brent en la zona de los u$s 94 y una inercia alcista que no cede, el consenso de los analistas es que el mundo debe prepararse para una era de energía cara.
Esta suba, como se mencionó, tiene un lado negativo local: posibles aumentos internos en los combustibles y, eventualmente, cierta presión inflacionaria. Pero, a la vez, tiene otro muy positivo para Argentina: a diferencia de otros períodos, en los que el país era importador de energía, ahora es exportador neto. De hecho, la balanza comercial energética de 2025 registró un saldo positivo récord de u$s7.800 millones. Para 2026, previo a este conflicto, en el mercado proyectaban cifras superadoras, en el rango de entre u$s8.000 millones y u$s10.000 millones.
Si bien anteriormente el aumento del precio internacional del petróleo afectaba a la balanza comercial argentina, hoy es una buena noticia para las exportaciones de energía, en un contexto en el que además se proyecta aumento de la producción en Vaca Muerta. Esto se traduce en más ingreso de dólares al país por vía comercial, lo cual es beneficioso para el mercado de cambios y las reservas del Banco Central. Además, impulsa a las acciones de las empresas del sector de petróleo y gas.
El aumento del precio del petróleo también impulsa al alza a las cotizaciones de otras materias primas, como las del sector agrícola. Esto también es fundamental para la economía local y el mercado cambiario porque el complejo agroexportador es el principal generador de divisas del país. Para este año, los especialistas proyectan ventas de entre u$s34.000 millones y u$s36.000 millones, pero dependerá de cómo evolucionen los precios internacionales y el volumen que finalmente se exporte.
De acuerdo con Marcelo Elizondo, analista económico internacional, la suba del precio del petróleo arrastra a los del sector agrícola porque la producción implica costos energéticos, como gas y petróleo durante el proceso industrial, combustibles para el transporte de los productos y fertilizantes, entre otros. Por lo tanto, estima que si el conflicto se extiende, aumentarán más las cotizaciones internacionales de los granos, lo que beneficia a las exportaciones argentinas y, consecuentemente, al ingreso de dólares en el país por vía comercial.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,brent,pretroleo,irán,inflación
ECONOMIA
Guerra en Medio Oriente: la suba del petróleo podría encarecer más de 10% los combustibles en Argentina

(Cortesía: Sen.hn)
La escalada del conflicto en Medio Oriente ya lleva casi una semana y el precio del Brent, la referencia internacional del petróleo, acumula una suba de más del 20% desde el inicio de las hostilidades. Este viernes tocó un máximo de USD 94 para estabilizarse en torno a USD 92 por la tarde, lo que enciende las alertas sobre un posible traslado a los combustibles en la Argentina. Según estimaciones del sector, por cada dólar que sube el barril de crudo, el precio final en los surtidores puede ajustarse entre 1% y 1,3 por ciento.
Si bien la relación no es automática, en el sector energético manejan una referencia clara. “Con el Brent estabilizado en torno a los USD 80 y USD 81, cerca de USD 9 por encima del valor que hoy reflejan los combustibles locales, el impacto potencial podría acercarse al 10% si esos niveles se sostienen en el tiempo”, señaló a Infobae el ex secretario de Energía, Emilio Apud, antes de la nueva suba del commodity.
En valores concretos, ese porcentaje podría traducirse en una suba de entre $150 y $200 por litro si el precio internacional del crudo se mantiene en los niveles actuales durante varios meses. Si se toma en consideración una cotización por encima de los 90 dólares, ese cálculo sube hasta $375, aunque esta dinámica dependerá de la extensión del conflicto.
El salto reciente del petróleo responde a la escalada bélica en Medio Oriente y, sobre todo, al impacto que el conflicto puede tener sobre el comercio global de energía. En el centro de la preocupación está el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de hidrocarburos.
Por ese corredor frente a las costas de Irán circula aproximadamente un quinto del petróleo que se comercializa a nivel global. Desde el inicio del conflicto, el tránsito de petroleros por la zona cayó cerca de un 90% respecto de la semana anterior, según datos de la firma de inteligencia energética Kpler.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que esa situación dejó cerca de 15 millones de barriles sin poder salir de la región, lo que agregó presión sobre los precios internacionales.
De todos modos, el traslado a los surtidores no depende solo del valor del crudo. El precio final de la nafta y el gasoil en la Argentina se compone de varios factores, entre ellos el costo del petróleo, el margen de refinación, los impuestos y el componente de biocombustibles que las petroleras están obligadas a mezclar.
Según Apud, la materia prima representa alrededor del 40% del precio final. Por eso, aunque la suba del barril impacta en los costos del sistema, el traslado a los consumidores no siempre es inmediato ni proporcional.
En ese proceso también influye el rol de YPF, que concentra cerca del 55% del mercado minorista de combustibles y suele marcar el ritmo de los ajustes de precios para el resto de las petroleras. En diversas apariciones mediáticas, Marín aseguró que la empresa no trasladará automáticamente las variaciones del petróleo al surtidor.
“No hay que actuar con pánico en estos escenarios. No habría cimbronazos con los precios de las naftas. YPF no lo va a hacer. Vamos a ir viendo cómo evoluciona el precio”, explicó y detalló que la petrolera utiliza un esquema de promedios móviles para evitar que los picos internacionales impacten de manera directa en los consumidores.
“Si el petróleo se mantiene en torno a los USD85 durante cuatro meses, eso va a tener impacto. Ahora bien, si se trata de un pico transitorio, es diferente. Supongamos que mañana sube a USD100 y al día siguiente vuelve a USD70: en ese caso, el efecto sería prácticamente nulo”, sostuvo.
El comportamiento del mercado dependerá, en gran medida, de cuánto tiempo se prolongue el conflicto. Para el ex secretario de Energía Daniel Montamat, si los precios internacionales del crudo se mantienen elevados durante un período prolongado, el impacto sobre los combustibles será inevitable.
“No hay una relación simétrica entre el aumento del petróleo y el precio de los combustibles, pero una suba de USD 10 el barril puede trasladarse en unos USD 5 al precio final, siempre dependiendo de la refinación”, explicó.
Montamat recordó que la Argentina opera con un mercado cada vez más internacionalizado, en línea con el desarrollo de Vaca Muerta y el creciente perfil exportador del sector energético. “Si el valor del petróleo se mantiene alto, obviamente vamos a tener algún reacomodamiento de precios en los combustibles internos”, advirtió.
En paralelo a esta situación, el mercado local atraviesa un momento de fuerte expansión productiva. Según datos recientes de la Secretaría de Energía, en enero la Argentina alcanzó una producción de 4.262.675 metros cúbicos de petróleo, el nivel más alto registrado oficialmente en el país.
El volumen superó incluso el récord alcanzado en diciembre de 2025, cuando la producción había llegado a 4.245.403 metros cúbicos. El salto productivo responde, en gran parte, al crecimiento de Vaca Muerta. Según precisó Energía, en enero la producción de crudo en el país aumentó 15,7% interanual, mientras que el desarrollo de la formación no convencional registró un incremento de 35,5% respecto del mismo mes del año pasado.
CHIMENTOS2 días agoEl hijo adoptivo de José María Muscari tomó una tajante decisión de vida a los 18 años
CHIMENTOS2 días ago¡Interna total! Pablo Layus explotó y blanqueó quiénes son los que arruinan Intrusos: «Te matan»
INTERNACIONAL3 días agoMapa de la guerra en Medio Oriente: dos bandos y 13 países involucrados en un conflicto que jaquea al mundo











