ECONOMIA
Mercedes Lalor, productora y dirigente rural: “Yo contrato gente grande, no tengo problema”

En 2008, Mercedes Lalor hizo historia al convertirse en la primera mujer en ingresar a la Comisión Directiva de la Sociedad Rural Argentina, lugar que se ganó gracias a su activismo gremial en General Villegas. Era el año del conflicto del campo y del gran protagonismo de las asociaciones de productores agropecuarios.
Su apellido es sinónimo de ganadería. Su bisabuelo Juan Lalor, irlandés, llegó a Argentina en 1881 y pronto empezó a trabajar en el campo y de a poco a establecerse por su cuenta. En 1910, creó la empresa consignataria de hacienda que hizo célebre el apellido.
Por el lado materno, Mercedes Lalor desciende de vascos. Quirno Costa fue el primer tambero del Río de la Plata, a comienzos del 1800. Y uno de sus antepasados, Norberto Quirno Costa, fue el vicepresidente de Julio Argentino Roca en su segundo mandato.
En 2023, el Indec comunicó que, según el último censo rural, el 20% de las explotaciones agropecuarias de Argentina están administradas por mujeres. Esto va desde la pequeña unidad familiar hasta los campos más extensos, como es el caso del de Mercedes Lalor. Hay otras áreas donde la presencia femenina es aun mayor y en crecimiento: en 2022, 38% de los inscriptos en la carrera de Agronomía eran mujeres, contra 28% en 2014. Y en otro rubro que también se relaciona en parte con el campo, la veterinaria, las estudiantes mujeres son mayoría: entre 60 y 65 por ciento.

— ¿Cuánto tiempo estuviste en la comisión directiva de la Sociedad Rural?
— Me fui en la segunda presidencia de (Nicolás) Pino. Ya cumplí mi ciclo. Igual sigo en el gremialismo, en este momento soy vicepresidenta de la Rural de Villegas. Sigo aportando, además de ocuparme del campo.
— ¿Hubo más mujeres después de vos en la comisión directiva de la Rural?
— Sí, sí, entraron varias, fue muy positivo eso. Y ahora está Eloísa Frederking, como vicepresidenta segunda. Y también como revisora de cuentas Inés Pereda. Debería haber más, ¿no?
— ¿Ves muchas mujeres al frente de unidades productivas?
— Conozco varias. También veo muchas ingenieras agrónomas trabajando en pools de siembra. Eso me da mucha alegría, tratar con una mujer, trabajando en tal lugar o asesorando. Y mujeres veterinarias. Yo crío caballos criollos y hay muchas criadoras mujeres. Pero no hay tantas en la representación.
— Vos estuviste siempre en el campo, sos hija de productores y…
— Nieta, bisnieta… Mi bisabuelo vino en 1880. Por el lado de papá, la rama irlandesa. Por el lado de mamá, Quirno Costa, vascos, el señor Quirno fue el primer tambero que hubo en el Río de la Plata. A principios de mil ochocientos. Si yo quisiera sacar un pasaporte de afuera, no podría. ¿Viste que todo el mundo tiene pasaporte de Europa? Yo no.
— Muchas generaciones nacidas acá.
— Mi bisabuelo, Juan Lalor, que vino en el 80, empezó como profesor de inglés, pero después decidió que el campo era el futuro, fue a trabajar de capataz en una estancia y después empezó a abrirse camino solo. En el veinte volvió a Irlanda. Y dijo: “Eso no tiene arreglo, yo no vuelvo nunca más”, por Irlanda (ríe). Imaginate que estuvo acá de 1880 a 1920. Una Argentina que crecía y crecía. Y que dejaba crecer al que venía, porque mi bisabuelo vino sin nada. Mi abuelo materno, Quirno Costa, quedó huérfano de muy chico y se crió con su abuelo, Norberto Quirno Costa, que fue vicepresidente de Roca, ministro del Interior y de Relaciones Exteriores.

— Segunda presidencia de Roca.
— Exactamente. Mi abuelo nunca quiso meterse en política porque vio lo que le costó al suyo que se gastó toda la plata en política, era al revés que ahora. Así que a él no le tocó nada. Se dedicó a trabajar y luego compró campos, creció y nos dejó bien parados. En esa época se podía crecer perfectamente trabajando honestamente. Yo agradezco que todos trabajaron, se pusieron las cosas al hombro, las sacaron adelante, y nos enseñaron la cultura del trabajo, nos exigieron.
— ¿Vivian en el campo?
— Mis abuelos estuvieron muchísimo en el campo pero iban y venían, porque la consignataria se manejaba en (el mercado de) Liniers) y en (el mercado general de hacienda de) Avellaneda. Pero tenían campos y mi abuelo iba todas las semanas. El mercado era lunes, martes, miércoles. Mi abuelo Quirno sí vivía mucho en el campo. Nosotros estudiamos acá porque en ese momento, en el interior -yo soy del 54- no había grandes colegios. Mamá y papá me decían: “No, ¿cómo te vas a ir a trabajar al campo?” Pero un día surgió ahí un inconveniente y mamá me dijo: “Andá y cubrime”. Y ahí ya me quedé trabajando en el campo.
— ¿Caballos únicamente?
— No, no, todo, todo. Los caballos son un emprendimiento mío. Pero yo me ocupo del manejo de todo el campo. En General Villegas.
— ¿Vas y venís, como hacía tu padre, tu abuelo?
— A ver, este año estuve casi todo el año en el campo. Toda la pandemia estuve allá.

— ¿Y hacés de todo? ¿Todas las tareas?
— Yo me subía al caballo y no me bajaba hasta la noche. Lo que pasa es que la edad te limita. Ahora recorro el campo en camioneta. Mis padres fallecieron… Tengo un hermano.
— ¿Él se ocupa también?
— Sí, muchísimo. Administra muy bien, lo que pasa es que tenemos dividido el campo y cada uno maneja lo suyo,
— ¿Tenés hijos?
— No. Estoy casada, pero no tengo hijos. Tengo sobrinas, hijas de mi hermano.
— ¿Hay algo que las mujeres no puedan hacer en el campo?
— Yo creo que ahora pueden hacer todo.
— ¿Porque está todo muy mecanizado?
— Sí, pero además, antes había un poquito de prurito en cuanto a que no era un ambiente para una mujer… Que no te falten el respeto. Debo decir que en mi casa nadie fue machista, ni mi mamá, ni mi papá, ni mis abuelos. Entonces no tuve ese inconveniente de que me dijeran: no, eso no… Sí me dijeron: sé prudente, siempre tratá bien, nunca hagas algo que ofenda, ese tipo de cosas. Pero creo que sí, que una mujer puede hacer todo. Por lo menos yo he trabajado sin problemas.
— La mayor parte del personal es masculino, imagino.
— Sí, y he tenido gente muy buena, capataces que me han enseñado muchísimo, que se han jubilado en casa y han sido grandes maestros en cómo manejar un rodeo, cómo manejarme con los caballos, buenos domadores. Nunca tuve problemas. Obviamente hay que tener carácter. Una vez le dije a un veterinario, hablando de otra persona, “pero qué difícil es este tipo”. Y él me contestó: “Pero no más difícil que vos, ¿eh?” (risas).
— Se sinceró.
— Era la única forma de hacerme respetar. Si uno no pone límites… Imaginate una chica joven, de veintitantos, en el campo, sola, porque papá tenía mucho trabajo y otras administraciones. Tenía la sensación de que el que venía, pensaba: “Yo a ésta la requete fumo en pipa”. (Ríe) Esa era la sensación que yo tenía, a lo mejor equivocada. Ya no me pasa ahora, pero en aquel momento…
— Me decías que ves más mujeres tomando las riendas de su campo?
— Antes las mujeres delegaban, dejaban al hermano, al marido, al hijo, y las fundían. Terminaban sin nada. No sabés la cantidad de gente que sé, que por no hacerse cargo, por comodidad o yo que sé, heredaban un campo y preferían dejárselo a un administrador o al marido… y terminaban sin campo. En cambio ahora no, ahora agarran la manija, buscan quien las asesore, controlan las cuentas y se hacen cargo. Obviamente que sigue habiendo más hombres todavía. Pero conozco, tengo muchas amigas que se están haciendo cargo. Se lo ve bastante a diario, no me llama la atención.

— Mencionaste la jubilación. ¿Cómo está ese tema en el campo?
— Hasta hace un tiempo la jubilación era solo a los 65 años. Pero me ha pasado de varios jubilados que quisieron seguir trabajando. Y en casa la idea es que el que quiere seguir trabajando, sigue. Hasta por un tema afectivo. Han estado toda la vida ahí y no quieren irse al pueblo… Pero ahora en el campo te podés jubilar a los 57, pero tenés que cambiar de rubro. Tenés que irte a trabajar de otra cosa. Yo se los explico: “Miren que no van a poder seguir en el campo”. No pueden seguir haciendo lo que saben hacer. En realidad es una jubilación anticipada. Lo han hecho pensando en gente que por lesiones no puede seguir andando a caballo o en tractor. Pero por lo general todos se quedan. Yo he tenido mucha gente que se ha jubilado y ha seguido trabajando.
— Si viene una persona, de 50 años o más, y te dice “quiero largar todo esto que hago, no sé, ingeniería, docencia, lo que sea, y me quiero ir al campo”, ¿qué le dirías?
— Que sí, porque es mucho más responsable la gente grande. Es llamativo, porque los que te piden trabajo van de los dieciocho a los veintipico, los que están arrancando. Después hay un bache, hablo del campo, no sé en otro lado. Y luego aparecen de vuelta de cuarenta y ocho a cincuenta. Y vos decís: Pero ¿qué pasó con los que tendrían entre treinta y cincuenta? ¿Qué pasó con esas generaciones? Y a los de veintipico los podés tener, siempre que haya uno grande que los dirija, porque no tienen experiencia y la experiencia te la da la práctica, no hay nada que hacer. Entonces, si hay una persona calificada al frente, y si los más jóvenes tienen ganas de aprender, seguro que van a aprender.
— ¿Te ha pasado de contratar gente ya grande?
— Sí, sí, claro que sí. No me molesta, al revés, me da confianza.
— Una cosa es irse a trabajar al campo como empleado. ¿Pero qué pasa con el que quiere emprender?
— Tenés que tener un asesor, claro. O sea, al campo no podés llegar diciendo a ver qué hago, porque hay tanta cosa que aprender. En el campo realmente todo es práctica, aprendés en el día a día y de alguien que está a la par tuya trabajando.
— ¿Quién te puede asesorar? ¿El INTA?
— Sí, hay INTAs que funcionan bien y hay INTAs más politizados. Depende de la región. Yo nunca he estado muy relacionada con el INTA. Tengo asesores, desde hace muchos años el mismo ingeniero agrónomo, nos conocemos bien. Son difíciles los cambios, a veces por el retiro de alguien, hay que hacerlo. Una amiga de mamá decía: “Es enseñar todo de vuelta, Mercedes. Tengo que explicar todo de vuelta”. Pese a que en el campo el servicio se da de tal mes a tal mes, la vaca se preña de tal forma, tiene que tener pasto para preñarse, ya sabés las vacunas…
— Está todo pautado.
— Las vacunas que tenés que dar, cuándo las tenés que dar, cuándo se hace el tacto, cuándo se hace el destete. Y que las aprendés de la vivencia, no están en un libro… Muchas veces te anticipás a lo que va a pasar, porque ya te pasó. En mi zona, cuando viene la tormenta ya sabés que los árboles se caen de oeste a este y entonces no tenés que poner el auto de este lado. Pero sí, yo tomo gente grande, no tengo ningún problema.

— ¿Y es un buen momento para emprender? ¿para producir?
— Sí, sí, siempre hay espacio. Cada vez se está produciendo más, cada vez los rindes son más altos. En ganadería hay que darle más kilos a la hacienda, cosa de que con la misma cantidad de cabezas, puedas tener más cantidad de carne. Después, mejores índices de preñez, para tener por cada vaca más cantidad de terneros. Cada vez hay mejores híbridos, que dan rindes mucho más altos, y se van ajustando las fechas de siembra y las máquinas que se usan… Ahora, hay que diversificar. Si te dedicas a una sola cosa y te va mal, ¿cómo salís adelante? En cambio, si diversificaste… por ejemplo, sembrás una cosa pero también incursionás un poco en aves y en producir huevos. O lechón, que tiene un periodo de gestación y un engorde más cortos. El ciclo de la carne vacuna es muy largo.
— ¿Se está produciendo más?
— Tenemos que producir más para exportar más. Creo que igual se está produciendo más. No aumentó el stock, pero sí el rendimiento. No estamos aumentando la exportación, tenemos que mejorar los números. Pero hace falta previsibilidad. Que lo que se dice hoy dentro de diez años se siga cumpliendo, que no te cambien las reglas de juego cada vez… Porque uno hace una inversión grande. Acá el criador, el que tiene vacas, creo que es muy difícil que se deshaga de las madres. Aunque el número no le cierre, él ya viene del papá, del abuelo, del bisabuelo, que le dijo: “Vos las vacas tenelas siempre, porque es un seguro”. Por eso es que hay vacas, si no, yo no sé si habría.
— Menos mal, porque con el poco incentivo que hay…
— Cuando se cerró de repente la exportación, mandaban al frigorífico las vacas preñadas o recién paridas. Se me caían las lágrimas porque yo tengo alma de criadora. A veces se toman decisiones políticas que generan un disturbio tan grande. Y esas decisiones no las toma el que es criador de toda la vida, sino alguien que recién entró al negocio y que dice: “Ah, ahora da más la soja, vendo las vacas y chau”. En cambio, el que es criador de alma, viene una seca terrible, y a las vacas las subsidia. Les da de comer como sea, pero no las vende. No te deshacés de… porque es la fábrica.
— ¿Cómo está la situación actualmente? ¿Hay decepción o expectativa?
— Expectativa, diría. Sería una buena medida que sacaran las retenciones. Es muy injusto que el mundo entero produzca sin retenciones y algunos con subsidios mientras nosotros tenemos que seguir trabajando con retenciones a todo, porque ha bajado en algunas producciones, pero igual siguen estando, tanto cuando ganás como cuando perdés. O sea, si ganás más, te sacan más. Pero si te viene una inundación, de ese poquito que te queda para subsistir, igual te sacan la parte de la retención. No hay impuesto más justo que ganancias, porque si ganás, pagás, si no ganás, no pagás. Y además es coparticipable.
— En proporción a las retenciones, hubo poca inversión en infraestructura para el campo y la agroindustria. Por caso, la ruta a Mendoza, a la altura de Junín, una de las zonas más ricas, la ruta es un carril de ida y uno de vuelta. Es peligrosísima.
— Esa es la que tomo yo. Además, la producción tan rica de esa zona tiene que salir del campo y sale por esa ruta donde se mata tanta gente. Y es la ruta que va a Chile, debería ser toda autopista. Hay otra ruta que es peor, que es la 33, que une Rosario con Bahía Blanca, dos puertos productivos importantísimos y está hecha torta.

— ¿A dónde fue la plata de las retenciones?
— Se la llevaron. Hay que decir las cosas como son. Es una lástima porque la producción hay que sacarla. Y los caminos de tierra… Por ahí tiene que transitar el camionero, el veterinario, el que saca la leche, el que va a la escuela, todos. Y hay partidos de la provincia de Buenos Aires que están totalmente inundados. Vos ves en el Instagram los reels que suben y… Villegas ha estado muchas veces inundado porque nos entra agua de La Pampa, de Córdoba y de Santa Fe. Y no tenemos canales. Están en el plan maestro del Salado, desde hace veinte años. Ahora está llegando a Bragado, pero falta hacer el bypass de Bragado y un tramo entre Ernestina y, y Roque Pérez, entonces todavía no está funcionando para el oeste. Y hemos estado dos años bajo el agua. Saliendo como podés en tractor. En todo el mundo hay inundaciones, hay que ser realistas. Pero duran poco, cuando hay canales. Acá se te queda y se te queda.
— Y no hay mantenimiento de las rutas.
— Espero que pronto empiecen con las privatizaciones de las rutas nacionales. Si no las va a arreglar Vialidad, que nos cobren peaje, pero que privaticen.
— ¿El campo está unido hoy como lo estuvo en 2008?
— Esa fue una etapa maravillosa. Una unidad, impresionante. Pero hoy, no. Desgraciadamente, con toda la tristeza del alma lo tengo que decir: no, no está unido. Es como que cada uno, desde las entidades que nos representan, hace su… no sé cómo llamarlo, porque empiezan a aparecer certificaciones, trazabilidades, o sea, kioscos.
— El otro día hubo un debate en Infobae en vivo entre la legisladora que quiere poner un impuesto al metano que generan las vacas y un joven de Carbap.
— Sí, Ignacio Kovarsky, es brillante, es veterinario, es el presidente de Carbap. Es de Trenque Lauquen. Sabe de lo que habla.
— Joven.
— Sí, es un muchacho joven, tiene tambo y Carbap está trabajando muy bien. Ellos están siguiendo este tema del plan maestro de la cuenca del Salado, son ellos los que están negociando y peticionando.

— Me llamó la atención cuando la diputada le dijo: “Si sos un productor responsable no vas a pagar el impuesto”. Como dando por sentado que no lo es.
— Tiene un desconocimiento muy grande del tema. Porque están por ejemplo los bonos de carbono. Hay países que contaminan menos y otros muchísimo. Argentina no es un país que contamina. Primero porque no andamos con muchos aviones ni muchos autos. Durante la pandemia, cuando se paró todo, las vacas siguieron estando en el campo, se siguió sembrando, el campo siguió trabajando. Sin embargo, los agujeros de ozono se cerraron. Eso demostró que el eructo de la vaca no le hace mal a nadie (ríe). Pero además está demostrado que las plantas absorben el carbono, como si fueran un secante, lo necesitan. Es más, el pasto que se produce supera lo que las vacas puedan llegar a hacer. Las pasturas y siembras que hacemos consumen carbono. O sea, que Argentina es un país que…
— …¿está equilibrado?
— No, qué equilibrado, tiene a favor. Podría vender bonos a países que los necesitaran porque sí contaminan mucho.
— Por la forma de la producción.
— Sí, porque es extensiva.
— Pero nos aplican un criterio que corresponde a países como los europeos, donde la vaca está encerrada.
— Claro, acá es extensiva y además hay un montón de espacios sin vacas…
— ¿Hay mucho feedlot actualmente?
— Hay de todo. La cría se hace extensiva en general. El engorde se hace en feedlot. Se trata de hacer todos los kilos posibles a pasto, que es el engorde más barato. Y recién en el final, cuando ya lo tenés grande, le das los kilos para engorde en el feedlot.
— Estábamos con lo de los bonos de carbono.
— Y ahora con el ViSeC [N. de la R: una plataforma que certifica la soja y carne argentina como libres de deforestación]. O sea, que vas a tener que anotarte en una plataforma, porque Europa no quiere comprar ni soja, ni carne producida donde se ha desmontado.
— Es una pose o una excusa más bien…
— ¿A vos te parece que Argentina, la llanura pampeana, donde había algún ombú, algún tala, pero poquísimos árboles, tiene que demostrar que no desmontó?

— Esto siempre me hace acordar que los ingleses arrasaron con casi todo el Bosque …
— … de Sherwood.
— Claro, el de Robin Hood, no existe más que en la novela.
— Me parece que ellos están más preocupados por Brasil, porque ahí sí se ha desmontado.
— Sí, pero el Amazonas es de Brasil y de varios otros países, no es el pulmón de mundo.
— Bueno, pero cada vez hay más habitantes en el mundo y hay que darles de comer. Entonces hay que buscar el equilibrio. Si el mundo no quiere que Brasil destruya la selva amazónica tiene que pagarle, hacer una propuesta de mercado, razonable. No decir “no te compro porque estás desmontando”.
— Cuando ingresaste a la comisión directiva de la Rural, dijiste que la problemática de género no tenía sentido en el siglo XXI, cosa que comparto. Hoy las mujeres tienen acceso a todas las profesiones y si no las eligen es por inclinación.
— Mi sobrina, que estudió veterinaria, me decía: “¿Sabés que somos más mujeres que hombres?” Mi otra sobrina estudió Medicina, pero no le he preguntado.
— Debe ser parejo. ¿Y en agronomía?
— Hay muchas mujeres. Sí, sí, eso lo veo. Cuando yo empecé a ocuparme del campo, de pronto iba a reuniones, donde te hablaban de cría, iba a cursos, cosas así. Y a veces llegaba y eran todos hombres. Estoy hablando de los 70.
— ¿Resultaba incómodo?
— No, no, para nada. Nunca me sentí mal. Intercambiaba opiniones con todos, me respetaban. Está en la actitud de uno también, ¿no?
— ¿Cómo ves tu futuro? ¿Hasta cuándo seguir en esto?
— Voy a trabajar mientras el cuerpo me lo permita. ¿Retirarme? Nooo. Primero, porque esto es lo que he hecho toda mi vida. Después, es difícil dejar… O sea, a lo mejor si tuviera alguien, pero mis sobrinas tienen hijos chicos. Quizás cuando ellas tengan más tiempo disponible.
— ¿O sea que no tenés un sucesor o sucesora a mano como para ir delegando hoy.
— No, hoy no. Espero que cuando desteten (ríe), empiecen a aparecer o tal vez los chicos.
— Los sobrinos nietos.
— Mientras tanto, yo estoy bien.

— ¿Y hay mucha gente grande que sigue al frente de sus emprendimientos?
— Sí. Y te diría que uno de los problemas que a veces hay es que, estando el hijo, teniendo hijos, les cuesta largar la manija.
— Delegar.
— Cuesta mucho delegar, sí. Eso lo veo. Y a veces el hijo se va haciendo viejo también. Además quiere que le dejen un poco de independencia, entonces a veces se abre y empieza otro emprendimiento, porque el padre no le afloja. Se da más en los hombres eso. A veces incluso compiten con el hijo. Y el encargado viene con chimentos.
— ¿Cómo es eso?
— En serio, el encargado le viene con chimentos. Hay dos personas que pesan mucho en el campo. Uno es el encargado y otro es la cocinera.
— Sorprendente.
— La cocinera, que te da de comer, te prepara el desayuno. Y mientras tanto habla. Sobre todo al hombre, que se sienta a que lirvan, le lleven el mate; esa pava que va y viene de la cocina genera mucha conversación. Y la cocinera termina teniendo mucho predicamento, viene con todos los chismes y…
— Su hijo hizo esto, lo otro. O cambió tal cosa.
— Sí, sí. Y el encargado al que el cambio de generación no le cae bien. Porque el padre ya está más grande, vigila menos…
— No quiere un patrón más joven.
— Y más dinámico. Los cambios cuestan.
— Qué interesante. Es para una novela o para un cuento de Borges.
— Había un señor, Pedro Saubidet, que escribía estas pequeñas historias en Facebook, con el nombre “Sucedidos”, y luego hizo un libro.
FOTOS: gentileza Mercedes Lalor
ECONOMIA
ANSES: cuándo cobro en febrero 2026 si mi DNI termina en 7

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) estableció el calendario de pagos para febrero de 2026, un esquema que asigna fechas específicas de cobro según la terminación del Documento Nacional de Identidad (DNI). Este sistema segmentado busca facilitar el acceso ordenado a las prestaciones y evitar aglomeraciones en bancos y puntos de pago.
De acuerdo con la información difundida por ANSES y fuentes oficiales del gobierno nacional, estas son las fechas y montos de las principales prestaciones para quienes tienen el DNI finalizado en 7.
Los jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo y poseen DNI finalizado en 7 podrán cobrar el 19 de febrero de 2026. El monto correspondiente al haber mínimo, actualizado por la movilidad mensual establecida en el decreto 274/2024, es de $359.254,35. Además, quienes cobran la mínima recibirán un bono extraordinario de $70.000, lo que eleva el total a $429.254,35.
El pago debe efectuarse en las sucursales bancarias habilitadas y en la red de cajeros automáticos, presentando el DNI y la tarjeta de débito. El calendario puede consultarse a través del sitio web de ANSES o por su aplicación oficial.
Para los beneficiarios cuyos haberes superan el mínimo y tienen DNI finalizado en 7, el calendario de pagos indica que podrán acceder a su prestación el 26 de febrero de 2026. El monto máximo establecido para este segmento es de $2.417.441,63, mientras que el bono extraordinario se otorga en forma proporcional, ajustándose para que la suma del haber y el bono no supere los $429.254,34.
La acreditación se realiza automáticamente en la cuenta bancaria registrada.
Las familias que perciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) o la Asignación Familiar por Hijo y tienen DNI terminado en 7 cobrarán el 20 de febrero de 2026. Según el calendario oficial del organismo, la AUH y la asignación familiar garantizan cobertura a millones de niñas, niños y adolescentes. El monto de la AUH para febrero de 2026 es de $52.554 por hijo, mientras que la Asignación Familiar por Hijo varía de acuerdo con los ingresos del grupo familiar, partiendo de $26.276 para el tramo más bajo.

Las beneficiarias de la Asignación por Embarazo (AUE) con DNI finalizado en 7 podrán acceder a su prestación el 23 de febrero de 2026. Esta asignación, destinada a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad social, tiene un monto de $52.554 para el mes de febrero, siguiendo el mismo esquema que la AUH.
El pago se acredita en la cuenta bancaria informada, permitiendo organizar gastos fundamentales durante el embarazo.
Quienes reciben la Asignación por Prenatal o la Asignación por Maternidad y cuentan con DNI terminado en 7 recibirán el pago el 18 de febrero de 2026. El monto de la asignación por prenatal corresponde a $26.276 para el tramo más bajo, mientras que el valor de la asignación por maternidad depende del sueldo registrado previo al inicio de la licencia. Ambas prestaciones aseguran el acompañamiento económico durante el embarazo y el período posnatal, con fechas escalonadas según la terminación del DNI.
Las Pensiones No Contributivas (PNC), dirigidas a personas con discapacidad, madres de siete hijos o más y adultos mayores sin aportes suficientes, se pagan el 12 de febrero de 2026 para quienes tienen DNI terminado en 7. El monto estimado para febrero es de $251.453,59, cifra que incluye el aumento por movilidad y el bono extraordinario de $70.000 otorgado por el gobierno nacional. Además, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se sitúa en $287.403,48.
Los beneficiarios del Desempleo Plan 1, cuyo DNI finaliza en 7 recibirán su prestación el 27 de febrero de 2026. El monto varía según los aportes y la situación laboral anterior, y debe verificarse en el recibo de haberes disponible en mi ANSES desde la fecha de pago. La prestación por desempleo brinda cobertura a trabajadores registrados que perdieron su empleo sin causa justificada.
ECONOMIA
Reforma laboral: qué decía el artículo sobre el Impuesto a las Ganancias y cómo quedó finalmente

La discusión sobre la reforma laboral presentada por el Gobierno incorporó, en su versión original, un artículo relacionado con el Impuesto a las Ganancias que generó debate en distintos sectores económicos y políticos. El artículo eliminado buscaba reducir la alícuota del impuesto que pagan las grandes empresas, pasando del 30% al 27%, un punto que alteró el diseño final del proyecto y marcó diferencias entre los actores involucrados.
La propuesta inicial, elaborada por el equipo económico, apuntaba a modificar la ley vigente del Impuesto a las Ganancias para las sociedades. Según el texto original, la alícuota del 30% que pagan las empresas con mayores utilidades se reduciría al 27%. Esta iniciativa pretendía equiparar la carga fiscal local con la de otros países de la región y mejorar la competitividad de las firmas argentinas. El cambio se debatió en el marco de la revisión integral del régimen laboral, en la que el Gobierno buscó avanzar sobre distintos aspectos vinculados a la contratación, la litigiosidad y los costos laborales.
El retiro del artículo respondió a la decisión política de no incluir una reforma tributaria de ese calibre dentro de un proyecto orientado principalmente a la modernización laboral. Las autoridades consideraron que una rebaja en la alícuota de Ganancias para grandes empresas tendría un impacto fiscal relevante y no resultaba prioritario en el contexto de la discusión laboral. Esta determinación alteró las expectativas de algunos sectores empresarios que aguardaban una reducción de la presión impositiva sobre las utilidades.
En el texto original del proyecto, el artículo en cuestión establecía: “Las utilidades de las sociedades de capital quedan gravadas con una alícuota del 27%”. Actualmente, la normativa vigente fija una alícuota del 30% sobre las ganancias netas de las empresas que superan determinados montos de utilidad. La modificación propuesta buscaba reducir ese porcentaje y acercarlo al promedio de la región, donde la carga sobre las utilidades empresariales suele ser menor.
El retiro del artículo generó repercusiones en el ámbito empresario. Las principales cámaras industriales y comerciales expresaron su malestar por la decisión de no avanzar con la rebaja. Señalaron que la reducción de la alícuota de Ganancias habría permitido liberar recursos para inversiones y contratación de personal. Sostuvieron que la carga impositiva sobre las utilidades empresariales, junto con la presión tributaria general, condiciona la competitividad y limita el crecimiento del sector privado.
El Gobierno, por su parte, argumentó que el objetivo central del proyecto consistía en introducir cambios en las normas laborales y no en el esquema impositivo. Funcionarios del equipo económico explicaron que una reforma tributaria de tal magnitud requería un debate independiente y un análisis del impacto fiscal sobre las cuentas públicas. La administración priorizó la viabilidad política de la reforma laboral y optó por dejar sin efecto la rebaja de la alícuota de Ganancias.
El debate sobre el nivel de la alícuota de Ganancias para las empresas ocupa un lugar central en la agenda empresaria desde hace varios años. Dirigentes del sector insisten en que la presión fiscal argentina supera la de países vecinos y desalienta la inversión productiva. Los economistas que respaldan la reducción de la carga tributaria afirman que una alícuota más baja sobre las utilidades podría impulsar la generación de empleo y favorecer el crecimiento. Sin embargo, la discusión sobre el equilibrio fiscal llevó al Gobierno a dejar de lado la reforma impositiva en esta instancia.
En la versión final del proyecto, elevada al Congreso, el artículo que proponía la rebaja al 27% no figura. El texto se centra en cambios al régimen de contratación, la regulación de los juicios laborales y la flexibilización de algunas condiciones de empleo. La estructura impositiva para las empresas permanece sin alteraciones, con el esquema de alícuotas vigente para el Impuesto a las Ganancias.
Sectores vinculados a la industria y los servicios insistieron en la necesidad de abordar la cuestión tributaria en futuras iniciativas. Aseguran que la competitividad de las empresas argentinas depende, en gran medida, de la carga fiscal, y que la rebaja en la alícuota de Ganancias sigue siendo una demanda prioritaria. Plantean que el esquema actual genera distorsiones y reduce la capacidad de las firmas para invertir y crecer.
Desde el Gobierno, señalaron que la situación fiscal obliga a posponer toda modificación relevante en los impuestos que gravan a las empresas. El contexto de déficit y la necesidad de mantener la recaudación limitaron el margen de maniobra para introducir cambios en Ganancias. La administración dejó abierta la puerta para revisar el esquema tributario en el futuro, en el marco de una reforma impositiva integral.
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ECONOMIA
Estados Unidos autorizó operaciones de cinco multinacionales petroleras en Venezuela

Estados Unidos anunció este viernes dos licencias generales que permiten a cinco multinacionales petroleras reanudar operaciones en Venezuela sin sanciones.
Las cinco beneficiarias son la estadounidense Chevron, la italiana Eni, la española Repsol y las británicas BP y Shell.
“Todas las transacciones” de esas compañías que tengan que ver con el sector petrolero venezolano quedan autorizadas, así como los contratos para “nuevas inversiones en el sector del petróleo y el gas” para todas las compañías interesadas en abrir negocios en el país sudamericano.
El anuncio llegó luego de que el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, en una entrevista con NBC News, dijera que las ventas de petróleo venezolano controladas por Estados Unidos totalizan más de 1.000 millones de dólares hasta ahora y generarán otros 5.000 millones en los próximos meses.
Wright precisó que gran parte del crudo se procesa en refinerías de Estados Unidos y que la administración del presidente Donald Trump entrega las ganancias de esas ventas al Gobierno encargado de Venezuela.
Washington controlará las ventas y el flujo de fondos “hasta que se establezca un Gobierno representativo en Venezuela”, afirmó el funcionario en la entrevista.
El secretario agregó que “muy probablemente” se celebrarán elecciones libres antes del final del segundo gobierno de Trump.
En ese contexto, Wright visitó el jueves junto a la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, las instalaciones de una de las plantas que opera Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco, ubicada en Morichal, en el sur del estado Monagas.
A la actividad se sumó la encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu, quien difundió un video en X. “Trabajamos activamente para crear las condiciones que impulsen la transformación económica del país, en beneficio de venezolanos y estadounidenses”, reiteró en esa red social.
La Faja Petrolífera del Orinoco abarca 55.314 kilómetros cuadrados y se ubica al sur de los estados Guárico, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro. Según la estatal PDVSA, concentra el 87% de las reservas venezolanas, lo que la convierte en “la mayor reserva de crudo en el mundo”, con capacidad para satisfacer la demanda energética global durante tres siglos.

Wright llegó el miércoles a Caracas para reunirse con Rodríguez con el objetivo de impulsar un acuerdo energético a largo plazo, calificado como “histórico”. Hasta ahora no se informó el período exacto de vigencia del entendimiento.
La visita constituye la primera de un alto funcionario estadounidense tras el ataque militar de enero pasado, durante el cual fue capturado Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores. El viaje se produjo en medio de decisiones adoptadas por ambos países para facilitar la inversión petrolera.
En la víspera, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos relajó restricciones para permitir que empresas estadounidenses operen en el mercado petrolero venezolano, bajo condiciones estrictas de control y reporte.
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