ECONOMIA
Milei recibió al premio Nobel de Economía Robert C. Merton

Después de una serie de interacciones públicas en meses recientes, el presidente Javier Milei mantuvo un encuentro con Robert C. Merton en la Quinta de Olivos. La reunión ocurrió en Buenos Aires, y la Oficina del Presidente difundió una imagen oficial en la que Milei aparece vistiendo el mameluco de YPF junto al economista estadounidense, cuya trayectoria académica y profesional marcó hitos en el desarrollo de la teoría financiera moderna.
La visita de Merton a la residencia presidencial respondió al interés del Gobierno argentino en sumar referencias de prestigio internacional para validar y acompañar su programa económico. La elección de Merton para este intercambio no resulta fortuita: su obra y liderazgo en finanzas, así como la vigencia de sus aportes matemáticos en la valuación de productos derivados y de riesgo, sitúan sus opiniones dentro del radar de los principales responsables de la toma de decisiones en el mundo económico.
Durante la reunión, el diálogo giró entorno al vínculo entre el escenario económico argentino y los modelos financieros de alcance global. Milei y Merton coincidieron en un contexto caracterizado por la búsqueda de respaldo académico y profesional para las políticas impulsadas por el Ejecutivo. Merton, referente insoslayable de la economía financiera, relató recientemente su acercamiento con el actual equipo económico a través de un hecho puntual: la invitación que extendió en abril al viceministro de Economía, José Luis Daza, para exponer en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Ese episodio quedó reflejado en una publicación de Milei en redes sociales, quien compartió el mensaje que Daza le envió informando sobre la convocatoria de Merton. “Desperté a la mañana y encontré un mensaje de José Luis Daza en el que me cuenta que el Premio Nobel de Economía, Robert Merton, lo invita a dar una conferencia en el MIT a la luz de las interacciones entre el plano económico y financiero de nuestro programa de estabilización”.
El economista llegó a la Argentina para asistir a la celebración del aniversario de la Fundación Capital, que preside el ex presidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado.
La presencia de Merton en Olivos no solo simbolizó un gesto político, sino que también proyectó el anclaje de la administración actual dentro de un marco de diálogo con los intelectuales y especialistas de reputación global. Nacido en Nueva York el 31 de julio de 1944, Robert C. Merton creció en el seno de una familia de pensadores influyentes. Es hijo de Robert K. Merton, referente clave de la sociología estadounidense. Desde su formación, el flamante visitante de Olivos consolidó una carrera marcada por el énfasis en el uso del cálculo estocástico y el control óptimo en la formulación de modelos para la toma de decisiones en los mercados financieros.

El economista estadounidense se convirtió en una autoridad ineludible por su papel al lado de Fisher Black y Myron Scholes en el desarrollo del modelo Black-Scholes. Esta herramienta revolucionó la forma en que los agentes del mercado evalúan las opciones financieras y su impacto propició la globalización de los mercados de derivados. El modelo facilitó la estimación de precios y riesgos, incrementando la precisión en las proyecciones de los movimientos futuros de los mercados. Por esa contribución, Merton compartió el Premio Nobel de Economía en 1997 con Scholes. El jurado distinguió sus aportes por “elaborar nuevos métodos para determinar el valor de los productos financieros derivados”.
Durante su trayectoria, Merton experimentó un capítulo singular y relevante tras su paso por el fondo de inversión Long Term Capital Management (LTCM), junto a Scholes. Este fondo fue referencia obligada en la década del noventa por su sofisticado enfoque cuantitativo para la gestión de cartera y riesgos, aunque en 1998 afrontó una pérdida millonaria que requirió un rescate coordinado por los principales bancos de Wall Street antes de su cierre definitivo.
La imagen oficial de la reunión difundida por la Oficina del Presidente buscó plasmar la cercanía entre el mandatario argentino y uno de los nombres más respetados en la historia contemporánea de las finanzas. El encuentro se inscribió en una estrategia de validación de la política económica argentina, a la luz de los nuevos desafíos en la administración estatal y la interacción entre la economía doméstica y los circuitos financieros internacionales.
Las iniciativas recientes del Gobierno argentino para fortalecer lazos con expertos de renombre internacional respondieron a la intención de consolidar la credibilidad de su programa de estabilización y reformas. La participación de figuras como Merton acompañó esa búsqueda de respaldo externo.
Originario de Nueva York e hijo del reconocido sociólogo Robert K. Merton, Robert C. Merton forjó una carrera universitaria en la que se especializó en economía financiera y en la integración de métodos matemáticos avanzados en la toma de decisiones de mercados. Entre sus trabajos más celebrados figura el modelo Black-Scholes, elaborado junto a Fisher Black y Myron Scholes, que sentó las bases para la expansión global de los mercados de derivados. Merton, galardonado con el Nobel en 1997, dejó su firma en los desarrollos que actualmente utilizan entidades financieras y académicos para medir y administrar riesgos en mercados complejos. Además, sus investigaciones formaron parte del sustento técnico y académico que dio origen a estrategias de inversión empleadas en fondos de gran envergadura como LTCM.
ECONOMIA
Compras por más de USD 4.200 millones: dónde van los dólares que suma el Banco Central

La semana pasada el Banco Central de la República Argentina (BCRA) redujo significativamente el ritmo de compras de reservas al respetar el límite del 5% del volumen operado que se había autoimpuesto y, hasta el momento, venía superando con creces. Al mismo tiempo, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro disminuyeron, pese a las recientes colocaciones de nuevos bonos en dólares. Frente a este escenario, el Gobierno volverá a depender del financiamiento externo para afrontar los vencimientos previstos para julio por USD 4.200 millones.
En lo que va del año, el Central ha comprado USD 4.245 millones, lo que equivale a más del 42% del objetivo anual fijado por el equipo económico. Sin embargo, las reservas internacionales brutas sumaban USD 43.381 millones al cierre del lunes, un incremento de apenas USD 2.216 millones respecto al 31 de diciembre, cuando se situaban en USD 41.165 millones. Es que gran parte de los dólares adquiridos se pierden rápidamente ya que se utilizan para el pago de vencimientos de deuda y compromisos externos, lo que limita el aumento efectivo de las reservas.
Durante los tres días hábiles de la semana pasada, la entidad que dirige Santiago Bausili compró USD 251 millones, cifra que representó una reducción de USD 234 millones frente al período anterior y el menor registro semanal desde la última semana de enero. La consultora Analytica atribuyó este saldo reducido a los feriados del 23 y 24 de marzo, aunque también señaló que se mantuvo el cumplimiento de la métrica prudencial de compras de al menos el 5% del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).
Hasta la semana pasada, el Central venía incumpliendo el límite máximo de compras autorizado, fijado en 5% del volumen del MULC. Este punto fue expuesto por el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, durante su participación en el Kick Off Anual Inviu, donde mostró que desde el 5 de enero la mayoría de los días las compras superaron el límite sin provocar sobresaltos en la cotización del dólar mayorista.
Pero el lunes, como una luz verde frente a la alerta de los días previos, la tendencia se revirtió parcialmente: el Central compró más de USD 200 millones, estableciendo la segunda mayor cifra diaria del año. A pesar de este repunte, el saldo acumulado de reservas sigue por debajo de lo esperado, ya que muchos dólares se destinan a cancelar obligaciones previas.
El Tesoro tampoco acumula
En el mismo período, la cuenta en dólares del Tesoro Nacional en el Central también exhibió una disminución relevante. Al miércoles pasado, el saldo se redujo en USD 23 millones, probablemente por pagos a organismos internacionales, y la caída semanal acumulada fue de USD 228 millones.
Según el informe de Analytica, las compras acumuladas del BCRA desde el 2 de enero sumaron USD 4.037 millones, un 79,4% por encima del compromiso mínimo, mientras que el stock de la cuenta del Tesoro se redujo en USD 4.821 millones neto de las compras de divisas del Tesoro al BCRA. Así, la acumulación consolidada entre Central y Tesoro alcanzó USD 1.194 millones desde enero, cifra inferior a los USD 4.294 millones que, de acuerdo con la métrica de Analytica, deberían haberse acumulado.
El financiamiento en dólares mediante nuevas emisiones de bonos tampoco logró frenar la caída de los depósitos del Tesoro. A su vez, de que se encendieron alertas durante la segunda subasta de ayer: la Secretaría de Finanzas solo logró colocar USD 131 millones cuando el limite permitido era USD 200 millones. Por el Bonar 2028 (AO28) USD 34 millones, lo que era esperable al tener vencimiento en octubre de 2028 -fuera de esta gestión de Gobierno-, pero no en el caso del Bonar 2027 (AO27) en donde solo se recibieron ofertas USD 97 millones cuando en las licitaciones anteriores hubo sobredemanda.
Más allá de la desaceleración en la compra de reservas y el resultado moderado de la licitación de bonos, otras variables financieras mostraron comportamientos positivos en la última semana, con la excepción del mercado de bonos dólar linked, lo que contribuyeron al Indice de Estabilidad Financiera que construye la consultora Analytica.
Las operaciones de corto plazo se mantuvieron elevadas, especialmente el miércoles y viernes, en coincidencia con la licitación del Tesoro. El tipo de cambio mayorista cayó 1,2% la semana pasada, ampliando la distancia respecto al techo de las bandas cambiarias hasta un 19,8%, el nivel más alto desde junio del año anterior. Analytica observó que esta apreciación del peso argentino se produjo en simultáneo con una depreciación de otras monedas regionales.
A su vez, el riesgo país cerró en 613 puntos básicos (p.b.), por encima de los 582 p.b. del jueves, pero por debajo de los 626 p.b. registrados la semana previa. La consultora destacó que esta compresión fue levemente superior al promedio de América Latina. En el mercado accionario, el equity argentino contribuyó positivamente con un valor de cierre de USD 1.895 millones, lo que significó un incremento semanal de 2,1%, aunque aún se mantiene un 6,3% por debajo del nivel al inicio del programa de compra de reservas.
Otros factores que impulsaron positivamente fue la caída del interés abierto en futuros y la estabilidad en el mercado de pesos. La tasa de caución a un día se ubicó cerca del 20% y la TAMAR en torno al 26%. Analytica remarcó que la volatilidad internacional no trasladó impactos significativos al mercado local, y que el peso argentino continuó fortaleciéndose frente a otras monedas emergentes.
Próximos desafíos y anuncios
Entre los desafíos próximos, Analytica identificó los vencimientos de deuda por USD 12.000 millones entre abril y diciembre de este año, además de USD 32.300 millones adicionales en 2027. La acumulación de reservas por parte del Central y el éxito en las próximas colocaciones de los bonos en dólares (AO27 y AO28) serán clave para afrontar estos pagos y evitar mayores apreciaciones del tipo de cambio.
La atención del mercado financiero permanece enfocada en la capacidad del Central para acelerar el ritmo de compras de dólares en los meses y en la eficacia de las futuras licitaciones de títulos públicos, sobre todo luego del mal resultado de la segunda subasta del lunes. Pero sobre todo hay expectativa por el anuncio del nuevo mecanismo de financiamiento que el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró ya tener identificado y que permitiría cubrir el vencimiento de capital de julio y de enero y julio del 2027.
ECONOMIA
La presión fiscal sube y el Estado se queda con el 62,5% de la renta del campo

La participación del Estado sobre la renta del campo registró un nuevo incremento y se ubicó en 62,5%. La cifra, correspondiente al tercer mes de 2026 de acuerdo con el último relevamiento de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), implica una suba de 6,1 puntos frente a diciembre y expone un escenario más exigente para el sector.
El indicador sintetiza el peso combinado de tributos nacionales, provinciales y municipales, en un contexto en el que producir resulta cada vez más costoso.
Un escenario internacional que encarece los insumos
Uno de los factores clave detrás de este deterioro es la situación global. Las tensiones en Medio Oriente, particularmente en el estrecho de Ormuz, impactaron en los precios de insumos estratégicos para el agro.
El aumento de la urea y del combustible se trasladó rápidamente a los costos productivos. Según detalló este lunes la Sociedad Rural Argentina (SRA), el precio de este fertilizante nitrogenado avanzó 42%, al escalar de 530 a 750 dólares por tonelada. Al mismo tiempo, el precio del gasoil registró un alza del 22% entre fines de febrero y la tercera semana de marzo, al subir de $1.775 a $2.166 por litro.
Menor rentabilidad, mayor peso de los impuestos
El resultado de esta combinación es claro: una renta más ajustada sobre la que recae una carga tributaria creciente.
Desde FADA aseveran que «esta edición está, más que nunca, marcada por la coyuntura nacional e internacional: suba de costos como el combustible que impacta en los fletes, actualizaciones de impuestos provinciales y baja rentabilidad».
Traducido a números concretos, por cada $100 generados en el campo, $62,5 se destinan a obligaciones impositivas.
Brechas entre provincias
El peso fiscal no es uniforme en todo el país. Entre Ríos lidera el ranking con 67,6%, mientras que otras provincias muestran niveles también elevados:
- Córdoba (60,2%)
- Buenos Aires (60,4%)
- La Pampa (60,4%)
- Santa Fe (57%)
- San Luis (55,7%)
Cabe recordar que el índice había marcado 56,3% en diciembre, tras una baja vinculada a la reducción de retenciones dispuesta previamente por el Gobierno.
El doble efecto: costos en alza y tributos actualizados
Desde FADA explican que el salto del indicador responde a dos fuerzas simultáneas: por un lado, el encarecimiento de los insumos reduce los márgenes; por otro, las actualizaciones impositivas de comienzos de año incrementan la carga efectiva.
En ese marco, los tributos provinciales y municipales ganaron protagonismo: pasaron de representar el 6,4% a fines de 2025 a cerca del 10% en el inicio de 2026. En promedio, el tributo inmobiliario rural subió un 79%, en tanto que las tasas locales aumentaron alrededor del 32%.
Cultivos bajo presión: el trigo, en zona crítica
El análisis por actividad revela que la situación es heterogénea, aunque con una tendencia general a la baja en la rentabilidad.
- En soja, el Estado capta el 61,6% de la renta
- Maíz: el 56,8%;
- Girasol: el 80,3%
Pese a ello, el caso más complejo es el del trigo, donde la carga fiscal supera incluso la renta generada: 10,4%. En otras palabras, la presión fiscal excede los ingresos generados, dejando un resultado insuficiente incluso para pagar impuestos.
Este cultivo, altamente dependiente de la fertilización, es uno de los más afectados por la suba de la urea, cuyo precio se disparó en los últimos meses en línea con las tensiones internacionales.
Logística e insumos, otro frente de aumento
A los fertilizantes se suman otros costos que presionan sobre la actividad. Las tareas agrícolas subieron 33% desde diciembre, superando ampliamente la inflación prevista para ese período (8,6%).
El transporte también se encareció: los fletes aumentaron 8,4% en pesos y 12% en dólares, impulsados por el gasoil. Este impacto es mayor en zonas alejadas de los puertos.
El deterioro también se observa en la capacidad de compra de insumos. Actualmente, se necesitan 3,9 toneladas de maíz o 3,8 de trigo para adquirir una tonelada de urea, una relación menos conveniente que la registrada un año atrás. Este indicador resume el desafío que enfrenta el sector: costos crecientes, presión fiscal elevada y una rentabilidad cada vez más ajustada.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,estado,impuestos,producción agrícola,campo
ECONOMIA
La principal fábrica del vidrio del país redujo su producción local y empezó a importar desde China

La histórica fábrica Rigolleau, principal fabricante de vidrio en la Argentina redujo parte de su producción local y empezará a importar vajilla terminada desde China. La decisión de la empresa llega en un entorno de competencia creciente con productos del exterior de menor costo y luego de haber presentado un balance para 2025 con pérdidas que superaron los $5.500 millones.
Según informó el directorio de la empresa en un informe que envió a inicios de febrero a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la empresa está en busca de sostener su competitividad y proteger el empleo industrial; es por eso que reconoció que esta decisión implica “cambiar su modelo de negocio tradicional”.
En su presentación oficial, la compañía reconoció “problemas con proveedores locales” y señaló que “tuvo que renegociar precios de manera constante para sostener el flujo de fondos. Al mismo tiempo, empezó a reemplazar compras en el mercado interno por importaciones de insumos y repuestos, con el objetivo de reducir costos y mantener la producción en un contexto de mayor apertura y presión de productos del exterior.”
En el ejercicio cerrado al 30 de noviembre de 2025, Rigolleau acumuló un pasivo previsional de $700.837.252 y registró un resultado final negativo de $5.596 millones.
Las exportaciones, en tanto, se contrajeron un 37,8% interanual y las ventas totales cayeron un 19%, alcanzando $112.088 millones, una baja significativa que coincide con el descenso sostenido del consumo interno y la profundización de la crisis industrial nacional, según datos del informe de la empresa y de la consultora Scentia, que estimó una retracción del consumo masivo del 13,9% en 2024.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Horno apagado y 100 empleados menos
Actualmente, Rigolleau funciona al 60% de su capacidad instalada, tras haber apagado uno de sus hornos industriales el año pasado, medida que implicó también la reducción de cerca de 100 puestos de trabajo.
Este tipo de hornos requieren funcionamiento ininterrumpido y su reinicio implica largos procesos técnicos, por lo que la decisión tiene efectos duraderos en la estructura productiva de la firma. Aunque no se prevén despidos adicionales inmediatos, la reestructuración impacta sobre el personal y eleva las preocupaciones entre los trabajadores.
Se trata de un escenario similar al de Lumilagro, la empresa argentina de termos para mate que recientemente reconfiguró su negocio ante la posibilidad de importar el producto terminado desde China, presionada por los costos locales y la competencia de productos más baratos del exterior.
El volumen de producción de la planta de Berazategui evidenció la magnitud de la situación: descendió de 132.700 toneladas entre 2023 y 2024 a 114.305 toneladas en 2024 y 2025.
Mientras tanto, las líneas de negocio dirigidas al consumo doméstico y a la vajilla, particularmente afectadas por los costos internos y la competencia de productos importados, serán abastecidas ahora principalmente por importaciones chinas que resultan —incluyendo flete y embalaje— más económicas que los productos elaborados localmente.
La empresa mantiene en funcionamiento sus líneas industriales vinculadas a los sectores farmacéutico y alimentario, donde la demanda se mantiene relativamente estable. Sin embargo, el documento remitido a la CNV advierte que “la caída en ventas es la principal explicación del resultado del trimestre frente a los números anteriores”, y que “las mejoras de los primeros meses de 2025 son respuestas a la caída del 2024 y aun así no alcanza para recuperar esa caída”.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La apertura de importaciones, la volatilidad de las tasas de interés y la inestabilidad de la economía nacional figuran como factores determinantes en la pérdida de competitividad de Rigolleau. En el último trimestre del ejercicio, los costos financieros se vieron afectados por “saltos de 100 puntos porcentuales en el lapso de 24 horas” derivados de la política monetaria y el calendario electoral, como detalló la propia empresa al presentar su balance ante la CNV.
En su última comunicación al regulador, Rigolleau advirtió que la apertura comercial y la importación a precios sustancialmente inferiores provocaron un punto de inflexión en la competitividad y la viabilidad del negocio, particularmente en el segmento de productos para el hogar. Adicionalmente, la empresa subraya que la dificultad para trasladar íntegramente los aumentos de costos al precio de venta acentúa la erosión de márgenes y complica la recuperación.
Aunque la empresa celebró cierta desaceleración en la inflación que permite “comparaciones más estables” entre trimestres, atribuye cualquier mejora parcial de ventas a una débil recuperación tras el pronunciado descenso registrado en 2024, pero no a una reactivación estructural del consumo.
La propia Comisión Fiscalizadora destaca, en el informe del 30 de noviembre de 2025, que el deterioro financiero está razonablemente reflejado en los balances presentados. No obstante, la mención explícita a la necesidad de evaluar la capacidad de Rigolleau para “continuar como empresa en funcionamiento” expone la magnitud del desafío que enfrenta una de las industrias más emblemáticas del conurbano bonaerense.
Rigolleau,Cristalerías,fábrica,industria,vidrio,mural,edificio,producción
POLITICA3 días agoMáximo Kirchner salió al cruce de Milei y Macri tras el fallo por YPF a favor de la Argentina
POLITICA3 días agoLa secretaria del piloto denunció que el amigo de Adorni la hostiga y la justicia dispuso medidas
POLITICA2 días agoEl Gobierno cambia su propuesta de reforma: endurece penas para delitos comunes, pero no para los casos de corrupción










