ECONOMIA
Orlando Ferreres, contundente: «El dólar debería estar en $1.815; faltaría una devaluación del 23%»

La economía argentina enfrenta un escenario de crecimiento moderado, baja inversión y desequilibrios externos que condicionan su desarrollo. Así lo afirmó el economista Orlando Ferreres, quien analizó la coyuntura macroeconómica y se refirió también al valor que debería tener hoy el dólar.
Según sus proyecciones, el crecimiento previsto para el próximo año será acotado. «Para este año, o sea, 2026, está previsto 3,5. No es un número muy interesante, pero en el mundo tampoco hay tantos lugares que crezcan. O sea, dentro de todo es pasable», explicó. No obstante, aclaró: «Es un crecimiento bajo, pero pasable».
La inversión, el principal límite al crecimiento
Ferreres señaló en diálogo con Canal E que el principal freno para una expansión más sólida es el bajo nivel de inversión. «Esto da 3,5 porque no hay mucha inversión bruta interna fija, que es demasiado baja en relación al producto«, sostuvo durante la entrevista.
Actualmente, la inversión se ubica entre el 14% y el 15% del Producto Bruto Interno (PBI), un nivel que considera insuficiente para sostener tasas de crecimiento más altas. «Para poder crecer al 6%, digamos, habría que invertir 26% del producto y eso estamos lejos todavía», subrayó.
Ferreres, contundente al referirse al tipo de cambio
Ferreres fue contundente al referirse al nivel del tipo de cambio necesario para equilibrar la cuenta corriente. «El tipo de cambio debería estar en $1.815 ahora, en enero de este año, pero está en 1.450, o sea que faltaría una devaluación del 23%«, afirmó.
Sin embargo, advirtió que una corrección cambiaria no está exenta de costos. «Eso trae cierta inflación, con lo cual, habría que calcular también», sostuvo, al referirse al impacto que una devaluación tendría sobre los precios.
Al analizar el atraso cambiario, el economista recordó que la Argentina convivió durante largos períodos con un tipo de cambio bajo. «En los siglos XIX y XX, el tipo de cambio promedio real estuvo 41% por debajo del promedio del tipo de cambio real desde largo plazo», explicó.
En esa línea, agregó una reflexión histórica: «La Argentina era rica y la gente venía para trabajar acá, seguro», concluyó.
Inversiones extranjeras, exportaciones y dólares
El economista también relativizó los recientes anuncios oficiales sobre inversiones externas. En ese sentido, cuestionó el énfasis puesto en desembolsos de bajo monto.
«Es muy poco el número y pensar que eso tiene que ser anunciado por el Codbene, también me parece un poco exagerado», afirmó, en referencia a inversiones de alrededor de 10 millones de dólares. Y agregó: «Obviamente no tiene sentido dar eso como gran noticia de inversión».
En relación al sector externo, Ferreres advirtió que el actual tipo de cambio no favorece el crecimiento de las exportaciones. «Las exportaciones están creciendo un poco, pero no mucho«, señaló, y remarcó que «para crecer más requerirían un tipo de cambio un poco más alto».
Además, alertó que el dólar barato incentiva la salida de divisas por turismo y consumo en el exterior. «Evitaría los viajes a Brasil, a otros lugares, que la gente está yendo bastante y eso, digamos, no ahorra dólares para el país», explicó en Canal E.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dolar,inversion
ECONOMIA
Reservas: el BCRA extiende racha compradora y ya suma más de u$s1.000 millones en enero

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) consolida su estrategia de recomposición de reservas a partir de una presencia activa y sostenida en el mercado cambiario. La entidad monetaria encadenó 16 ruedas consecutivas con saldo comprador, y este lunes sumó u$s39 millones, lo que permitió que el monto adquirido en enero superara los u$s1.000 millones.
De acuerdo con los datos oficiales, el Central acumuló u$s1.017 millones a lo largo de esas dieciséis jornadas hábiles. Como resultado, las reservas brutas -sin descontar pasivos- treparon hasta los u$s45.740 millones, tras un incremento diario de u$s179 millones, alcanzando así su nivel más alto desde septiembre de 2021.
El fortalecimiento del stock de reservas también estuvo acompañado por la suba del precio internacional del oro, un activo clave dentro del balance del BCRA. La autoridad monetaria posee alrededor de 1,98 millones de onzas troy (unas 61,5 toneladas), cuyo valor de mercado superó los u$s5.000 por onza en la última rueda, aportando un refuerzo adicional al total de activos internacionales.
En cuanto al origen de las compras de divisas, el mayor margen de intervención del Central se explica por una oferta más abundante de dólares en el mercado oficial. Entre los factores determinantes se destacaron el incremento de las liquidaciones del complejo agroexportador y la emisión de deuda por parte de empresas privadas, dos canales que aportaron divisas y facilitaron la absorción por parte del BCRA.
BCRA comprador: u$s1.000 millones y un ritmo que marca el pulso del verano
Desde GMA Capital señalaron que, a esete ritmo, el Central podría acercarse al objetivo de u$s10.000 millones hacia septiembre. El dato es potente porque no se trata de una intervención aislada, sino de un patrón sostenido que cambia la conversación sobre reservas.
Sin embargo, desde GMA Capital advirtieron que no todo lo adquirido se transforma automáticamente en reservas. Parte del flujo puede reencauzarse por necesidades del sector público, lo que obliga a mirar no solo el saldo comprador, sino también el «destino» de los dólares dentro del Estado.
Aun con esa salvedad, remarcaron que la presión sobre el dólar fue limitada y que el tipo de cambio retrocedió 1,9% desde el inicio del año. Esa reacción —dólar a la baja con BCRA comprador— es la primera pista de que el equilibrio actual se sostiene por más de un factor.
Tesoro, FMI y la trampa del «neto»: por qué reservas no siempre suben al mismo ritmo
GMA Capital destacó que el Tesoro compró al BCRA u$s279 millones, una operación que se entiende por el calendario externo: en febrero corresponde un pago al FMI por u$s830 millones en concepto de intereses. En la práctica, esto implica que parte de lo que el Central compra puede no quedar «quieto» como refuerzo de reservas.
Este punto es clave para leer la película completa: el mercado no mira únicamente cuánto compra el BCRA, sino cuánto se consolida como colchón efectivo. Cuando el Tesoro necesita dólares para pagos, la dinámica de reservas puede mostrar avances menos lineales que los titulares diarios.
Para GMA Capital, el contexto colaboró para que esa administración no se traduzca en tensión cambiaria. La estacionalidad todavía mantiene elevada la demanda de pesos, mientras que el flujo de oferta en el mercado de cambios tuvo respaldo por distintos carriles.
En ese marco, los analistas del bróker señalaron que las compras del Central promediaron 15% del total negociado en el mercado de cambios. Esa participación es elevada y explica por qué la City mide cada rueda: el BCRA está grande, pero el dólar no reacciona… todavía.
Pesos «finos» y tasas reales altas
Desde Grupo IEB señalaron que el sistema continúa mostrando liquidez ajustada, con tasas overnight estables y menores a las de la semana pasada, pero altas en términos reales. El mensaje es directo: el mercado de dinero opera sin holgura, y eso enfría la demanda de cobertura.
Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que la tasa REPO ronda 37% y la de caución 20%. En términos prácticos, este esquema hace que el costo de quedarse en pesos sea alto, y eso refuerza la estrategia de carry y la estabilidad del dólar bajo las mismas condiciones monetarias.
Sus analistas también remarcaron que herramientas como las simultáneas perdieron relevancia: el stock de otros pasivos del BCRA (simultáneas) es de 0,4% de la base monetaria amplia, por lo que su incidencia en el manejo de liquidez perdió protagonismo.
En paralelo, Grupo IEB observó un giro de postura: a diferencia del enfoque más laxo post elecciones —con foco en bajar la tasa para estimular actividad— ahora ven un enfoque más contractivo, con la administración de la liquidez manejada enteramente por el BCRA y no por el Tesoro vía licitaciones.
Reservas vs desinflación: cómo compra el BCRA sin soltar pesos de más
Para Grupo IEB, la estrategia apunta a lograr un equilibrio entre acumulación de reservas —que implica inyección de pesos— y la consolidación de la desinflación. La clave, explicaron, es remover pesos no demandados mediante ventas de títulos dólar linked.
En su análisis, este mecanismo busca evitar el «efecto rebote» típico: cuando el Central compra dólares y deja pesos en la plaza, el exceso termina presionando al tipo de cambio o alimentando cobertura. La absorción vía instrumentos intenta desactivar ese canal.
Grupo IEB agregó una señal estructural: con la base monetaria representando 4,1% del PIB y el M2 privado transaccional 5,7%, el espacio para una remonetización impulsada por aumento de la demanda de dinero es grande. Es decir, hay margen para que la gente y las empresas quieran tener más pesos sin que eso implique desorden.
En esa línea, el bróker resaltó que el BCRA lleva comprados casi USD 1.000 millones en lo que va de enero. El punto no es solo el número, sino la ingeniería para sostenerlo sin que se rompa el equilibrio de tasas, inflación y dólar.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dolar,banco central,reservas
ECONOMIA
Compras del Tesoro: en medio de la acumulación de reservas Economía apura su propia cosecha de dólares para pagarle al Fondo

Tras el inicio de una nueva fase del programa económico que tiene a la acumulación de reservas del Banco Central (BCRA) como uno de sus principales ejes, la atención del mercado está puesta en la sostenibilidad del proceso y el potencial efecto que pueda tener una mejora del balance de la entidad en el riesgo país. Pero la autoridad monetaria tuvo compañía en el mercado cambiario: también el Tesoro hizo uso de las divisas disponibles y sumó dólares de cara a un próximo vencimiento.
En el primer día de febrero, el Gobierno tiene que pagar USD 824 millones en concepto de intereses con el FMI. Pero en ese mismo mes, debe llegar al país una misión del organismo internacional por la segunda revisión del acuerdo. Por lo que las miradas están puestas en si Argentina va a cumplir con su obligación en tiempo y forma o si va a esperar a que finalice la rendición de cuentas de 2025.

Mientras que el presidente del BCRA, Santiago Bausili, sumaba USD 979 millones en 15 jornadas, el Tesoro nacional también acumulaba lo suyo. Según el último informe diario que publicó el BCRA del 21 de enero (viene con dos días hábiles de retraso), los depósitos en moneda extranjera del Gobierno eran de USD 325,75 millones ($465.751 millones dividido el tipo de cambio de la fecha $ 1.429,7799).
Y si bien al ministro Caputo aún le faltan cerca de USD 500 millones para cumplir con el pago al Fondo, se destaca el aumento que tuvieron los depósitos en moneda extranjera en la última semana. Al 16 de enero pasado, estaban en poico más de USD 70.189 millones ($100.445 millones dividido al tipo de cambio de la fecha $ 1.431,0550).
Para juntar las divisas que faltan el Tesoro cuenta con algo más de $2,3 billones en la cuenta en pesos que usar para adquirir dólares. Es más de tres veces lo necesario. Claro que para poder utilizar ese poder de fuego va a necesitar un buen desempeño en la licitación de deuda en pesos que enfrenta esta semana y en la que tiene que renovar $12,9 billones.
Ante esta situación, los analistas coinciden en que el equipo económico se verá obligado a realizar un rollover del 100%, lo que podría forzarlo a tener que convalidar tasas altas, algo que en lo posible el Ministerio de Economía busca evitar.
Fuente del Ministerio de Economía, aseguraron ante una consulta de Infobae que “todo pago se realizará en tiempo y forma” respecto al vencimiento con el Fondo, aunque no precisaron la fecha.
“En la licitación van a rollear el 100% de los vencimientos o algún porcentaje cercano. Por lo tanto, podrían usar esos $2,3 billones para comprar dólares, por lo que les alcanzaría para pagarle al Fondo”, afirmó Lucio Garay Méndez, el economista de Eco Go.
El hecho de que hasta el momento no se sepa cuándo llegan a la Argentina los enviados del FMI, para algunos analistas, es un indicio de que el Gobierno va a pagar el vencimiento la semana que viene y esperará, luego de que se apruebe la revisión, el desembolso por USD 1.000 millones que resta.
No hay por el momento fechas exactas de cuándo llegará a Buenos Aires, Argentina, la misión por parte del organismo internacional. La semana pasada, durante su participación en el Foro Económico Mundial, el ministro Luis Caputo, tuvo un breve intercambio con la titular, Kristalina Georgieva, que derivó en una publicación en la red social X.
Pese a ello, lo que sí se sabe es dónde se van a poner los ojos de los enviados del FMI: la meta de acumulación de reservas internacionales netas que se incumplió a pesar del recorte de los objetivos en la revisión anterior.
Antes de la primera revisión, el BCRA debía finalizar el cuarto trimestre del 2025 con reservas netas positivas por USD 2.400 millones, pero luego la meta se cambió a USD 2.600 millones negativos. A pesar de ello, el equipo económico no logró cumplirla, en gran parte por la política cambiaria que se autoimpuso de no comprar reservas hasta que toque el piso de la banda, pero también -en menor medida- por las que vendió para contener el dólar en la previa de las elecciones legislativas.
Pero ahora Bausili llega mejor a la revisión. En las últimas 15 jornadas, el BCRA compró USD 978 millones. Con ello, las reservas brutas, que no contemplan los pasivos, treparon hasta los USD 45.561 millones, con un incremento diario de USD 162 millones, alcanzando un nivel que no se registraba desde mediados de septiembre de 2021.

“Fue un placer tener un breve intercambio con Luis Caputo en Davos. Elogié el sólido desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”, publicó Georgieva en X junto con una foto con el ministro argentino. Lo que tuvo la respuesta al instante de Caputo, quien afirmó: “Gracias a vos, Kristalina Georgieva. Seguiremos trabajando para hacer grande a Argentina nuevamente”.
Sin lugar a dudas, el Fondo va a concebirle un nuevo waiver (dispensa) a la Argentina por incumplir con la meta de acumulación de reservas; la pregunta es en cuánto se va a fijar el nuevo objetivo. Al momento, en los pasillos del quinto piso del Palacio de Hacienda no dan definiciones de cuándo llegaría la comitiva más allá del genérico “febrero”.
ECONOMIA
Por la baja del riesgo país, el Gobierno ya se podría financiar a tasas de un dígito en el mercado internacional

El riesgo país bajó ayer otro 2% y ya está al borde de perforar los 500 puntos básicos, algo que no sucedía hace ocho años. Esta fuerte demanda que favorece la cotización de los bonos argentinos implica además que para el Gobierno se acerca la reapertura del mercado internacional para la colocación de nuevos bonos.
La reducción del riesgo país hasta 513 puntos básicos es sinónimo a una reducción del costo de financiamiento para Argentina, aunque todavía hay camino para recorrer. El próximo objetivo es llevar ese indicador a unas 450 unidades, el mismo nivel que actualmente tiene Ecuador.
Este país sudamericano se encuentra en pleno proceso de colocación de su primer bono en dólares en el mercado internacional en más de siete años. Los fondos se utilizarían para recomprar deuda ya emitida, en una típica operación de administración de pasivos.
Pero además, también hay una ola de emisiones de deuda internacional de empresas y provincias argentinas. La semana pasada fue YPF, que reabrió un bono al 2034 y pagó un costo de 8,10% anual en dólares. Esta semana se viene la colocación de Córdoba, luego de salidas exitosas recientes de otros distritos como la ciudad de Buenos Aires y luego Santa Fe.
Según un posteo del experto en renta fija Juan Battaglia, los bonos ecuatorianos a 8 y 13 años de plazo podrían salir a tasas de 8,75% y 9,25% anual respectivamente. Como la deuda argentina cotiza a menos valor que la ecuatoriana, el rendimiento hoy de un bono a diez años se ubicaría en la zona de 9,5% anual.
Se trata de rendimientos que están todavía por encima de lo que consiguen empresas o provincias. La expectativa del equipo económico es que rápidamente converja esa tasa a la que paga el Gobierno. Por lo tanto, es razonable que decidan esperar un poco más para volver a los mercados internacionales para emitir nueva deuda, lo que resultaría un hito después de casi ocho años de ausencia total.
La baja del riesgo país está en línea con un dato que los inversores le dan un gran valor, que es la compra de dólares por parte del Central y la consiguiente mejora del nivel de acumulación de divisas. La intervención en enero supera ya los USD 1.000 millones (muy por encima de lo que esperaba el mercado) y el stock de reservas brutas cerró ayer en un nuevo máximo desde que gobierno Javier Milei, a 45.740 millones de dólares.
Esto refleja que el BCRA se tomó en serio la fase 4 del plan monetario, que consiste básicamente en la acumulación de reservas y la consiguiente emisión de pesos para remonetizar la economía. Un fortalecimiento del balance de la entidad monetaria es un reclamo insistente de parte de los inversores y la baja del riesgo país refleja el optimismo ante la decisión del Gobierno de encarar decididamente el asunto.
Enero arrancó de manera muy favorable para las expectativas del equipo económico. A la baja del riesgo país y la acumulación de reservas se suma la estabilidad cambiaria. La fuerte disminución de la demanda de dólares por parte del público y de las empresas le dio justamente más espacio al Central para comprar divisas en el mercado a lo largo del mes, incluso por encima de los proyectado por la mayoría de los analistas.
Incluso la colocación de deuda internacional por parte de otros emisores también le permite al Central acelerar sus compras, debido a que hay un aumento de la oferta de divisas que de otra forma no tendría demanda en el mercado.
Según informó el propio BCRA la semana pasada, aún restarían liquidar en el mercado local unos 3.600 millones de dólares.
POLITICA2 días agoMientras Quilmes arde, Mayra Mendoza viaja a Bogotá para defender a Cristina Kirchner
POLITICA1 día agoJuan Grabois contó que le pidieron plata para ir a un programa de C5N
POLITICA2 días agoLa apuesta del Gobierno por la “Argentina Week” en Nueva York: los funcionarios y líderes de sectores estratégicos que asistirán
















