Connect with us

ECONOMIA

Por qué están colapsando empreas lácteas como SanCor, Verónica y Luz Azul y La Suipachense

Published

on



Impactado de lleno por un cambio de modelo económico que sigue redefiniendo sus reglas, el segmento de los lácteos arriba a diciembre con un nivel de afectación operativa que mantiene en vilo a los actores de ese nicho. Aunque con matices y diferencias, lo cierto es que la merma en la comercialización, combinada con dificultades para hallar financiamiento local y externo, y el alza de los costos laborales y productivos en general, se transformó en el último clavo del cajón para varias empresas del rubro. Parate productivo, conflictividad laboral, endeudamiento agravado y pérdida de franquicias, son algunos de los dramas que sacudieron al segmento a lo largo del año. Con Luz Azul como la muestra más reciente, sumándose a los casos de Lácteos Verónica, SanCor, La Suipachense y ARSA, por mencionar a otras firmas, la lechería transita una etapa crítica y en la actividad temen que los resultados negativos que viene cosechando la actividad se extiendan hasta bien entrado 2026.

Luz Azul: inversores abandonan franquicias

El ejemplo más cercano del mal momento que padece el sector lácteo está en lo expuesto por Gabriela Benac, titular de Luz Azul, quien en las últimas horas reconoció caídas en las ventas, esfuerzos para absorber a sus franquicias y entrega de mercadería al personal.

Advertisement

«La situación de la industria láctea es compleja, hay una sobreproducción de leche en el mundo y particularmente en Argentina donde hay un sobrestock y mucha cantidad de quesos. Por una cuestión de oferta, los precios se mantienen estables», declaró la ejecutiva.

«Estamos absorbiendo cada vez más locales franquiciados para no perder presencia en el mercado y que no cierren los locales», agregó.

Por estos días, Luz Azul cuenta con una red de 70 puntos comerciales, de los cuales alrededor de 57 corresponden, precisamente, a franquicias de la marca.

Advertisement

«Los franquiciados primero manifiestan que no pueden pagar la mercadería y cuando vemos que se endeudan les hablamos para comprarles el local y que al menos recuperen la inversión inicial» afirmó.

Benac remarcó que, dado el contexto actual, el público consumidor busca precios y que a las lácteas solo les queda no aumentar los valores para de alguna forma evitar una mayor caída en las ventas. Claro que eso ocurre a cambio de perder rentabilidad comercial, aclaró.

«Con el queso cremoso estamos perdiendo entre un 5 y un 6 por ciento. Hace tres meses lo habíamos aumentado, pero lo tuvimos que bajar un 20 por ciento porque hay ofertas en todos lados y necesitamos mantener lo que tenemos», explicó, en declaraciones radiales.

Advertisement

Según se indicó, desde un tiempo a esta parte, Luz Azul comenzó a entregar mercadería y otros «plus» para amortiguar de alguna forma la pérdida de poder adquisitivo que también complica a su personal.

Lácteos Verónica padeció el 2025

Una muestra contundente de los inconvenientes que padecen las lecheras tiene lugar en Lácteos Verónica y su presente de dificultades financieras. La firma llega a esta instancia del año con la pregunta abierta respecto de cómo será su funcionamiento a partir de 2026.

Su realidad financiera es por demás preocupante: la empresa emitió miles de cheques sin fondo a lo largo de 2025 y adeuda millones a sus proveedores.

Advertisement

Según datos de la base de deudores del Banco Central (BCRA) a los que accedió iProfesional, Lácteos Verónica acumula casi 3.700 cheques rechazados por carecer de fondos.

En el último año la empresa sólo cubrió 689 de esos documentos, esto es, el 18,6% de lo emitido. Siempre de acuerdo al BCRA, la compañía santafesina acumula una deuda por cheques rechazados del orden de los 13.231 millones de pesos.

Como expuso este medio en otros artículos, la falta de insumos por la deuda que mantiene con proveedores complica la recuperación de Lácteos Verónica, que hoy depende de la producción «a fazón», esto es, para terceros, en dos de sus plantas (Lehmann y Suardi), aunque no consigue reactivar la elaboración de lácteos en sus instalaciones en Clason.

Advertisement

Precisamente, en ese punto productivo es que sigue manifiesta la crisis que atraviesa a la lechera: en Clason, Lácteos Verónica apenas si alcanza a procesar 20.000 litros de leche cada dos días. Según los últimos reportes, ese flujo le permite concretar una hora de envasado.

En esa misma planta, la elaboración de quesos, dulces y manteca sigue detenida por completo, lo cual explica por qué Lácteos Verónica sigue ausente en la mayoría de las góndolas y heladeras de los supermercados.

SanCor, ahogada por los pedidos de quiebra

Por su parte, SanCor se mantiene al borde del cierre definitivo. En concurso de acreedores, la empresa debe más de $20.000 millones solo en concepto de sueldos impagos y coberturas sociales y sindicales. Y, según reconocen en torno a la unión de cooperativas, suma más de 300 pedidos de quiebra en su contra.

Advertisement

En esa línea, Guillermo Vales, juez a cargo del concurso de la láctea, viene de invitar a los acreedores de la compañía a presentar planes de reactivación para SanCor, en una acción que se considera inédita para ese sector comercial.

En días recientes, la directiva de la empresa presentó ante la Justicia un plan de crisis que propone, a modo de aspecto sobresaliente, el recorte de 304 puestos de trabajo como medida de base para mejorar sus cuentas.

En los últimos dos años SanCor implementó 370 despidos aunque, más allá del tenor de la medida, la láctea no logró reducir su rojo operativo y financiero.

Advertisement

«Actualmente, hay un poco más de 300 pedidos de quiebra y ahora se le corrió traslado a la empresa, que debe contestar y defenderse de esos pedidos de quiebra», declaró recientemente Aldo Regali, al frente del estudio de abogados que patrocina a un gran número de empleados de SanCor.

La compañía apenas se sostiene a partir de los contratos a fasón, esto es, la producción para terceros que aún mantiene con firmas como Elcor, Punta del Agua y La Tarantela.

La quiebra de La Suipachense

En línea con lo anterior, el caso de La Suipachense aparece como uno de los más dramáticos dentro de la crisis que atraviesa la lechería.

Advertisement

A principios del mes pasado, el juzgado Civil y Comercial N°7 de Mercedes decretó la quiebra de Lácteos Conosur S.A., razón social de la tradicional empresa láctea. La compañía venía de atravesar un fuerte conflicto gremial y 140 empleados de su planta en la localidad bonaerense de Suipacha se quedaron sin trabajo.

La resolución judicial expresó que «la inhabilitación de la empresa fallida es definitiva» y dispuso la inhibición general de bienes de la compañía.

En simultáneo, se determinó la inhabilitación del empresario venezolano Jorge Luis Borges León, a cargo de la administración de la compañía «que cesará de pleno derecho al año de la sentencia de quiebra salvo que se dé alguno de los supuestos de reducción o prórroga previstos por la ley concursal».

Advertisement

También lo obligó a requerir «autorización judicial expresa» para salir del país. La decisión judicial incluyó, además, la «clausura del establecimiento» de Suipacha con «la incautación de libros y documentación que se encuentre en el lugar», entre otras medidas. El juez interviniente también obligó a Borges León a «la inmediata entrega a la sindicatura de las llaves del establecimiento y las claves de acceso digital».

El cierre de La Suipachense ocurrió tras una tensión que aumentó a lo largo del año: movilizados ante la posibilidad de despidos masivos, sus empleados acumularon más de 60 días de acampe en las instalaciones de la firma. En meses recientes la compañía prácticamente no procesaba leche y su planta estaba a un paso de quedarse sin luz ni gas por falta de pago.

ARSA, otra empresa que bajó la persiana

Por último, resta hacer referencia a un caso que, aunque complicado desde hace varios años, terminó por concluir de la peor forma. También en el inicio de noviembre finalmente se decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la compañía que desde 2019 se encargaba de producir yogures y postres con la marca SanCor

Advertisement

Vía resolución judicial, se estableció el cierre formal para una crisis que llevaba meses paralizando la actividad en su planta industrial de Sunchales, Santa Fe, donde trabajaban más de 400 personas.

Los empleados habían mantenido la operación a pulmón durante meses, pese a la falta de aportes patronales y salarios adeudados. Al día de hoy, muchos de ellos siguen sin cobrar y sin recibir información oficial sobre su futuro laboral o las posibles instancias de recuperación del negocio.

El sindicato ATILRA había reclamado sin éxito que se preservaran los puestos de trabajo y que se responsabilizara a los inversores que tomaron el control de la empresa.

Advertisement

A la par del endeudamiento que evidencian la mayoría de las compañías lecheras, lo cierto es que el panorama actual del sector lácteo combina factores que ponen en serio riesgo la continuidad de muchas empresas.

En ese sentido, la sobreoferta de leche cruda, con volúmenes que crecen semana a semana y se acercan a los máximos estacionales, coincide con un mercado interno deprimido, que sigue siendo el principal canal de venta para la mayoría de las firmas pequeñas y medianas del segmento.

Asimismo, los precios finales muestran caídas que van del 5 al 10%, lo cual refleja un consumo retraído y la pérdida sostenida del poder adquisitivo. El cuadro negativo se completa con exportaciones que se ven cada vez más restringidas.

Advertisement

Como expuso recientemente iProfesional, el tipo de cambio vigente y la pérdida de competitividad externa limitan la colocación de excedentes en el mercado internacional, dejando a muchas empresas con producción acumulada y sin alternativas comerciales rentables.

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,luz azul,lácteos,leche,sancor,verónica,la suipachense

Advertisement

ECONOMIA

El nuevo mapa del mercado automotor: solo una tercera parte de los 0 km que se venden son Industria Argentina

Published

on


La industria automotriz argentina abastece solo el 35% del mercado local. El resto son importados con un 41% de Brasil.

El proceso de transformación del parque automotor argentino sigue dando pasos en la misma dirección que se tomó desde enero de 2024, cuando se liberaron todas las trabas para la importación de vehículos como primera medida, antes de aplicar otras medidas complementarias como reducir los plazos de pago al exterior, eliminar el impuesto PAIS y el impuesto interno o impuesto al lujo.

El mapa de la combinación de autos nacionales e importados, pasó entonces de tener casi un 70% de autos producidos localmente en algunos meses de 2023, a una proporción actual del 35%, es decir exactamente la mitad.

Advertisement

Sin embargo, el estudio debe ir mucho más allá de los porcentajes de nacionales e importados únicamente. Hay dos distinciones que hacer para que la muestra sea un reflejo de la realidad con un nivel de detalle que permita entender desde donde se partió, el recorrido actual (que fue cambiando en solo cuatro años), y el camino que queda por delante, especialmente si la industria automotriz argentina pretende recuperar la caída de producción actual que es del 30% interanual.

La primera distinción es entre importados brasileños e importados de otros países de origen, porque Argentina y Brasil no solo son los principales compradores el uno para el otro, sino porque las terminales automotrices locales dividen estratégicamente el mayor volumen de unidades entre las plantas de ambos países, complementándose productos en ambas direcciones.

Gráficos de dona y de líneas. La composición del mercado automotor argentino por origen (ARG, BRA, Otros) de 2023 a 2026. Importados vs. nacionales de 2017 a 2026
La gráfica ilustra la evolución del mercado automotor argentino entre 2023 y 2026, mostrando el crecimiento de vehículos de origen brasileño y de otras importaciones, según datos de la DNRPA. (ACARA)

Tomando como referencia el mismo mes de marzo para evaluar el cambio de escenarios, en 2023, con las restricciones que había para poder importar, de un total de 36% del mercado que pertenecía a autos importados, el 28% venían de Brasil y sólo el 8% quedaba para el resto del mundo.

Un año más tarde, en 2024, y con las medidas económicas que paralizaron la economía en el primer trimestre del año, y con los Bonos Bopreal recientemente lanzados al mercado, la situación cambió poco porque las terminales todavía estaban resolviendo la coyuntura. Entonces, el mix cambio levemente y mostraba a la industria argentina todavía con el 62%, la brasileña que crecía apenas al 29% y los importados subían al 9%.

Advertisement

Pero en 2025, con todas las medidas complementarias y un crecimiento de las ventas que al final del primer trimestre estaba en el 70% interanual, el panorama fue completamente opuesto al de un año atrás. La industria argentina se hundió hasta el 47% mientras los autos brasileños alcanzaban el 45%, dejando un 8% otra vez para el resto del mundo.

Pero desde mediados del año pasado las cosas volvieron a cambiar. Entró en juego China como nuevo proveedor de autos para el mercado local, y tanto Argentina como Brasil perdieron, aunque más la industria local, que se desplomó 12 puntos para tener solo el 35% del mercado, mientras la importación desde Brasil cayó del 45 al 41%, y los autos provenientes de otros mercados, especialmente desde China, pasaron de un 8% a un 24%.

Hoy, con los números del primer trimestre completos, en Argentina se vendieron 148.653 autos, de los cuales 61.373 son brasileños, 52.777 son nacionales y los chinos alcanzan los 18.753, lo que representa un 12,6%, es decir que la mitad de los autos importados que llegan desde otros países que no sea Brasil, son chinos.

Advertisement
industria automotriz
No solo a nivel de exportación se destacan las pick-up nacionales. En el mercado local también porque son el 18% del total y los autos argentinos llegan al 16%

Se venden más pick-up que autos y SUV

Pero hay otra diferenciación que hacer en el mix de autos nacionales o importados, y esa es la de los vehículos de uso particular como los sedanes, hatchback y SUV por un lado, y los utilitarios por el otro, que aunque mayormente son las pick-ups, también incluyen vans y furgones.

Y aquí es donde está la respuesta al cambio industrial de Argentina, porque de un total de 106.456 unidades patentadas entre autos y SUV, solo el 23% son de fabricación nacional, el 47% son brasileños, y el 16% son chinos.

Pero si la misma cuenta se hace en los vehículos utilitarios livianos el resultado es completamente opuesto. La muestra del mercado es de 42.197 unidades entre enero y marzo, y además de las pick-up nacionales se deben contar los furgones chicos como Renault Kangoo, Peugeot Partner y Citroën Berlingo y las vans más grandes como es la producción de Mercedes-Benz Sprinter.

En esta categoría de automóviles, la industria argentina tiene el 65,7% del mercado; los autos brasileños llegan al 25%, y el tercer país no es China, sino la suma de Tailandia, Corea, Estados Unidos y Europa, con un 3%, luego México con un 2,8% y recién entones China con un 2,2%.

Advertisement



Argentina,Brasil,mercado automotor,vehículos,importaciones,patentamientos,DNRPA,industria,datos,economía

Continue Reading

ECONOMIA

Carry trade: cuánto perdió la estrategia de atesorar dólares en lo que va del año y qué se espera para el segundo trimestre

Published

on


El carry trade mostró resultados positivos en dólares CCL, pese a la volatilidad histórica de la estrategia en años anteriores (Imagen Ilustrativa Infobae)

El inicio de 2026 presentó un escenario dorado para quienes optaron por estrategias de carry trade en el mercado argentino. La dinámica de las cotizaciones del dólar y los retornos de instrumentos en pesos generaron resultados sólidos para quienes se animaron a salir del refugio que supone el billete. Así, la estrategia defensiva por excelencia de atesorar divisas -al menos hasta ahora- pierde en lo que va del año. La perspectiva para el segundo trimestre, período de mayor entrada de divisas del agro, permite que analistas se animen a apostar por otro período favorable para las tasas en pesos.

Durante el primer trimestre de 2026 las principales cotizaciones del dólar registraron variaciones negativas. El dólar mayorista descendió 4,3%, el dólar oficial bajó 4,4% y el dólar tarjeta retrocedió 4,4%. El dólar MEP disminuyó 3,1%, mientras que el dólar contado con liquidación (CCL) anotó una baja de 3,1%. Este comportamiento reflejó una apreciación del peso frente a la moneda estadounidense, contexto que impactó en el resultado de las inversiones en moneda local y en la performance del carry trade.

Advertisement

De acuerdo a datos de GMA Capital, los bonos ajustados por CER (Boncer) lideraron las ganancias del primer trimestre, con un retorno de 14,4% en pesos, 5,2% real descontando inflación y 18,1% en dólares CCL. Los bonos duales avanzaron 11% en pesos, 2,1% real y 14,6% en dólares CCL. Las Lecap y los plazos fijos UVA mostraron retornos de 9,5% en pesos, 1,7% real y 13,1% en dólares CCL. Los Botes sumaron 8,8% en pesos, 0,9% real y 12,4% en dólares CCL.

Dos tablas muestran retornos totales acumulados a marzo de 2026 en Argentina para distintos benchmarks, detallando porcentajes en pesos, reales y dólares
Tabla comparativa de retornos totales de diversos instrumentos financieros en Argentina para el primer trimestre y marzo de 2026, mostrando ganancias en pesos, reales y en dólares, relevante para estrategias de carry trade. (GMA Capital)

El mes de marzo profundizó esta tendencia. Los Boncer avanzaron 6,7% en pesos, 3,4% real y 5,9% en dólares CCL. Las Lecap y los bonos duales registraron alzas de 4,1% y 3,4% en pesos respectivamente, ambos con retornos reales levemente positivos y subas en dólares CCL de 3,3% y 2,6%. Los bonos en dólares, tanto Bonares como ley local, cayeron 2,6% en todas las monedas.

Especialistas señalaron que el contexto favoreció a los instrumentos en moneda local frente a los activos dolarizados. Nery Persichini, de GMA Capital, indicó que marzo favoreció a la renta variable y a los bonos en pesos. Persichini remarcó que la curva en pesos logró sostener tasas atractivas a pesar de una inflación mensual cercana al 3 por ciento.

En el extremo opuesto, la cobertura cambiaria no funcionó como refugio. El dólar oficial mantuvo su tendencia bajista y perforó la barrera de los $1.400. Los instrumentos en dólares, tanto soberanos como corporativos, exhibieron caídas de hasta 2,6% en moneda dura. Al analizar el trimestre completo, Persichini definió el período como “una oda al carry trade”. La corrección nominal de 3,1% en el CCL potenció los rendimientos en pesos, permitiendo retornos directos de hasta 18% en moneda dura, con los bonos CER, duales y Lecap a la cabeza. Las acciones y los bonos en dólares solo lograron mantener su valor en esa moneda.

Advertisement

También Eric Ritondale, economista jefe de Puente, aportó una estimación representativa del rendimiento de los instrumentos en pesos en el primer trimestre. Ritondale explicó que, asumiendo un retorno de 2,5% mensual en pesos y considerando un fortalecimiento del peso de 5% frente al dólar en el mismo período, la rentabilidad en dólares de invertir en instrumentos en moneda local terminó cerca de 13% en promedio en el primer trimestre.

Dicho de otra manera. Por cada USD 100 invertidos, los que optaron por tasas en pesos obtuvieron ganancias de USD 13 en el primer trimestre.

Gráfico de barras que muestra el rendimiento trimestral del carry trade en dólares desde 2004 hasta 2025, con una línea mediana del 1.5%
Este gráfico de barras ilustra el rendimiento en dólares del carry trade (CCL) en todos los segundos trimestres desde 2004 hasta 2025, incluyendo la mediana del 1.5% y destacando los períodos de «CEPO» en la política económica. (GMA Capital)

Aunque, claro, esto es medido en dólares. Si se mide contra el nivel general de precios, el resultado no fue tan brillante. Esto es porque el avance de la inflación limitó las ganancias reales de los inversores. La inflación trimestral medida por el índice CER fue de 8,7%, lo que recortó el rendimiento real de la mayoría de las alternativas en pesos. Solo un puñado de instrumentos logró superar ese umbral y mostrar resultados positivos en términos reales.

El carry trade con tasa TAMAR -lo más cercano a la suerte de la que gozaron los ahorristas minoristas con sus plazos fijos- también obtuvo resultados destacados. Según la información de GMA Capital, este instrumento alcanzó un retorno de 8,4% en pesos, -0,2% real y 12,3% en dólares CCL en el primer trimestre del año. Dicho de otra manera, los ahorristas usuarios del plazo fijo ganaron en términos de dólares pero perdieron contra la inflación en el primer trimestre del año.

Advertisement

Qué se espera para el segundo trimestre

Una forma interesante de intentar prever si en el segundo trimestre el carry seguirá siendo rey es ver qué pasó en los últimos segundos trimestres. Lógicamente, lo que ocurrió en el pasado no predice el futuro. Pero seguro que da pistas útiles.

Tabla de retornos trimestrales de Carry Trade (USD @ CCL) 2004-2025. Muestra promedios, medianas y desvíos para Q1 a Q4 en porcentajes, con celdas verdes y rojas
Este gráfico muestra los retornos trimestrales promedio, mediana y desvío para operaciones de carry trade en dólares contado con liquidación entre 2004 y 2025, destacando las fluctuaciones de rendimiento por trimestre (GMA Capital)

Presichini hizo un análisis histórico del carry trade trimestral que revela que los resultados del primer trimestre de 2026 se diferenciaron del promedio de los últimos años. Entre 2004 y 2025, el carry trade en dólares CCL arrojó un promedio de retorno de 0,7% en el primer trimestre, con una mediana de -1,1% y un desvío de 7%. En el segundo trimestre, la media histórica fue de -1,5%, con una mediana de 1,5% y un desvío de 10,9%. El tercer trimestre mostró los peores resultados, con un promedio de -4,8% y una mediana de -0,4%, mientras que el cuarto trimestre se destacó por un promedio de 5,6% y una mediana de 4,8%.

El gráfico de rendimientos trimestrales del carry trade con plazo fijo en el segundo trimestre de cada año, elaborado por GMA Capital, muestra una alta volatilidad y resultados dispares. Hubo años con ganancias superiores a 10% y otros con retrocesos importantes, especialmente en períodos marcados por la implementación de controles cambiarios. La mediana histórica para el segundo trimestre se ubicó en 1,5% de rendimiento en dólares CCL, lo que refuerza la idea de que el momento de mayor ingreso de divisas por la cosecha agrícola tiende a ser positivo para el carry, aunque no es algo garantizado y la volatilidad es enorme. El trimestre que, en el período analizado, mejor resultado da para la “bicicleta financiera” tiende a ser el cuarto.

Las previsiones para el mercado cambiario en el segundo trimestre incluyeron declaraciones de analistas que anticipan un escenario de calma relativa para el dólar en los próximos tres meses. Coincidieron en que la liquidación del campo y el superávit comercial pueden contribuir a sostener la estabilidad cambiaria. Voces del mercado señalaron que la tendencia de apreciación del peso, observada en el primer trimestre, podría continuar si se mantiene el flujo de divisas y la política económica actual.

Advertisement

El ingreso de dólares por la liquidación de la cosecha gruesa suele coincidir con una mayor oferta en el mercado cambiario, lo que reduce la presión sobre el tipo de cambio. A eso, se suma el impacto del superávit comercial como factor adicional para sostener la estabilidad del peso frente al dólar. Estas proyecciones sugieren que el carry trade podría seguir mostrando resultados positivos en dólares CCL, aunque la historia reciente indica que la volatilidad puede alterar este patrón.

Las cotizaciones actuales del dólar reflejan esa calma. El dólar mayorista cotizó en $1.394, el oficial en $1.415, el dólar tarjeta en $1.839,50, el MEP en $1.434,04 y el CCL en $1.477,45. Todas estas cotizaciones exhibieron variaciones acumuladas negativas en lo que va del año, lo que explica parte del rendimiento positivo de las inversiones en pesos convertidas a dólares contado con liqui.



billetes,pesos argentinos,dólares,finanzas,economía,oficina,cambio de divisas,dinero,calculadora,escritorio

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

Los préstamos UVA cumplen 10 años: el origen, las polémicas y los riesgos de ajustar los créditos por la inflación

Published

on


Foto: Getty Images

Diez años atrás, en abril de 2016, comenzaba a funcionar la UVA como unidad de medida para el sistema financiero, con especial foco en servir de guía para ajustar por inflación los préstamos para la vivienda. Aún con los vaivenes económicos que un país como la Argentina puede acumular en una década, la Unidad de Valor Adquisitivo consiguió impulsar su objetivo. No obstante, sus detractores siempre dejan abierto el interrogante: ¿es bueno que un país con la trayectoria inflacionaria de la Argentina use la inflación como mecanismo de ajuste del crédito?

En estos diez años, los préstamos hipotecarios UVA tuvieron dos etapas de auge bien marcadas: entre fines de 2016 y 2018, durante el gobierno de Macri, y una reaparición a medidados de 2024, en la era Milei. En 2025 se otorgaron más de 40.000 créditos y en las últimas semanas una baja de tasas promete un repunte, aún con la incertidumbre por la inflación.

Advertisement

En esas dos oleadas, los créditos UVA transformaron en propietarios a cerca de 200.000 argentinos, pagando una cuota similar a la de un alquiler, el atributo central de la herramienta. Como es natural, su suerte siempre quedó atada a la que cada gobierno de estos 10 años tuvo al enfrentar la inflación. Un índice de precios en alza quita estímulos tanto a los que piden créditos como a los bancos que tienen que otorgarlos.

Mano firmando crédito y mano otorgando llave frente a edificios
En los últimos diez años, los créditos UVA tuvieron dos etapas bien marcadas, en los gobiernos de Macri y Milei. Crédito Composición Infobae/Andina/Freepik/Melina Mejía

Ese dato duro se completa con otros dos, uno positivo y el otro negativo. El primero es la baja morosidad de los hipotecarios UVA, que en general ronda el 1%, por debajo de la irregularidad de cualquier otro préstamo. Pagar la cuota del crédito es una prioridad para los hogares, aún en momentos de ingresos deteriorados por la inflación.

Al mismo tiempo, el pico inflacionario de la segunda mitad del gobierno de Mauricio Macri obligó a regulaciones excepcionales, como refinanciaciones y topes para las cuotas. Los bancos públicos, responsables de al menos dos tercios de los préstamos, las extendieron para sostener el sistema. Los gobiernos prefieron esas soluciones y desoyeron los reclamos, en general políticos, de quienes pedían que el estado se haga cargo de las deudas. Gracias a esa postura, el sistema UVA sigue en pie.

La barrera de acceso al crédito

“Francamente, no creamos nada nuevo”, dijo Lucas Llach, ex vicepresidente del BCRA e impulsor de la UVA, en referencia a que hay sistemas similares en otros países, como la Unidad de Fomento (UF) en Chile o la Unidad Indexada (UI) en Uruguay. Lo peculiar del caso, según Llach, es que “a diferencia de lo que mucha gente cree, es justamente en un país con inflación donde más sentido tiene la UVA”.

Advertisement

“La clave es que el que presta quiere recuperar la plata. Si la inflación es alta, en un crédito a cuota fija en pesos tiene que recuperarlo los primeros 2 o 3 años, porque la cuota se va licuando. Entonces va a poner una cuota alta y nadie tendrá ingresos para calificar. En cambio, con UVA la cuota puede ser mucho más baja porque no se licúa. Por eso funciona”, explicó Llach a Infobae.

“Felizmente a pesar de ciertas refinanciaciones incluso al final del gobierno de Macri, la UVA se mantuvo en pie. Creo que apenas hemos visto el comienzo de lo que la UVA va a cambiar el crédito hipotecario, y el crédito en general, en la Argentina”, agregó.

La diferencia esencial con cualquier otro préstamo para la vivienda a los que están acostumbrados los argentinos es que la cuota nunca se licúa gracias a la inflación. La especulación habitual de pensar que la cuota se irá haciendo más liviana con el tiempo, no existe en el caso del préstamo UVA. Su ventaja es que eso permite una cuota inicial más baja.

Advertisement

Lucas Llach: “A diferencia de lo que mucha gente cree, es justamente en un país con inflación donde más sentido tiene la UVA

Los préstamos UVA, naturalmente, requieren de depósitos UVA para tener fondeo. En ese plano, los plazos fijos ajustados por inflacón nunca terminaron de ser significativos en el stock total. En los momentos en que la inflación recrudece, como el actual, los plazos fijos UVA suelen tener un repunte. Pero en estos 10 años nunca dejaron de representar una porción marginal de universo de depósitos. El Banco Nación lanzó un nuevo plazo fijo UVA con cobro mensual de los intereses, para atraer al ahorrista en pesos.

En el pasado, los argentinos no tuvieron temor de colocar su dinero en depósitos actualzizados por inflación. Entre 2005 y 2006, los plazos fijos ajustados por CER llegaron a representar casi un 20% de los plazos fijos convencionales, lo que muestra que el ahorrista no temía a esa opción. A partir de febrero de 2007, la manipulación de los datos del INDEC los hizo desaparecer del escenario financiero, ante la desconfianza creciente sobre el índice de inflación.

infografia

El 1° de abril de 2016, el Banco Central que presidía Federico Sturzenegger sancionó la creación de la UVA con un valor de $14,05, el mismo del dólar de ese día. Así, la UVA puede reflejar con claridad si el tipo de tipo de cambio acompaña el ritmo de la inflación en un período determinado. El 1° de abril pasado, la UVA cotizó a $1856,89, lejos de los $1.415 del dólar oficial e incluso también del límite superior de la banda cambiaria fijada por el BCRA, en $1.656,80.

Advertisement

Llach explica por qué se eligió ese precio inicial: “Cuando creamos la UVA le pusimos deliberadamente un valor, la milésima parte del costo de construcción de un m2, para que se parezca a un dólar. La idea era hacer más fácil una transición mental a que las propiedades coticen en UVA, como en Chile, donde el mercado es en UF. El valor de la UVA efectivamente ha girado en torno a un dólar, al compás de la apreciación y depreciación de la moneda. Pero todavía estamos lejos de esa desdolarización mental».

Cuestión de nombres

Entre las tantas polémicas que generó la UVA en su década de existencia, la primera de ellas empezó con su nombre. La UVA se llamó originalmente UVI, Unidad de Vivienda. En septiembre de 2016, el Congreso aprobó una ley de «Fomento de la Inversión en Vivienda» impulsada por el ex vicepresidente Julio Cobos que creó un instrumento llamado UVI, de características muy similares a las que el BCRA había creado pocos meses antes. Pero con una salvedad: la UVI de Cobos actualizaba los créditos siguiendo el índice de la construcción, no en base a la inflación.

La insistencia del legislador mendocino obligó al BCRA a modificar su nombre y a llamarla UVA. Por ello, en la actualidad todavía el Central registra en su normativa la UVI de aquella ley, aunque sin suerte. La UVI nunca fue utilizada para el crédito hipotecario.

Advertisement

No fue la única dificultad que enfrentó el crédito UVA en el comienzo de su camino en 2016. Con la perspectiva de normalización de la economía, en 2016 todos los bancos líderes lanzaron su línea de hipotecarios UVA, menos uno: nada menos que el Banco Nación, presidido entonces por Carlos Melconian. El principal banco estatal no quiso implementarlos por considerar que otras líneas eran mejores. El Nación comenzó a ofrecer préstamos UVA, y se transformó en el principal colocador, reciuna vez que Melconian dejó su cargo.

Advertisement
Continue Reading

Tendencias