ECONOMIA
prevén más presión al dólar sobre la banda pese a las ventas del BCRA

La cautela extrema acaparó al mercado. El pánico de los inversores, impulsado principalmente por la altísima incertidumbre política, no sólo se reflejó ayer en otro derrumbe de los activos bursátiles, sino en la fuerte demanda de dólares en todos los mercados de cambios, lo que forzó al Banco Central a intervenir por segunda vez para que el tipo de cambio oficial no rompiera el techo de la banda de flotación.
Los u$s379 millones netos que vendió ayer en el mercado oficial de cambios sirvieron para frenar la cotización del dólar en el límite establecido en el esquema cambiario, por lo que quedó en u$s1.474,5, mismos niveles de la jornada anterior. El acumulado de ventas oficiales ascendió así a u$s432 millones en las dos primeras jornadas de intervención.
A pesar de que el precio se encuentra sobre el límite establecido y la intervención «garantiza» que no subirá más, los operadores del mercado prevén que, por lo menos en el corto plazo, la demanda de dólares se mantendrá firme y la cotización seguirá bordeando el techo de la banda. Esto forzaría al BCRA a continuar vendiendo reservas para cumplir con lo establecido en el esquema cambiario.
La dinámica preocupa al mercado y al equipo económico del Gobierno. No sólo por la presión cambiaria, que puede afectar a otras variables económicas y al humor social de cara a las elecciones legislativas de octubre, sino también por la pérdida de reservas y el impacto negativo sobre los títulos de deuda soberana en dólares, ya que los inversores reclaman ver más divisas en el Central que garanticen los próximos pagos.
Más presión al dólar sobre el techo de la banda
«En este contexto, estimo que será muy difícil que a corto plazo el tipo de cambio logre despegarse del techo de la banda de flotación. Lo que hay que ver es si es sólo coyuntural y afloja después de las elecciones de octubre. Si no es así, no tendría sentido utilizar reservas porque lo hace es ejercer más presión sobre el riesgo país», afirma el economista Gustavo Ber en diálogo con iProfesional.
Ber advierte que se trata de una situación muy compleja: eliminar o modificar el esquema de bandas de flotación en este momento, a casi un mes de las elecciones legislativas nacionales, sería una decisión política arriesgada, pero la venta de reservas en dólares durante mucho tiempo y con mucha intensidad podría terminar siendo insostenible.
El operador de cambios Gustavo Quintana coincide en que a corto plazo es poco probable que cambie la dinámica de demanda de dólares sobre la banda de flotación y ventas por parte del BCRA para cumplir con el esquema. Por lo tanto, sostiene, todo se concentrará en intentar anticipar el costo en términos de pérdida de reservas que va a implicar la defensa de la cotización en los niveles establecidos.
«Viendo la dinámica del miércoles y jueves, creo que van a seguir las compras de dólares y se mantendrá la presión alcista. Hace un tiempo, Milei preguntaba ‘¿con qué pesos me van a correr?’, pero hay que tener en cuenta que buena parte de nuestra economía está en negro. En momentos de tanta tensión, a nadie le importa si el dinero está en blanco o no, y van a dolarizarse», agrega el analista Gastón Lentini ante este medio.
Lentini resalta que a la autoridad monetaria le quedan pocas herramientas para acotar la presión cambiaria y, por ahora, sólo podrá limitarse a hacer lo que dijo que iba a hacer e intentar «salir de esta encrucijada política». Es decir, «cumplir con su palabra y vender dólares a todos los que lo demanden y en el peor de los casos terminaremos dolarizando la economía como alguna vez Milei propuso en su período preelectoral».
Preocupación por la pérdida de reservas
«Creo que el mercado va a seguir comprando dólares y el BCRA va a seguir vendiendo hasta las elecciones. Por como viene la mano, calculo que venderá entre u$s200 millones y u$s300 millones diarios, que serían entre u$s5.000 millones y u$s6.000 millones en total. El Central va a aguantar y después de las elecciones veremos, dependiendo del resultado», advierte off the récord el director de una de las principales consultoras de la City, en diálogo con iProfesional.
El viernes pasado, Federico Furiase, uno de los directores del BCRA y muy cercano al ministro Luis Caputo, afirmó que la entidad disponía de u$s22.000 millones para cumplir con lo establecido en el esquema de bandas. Sin embargo, una venta sostenida de reservas con la magnitud de la de este jueves preocupa mucho al mercado. Sobre todo, a los tenedores de títulos de deuda soberana en dólares.
Los analistas de PPI advierten que aún falta mucho para las elecciones de octubre y la fecha se hace aún más lejana teniendo en cuenta la dinámica de venta de reservas del miércoles (u$s53 millones) y jueves (u$s379 millones). En ese sentido, advierte que la aceleración en la intervención, con 25 jornadas por delante hasta los comicios, genera «dudas en el mercado sobre nuevas medidas».
Es decir, en el mercado financiero no descartan que, de seguir a este ritmo, previo a las elecciones el equipo económico anuncie modificaciones en el esquema cambiario, aunque muchos se inclinan a pensar que los cambios vendrán después de los comicios. En tanto, los funcionarios del Gobierno insisten en que no habrá modificaciones al respecto, según declararon públicamente en reiteradas ocasiones.
Caputo: «Vamos a vender hasta el último dólar para defender el techo de la banda»
En medio de la intensa tensión cambiaria y con un riesgo país que superó los 1.400 puntos, el ministro de Economía Luis Caputo, volvió a defender el esquema de bandas y aseguró que «vamos a vender hasta el último dólar para defender el techo de la banda».
Este jueves, el Banco Central salió a intervenir fuertemente por segunda jornada consecutiva en el mercado de cambios y se desprendió de u$s379 millones para frenar al dólar mayorista en $1.475,50, que es el actual techo de la banda cambiaria, mientras todos los financieros se dispararon por encima de los $1.500.
En diálogo con el canal de streaming Carajo, Caputo sostuvo que «hay un ataque político combinado con una situación macroeconómica sólida» y buscó despejar dudas al afirmar que «confiamos plenamente en el programa y no nos vamos a mover».
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dolar,dolar blue,reservas
ECONOMIA
Orlando Ferreres: “La economía atraviesa un fenómeno contradictorio: ciertos sectores crecen mientras otros se debilitan”

La economía local exhibe resultados heterogéneos, con un resultado neto positivo: son más los que mejoran que los que pierden respecto de dos años antes, aunque el panorama no llega a transmitir optimismo, sí deja lugar a la esperanza de avanzar por una mejor senda que en el pasado.
Para entender el comportamiento de los agentes económicos y de la sociedad en su conjunto, Infobae entrevistó al economista, exviceministro de Economía y consultor de empresas, Orlando Ferreres, a través de su consultora OJF y Asociados, para conocer su perspectiva sobre el nuevo escenario y sus expectativas.
— En diciembre de 2025, la actividad económica alcanzó un valor récord, aunque muchos informes privados y analistas sostienen que esa mejora no se refleja en la vida cotidiana. ¿Cree que la economía atraviesa una recuperación real o es un fenómeno estadístico?
— El Gobierno aplicó la teoría de la Economía Austríaca a la economía. Esta teoría pone el eje en el individualismo, la propiedad privada, el libre mercado y la no intervención del Estado. Los autores más citados son Friedrich von Hayek, Ludwig von Mises, Murray Rothbard y otros.
Después de casi dos años y medio de aplicación, la teoría de la Economía Austríaca parece funcionar, aunque resta recuperar la inversión, entre otros desafíos. El economista de Harvard Michael Porter, en el libro clásico de estrategia La Ventaja Competitiva de las Naciones (Vergara, 1990), plantea puntos que resultan apropiados para esta etapa. Entre ellos:
- observar la rivalidad de competidores actuales,
- registrar el ingreso de nuevos competidores,
- revisar la capacidad de negociación de los proveedores de insumos, y
- analizar el poder de negociación de los compradores.
“Después de casi dos años y medio de aplicación, la teoría de la Economía Austríaca parece funcionar, aunque resta recuperar la inversión, entre otros desafíos”
Si revisamos los números, la situación de la industria llegó a un cierto récord en diciembre de 2025; sin embargo, diferentes datos la muestran estancada, con subas y bajas mensuales que, en promedio, la mantienen en el mismo nivel desde hace años.
Por ejemplo, al observar el gráfico de OJF sobre industria se aprecia que, desde 2008, la industria dejó de crecer. Exhibe variaciones, pero sin una tendencia sostenida al alza. Si tomamos 2008 = 100 como base, ahora los valores se ubican en torno a los de 1995, es decir, similares o ligeramente inferiores a los de esa fecha. Esto no implica que otros sectores no hayan crecido, pero la industria mostró este comportamiento.

Al examinar el nivel de utilización de la capacidad instalada, el promedio descendió al menos tres puntos entre enero de 2025 y enero de 2026. Por ejemplo, el uso de las instalaciones en la industria textil fue de 23,7% en enero de 2026 frente a 33,9% doce meses antes, una caída, muy importante.
En cuanto al Índice General de Actividad (IGA-OJF), que ilustra el Producto Bruto Interno en forma mensual, sugieren que el PBI de 2026 crecería 2,8%, impulsado por mayor actividad en los sectores agropecuario, energético y minero, así como incrementos en los precios derivados de la guerra con Irán y, especialmente, del posible cierre del estrecho de Ormuz.
“Al Índice General de Actividad (IGA-OJF), que ilustra el Producto Bruto Interno en forma mensual, sugieren que el PBI de 2026 crecería 2,8% por ciento”
Entre el inicio del actual gobierno y diciembre de 2025, la cantidad neta de empresas se redujo en 22.608 compañías, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Además, los procedimientos preventivos aumentaron.
La economía atraviesa un fenómeno contradictorio: ciertos sectores crecen mientras otros se debilitan.

— ¿Le preocupa la falta de crecimiento del empleo?
— Según los datos del Indec del cuarto trimestre de 2025, la tasa de desempleo subió a 7,5%, cuando un año antes se ubicaba en 6,4% de la oferta laboral. Esto se debió en gran medida al aumento de la desocupación en el conurbano bonaerense, donde el nivel alcanzó 8,6% en el cuarto trimestre de 2025. Es esperable que, con la industria manufacturera estancada, aumente el desempleo en las zonas urbanas como el Gran Buenos Aires.
El trabajo independiente tuvo un incremento moderado, mientras que, en el empleo formal, tanto privado como público, se registró cierta baja en la ocupación.
— ¿Qué proyecta para el resto del año en términos de actividad?
— La estructura productiva en proceso de consolidación se asemeja a la de Australia, donde la participación de la industria manufacturera en el PBI disminuyó. Por ende, habrá sectores en expansión y otros que perderán peso económico.
“Los sectores favorecidos históricamente por la protección estatal empezarán a perder relevancia y serán reemplazados por industrias competitivas”
Los sectores favorecidos históricamente por la protección estatal empezarán a perder relevancia y serán reemplazados por industrias competitivas. Por ejemplo, en enero de 2026 se alcanzó el máximo nivel de producción de aceite de soja. Entre los sectores más competitivos se encuentran el agropecuario y sus industrias, petróleo y gas, minería, turismo y tecnología.
— ¿El alto ritmo de suba de precios puede explicarse solo por la caída en la demanda de dinero antes de las elecciones y los ajustes de tarifas, o intervienen otros factores?
— El ritmo de aumento de precios ha resultado alto en los últimos meses, en torno al 2,9% mensual. Se espera una moderación, ya que la base monetaria tradicional no ha aumentado recientemente. La inflación mayorista en febrero de 2026 respecto de enero fue del 1%. Hubo un leve incremento en los precios mayoristas nacionales y una reducción del 2,7% en los precios mayoristas internacionales, derivada de variaciones en el tipo de cambio. Este incremento del 1% en los precios mayoristas en febrero podría anticipar una moderación en los precios minoristas futuros.

La principal causa de la inflación, como sostiene el Gobierno, es de origen monetario. Para revertirla, se aplicó una reducción del gasto público: en el primer año fue del 30% y el segundo año continuó con igual orientación, aunque de menor magnitud.
Según Javier Milei, el gasto público consolidado (Nación, provincias y municipios) debería ubicarse en el 25% del PBI, pero en 2025 estuvo cerca del 35%. La reducción de estos 10 puntos es más compleja, ya que implica recortes difíciles en provincias y municipios.

Si bien en 2025 la base monetaria tradicional aumentó, después del pico de agosto de ese año, donde llegó a $45 billones, se mantiene ahora en torno a $40 billones. Este efecto monetario, aunque con rezago, incide en los precios. Creemos que ese impacto se agotará y que la inflación del año será del 25% respecto de 2025.
— Tras tres meses de implementación de la indexación en las bandas de flotación cambiaria, ¿Cuál es su evaluación de esta estrategia? ¿Qué riesgos o beneficios observa para la estabilidad macroeconómica?
— Los shocks externos, como la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos, influyeron en los precios de combustibles y alimentos, además de la recomposición de precios relativos más previsibles para los servicios públicos (electricidad, gas, agua y combustibles).
El Gobierno reemplazó las Leliq (Letras de Liquidez del Banco Central) por LEFI (Letras Fiscales de Liquidez del Tesoro). Un efecto de este cambio es que los bancos mantienen un encaje sobre depósitos del 50%, lo que impacta en las operaciones del sector bancario.
“Es necesario avanzar en la liberación de todos los movimientos referidos al tipo de cambio, por ejemplo, el pago de dividendos”
Estos encajes podrían reducirse, pero existe la incertidumbre de que, con mayor liquidez, el mercado opte por comprar más dólares. Por eso es necesario avanzar en la liberación de todos los movimientos referidos al tipo de cambio, por ejemplo, el pago de dividendos. Se busca una libertad cambiaria completa que elimine esta restricción.
— El Banco Central interviene activamente en el mercado de futuros de dólar para mantener el tipo de cambio de referencia por debajo del techo de la banda de flotación. ¿Considera que esta intervención es sostenible en el tiempo?
— El Banco Central compró reservas internacionales en los últimos meses, aunque sin un incremento notable, debido a pagos de capital e intereses afrontados por el gobierno.

Entre enero y marzo de 2026, el Gobierno debió cumplir con vencimientos de capital e intereses por USD 7.600 millones, lo que detuvo la acumulación sostenida de reservas. Ahora se espera una mayor oferta de divisas por la exportación de la cosecha agrícola (soja y maíz), más las exportaciones de petróleo que se mantienen constantes.
El Banco Central continuará comprando divisas: es la estrategia que corresponde adoptar.

— Algunos economistas advierten que la política económica podría estar favoreciendo la primarización de la estructura productiva, incluso con incorporación tecnológica, en detrimento de la industria y los servicios no financieros, y que no favorece la recuperación del salario real. ¿Comparte este diagnóstico?
— Si tomamos como base el nivel del salario real de enero de 2002, observamos que subió desde enero de 2025 y ahora presentó una pequeña variación negativa. Se espera que, con la mejora macroeconómica, el salario real de la economía, compuesto por el salario formal privado, el salario publico formal, el salario de los informales, de un crecimiento cercano al 3% en 2026. La nueva ley laboral, más flexible que las anteriores, puede impulsar este proceso, aunque en el caso de los empleados públicos el salario real no tendría incrementos este año.
— ¿Qué desafíos fiscales identifica hacia adelante?
— El Gobierno debe focalizarse en la inversión y en fortalecer la etapa competitiva de la Nación. Si bien el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) otorga beneficios impositivos y estabilidad jurídica por décadas para montos superiores a USD 200 millones, es necesario implementar medidas similares para pequeñas y medianas empresas y propiciar un clima de inversión más inclusivo, acercando la Inversión Bruta Interna Fija al 25% del PBI. Hoy, según nuestros cálculos, en moneda corriente representa 16% del PBI.
“Es necesario propiciar un clima de inversión más inclusivo, acercando la Inversión Bruta Interna Fija al 25% del PBI. Hoy, según nuestros cálculos, en moneda corriente representa 16% del PBI”
Un aumento de la inversión potenciaría el crecimiento del salario real, que depende de la productividad y, esta, del volumen de inversión.
Treinta y dos países presentan una inversión bruta interna fija superior al 30% del PBI; la Argentina debe buscar replicar esas experiencias en materia de inversión. Hay que considerar que este proceso es de largo plazo y que el índice de riesgo país, actualmente entre 550 y 600 puntos, constituye un obstáculo, aunque podría reducirse en el futuro próximo.
Foto: Maximiliano Luna
Orlando Ferreres,economista,consultor,Argentina,economía,finanzas,política,negocios,análisis
ECONOMIA
Por qué crece la economía pero caen los empleos formales y cierran empresas

El último año evidenció un fenómeno inesperado en la economía argentina: la actividad creció 4,4%, pero tanto la cantidad de empresas como el empleo formal registraron caídas. Este comportamiento plantea incógnitas sobre cuán sostenible es una expansión económica que no se traduce en más puestos de trabajo ni en un mayor número de firmas operativas y, en tal sentido, los analistas no prevén un cambio en el corto plazo.
Según un informe de Fundar, en diciembre de 2025, se registró el cierre de 670 empresas, lo que representa una disminución de 0,1% en relación a noviembre. Se trata de la décimo quinta baja mensual consecutiva. En comparación con diciembre de 2024, el número de unidades productivas se redujo en 10.392, es decir, un retroceso interanual de 2,1%, acumulando 22 meses de caídas interanuales.
Desde el inicio de la actual gestión, la cantidad de empresas disminuyó en 22.608, lo que equivale a una reducción del 4,4% del total. Este resultado marca el mayor descenso verificado en los primeros 25 meses de una administración desde 2003.
En comparación con diciembre de 2024, el número de unidades productivas se redujo en 10.392, es decir, un retroceso interanual de 2,1 por ciento (Fundar)
El análisis muestra que 13 de los 19 sectores experimentaron caídas interanuales de empresas. Entre los sectores con mejores desempeños se encuentran Servicios administrativos (3,8%), Asociaciones y servicios personales (3,6%), Salud (1,0%), Electricidad, Gas y Agua (0,5%) y Petróleo y Minería (0,5 por ciento).

En el período analizado, 14 de las 19 ramas presentaron retrocesos. Desde noviembre de 2023, último mes previo a la actual administración, sobresalieron las bajas en Transporte y almacenamiento (14%, con 5.509 empresas), Inmobiliarias (10,9%, con 3.243 ) y Construcción (8,2%, con 1.785 firmas menos).
A nivel provincial, Neuquén fue la única jurisdicción en la que aumentó la cantidad de empresas desde el inicio del actual gobierno, 1,4%. La Rioja, Catamarca y Chaco fueron las provincias con mayor disminución: 14,9%, 11,8% y 10,6%, respectivamente.
En paralelo, el empleo asalariado formal en el sector privado registró una disminución de 88.848 trabajadores en 2025, luego de que los datos oficiales mostrasen la pérdida de 12.399 puestos de trabajo entre noviembre y diciembre.
En los últimos dos años, la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas cayó 3%, lo que representa una pérdida de 297.716 empleos, al pasar de 9.857.173 a 9.559.457, según datos de CEPA.
En los últimos dos años, la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas cayó en 297.716 empleos (CEPA)
El segmento con mayor descenso en la cantidad de puestos de trabajo fue Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, que registró una reducción de 88.864 trabajadores entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025. Esta dinámica responde al programa de recorte del gasto público que impulsó la administración libertaria.
En segunda posición se ubicó la construcción, con 76.059 empleos menos. También se registraron caídas importantes en Industrias manufactureras, con 71.767 puestos menos, y en Servicios de transporte y almacenamiento, que perdió 61.426 empleos.

En diálogo con Infobae, el director de Análisis Macroeconómico de Equilibra, Lorenzo Sigaut Gravina, opinó que el desacople entre crecimiento y la destrucción de empleo formal “se debe a que si bien hubo crecimiento durante la gestión Milei, fue muy heterogéneo y los sectores que tienen muchos trabajadores asalariados privados formales, como la construcción y la industria, mostraron unas caídas fuertes, que se replicaron en el empleo”.
En cambio, afirmó, las ramas de la actividad económica “a las que les ha ido muy bien -agroindustria, minería, energía e intermediación financiera- crearon muy pocos puestos de trabajo”.
A la vez, Sigaut Gravina reconoció que no observa factores que puedan revertir esta dinámica “porque los sectores ganadores más ganadores, los sectores perdedores, más perdedores”. “Lo más probable es que la destrucción de puesto de trabajo de calidad se morigere en el mejor de los casos. Pero creo que todavía vamos a tener destrucción de empleo privado formal asalariado por goteo”, proyectó..
Por su parte, el director de Economía de Fundar, Guido Zack, consideró que al observar el comportamiento mensual de la actividad económica en 2025, se evidencia una suerte de estancamiento.
“En diciembre hay un leve repunte y ese es el dato que usa el Gobierno para decir que, que la economía creció mucho. Pero si se toma noviembre de 2025, la actividad estaba más baja que en noviembre de 2024. Entonces, el desacople no es tan significativo porque la actividad no está creciendo tanto”, dijo Zack.
Si se toma noviembre de 2025, la actividad estaba más baja que en noviembre de 2024. Entonces, el desacople no es tan significativo porque la actividad no está creciendo tanto (Zack)
También advirtió el economista acerca de la disparidad entre los distintos rubros. Precisó que los sectores en expansión, particularmente los vinculados a hidrocarburos no convencionales y minería, “son intensivos en capital” y “no generan mucha mano de obra; mientras que los más afectados, como la industria y la construcción, son intensivos en mano de obra”.
“Si los sectores que más trabajo generan están cayendo y los que menos trabajo generan están subiendo, quizá la actividad puede dar relativamente neutra con una destrucción de puestos de trabajo”, resumió.
Sobre la posibilidad de contrarrestar el crecimiento económico con baja de empleos formales y empresas, observó que distintas variables limitan la capacidad de reacción empresarial: apreciación cambiaria, apertura económica, presión tributaria elevada con impuestos distorsivos, altos costos burocráticos y elevados costos de financiamiento y logísticos.
Durante el cuarto trimestre de 2025, la desocupación registró un aumento, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El porcentaje de personas sin empleo, disponibles para trabajar y en búsqueda activa de trabajo alcanzó el 7,5% de la población económicamente activa, lo que equivale a una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo trimestre del año anterior.
Entre octubre y diciembre pasados, la cantidad de personas en condiciones de trabajar se ubicó en 22,72 millones, con un alza de 69.300 respecto al trimestre previo. El número total de ocupados descendió a 21,08 millones, con una reducción de 142.600 personas, mientras que la cantidad de desocupados sumó 211.900, llegando a un total de 1,64 millones.
La mejora concentrada en pocos sectores que no demandan mucha mano de obra en lo grandes centros urbanos explicaría esta paradoja (Equilibra)
Para los economistas de Equilibra, los datos del mercado laboral correspondientes al cierre del año pasado evidencian “un marcado deterioro pese a la expansión del nivel de actividad en dicho período”.
“La mejora concentrada en pocos sectores que no demandan mucha mano de obra en lo grandes centros urbanos explicaría esta paradoja. Por último, el deterioro del mercado laboral ayuda a entender porque aumentó la preocupación al desempleo en la opinión pública”, evaluaron.
Un informe de Invecq coincidió que el desacople entre crecimiento económico y dinámica del empleo “se debe a que los sectores dinámicos (agro, minería, intermediación financiera) son los menos intensivos en empleo”. Sin embargo, al ubicar las cifras en perspectiva histórica, los analistas consignaron que “el dato del cuarto trimestre de 2025 no se aleja de los registros de igual período en 2016 (7,6%) y 2017 (7,2%), y se ubica claramente por debajo de los niveles de los cuartos trimestres de 2018 y 2019, en 9,1% y 8,9% respectivamente”.
“Con estos niveles, no estamos frente a una crisis de destrucción masiva de puestos de trabajo, sino que lo más preocupante es el deterioro en la calidad del empleo, con caída del empleo privado formal e incremento del trabajo informal», concluyeron.
minería,petróleo,Vaca Muerta,industria,construcción,economía,desarrollo,trabajo,energía,infraestructura
ECONOMIA
Desinflación interrumpida: ¿la política monetaria contribuye a desacelerar el aumento de los precios?

“La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario”. La frase, una máxima del economista Milton Friedman, es repetida como un credo por el presidente Javier Milei y, en esa lógica, el mandatario explica tanto su éxito inicial para bajar la inflación con la que asumió su Gobierno como para pedir paciencia por la interrupción del proceso de desinflación que ya lleva 8 meses. En ese contexto, corresponde preguntarse si la política monetaria que conducen en tándem el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, está ayudando a bajar los precios o, por el contrario, colaboró con las últimas aceleraciones.
Un repaso de los datos oficiales permite reconstruir el sendero de la inflación en los últimos años y el impacto de la gestión actual. Según la serie mensual elaborada por el Indec, la variación del índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un salto en diciembre de 2023, con una suba del 25,5% mensual que marcó el arranque del mandato de Milei. Desde ese pico, la inflación bajó de manera rápida durante los primeros meses de 2024, en línea con el ajuste fiscal, la fuerte contracción monetaria y la estabilidad cambiaria impuesta por el nuevo gobierno.
La secuencia mensual muestra caídas abruptas en el primer semestre de 2025, con registros que tocaron un piso de 1,5% en mayo de ese año. Sin embargo, desde la segunda mitad esa tendencia se interrumpió: la variación del IPC comenzó a subir nuevamente y se estabilizó en torno a 2,9% mensual durante enero y febrero de 2026. El proceso de desinflación dejó de avanzar y la baja de precios perdió dinamismo.
La política del Gobierno enfrenta un punto de inflexión, tras un éxito inicial sostenido por un ajuste fuerte y un control monetario estricto (GMA Capital)
La consultora GMA Capital describe un escenario en el que la política del Gobierno enfrenta un punto de inflexión, tras un éxito inicial sostenido por un ajuste fuerte y un control monetario estricto.
La última información apunta a un contexto en el que el tipo de cambio se mantiene firme, los agregados monetarios crecen cerca de 20% interanual y la actividad económica no termina de repuntar. En ese marco, la inflación dejó de bajar y se instaló en un rango que preocupa tanto al equipo económico como a los analistas privados.
El debate sobre la política monetaria se intensifica ante la falta de resultados visibles en los últimos meses. Kevin Sijniensky, economista jefe de Econviews, aporta una visión crítica sobre la efectividad del actual esquema.
Sijniensky dijo a Infobae que durante la primera parte de la gestión el ancla nominal de la política monetaria era el tipo de cambio, con un crawling peg primero del 2% y luego del 1% mensual. La introducción de bandas cambiarias y la eliminación de la tasa de política monetaria, diluyeron esa referencia. Apuntó: “No existe actualmente un ancla antiinflacionaria fuerte o claramente definida; lo que contribuye a la mayor inercia inflacionaria”.
No existe actualmente un ancla antiinflacionaria fuerte o claramente definida; lo que contribuye a la mayor inercia inflacionaria (Sijniensky)
El economista de Econviews detalló que el Gobierno adoptó como argumento que la cantidad de dinero es la nueva referencia para frenar la inflación, pero la falta de definición precisa en las metas de crecimiento monetario y una comunicación confusa minaron su credibilidad. Además, la volatilidad de las tasas de interés y la dificultad para estimar la demanda de dinero en un contexto tan inestable complican la tarea del Banco Central.
“El ancla monetaria, por ese lado, es débil. El ancla de tasa de interés se perdió una vez que eliminaron la tasa de política monetaria y el esquema en sí ha producido muchísima volatilidad en las tasas. Tampoco es un mecanismo efectivo para bajar la inflación”, explicó. Sijniensky remarcó que, aunque el tipo de cambio sigue operando como ancla implícita, su flexibilidad lo convierte en una referencia menos sólida que la que existía con el crawling peg.
Ante la consulta sobre si la política monetaria es contractiva o expansiva, Sijniensky respondió que sencillamente depende de la dinámica del tipo de cambio. Cuando la cotización se mantiene estable, el Gobierno permite que haya más liquidez y que las tasas bajen (expandiendo). Si aparece presión cambiaria, el Banco Central retira pesos a través de licitaciones del Tesoro, operaciones en el mercado secundario o ajustes en los encajes bancarios.
Sijniensky sintetizó: “Es una política monetaria que cambia cada dos semanas, después de las licitaciones y que depende mucho de si el Gobierno se siente cómodo o no con el tipo de cambio. En este momento diría que es relativamente expansiva, pero en otros momentos ha sido generalmente contractiva”, aseguró.
Para el economista de Econviews, al menos hasta el año pasado, el Gobierno priorizó la baja de la inflación sobre la actividad económica. Este año, la debilidad del consumo y ciertos sectores con bajo dinamismo llevaron a que el oficialismo tolere tasas más bajas, apoyado en un tipo de cambio estable. La gran volatilidad en las tasas de interés y la falta de previsión para los bancos limitaron la baja de las tasas activas y, en consecuencia, la reactivación vía crédito. “Si el Gobierno quiere seguir con el mismo esquema de control de agregados y tipo de cambio flotando entre bandas, al menos podría intentar reducir la volatilidad de la tasa. Eso sería un paso importante”, concluyó el economista.
Fernando Marull, de FMyA, corroboró el giro hacia una política monetaria más expansiva en los últimos meses.
Marull afirmó que, tras una fase de fuerte contracción, la reducción de las tasas de interés significó un cambio: “Si nos guiamos por ese indicador, el sesgo fue expansivo, porque la tasa bajó de 2,8% mensual a 2,2% en los últimos diez meses”. Sostuvo que la política monetaria respondió al contexto y que el objetivo principal hoy es la estabilidad cambiaria, incluso si eso implica mayor liquidez.
Si nos guiamos por las tasas de interés, el sesgo fue expansivo, porque bajó de 2,8% mensual a 2,2% en los últimos diez meses (Marull)
Martín Polo, economista de Cohen Aliados Financieros, aportó una visión complementaria: “El Gobierno está haciendo los deberes para bajar la inflación”, pero advirtió que busca generar una expectativa de desaceleración más rápida de la que efectivamente se verifica.
Polo destacó que no hay emisión para financiar el déficit fiscal, la base monetaria no registra subas y el tipo de cambio permanece estable. Sin embargo, la actividad económica baja, la inercia inflacionaria y los precios regulados limitan el margen de maniobra de la política monetaria. “Mucha de la estabilidad del tipo de cambio y la baja de tasas la asocio más a la baja actividad: menos importaciones ayudan en el frente externo y en el mercado de pesos, los bancos prestan menos, la liquidez sube y eso presiona a la baja la tasa”, explicó Polo. Remarcó también que el traslado a precios de la devaluación de 2025 fue paulatino y que el atraso cambiario tampoco colabora con las expectativas.
No hay emisión para financiar el déficit fiscal, la base monetaria no registra subas y el tipo de cambio permanece estable (Polo)
La visión del Gobierno difiere de la interpretación de los analistas. En la última semana, Federico Furiase, flamante secretario de Finanzas, analizó en el programa “Las 3 anclas” que las condiciones monetarias actuales, con agregados creciendo cerca de 20%, podrían permitir que la inflación retome la trayectoria descendente en abril o mayo.
Furiase atribuyó el freno en la baja de la inflación a factores políticos surgidos en el tercer trimestre de 2025 y a aumentos puntuales en tarifas y precios de la carne. Señaló además que los impactos de la política monetaria llegan primero al tipo de cambio y los precios mayoristas (IPIM), y solo después a los minoristas, por lo que el último dato del IPIM anticiparía un menor registro del IPC en los próximos meses.
Las condiciones monetarias actuales, con agregados creciendo cerca de 20%, podrían permitir que la inflación retome la trayectoria descendente en abril o mayo (Furiase)
Algunas consultoras identifican los próximos meses como clave, con expectativas de reinicio en el proceso de desinflación. Un análisis reciente estima que la inflación debería desacelerar hacia mayo en un contexto de tipo de cambio estable y sin cambios mayores en los precios relativos. Para abril, no obstante, advierte sobre el impacto de incrementos en combustibles y una política más expansiva orientada a fomentar el crédito, factores que podrían retrasar la reanudación del descenso inflacionario.
La evolución de tasas, la reacción del crédito y el comportamiento de los precios regulados figuran como determinantes para la trayectoria del índice de precios.
South America / Central America,Government / Politics,BUENOS AIRES
POLITICA2 días agoKicillof desembarcó en CABA, lanzó su proyecto 2027 y empezará a ampliar su armado político en todo el país
POLITICA3 días ago¿DÓNDE ESTÁ ESMERALDA? El grito de una madre que sacude a la Argentina: «Me la arrebataron de la puerta»
POLITICA2 días ago¿MACRI 2027? El «operativo retorno» que sacude al PRO y los nombres que suenan para la vicepresidencia
















