ECONOMIA
Qué significa la sorpresiva norma del Gobierno que afecta a las tasas que pagan las billeteras y fondos comunes de inversión

La publicación de la Resolución General (RG) 1092 de la Comisión Nacional de Valores (CNV) marca un giro inesperado para los inversores y usuarios de herramientas financieras digitales. Desde el 1º de diciembre de 2025, los Fondos Comunes de Inversión Money Market (FCI Money Market) tendrán permitido invertir únicamente hasta el 20% de su patrimonio en cauciones, una resolución que produce efectos inmediatos en la estructura del sistema financiero argentino.
El nuevo umbral representa una reducción relevante, considerando que estos instrumentos se convirtieron en piezas clave dentro de la operatoria transaccional tanto de inversores mayoristas como minoristas. Esos fondos son el instrumento a través del cual billeteras digitales como Mercago Pago, Personal Pay, Uala y otras remuneran los saldos en cuenta.
Esta restricción surge tras un período en el que el mercado de cauciones creció de forma sostenida. En este marco, el Banco Central (BCRA) recomendó restringir la participación de estos fondos en el mercado de cauciones, con el argumento de proteger la transmisión de la política monetaria y evitar lo que consideró una “ineficiencia” en el uso extendido de estos vehículos para fines estrictamente transaccionales.
El comunicado oficial presentado el 27 de noviembre confirma que el BCRA comunicó la necesidad de establecer límites para asegurar el correcto funcionamiento de sus estrategias. Tanto el Ministerio de Economía como la CNV respaldaron ese enfoque. La RG 1092 fija que el 20% del patrimonio neto es el nuevo máximo para invertir en cauciones, una decisión alineada con “los lineamientos indicados por el BCRA en su rol de organismo rector en materia monetaria”.
El impacto de la medida se desdobla en varias dimensiones. Uno de los puntos centrales de la lógica oficial apunta a inducir parte de la operatoria transaccional hacia el sistema bancario, siguiendo prácticas de otros países. Al restringir la proporción de inversiones en cauciones, los principales tenedores de liquidez quedan obligados a buscar alternativas dentro de la estructura tradicional, principalmente cuentas remuneradas bancarias, depósitos y títulos públicos. La consultora Oulier planteó que “el Gobierno busca que una parte de la operatoria transaccional migre desde los fondos money market hacia el sistema bancario”, ya que el uso extendido de estos fondos en contextos inflacionarios terminó generando distorsiones para la política monetaria.
La decisión llegó en un contexto de resultado negativo para los bancos en el tercer trimestre, en medio de una suba de tasas y de encajes destinada a contener la volatilidad cambiaria. La medida tuvo recepción positiva dentro del sector bancario, ya que representa una vía para recomponer el flujo de depósitos y el fondeo, ante una coyuntura marcada por márgenes comprimidos y presiones regulatorias sobre la liquidez. En palabras de operadores del mercado, “esto es leído como un alivio para los bancos”, que ganan mayor protagonismo en la captación de fondos y pueden encarar con más resiliencia el desafío de atraer depósitos remunerados.
Para los ahorristas, la resolución implica un efecto directo sobre el rendimiento de sus inversiones en FCI Money Market, así como sobre los intereses que ofrecen las billeteras digitales. El impacto opera en cadena: los productos de cuentas virtuales y digitales emplean FCI Money Market como sostén de los rendimientos que pagan por el dinero en cuenta a sus clientes. La reducción del 26% al 20% en la proporción invertida en cauciones exige a los fondos canalizar un volumen importante de liquidez hacia productos bancarios, que tradicionalmente presentan un menor rendimiento. De acuerdo al análisis de PPI, “el rendimiento de los MM caerá”, estimando que la caída rondaría el 0,5% para los tenedores minoristas. Esta diferencia repercute en la rentabilidad diaria de quienes utilizan billeteras digitales como forma de manejar su liquidez.
El Banco Central se posiciona como otro de los beneficiarios de la resolución. Hoy, el BCRA enfrenta un elevado costo en materia de pasivos remunerados, resultado de la utilización de instrumentos como la rueda de simultáneas para administrar la base monetaria y la liquidez. La limitación a los FCI Money Market en la colocación de cauciones reduce la cantidad de dinero que paga interés bajo esos instrumentos, optimizando la gestión del costo financiero estatal.
En paralelo, los Money Market enfrentan una competencia distinta a partir de la nueva regla. La demanda por cuentas remuneradas bancarias aumenta, lo que concede mayor capacidad de fondeo a las entidades financieras y, de modo indirecto, resta incentivos al crecimiento de los fondos orientados exclusivamente al corto plazo. En el contexto informado por PPI, el 26% del patrimonio de los money market se encontraba colocado en caución a principios de noviembre, sobre un AUM (activos bajo administración) de $40.200 millones. De mantenerse esa composición, alrededor de $2.400 millones deberían migrar desde cauciones a otros instrumentos, especialmente depósitos en cuentas a la vista y papeles del Tesoro.
- Afecta el rendimiento: Los ahorristas que usan fondos money market o billeteras digitales percibirán menores tasas.
- Alivio para el sector bancario: Los bancos recuperan flujo de depósitos y ganan margen para administrar su liquidez.
- Reducción de costos para el Banco Central: Baja la carga por pasivos remunerados al limitar fondos con acceso a cauciones.
- Competencia distinta para los fondos: Los money market deben reorientar liquidez a instrumentos bancarios, que rinden menos.
- Cambios en la operatoria diaria: Empresas y particulares analizan alternativas para administrar su dinero en un entorno con límites nuevos.
Este reordenamiento afecta la forma en que los actores del sistema bancario y bursátil gestionan la liquidez. Un operador de mercado describió que “las opciones que tienen los Money Market para aplicar liquidez de corto plazo no son muchas”, y detalló las alternativas disponibles: mercado de pases, cauciones y cuentas remuneradas. Los bancos, a diferencia de los FCI, deben cumplir exigencias de encaje más altas, lo que repercute sobre las tasas que pagan por los depósitos. El operador remarcó: “Es medio injusto porque no todos desarbitran tasas, en contra del depositante y a favor del tomador”, y agregó que “la tasa promedio a la que colocan los fondos cae”.

Desde otro ángulo, la medida podría empujar los spreads entre las tasas de los money market, las cuentas remuneradas y los instrumentos del Tesoro, incentivando parte del flujo hacia letras, aun cuando sea cierto que esos productos no resultan totalmente intercambiables dentro del ámbito operativo de los administradores de fondos. Según los analistas consultados, el cambio normativo tiene potencial de modificar la curva de tasas de corto plazo y de inducir presiones bajistas en el mercado de las cuentas remuneradas, lo que impacta en la oferta crediticia de los bancos y en los costos de financiamiento para empresas y personas.
Belisario Álvarez de Toledo, operador del mercado, cuestionó la eficacia de la segmentación del mercado de tasas y advirtió que la resolución impacta principalmente sobre el ahorrista. “El camino es bajar encajes e impuestos, no reprimir el mercado”, afirmó. El especialista enfatizó que “el que lo paga es el ahorrista. El rendimiento de los MMs va a caer cerca de 0,5%. Los bancos se quedan con parte de ese spread y el BCRA con la otra”. Detalló que hoy la caución paga una tasa del 20% a los money market, mientras que una cuenta remunerada bancaria paga apenas el 12%, diferencia explicada por los requisitos de encaje. A modo de ejemplo, una empresa puede acceder a fondos al 20% en caución, pero paga un 35% si toma crédito en un banco, lo que responde a las mayores exigencias legales y tributarias que enfrentan las entidades.
Álvarez de Toledo planteó interrogantes sobre la función crediticia de los fondos y la gestión del riesgo en el sistema. Según sus palabras, “hoy Byma le paga a los fondos 20% y ese depósito está garantizado no solo por Byma sino por el activo que deja el tomador en garantía”. Dejó abierta la pregunta de si la calidad crediticia de los money market mejora al forzar su exposición a bancos medianos con niveles de irregularidad crecientes.
La sociedad de bolsa PPI aportó datos adicionales en su informe más reciente. Tras un rollover del 96,3% en la última licitación de títulos, las tasas empezaron a responder de inmediato. Las LECAPs operaron con tasas efectivas mensuales entre el 2,2% y el 2,6%, mientras que los BONCAPs se ubicaron en el rango de 2,5% a 2,6%, y el más corto cerró en 1,9%. Este esquema evidencia una dinámica cambiante en la competencia por los depósitos, la gestión de balances y las tasas ofrecidas.
La consultora Outlier, por su parte, recalcó que históricamente el uso de los fondos money market como herramienta transaccional adquiere sentido en contextos de alta inflación, ofreciendo protección de valor a los ahorristas y mecanismos de administración ágil para empresas y personas. El nuevo tope del 20% lleva a los gestores a reevaluar las alternativas de inversión y obliga al mercado a modificar las estrategias para conservar atractivo frente a sus clientes.
La regulación ingresa en vigencia el 1º de diciembre de 2025. El contexto inmediato, marcado por incertidumbres macroeconómicas, subas de tasas y presiones propias de la política monetaria, incrementa la relevancia de la medida para todo el entramado financiero argentino. Tanto los comportamientos de los ahorristas como las estrategias oficiales y privadas ajustarán en función de este nuevo límite, que cuenta con el aval expreso del BCRA y del Ministerio de Economía y que impacta inmediatamente sobre la dinámica de las tasas, la rentabilidad y la competencia en banca y mercado de capitales.
ECONOMIA
Según Morgan Stanley, la guerra en Irán le puede sumar hasta 4 puntos a la inflación en la Argentina

La escalada de las tensiones geopolíticas a nivel mundial reavivó la preocupación por el suministro energético y provocó un aumento en las cotizaciones del petróleo. En este contexto, Morgan Stanley publicó un reporte especial dedicado a analizar el impacto de la suba del petróleo en América Latina por la guerra en Irán, con un foco específico en Argentina y sus implicancias a corto y mediano plazo. En el caso de Argentina, el reporte analiza una posible mejora en el saldo comercial por aumento de valor de las exportaciones energéticas y un impulso al ritmo de suba del nivel general de precios que rondaría entre 2 y 4 puntos porcentuales.
El documento, elaborado por un equipo de economistas liderado por Fernando Sedano, examina las consecuencias de un escenario donde el precio internacional del crudo crece un 10%. El reporte subraya que, en la región, los efectos varían según el rol de cada país como exportador o importador de energía. “Para los exportadores netos como Brasil, Colombia y, de manera creciente, Argentina, el shock suele favorecer las cuentas externas,” sostiene el informe. En contraste, para economías importadoras como México y Chile, la presión se traslada a los balances externos y al crecimiento.
A lo largo del estudio, Morgan Stanley utiliza datos actualizados y modelizaciones que permiten anticipar el comportamiento de variables clave como inflación, crecimiento y balanza comercial frente a un petróleo más costoso. El análisis se presenta como una herramienta para entender los desafíos y oportunidades que enfrentan los países latinoamericanos ante la volatilidad de los precios internacionales de la energía.
El reporte dedica un apartado especial a la situación argentina, remarcando que la suba del petróleo impulsa el superávit energético y consolida la posición externa del país. “Si el aumento se sostiene, los precios internacionales más altos resultan ampliamente positivos para la perspectiva macroeconómica de Argentina, reforzando el rol del petróleo como motor de inversión y mejora de las cuentas externas,” afirma el documento de Morgan Stanley.
El análisis resalta el peso creciente del sector petrolero en la economía local. “Con la producción en franco ascenso durante la próxima década, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, y el sector representando ya casi el 6% del PIB, una cotización más robusta del crudo amplifica la inversión, el gasto de capital y los ingresos por exportaciones,” señala el informe. En este sentido, el documento cuantifica el beneficio comercial: “Manteniendo constantes los niveles de producción y demanda de 2025, un avance del 10% en el precio internacional se traduce en un superávit comercial superior en unos 800 millones de dólares.”
El equipo de economistas del banco internacional agrega que la proyección podría quedar corta frente a los incrementos esperados en la producción. “Nuestros especialistas prevén un aumento adicional del 11% en la producción de petróleo para 2026, lo que podría magnificar el efecto positivo en las cuentas externas,” detalla el informe.
El informe advierte que la mejora externa tiene un contrapeso en el frente inflacionario, especialmente por la dinámica del mercado local de combustibles. “En un entorno de mercado desregulado para la gasolina, la suba del crudo puede representar un riesgo para la evolución de los precios internos,” explica el reporte. Las estimaciones de Morgan Stanley indican que un encarecimiento del 10% en el petróleo agrega entre 20 y 40 puntos básicos al índice de inflación, dependiendo del grado de traspaso al consumidor final y del comportamiento de las empresas.

Los autores subrayan la particular sensibilidad de la economía local a los shocks energéticos, por el peso que tiene el combustible en la canasta de consumo y la estructura de precios. “Argentina es, junto con Chile, una de las economías más expuestas en la región al traspaso de precios del petróleo a la inflación, debido a la relevancia de los combustibles en el índice de precios y a la liberalización del mercado,” expone el documento.
El reporte destaca el papel estratégico de Vaca Muerta en la expansión de la capacidad exportadora del país. Según el análisis, el crecimiento de la producción no solo robustece la balanza comercial, sino que además posiciona a Argentina como un jugador cada vez más relevante en el mercado energético regional. “La expansión de Vaca Muerta transforma el perfil exportador de Argentina y amplía el margen de maniobra ante shocks externos,” plantea el documento.
Los analistas de Morgan Stanley sostienen que el sector petrolero se consolida como un motor clave para la inversión extranjera directa y para la generación de divisas. “El flujo de capitales hacia el sector energético se mantuvo sólido, favorecido por el horizonte de precios internacionales elevados y la expectativa de continuidad en el ritmo de crecimiento de la producción,” argumenta el reporte.
El informe advierte que el reciente bloqueo del Estrecho de Ormuz y la posibilidad de interrupciones prolongadas en el flujo de petróleo incrementaron la prima de riesgo en los mercados energéticos. “Los precios reaccionaron de inmediato, reflejando el aumento de la incertidumbre global,” indica el reporte. Este contexto llevó a Morgan Stanley a realizar una evaluación comparativa sobre el impacto potencial en los principales países latinoamericanos.
Para cuantificar los efectos, el análisis presenta una tabla con estimaciones sobre crecimiento, inflación, impacto fiscal y cuentas externas ante un alza del 10% en el precio del petróleo. Según las proyecciones, la economía argentina muestra un perfil distinto respecto de sus vecinos, tanto en lo que refiere a la magnitud del beneficio externo como a los riesgos asociados a la inflación.
En relación con el crecimiento, el informe calcula que la variación sería prácticamente neutra para Argentina, con oscilaciones mínimas en el Producto Interno Bruto (PIB). Respecto a la balanza comercial, la mejora estimada es del 0,12% del PIB, mientras que la presión inflacionaria se ubica en un rango de 20 a 40 puntos básicos sobre el índice de precios al consumidor (IPC), es decir, de 2 a 4 puntos porcentuales.
El trabajo de Morgan Stanley subraya las diferencias entre las economías exportadoras e importadoras de energía en la región. Mientras países como Brasil y Colombia también se benefician en el frente externo y fiscal, sus estructuras productivas y fiscales presentan matices. Por ejemplo, Brasil experimentó una transición de importador a exportador neto de petróleo en la última década, con el crudo representando el 12,8% de sus exportaciones totales. Colombia, por su parte, aprovecha el impulso en crecimiento y cuentas externas, aunque enfrenta desafíos por su creciente dependencia del gas importado.
En contraste, México y Chile ven deterioradas sus cuentas externas y una presión inflacionaria de menor magnitud, debido a la existencia de políticas de subsidios y a la menor participación de los combustibles en la canasta de consumo.
El informe concluye su sección sobre Argentina enfatizando que “la dinámica de precios internacionales más altos refuerza el atractivo del sector petrolero argentino para la inversión y la captación de divisas.” Al mismo tiempo, alerta sobre la necesidad de monitorear los posibles efectos inflacionarios y la respuesta de la política económica local.
“El impacto final sobre la inflación dependerá de las políticas de traspaso de precios y del accionar de las empresas en el mercado de combustibles,” advierte el reporte. Los analistas destacan que la evolución del tipo de cambio y de los precios internacionales seguirá condicionando las perspectivas para la economía argentina en el corto y mediano plazo.
El contexto internacional sigue marcado por la volatilidad de los precios energéticos y la incertidumbre sobre la oferta mundial. Los eventos recientes en Oriente Medio y las restricciones en rutas clave de comercio impactaron de manera inmediata en el valor del petróleo, alimentando la expectativa de que la región latinoamericana continúe enfrentando escenarios de precios elevados.
Morgan Stanley sostiene que la capacidad de Argentina para capitalizar el ciclo alcista del petróleo dependerá de la evolución de la producción, la estabilidad macroeconómica y la gestión de los eventuales efectos inflacionarios. El reporte sugiere que el país se encuentra en una posición favorable para aprovechar los beneficios externos, aunque debe atender los riesgos asociados a los precios internos y al consumo local.
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ECONOMIA
La paradoja de Milei: entra más plata a ARCA por la importación que por retenciones a exportaciones

Algo opacada por el intercambio de chicanas e insultos con la bancada «kuka», pasaron poco las menciones que Javier Milei hizo respecto del plan de reforma tributaria. Pero el presidente, tal vez para decepción de sus seguidores más liberales, dejó en claro que resultará difícil hacer más recortes impositivos sin poner en riesgo la estabilidad fiscal, que es la prioridad absoluta.
Por eso, recalcó que, tras haber implementado un recorte equivalente a 2,5% del PBI, ahora el mayor esfuerzo debe correr por parte de los gobiernos provinciales y los municipios, para no seguir castigando a la caja de ARCA.
Y los datos de la recaudación tributaria de febrero muestran con números esa limitación que insinuó el presidente: es el séptimo mes consecutivo en el que se produce una caída interanual real en el ingreso de recursos tributarios. Y con el agravante de que, como se encargó de resaltar Milei, la economía está creciendo, lejos de los diagnósticos de «estanflación».
El argumento oficial se hace difícil de sostener cuando se observa que el IVA, el impuesto que por excelencia refleja las variaciones de actividad en el comercio y la industria, volvió a marcar una caída de 3% en términos reales.
Esto es lo que hace que los impuestos más criticados por ser distorsivos, como el de débitos y créditos -mejor conocido como «impuesto al cheque»- y las retenciones a la exportación sigan en la lista de pendientes, y con escasas probabilidades de un cambio sustancial.
Los números volvieron a ser claros: si se eliminase el impuesto al cheque de un plumazo, se perdería un 7,5% de los ingresos fiscales. Y en cuanto a las retenciones, ya el año pasado tuvieron una rebaja que explica buena parte de la caída recaudatoria general: representaron un 4,9% en el total recaudado, cuando se esperaba que su importancia relativa creciera por la eliminación del impuesto PAIS -que, en su mejor momento, explicó el 8% del ingreso-.
Sin margen para bajar retenciones
Lo cierto es que, en este momento, y pese a una excelente cosecha del trigo -el principal cultivo del verano-, las retenciones apenas aportaron un 2,5% de la recaudación total, algo que los analistas atribuyen a una tendencia, por parte de los productores, a retener stock, con la expectativa de un tipo de cambio más favorable o de un alivio tributario. Pero los propios funcionarios del equipo económico, ante las quejas de los productores agropecuarios, argumentaron que prefieren mantener un esquema de recortes escalonados antes que repetir la experiencia de la gestión macrista, en la que hubo eliminaciones de retenciones que, luego, ante la emergencia, hubo que reponer.
Lo recaudado en 2025 por derechos de exportación significó, en términos de dólares, unos u$s5.000 millones, sobre un total exportado de u$s87.000 millones. Este año, ya corre un recorte de dos puntos anunciado por el gobierno, que deja en 24% la retención a la soja, el principal producto de exportación.
¿Cuánto se recaudará este año con lo impuestos a la exportación? Si se toma en cuenta la proyección de los principales economistas en la encuesta REM del Banco Central, entonces no habría que esperar grandes cambios. Se espera que las exportaciones lleguen a u$s92.000 millones, lo que implica una suba de 5%, que en arte se neutralizará por la disminución en las alícuotas de la retención.
Si, en cambio, se consideran las proyecciones más optimistas que hace el gobierno, como la estimación de Milei, sobre ventas por u$s100.000 millones -que se ha visto reforzada en los últimos días por la suba en la cotización petrolera-, entonces la caja de ARCA tendría un refuerzo mayor al 10% por el rubro de retenciones.
ARCA beneficiada por aranceles
El dato que, a primera vista, puede parecer paradójico, es que en este momento es mayor el aporte de los aranceles de importación que de las retenciones a la exportación. En 2024, el primer año de la gestión de Milei, lo que las arcas fiscales recibieron por importaciones fue la mitad que por exportaciones. Pero ya el año pasado, la relación se emparejó, y las retenciones sólo superaron en 7% a los aranceles.
Y, en este arranque de año, el primer bimestre ya muestra cómo la relación invirtió su situación histórica: ahora el fisco recibe un 17% más por los productos importados que por los exportados.
En un gobierno que se jacta de su vocación por la apertura comercial, y de haber recortado aranceles -según el recuento que hizo Milei- a ropa, telas, electrodomésticos, neumáticos, motos, insumos industriales, fertilizantes, herbicidas y productos electrónicos, esto puede parecer extraño. Después de todo, lo que el gobierno está diciendo es que está dispuesto a resignar recursos fiscales con tal de que los consumidores se beneficien de precios más bajos.
Pero claro, hay otro efecto que supera con creces el recorte arancelario: un boom en el volumen importado. Y, particularmente, en las compras de bienes de consumo final y automóviles -que ahora representan la cuarta parte del total de importaciones, mientras hace dos años apenas superaban el 10%-.
Importaciones en alza: ¿es para festejar?
Durante el año pasado, el promedio mensual de importaciones fue de u$s6.315 millones. Pero con grandes variaciones durante el año: antes de la elección legislativa de octubre, se superó el nivel de u$s7.190 millones, porque ante el temor a una devaluación post electoral los comerciantes se apresuraron a acumular stock. Y, como contrapartida de esa situación, en los meses siguientes hubo una caída para compensar las compras previas: es así que en enero apenas se registraron importaciones por u$s5.070 millones.
Pero nadie cree que ese nivel pueda sostenerse, y mucho menos si la economía crece por encima del 4% anual -lo cual, según la regla clásica, implicaría que las compras de bienes de capital e insumos debiera crecer en torno al 12%-.
De hecho, en la encuesta REM se espera que las importaciones del año crezcan un 6,5% hasta alcanzar los u$s81.000 millones. Esto implicaría que en el resto del año haya un promedio mensual de compras por u$s6.900 millones, un nivel muy superior al que se viene registrando.
¿Qué implica esto? Desde el punto de vista de la recaudación tributaria, la caja de ARCA se podría beneficiar, de forma tal que los aranceles compensen por una eventual caída en los ingresos por retenciones a la exportación.
En cambio, desde el punto de vista cambiario, implicará todo un desafío, porque supone que el Banco Central tendrá mayores dificultades para acumular reservas por la vía de la compra de dólares en el mercado.
De hecho, las últimas cifras del balance cambiario mostraron cómo tras una breve «tregua» volvió a subir con fuerza la demanda de dólares por parte del público, tanto para atesoramiento como para pagos de servicios y turismo externo.
Así, la cuenta corriente arrojó en enero un saldo negativo por u$s919 millones. Lo peor es que esto ocurrió en un momento en el que Toto Caputo celebra los récords de exportación, con un saldo de balanza comercial que dejó un superávit de u$s1.987 millones.
De momento, el rojo de la cuenta corriente acumulado de los últimos 12 meses arroja u$s1.850 millones. Salvo por el momento de la exportación de la cosecha gruesa -junio y julio- y por el «tax holiday» para la soja en septiembre, todos los meses registraron déficits.
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ECONOMIA
Ualá cerró una nueva ronda de financiamiento y su valor de mercado ya alcanzó los USD 3.200 millones

El banco digital Ualá cerró una nueva ronda de financiamiento de USD 195 millones liderada por Allianz X, la división de inversiones estratégicas del Grupo Allianz, consolidando así su alianza para escalar soluciones de seguros en América Latina. La inversión fue acompañada por fondos como Stone Ridge Holdings Group, Tencent, TABLE Holdings, Soros Fund Management LLC y D1 Capital Partners
Con esta nueva ronda, la compañía fundada por Pierpaolo Barbieri elevó su valor de mercado a USD 3.200 millones y “refleja una fuerte convicción en el modelo de negocio de Ualá y su trayectoria de crecimiento”, según explicó en un comunicado.
“El nuevo capital permitirá acelerar el crecimiento de Ualá y expandir su ecosistema financiero en América Latina. Actualmente, la compañía atiende a más de 11 millones de clientes y opera con licencias bancarias en todos sus mercados”, agregó.
La empresa aseguró que en la Argentina, casi uno de cada cinco adultos utiliza la plataforma de Ualá, mientras que en México el crecimiento mensual de clientes activos alcanzó el 7% tras la obtención de la licencia bancaria. El nuevo capital permitirá acelerar el desarrollo del ecosistema financiero de Ualá, que opera con licencias bancarias en todos sus mercados, la Argentina, México y Colombia, tras cerrar en 2024 una Serie E de financiamiento que totalizó USD 366 millones y consolidó a Allianz como socio estratégico de largo plazo.
Desde la óptica de sus directivos, el propósito declarado es transformar el acceso a servicios financieros digitales. “Estamos construyendo la plataforma bancaria más integral e innovadora de la región, y agradecemos la confianza sostenida de nuestros inversores”, expresó Pierpaolo Barbieri, fundador y CEO de Ualá, al destacar la relación con Allianz X y el contexto latinoamericano. “Nos enorgullece profundizar nuestra alianza con Allianz X, así como con inversores existentes y nuevos. América Latina sigue siendo una de las regiones menos invertidas del mundo y, sin embargo, la demanda de servicios financieros es enorme, con abundante talento y ambición para acompañarla”, señaló Barbieri.
Nazim Cetin, CEO de Allianz X, definió los fundamentos de la decisión: “La próxima ola de servicios financieros se construirá en torno a ecosistemas digitales que combinan banca y seguros. Estamos convencidos de que en el futuro los seguros no se venderán, sino que estarán integrados en las experiencias financieras cotidianas. América Latina ofrece una combinación única de escala, impulso digital y un significativo nivel de subaseguramiento. Y Ualá se encuentra en el centro de esa transformación. Para Allianz, esta alianza es más que capital; es una decisión estratégica para integrar protección en la vida financiera de cientos de millones de personas y contribuir a moldear la próxima generación de infraestructura financiera”.
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