ECONOMIA
Semana financiera: subieron el dólar y los bonos antes del pago de los vencimientos de enero

Con solo tres ruedas operativas en la plaza local por las festividades de Año Nuevo, la semana financiera dejó algunos indicadores para ser tenidos en cuenta.
En el debut del nuevo esquema de bandas cambiarias en base a inflación el viernes pasado, el dólar operó en sus precios más altos en dos meses. En cuanto a la Bolsa, los bonos estuvieron demandados y llevaron al riesgo país a un piso desde 2018, mientras que las acciones se mostraron más sometidas a la volatilidad internacional, con leve tendencia bajista.
El dólar mayorista avanzó desde el viernes anterior 22,50 pesos o 1,5%, a $1.475 para la venta, un máximo desde el 3 de noviembre. El BCRA precisó que el techo de las bandas cambiarias se situó en los $1.529,03, lo que dejó al tipo de cambio oficial a 54,03 pesos o 3,7% de ese límite.
El dólar al público ganó 20 pesos o 1,4%, a $1.495 para la venta en el Banco Nación, el precio más alto desde el 24 de octubre, en la previa de las elecciones legislativas. El blue, a $1.530 para la venta, se posicionó el mismo nivel de la semana pasada.
Las reservas internacionales brutas del Banco Central disminuyeron en USD 511 millones, a USD 43.099 millones, principalmente por un descenso de la cotización del oro, que marcó un precio récord la semana anterior.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ganó un marginal 0,4% en pesos, a 3.126.292 puntos, mientras que medido en dólares restó 0,3%, según la paridad del “contado con liquidación” implícito en los ADR argentinos negociados en Wall Street.
Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- promediaron una mejora de 0,7%, que permitió un descenso de 27 unidades para el riesgo país de JP Morgan, en los 553 puntos básicos, el nivel más bajo desde el 27 de julio de 2018.
“Los activos domésticos inician el 2026 con un tono expectante, mientras los operadores se encuentran atentos a la nueva etapa en las bandas cambiarias y a las compras del BCRA/Tesoro en busca avanzar en la estrategia de acumulación de reservas”, estimó el economista Gustavo Ber.
“Adicionalmente, ante la expectativa de que los fondos del 9-E se complementarían con un repo con bancos internacionales, las miradas se dirigen ahora al potencial efecto reinversión que podría activarse. Ello se debe a que una reducción adicional del riesgo país podría abrir espacio para avanzar con decisión en una estrategia de refinanciación, estimando que la ‘última milla’ sería de unos 100 puntos básicos antes de empezar a tener un acceso más fluido a los mercados de deuda”, consideró el titular del Estudio Ber.
“Hacia adelante, el mercado pone el foco en el segundo trimestre. Abril y mayo aparecen como meses clave por el ingreso de dólares de la cosecha gruesa, a los que se sumará el aporte del complejo energético, con Vaca Muerta como protagonista. Si la demanda de dinero acompaña, el escenario base es el de un tipo de cambio relativamente estable”, indicó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.
“No obstante, la calma no está garantizada. Factores políticos locales, un shock externo (como un revés para Donald Trump en las elecciones de medio término en Estados Unidos) o un freno a las reformas del oficialismo podrían reintroducir episodios de volatilidad en un esquema que recién comienza a ponerse a prueba», acotó Morales.
El pago de intereses y capital de títulos Bonares y Globales el viernes 9 por unos USD 4.200 millones o, mejor dicho, la modalidad a la que apelará el Ministerio de Economía para honrar dicho vencimiento, es observada con atención por los inversores, pues podría consistir en un indicador que brinde nuevo impulso a los aletargados negocios con activos, con el aporte de liquidez, y habilite un mayor descenso del riesgo país.
“El Tesoro canjeó con el BCRA BONCERES por Soberanos en USD, y volvió a alimentar los rumores constructivos sobre un posible repo con bancos privados. El objetivo del canje sería recomponer el stock de bonos hard dollar, para utilizarlos como garantía en la operación de repo, y afrontar los vencimientos de la semana que viene”, indicaron desde PPI.
“Al 26 de diciembre, el Tesoro mantenía USD 2.200 millones en depósitos en el BCRA, y se espera que ingreses USD 700 millones adicionales por la concesión de las represas del Comahue. Esto implica una necesidad de financiamiento residual de aproximadamente USD 1.300 millones para cubrir el pago de enero de USD 4.200 millones”, consignó Max Capital.
North America
ECONOMIA
Los depósitos en dólares marcaron un nuevo récord: por qué podrían subir en los próximos días

Los depósitos en dólares del sector privado volvieron a marcar un máximo histórico en el inicio del 2026, ubicándose en torno a los USD 36.717 millones, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Banco Central (BCRA). El nivel supera registros previos y consolida una tendencia que se fue acentuando a lo largo del año, con una dinámica que muestra distintos tramos pero un saldo claramente positivo en el acumulado. En el mercado financiero señalan que, además de los factores que ya vienen incidiendo en el crecimiento de estas colocaciones, en los próximos días podría sumarse un elemento adicional: el impacto del pago de vencimientos de deuda soberana, una parte de los cuales quedará depositada en cuentas locales.
La evolución de los depósitos en moneda extranjera muestra un recorrido con oscilaciones durante 2025, pero con un cambio de tendencia claro en el segundo semestre. Tras haber tocado un piso cercano a los USD 29.047 millones, el stock comenzó a recuperarse y, con algunos retrocesos intermedios, avanzó hasta superar primero los USD 32.000 millones y luego los USD 35.000 millones, hasta alcanzar el nuevo récord.

Desde el sistema financiero explican que el crecimiento de los depósitos en dólares se dio en un contexto de mayor estabilidad cambiaria en relación con períodos previos y de una recomposición de la confianza en el sistema bancario. En ese marco, los ahorristas optaron por mantener sus tenencias en moneda extranjera dentro de los bancos, en lugar de retirarlas en efectivo. La serie oficial identifica a estas colocaciones como “depósitos en USD – sector privado”, una categoría que incluye tanto cajas de ahorro como cuentas corrientes y plazos fijos en dólares.
A lo largo del año, distintos informes dieron cuenta de que el stock de depósitos en dólares superó marcas que no se veían desde hace más de dos décadas. En una de las últimas mediciones de noviembre ya se había destacado que el total había rebasado los USD 35.000 millones, lo que en ese momento fue presentado como un nuevo récord. En diciembre, esa tendencia no solo se sostuvo, sino que se profundizó, con un salto adicional que llevó el volumen a un máximo histórico.
El contexto de corto plazo suma ahora un factor relevante: el calendario de vencimientos de deuda soberana en moneda extranjera. El próximo 9 de enero, el Gobierno enfrenta pagos por más de USD 4.200 millones, correspondientes a distintos títulos emitidos bajo legislación local y extranjera. De ese total, una parte significativa está en manos de inversores residentes, lo que implica que los dólares que se giren para cumplir con esos compromisos podrían terminar acreditándose en cuentas bancarias dentro del país.
Desde el mercado señalan que, en esos casos, el mecanismo es directo: los tenedores locales de bonos cobran los dólares en sus cuentas y, al menos inicialmente, esos fondos pasan a engrosar el stock de depósitos en moneda extranjera del sistema financiero. En términos operativos, se trata de un movimiento que no requiere conversiones ni intermediaciones adicionales, ya que el pago se realiza directamente en dólares.
El Gobierno ultima los detalles para el pago de deuda de enero, en un contexto en el que el cumplimiento de esos vencimientos es seguido de cerca por los inversores. El monto total a cancelar y el cronograma de pagos ya están definidos, y el foco del mercado está puesto en cómo se canalizarán esos flujos y cuál será su impacto en las distintas variables financieras.
La posibilidad de que una porción de esos dólares quede depositada en el sistema local es uno de los argumentos que explican por qué los depósitos en dólares podrían mostrar un nuevo incremento en el corto plazo. Lo cierto es que no todos los fondos se retiran de inmediato ni se destinan automáticamente a otros activos, por lo que, al menos transitoriamente, pasan a formar parte del stock de depósitos.
Corporate Events,Europe
ECONOMIA
Trump dijo que las petroleras de EE.UU. regresarán a Venezuela: «Van a invertir miles de millones»

El presidente de Estados Unidos dijo que las empresas norteamericanas volverán para «reparar la infraestructura y empezar a generar dinero para el país»
03/01/2026 – 14:23hs
En otra de las contundentes definiciones, tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos Donald Trump habló del regreso de las empresas petroleras norteamericanas a Venezuela, para apuntalar la producción de crudo.
«Durante mucho tiempo, ha sido un fracaso el tema de Venezuela. Incluso la producción de petróleo, no producían casi nada. Nosotros vamos a tener a las grandes empresas petroleras de estados Unidos, van a gastar miles de millones para reparar la infraestructura y empezar a generar dinero para el país. Estamos preparados para un segundo ataque, en caso de ser necesario. Para una segunda ola, aunque seguramente no necesitemos un segundo ataque», señalóTrump.
«En cuanto al petróleo, nosotros desarrollamos esa industria. Y ello lo tomaron. Tuvimos presidentes que no hicieron nada, hasta ahora», agregó Trump.
«Vamos a generar miles de millones de dólares y los principales beneficiados, serán los habitantes de Venezuela«, subrayó el mandatario norteamericano.
«Vamos a gobernar Venezuela hasta lograr una transición segura»
«Vamos a acompañar a Venezuela hasta lograr una transición segura y racional. No queremos que nadie se involucre. Nosotros vamos a gobernar el país hasta que podamos lograr una transición segura, apropiada y racional. Tiene que ser de esa manera, porque queremos paz y justicia para el gran pueblo de Venezuela«, subrayó Trump.
«No podemos arriesgar que otra persona gobierne sobre Venezuela sin tener en cuenta el bien del pueblo. Ya tuvimos décadas de esto. Estamos allí ahora, lo que la gente no entiende es que nos vamos a mantener allí el tiempo que sea necesario hasta que se logre una transición ordenada. Vamos a dirigir el país, hasta que se logre una transición apropiada», resaltó el mandatario norteamericano.
Consultado sobre cómo dirigirá Venezuela, aseguró: «Vamos a asegurarnos de que el pueblo de Venezuela esté cuidado. Y todos los que han sido víctimas estén cuidados».
«No nos da miedo tener tropas de Estados Unidos en Venezuela. Anoche lo hicimos. Nos vamos a asegurar que ese país sea dirigido correctamente. Para que este ataque no haya sido en vano. Podríamos haber perdido vidas. Estamos listos para volver, si es necesario. Vamos a hacer un montón de dinero y se lo vamos a devolver al pueblo, a quienes fueron dañados», sostuvo.
«Estamos designando personas para dirigir: más adelante lo comunicaremos. Durante un período de tiempo, son estas personas que están al lado mío», resaltó.
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ECONOMIA
Venezuela es un gigante de reservas y un enano productivo en el mercado petrolero mundial: qué puede cambiar

Aunque es muy temprano para colegir el desenlace que tendrá en Venezuela y en el mundo la operación militar decidida por el gobierno de Donald Trump para capturar a Nicolás Maduro, “extraerlo” de su país, llevarlo a Nueva York y juzgarlo allí por “conspiración narcoterrorista”, un aspecto que los analistas económicos internacionales deben empezar a revisar es qué ocurrirá en el mercado petrolero y energético global y qué consecuencias acarrerará a la economía mundial.
Según el más reciente reporte anual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con poco más de 303.000 millones de barriles Venezuela detenta las mayores reservas mundiales de crudo. Le siguen Arabia Saudita (267.200 millones de barriles), Irán (208.600 millones), Canadá (163.000) e Irak (145.019). El top 10 lo completan, como muestra el gráfico adjunto, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Rusia, Libia y Estados Unidos.
El dato central es que los primeros cuatro países detentan más de la mitad de las reservas mundiales de petróleo, que pese a todo lo que se dice y proyecta de la llamada “transición energética”, aún abastece casi 70% de la demanda mundial de energía, algo que pesa -y mucho- en el tablero global.
Los países con mayores reservas tienen la capacidad o al menos el potencial de ejercer influencia global. Las reservas certificadas de Venezuela, dice el informe de la OPEP, incluyen tanto los recursos convencionales como no convencionales, pero es obvio que el régimen que hasta ahora lideraba Maduro no convirtió esos recursos en prosperidad para su pueblo, en primer lugar por las políticas insensatas que el chavismo aplicó durante casi veinte años y luego, con la capacidad productiva ya dañada y muy disminuida, por las sanciones que le impuso EEUU, que durante el actual gobierno de Trump llegó incluso a la confiscación de cargamentos de crudo venezolano.

Como puede verse en el gráfico de arriba, de los países occidentales solo Canadá y EEUU figuran entre los primeros diez en materia de reservas petroleras. Los demás son Rusia, Libia, en el norte de África, y naciones del Golfo Pérsico, que no solo tienen abundantes reservas, sino también bajo costo de extracción, lo que les confiere cierta capacidad para actuar como árbitros en el mercado mundial.
Pero reservas no es igual a producción. Los 921.000 barriles diarios que en 2024 (último año para el que se cuenta con información completa) produjo Venezuela, probablemente sean superados en 2026 por la Argentina y están lejísimos de países con real peso productivo. Por caso, muy lejos de los 13,2 millones de barriles diarios que en 2024 produjo EEUU (principal productor y consumidor mundial), de los 9,1 millones de Rusia, de los 8,9 millones de Arabia, los 3,8millones de Irak, los 3,2 millones de Irán, e incluso bien por debajo de los 3,4 millones de Brasil, 1,5 millones de México y 1,2 millones de Canadá.
La descapitalización ocurrida bajo el régimen chavista ha sido mucho más dañina que las disrupciones comerciales que le infligió o puede aún infligirle EEUU. Por caso, el reporte anual de la OPEP precisa que Venezuela disponía en 2024 de apenas 3 rigs (plataformas) de producción petrolera. No solo menos que las 589 de EEUU, de las 162 de Canadá o de las 117 de Irán, sino incluso quince veces menos que las 45 que ese mismo año operaban en la Argentina.
Lo importante, con todo, es en qué medida el resultado final de la acción que inició EEUU puede cambiar el escenario. Al respecto, vale tener en cuenta las previsiones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), organización creada a fines de los setenta por iniciativa del entonces secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, para contrarrestar el poder de la OPEP, que en 1973 y 1979 había asestado dos “shocks petroleros” que desestabilizaron la economía mundial y, en particular, a las economías occidentales.
Los coletazos de esos episodios llevaron a EEUU a incurrir a una inflación anual de dos dígitos, jaquearon al entonces gobierno de Jimmy Carter, desembocaron en la presidencia de Ronald Reagan y, en el mundo en desarrollo, a través del reciclado de “petrodólares” por parte de la banca internacional, prohijaron el exceso de endeudamiento de decenas de países, incluidos varios de América Latina, y la crisis de deuda y posterior “década perdida” de la región. Como para recordar que los avatares petroleros tienen consecuencias.

Según el más reciente (noviembre de 2025) World Energy Outlook de la AIE entre 2015 y 2024, EEUU amplió su abastecimiento petrolero en 8 millones de barriles diarios, en exceso del aumento mundial de la demanda en ese período, lo que implicó una presión bajista de precios. Sin embargo, dice la agencia, satisfacer el futuro aumento de la demanda de petróleo —prevista hasta 2050 bajo las actuales políticas- requerirá varias fuentes de oferta, incluyendo productores bajo sanciones, como Rusia, Venezuela e Irán, y una mayor disposición de productores de bajo costo, en referencia a los países Golfo Pérsico.
Según el documento, en el recorrido hasta 2050 se espera que la producción de OPEP+ (agrupación que incluye a Venezuela) crezca desde 50 millones de barriles diarios en 2024 a 63 millones de barriles diarios, volumen que de alcanzarse sería 15 % mayor al máximo registro para ese conjunto de países en toda la historia del mercado petrolero.
En cuanto a países no OPEP, la previsión es que la producción crecerá en unos 4 millones de barriles diarios hasta 2035 —liderada por EEUU, Canadá, Guyana, Brasil y Argentina, cubriendo así el 75% del aumento mundial de la demanda en ese lapso. Pero la AIE prevé que después de 2035 el flujo decaiga otra vez hacia 2050 hasta los niveles actuales.
EEUU, precisa, alcanzó en 2024 un nivel de producción histórica y sumará solo 0,8 millones de barriles adicionales a su producción hacia 2035, a fuerza de compensar con más y más perforaciones el declino de las formaciones geológicas “no convencionales” de crudo. Y después de 2035, dice, el volumen total disminuirá levemente, aunque EEUU mantendría su posición de primer productor mundial.
REUTERS/Eli Hartman/File Photo
Allí es que la AIE describe el aporte de las Américas: Canadá aumentaría su producción de 6,1 a casi 7 millones de barriles diarios, que arrimará por oleoductos a EEUU, Guyana triplicaría su producción, de 600.000 barriles diarios actuales hasta 1,8 millones en 2035, Brasil pasaría de producir 3,5 a 4,5 millones de barriles diarios y la Argentina se haría ver en el escenario hemisférico y mundial llegando a producir 1,4 millones de barriles diarios hacia 2035 “impulsada por el desarrollo del petróleo no convencional en Vaca Muerta”, dice el informe.
En el caso de Rusia, Irán y Venezuela, los llamados “países bajo sanciones”, la proyección es de una “progresiva normalización”. Concretamente, la Agencia Internacional de Energía prevé que el suministro desde estas naciones se mantendrá estable hasta 2035 y después aumentará en 4 millones de barriles hacia 2050, alcanzando los 20 millones de barriles diarios. Es altamente improbable que esa previsión no incluya una revitalización de la producción venezolana.
De todos modos, la AIE aclara: “si las sanciones persisten, será indispensable que otros proveedores —incluyendo EEUU, Canadá, Brasil y productores relevantes de Oriente Medio— incrementen todavía más su aporte, lo que requeriría inversiones adicionales y precios más elevados».
Difícil de prever cómo terminará el nuevo juego, porque recién empieza.
South America / Central America,LA GUAIRA
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