ECONOMIA
Trabajos que pagan hasta $4.000.000 sin título universitario: los perfiles más demandados

En un mercado laboral cada vez más atravesado por la transformación tecnológicos, las nuevas formas de organización del trabajo y la redefinición de los criterios de empleabilidad, la pregunta sobre el valor actual de un título universitario frente a las habilidades adquiridas gana protagonismo. La respuesta no es única ni excluyente, varía según el puesto y el perfil requerido en cada proceso de selección.
Según la consultora de recursos humanos Randstad, el estudio secundario sigue siendo un piso de requerimiento para muchos trabajos. No tanto por el título en sí mismo, sino por lo que representa en términos de responsabilidad, disciplina y hábitos de cumplimiento.
“Más allá de la formación en el ciclo lectivo superior, incorporar a las personas más calificadas será siempre el objetivo central de cualquier proceso de selección de los equipos de recursos humanos. Y los títulos, ya sea del secundario o de grado, por sí solos, no alcanzan”, dijo a Infobae Germán Ruiz, Director de Outsourcing de Randstad.
Más allá de la formación en el ciclo lectivo superior, incorporar a las personas más calificadas será siempre el objetivo central de cualquier proceso de selección de los equipos de recursos humanos (Ruiz)
Ruiz contó que actualmente, las empresas valoran la educación de base, pero también la especialización y la experiencia y, cada vez más, las habilidades blandas. La actitud, el razonamiento, la capacidad de aprendizaje, el temperamento y la adecuación al trabajo en equipo son factores determinantes a la hora de elegir un candidato, incluso por encima de los estudios y títulos formales.
La tendencia se replica en los oficios técnicos y roles comerciales, donde la demanda supera ampliamente a la oferta disponible. Según Valeria Calónico, Directora de Operaciones de ManpowerGroup Argentina, el mercado muestra una fuerte necesidad de perfiles que no requieren formación universitaria formal, pero sí experiencia práctica, certificaciones y habilidades específicas.
Esta realidad se da en un contexto en el que los conocimientos y habilidades laborales tienen una vida útil cada vez más corta. La capacidad de aprender, desaprender y volver a aprender se convierte un activo esencial, independientemente del sector o la industria.

Seis profesiones más demandadas que no requieren título universitario y ofrecen remuneraciones superiores al promedio, según Randstad:
- Desarrollador Full Stack: Perfil de alta demanda. La brecha de talento permite que las empresas contraten basándose en portafolios y pruebas técnicas, sin exigir título universitario. Muchos desarrolladores se forman en bootcamps, escuelas de programación intensiva o de manera autodidacta. Las remuneraciones oscilan entre 1.800.000 y 3.500.000 de pesos.
- Especialistas en Ciberseguridad y Datos: Muchas posiciones se cubren con profesionales idóneos que validan habilidades y conocimientos mediante tests y certificaciones, y experiencia. La demanda creció fuertemente por el aumento de los incidentes de seguridad. Los salarios parten de 2.000.000 de pesos.
- Empleado Bancario: Las posiciones administrativas o de atención al cliente de ingreso solo requieren secundario completo y tienen un convenio colectivo muy competitivo que asegura salarios iniciales por encima de la media, que parten 2.000.000 de pesos.
- Operarios Especializados / Técnicos: En industria y servicios crece la demanda de mecánicos y electromecánicos, para funciones de producción, mantenimiento y abastecimiento. Se exige desde secundario completo, y, en algunos casos, título terciario. Un operario industrial percibe entre $1.200.000 y $1.500.000, pero puede superar los $2.500.000 en ciertos convenios, como el aceiteros.
- APM (Agente de Propaganda Médica): Muy buscado por las altas remuneraciones, que contemplan incentivos y variables por objetivos, pueden redondear un salario de $4.000.000. El puesto requiere estudios afines no universitarios y tiene una demanda sostenida de laboratorios farmacéuticos (multinacionales y locales), distribuidoras, empresas de dispositivos y cosmética médica.
- Instrumentador Quirúrgico (IQ): Se requieren estudios terciarios y tienen un sueldo estimado que ronda los $3.000.000 iniciales. Hoy hay en gran parte del mundo una creciente escasez de talento con formación en disciplinas vinculadas a la salud. Ciertos perfiles, como los Instrumentadores Quirúrgicos, un rol profesional crítico en la actividad de quirófanos en clínicas y hospitales, tienen una demanda sostenida que en muchos casos evidencia los cuellos de botella.
Según ManpowerGroup, los puestos más buscados incluyen técnicos de mantenimiento en plantas productivas, logística y servicios; soldadores y herreros; plomeros y técnicos en instalaciones; y representantes comerciales o de ventas.

En estas posiciones, se priorizan los resultados y la experiencia por sobre el título académico.
El 68% de las organizaciones asegura tener dificultades para encontrar talento calificado para cubrir estas posiciones, debido a la falta de formación técnica, escasez de oficios y la velocidad con la que cambia el mercado laboral.
El 68% de las organizaciones asegura tener dificultades para encontrar talento calificado para cubrir posiciones técnicas
En términos salariales, los técnicos con experiencia perciben entre $1.500.000 y $1.800.000. Los soldadores y herreros rondan $1.200.000, mientras que los representantes comerciales pueden alcanzar ingresos de entre $2.000.000 y $2.800.000 mensuales, dependiendo del rubro, el esquema de comisiones y los resultados obtenidos.
Destacan los especialistas que “El mercado laboral argentino avanza hacia una integración de formación formal y habilidades, donde la educación tradicional es solo la base y la empleabilidad se sostiene sobre la capacidad de aprendizaje constante, adaptación y desarrollo de habilidades humanas que la tecnología aún no puede suplir.
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ECONOMIA
Fernando Marull, de FMyA: “Nada será más expansivo que evitar crisis económicas recurrentes, como en las últimas décadas”

Enero fue un mes atípico para los mercados financieros y cambiarios: no se repitieron las fuertes volatilidades en los precios de los activos, tanto en pesos como en dólares, que predominaron durante gran parte de las últimas tres décadas.
En la economía real, persistió un escenario heterogéneo, con más sectores enfrentando dificultades para sostener el ritmo de actividad que aquellos que lograron avanzar y captar inversiones, como la minería, energía y petróleo y gas, algunas agroindustrias y la economía del conocimiento. En la macroeconomía, también se registraron cambios significativos.
En contraste, febrero -un mes estacionalmente débil- comenzó con bajas en los precios de los activos, influenciadas por el contexto internacional de tasas de interés y precios de materias primas, y por el malestar en sectores locales ante la creciente competencia de importaciones y la postergación del cambio en la medición del Índice de Precios al Consumidor.
Sin embargo, estos factores no afectaron la nueva política de acumulación de reservas del Banco Central ni la baja del índice de riesgo país, que descendió a la zona de 500 puntos básicos.
“Las nuevas bandas cambiarias permiten mayor volatilidad del dólar y reducen la percepción de atraso, ya que las bandas ajustan por inflación”
En este contexto, Infobae entrevistó a Fernando Marull, socio y director de FMyA, uno de los economistas más consultados por el círculo rojo y número uno en aciertos en el Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA. Egresado de la Universidad Católica Argentina, con posgrado en Macroeconomía y Mercados Financieros de la Universidad de Buenos Aires, posee experiencia en el sector público como economista del Ministerio de Hacienda entre 2017 y 2019. En esta conversación, desde Entre Ríos, analiza la coyuntura económica actual y las perspectivas a corto y mediano plazo.
— Respecto a su diagnóstico de hace poco más de un año sobre la necesidad de demostrar un cambio real y eliminar el cepo, ¿Cuál es su visión hoy?
— En el último año el Gobierno avanzó en la eliminación del cepo para personas físicas y empresas y el dólar está algo más libre, con una suba real de 16% en los últimos doce meses. Aún falta la completa eliminación de las restricciones cambiarias y burocráticas que persisten en Argentina, pero soy optimista de que, tarde o temprano, el dólar flotará libremente, sin cepo.
— ¿Cómo analiza el reciente ajuste del Banco Central en la política de bandas de flotación cambiaria y la estrategia de acumulación de reservas?
— Las nuevas bandas cambiarias permiten mayor volatilidad del dólar y reducen la percepción de atraso, ya que ajustan por inflación y no más al 1% mensual. Tras el resultado electoral y estos cambios, el mercado confió y comenzó a vender dólares, lo que permitió al Banco Central comprar más de USD 1.400 millones en reservas en lo que va de 2026.
El Banco Central compra por tres motivos:
- mayor liquidación del agro,
- dólares financieros y préstamos a empresas, y
- la gente dejó de comprar dólares y se volcó a la tasa de interés.
Estimo que esta dinámica continuará en las próximas semanas.

— El ex ministro Domingo Cavallo propuso eliminar el cepo cambiario y adoptar el dólar como moneda de curso legal. ¿Cuál es su opinión sobre esa propuesta?
— Cualquier economista serio está en contra del cepo; desde que volvió en 2011, Argentina dejó de crecer. Hay que eliminarlo, ya que genera un horizonte de inversión más claro. Aún resta eliminar cepos para empresas, pero el Gobierno avanza de manera cauta y gradual. Persisten muchas trabas burocráticas heredadas del kirchnerismo.
En cuanto al dólar como moneda de curso legal, en algún momento el país deberá decidir qué hacer con los casi USD 200.000 millones que las familias argentinas atesoran; la legalización del dólar es una de las opciones.
— ¿Qué riesgos considera más graves para la economía argentina en el corto plazo si no se sostiene el rumbo actual?
— Identifico tres riesgos principales.
- El contexto internacional, que sigue muy errático al compás de Donald Trump y los mercados en máximos, con refugio en el oro.
- Aunque la pobreza bajó a menos de 27% de la población, hay una franja que sigue expectante y preocupada, sobre todo en sectores rezagados, lo que puede derivar en descontento.
- La sequía: en enero llovieron solo 40 mm y se requiere más lluvia para asegurar una buena cosecha gruesa en abril y mayo.
— ¿Qué medida considera impostergable para consolidar la estabilidad lograda hasta ahora?
— Durante los primeros dos años, el equipo económico tomó decisiones urgentes. La economía está sentando bases para iniciar un ciclo de crecimiento: superávit fiscal, financiamiento externo y ordenamiento de precios. No existe medida más expansiva que generar condiciones para evitar una crisis futura, y creo que este objetivo se está logrando.
“Faltan avanzar en reducción de impuestos, desarrollo del mercado de capitales, erradicar la inflación, eliminar el cepo y regresar a los mercados globales”
Faltan avanzar en reducción de impuestos, desarrollo del mercado de capitales, erradicar la inflación, eliminar el cepo y regresar a los mercados globales, pero se llegará a eso. El orden macroeconómico sostenido permitirá el progreso.
— ¿Considera que la apertura económica y la reducción de aranceles se implementaron en el momento adecuado, considerando las diferencias de costos que denuncia la industria local, especialmente frente a la competencia china?
— Argentina estuvo durante décadas muy cerrada y protegida. La apertura fue adecuada, aunque inevitablemente genera tensiones en sectores afectados. Desde la política económica, el enfoque debe ser avanzar sin prisa pero sin pausa, dialogando con los sectores impactados, porque el desafío es compartido.
— El equipo económico ha cumplido sus compromisos y reducido la deuda pública, pero persisten dudas en el mercado ante cada vencimiento. ¿A qué lo atribuye?
— Argentina todavía mantiene un índice de riesgo país alto, en parte por su historial. Por eso no puede financiarse fluidamente en los mercados globales. Ahora hay acceso para empresas y provincias, y el Tesoro paga su deuda con Repos y préstamos de organismos internacionales.
Cuando el índice de riesgo país baje de 400 puntos, sería recomendable volver a los mercados globales. Creo que ese escenario es posible; por eso invierto en bonos y acciones argentinas. Ecuador ya demostró que hay apetito por deuda emergente. Abrir el financiamiento externo evitaría dudas ante cada vencimiento.

— ¿La baja del índice de riesgo país responde a factores externos o identifica elementos internos que hayan contribuido en el caso argentino?
— Principalmente por factores locales: la victoria del Gobierno en octubre y la política de acumulación de reservas del Banco Central en enero. Eso fue música para los inversores. También coincidió con un buen comienzo de año para los mercados emergentes. Sin embargo, en la primera semana de febrero, el contexto internacional se complicó y el índice de riesgo país repuntó, lo cual es normal; ahora estamos más alineados con el escenario global.
— En el segundo semestre de 2025, la inflación se estabilizó en torno al 2,5% mensual. ¿A qué atribuye esa dinámica: a limitaciones del plan oficial o a incertidumbres electorales?
— La mayor inflación de los últimos meses se explicó porque la suba del dólar llevó un tiempo en trasladarse a precios. Además, tras las elecciones, muchas empresas aprovecharon para recuperar márgenes perdidos.
“Tras las elecciones, muchas empresas aprovecharon para recuperar márgenes perdidos”
La suba de la carne sumó 0,6 punto porcentual mensual. Si dependiera solo de la macro, la inflación debería ubicarse por debajo del 2% mensual.
— Si tuviera que priorizar una reforma estructural en 2026, ¿Cuál sería y por qué?
— Argentina debe reformar su sistema tributario de manera integral. Más allá de las reformas, insisto en que no habrá nada más expansivo que evitar crisis económicas recurrentes, como las vividas en las últimas décadas.
— ¿Cómo proyecta la evolución de la inflación mensual para 2026?
— Estimo que se ubicará en torno al 23%, levemente por debajo de lo que descuentan los mercados.

— ¿A qué escenario nos enfrentamos si persiste la actual brecha entre sectores favorecidos y rezagados?
— La economía real opera a dos velocidades. Si la estabilidad se mantiene y no hay crisis, los sectores rezagados acelerarán, por ejemplo, la construcción, que estimamos podría rebotar 10% en 2026. Sin embargo, advertimos que no deben esperar los volúmenes de 2022/2023, porque hoy la economía es diferente: menos inflacionaria, menos frenética, más normal, pero con un crecimiento más moderado.
— ¿Desea agregar una reflexión final?
— Argentina se perfila bien para 2026, con una macro más saludable. Estamos ante una nueva oportunidad para salir del estancamiento, pero el Gobierno no debe descuidar a los sectores rezagados y sus demandas, más allá de los lobbies, ya que ese descuido podría convertirse en un riesgo mayor, como ha ocurrido en el pasado.
ECONOMIA
La venta de autos usados cayó un 10% en enero y duplicó la baja de los 0km

La Cámara del Comercio Automotor (CCA) informó que en enero de 2026 se comercializaron 153.070 vehículos usados en la Argentina, lo que representa una baja del 9,98% respecto al mismo mes del año anterior, cuando se habían registrado 170.046 unidades transferidas.
De acuerdo con el reporte difundido por la entidad que nuclea a las agencias independientes, la cifra evidencia una retracción interanual significativa, aunque el mercado mantuvo el nivel de actividad respecto de diciembre, con un incremento marginal del 0,71% frente a las 151.994 operaciones realizadas el último mes de 2025.
Extrañamente, en el análisis se destaca que el sector inició el año con una dinámica marcada por la competencia y los cambios en la oferta de vehículos, especialmente a partir de la llegada de los primeros modelos de marcas chinas al país, y no se le da tanta importancia a la pérdida de valor de los autos usados ante el crecimiento de las ofertas de financiación de los 0km en el mercado.
Según expresó Alejandro Lamas, secretario de la CCA, “comenzó el año 2026 y sabemos que va a ser muy competitivo. La llegada de la primera ola de autos chinos al país ha movilizado de forma importante al mercado”, señaló. El directivo aseguró que estos nuevos jugadores “ofrecen autos baratos en términos locales y con buen equipamiento, especialmente en híbridos y eléctricos”.
Sin embargo, Lamas plantea la incógnita sobre el verdadero alcance de este fenómeno: “La pregunta que nos tenemos que hacer es cuánto lograrán modificar al mercado tal cual lo conocemos. Lo veremos a medida que vaya transcurriendo el tiempo”, dijo.
“Pese a la baja del mes de enero, medida en términos interanuales, esperamos otro buen año similar a lo que pasó durante el año pasado, aunque aún no debemos apresurarnos hasta que por lo menos haya transcurrido el primer trimestre”, dijo el secretario de la CCA.
La otra variable que impacta en el mercado de los autos usados es la cada vez mayor y más flexible oferta de crédito que tienen los autos cero kilómetro, y que es un factor desequilibrante en contra del mercado de segunda mano.
“La financiación será un factor determinante a la hora de concretar operaciones. Los bancos deberán ofrecer tasas acordes a las necesidades del sector y esto contribuirá a que el mercado concrete un mayor volumen de ventas”, opinó Lamas.

El informe de la CCA incluye el ranking de los diez modelos de autos usados más vendidos durante enero de 2026. El Volkswagen Gol y Trend encabezó la preferencia, con 8.601 unidades comercializadas, seguido por la Toyota Hilux (5.974), Chevrolet Corsa y Classic (4.357), Ford Ranger (4.127), Volkswagen Amarok (4.120), Ford EcoSport (3.360), Peugeot 208 (3.325), Toyota Corolla (3.032), Fiat Palio (2.938) y Ford Ka (2.876).
Este listado confirma el liderazgo de modelos tradicionales, aunque la tendencia hacia vehículos con nuevas tecnologías y origen asiático se perfila como uno de los elementos a observar en los próximos meses.
Aún así, entre los diez modelos clásicos que lideran las ventas, se sigue marcando el avance de los vehículos que todavía se fabrican en Argentina frente a los modelos que, aunque con un parque muy numeroso, ya fueron disctontinuados de la producción.

El reporte de la CCA da cuenta de un comportamiento heterogéneo en las distintas regiones del país. Las provincias que más disminuyeron sus ventas en la comparación interanual enero 2026 versus enero 2025 fueron Misiones (-21,30%), La Rioja (-19,90%), Santa Cruz (-18,90%) y Salta (-16,30%). Otros distritos que mostraron bajas superiores al 10% incluyen La Pampa, San Luis, Tucumán, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires y Chubut.
La entidad atribuye estas variaciones a factores locales, como la composición del parque automotor, la demanda específica de cada región y el impacto de las condiciones de financiamiento.
Asimismo, el reporte sugiere que la evolución de las ventas durante el primer trimestre será clave para anticipar la tendencia del año, en un contexto donde la competencia y la diversificación de la oferta ocupan un lugar central.
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ECONOMIA
Qué necesita el Gobierno para que el índice de riesgo país perfore los 400 puntos y bajen las tasas de interés

Tras tocar un mínimo en casi ocho años a fines de enero, el índice de riesgo país rebotó en las últimas jornadas y volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos básicos, traccionado por la volatilidad internacional que produjo retrocesos en la mayor parte de los mercados emergentes.
Para los analistas, la reducción del indicador por debajo de las 400 unidades, uno de los objetivos del equipo económico, requerirá una mayor acumulación de reservas y sustentabilidad del pago de deuda externa.
El indicador elaborado por JP Morgan Chase es seguido de cerca por los mercados para evaluar la posibilidad de que un gobierno no cumpla con sus compromisos financieros. Esta variable surge de comparar la rentabilidad de los bonos soberanos locales frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos de similar plazo, considerados libres de riesgo.
El indicador elaborado por JP Morgan Chase es seguido de cerca por los mercados para evaluar la posibilidad de que un gobierno no cumpla con sus compromisos financieros
Una brecha amplia entre ambos refleja mayor desconfianza sobre la estabilidad del país y anticipa dificultades para acceder a financiamiento externo en condiciones ventajosas. Un índice de riesgo país elevado obliga a ofrecer tasas de interés superiores para captar fondos en el mercado internacional, lo que incrementa el costo de la deuda y complica la gestión de las cuentas públicas.
En la coyuntura actual, una hipotética colocación de deuda soberana argentina requeriría tasas anuales cercanas al 9% anual en dólares, un rendimiento poco atractivo para el Gobierno.
Tras las elecciones legislativas nacionales, el índice se redujo en más de 600 pb. Desde la asunción de Javier Milei como presidente, el indicador cayó cerca de 1.400 unidades. Si se toma como punto de partida noviembre de 2023, mes de la victoria electoral de La Libertad Avanza, la disminución acumulada ronda los 1.900 enteros.
Sin embargo, la inestabilidad global, materializada en la caída de acciones de tecnológicas, títulos soberanos y Bitcoin, golpeó a los bonos argentinos en las últimas ruedas e hizo que el índice de riesgo país trepe desde 480 puntos hasta 520, por encima del promedio regional de 300 pb.
Esta dinámica ocurrió pese a que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) cumplió con una de las exigencias del mercado para apostar en instrumentos locales: la compra de divisas dentro de la banda de flotación.
En diálogo con Infobae, el director asociado de EcoGo, Sebastián Menescaldi, consideró que para que el índice de riesgo país vuelva a descender, “además de continuar con la política fiscal que tiene, el Gobierno tiene que seguir sumando reservas en mayor cuantía y ver que esto sea sustentable en el tiempo. Hasta ahora, el Tesoro usó mucho más para cancelar deuda, con lo cual, en términos prácticos, no acumularon reservas. El número hubiera sido otro si no hubieran tomado el repo por USD 3.000 millones en enero”.
Además de continuar con la política fiscal que tiene, el Gobierno tiene que seguir sumando reservas en mayor cuantía y ver que esto sea sustentable en el tiempo (Menescaldi)
En efecto, los casi USD 1.500 millones que sumó la entidad monetaria no se tradujeron en un incremento efectivo de las reservas internacionales. Una porción significativa de esa suma fue adquirida por el Tesoro Nacional para afrontar pagos de deuda con organismos internacionales, por lo que las tenencias en moneda extranjera se ubican por debajo de los 45.000 millones de dólares.
No obstante, Menescaldi destacó que la situación mejoró con la adquisición de divisas ya que “antes había sido todo pérdida de reservas por pagos al exterior y ahora hubo una caída, pero mucho menor. La idea es que consolide esa compra. Se puede consolidar en un marco donde la parte monetaria y las tasas de interés locales sean también sustentables en el tiempo. Todavía tiene tiempo para seguir mostrándolo”.
De todas formas, las compras de dólares realizadas por el Banco Central dentro y fuera del mercado cambiario influyeron en la evolución de los mercados. Desde la puesta en marcha del programa para adquirir moneda extranjera, el índice de JP Morgan Chase profundizó su baja hasta alcanzar el menor nivel desde el comienzo del mandato de Milei y desde mediados de 2018.
De hecho, el BCRA hilvanó 25 jornadas consecutivas con compras por casi USD 1.500 millones, en coincidencia con el arranque de la “fase 4” del actual programa económico. Para llevar adelante estas adquisiciones, el ente monetario emite pesos, sin aplicar medidas de esterilización, lo que preserva la liquidez existente y ayuda a impedir incrementos en las tasas de interés.
Proyecciones oficiales estiman que la adquisición de divisas durante 2026 podría ubicarse entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, según el avance de la remonetización de la economía. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló que la continuidad en el proceso de acumulación de reservas dependerá tanto de la demanda de pesos como del flujo de dólares hacia el sistema.
Salir a comprar reservas es una buena señal, pero la verdadera capacidad será cuando Argentina logre la acumulación, el BCRA necesita tener en sus arcas unos 10.000 o 12.000 millones dólares netos (Machado)
Para el economista del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional (OPEN), Federico Machado, el triunfo electoral del oficialismo en los comicios de medio término hizo que los inversores encontraran en Argentina voluntad de pago, lo cual llevó el riesgo país de 1.100 puntos a la zona de 500 unidades.
“Ahora la pregunta es sobre la capacidad de pago. En ese marco, salir a comprar reservas es una buena señal, pero la verdadera capacidad será cuando Argentina logre la acumulación. Para un riesgo país debajo de 400 puntos, el BCRA necesita tener en sus arcas unos 10.000 o 12.000 millones de dólares netos. Por ahora lo veo lejano. Igualmente, Ecuador lanzo un licitación exitosa de deuda externa con 480 puntos”, analizó.
El director de la consultora C&T, Camilo Tiscornia, asoció el reciente repunte de la variable financiera al cimbronazo que experimentaron los mercados internacionales y evaluó que las tasas de interés se mantienen en niveles más altos que en diciembre debido a la política monetaria contractiva y a la inflación, que se mantiene en torno al 2% mensual.
“Tiene mucho que ver también con que el Banco Central tiene una política de tratar de mantener bastante acotada la liquidez, justamente para contener la inflación. En diciembre habían bajado demasiado, tal vez. Estábamos en un momento muy particular después de las elecciones, con una baja bastante fuerte durante gran parte del final del año pasado”, analizó Tiscornia.
El Banco Central tiene una política de tratar de mantener bastante acotada la liquidez, justamente para contener la inflación (Tiscornia)
El economista de C&T dijo a Infobae: “Ahora las tasas de interés están en un nivel que es más alto que lo que había durante gran parte de diciembre, pero menor que el pico que hubo cerca de las elecciones. Me parece que la lucha contra la inflación requiere tasas un poco altas”.
Por su parte, Federico Machado coincidió al destacar que “con una inflación persistentemente arriba del 2% y una política monetaria relativamente restrictiva creo que vamos a mantener los niveles de tasas actuales, con picos como hubo hace unos días”.
En las últimas licitaciones de deuda local, el Ministerio de Economía se aseguró refinanciamientos del 100% a costa de tasas más altas. En otras palabras, no “soltó” pesos al mercado y sostuvo la política monetaria contractiva.
El principal oferente de pesos en la actualidad es el Banco Central, mediante la compra de dólares. Desde el organismo presidido por Bausili monitorean permanentemente la cantidad de dinero que inyectan, a fin de evitar un salto inflacionario. La baja de las tasas es clave para reactivar el crédito a las empresas y las familias, y, en consecuencia, para apuntalar el crecimiento económico.
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