ECONOMIA
Tras el anuncio de OpenAi, ¿cuántos proyectos atrajo Argentina mediante el RIGI?

En el sector corporativo local se suele reclamar a los diferentes gobiernos de turno la construcción de un país con perfil confiable, a partir de los recursos estratégicos que tiene para ofrecer frente a un escenario global de competencia creciente.
Se trata de un mundo cambiante y caracterizado por confrontaciones comerciales que encarecen las cadenas globales de valor, la carrera por la transición energética y los conflictos geopolíticos que obstaculizan ciertos corredores comerciales.
Así surge de analizar un informe elaborado por la Universidad Austral, en el cual se advierte que reposicionar al país como un proveedor confiable en el mapa de los flujos globales de comercio e inversión «requiere alcanzar consensos estructurales como lograr una gobernanza estratégica, adecuada y federal de los recursos, capaz de potenciar la diversificación de la canasta exportadora».
El documento lleva la firma de Sofía del Carril, directora Ejecutiva, y de Juan Soria, Ignacio Agustoni y Carolina Balay, todos miembros del Centro de Estudios de Gobernanza Global (CEGG) de la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral.
Los autores del trabajo entienden que «para navegar los escenarios globales, se vuelve necesario construir puentes sólidos que conecten el desarrollo productivo, la estabilidad institucional y la inserción internacional».
RIGI, un régimen con beneficios impositivos y cambiarios
En este sentido, destacan la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que fue promulgado el 8 de julio de 2024 como parte de la Ley Bases y fue reglamentado el 23 de agosto de 2024 a través del Decreto 749/2024.
La promulgación ocurrió con la sanción de la ley por parte del Congreso, y la reglamentación estableció las reglas detalladas para su aplicación.
La norma busca atraer grandes inversiones al país a través de beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios para proyectos de alto capital en sectores como energía, minería, infraestructura y tecnología, ofreciendo un marco de seguridad jurídica y estabilidad a largo plazo.
Es decir, el gobierno del presidente Javier Milei viene usando esta herramienta para fomentar la llegada de inversiones significativas que de otra manera no se desarrollarían en Argentina; dirigir inversiones hacia actividades con potencial de generar divisas, empleo y desarrollo económico e incrementar exportaciones, crear empleo y generar un entorno de previsibilidad y estabilidad.
A cambio, se ofrecen beneficios como la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias y devolución acelerada de saldos a favor del IVA; exención de derechos de importación para bienes de capital, repuestos e insumos, y derechos de exportación y un sistema para la gestión de divisas, garantizando la liquidación de fondos y la seguridad jurídica.
¿Cuál fue el primer proyecto que aprovechó el RIGI y cuántos hay en total?
El 24 de diciembre del año pasado, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció a través de su cuenta de X (ex Twitter) la aprobación del primer proyecto RIGI que tenía como objetivo la creación de un parque fotovoltaico de 305 MW de YPF Luz en Mendoza con una inversión de u$s211 millones.
Un año después de ese anuncio, la Universidad Austral presenta el informe «RIGI & Escenarios Globales: a 1 año de su implementación», que registra 20 presentaciones de proyectos por u$s34.422 millones bajo este régimen de incentivo a las inversiones.
El documento explica que, de ese total, siete ya fueron aprobadas por el Ministerio de Economía por u$s13.613 millones, con un marcado protagonismo de energía y minería, y muestra la existencia de un portafolio total de 20 presentaciones por u$s34.422 millones.
De ese monto, el 65% corresponde a proyeftos para minería y el otro 33% para energía (resto: siderurgia e infraestructura), destacando hitos para Vaca Muerta (oleoducto Vaca Muerta Sur y buque flotante de licuefacción), renovables (parque solar de YPF Luz en Mendoza y parque eólico para abastecimiento industrial en Olavarría), litio (proyectos de Río Tinto y Galan Lithium en Salta y Catamarca, respectivamente) y siderurgia (planta industrial de Sidersa en San Nicolás).
Tendencias y contexto global
A modo de tendencias de cierre de este año, el documento muestra un cambio hacia proyectos mineros de gran escala, en especial de cobre, con dos propuestas de Glencore en San Juan y Catamarca, y un nuevo avance en infraestructura logística (Terminal Multipropósito Timbúes, Santa Fe).
Entre las iniciativas ya aprobadas, el paper destaca una en Vaca Muerta Sur (oleoducto e infraestructura), del Consorcio VMOS (YPF, PAE, Vista, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell).
También se menciona el buque de licuefacción de GNL de Southern Energy y Golar LNG (con participación de PAE, YPF y otros); el Parque Solar «El Quemado» de YPF Luz (Mendoza); el Parque Eólico para abastecimiento industrial de PCR y ArcelorMittal Acindar (Olavarría).
En el segmento del litio, se menciona la ampliación del Proyecto Rincón – Río Tinto (Salta); el de HMW – Galan Lithium (Catamarca); la planta industrial de Sidersa (San Nicolás), entre otros.
«El contexto global también potencia las inversiones a través de este instrumento, si se tiene en cuenta que, por ejemplo, América Latina concentra más de un tercio de las reservas de litio, cobre y plata; y que la transición energética presiona la demanda de cobre y baterías», destaca el documento.
En el caso de la energía, se asegura que la demanda mundial de petróleo y gas entraría en una meseta antes de 2030, mientras Asia sostiene consumo creciente, abriendo ventanas para exportadores alternativos; las tensiones geopolíticas reconfiguran rutas y proveedores».
OpenAi aprovecha el RIGI para invertir en la Patagonia
El informe llega en un contexto de buena relación entre Argentina y Estados Unidos y casi al mismo tiempo que el reciente anuncio realizado por Sam Altman, CEO de OpenAI, quien confirmó que desembolsará 25.000 millones de dólares para crear un mega centro de datos de IA en la Patagonia argentina.
Sur Energy y OpenAI anunciaron este viernes nuevos planes de inversión para el desarrollo de Stargate Argentina, un proyecto pionero de infraestructura de IA que situaría al país a la vanguardia del ecosistema global de inteligencia artificial.
Ambas empresas han firmado una carta de intención (LOI) para colaborar en un proyecto de centro de datos (data center) a gran escala, capaz de albergar la próxima generación de computación de IA y alcanzar una capacidad de hasta 500 MW.
Este será el primer proyecto Stargate en América Latina, cuyo objetivo es promover el crecimiento impulsado por la IA y, al mismo tiempo, generar beneficios económicos y sociales, así como un acceso equitativo a esta tecnología transformadora.
«Este hito va más allá de la infraestructura. Se trata de poner la inteligencia artificial en manos de la gente de toda la Argentina», afirmó Sam Altman, CEO de OpenAI.
Construir un perfil confiable
En este contexto, Sofía del Carril, directora Ejecutiva del CEGG y coautora del informe, analiza la tendencia global y su impacto local y asegura que «el RIGI está recibiendo proyectos de inversión en sectores estratégicos que hoy atraen la atención a nivel global, como la energía y la minería».
La experta entiende que «en un contexto internacional incierto, marcado por un mayor riesgo geopolítico que está impactando en las decisiones empresariales, Argentina debe construir un perfil confiable para sostener y aumentar el flujo de inversiones».
En este sentido, destaca cómo a partir del RIGI, el país recibió el año pasado, inversiones extranjeras directas por u$s1.430 millones, niveles similares a los de Chile (u$S12.520 millones).
Si se contempla este tipo de inversión como porcentaje del PBI, Argentina figura rezagada en comparación con otros países de la región, ya que su índice llega al 1,8% contra 3,3% de Brasil, 3,8% de Chile y 3,4% de Colombia, de acuerdo a estudios del Banco Mundial.
«En este escenario cambiante, la restricción externa histórica de nuestro país encuentra una nueva posibilidad para atraer inversiones y fomentar las exportaciones, para lo cual el RIGI ofrece estabilidad e incentivos fiscales, tributarios, aduaneros y cambiarios», explica el informe.
Para Del Carril se trata de un intento de dar previsibilidad, que hoy se desarrolla en el marco de un mundo altamente volátil donde la confianza es un factor condicionante.
Energía y minería ganan protagonismo: qué sectores aún no traccionan
A modo de conclusiones, la experta de la Universidad Austral sostiene que la energía y la minería siguen concentrando el interés en los proyectos presentados al RIGI.
De todos modos, explica que los porcentajes están invertidos respecto a comienzos de año, teniendo en cuenta que en los últimos meses se destaca un incremento notable de proyectos mineros de gran envergadura, específicamente vinculados al cobre.
En particular, las dos propuestas presentadas por Glencore para el desarrollo de cobre en San Juan y Catamarca.
«Si bien se sumó un nuevo proyecto sobre infraestructura (la Terminal Multipropósito Timbúes en Santa Fe), existen sectores estratégicos en los que el RIGI aún no parece traccionar, como foresto industria, tecnología y turismo», advierte Del Carril.
Del mismo modo, asegura que se mantienen tendencias respecto a la distribución geográfica de las inversiones, el origen del capital extranjero de las empresas y los niveles parciales de adhesión al RIGI por parte de las provincias.
Sin embargo, entiende que en el caso de la energía y la minería, la apertura de un parque solar en Mendoza, el desarrollo de un proyecto de litio en Salta impulsado por la demanda global de minerales estratégicos, y la instalación de una planta de licuefacción flotante en Río Negro «conforman un panorama que permite evaluar estos proyectos en el contexto de los escenarios internacionales sobre energía y recursos minerales críticos».
Destaca en ese sentido, la existencia de tendencias relevantes en el campo de la minería ya que, según el World Energy Outlook 2024 (IEA, 2024), América Latina y el Caribe concentran más de un tercio de las reservas mundiales de litio, cobre y plata.
Expandir las cadenas de valor
En materia de cobre, Chile se consolidó como el mayor productor mundial de cobre de mina, con una producción de 5.3 millones de toneladas, cifra que equivale a casi una cuarta parte de la producción minera mundial.
Se estima además que la capacidad minera mundial llegará a 32.4 millones de toneladas en 2028, pero se advierte sobre la persistencia de una brecha entre oferta y demanda, llamada a aumentar con la tendencia hacia una mayor electrificación y una mayor uso de energías limpias.
En segundo término, sobresale el litio, principalmente localizado en Argentina, Chile y
Bolivia, que es fundamental para las baterías y otros usos en el campo de la tecnología y la defensa.
Por eso, en el informe de la Universidad Austral se asegura que «el potencial económico no está solo en exportar materia prima, sino en expandir las cadenas de valor para el procesamiento, la industrialización y la manufactura de baterías.
También se explica que China controla el 65% del procesamiento global de litio y domina entre el 85-95% de la producción de componentes clave de baterías, «lo cual significa que, aunque Argentina cuente con grandes reservas, su potencial exportador no sólo dependerá de la capacidad externa de refinación e industrialización sino también del desarrollo de una infraestructura local robusta que atienda a la demanda del mercado internacional».
Por su parte, la demanda mundial de petróleo y gas alcanzará su pico antes de 2030 y luego tenderá a la baja, principalmente por la electrificación del transporte, según el World Energy Outlook 2024 de la IEA.
Sin embargo, se prevé que Asia seguirá incrementando su consumo de petróleo y gas, abriendo oportunidades para países exportadores como Argentina.
A la vez, el documento señala que «los conflictos en Medio Oriente y Ucrania exponen la fragilidad de las rutas marítimas y las vinculaciones comerciales tradicionales, lo cual podría favorecer proveedores alternativos, que aseguren rutas y cadenas de suministros más seguras».
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ECONOMIA
Para que entren más capitales, un artículo de la reforma laboral beneficia a los extranjeros que obtienen ciudadanía por “inversiones relevantes”

El debate por la reforma laboral que se discute en el Congreso incluyó un artículo en la Ley de Impuesto a las Ganancias que establece un régimen especial para extranjeros que obtienen la ciudadanía argentina por inversiones relevantes en el país.
Esta modificación, parte del nuevo paquete legislativo, determina que estas personas no serán consideradas residentes fiscales únicamente por su naturalización, lo que genera interrogantes entre tributaristas que sospechan que la medida podría estar dirigida a beneficiarios concretos.
La semana pasada, la Cámara de Diputados abordó el proyecto de reforma laboral y el diputado de Unión por la Patria, Guillermo Michel, expuso el esquema normativo propuesto para quienes acceden a la ciudadanía a través de inversiones. De acuerdo con el artículo 194, la Ley de Impuesto a las Ganancias incorpora un agregado en el artículo 116: se aclara que las personas humanas extranjeras que obtienen la ciudadanía argentina por naturalización, gracias a inversiones relevantes, no serán consideradas residentes fiscales solo por ese motivo.
La norma precisa que, a efectos exclusivos del inciso b) del artículo 116, los extranjeros que adquieren la ciudadanía mediante inversiones continuarán siendo considerados de nacionalidad extranjera, salvo que ya fueran residentes permanentes al momento de obtener la ciudadanía. Así, se introduce una excepción en el tratamiento fiscal que, hasta ahora, equiparaba el estatus de los naturalizados con el de los ciudadanos nativos.
Noelia Girardi, gerente de Lisicki, Litvin & Abelovich, aportó una visión técnica. En diálogo con Infobae, Girardi explicó: “La norma establece que esa naturalización no implica, por sí sola, que la persona pase a ser considerada residente fiscal en Argentina”. Según la especialista, “tener ciudadanía argentina no significa automáticamente tener que tributar como residente. La residencia fiscal sigue dependiendo de otros criterios, como la permanencia en el país por más de 12 meses, y no del simple hecho de haberse naturalizado”.

El concepto de residencia fiscal resulta central para determinar la extensión de las obligaciones tributarias. En Argentina, los residentes fiscales tributan bajo el criterio de renta mundial, es decir, deben declarar y pagar impuestos por las ganancias obtenidas tanto en el país como en el exterior; los no residentes solo tributan por rentas de fuente argentina. Girardi advirtió: “Si la obtención de la ciudadanía implicara automáticamente adquirir residencia fiscal, un inversor podría quedar obligado a tributar por la totalidad de sus ingresos globales”.
La modificación, según la gerente de Lisicki, Litvin & Abelovich, “aporta previsibilidad y evita que la naturalización por inversión genere, en forma automática, una carga fiscal más amplia. De este modo, se fomenta y promueve la inversión extranjera, dado que quienes no configuren residencia fiscal seguirán tributando únicamente por lo que generen en Argentina”. Para la especialista, “este tipo de normativas contribuye a mejorar la competitividad dando claridad y certeza ante futuras inversiones”.
El texto del proyecto establece en su primer párrafo que “las personas humanas extranjeras que hubieran obtenido la ciudadanía argentina por naturalización en virtud de haber realizado inversiones relevantes en el país, en los términos del inciso 2 del artículo 2° de la Ley de Ciudadanía N° 346 y sus modificaciones, no serán consideradas residentes fiscales en los términos del inciso a) del presente artículo por el solo hecho de dicha naturalización”.
En el segundo párrafo aclara que, para la aplicación del inciso b), esas personas serán consideradas de nacionalidad extranjera. Solo recibirán la condición de residente fiscal quienes ya fueran residentes permanentes al momento de obtener la ciudadanía por inversión.
Martín Caranta, socio del departamento de impuestos del mismo estudio de Girardi, manifestó ciertas reservas: “Es raro. Sinceramente, no termino de entender qué fin tiene esa modificación. Lo que hace es demorar que tributen en Argentina como sujetos residentes. Es decir, por las ganancias del país y del exterior. Van a ser residentes fiscales cuando cumplan los 12 meses en el país”.
El debate se amplía con el aporte de Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios. El especialista detalló que, hasta ahora, si la persona es residente fiscal, tributa Ganancias por rentas en el país y en el exterior, mientras que los no residentes solo tributan por rentas de fuente argentina. Así, una persona de nacionalidad argentina naturalizada pasa a ser residente fiscal por obtener la ciudadanía. Pero con el cambio propuesto, podría perder la condición de residente fiscal si permanece doce meses en el exterior.
Domínguez describió el nuevo régimen: “Por el solo hecho de pasar a ser ciudadano argentino por naturalización, por haber realizado una inversión relevante, deja de estar en el inciso a) del artículo 116, deja de considerarse como si fuera un nacional argentino. Estas personas que se naturalizaron por inversión relevante, encuadran en el inciso b) y van a ser residentes fiscales si estuvieron 12 meses en el país. No es que estén exentos del impuesto a las Ganancias; ese extranjero que obtiene la ciudadanía argentina por naturalización o inversión relevante, lo que puede pasar es que no sea considerado residente y solo tributaría por la fuente de renta argentina y no las que tiene en el exterior”.

El CEO de SDC Asesores Tributarios ilustró el impacto del cambio con un ejemplo: “Podrías tener un argentino que tiene vivienda permanente en el país. Está del 1° de enero al 15 de agosto viviendo acá, y se va del 16 de agosto a fin de año a Estados Unidos, donde tiene otra propiedad. Esa persona, a los fines del impuesto a las Ganancias, es residente fiscal argentino. En cambio, supón un estadounidense que viene a la Argentina, obtiene la ciudadanía por naturalización. Hoy, es igual que si fuera un argentino nativo, sería residente fiscal argentino”.
Con la nueva normativa, esa persona sería considerada como extranjera a efectos fiscales. Si está en Argentina del 1º de enero al 15 de agosto y luego pasa el resto del año en Estados Unidos, no se lo consideraría residente fiscal argentino. Domínguez concluyó: “No hay duda de que ahí hay un tratamiento disímil, pero el objetivo de esto es fomentar las inversiones”.
De acuerdo con Domínguez, el nuevo marco legal apunta a incentivar que personas humanas extranjeras realicen inversiones relevantes para obtener la ciudadanía argentina por naturalización, sin que ello implique automáticamente tributar por sus rentas globales. Así, estos inversores solo pagarían impuesto a las Ganancias por las rentas generadas en Argentina, siempre que no permanezcan 12 meses en el país.
La reforma laboral y su vínculo con el régimen fiscal para inversores extranjeros provoca posiciones encontradas en el sector tributario, entre quienes valoran la previsibilidad y la promoción de inversiones, y quienes observan interrogantes sobre el alcance y la equidad del nuevo esquema.
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ECONOMIA
El Gobierno convocó a una nueva licitación para la privatización de rutas nacionales

El Ministerio de Economía oficializó el llamado a Licitación Pública Nacional e Internacional para la concesión de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, en el marco del proceso de privatización de la empresa Corredores Viales SA. La medida fue adoptada a través de la resolución 174/2026, una semana después de que el titular de la cartera Económica, anunciara la fase “B” de la Etapa II.
Esta iniciativa también comprende la construcción, explotación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento y prestación de servicios al usuario en los tramos Cuyo, Centro Norte, Noroeste, Chaco Santa Fe, Litoral, Noreste, Centro y Mesopotámico de la red vial nacional.
La Secretaría de Transporte tuvo a su cargo la propuesta de tramos de la red vial nacional a concesionar, la verificación del estado actual de los mismos y la elaboración de la documentación licitatoria y contractual. Los tramos comprendidos en esta etapa incluyen segmentos de las Rutas Nacionales 7, 9, 11, 12, 16, 18, 19, 34, 66, 105, 1V-66, A-012 y A016.
También se aprobó el Pliego de Bases y Condiciones Generales, Particulares, los Formularios de Cotización, el Modelo de Contrato, el Pliego de Especificaciones Técnicas Generales y los Pliegos de Especificaciones Técnicas Particulares correspondientes a cada tramo. Toda la documentación puede ser consultada y descargada por los interesados en la plataforma CONTRAT.AR. ( y hay tiempo hasta el “04/05/2026 a las 13:00 horas”.
En tanto para la presentación de las ofertas, la fecha límite es el 18 de junio, al mediodía.
La resolución detalla que “el llamado a licitación será publicado en el Boletín Oficial y en el sitio web del Ministerio de Economía por el término de siete (7) días, y en el sitio web del Banco Mundial denominado ‘DGMARKET’ por el término de tres (3) días corridos”. Para el procedimiento, el Gobierno ordenó la creación de una Comisión Evaluadora ad hoc, la cual estará integrada por tres miembros titulares y tres suplentes, que ya fueron designados.

La semana pasada se lanzó una nueva licitación para concesionar más de 2.500 kilómetros de rutas nacionales en cinco provincias, correspondiente a la Etapa II-B. Así lo anticipó el ministro de Economía, Luis Caputo, quien especificó que la convocatoria es de alcance nacional e internacional y comprenderá cuatro corredores estratégicos. “Seguimos trabajando para tener una infraestructura vial más moderna y mejores rutas, alentando a la inversión privada y cuidando al mismo tiempo los recursos de los argentinos”, afirmó.
El proyecto sustituye al esquema deficitario vigente por un modelo sin subsidios, enfocado en, según lo mencionado por Caputo, alegando “más transparencia, competencia y eficiencia en la gestión vial”. Las obras se ejecutarán en la rutas nacionales 8, 33, 35, 36, 188, 193 y en los accesos A005 y A008, además de las 7, 9 y 12 que se mencionan también en la nueva resolución.
La fase II-B cubrirá Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Córdoba y San Luis y estará dividida en cuatro tramos: el tramo Mediterráneo, de 672 kilómetros, que conecta el centro productivo del país; el tramo Puntano, de 720 kilómetros, definido como corredor de integración interprovincial y carga de larga distancia; el tramo Portuario Sur, que incluye 637 kilómetros hacia accesos portuarios y nodos logísticos; y el tramo Portuario Norte, de 528 kilómetros, orientado a fortalecer la conectividad con polos industriales y portuarios del centro del país.
Al igual que el reciente lanzamiento, la fase II se enmarca en el Proyecto Red Federal de Concesiones, que prevé la gestión de la operación y mantenimiento de los corredores viales por parte del sector privado. En su conjunto, prevé la concesión demiles de kilómetros de rutas nacionales, con foco en la logística, el transporte de cargas y la conectividad productiva.
En la publicación en X, Caputo remarcó que la Etapa II-B se desarrollará bajo un esquema“sin subsidios”, con mayor competencia entre oferentes y reglas orientadas a mejorar la eficiencia en la gestión vial.
ECONOMIA
Tras los nuevos aranceles de Trump, se achica la ventaja comercial del acuerdo de la Argentina con Estados Unidos

(AP Foto/Mark Schiefelbein, Archivo)
La decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos de anular el esquema arancelario que había impuesto Donald Trump modificó el mapa comercial global. Frente al fallo judicial, el presidente americano reaccionó y, en reemplazo de los gravámenes diferenciados que regían hasta aquel momento, la Casa Blanca anunció un arancel general del 10% para todos los socios comerciales, que luego elevó al 15 por ciento.
El cambio impactó directamente en países que habían negociado condiciones específicas con Washington. Entre ellos, la Argentina, que había acordado un arancel del 10% para sus exportaciones hacia el mercado estadounidense, en línea con el Reino Unido y por debajo de países como China e India, que afrontaron tasas del 34% y 25%, respectivamente.
Con el nuevo esquema, los países que habían conseguido mejores condiciones quedaron más expuestos, al mismo tiempo que aquellos que tenían los aranceles más altos vieron una mejora en sus condiciones. Puntualmente, el diferencial al que había accedido la Argentina quedará sin efecto, al menos por 150 días, plazo durante el cual regirá la medida antes de requerir aprobación del Congreso estadounidense.
Según un análisis elaborado por el organismo independiente Global Trade Alert (GTA), citado por el diario británico Financial Times, el nuevo arancel global del 15% implicará una reducción significativa en la carga promedio que enfrentaban algunos de los países más afectados por el esquema previo.
El estudio revela que Brasil registraría la mayor baja, con una caída de 13,6 puntos porcentuales en su arancel promedio, seguido por China, con una reducción de 7,1 puntos. También se verían beneficiados otros exportadores asiáticos como Vietnam, Tailandia y Malasia, especialmente en sectores como indumentaria, muebles, juguetes y plásticos.
En contraste, aliados tradicionales de los Estados Unidos como el Reino Unido, la Unión Europea y Japón figuran entre los más expuestos bajo el nuevo régimen. El Reino Unido, que había acordado un arancel del 10% para numerosos productos -al igual que la Argentina-, verá aumentar su tarifa promedio en 2,1 puntos porcentuales en promedio ponderado. En el caso de la Unión Europea, el incremento general estimado es de 0,8 puntos, con países como Italia y Francia entre los más afectados.
El nuevo esquema, de aplicación automática, estará vigente por 150 días. Luego de ese período, la medida necesitará autorización del Congreso estadounidense. Sin embargo, la administración de Trump ya evalúa iniciar investigaciones que podrían habilitar nuevamente la aplicación de aranceles específicos a determinados países.
El nuevo escenario contrasta con el diagnóstico que circulaba semanas atrás. Un análisis de The Economist había señalado que la Argentina y el Reino Unido se encontraban entre los países que habían logrado mejores condiciones en sus negociaciones con Washington.
REUTERS/Al Drago/File Photo
En ese momento, ambos habían conseguido limitar sus aranceles al 10%, con concesiones consideradas menores en comparación con otros socios comerciales. En el caso argentino, el acuerdo -firmado en un contexto de fortalecimiento del vínculo económico entre ambos países- contemplaba cupos mayores de exportación y excepciones impositivas favorables para la carne vacuna, principalmente.
Según el relevamiento de GTA, mientras países como Indonesia, India o miembros de la Unión Europea debieron abrir más sus mercados o aceptar mayores compromisos regulatorios -en otras palabras, cedieron más-, la Argentina y el Reino Unido habían obtenido un acceso relativamente ventajoso al mercado estadounidense, brindando menos concesiones estructurales. Este beneficio, no obstante, quedó en suspenso tras el fallo judicial.
Estados Unidos no es un mercado menor para la Argentina. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las exportaciones argentinas hacia ese destino alcanzaron en 2025 un récord histórico de USD 8.338 millones. La cifra implicó un crecimiento cercano al 29% interanual y quedó casi 25% por encima del máximo previo, registrado en 2022.
En paralelo al récord exportador, el intercambio comercial total entre ambos países fue el segundo más alto de la serie histórica, mientras que el superávit bilateral también alcanzó valores máximos. Durante 2025, Estados Unidos se mantuvo como el tercer destino de las exportaciones argentinas y como el tercer origen de importaciones, detrás de Brasil y China. Y de hecho, según los datos que publicó el jueves pasado el Indec, en enero fue el principal destino de las ventas externas de la Argentina, en buena medida debido a las exportaciones de petróleo crudo.
En ese contexto, la modificación del esquema arancelario introduce un factor adicional en un vínculo comercial que venía mostrando dinamismo. Productos como el aceite de soja, la carne vacuna, el aluminio, el vino, los limones y otros bienes agroindustriales e industriales explican buena parte de ese flujo.
De acuerdo con el análisis de Global Trade Alert, Brasil sería el país con mayor reducción promedio de aranceles bajo el nuevo esquema. En rubros donde ambas economías compiten —desde manufacturas industriales hasta determinados productos agroindustriales— la equiparación de tarifas con la Argentina podría alterar la competencia relativa en el mercado estadounidense.
Esto se da, además, en un escenario en el que la Argentina enfrenta desafíos de competitividad asociados a costos logísticos, presión tributaria y escala productiva. Por esta razón la pérdida de un diferencial arancelario puede tener un impacto mayor que en economías con estructuras de costos más amplias o integradas.
Un análisis de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) recordó que el gobierno argentino no había presentado el acuerdo con EEUU al Congreso y que con la decisión de la CSJ EEUU, el texto perdería sustento legal.
No obstante, también destacó que la cuota de carne bovina de 80.000 toneladas que EEUU otorgó a Argentina se concedió mediante una proclama y no era parte del texto del acuerdo ARTI, por lo que no habría motivo para que pierda vigencia.
North America
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