Connect with us

ECONOMIA

El FMI adelantó de cuánto será el primer desembolso y la fecha en la que se cerrará el acuerdo

Published

on



La directora gerente del Fondo Monteraio Internacional (FMI) Kristalina Georgieva confirmó que el Gobierno argentino solicitó un primer desembolso del 40% del programa, que ascendería a u$s20.000 millones.

«Es una solicitud razonable«, aseguró Georgieva y le puso fecha al anuncio del acuerdo: entre el 21 y 26 de abril.

Advertisement

El FMI ratificó que es «razonable» un primer desembolso de u$s8.000 millones

«Es una solicitud razonable. Se la han ganado, dado su desempeño», afirmó Georgieva a la agencia Reuters, refiriéndose a las medidas adoptadas por el Gobierno de Javier Milei.

En caso de concretarse un primer desembolso del 40%, y en base a un supuesto acuerdo de u$s20.000 millones, se trataría de unos u$s8.000 millones que llegarán para fortalecer las reservas del Banco Central.

Además, Georgieva dijo que esperaba que las negociaciones con Argentina se completaran antes de las próximas reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington del 21 al 26 de abril.

Advertisement

Días atrás, el ministro de Economía Luis Caputo se había referido a la importancia de obtener un porcentaje elevado en el primer desembolso: «El total del paquete, cómo se desembolsa, es parte de la negociación que está terminando ahora. La primera cuota es importante porque el BCRA está muy descapitalizado. Y porque es cierto, cuando se dice que no hay precedente que el Fondo haga un desembolso inicial muy alto, en general hacen 20, 30%, excepcionalmente el 40%».

Justamente, uno de los argumentos de Caputo al solicitar un primer desembolso del 40% del total del préstamo, fue porque en 2024 el Gobierno se excedió en el plan de ajuste, que superó cualquier expectativa que habría podido tener el organismo. «Si nosotros sobrecumplimos las expectativas, es lógico que ahora llegue un paquete de fondos mayor», es el argumento que el ministro usó ante los técnicos del organismo.

Cómo quedarían las reservas del Banco Central con un desembolso de u$s8.000 millones del FMI

De acuerdo a un reporte de la consultora Profit, en caso de que el FMI desembolse u$s8.000 millones en un primer tramo, las reservas brutas del BCRA treparían a unos u$s33.700 millones.

Advertisement

A ese monto habría que añadirle u$s4.000 millones adicionales por parte de otros organismos internacionales; puntualmente el BID y el Banco Mundial.

En ese caso, las reservas llegarían a los u$s37.700 millones. Siempre hablando de reservas brutas.

Según 1816, en el 59% de los 311 acuerdos firmados por el FMI desde el año 2000, el primer desembolso nunca supera el 20% del total. En el caso argentino, nunca más de u$s4.000 millones.

Advertisement

Y que en el 92% de los casos, la primera transferencia nunca excedió el 50% del programa. En el caso argentino, el tope sería de u$s10.000 millones.

Las metas que el FMI le impondrá a Luis Caputo

Es decir que, a partir de las declaraciones de la propia titular del FMI, la Argentina podría recibir hacia fines de abril fondos frescos por poco más de u$s8.000 millones. Suficientes, creen en el Gobierno, para borrar de un plumazo las especulaciones del mercado sobre un salto del tipo de cambio.

La Argentina debería cumplir metas exigentes a cambio de ese esfuerzo. En especial en la acumulación de reservas, una variable clave que el FMI sigue con atención, y que obligó a darle un perdón al país porque fue el único objetivo que incumplió en el acuerdo anterior.

Advertisement

La salida de divisas y la consiguiente balanza de pagos negativa ha sido un dolor de cabeza históricos para las cuentas del país.

Ahora, el Fondo estaría pidiendo que en el primer trimestre del acuerdo el Banco Central acumule unos u$s5.000 millones en reservas.

Es uno de los flancos débiles de una economía en las que los principales operadores consideran que existe atraso cambiario. Para acumular reservas, el gobierno se vería obligado a tocar el tipo de cambio. Lo haría a través de bandas de flotación. La más alta sería de $1.300. Fuera de ese rango, el Banco Central intervendría.

Advertisement

Además, el Gobierno iría eliminando el dólar blend y de a poco también el crawling peg. Otra exigencia del FMI es que se termine la intervención tan fuerte en el mercado de cambios.

Caputo intentó disimular el tema en la entrevista que dio el domingo para tratar de calmar a los mercados. Incluso, negó que el Gobierno esté interviniendo para mantener el precio del dólar. «Hay más importaciones que exportaciones», intentó explicar. De paso, volvió a apuntar a la dirigencia política y algunos periodistas por operar a favor de una devaluación, fogoneados supuestamente por sectores empresariales.

«Las reservas que se van a perder hoy se van a recuperar en los próximos días», garantizó Caputo, quien ve cómo los argumentos se van acabando y el mercado sigue descreído. A esta altura de los acontecimientos, solo el cierre del acuerdo con el FMI y el cese de las intervenciones del BCRA terminarían con las especulaciones, creen operadores.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,fmi,gobierno,javier milei

Advertisement

ECONOMIA

Trump usará maíz y soja para bajar la nafta: por qué no todo es festejo para el campo argentino

Published

on



La guerra en Medio Oriente empujó a Donald Trump a alterar su política energética, con un mayor corte de biocombustibles, que le permita frenar las alzas de precios en las estaciones de servicios de Estados Unidos. Y la medida puede tener efecto sobre el campo argentino, ya que podría inducir a un alza en las cotizaciones de maíz y soja.

Es así que, desde el célebre eslogan «drill, baby, drill» pronunciado el mismo día de su asunción para dejar en claro que apoyaría la producción petrolera sin dejarse influenciar por las advertencias ecologistas, ahora el presidente estadounidense pasó a mirar con atención a la alternativa del combustible en base a cultivos.

Advertisement

En realidad, el corte de naftas con un 15% de etanol ya era una promesa del presidente, que viene sintiendo la presión del lobby agrícola, descontento por cómo la relación tensa con China afectó sus ingresos.

Y ahora, como efecto colateral del conflicto en Irán, se dio la oportunidad perfecta para el anuncio: la Agencia de Protección Ambiental autorizó temporariamente el uso de etanol, con lo cual se busca simultáneamente contener el precio de los combustibles y, además, generar un mercado interno adicional para los farmers.

Esta medida, que se veía como factible cuando empezó el ataque a Irán, se transformó en una certeza cuando se constató que las hostilidades podrían prolongarse más de lo previsto inicialmente. De hecho, entre los analistas del sector energético ya se está hablando de un posible precio del barril de apuntando al inédito precio de u$s200.

Advertisement

Trump, que en octubre intentará el apoyo del electorado en las legislativas de medio término, había hecho del precio de la nafta uno de sus caballitos de batalla durante la campaña presidencial de 2024. De manera que toda medida que ayude a atenuar el impacto del conflicto será ahora una prioridad de tipo político.

«A partir del 1 de mayo de 2026, las exenciones de la EPA contribuirán a prevenir interrupciones en el suministro de combustible en los Estados Unidos, manteniendo el E15 en el mercado y brindando a los estadounidenses más opciones de combustible. La EPA emite hoy este aviso de exención para dar a los actores de la industria de combustibles tiempo suficiente para adaptar el sistema de distribución», afirma el comunicado oficial.

Caputo y el campo miran diferentes cifras

El etanol es un subproducto del almidón de maíz, lo que implica que, con esta medida, habrá mayor demanda de este cultivo. Desde el inicio del conflicto en Irán, el precio del maíz se disparó 15 dólares y el precio sigue sostenido, sobre todo tras la apuesta masiva de los fondos de inversión en commodities.

Advertisement

Sin embargo, esto no debe llevar a conclusiones apresuradas: los productores argentinos no necesariamente saldrán ganando de esta situación. Ocurre que, así como la suba del petróleo y las medidas de Estados Unidos empujan los precios agrícolas, lo mismo ocurre con los fertilizantes y otros insumos del campo.

De hecho, los principales materiales que usan los agricultores argentinos están subiendo en mayor proporción que la cotización del grano, lo que implica que la rentabilidad de esta campaña podrá verse afectada.

No por casualidad, se escucharon voces de crítica entre los productores cuando el ministro de Economía, Toto Caputo, publicó un mensaje con tono celebratorio respecto del potencial exportador del campo, cuya situación calificó como «boom absoluto».

Advertisement

«Nuestras estimaciones son que en un escenario conservador, las exportaciones aumentarían en 3.700 millones de dólares con respecto al año pasado. En un escenario de precios y producción más altos (algo que se está convalidando), las exportaciones treparían a casi 42 mil millones. Esto es 8.700 millones más que el año pasado.

Granos por escalera, urea por ascensor

Pero del otro lado del mostrador, las cosas no se ven igual. Es cierto que el volumen de la cosecha será mejor al previsto, con unas 60 millones de toneladas de maíz y 49 millones de toneladas de soja. Pero la ecuación económica de los productores está empeorando.

Un reporte de Marianela de Emilio, experta del Inta, muestra que, en comparación con los precios que había antes del conflicto en Medio Oriente, la urea subió un 47%, el glifosato un 24%, el gasoil un 17% y el fosfato diamónico un 3%.

Advertisement

Y eso no es lo peor: si se considera el antecedente de la invasión rusa a Ucrania en 2022, estos productos todavía tendrían margen para seguir aumentando si el conflicto se prolonga y la situación del petróleo no se normaliza.

Dicho de otra forma, hace dos meses se necesitaba vender 1,4 toneladas de soja para comprar una tonelada de urea, mientras que ahora se necesita 2,6 toneladas, y la tendencia es al alza.

Esto es lo que hace que lo que en principio iba a ser una buena temporada para el campo argentino, súbitamente se haya transformado en un caldo de cultivo para los quebrantos. Ya desde el año pasado los productores se quejaban de que, fuera de la zona núcleo, los números del negocio no estaban cerrando, y que esa situación no cambió con la rebaja de dos puntos a las retenciones de la exportación sojera.

Advertisement

Para colmo, en el caso de la soja se observa una fuerte volatilidad, que llevó a que el precio tocara un máximo de u$s450 -después de haber promediado los u$s380 durante el año pasado- para luego desplomarse súbitamente en u$s25. Es un contexto en el que se vuelven a sentir reclamos por la baja de retenciones a la exportación.

Maíz: ¿cuándo y a quién vendérselo?

Para los productores argentinos, sobre todo para los de maíz, es un momento de decisiones difíciles. Por un lado, hay una perspectiva de suba de los precios internacionales, como consecuencia de la medida tomada por Trump sobre los biocombustibles. Pero, al mismo tiempo, el costo de los insumos está subiendo aceleradamente.

Por otra parte, el precio está volátil, y no sólo será influenciado por la demanda de etanol. También juega la expectativa sobre el nuevo informe del USDA -el departamento de agricultura del gobierno estadounidense-, donde se actualizarán las proyecciones de cosecha y nueva campaña. Y, sobre todo, si se confirma que Trump y su colega chino, Xi Jinping, retomarán las negociaciones comerciales, también esto podría alterar las cotizaciones.

Advertisement

Este escenario volátil hace que muchos productores argentinos consideren que es preferible asegurarse el precio hoy antes que especular con una suba en las pantallas de Chicago. De hecho, ya llevan 19 millones de toneladas negociadas para la venta -un tercio de la cosecha-, mientras el año pasado, a esta altura, no había más de 9 millones. Del total negociado, unas 12 millones de toneladas ya tienen precio fijado.

El impacto sobre las carnicerías

Pero, además, hay otro tema sensible vinculado al maíz, del que suele hablarse poco: incide directamente en el precio de la carne vacuna.

Ocurre que, mientras hay escasez de carne a nivel global -lo cual eleva la demanda y el precio de exportación- también se registra un bajo nivel de faena en Argentina, que cayó 10% en un año, lo cual se refleja en los precios de las carnicerías.

Advertisement

Esto ocurre porque, con un stock vacuno debajo de los 50 kilos de cabezas -el número más bajo de los últimos 15 años-, y además con precios en alza, los ganaderos prefieren vender menos animales, pero más gordos. Si antes la norma era enviar a faena el ganado de 300 kilos, ahora se los envíe al matadero con más de 480 kilos.

Y el dato clave es que el ganado vacuno se engorda con maíz, que aunque haya subido en el mercado mundial, está más barato que nunca en comparación con la carne. Para ponerlo en números: históricamente, para comprar 10 kilos de maíz, se necesitaba el equivalente un kilo de novillo. Hoy el costo es medio kilo de novillo.

Esto lleva a que una proporción alta de la campaña de maíz, en vez de ser exportada, sea vendida a los productores ganaderos. En principio, la opinión mayoritaria en el campo es que, por más que el maíz tuviera una suba, la tendencia del mercado cárnico no variaría drásticamente, dada la demanda insatisfecha a nivel global, que mantiene atractivos los precios de exportación.

Advertisement

Pero claro, si se produjera un boom en el precio del maíz, entonces nuevamente la ecuación cambiaría y los ganaderos verían disminuir el margen de rentabilidad previsto.

Lo cierto es que en el agro están afinando el lápiz más que nunca. Porque, además de la situación internacional, también juega, como siempre, la especulación local. Un dólar mayorista de $1.368 desincentiva la exportación, sobre todo la sojera, y hace inevitable que nuevamente se ponga sobre el tapete la discusión sobre el tipo de cambio y una eventual baja de retenciones.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,soja,maíz,carne,petróleo,nafta,dólar,exportación,guerra,conflicto,irán,donald trump,biocombustibles,campo

Continue Reading

ECONOMIA

El Banco Central aprovechó la calma cambiaria para comprar dólares, pero las reservas volvieron a caer

Published

on


El Banco Central hilvanó 55 jornadas consecutivas con saldo comprador. REUTERS/Enrique Marcarian

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) completó 55 ruedas consecutivas con saldo comprador en el mercado de cambios, logrando la racha más prolongada desde 2007. Este jueves, sumó otros USD 57 millones y el saldo acumulado en lo que va de 2026 casi alcanza los 4.000 millones de dólares.

Desde el arranque de la cuarta fase del esquema monetario, en enero, la entidad ya sumó USD 3.989 millones, lo que equivale a cerca del 40% del objetivo trazado para el año. Para sostener este ritmo, el Central optó por incrementar la emisión de pesos sin absorber el excedente mediante instrumentos tradicionales, mientras que el Tesoro absorbió parte de esos fondos con nuevas colocaciones de deuda en el mercado local. En las últimas licitaciones, el Ministerio de Economía evitó expandir la cantidad de pesos en circulación, con el fin de contener tanto la base monetaria como la inflación y el valor del dólar.

Advertisement

Proyecciones oficiales ubican las compras netas de divisas para 2026 en un rango de USD 10.000 a 17.000 millones, condicionado por la demanda de pesos y la disponibilidad de dólares en el mercado. Santiago Bausili, presidente del BCRA, indicó que el ritmo de adquisiciones dependerá, sobre todo, de la demanda de moneda local y el flujo de ingreso de divisas. Hasta el momento, lo acumulado representa el 39% de la meta anual.

Al finalizar la última rueda, las reservas internacionales bajaron a USD 43.536 millones, tras una caída diaria de USD 296 millones y cayeron al menos nivel desde principios de enero de 2026. Según explicaron fuentes del BCRA, la contracción se explica por retrocesos de las cotizaciones de los activos que forman parte del stock del organismo como el oro. En efecto, la onza del metal precioso retrocedió 3,43% hasta los 4.430 dólares.

La acumulación de reservas se vio limitada por las compras de divisas del Tesoro, que recurrió al Central para afrontar vencimientos de deuda, afectando el ritmo de incremento. Buena parte de los dólares provino de la liquidación de exportaciones agrícolas y de colocaciones de deuda por parte de empresas y provincias. Tras las elecciones legislativas de octubre de 2025, las emisiones de bonos y obligaciones negociables superaron los USD 11.000 millones.

Advertisement

En una jornada con operaciones moderadas que totalizaron USD 316,4 millones en el mercado spot, el dólar mayorista retrocedió por tercera vez consecutiva. Este jueves, la cotización cayó 9,50 pesos, equivalente a un 0,7%, y finalizó en $1.368, el valor más bajo desde el 14 de octubre pasado, cuando se ubicó en 1.360 pesos.

Durante marzo, el tipo de cambio mayorista acumula una baja de 29 pesos, equivalente a 2,1 por ciento. En el primer trimestre de 2026, la disminución alcanza los 87 pesos o 6 por ciento.

El Banco Central fijó la banda superior del esquema cambiario en $1.647,61, lo que ubica al dólar oficial 279,61 pesos por debajo de ese techo, con una diferencia de 20,4 por ciento. Se trata de la mayor brecha desde el 27 de junio de 2025, cuando alcanzó 21,2%, hace nueve meses.

Advertisement

Por otra parte, el Banco Central resolvió reducir en 5 puntos los encajes bancarios a partir de abril, buscando incentivar la actividad económica en un contexto de inflación en descenso. La medida permitirá que los bancos cuenten con mayor liquidez disponible para otorgar préstamos y aumentará la cantidad de dinero en circulación.

El Directorio decidió no renovar la disposición transitoria que, desde agosto y con prórroga en noviembre, había elevado los encajes bancarios en 5 puntos porcentuales hasta el 31 de marzo. La norma, implementada bajo la presidencia de Bausili, había situado el nivel de encajes en el valor más alto de las últimas tres décadas.

Desde el 1 de abril, el esquema monetario adoptará un perfil más flexible, con el objetivo de avanzar en la remonetización que impulsa el Gobierno para estimular la economía. Hasta ahora, la política monetaria mantenía un enfoque marcadamente contractivo. En febrero, la base monetaria se redujo 1% en términos reales, reflejando el impacto de ese sesgo restrictivo en un contexto de recesión en varios sectores.

Advertisement

Los encajes representan una fracción de los depósitos en pesos o dólares que las entidades financieras deben mantener inmovilizados en el Banco Central. Cada vez que un cliente deposita fondos, el banco transfiere una parte a una cuenta especial en el BCRA, con el fin de garantizar solvencia ante eventuales retiros y operar como instrumento de política monetaria. Los cambios en el nivel de encajes inciden directamente sobre la cantidad de dinero circulante y, en consecuencia, sobre la inflación.



Corporate Events,LEGACY: Financials (TRBC),Financials (TRBC level 1),South America / Central America

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

Por qué el BCRA sigue con reservas en rojo pese a la impresionante racha de compra de dólares

Published

on



El Banco Central no para de comprar dólares y el acumulado desde enero se acerca a u$s4.000 millones. La racha se extiende a 54 jornadas consecutivas de compras de reservas en el mercado de cambios: a excepción del primer día hábil del año, hasta ahora ha comprado en todas las jornadas y los montos superan ampliamente al 5% del volumen operado que trazó la entidad como referencia cuando renovó el esquema cambiario y monetario. Sin embargo, el stock de reservas netas continúa en rojo.

Advertisement

La autoridad monetaria aprovecha la abultada oferta de divisas en el mercado, sostenida por las liquidaciones de créditos al sector privado y las exportaciones de los sectores del agro, energía y minería, lo cual se combina con una escasa demanda de dólares por bajas expectativas devaluatorias a corto plazo. La racha compradora debería mantenerse durante los próximos meses debido a la temporada de liquidaciones de la cosecha gruesa, que está por arrancar y anticipan que será voluminosa.

Lo llamativo es que la seguidilla de compra de dólares por parte del Banco Central aún no logra darle vuelta a las reservas netas, que se mantienen en terreno negativo. En el mercado se calcula que las reservas netas, restando los vencimientos de Bopreal a doce meses y los depósitos del Tesoro en el BCRA, se ubican en torno a u$s3.000 millones negativos. El desafío ahora será pasar la cuenta a positivo, de la mano de más compras por los dólares con la cosecha gruesa, algo que los operadores seguirán muy de cerca.

Por qué las reservas no mejoran pese a las compras del BCRA

El impedimento del Central para acumular reservas netas y darle vuelta a las cifras es fundamentalmente el pago de deuda en moneda extranjera. Los constantes vencimientos con organismos internacionales drenan las arcas de la entidad y hacen que lo que ingrese por un lado salga por otro. De hecho, las compras oficiales de divisas en el mercado, que en lo que va del año ascienden a u$s3.929 millones, tienen como destino parte del próximo pago a los tenedores de títulos Bonares y Gobales, programado para julio.

Advertisement

Los pagos de deuda también explican los constantes retrocesos en las reservas brutas, que en el mercado suelen llamar la atención porque se dan al mismo tiempo que la entidad registra compras. A la vez, se suma la volatilidad en el precio del oro: el Central posee casi 2 millones de onzas troy, por lo que las fuertes subas que tuvo la cotización del metal en los últimos meses beneficiaron a las reservas, pero las recientes bajas marcaron un retroceso.

De acuerdo con cálculos de la consultora 1816, en lo que resta de 2026 el Gobierno enfrentará vencimientos por más de u$s13.500 millones. El mayor peso se encuentra en los pagos a organismos internacionales (excluyendo al FMI), que ascienden a u$s4.600 millones, seguidos por los bonos soberanos en dólares, cuyos vencimientos en manos privadas son de u$s3.900 millones. Le siguen los pagos al FMI, netos de desembolsos, por u$s2.600 millones. Después se ubican los pagos por repos del BCRA (u$s1.400 millones) y los vencimientos de Bopreal (u$s1.000 millones).

Para el próximo año, según el cálculo, el total de vencimientos asciende a u$s26.000 millones. Es decir, entre lo que resta de 2026 y el total de 2027 los compromisos de deuda en moneda extranjera son de casi u$s40.000 millones. En el acumulado, el mayor peso se encuentra en los bonos soberanos en dólares, cuyos vencimientos en manos privadas totalizan u$s12.000 millones. Los analistas esperan que en algún momento el Gobierno acceda al mercado internacional para refinanciarlos, pero el ministro Luis Caputo asegura que no lo hará y optará por «financiamiento alternativo».

Advertisement

Reservas netas en rojo, pero con señal positiva

«Con semejante ritmo de compras, el foco vuelve a las reservas, particularmente en las netas. A partir de la última planilla de liquidez en moneda extranjera del BCRA, publicada el viernes, las reservas netas a fines de febrero se ubicaban en torno a u$s2.888 millones negativas en su medición más exigente, neteando como pasivo de corto plazo a los vencimientos de Bopreal a doce meses vista y los depósitos del Gobierno en el BCRA», detalla Portfolio Personal Inversiones.

El bróker de bolsa estima que la semana pasada las reservas netas se ubicaban en u$s2.950 millones, «erosionadas en parte por la reciente caída del precio del oro». Incluso, precisa, el cálculo aún no incorpora plenamente las bajas de los últimos dos días, que implican una reducción adicional de u$s639 millones en las tenencias del BCRA. En lo que va de marzo (desde que inició la guerra en Medio Oriente), la valuación del oro retrocede 13% e impacta en las reservas con una baja de u$s1.300 millones.

El equipo de Guardian Capital destaca como señal positiva el hecho de que el Tesoro empezó a afrontar vencimientos grandes con dólares propios depositados en su cuenta del Banco Central, en referencia a los pagos que realizó la semana pasada a organismos internacionales como el BID y Fonplata. Esto evita que caigan las reservas netas, ya que los depósitos del Tesoro no son parte de esa contabilidad, y se refleja sólo en las tenencias brutas.

Advertisement

«La evolución de las reservas netas dependerá de si el Tesoro recurre a compras de dólares al Banco Central (lo que presiona a la baja las reservas netas) o utiliza sus propios depósitos en moneda extranjera (sin impacto en las reservas netas porque ya están contabilizados como pasivos de corto plazo, aunque se trata de un recurso finito)», agrega el analista Pedro Siaba.

Siaba afirma que a partir de ahora el calendario de vencimientos abre una ventana favorable para acumular reservas: los pagos de deuda en moneda extranjera son relativamente acotados en el corto plazo, a lo que se suman la liquidación de la cosecha gruesa y el esperado desembolso de u$s1.040 millones del FMI a fines de abril por la aprobación de la primera revisión del programa crediticio. Para dimensionar, resalta, en lo que resta de marzo los compromisos ascienden a u$s362 millones, mientras que en abril totalizan apenas u$s348 millones.

Advertisement



iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,reservas del banco central,pago de deuda

Continue Reading

Tendencias