POLITICA
El antagonista inesperado de Javier Milei

Desde hace alrededor de tres años, la Argentina está dividida alrededor de un líder inesperado y excéntrico que se ha propuesto, al decir de él mismo, dos objetivos ambiciosos. Uno de ellos, reparar la economía según la receta de una versión extrema del liberalismo, en cuyo centro anida la idea de que el Estado no debe existir. El otro, cambiar la cabeza de los argentinos de modo que nunca más a nadie se le ocurra pensar que el Estado debe resolver los problemas de nadie, por débil que sea. A este segundo aspecto lo llama “la batalla cultural”, en homenaje tal vez inconsciente a un marxista italiano llamado Antonio Gramsci, que fue quien introdujo el término en la política del siglo pasado. En el centro de esa batalla anida otra idea, que ese hombre llamado Javier Milei definió en muy pocas palabras: “La justicia social es una inmundicia”.
A ese señor, que es el presidente —al menos lo será por un tiempo más-, le ha surgido un antagonista, tan inesperado como él mismo. Se trata de la Iglesia Católica y, más precisamente, de su referente más visible, el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, quien poco a poco parece ir ocupando a sus anchas el rol que dejó vacío Jorge Bergoglio, nada menos, al asumir el papado. Milei y García Cuerva mantienen las formas. A diferencia de algunos de sus predecesores, el actual presidente concurre a la Catedral el día del Tedeum del 25 de mayo, se arrodilla, se persigna y escucha pacíficamente la homilía de su contraparte. Entonces, debe resignarse a oír algunas ideas que, para su propio credo, el de los anarcolibertarios, son sacrílegas.
Por eso, en la mañana del 25 de mayo de 2026, debió tolerar párrafos como los que siguen:
-“Cuatro hombres acercan a un paralítico a Jesús, alguien que no podía caminar, que no podía pararse por sus propias fuerzas. Hoy también muchos hermanos experimentan estar paralizados en sus esperanzas, en sus oportunidades, en su dignidad. Tenemos la enorme responsabilidad de ayudar a curar tantas parálisis personales, familiares y también sociales, como aquellos cuatro hombres que se hicieron cargo, que no buscaron culpables, sino soluciones”.
-“Ellos podían caminar, y esto los hizo solidarios con el dolor ajeno. La vida seguramente les dio más oportunidades y por eso fueron más sensibles frente al paralítico. No lo dejaron tirado, porque nadie es descartable, nadie es desechable, todos somos importantes. Comenzando por los abuelos, los niños, los enfermos, las personas con discapacidad, los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados y tantos más”.
-“La sombra de una nube de desmembramiento social se asoma en el horizonte, mientras diversos intereses juegan su partida ajenos a las necesidades de todos. El sálvese quien pueda no es más que la expresión de un individualismo cruel que rompe los vínculos de fraternidad y descompone a la Nación. Porque terminamos siendo solo una suma de individuos en un mismo territorio, donde cada uno piensa en sí mismo y en el propio bienestar”.

Cada palabra refiere a un elemento disruptivo para el presidente. Milei sostiene que la Argentina ha despegado hacia la transformación en una potencia. “La sombra de una nube de desmembramiento social se asoma en el horizonte”, dice, en cambio, García Cuerva. Uno a uno, el obispo refiere a sectores sociales golpeados por la política económica: personas con discapacidad, trabajadores informales, enfermos, abuelos. Se trata, evidentemente, de alguien que no cree que la justicia social sea una inmundicia sino todo lo contrario.
La escena que se produjo durante el Tedeum contiene un evidente choque de percepciones y de valores. Tanto es así que, mientras Milei callaba –tal vez contenía su furia habitual- sus partidarios reaccionaban airadamente. “El mensaje de García Cuerva fue lamentable e injusto con los logros del gobierno. Algunos militan con sotana el regreso del peronismo que nos dejó 57% de pobres. La permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza, los deja siempre en un mal lugar”, tuiteó el diputado “Bertie” Benegas Lynch, junto con un álbum de fotos donde García Cuerva aparece con Sergio Massa, Alicia Kirchner y Malena Galmarini.
El biógrafo presidencial, Nicolás Márquez, fue aún más enfático:
-“Técnicamente, no tiene el menor rigor académico la opinión de un obispillo embrutecido, inmoral y anticristiano. A tal punto esto es así, que el militante García Cuerva se junta jocosamente no con católicos de estricta observancia, sino con malvivientes que militan con él en un partido fundado por un masón que encarceló sacerdotes, quemó iglesias, prohibió las procesiones religiosas, exilió obispos y, como consecuencia de sus herejías, fue formalmente excomulgado en 1955 por Pío XII; me refiero al tirano Juan Perón, de quien el bocón que hoy encabezó el Tedeum es acólito».
“En rigor, este sujeto, García Cuerva, es parte de la camada de herejes infiltrados en la Iglesia que el apóstata Bergoglio colocó en lugares de poder. Su falible y precaria opinión tiene un peso minúsculo y solo nos sirve de guía a los argentinos de bien para ratificar que @JMilei está conduciendo el país hacia un rumbo correctísimo. Mucho me hubiese preocupado que el precitado clérigo kirchnerista elogiara la gestión del presidente. Pero, afortunadamente y para tranquilidad de todos, fue crítico de la misma. ¡Un gran alivio!“

De un lado, entonces, quienes creen que el actual modelo es injusto, abandona a los débiles y que la situación social es agobiante. Del otro, quienes ven en lo que pasa el camino hacia el éxito nacional, que consiste justamente en que el Estado no gaste nada ni ayude a nadie. De un lado, los anarcolibertarios y sus ideas. Del otro, el heredero de un Papa que inició un camino para que la Iglesia abandonara sus rasgos persecutorios e incluyera a “todos, todos, todos”: las minorías, los disidentes, los pecadores, los divorciados, los escépticos, los homosexuales. De un lado, un presidente que se alinea con los poderosos. Del otro, una Iglesia que pretende ser la voz de los rebeldes, de los que “hacen lío”.
Esa confrontación tiene un costado internacional. El mismo día en que García Cuerva pronunció su homilía, el papa León XIV advirtió al mundo acerca de los peligros de la inteligencia artificial y convocó a “desarmarla” o “regularla”. Palabras malditas para los libertarios argentinos, tan alineados como están con Peter Thiel y su gente. León XIV es, además, uno de los más enérgicos antagonistas de Donald Trump y sus bombardeos, que Milei apoya con énfasis. Así que estos contrastes no empezaron ni terminarán en el día de ayer. Algo de eso se transmitió en el recital que dio el cura DJ hace algunas semanas en la Plaza de Mayo. Y volverá a verse si, como parece que va a ocurrir, León XIV visita la Argentina en el mes de noviembre.
Alguna vez, cuando era candidato, Milei dijo que Francisco era un comunista, “el representante del maligno en la tierra”. Luego pidió disculpas, viajó al Vaticano y ahora elude el choque directo con sus herederos. ¿Por cuánto tiempo? Sea como fuere, aquellos fuegos no se han extinguido. Parece algo más que el enfrentamiento entre dos hombres. En cierto sentido, es la batalla cultural en su estado más puro.
POLITICA
La creciente puja por el rumbo económico y las alianzas circunstanciales que alteran la dinámica del Gobierno

“El ‘plan platita’ no te asegura nada. Massa imprimió como loco y perdió la elección. Macri congeló el precio de la nafta y se fue por ocho puntos”, expresó una fuente oficial a Infobae para respaldar la postura que encarna el presidente Javier Milei de no moverse del programa económico por el objetivo electoral de 2027. Del otro lado, un sector del ala política no ve con malos ojos adoptar medidas que se traduzcan en alivio para la sociedad y permitan incentivar la actividad.
El mandatario, respaldado por el equipo económico liderado por Luis Caputo, ratifica el rumbo y sostiene que no debe alterarse por razones electorales, lo que lleva a varios funcionarios a resignarse a esa postura. “Si reelegimos, el 2028 va a ser el mejor año económico de la historia”, prometió el Presidente en el marco del Economic Club de Nueva York.
“Más allá de lo que le digan a Javier no le importa. No tiene sentido insistir. Es genuino y no va a intervenir la economía por una elección”, argumentó una fuente del círculo del libertario. “¿Qué tan creíble es alguien que se la pasó diciendo que emitir generaba inflación, ahora, solo por las elecciones, emita?“, coincidió otro funcionario del entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
A esta altura, todos descuentan que insistir en el tema es gastar tiempo y energía. Lo constataron tras los reiterados intentos de la senadora Patricia Bullrich, quien le trasladó -sin éxito- en más de una reunión la necesidad de que la mejora económica impacte más rápido en los bolsillos de la sociedad. Pese a su insistencia, la legisladora no es la única que plantea esa necesidad.
“Hay personas que no llegan a fin de mes. Los Rappi se nos fueron todos. La mora en las familias no decrece, pero no hay conciencia. El Presidente va como con anteojeras y plantea que hay que seguir por el mismo rumbo”, coincidió una fuente del espacio en estricta reserva.
El mantra que repiten en el Ejecutivo para alinearse con la postura del mandatario es que alcanzará con el descenso de la inflación, la estabilidad del dólar, la mejora en el poder adquisitivo y el repunte de determinadas actividades. El debate interno se da en medio del recalentamiento del precio de los alimentos, la caída de la actividad económica y el fuerte repunte del riesgo país.
En paralelo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) registró un incremento de la pobreza y la indigencia respecto del segundo semestre de 2025, y ubicó los indicadores en 32,3% y 7,5%, respectivamente, con aumentos de 4,1 y 1,2 puntos porcentuales.
Asimismo, un muestreo del termómetro social realizado por Management & Fit arrojó que las cuestiones vinculadas con la economía concentran el 71,4% de las principales preocupaciones de los argentinos. Dentro de ese universo, la dificultad para llegar a fin de mes encabeza la lista de respuestas con 24%, seguida por los bajos ingresos (20,4%) y el endeudamiento personal (8,9%).
Pese a los indicadores, en Balcarce 50 ratifican el rumbo económico y se muestran optimistas de cara a las elecciones de 2027. “El camino es este. Milei nunca dijo que iba a ser de rosas, pero el mensaje es que la tarea no terminó. Hasta ahora, cada vez que se hicieron correcciones se las gastaron en la elección. Es la primera vez que no”, argumentó un integrante de la mesa política.

En las filas libertarias confían en que una mejora en la “expectativa del bolsillo” y el descenso de la inflación, que el Ejecutivo estimó en 29% para todo 2026, se traducirán en una mayor percepción del consumo, que aseguran que existe, pero que califican de “dispar”. “¿Por qué cambiar un programa porque un sector pide mayor dinamismo? Sería una especulación electoral y política que Milei no está dispuesto a hacer”, enfatizaron desde el círculo rojo del libertario.
La negativa de Milei a alterar el programa económico por razones electorales obliga al oficialismo a trasladar la discusión al terreno político, donde deberá contrarrestar el “amesetamiento” en materia económica y diseñar una estrategia para seducir a propios y ajenos en los próximos comicios. Agotado el argumento contra la casta política, el asesor presidencial, Santiago Caputo, deberá sentarse a cranear una nueva línea que haga que la sociedad renueve el contrato con el libertario por otros cuatro años.
Aún sin los acuerdos electorales definidos ni avances concretos en la reforma electoral, el oficialismo se juega de lleno a explicar que el “esfuerzo” hecho hasta el momento debe valer la pena y presenta la reelección como la culminación de ese objetivo. Además, agita el “riesgo kuka” ante un potencial retorno del peronismo al poder y se juegan a polarizar con Axel Kicillof. “No podemos negar la posibilidad de que vuelvan los cavernícolas”, deslizó Milei en una de las entrevistas que brindó en Estados Unidos, al tiempo que llamó “enano soviético” al gobernador bonaerense.
El reto alcanza también a la mesa política, que esta semana debió repasar las reglas de funcionamiento interno a raíz de la presentación del Presupuesto 2027. Sin Santiago ni Luis Caputo presentes, los apuntados por Patricia Bullrich por la incorporación del ajuste en discapacidad contemplado en la hoja de gastos, los integrantes le solicitaron a la senadora que plantee sus reclamos de manera interna.

“Hay dos formas de plantear las cosas: una la de Martín Menem, que estaba disgustado, pero lo zanjó internamente. La otra a lo Patricia, pero es una decisión suya”, le facturaron a la legisladora, que lejos de achicarse, rechazó la posibilidad de enterarse de algunos temas a través de los medios de comunicación.
Electrón libre por su peso específico, Bullrich mantiene buena sintonía con el asesor presidencial, que se ubica físicamente a su lado en los encuentros del reducido círculo, y con el que coincide -casi sin querer- en más de un debate interno. No obstante, fue blanco de los señalamientos, junto a Luis Caputo, por no haber alertado sobre el tema en la reunión previa a la presentación de la “ley de leyes”.
Las lecturas al respecto son disimiles. “Se llevan bien, pero no diría que hay alianza”, aclararon desde el entorno de la senadora, donde insisten en que es ajena a la interna. “Patricia juega con todos y no juega con nadie. Es la historia de su vida. Un animal político necesario”, la definió un funcionario. “Patricia es Patricia y siempre lo será, pero a veces tiran juntos”, aportó un ministro.
Del otro lado aparece el ala karinista, integrada por Martín y Lule Menem, referentes de la vieja guardia, y las incorporaciones más recientes: el jefe de Gabinete, Diego Santilli -que también tiende puentes con Caputo, con 2027 en mente-; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; y el secretario de Comunicación, Fabián Fernández.

Al respecto, un integrante de la mesa argumentó que cada cual cumple su rol: mientras Bullrich y Martín Menem funcionan como espadas legislativas, Devitt y Lule Menem trabajan para asistirlos. Por su parte, Santilli encarna el debate político con los gobernadores y Karina Milei coordina la instancia colectiva. Con Luis Caputo en la supervisión de los números, Santiago Caputo diseña la estrategia general y Fabián Fernández la comunicacional.
Ese es el esquema que Milei adoptó para evitar inmiscuirse en las cuestiones políticas que no son de su interés y que se reordena en función de las distintas discusiones. “A mí mucho la política no me sienta”, argumentó el mandatario el pasado jueves en una entrevista con Bloomberg. Para eso, delega en la secretaria general de la Presidencia, que en el último tiempo sorprendió con la decisión de levantar el perfil, aunque prometen que hablará solo cuando sea necesario.
La semana que pasó materializó la división de responsabilidades: el Presidente cumplió con agenda internacional en Estados Unidos, escoltado por Luis Caputo, mientras Karina Milei permaneció en el país al frente de las cuestiones domésticas. Esta situación, sumada a la salida precipitada de Belén Agudiez, funcionaria del riñón de la menor de los Milei, despertó lecturas de distanciamiento entre los hermanos que en Balcarce 50 intentan desmentir.
“La relación con Javier es espectacular. Obvio que estoy en contacto”, respondió la secretaria general de la Presidencia ante las cámaras a mitad de semana. “Si hay trascendidos, el tema se instala, pero no es así”, precisó un funcionario de diálogo con dos de los tres vértices del olvidado Triángulo de Hierro.
Sin margen de negociación en el plano económico, la discusión por 2027 será una tarea que deberá asumir la política, que por estos días equilibra la interna, contiene a los propios y conversa con ajenos. Como escribió Augusto Roa Bastos en Vigilia del Almirante, al menos por ahora, el oficialismo, al igual que Colón, pareciera encarar el futuro “de espaldas, a reculones”.
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POLITICA
El plan de Milei para la reelección, las negociaciones secretas por las PASO y la sospecha que inquieta a Patricia Bullrich

Algo cambió en Javier Milei. El Presidente prescindente descendió al fango de la política ordinaria y cotidiana. Todo sea por la reelección. Sin embargo, una nueva pelea por el legado libertario encierra en una encrucijada a Karina Milei, Patricia Bullrich, Martín Menem y Diego Santilli.
Por primera vez, el Presidente, en persona, intervino para ordenar la interna libertaria bonaerense en la última visita a la provincia Buenos Aires: “Che, no jodan, que estén todos invitados”.
La “reelección de Milei” no puede darse el lujo de excluir a nadie. Es más: hay una orden para que ningún candidato a intendente haga campaña hasta febrero próximo. “Hoy la prioridad es la reelección de Milei. Todos adentro. No puede haber heridos”, dicen.
Sin embargo, por las venas abiertas de La Libertad Avanza brotan recelos y semillas de traiciones.
“¿Milei y Bullrich en una PASO? Todo puede ser. Hasta lo más impensado. Literal. Cualquier cosa. Solo tenemos una certeza de nuestro lado. Lo que se deba hacer será dentro de LLA«, dice un bullrichista sobre la versión que anticipamos en TN el domingo último.
Un minuto después, ¿minimiza o ironiza?: “Ahora no tiene un porqué eso. Hacerlo es darle lugar a operaciones basadas en encuestas. Hoy laburamos por el presi y su reelección”. Habla de la imagen a la baja de Milei y en ascenso de Bullrich. También, de la economía que no arranca y de las dudas sobre el futuro de las PASO.
Karina Milei sospecha que Bullrich no quiere suspender las primarias para, llegado el momento, ¿forzar una elección interna con Milei? Pero hasta los gobernadores que recibe Santilli advierten: “De las PASO, nada por ahora”. Buscan primero un pacto electoral para después avalar cambios en el Congreso. Milei llevará a una docena de ellos a París, a la Argentina Week, para intentar convencerlos. También necesita que apoyen el Presupuesto 2027 para garantizar gobernabilidad ante el mercado.
La duda ya no pasa por la suspensión o la eliminación. Hay conversaciones que atraviesan a todo el arco político sobre la posibilidad de impulsar “primarias con variantes”. Por las dudas, en la intimidad Bullrich dice: “No lo escuché”.
“Se hablan de varias opciones. Una sería que el partido que lleve lista única no tenga PASO obligatoria. Otra, que por ejemplo resolvería la interna peronista, es que el candidato ganador a presidente pueda elegir como vice a uno de los que enfrentó en la primaria”, señala un dirigente que participó de las consultas.
La nueva PASO
La gran novedad es que la política está buscando una solución que cambie las reglas del juego. Salir de una trampa recurrente. El internismo que retuerce a la Argentina.
La idea es evitar la experiencia de septiembre de 2025: el peronismo ganó por 14 puntos en PBA, hubo una corrida cambiaria y un posterior triunfo del gobierno en octubre atribuido al “miedo por el riesgo kuka”.
La estrategia de agitar el fantasma del retorno k puede ser un bumerán. Si bien alinea al votante duro anti-K, paraliza a los mercados por puro temor. De ahí que Luis Caputo insista públicamente en que un regreso del peronismo en 2027 es imposible.
El encadenamiento de consecuencias insospechadas con la Argentina asomada al abismo puso a la dirigencia a pensar en alternativas.
Si La Libertad Avanza no va a una primaria porque tiene lista única, la salvaría de exponerse a una debacle ante la performance de una PASO peronista. Milei ya hizo la cuenta delante de los legisladores libertarios: necesita U$S 100.000 millones para frenar cualquier “intento de desestabilización” en 2027.
Los sesos devanados de los dirigentes tuvieron una muestra pública: el miércoles, en La Plata, hubo un asado entre referentes peronistas, libertarios, del PRO y radicales. Todos pensando qué hacer con las PASO. Justo cuando TN reveló que en una sesión de mayo habían enviado al archivo el pedido de la Justicia para saber qué legisladores habían nombrado a los ñoquis del caso “Chocolate” Rigau. El centro cultural El Amor y la Igualdad, en la calle 56 entre 8 y 9, de la ciudad de las diagonales, los albergó como una ofrenda a semejante oblicuidad.
El peronismo necesita las PASO, pero admite que con la primaria no alcanza. “Si Axel Kicillof gana una interna, pierde”, dice un peronista de todos los ismos, para explicar la permanente impotencia del PJ. Los heridos de siempre.
El gobernador bonaerense, en una agenda paralela a la de Milei en Nueva York, mostró una foto con empresarios. Sobresalía el nuevo rubio mediterráneo de José Luis Manzano, que apenas en marzo aplaudía a Milei en primera fila en la Argentina Week neoyorquina en la que Manuel Adorni conoció la desgracia, con una rubia en el avión, como la canción de Los ladrones sueltos.
El exgobernador de San Juan Sergio Uñac, que quiere ser candidato a presidente, pidió al partido que defina reglas para una elección interna. Sergio Massa, que cree que la tercera es la vencida, esperará hasta noviembre para alumbrar una candidatura propia o ¿detrás de Jorge Brito? Cristina Kirchner también aguarda el momento.
La interna libertaria es más silenciosa, pero incuba un dilema explosivo. La sucesión de Milei entra ya en juego en las elecciones de 2027. “Si Santilli gana la Provincia va a querer ser presidente”, advierten sobre el jefe de Gabinete. Pero el predilecto de Karina Milei es Martín Menem. ¿Sebastián Pareja irá como candidato a vice de Santilli o apostará a presidir el bloque de Diputados?
Santilli desborda optimismo ante los empresarios: “La Argentina era un avión con una sola turbina, el campo. Luego sumó la segunda, que es Vaca Muerta, y ahora la tercera, que es la minería. Un avión con tres turbinas llega siempre. O sea, si falla la cosecha, están los otros dos y viceversa”.
La duda siempre está. ¿La candidatura a gobernador de Santilli tiene las tres turbinas (LLA-PRO-UCR)? ¿O fallará alguna? Tampoco los datos del Indec están correspondiendo al paisaje que pinta El Colorado. La teoría del derrape sustituyó a la del derrame, la actividad volvió a caer y crece el riesgo de una recesión, el mercado laboral en retroceso, la mora en las cuotas bate récords y la dinámica de precios sigue postergando la recuperación del bolsillo.
El mileísmo post Milei
¿Adónde desemboca la soberanía de Bullrich? La cena que convocó Karina Milei en un restaurante de sushi en Villa del Parque el miércoles fue elocuente. Hubo piezas de pescado, bolitas de carne y nada de postre. La secretaria general de la Presidencia sentó a Martín Menem a la derecha y a Bullrich en el lateral de la mesa. Por fuera de la cabecera. “Fue un evento social”, suavizó la senadora. Al salir, la cronista de TN Julieta Vismara le preguntó si quería ser presidenta. Bullrich frenó. “No”, dijo y arqueó las cejas. Experta jugadora de Truco.
Bullrich sospecha que está fuera de los planes de los Milei. La candidata a Vice seguramente será una mujer. “La que tiene más chances es Sandra Pettovello. Lo de Victoria Villarruel no puede volver a pasar”, dice un karinista.
Algunos hablan de una versión libertaria del esquema original de los Kirchner para sortear los límites de la reelección: cuatro años de Néstor, cuatro años de Cristina, y volver a empezar. Pero la muerte del expresidente sobrevino con CFK en la Casa Rosada.
¿Puede ser Bullrich el relevo de Milei? La senadora dio señales que molestaron a los hermanos: habló de la necesidad de que reelija el proyecto, de blindar el 56% de 2023 y de que no haya un dedo partidario. El índice es Karina Milei, que con Lule Menem, ya marcó a Martín Menem para un mileísmo post Milei.
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POLITICA
El secretario de Defensa del Reino Unido afirmó que están preparados para defender militarmente las Malvinas ante una acción argentina

El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, afirmó que Londres está preparado para defender militarmente las islas Malvinas ante una eventual acción de Argentina. En declaraciones a The Sun on Sunday, sostuvo que las Fuerzas Armadas británicas cuentan con los medios necesarios para proteger el archipiélago.
Streeting rechazó las reiteradas reivindicaciones de soberanía del presidente Javier Milei y las calificó como una posición sin fundamento. También descartó que Argentina tenga la capacidad de tomar las islas por la fuerza.
Consultado sobre si el Reino Unido podría responder en el plano militar en caso de que Argentina enviara buques de guerra hacia las Malvinas, el ministro respondió de forma afirmativa. “Sí”, dijo al diario británico.
“Esto no es 1982. Los argentinos no tienen la capacidad de tomar las islas Malvinas. Nosotros tenemos la capacidad de defenderlas”, declaró Streeting. Más tarde, insistió en que no prevé un conflicto, aunque remarcó la capacidad defensiva británica.
El funcionario cuestionó los planteos del Gobierno argentino y afirmó que se repiten año tras año. En una de sus declaraciones utilizó un término despectivo para referirse a los argentinos, expresión que se reproduce únicamente por su relevancia informativa.
Londres sostiene que la cuestión quedó resuelta tras la guerra de 1982
El secretario de Defensa señaló que la disputa quedó definida luego de la guerra de las Malvinas de 1982, cuando el Reino Unido recuperó el control del archipiélago tras un conflicto de 74 días. En ese contexto, sostuvo que la población isleña ha expresado su voluntad de mantener el vínculo con Londres.
En el referéndum de 2013, el 99,8 % de los votantes de las islas Malvinas se pronunció a favor de que el territorio continuara bajo administración británica, según los datos citados por The Sun on Sunday.

Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las islas, a las que denomina Malvinas, así como sobre las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El Reino Unido administra el archipiélago y sostiene que la cuestión fue resuelta, mientras que Argentina considera que existe una disputa de soberanía que debe resolverse mediante negociaciones bilaterales.
La explotación petrolera y los anuncios oficiales elevaron la tensión diplomática
Las declaraciones de Streeting se producen después de una escalada política entre Argentina y el Reino Unido durante septiembre. La controversia se intensificó a partir de expresiones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible revisión de la posición de Washington respecto del archipiélago.
El 3 de septiembre, Milei anunció sanciones para las compañías que explotan hidrocarburos en la zona sin autorización argentina, fondos para una base naval en Tierra del Fuego y un proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Las medidas apuntaron, entre otros, al proyecto petrolero Sea Lion, situado a 220 kilómetros al norte de las islas y con planes de iniciar su producción en 2028.

Las autoridades británicas calculan que ese desarrollo podría generar 2.000 millones de dólares en regalías durante 30 años. La explotación es impulsada por un consorcio integrado por Rockhopper Exploration, de capital británico, y Navitas Petroleum, con sede en Israel.
La respuesta británica incluyó el rechazo de las sanciones argentinas y la confirmación de que los cuatro cazas Typhoon Tranche 1 desplegados en el archipiélago serán reemplazados por aeronaves Tranche 2, de mayor capacidad operativa, a fines de noviembre de 2027. El Ministerio de Defensa británico sostuvo que se trata de una rotación prevista con anterioridad a la actual tensión diplomática.
En el plano judicial, una jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, ordenó como medida cautelar que las petroleras señaladas se abstengan de iniciar o continuar las obras necesarias para poner en marcha el proyecto. A la vez, la Cancillería argentina preparaba gestiones ante Estados Unidos para que Washington evalúe una mediación, una posibilidad que requeriría la aceptación de Londres.
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