POLITICA
El Gobierno se mueve sin lograr avances y Karina Milei gana protagonismo para ordenar al partido rumbo a 2027

El Gobierno se mueve. Casi en un intento por contrarrestar el desencuentro tras la Selección contra España en el Mundial 2026, activó una intensa agenda de actividades que incluyó reuniones internas, definiciones legislativas y hasta el contacto con gobernadores. Si bien la actividad política se intensificó, aún no logra traducir ese movimiento en avances concretos.
La dinámica de la semana que pasó desnudó la necesidad del presidente Javier Milei de avanzar con las reformas que diseñó para el segundo tramo de la gestión, donde cobran especial relevancia la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, cuyos cambios presentará por cadena nacional a su regreso del viaje a Perú, previsto para el 28 de julio.
Completan la lista las leyes de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y de Inocencia Fiscal II, un paquete de proyectos económicos que apuesta a complementar el proceso de desregulación. Y, en particular, la reforma electoral, tan necesaria rumbo a 2027, pero que tantos dolores de cabeza le genera al oficialismo.
“Es un Gobierno con la libido puesta en las reformas. El segundo semestre estará marcado por una lógica legislativa, y en ese plano, están primero las reformas y después las fotos, a diferencia de otros”, resumió ante Infobae un integrante de la mesa política.
El pasado martes, la mesa política se reunió para ajustar las clavijas y ordenar las diferencias existentes entre el equipo encargado de impulsar los proyectos en el Congreso. Sinceradas las partes, la senadora Patricia Bullrich limó asperezas con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y acordó la versión número 16 de la letra de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que intentarán discutir el próximo 6 de agosto en el Senado.

Tras tres intentos fallidos, el receso invernal, que culminará la primera semana de agosto, le otorgó margen de tiempo al oficialismo para intentar reunir los apoyos necesarios para convencer a los gobernadores de respaldar el proyecto y empezar a consolidar “el año más reformista de la historia”, que prometió el libertario.
En Casa Rosada atribuyen la nueva dinámica a los efectos de lo que denominan como “el reseteo” del Gabinete, a raíz del desembarco de Diego Santilli al frente de la coordinación de los ministerios y la designación de Adrián Ravier en la Vocería y de Fabián Fernández en la Secretaría de Comunicación.
En ese escenario, aún detectan resabios de la quietud derivada del caso Adorni, que sumergió a la administración libertaria en un período de inacción, pero prometen acelerar la dinámica de cara a los próximos días. “Venimos de una parálisis de la gestión, pero tenemos una agenda ambiciosa de reformas con el Presidente a la cabeza. A eso se le suma las definiciones político electorales que se vienen y el desafío de amalgamar los intereses del partido con la política de cara a los aliados”, prometió una fuente del campamento karinista.
Hasta ahora, el oficialismo tiene pendiente el tratamiento final de los proyectos con media sanción de Zonas Frías, Super RIGI y la Ley de Hojarasca; el debate por la reforma electoral; y la discusión de nuevos proyectos, como Inocencia Fiscal II y los cambios en la Ley de Salud Mental, además de la postergada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. A eso se suman la propuesta final para modificar la Carta Orgánica del Banco Central y algunos pliegos judiciales pendientes.
“Algunos proyectos habían quedado trabados en Senado por el tema de Manuel (Adorni), en principio, y producto de algunos viajes de los aliados en la última sesión, pero creemos que en el arranque post receso retomamos la dinámica más fluida”, argumentó un alfil legislativo ante Infobae.

Con la salida de Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, los cambios en el equipo de Gobierno permitieron oxigenar la dinámica y le imprimieron una dimensión política que la administración libertaria tanto había denostado durante la primera etapa de la gestión. “Retomamos la actividad de gestión y la conversación política a diferencia del equipo anterior que mantenía una mirada más técnica”, sintetizó una fuente de Casa Rosada.
Tras la renuncia de su ladero, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ganó centralidad en la gestión cotidiana en permanente coordinación con el presidente Javier Milei, que prefiere pasar sus jornadas en la quinta de Olivos. “Karina abre y cierra Casa Rosada”, exageró una vez el mandatario para graficar la tarea de la funcionaria.
El pasado miércoles, activa y secundada por Santilli y un nutrido grupo de legisladores santafesinos de La Libertad Avanza, entre los que estaba la karinista Romina Diez, encabezó la firma del traspaso de obras con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, uno de los aliados más difíciles de encuadrar, cuyo vínculo parece haber repuntado en las últimas semanas.
En Balcarce 50 desmienten que Karina Milei haya tomado la decisión política de levantar el perfil, pese a que por primera vez se distribuyó un material audiovisual en el que se la ve en el centro de escena, y atribuyen su presencia en las actividades de gestión a su rol interno. “Estamos creciendo. No es que ella levante el perfil, es que es la que decide políticamente todos los movimientos”, sintetizó un miembro del reducido círculo que rodea al mandatario.

A la activa participación de Karina Milei, quien hasta entonces se movía por las sombras, y que encontró voz pública en Fabián Fernández, se sumó el impulso del “Día de la Unidad”, una idea que algunos le adjudican al cineasta Santiago Oria, aunque él la desmiente, y que busca bajar un mensaje ordenador a la interna de cara a la pelea por la reelección de Milei en 2027.
Como continuidad de un mensaje en X que la titular de La Libertad Avanza publicó en 2025, en el que habilitó acuerdos con sectores aliados para las elecciones legislativas bonaerenses, el oficialismo apuesta a ordenar a propios y socios de cara al objetivo de retener el poder por otros cuatro años.
“Bajó línea el Presidente del partido y marcó valores, disciplina, lealtad, unidad y que tenemos que apuntar todos para el mismo lado. Quedó marcado ese día: es una bajada de línea y un mensaje para que se dejen de joder los rebeldes”, afirmó un alfil violeta. “Acá el único que puede ganar y seguir teniendo éxitos es Javier Milei. Todos deberíamos encolumnarnos detrás suyo”, coincidieron desde Casa Rosada.
No obstante, hay quienes detectan un cálculo político detrás de la exposición de la secretaria general de la Presidencia, que -según precisan- busca mostrarse como conductora para atribuirse la iniciativa de eventuales acuerdos amplios con gobernadores de cara a 2027. Una idea que abrió debates internos en el espacio en las elecciones legislativas de 2025.
Lo cierto es que Javier Milei resolvió que, al menos, el período electoral será con todos adentro. Bajo esa premisa es que Karina Milei se esfuerza en retomar el vínculo con Patricia Bullrich, a quien, sostienen desde su entorno, respeta políticamente, aunque el vínculo se resintió a raíz del caso Adorni, y también con el asesor presidencial Santiago Caputo, al que le reconoce la capacidad de “decodificar la narrativa libertaria”.
El tiempo dirá cuánto durarán los esfuerzos por sostener una unidad todavía frágil, aunque el verdadero desafío será convertir el movimiento en resultados: si el Gobierno logra anotarse los hitos legislativos que busca y relanzar la gestión, podrá convertir ese proceso en su principal campaña rumbo a 2027. Pero, como advirtió Borges, el porvenir es tan irrevocable como el rígido ayer.
POLITICA
La Casa Rosada cuestiona el dictamen de la ley de Discapacidad y presiona para introducir cambios

Las tensiones internas por Discapacidad volvieron a aparecer en el Gobierno después de que La Libertad Avanza avanzara en Diputados con un dictamen que no fue convalidado por Economía, Salud ni Legal y Técnica. La Casa Rosada abrió ahora una negociación interna para intentar acercar posiciones antes de que el proyecto llegue al recinto.
“Avanzaron solos”, sostiene un funcionario cercano al equipo económico sobre la conducción parlamentaria. En ese sector aseguran que el Ministerio de Economía no aprobó el texto que terminó firmándose y que tampoco recibió el aval de las otras dos áreas que intervienen en la definición jurídica y sanitaria de la iniciativa.
Cerca de Karina Milei reconocen el problema y aseguran que están negociando con Economía para conseguir su respaldo. “Por ahora están en que lo vetan si sale así. Vamos a arreglar igual, pero a Javier y a Toto no les gustó”, explican en el oficialismo. La definición todavía no está cerrada.
El conflicto vuelve a exponer los problemas de coordinación que el Gobierno ya había reconocido en la discusión por Discapacidad. En la Casa Rosada admiten que el texto parlamentario avanzó sin un acuerdo previo de todas las áreas y que ahora buscan evitar que la diferencia vuelva a convertirse en una disputa pública.
La posición de Javier Milei, según funcionarios que conocen su postura, sigue más cerca de los cambios que el Ejecutivo incluyó originalmente en el Presupuesto 2027. Ese capítulo planteó modificaciones en el esquema de prestaciones y pensiones que luego generaron cuestionamientos de los aliados y obligaron al oficialismo a reabrir la negociación.
El nuevo dictamen tomó otra dirección. La Libertad Avanza consiguió 42 firmas frente a 36 del despacho opositor en el plenario de Discapacidad y Presupuesto, con apoyo del PRO, la UCR y bloques provinciales. Eso le permitirá al texto oficialista ser considerado primero cuando el tema llegue al recinto.
La iniciativa propone reemplazar la emergencia por un régimen permanente y mantiene varios puntos reclamados por los aliados: pensiones no contributivas, cobertura médica, compatibilidad con determinados ingresos laborales, universalidad del nomenclador, actualización de aranceles y un cronograma para pagar compensaciones adeudadas a prestadores.
POLITICA
Brasil, Estados Unidos e Israel: las tres elecciones que pondrán a prueba la estrategia geopolítica de Milei

En menos de un mes habrá elecciones en Brasil, Israel y Estados Unidos. Con matices, diferencias e intereses contrapuestos, el resultado de estos procesos impctarán de lleno en la política exterior del gobierno libertario. Javier Milei ratificó la semana pasada, en el marco de la Asamblea General de la ONU, su estrategia geopolítica y reinvindicó su cecanía con Donald Trump y Benjamin Netanyahu.
El Presidente no escatimó elogios. “Agradezco la oportunidad que me han brindado de formar parte de su círculo de amigos y socios”, afirmó durante una entrevista con Bloomberg en el Economic Club de Nueva York. Y los definió como “los dos grandes héroes de la humanidad en este momento”.
En Brasil la situación es más compleja.
El próximo 4 de octubre se celebrará la primera vuelta presidencial y, salvo una sorpresa, habrá segunda vuelta el 25 de octubre. El escenario que proyectan todas las encuestadoras es un duelo con final abierto entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flavio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, inhabilitado para presentarse tras su condena penal.
Los números más recientes —AtlasIntel/Bloomberg del 17 de septiembre, con 5.018 encuestados y margen de error de un punto porcentual— muestran al senador con 47,2% frente al 46,8% de Lula en un escenario de balotaje: empate técnico perfecto. En primera vuelta, el presidente retiene la delantera con 44,1% contra 41,7% del opositor.
Para la Argentina, el resultado brasileño tiene una carga adicional que va más allá de la ideología. Brasil es el principal socio comercial del país: el intercambio bilateral supera los 20.000 millones de dólares anuales y ningún otro mercado concentra tanto volumen de exportaciones argentinas. Sin embargo, la relación entre Milei y Lula da Silva atraviesa su peor momento, con un vínculo diplomático degradado a nivel de encargado de negocios.
El presidente argentino participó de un acto de proclamación de Flavio Bolsonaro como candidato opositor, cuestionó públicamente al mandatario brasileño y criticó al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, lo que motivó una respuesta institucional del gobierno de Brasilia: el retiro de los embajadores. Los jefes de las misiones, Julio Bitelli, por el gobierno de Lula, y Daniel Raimondi, por el gobierno de Milei, volvieron a sus respectivos países por tiempo indeterminado.
Elsa Llenderrozas, directora del Comité de Estudios de Asuntos Latinoamericanos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), describió el proceso electoral como “muy importante por varias razones”. Consultada por Infobae, señaló que una victoria de Bolsonaro “puede facilitar que se normalicen las relaciones con Argentina”, mientras que la continuidad de Lula “haría más costoso el diálogo diplomático, aunque no imposible”.
Llenderrozas también adviertió sobre el rol de Washington en la ecuación: “Estados Unidos está presionando a Brasil con sanciones políticas, aranceles unilaterales y coacciones de todo tipo”. Según su análisis, esa presión empuja al gobierno de Lula hacia China, mientras que un eventual presidente Flavio Bolsonaro “tendrá posibilidad de recomponer más rápido la relación con Trump, aunque su vínculo con Xi también será pragmático y evitará los errores iniciales que cometió su padre en el gobierno”.
Según la analista, Milei se enfrenta a una paradoja, porque “una victoria de Bolsonaro puede desplazar a Milei como aliado privilegiado de Trump en la región”. “Esa es la trampa en la que se encuentra el presidente argentino: apoyar a un candidato que puede desplazarlo de lo que considera su lugar de privilegio”, afirmó.
Por último, Llenderrozas puso el foco en una dimensión institucional. “Estas elecciones son importantes para medir la resiliencia democrática en Brasil. El temor es la reacción de un candidato como Bolsonaro, si pierde por una diferencia menor a un dígito, teniendo en cuenta lo que sucedió con la derrota de su padre y el ataque a las instituciones de gobierno”, indicó.

Israel: la primera elección tras el ataque de Hamás del 7 de octubre
El 27 de octubre, Israel celebrará las primeras elecciones desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Se pondrán en juego los 120 escaños del Knéset —el parlamento israelí— para conformar el nuevo gobierno.
Las encuestas posicionan como favorito al partido Yashar, liderado por el ex jefe del Estado Mayor del Ejército Gadi Eisenkot, con proyecciones de entre 23 y 25 escaños. El Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu aparece segundo, con alrededor de 20 escaños. La alianza Beyachad, que agrupa al ex premier Naftali Bennett con Yair Lapid de Yesh Atid, sumaría entre 12 y 16 escaños. Ningún bloque tiene asegurada la mayoría de 61 escaños necesaria para gobernar, lo que abre la puerta a negociaciones complejas tras el cierre de las urnas.
La elección tiene una resonancia particular en Argentina, que alberga la comunidad judía más grande de América Latina y la quinta del mundo. Para Milei, el resultado también importa en clave diplomática: el presidente anunció el traslado de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén y abrió vuelos directos entre ambos países.

Alejandro Melincovsky, director para Países de Habla Hispana de la Organización Sionista Mundial y ex representante para Argentina del Foro de Familias de Secuestrados y Desaparecidos, advirtió a Infobae que las encuestas en Israel deben leerse con más cautela que en otros países, dado que el voto no es obligatorio. “Mucho tiene que ver cómo se levanta alguien a la mañana, no solo a quién va a votar, sino si toma la decisión de salir a votar o no. Eso puede cambiar mucho”, señaló. Como ejemplo histórico, citó las elecciones de 1996, cuando la abstención masiva de la población árabe israelí le dio el triunfo a Netanyahu sobre Shimon Peres.
Sobre la formación de gobierno, describió tres escenarios posibles: que Netanyahu logre armar una coalición de 61 escaños, que la oposición lo logre con apoyo de partidos árabes, o que no se llegue a ningún acuerdo y el país deba convocar a nuevas elecciones. El sistema otorga 90 días para intentar conformar gobierno, con posibilidad de prórroga. Un elemento clave en ese proceso es el umbral electoral del 3,25%, que obliga a los partidos pequeños a fusionarse o arriesgarse a que sus votos “vayan a la basura” y redistribuyan entre los que sí ingresan al Knéset.
En cuanto al impacto sobre Argentina, Melincovsky sostuvo que existe consenso entre los principales candidatos —incluida la oposición— sobre mantener el vínculo con Buenos Aires. Y recordó cuando Milei visitó Israel se reunió también con Lapid, jefe de la oposición, quien “elogió el posicionamiento internacional de Argentina” y anticipó que continuaría en la misma línea.
“No importa quién llegue a ganar las elecciones: el que sea va a seguir alineándose con Argentina mientras tenga un gobierno afín”, afirmó. Y agregó que esa alineación trasciende al actual gobierno.

Los demócratas van por el Congreso
Por otro lado, el 3 de noviembre se harán en Estados Unidos las elecciones de medio término, en las que se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes (435 bancas) y 35 escaños del Senado. Las últimas encuestas favorecen a los demócratas en la batalla por la Cámara Baja, mientras que en el Senado la disputa es más pareja: Texas, Michigan, Georgia y Florida concentran los cruces más reñidos, con diferencias dentro del margen de error.
El resultado tiene consecuencia directa para la Casa Rosada. Jorge Arguello, exembajador argentino en Estados Unidos, advirtió a Infobae que “lo que ocurra en noviembre no será para la Argentina solamente un dato de la política interna norteamericana”. Para el diplomático, el gobierno de Milei “ha hecho de su vínculo con la administración Trump el eje central de su política exterior”, lo que convierte cualquier modificación del equilibrio en el Congreso en un factor de impacto directo sobre Buenos Aires.
Arguello puso el foco en lo que define como un problema de “timing”: el giro latinoamericano de Washington podría estar produciéndose justo cuando el escenario político interno podría modificarse. “Si así fuera, podría aparecer una suerte de descalce entre el ciclo político regional y el norteamericano”, señaló.
“La relación estratégica de la Argentina con Estados Unidos debería construirse con el país en su conjunto y con una perspectiva que trascienda una administración determinada”, plantéo, y añadió que Argentina necesita “multiplicar sus vínculos, diversificar sus relaciones y ampliar sus márgenes de acción, no reducirlos”.
Benjamin Gedan, investigador del Centro Stimson, planteó a este medio otra dimensión de análisis. Advirtió que si los demócratas conquistan al menos una cámara, la relación entre Milei y Trump quedará “bajo la lupa”, incluido el rescate financiero que Washington extendió a Buenos Aires. “Milei se juega todo a una sola carta y, de repente, la relación entre Estados Unidos y Argentina se ha convertido en un tema partidario en Washington, algo que no suele ocurrir”, remarcó.
Más allá de la asistencia de USD 20.000 millones que instrumentó el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, a fines de 2025, antes de las elecciones legislativas, para contener la fragilidad de las reservas del Banco Central, la volatilidad cambiaria y la presión sobre los mercados financieros, esta semana se aunció el corredor Andes-Atlántico, un acuerdo que prevé inversiones de hasta USD 7.000 millones para 2027 en obras de energía, minería, transporte y telecomunicaciones.
2027 será, precisamente, el momento de Milei para competir por su reelección. En Nueva York ratificó la red internacional para sostener su figura y su gobierno. A los inversores les dejó un mensaje: “Todos los actores económicos del mundo libre saben que si nuestro gobierno es reelecto en 2027, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina”. El nuevo mapa geopolítico que emerja de este proceso de elecciones moldeará las condiciones externas en las que Argentina deberá transitar su propio año electoral.
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POLITICA
Jorge Macri celebró el fallo que revocó la decisión de la jueza De Marinis: “Si quieren legislar, vayan al Congreso”

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró la decisión de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de la Ciudad que revocó el fallo de la jueza Laura Beatriz De Marinis, quien había declarado inconstitucional la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil y sobreseído a un adolescente de 14 años.
“Un necesario freno al garantismo judicial. La ley está para cumplirse. Si quieren legislar, vayan al Congreso”, publicó Jorge Macri en sus redes sociales después de que se conociera la resolución del tribunal de alzada.
La Cámara no solo dejó sin efecto la decisión de la magistrada, sino que también dispuso apartarla del expediente. De esta manera, el caso deberá continuar con otro juez, que podrá investigar al adolescente de 14 años por la tentativa de robo.
El nuevo Régimen Penal Juvenil, establecido por la Ley 27.801, fijó en 14 años la edad mínima de responsabilidad penal y comenzó a regir el 5 de septiembre.
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