DEPORTE
El hilo invisible que une las historias de Michael Jordan, Diego Maradona y Lionel Messi: “Te quiero conocer, maestro”

La genialidad llama a la genialidad. Hay un hilo invisible que conecta al talento, sus dueños se reconocen a kilómetros de distancia, como si fueran del mismo linaje. No importa la disciplina o el área donde el brillo encandila. Por eso, no resulta extraño que exista un hilo invisible que une las historias de Michael Jordan, Diego Maradona y Lionel Messi.
Su Majestad edificó su leyenda con la pelota naranja en la NBA. Homenajeó a su padre con su incursión en el béisbol tras su muerte, hoy su equipo 23XI Racing descolla en el NASCAR, pero logró desafiar las leyes de la gravedad en el básquet, con los seis anillos que cosechó con los míticos Chicago Bulls y también en el Dream Team de la selección de Estados Unidos.
Maradona y Messi son de otro palo. De la número 5, más allá de que Pelusa ha sabido manejar con la misma habilidad un limón o un bollo de papel, o la Pulga la ha aprendido a llevar atada al botín con una velocidad supersónica. No obstante, expresaron varias veces su admiración por el astro nacido en Carolina del Norte.
Diego era apenas tres años mayor que MJ. Fueron contemporáneos en la gloria. Sin embargo, nunca estuvieron cara a cara. Y terminó siendo una de las cuentas pendientes de Pelusa, adorador de los deportistas de alto vuelo.
Los guiños de Maradona resultaron múltiples a lo largo de su historia. Uno muy recordado se dio en La Pampa, durante la puesta a punto del capitán albiceleste para el Mundial de Estados Unidos de 1994. En aquella preparación guiado por Fernando Signorini, y con muy pocos acompañantes, como su papá Chitoro y su asistente Chicharra Pérez, solía entrenarse con un atuendo muy especial. “Cada tanto usaba una camiseta de Michael Jordan, del Dream Team, y entonces decía: ‘¡Sáquenme fotos con esta, sáquenme fotos con esta, así me ve Jordan’”, supo contar en una entrevista sobre aquella casaca del conjunto norteamericano que arrasó en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Esa conexión volvió a quedar en evidencia en la recordada entrevista del Líbero versus, en TyC Sports. “Soy fanático de Jordan”, subrayó entonces, y añadió que deseaba tomar contacto con él y con el golfista Tiger Woods. “Aunque sean americanos, ellos no tienen la culpa”, bromeó. Si hasta llegó a proponer al símbolo de los Bulls como candidato a presidente de los Estados Unidos. “Le daría un toque deportivo”, argumentó.
El doping ante Nigeria en la Copa del Mundo, el doloroso episodio del “me cortaron las piernas”, le cerró las puertas de Estados Unidos y de un anhelado encuentro con Jordan a domicilio. Pero no dejó de tender puentes con el correr de los calendarios. Como en octubre de 2017, cuando lanzó una nueva paloma mensajera vía posteo en Instagram, desde Emiratos Árabes, donde trabajaba como entrenador del Fujairah FC.
“Te quiero conocer, maestro”, escribió, junto a una imagen de MJ. “I want to meet you, master”, agregó en inglés, con el anzuelo en el idioma de Jordan. Pero el crossover de leyendas no se concretó.
Sin embargo, la leyenda cuenta que supo acortar la distancia entre Estados Unidos y Argentina mediante un obsequio. Una tarde estacionó un camión en la puerta de la casa de la familia Maradona en la calle Cantilo, corazón del barrio de Devoto. Los empleados bajaron una estructura de más de tres metros desarmada con una carta a modo de dedicatoria: “Para mi gran amigo Diego”. Los testigos aseguran que estaba firmada por el mismísimo Jordan.
“El aro llega en una camioneta del correo. Cuando entran a bajar pedazos, pregunté: ‘¿Qué traen?’. Y ahí don Diego me dijo: ‘Este es el aro que le regaló Jordan, lo mandó diciendo que era para su gran amigo Diego Maradona’. Vino una persona, un herrero, lo armó y quedó en la casa para siempre”, le supo confirmar a este medio Claudio Langelotti, el Vigi, guardián de la propiedad durante más de 30 años.
Consultado por Infobae, otro miembro de la familia certificó la historia de que quien envió el aro, con el logo de la NBA, había sido Su Majestad. Y que lo hizo luego de su segundo retiro en los Chicago Bulls, tras lograr el sexto anillo de campeón (luego, ya en el siglo XXI, tuvo dos temporadas bonus en los Washington Wizards). “Primero el aro estuvo al lado de la palmera, en el fondo del parque de la casa. Después, más acá, junto a la pileta. Jugaban bastante. A Diego le gustaban todos los juegos. El último que compró, me acuerdo, fue el sapo. La mesa de ping pong… Con el básquet tenía una calidad… Decía ‘la tiro así’, y pum, la embocaba…”, evoca Langelotti. “Todo lo que hacía, lo hacía bien”, certifica la facilidad del ídolo para destacarse en todas las disciplinas.
Hay un video que ratifica que Pelusa podría haber sido un escurridizo base. Corresponde a un encuentro entre el equipo de fútbol y el de básquet del Napoli, en 1988. El amistoso se llevó a cabo en el Palazzetto Mario Argento y regaló varias fintas de alta calidad de Maradona, que podía encantar cualquier pelota, sin importar el tamaño.
Cuando Messi nació, Jordan llevaba casi un año en la NBA. Aunque sus registros en vivo fueron menores que los de Maradona, dicho quedó: la genialidad llama a la genialidad. No por nada, por continuidad en la cima de la élite y mentalidad, especialistas y celebridades del deporte los han comparado.
En 2020, Gary Lineker, goleador del Mundial de México 86 -en el que sufrió al mejor Diego- y actualmente analista, trazó el paralelismo. «Jordan tiene una personalidad muy diferente y es mucho más abierto, pero se puede describir a Messi en el mismo sentido, como un ícono cuyo impacto y habilidad trasciende nuestro propio deporte”, destacó en diálogo con la prensa ingresa.
“No tiene que gustarte el básquet para apreciar a Jordan, igual que no tienes que ser fanático del fútbol para disfrutar viendo a Messi. Como Jordan, Messi es el mejor de todos los tiempos en haber jugado a este deporte“, completó su concepto.
En una entrevista con Juan Pablo Varsky, el capitán de la selección argentina, un verdadero imán para otras glorias del deporte que lo buscan permanentemente para una foto, cambió de rol.
“Me parece a nivel deportivo lo más groso que hay. Y después de haber visto su serie y de haber conocido un poco más lo que fue él, eso me acercó mucho más. Es una lástima que no haya podido vivir esa época en vivo, me hubiese encantado. No sé mucho de básquet tampoco ni soy muy seguidor, pero fue algo diferente en todos los deportes. Tengo una admiración muy grande, me pidieron tantas fotos, ¿por qué yo no puedo tener una con él? Sería algo lindo“, comentó el punta del Inter Miami en aquella nota.
Hoy residen en el mismo país, aunque todavía no se han cruzado. El delantero tiene contrato con Las Garzas hasta 2028, por lo que no faltará oportunidad, más allá de que Su Majestad no se mostró cercano al mundo del fútbol a lo largo de su vida.
En septiembre de 2024, por caso, presenció en el estadio el triunfo del Mónaco por 2 a 1 ante el Barcelona, por la Champions League de aquel año. Fue durante sus vacaciones en el Principado, junto a su pareja, Yvette Prieto. También en una de sus excursiones en el verano europeo se sacó una foto con Cristiano Ronaldo en la Riviera francesa. “Hemos hecho historia”, rubricó el portugués en sus redes, en tal vez el único botín que posee y todavía no consiguió Messi.

Hace diez años, MJ también se reunió con Neymar, quien usó los botines con el logo Jumpman y el icónico número 23. El PSG también lleva la imagen de Air Jordan en su camiseta: el acuerdo está a punto de ser renovado hasta 2037. Mal no le fue: los dirigidos por Luis Enrique ganaron las últimas dos Champions.
En las temporadas 2021-2022 y 2022-2023, Messi jugó en el París Saint Germain. Allí obtuvo tres títulos oficiales (incluyendo dos Ligue 1) y llevó a la sombra del vuelo de Jordan en el pecho. Solo falta que las dos potencias se saluden, con un apretón de manos, o una palmada en la espalda. Como Maradona no pudo, como el mundo del deporte lo merece.
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DEPORTE
Neymar desvela sus planes para su retirada: ‘Obviamente, cuando me retire, voy a pasar un año sin hacer un carajo. Tocándome las pelotas. Si no tengo ganas de hacer un carajo, no hago nada’

La retirada de Neymar está cada vez más cerca. El astro brasileño ya puso fin a su carrera en la selección tras el Mundial de 2026 y su contrato con el Santos, club en el que inició su carrera, dio el salto al Barça y al que regresó tras su etapa en el Al Hilal, termina a finales de diciembre.
Uno de los escenarios que se dibujan sobre su futuro, a sus 34 años, es la retirada. Y aunque no hay confirmación de que vaya a colgar las botas al terminar su vinculación con el club brasileño, sí que es cierto que el exjugador del Barça y del PSG ya piensa en qué hará cuando deje de estar ligado al deporte de élite. Después de tantos años compitiendo al máximo nivel, el brasileño empieza a plantearse cómo será su vida cuando el fútbol deje de ocupar el centro de su día a día.
Neymar, jugador del Santos / EFE
En una entrevista con ‘Varanada Gourmet’, Neymar se sinceró sobre varios aspectos de su vida. Aunque le apasiona jugar al fútbol, reconoce que no disfruta tanto viéndolo por televisión. En Barcelona, de hecho, en la televisión había fútbol durante todo el día. «No, no me gusta. El baloncesto sí me gusta, pero también solo de vez en cuando», reconoció. «Me pongo de mal humor viéndolo», añadió.
«Cuando lo decía en las entrevistas o a mis amigos, nadie me creía. Amo el fútbol, pero amo jugarlo. Sentarme en el sofá, encender la tele y ver un partido… no puedo. Cuando los chicos vivían conmigo en París y Barcelona, los sábados y domingos solo había fútbol en la televisión. Me ponía furioso, ni siquiera me quedaba en el salón. Desde las 11 de la mañana hasta las 6 de la tarde viendo fútbol… ¡No lo soporto!», detalló.

Neymar y Messi, durante un partido con el Barça / JAVI FERRANDIZ / SPORT
Neymar también habló de la vida con sus hijos y de sus planes de futuro cuando ya no esté ligado al fútbol. El brasileño explicó que, pese a su ajetreada rutina, intenta reservar tiempo para los más pequeños y disfrutar de actividades con ellos. «Mi vida es muy ajetreada; hago fisioterapia, entreno… Tengo momentos específicos con los niños e intento hacer lo que a ellos les gusta. A mi hija le encanta Shrek, también El Grinch; los veo con ella», señaló.
El delantero prefiere dedicar parte de su tiempo libre a otros contenidos, como documentales o series. Una faceta más familiar y alejada de la presión competitiva que podría cobrar todavía más protagonismo cuando decida poner punto final a su carrera profesional.
Y sobre su retirada, tiene muy claro que se lo tomará con calma. Neymar no parece tener intención de llenar inmediatamente su agenda con nuevos compromisos ni de mantener el ritmo de vida que ha llevado durante tantos años como futbolista de élite. «Obviamente, cuando me retire, voy a pasar un año sin hacer un carajo. Tocándome las pelotas. Voy a hacer esto: si hoy tengo ganas de jugar al fútbol, juego al fútbol. Si hoy no tengo ganas de hacer un carajo, no hago nada», afirmó.
De esta manera, el brasileño deja entrever cómo se imagina su vida después del fútbol. Un periodo de descanso, sin obligaciones y con libertad para decidir qué hacer en cada momento. P
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DEPORTE
La divertida escena de Franco Colapinto con unos alfajores y su reacción en el circuito de Austin

Franco Colapinto recibió alfajores argentinos en Austin
Franco Colapinto recibió alfajores argentinos desde las tribunas del circuito de Austin antes de que comenzara la actividad del Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1. El piloto de Alpine protagonizó una de las escenas más comentadas del media day, cuando un grupo de fanáticos organizó una forma particular de entregarle el regalo a través del alambrado que separaba al público de la pista.
Los seguidores arrojaron la caja por encima de la red mientras el argentino esperaba con los brazos abiertos. Colapinto saltó para atraparla, aunque el paquete se le resbaló de las manos y cayó al suelo. El piloto estuvo cerca de perder el equilibrio, pero tomó rápidamente los alfajores ante la mirada del personal de la escudería, que registró el momento.
El gesto resumió el vínculo del argentino con los hinchas que viajaron para alentarlo en Austin. Tras recuperar la caja, el joven abrazó levemente el obsequio y agradeció a la persona que se lo había enviado. Desde las tribunas, los presentes respondieron con el cántico: “Olé, olé, olé, Franco, Franco”. Antes de irse, saludó al grupo y se subió a una bicicleta para continuar su recorrido.
La escena con los alfajores tuvo un antecedente durante la previa al Gran Premio de Las Vegas del año pasado. En aquella oportunidad, Colapinto recorrió distintos sectores del equipo y ofreció el postre argentino a mecánicos, técnicos y directivos de Alpine. Los integrantes de la estructura aceptaron probarlos y compartieron sus opiniones.
Entre quienes probaron los alfajores estuvo Steve Nielsen, director deportivo de Alpine, que eligió uno de dulce de leche. El episodio reforzó una costumbre que el piloto mantiene durante sus compromisos internacionales: conservar cerca algunos productos típicos de Argentina. El mate también forma parte de esa rutina mientras afronta la exigencia del calendario de la Fórmula 1.
El regreso de Colapinto a la competencia después de dos semanas sin actividad incluyó otra situación que llamó la atención en el paddock de Austin. El piloto recorrió los primeros metros del trazado con una moto Yamaha de MotoGP decorada con los colores de Prima Pramac, equipo que mantiene una alianza con Alpine. La moto pasó por la zona de los hospitality, uno de los sectores con mayor circulación de público durante el fin de semana.

La organización informó que el vehículo estaba “en punto muerto”, aunque permitió que el argentino acelerara el motor y llevara el sonido del MotoGP al ambiente de la Fórmula 1. En la previa de su actividad en el circuito, Franco Colapinto también cambió el volante por las riendas durante una visita a un rancho de Austin. El piloto bonaerense montó a caballo y compartió su entusiasmo en un video desde el predio: “Hola a todos. Estamos acá en Austin, Texas, en un rancho muy lindo. Otra vez viviendo una gran experiencia, montando a caballo por primera vez acá en Austin. Estoy muy entusiasmado”.
Colapinto volverá a tener actividad después de abandonar la Sprint y la carrera principal de Singapur por fallas técnicas en su A526. Tras una serie de resultados adversos con Alpine, buscará recuperar su nivel en el circuito donde consiguió puntos con Williams en 2024. El fin de semana de competencia comenzará este viernes con las sesiones de entrenamientos libres, continuará el sábado con la clasificación y culminará el domingo con la carrera, sin formato sprint en esta oportunidad, que está programada para las 17:00.
DEPORTE
Kevin Castaño: de refuerzo récord de River Plate a enfrentar a Boca Juniors en la final de la Copa Sudamericana

Atlético Mineiro. Foto: EFE
Tras conseguir una épica remontada en el Maracaná, Boca Juniors se clasificó a la final de la Copa Sudamericana, donde enfrentará en Barranquilla a Atlético Mineiro, club que tiene entre sus filas a un futbolista que meses atrás se convirtió en la segunda compra más cara de River Plate antes de la llegada de Thiago Almada y Ángel Correa: Kevin Castaño.
Allá por los inicios del 2025, River Plate estaba buscando un reemplazante para Enzo Pérez y se fijó en el mediocampista colombiano Kevin Castaño, quien tras una gran campaña en Cruz Azul fue transferido a Krasnodar de Rusia por 7 millones de dólares por el 70% del pase. Es por ello que, para quedarse con el futbolista que debutó en Águilas Doradas, el Millonario tuvo que desembolsar una suma cercana a los 14 millones de dólares.
Castaño llegó con mucha presión a River Plate, puesto que se convirtió en la segunda compra más cara del club y se esperaba mucho de él, sin embargo, el mediocampista colombiano nunca pudo consolidarse como pieza importante en los 45 partidos que disputó con la camiseta del Millonario.
Tras no ser pieza clave en el equipo, River Plate decidió cederlo en préstamo a Atlético Mineiro, club en el que está desde agosto de este año.
El fichaje récord de River que ahora enfrentará a Boca en una final con otro club
Y como ya es sabido, Atlético Mineiro que perdió 2-0 ante City Torque pero tras el 3-0 en la ida, jugará la final de la Copa Sudamericana ante Boca Juniors, por lo que será un partido especial para Kevin Castaño, quien ya se enfrentó al Xeneize en superclásico, con un historial igualado.
«Sabemos que es un rival difícil, hay que respetarlo. El grupo viene bien, viene fuerte y vamos a trabajar para esta gran final, para hacer las cosas bien«, contó el colombiano, que fue titular en el último partido del Galo.
Castaño, además agregó lo siguiente: «Va a ser una final difícil, Boca es un gran rival. Pero bueno, creo que el equipo viene creciendo. Cada vez viene mejorando más. Esperemos la bendición de Dios y trabajar para esto que viene«, además contó el historial que tiene contra Boca: «Gané uno y perdí uno».
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