POLITICA
España. Casas sin gente, gente sin casa: las causas detrás de los incendios y las lecciones para la Patagonia

NAVAS DEL REY, España.- El verde más intenso de este pueblo ya no está en los árboles. Está en el agua. Al fondo de la urbanización de Navas del Rey, entre laderas negras y troncos carbonizados, hay un pantano de un verde tan brillante que por un segundo parece lo único vivo del paisaje, aunque es todo lo contrario. Lo que solía ser una represa que abastecía de agua a decenas de miles de personas y animales, hoy parece un lago radioactivo de ciencia ficción. Está eutrofizado. Es materia orgánica que se descompone. El agua deja de ser transparente y, al pudrirse, se pone de un verde casi imposible de encontrar en los árboles que antes existían. Lo que parece vida es lo que se pudre por consecuencia del fuego.
El Embalse San Juan se encuentra a 40 minutos de la Gran Vía, el epicentro de la capital española. A 15 minutos de donde estábamos registrando las consecuencias de los incendios forestales, los peores en Europa en décadas, había un foco activo que seguía carcomiéndose el bosque.
Tan cerca de Madrid y, sin embargo, en julio fue otro mundo: una sierra que ardió como nunca. “Este fue el más grande de toda la historia de España”, me dicen los vecinos de El Morro, una de las zonas más afectadas. Esta parte nunca se había quemado. Esta vez, el fuego se fue uniendo a otros incendios de la región, el de Ávila y Toledo, hasta formar un megaincendio que arrasó montes y sierras enteras.
En julio, en Madrid, la sensación térmica superaba los 40 grados. “Nos estamos prendiendo fuego”, me dijo entonces una señora en la calle. No hablaba en sentido figurado.
Vinimos con Feed, en septiembre, en una parada en el raid de misiones para repartir donaciones por parte de Solidaire, la ONG de Enrique Piñeyro. El incendio era, en muchas zonas, una huella. Una huella negra. Bajando hacia el río, todo está quemado. No queda nada en pie de lo que era una nave industrial. Al lado, se quemaron dos autos. Más allá, el fuego entró a algunas viviendas por el rastrojo acumulado y, una vez adentro, siguió por las cortinas.
Para los vecinos de Nava del Rey, abrir la ventana a la mañana podía significar tener enfrente, al otro lado de la calle, una hilera de árboles que no terminaron de arder pero que ya no eran árboles: troncos negros, ramas secas, la carbonización a la vista. Por suerte, me dicen, a esta casa no le pasó nada. Por suerte. En Navas del Rey, salvarse o no dependió de detalles mínimos. Unos metros de distancia, cuánto rastrojo había en el terreno de al lado, si alguien lo había limpiado o no. La misma lotería injusta de todas las catástrofes.
La amenaza no terminó con las llamas. Desde julio casi no llovió, y ahora anuncian mucha agua para el otoño. ¿Es un alivio o una preocupación? Las dos cosas, me responden. Un alivio, porque la lluvia se va a llevar la ceniza. Una preocupación, porque esa ceniza va a ir a parar al agua que se toma. “Se va a mezclar todo”, dicen. Van a tener que poner depuradoras nuevas.
Los animales también buscan agua. Desde que el fuego arrasó el monte, los venados bajan hasta la urbanización porque no encuentran dónde beber. El pantano verde tampoco les sirve. Los centros de rescate colapsaron después de recibir miles de animales afectados. Los vecinos hacen lo que pueden. Una mujer me cuenta que, cuando puede, les deja agua para que no pasen sed.
¿Por qué se está prendiendo fuego Europa? La respuesta corta incomoda. España, como el resto del continente, atravesó durante siglos largos períodos de sequía. El clima no cambió demasiado. Lo que sí cambió, sobre todo desde los años 70, es el calor. Y no se trata solo de que la temperatura promedio suba un poco cada año: las olas de calor son más intensas, más largas, más altas. Cada vez más frecuentes, cada vez con más consecuencias para la gente y para todo el ambiente.
Pero el clima no lo explica todo. Según las autoridades españolas, alrededor del 40% de los incendios se producen por negligencia o de forma intencional. En El Morro, los vecinos tienen su sospecha: la tala ilegal. Es una zona de viviendas dispersas, lejos del perímetro urbano, y se escuchan motosierras todo el tiempo. Uno de ellos vio a un hombre talar árboles que todavía estaban sanos.
Otra discusión, completamente aparte, es qué pasa después de la chispa. Como un foco, empiece con o sin intervención humana, se convierte en un megaincendio capaz de arrasar sierras enteras y de unirse a otros incendios hasta volverse imposible de contener.
En Puerta del Sol, les pregunté a los madrileños cómo vivieron este verano extendido y, sobre todo, julio, el mes más intenso. “Fatal, fatal. Ha sido horroroso. No hay quien lo resista”, me dice una mujer. ¿Los gobiernos están respondiendo bien? “No, no, no. Eso me indigna muchísimo”. Le duelen las pérdidas humanas, las económicas y, sobre todo, los animales del bosque, “que nadie los tiene en cuenta para nada”. Otro vecino duda: “El cambio climático está haciendo lo suyo. Sin embargo, yo siempre he visto que ha sido así”.
En lo que va del año, España perdió más de 200.000 hectáreas por el fuego. Este verano también ardieron Grecia y zonas de Portugal. Un estudio de la Universidad de Vigo publicado en julio cruzó diez años de incendios en España, Portugal y Francia. Su conclusión: la despoblación es el factor que aparece más ligado a la superficie quemada. No prueba que sea la causa, pero es un patrón que se repite.
Y ahí aparece la paradoja. Mientras el campo se vacía, la gente se amontona en las ciudades. El Banco de España calcula que faltan 750.000 viviendas, la mitad solo en seis lugares: Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Málaga y Murcia. Al mismo tiempo, España tiene 3,8 millones de casas vacías, casi la mitad en pueblos de menos de 10.000 habitantes. Casas sin gente en el campo. Gente sin casa en las ciudades. Y en el medio, un territorio que nadie cuida y que cada verano se prende fuego por causas que poco tienen que ver con quienes sufren sus consecuencias.
Para quien lee esto desde la Argentina, las imágenes de Navas del Rey no tienen nada de lejanas. Hace apenas unos meses, el mismo fuego arrasaba la cordillera patagónica. La temporada 2025-2026 fue la peor en seis décadas: solo en Chubut ardieron más de 60.000 hectáreas de bosque nativo, diez veces de lo que la provincia suele perder en un año normal. En El Bolsón, siete de los últimos diez veranos fueron más secos que el promedio, y en 2024-2025 hubo 28 días por encima de los 30 grados. Las llamas llegaron, como en el pueblo madrileño, hasta los patios de las casas: en la última década, los grandes incendios de la comarca andina destruyeron más de 930 viviendas. En Epuyén, donde el fuego empezó el 5 de enero, la fiscalía encontró combustible en el suelo del lugar donde se originó y sospecha que fue provocado.
Pero si en España el fuego avanza sobre pueblos que se vacían, en la Patagonia hace exactamente lo contrario. Avanza sobre pueblos que crecen. La superficie urbana de la comarca aumentó más del 63% entre 2000 y 2022. Casas, cabañas y loteos se metieron en el bosque. Nueve de los doce grandes incendios de la última década empezaron o se expandieron en esos barrios pegados a la vegetación. A eso se suma un combustible que no es de acá: unas 14.000 hectáreas de pinos exóticos, plantados hace décadas, que arden rápido y después ganan terreno sobre lo quemado antes que las lengas, los cipreses y los alerces. Recuperar ese bosque llevará entre 100 y 200 años. Mientras tanto, Parques Nacionales tiene unos 400 brigadistas para cuidarlo. Harían falta al menos 700, según fuentes de Greenpeace.
Antes de irme, la misma vecina que les deja agua a los venados me contó una historia. Su hijo bajó hacia la parte quemada y encontró un carnero agonizando. La llamó, ella bajó con el auto y lo llevaron a la casa. Le dieron suero, lo cuidaron hasta que se recuperó y después llamaron a la Guardia Civil, que se lo llevó. Le pregunté si había sobrevivido. “Sí, sí. Carnerito”. En un territorio que nadie cuida, alguien lo cuidó. Tal vez esa sea toda la diferencia.
LA NACION,Política,julio,no tienen nada de lejanas,Camila Dolabjian,Conforme a
POLITICA
Las señales confusas del peronismo distorsionan una propuesta electoral que está lejos de consolidarse

¿Qué propone el peronismo para el año que viene? Por ahora, hay pocas propuestas concretas sobre qué hacer en el caso del llegar al poder. Sobran los cuestionamientos, los análisis y la certificación de que el camino tomado por Javier Milei no es el correcto. Pero las propuestas sobre qué hacer en un eventual gobierno son muy aisladas. Hay una trinchera de resistencia y una crítica permanente al rumbo económico. Pero, desde el discurso, hay muy pocos lineamientos sobre el camino que quiere seguir el peronismo el año que viene.
La forma en la que más habla el peronismo es a través de los proyectos de ley que se presentan en el Congreso. Iniciativas que no siempre tienen el consenso de la mayoría de la coalición, pero que identifican la identidad y las propuestas de cada sector del peronismo, que está muy subdividido. De cara a la sociedad, el peronismo parece necesitar más precisiones sobre su posible rumbo político y económico, y menos ruido interno.
Máximo Kirchner presentó un proyecto para cobrar un impuesto a las transferencias internacionales de capital, Guillermo Michel propuso y explicó una reforma impositiva con impacto en las Pymes y Juan Grabois puso en agenda una iniciativa para declarar “inviolable” la propiedad pública y poner restricciones a las privatizaciones. Tres ejemplos de sectores distintos que muestran cómo se comportarían si estuvieran integrando el oficialismo. Aunque, si eso sucediera, deberían existir un puñado de acuerdos sólidos en materia económica.

En términos de identidad y construcción política, el justicialismo está inmerso en una guerrilla extensa, por momentos insólita, que carcome su credibilidad y la de sus dirigentes. En los últimos días se acumularon un sinfín de señales confusas respecto a si deben o no buscar un acuerdo de unidad para enfrentar a Javier Milei el año que viene. Entre los gestos de paz y los puñales irónicos. Entre las críticas excesivas y los guiños que denotan acercamientos.
El ex ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni cuestionó, una vez más, en durísimos términos a Axel Kicillof, su ex jefe institucional. “Axel hizo de la victimización un modelo de conducción política. Y no podés conducir desde ahí. Cristina no necesita victimizarse para conducir, Cristina conduce. Si te victimizás porque Máximo te miró mal o te cantaron una canción, no podés conducir”, dijo en el canal de streaming Gelatina.
Otro que habló de Kicillof fue Sergio Uñac. El senador sanjuanino, que lanzó su precandidatura presidencial en el inicio de la semana, dio una entrevista a Clarín y aseguró: “No nos sobra nada en el peronismo, sería un error garrafal dejar afuera a Kicillof. Hay un conjunto de dirigentes que son afines a este proyecto político. Cristina tiene que estar, Massa tiene que estar, Gerardo Zamora tiene que estar Axel también. Lo que hay que hacer es ordenar el proceso”.

Miguel Pichetto, que regresó al conjunto del peronismo, apuntó contra Kicillof y su Jefe de Gabinete, Carlos Bianco, quien había planteado que la resolución de la ONU que espera Crsitina Kirchner respecto a su condena, no es vinculante con la justicia argentina, lo que desató una lluvia de cuestionamientos contra su figura y la del gobernador de la provincia de Buenos Aires.
“Debería tener más cuidado en las relaciones internas y no poner a su ministro a hablar de temas jurídicos cuando no es abogado. Fue desacertado lo de Bianco. Y también fue desacertado lo de Kicillof, que tiene que ser el candidato del conjunto”, precisó en diálogo con Infobae. Sostuvo que en algunas encuestas CFK “está más competitiva” que él y que ella sigue teniendo una “adhesión muy fuerte en el conjunto de la sociedad”. Y, además, planteó: “Si ella estuviera libre, y sin inhabilitación, el liderazgo estaría resuelto”.
Sobre el rol de Kicillof y la ex presidenta también habló la intendenta de Quilmes, en uso de licencia, Mayra Mendoza. “Es Cristina libre o nada. Porque hay una definición en la Argentina en base a lo que debemos recuperar desde capacidades del Estado, calidad institucional y democracia, que tiene que ver con la posibilidad de que Cristina esté libre. Si Cristina no puede ser candidata, vuelve a ganar Milei“, sostuvo.
“Ojalá podamos encontrar una síntesis de las verdades relativas que tienen los sectores. Para armar frentes es bueno reconocernos. Doy un ejemplo. ¿Quién gestionó mejor la Ciudad de Buenos Aires? ¿Rodríguez Larreta o Jorge Macri? No tengo problema en decir que fue Rodríguez Larreta. De acá a la China», explicó Máximo Kirchner en Radio con Vos. Fue un mensaje con guiños hacia la unidad del espacio opositor.

“Si Cristina no es candidata, es obvio que el candidato es Axel. Cualquiera que piense otra cosa, está delirando. Es un delirio total. Si no es Cristina, es Axel. Te guste o no te guste. No podés inventar otra cosa”, indicó Juan Grabois en la misma emisora en la que habló el líder de La Cámpora.
Emilio Monzó, que se acercó al esquema central del peronismo este año y trabaja cerca del empresario Jorge Brito, aseguró un par de días atrás que “Massa es un dirigente que tiene diálogo y poder para transformar acuerdos en hechos” y destacó su rol y su capacidad de reunir “diálogo y poder”. Un guiño para uno de los nombres que aparecen como posibles candidatos del peronismo el año que viene.
Hay mensajes de unidad, pero también de discordia. De confrontación, pero también de amplitud. Los mensajes de las distintas vertientes confluyen en el medio del espacio político y dibujan en el aire una identidad difusa, desordena e inexplicable. En cada palabra y en cada gesto hay un mensaje que se escapa. En este momento del debate peronista casi todo -lo que se dice y lo que no se dice -, contribuye a los posicionamientos dentro de la carrera electoral y de la discusión de poder.
Están los que quieren que Cristina Kirchner siga teniendo la predominancia de los viejos tiempos y los que anhelan que Axel Kicillof rompa esa lógica definitivamente y se convierta en jefe. Están los que confían en que Sergio Massa será el próximo candidato a presidente del peronismo y los que están convencidos que una cara del interior, como la de Sergio Uñac, tiene que estar en la fórmula presidencial. En el camino hay gritos, enojos y mucha incertidumbre. Y, sobre todo, hay una carencia de propuestas muy significativa en este tiempo de crisis dentro del peronismo.
Máximo Kirchner,política,Carmen de Areco,acto,discurso
POLITICA
Procesaron al exjefe de ARSAT por presuntas coimas y contratos con sobreprecios: le fijaron un embargo de $3000 millones

La Justicia federal de San Isidro avanzó en una investigación por presunta corrupción en la empresa estatal ARSAT y procesó a Facundo Leal, quien estuvo al frente de la compañía durante las gestiones de Alberto Fernández y Javier Milei. La resolución judicial lo señala como uno de los responsables de un mecanismo de contrataciones presuntamente direccionadas, sobreprecios y pago de sobornos a cambio de favorecer a una firma proveedora.
El juez Lino Mirabelli dispuso, además, un embargo de $3000 millones sobre los bienes del exfuncionario. La investigación apunta a operaciones realizadas con Argentina Logistic Services (ALS), una empresa que durante cuatro años prestó servicios de transporte, movimiento de cargas y almacenamiento de equipos para la compañía estatal.
La resolución también alcanzó a otros exintegrantes de la conducción de ARSAT y a empresarios vinculados con la firma privada. Los imputados quedaron procesados por distintos delitos relacionados con la administración fraudulenta de fondos públicos y el pago o cobro de coimas.
El expediente comenzó en enero de 2024, cuando personal de ARSAT denunció el robo de elementos almacenados en un depósito de ALS, ubicado en San Fernando. De acuerdo con la presentación, habían sido sustraídos equipos guardados en 15 contenedores, con un perjuicio estimado en US$151.126 y casi $5 millones.
POLITICA
El Gobierno refuerza su operativo por el fenómeno de El Niño y Monteoliva encabeza una mesa de monitoreo

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, lideró este jueves por la mañana un encuentro de seguimiento junto a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) para evaluar el impacto del fenómeno El Niño en el territorio argentino y ajustar la respuesta coordinada del Gobierno nacional frente a potenciales contingencias.
Durante la reunión en las instalaciones de la calle San Juan 2200, las autoridades evaluaron los escenarios de riesgo a partir de los instrumentos de control técnico y los esquemas preventivos. Todas las medidas —informaron a — buscan agilizar la capacidad operativa del Estado ante escenarios adversos.
Del encuentro participaron el secretario de Seguridad Nacional, Martín Alejandro Ferlauto; el secretario de Comunicación y Prensa de la Presidencia de la Nación, Fabián Fernández; el director ejecutivo de la AFE, Santiago Hardie; y el subdirector ejecutivo del organismo, Ignacio Cabello.
El despliegue forma parte del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, un esquema aprobado mediante la Resolución 559/2026, emitida en julio de este año. Este programa, bajo el mando de la AFE, busca afianzar el trabajo conjunto entre las autoridades provinciales y nacionales para hacer más eficaces las tareas sobre el terreno a través de canales de asistencia permanentes.
En este marco de prevención, la agencia concretó 12 instancias de trabajo desde abril y puso en marcha los mecanismos del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR) a nivel local y regional. A su vez, las autoridades conformaron la Mesa Nacional de Seguimiento ENOS 2026-2027 con el objetivo de monitorear las contingencias asociadas a las precipitaciones.
Mediante un comunicado oficial, desde el Ministerio de Seguridad destacaron también el tablero de control del Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (SINAME), que reúne informes meteorológicos, alertas, mediciones hidrológicas y datos territoriales.
Con este insumo y la revisión de los registros históricos de inundaciones disponibles, los equipos técnicos anticiparon modelos sobre el posible impacto en 18 municipios, repartidos en seis provincias distintas.
Además de este mapa de vulnerabilidad, los programas de formación destinados a las áreas de protección civil capacitaron a 4.328 personas entre marzo y septiembre, que formarán parte de los equipos de contención territorial.
Se prevé que los efectos impacten principalmente en el noreste argentino, ya que es donde se esperan las mayores probabilidades de precipitaciones superiores a las habituales. Las provincias más afectadas serían Misiones, Corrientes, Chaco y Santa Fe.
encuentro de seguimiento,encuentro participaron,Resolución 559/2026,La Libertad Avanza,El Niño,Conforme a
INTERNACIONAL3 días agoMás de 2.000 islas sin hospitales: así funciona la red de clínicas flotantes de India
CHIMENTOS2 días agoLa angelita de LAM que reveló la peor infidelidad que sufrió en un matrimonio: «Encontré mensajes con otras mujeres y…»
POLITICA2 días agoAutos chinos en Argentina: el caso de Noruega reaviva las alertas por espionaje y riesgos para la seguridad nacional















