ECONOMIA
Estiman en USD 58 millones la demanda de dólares de los argentinos que a última hora asistirán a la final del Mundial

EFE/ Angel Colmenares
La consultora económica Qualy estimó que a último momento entre 4.000 y 5.000 argentinos podrían haber viajado exclusivamente para asistir a la final del Mundial 2026 entre las selecciones de la Argentina y España, en que la Scaloneta intentará conseguir la cuarta estrella para la Argentina y ganar dos mundiales consecutivos, algo que no sucede desde los triunfos de Brasil en los Mundiales de 1958 (Suecia) y 1962 (Chile).
La estimación surge de combinar la capacidad máxima del estadio, la evidencia disponible sobre disponibilidad y precios de entradas y supuestos explícitos sobre la participación argentina en el estadio y la proporción de asistentes que ya se encontraban en Estados Unidos y de suponer que hay plazas aéreas disponibles – directas y vía otros destinos – para transportar a esos viajeros. De ese modo, estimó una demanda adicional de USD 58 millones para asistir a la final.
En primer lugar, el análisis lista una “restricción de oferta” en la capacidad del MetLife Stadium en East Rutherford, New York/New Jersey, de 82.500 espectadores. En segundo lugar considera la disponibilidad de entradas, que se encuentran prácticamente agotadas.
La única oferta disponible proviene mayormente del mercado oficial de reventa de FIFA y del mercado secundario. A partir de esos datos se calcula un “precio de equilibrio” en base al sistema de “Dynamic Pricing Tickets” que instrumentó la FIFA para este mundial, un mecanismo mediante el cual el organizador del evento —la propia FIFA— vende entradas oficiales cuyo precio varía en función de la demanda, de manera similar a cómo funcionan las tarifas aéreas o los precios de los hoteles: desde aproximadamente US$8.000, y valores en el “mercado secundario” que oscilan entre 7.000 y más de 10.000 dólares para las ubicaciones más económicas.
De ese modo se configuran de un lado una oferta “completamente inelástica” y una demanda superior a la capacidad disponible. De rsultas, los precios surgen de un mecanismo de racionamiento. Como además no existe información pública sobre la nacionalidad de los compradores, Qualey construyó un modelo por escenarios. Uno bajo en que la participación de argentinos dentro del estadio es del 8%, uno “central”, en que se amplía al 12% y otro “alto” en que llega al 16 por ciento.
“Estos porcentajes reflejan que una parte importante de las localidades está vendida o asignada a la FIFA, a los sponsors, a las federaciones, a compradores corporativos, a clientes (neutrales o no) que ya tenían comprada su plaza. Además, no todos los argentinos que asistan serán viajeros incrementales, un porcentaje de los mismos ya estaba siguiendo el torneo en Estados Unidos y tenía entrada para la final, o la acaba de adquirir. Para el cálculo supusimos que de los argentinos que compraron entradas para la final el 55% ya estaba en EE.UU. Por lo tanto, el 45% viaja específicamente para la final”, dice un pasaje del informe.
Así se llegó a la estimación final, teniendo siempre en cuenta la capacidad del estado. En el escenario bajo habrá 6.600 argentinos presentes en el Estado, delos cuales 3.000 (esto es, poco menos de la mitad, serán “incrementales”, esto es, los que se suman a último momento, los que determinan la demanda adicional de divisas. En el escenario central los argentinos serán unos 9.900, con 4.500 de ellos habiéndose sumado a último momento, y un escenario alto, con 13.200 argentinos alentando en el MetLife, de los cuales 5.900 se sumaron sobre la hora.
ECONOMIA
Moody’s le mejoraría la nota de Argentina y el mercado prevé subas de bonos en dólares de hasta 7%

El mercado aguarda una buena noticia que podría llegar pronto y darle un impulso adicional a los activos bursátiles: otro upgrade en la calificación de la deuda argentina. La expectativa está puesta en una inminente mejora en la nota crediticia por parte de Moody’s, una de las tres principales calificadoras de riesgo a nivel global. Esta vez, sin efecto «sorpresa», la reacción de los inversores sería más moderada en comparación con los upgrades recientes, pero otro avance en los precios de los bonos en dólares comprimiría al riesgo país por debajo de la línea de 400 puntos básicos.
De acuerdo con analistas, luego de que en mayo y junio las agencias Fitch y S&P Rating subieran un escalón la nota de la deuda argentina a «B-«, la calificación de Moody’s quedó rezagada. Prevén que esta última aplicará un upgrade desde «Caa1» a «B3» para alinear la calificación con la de las otras agencias. La creciente expectativa apunta a que la decisión se anuncie muy pronto, durante los próximos días.
El eventual anuncio no sorprendería al mercado, por lo que no impulsaría un rally de igual magnitud a los que hubo recientemente, pero habrá un efecto inevitable: el upgrade ampliará el universo de inversores que compran deuda argentina. Muchos fondos internacionales, por reglas propias, no están habilitados a invertir en mercados con cierto nivel de riesgo. Por lo tanto, una mejora en la nota de crédito, que implica mayor confianza respecto al cumplimiento de la deuda, abre el camino para que más inversores se posicionen en activos argentinos, lo que impulsaría los precios y, por ende, bajaría más el riesgo país.
La mejora en la calificación de riesgo de la deuda no sólo impacta positivamente sobre los bonos soberanos en dólares, sino también sobre las acciones de las empresas: mejora la confianza y las expectativas de los inversores y las compañías pueden financiarse a tasas más bajas tras una compresión del riesgo país. Además, muchas empresas, sobre todo los bancos, poseen títulos de deuda soberana en dólares en sus carteras de inversión, por lo que una suba en los precios de estos activos incrementaría sus patrimonios y, por consiguiente, sus valuaciones.
Cuándo llegaría la buena noticia para la deuda argentina
Adcap cree que el anuncio de Moody’s sobre un upgrade para la calificación de la deuda argentina podría darse próximamente. La expectativa se basa en trascendidos y en el historial de fechas de revisiones de la agencia. El bróker de bolsa afirma que, de darse, podría convertirse en el nuevo catalizador para nuevos avances de los títulos de deuda soberana en dólares y una compresión adicional del riesgo país, que se mantiene apenas por encima de 400 puntos básicos, el nivel más bajo desde abril de 2018.
Delphos Investment también prevé que en estos días se abre una «ventana» para un posible upgrade de la deuda argentina por parte de Moody’s, que pasaría de «Caa1» a «B3» para alinearse al «B-» de las otras dos agencias. Afirma que «el momentum es positivo»: habitualmente, Argentina reacciona después de las mejoras en la calificación, en lugar de adelantarse, lo que ofrece potenciales subas en los precios de los títulos de deuda soberana en dólares.
«A contramano de la norma, los bonos soberanos de Argentina se mueven con lag frente a las calificadoras. El precio reacciona a la noticia de la mejora, en lugar de anticiparlo, como suele ocurrir en otras economías. Esto se vio recientemente con la reclasificación de Fitch a ‘B-‘ el 5 de mayo, cuando vimos una compresión de más de 40 puntos en los días siguientes al anuncio. Posteriormente, S&P convalidó su upgrade el 10 de junio y días después se registró una compresión adicional de más de 60 puntos«, detalla.
De acuerdo con la firma de asesoría financiera, una de las más importantes de la City, Moody’s quedó como «la tercera en discordia», ya que es la única entre las tres principales agencias de rating crediticio que aún no ha aplicado cambios para Argentina. En ese sentido, sostiene que otro upgrade que alinee a las tres calificadoras «provocaría un rally adicional» en los bonos soberanos en dólares.
El riesgo país argentino opera alrededor de 410 puntos básicos, mientras que el de los mercados con calificación «B» se ubica en torno a 290 puntos. Por lo tanto, de acuerdo con Delphos, el margen de compresión adicional es de 120 puntos para converger hacia el nivel de los países «B». Sin embargo, advierte que el espacio de un deterioro es mucho mayor: en caso de que el escenario se torne negativo y volviera a calificación «CCC», el riesgo país regresaría a la zona de 1.000 puntos. Pero, por ahora, el mercado no prevé un deterioro en la nota de riesgo y una mejora luce mucho más probable.
Qué bonos y acciones subirían más tras el upgrade
El analista Gustavo Ber estima que los bonos soberanos en dólares que reaccionarían con mayores subas tras la noticia de otro upgrade en la calificación crediticia serían los de mayor vencimiento. Es decir, los Bonares y Globales que caducan en 2035, 2038 y 2041, ya que son los más sensibles a compresiones en la sobretasa de riesgo. Calcula que el efecto sería más moderado en comparación con los upgrades anteriores, en el orden del 2% o 3%. En el caso de las acciones, las más beneficiadas serían las de los bancos, como Galicia y Macro, con eventuales subas en torno al 5%.
En tanto, el analista Martín Genero, a diferencia de los colegas, es menos optimista respecto al efecto inmediato de la eventual noticia, ya que esta vez no sorprendería al mercado. De todas maneras, afirma que el riesgo país podría retroceder hasta la zona de 300 puntos porque el nivel actual (poco más de 400 puntos) aún se encuentran entre 70 y 100 puntos por encima de los promedio de los países con calificación «B-«. Resalta que Argentina no es el país «B-» con menor riesgo, pero estima que podría converger hacia el promedio de su categoría.
Genero calcula que una compresión del riesgo país argentino que lo ubique alrededor de 300 puntos básicos implicaría las siguientes ganancias aproximadas en los títulos de deuda soberana en dólares:
- Bonar 2035 (AL35): 6,8%
- Bonar 2041 (AL41): 6,6%
- Global 2046 (GD46): 6,4%
- Global 2041 (GD41): 6,4%
- Bonar 2038 (AE38): 6,0%
- Global 2035 (GD35): 5,9%
Genero afirma que la convergencia hacia el riesgo país promedio de los países de categoría «B-» luce probable este año, teniendo en cuenta que no es electoral, con perspectivas de estabilidad cambiaria y «un gobierno que viene tomando decisiones que el mercado recepta de manera favorable». Precisa que la compresión podría ubicar al riesgo país entre 300 y 330 puntos básicos, pero mantiene como escenario base la caída de entre 70 y 100 puntos respecto a los niveles actuales. En ese sentido, calcula que una compresión de 100 puntos implicaría subas de los precios de los bonos soberanos en dólares de entre 5,9% y 6,8%.
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ECONOMIA
Del Mundial a las cuotas sin interés: los factores que marcan el ritmo del turismo en las vacaciones de invierno

Las vacaciones de invierno vuelven a poner al sector turístico en el centro de la escena, aunque el interrogante este año no pasa tanto por la cantidad de argentinos que decidan viajar sino por la forma en que planifican cada salida. El presupuesto familiar ocupa un lugar central en esa organización y, aunque las vacaciones siguen siendo una prioridad, la manera de concretarlas cambió respecto de temporadas anteriores.
Ese cambio de comportamiento atraviesa a todo el mercado. Las familias muestran mayor flexibilidad para definir fechas y destinos, comparan alternativas de alojamiento durante más tiempo y, en muchos casos, prefieren quedarse dentro del país para esquivar el mayor costo que implican ciertos viajes internacionales. El resultado es un consumidor que no resigna el viaje, pero sí revisa cada gasto antes de confirmarlo.
Los datos de este año confirman esa transformación. Según un repaso del Ieral, en base a estadísticas de Indec, durante los primeros cinco meses del año la cantidad de residentes argentinos que viajó al exterior cayó 12% respecto de igual período de 2025. La caída, sin embargo, no fue uniforme: se concentró principalmente en los viajes terrestres, elegidos habitualmente por quienes buscan opciones más económicas, mientras que el turismo aéreo continuó creciendo de la mano de viajeros de ingresos más altos y una demanda menos sensible al precio. En paralelo, la llegada de turistas extranjeros al país aumentó 8% en lo que va del año, un dato que cobra relevancia por su aporte de divisas y su impacto en las economías regionales.
Ahora bien, ese contexto se traduce en un ritmo de reservas más lento que el habitual. Desde la Asociación de Hoteles de Turismo (Ahtra) atribuyeron parte de esa demora al Mundial de fútbol, que modificó los tiempos de decisión de buena parte de los viajeros. “Viene todo bastante lento, en modo Mundial para ser más precisos. Confiamos en que se acomode”, señalaron desde la entidad. A esa demora se suma otro fenómeno cada vez más habitual: las reservas de último momento, con familias que esperan antes de confirmar el viaje para seguir la evolución de los precios o aprovechar promociones puntuales.

De todos modos, los hoteleros mantienen expectativas favorables respecto del turismo receptivo, en particular por la llegada de visitantes brasileños, que podrían dar un impulso adicional a la actividad durante el receso invernal. El comportamiento del turismo interno, en cambio, muestra matices más complejos. En Ahtra recordaron que el verano cerró con un desempeño mejor al previsto gracias a una recuperación parcial del turismo internacional, favorecida por el tipo de cambio, aunque esa dinámica perdió fuerza una vez terminado marzo. Desde entonces la actividad se desaceleró y ni siquiera los fines de semana largos lograron revertir esa tendencia: el feriado del 17 de junio, trasladado al lunes 15, “pasó sin pena ni gloria” en un escenario de consumo prudente.
Las cifras de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) confirman esa desaceleración. Entre enero y junio se registraron seis fines de semana largos, durante los cuales viajaron 10.374.523 personas y se generó un movimiento económico de $2,8 billones. Pese a esos números, el flujo turístico cayó 26% frente a igual período del año pasado, lo que evidencia que el mercado sigue atravesando un reacomodamiento. En materia de precios, desde Ahtra explicaron que las tarifas hoteleras evolucionaron por debajo de la inflación, por lo que el principal estímulo para la demanda no pasa hoy por grandes descuentos sino por las facilidades de pago: las cuotas sin interés de distintos bancos y las promociones puntuales se convirtieron en herramientas centrales para captar a un consumidor que analiza cada gasto antes de viajar. En ese marco, crecen también los alquileres temporarios, ya que cada vez más familias y grupos de amigos eligen departamentos, casas o cabañas que permiten cocinar, controlar mejor los gastos diarios y contar con espacios más amplios.
Bariloche, a la cabeza del ranking de demanda
Ese comportamiento se refleja en las búsquedas de las principales plataformas de viajes. Un informe de Focus Market para el blog Hablemos de Plata, de Naranja X, señala que la demanda comenzó a reactivarse con un consumidor mucho más selectivo, que prioriza la relación entre precio y calidad. “Las reservas, en el contexto del Mundial, muestran una marcada tendencia a las compras de último momento con destinos favorables al mercado doméstico más que al exterior”, explicó Damián Di Pace, director de la consultora.

San Carlos de Bariloche vuelve a liderar el ranking de preferencias, seguido por Ushuaia, Mendoza, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, El Calafate, Salta, Jujuy, Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires, un mapa que confirma el predominio de la nieve, la montaña y las escapadas urbanas. El liderazgo de Bariloche se sostiene pese al aumento de los costos: un paquete para dos adultos y dos niños durante siete noches, con vuelo y alojamiento en hotel tres estrellas con desayuno, alcanza este año los $5.242.004, un 11% más que el año pasado. La misma propuesta viajando en micro cuesta $3.992.207, con un incremento interanual del 57%; aun así, la diferencia entre ambas alternativas ronda el 31%, lo que explica por qué muchas familias vuelven a considerar el transporte terrestre pese a la mayor duración del viaje. A ese presupuesto se suma el costo de las actividades: el ingreso diario al Cerro Catedral cuesta $90.000 por persona, el pase para esquiar asciende a $160.000, el alquiler del equipo de nieve parte de entre $68.500 y $94.000 para uno o dos días y las clases de esquí comienzan en $306.000.
El interés por los destinos invernales se repite en otras plataformas. Turismocity indicó que Bariloche concentra la mayor cantidad de búsquedas de vuelos para julio y agosto, seguida por Ushuaia, Mendoza, San Martín de los Andes y Villa La Angostura, mientras que Booking.com ubica entre los cinco destinos nacionales más buscados a Bariloche, la Ciudad de Buenos Aires, Puerto Iguazú, Mendoza y Salta.
Córdoba continúa consolidándose entre las opciones elegidas por las familias. Villa Carlos Paz combina naturaleza, gastronomía, espectáculos y alojamiento para distintos presupuestos, con la ventaja adicional de ubicarse cerca de los principales centros urbanos del país. A ese destino se suman Capilla del Monte, asociado al senderismo y al turismo serrano, y La Cumbrecita, elegida por sus bosques y su propuesta de descanso en las sierras, dos alternativas que refuerzan a la provincia como un clásico del turismo familiar.

En el plano internacional, el crecimiento es más moderado. El fortalecimiento del dólar frente a otras monedas y la apreciación del real brasileño y del peso chileno redujeron parte de la ventaja cambiaria que existía meses atrás, lo que llevó a muchos viajeros a mirar nuevamente las alternativas nacionales. Brasil sigue liderando las preferencias externas con Río de Janeiro, Búzios, Florianópolis y Maceió, mientras que Chile mantiene buena demanda gracias a Santiago y Puerto Varas, especialmente para escapadas cortas y viajes de compras. Europa, en cambio, perdió protagonismo frente a propuestas de menor duración y presupuesto más acotado.
Ese giro hacia el turismo doméstico también se refleja en los datos de venta. Según Despegar, durante mayo la demanda de paquetes turísticos dentro del país para viajar en julio aumentó 36,9% respecto del año pasado, un número que confirma el mayor peso que ganó el destino nacional en la planificación de las vacaciones de invierno de 2026.
ECONOMIA
Agrodólares: por qué viene lenta la liquidación del campo y cómo puede influir en el tipo de cambio

El Gobierno estimó que la campaña agrícola 2025/2026 finalizó con una producción total de 163 millones de toneladas, con 50 millones de toneladas de soja, 27,8 millones de toneladas de trigo, 70 millones de toneladas de maíz, 7,4 millones de toneladas de girasol, 5,6 millones de toneladas de cebada y 2,9 millones de toneladas de sorgo.
En Argentina, la campaña sojera finalizó con una producción 5% superior a la del ciclo anterior, con un rendimiento promedio de 31,3 quintales por hectárea. Sin embargo, estimaciones del sector determinaron que la comercialización continúa rezagada: los productores solo fijaron precio al 27% de la producción, frente al promedio histórico del 36 por ciento.
En valor, un informe de Ciara (Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina) y CEC (Centro Exportador de Cereales) mostró que en el primer semestre del año las empresas del sector liquidaron exportaciones por USD 13.351 millones, que, comparado a igual período de 2025, significó un ingreso inferior del 13 por ciento.
Los datos sugieren que será necesario un incentivo adicional para que los productores aceleren las ventas (Max Capital)
En favor del ingreso de divisas, en julio la soja alcanzó los precios más altos desde mayo de 2024, en torno a USD 440 por tonelada en el mercado internacional.
Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital, dijo: “A pesar de una fuerte reducción del 8,7% en el área sembrada, la campaña de soja 2025/26 cerró con excelentes noticias económicas gracias al repunte de las cotizaciones internacionales. Según el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el complejo generará exportaciones por USD 21.192 millones y un Producto Bruto de USD 19.106 millones. El mayor beneficio se observará en las arcas del Estado, con una recaudación fiscal que trepará un 28% hasta los USD 7.534 millones”.
Bajo este cuadro de precios relativos el productor no va a liquidar en forma masiva (Di Stefano)
La producción total nacional alcanzó los 50,1 millones de toneladas, una cifra casi idéntica al ciclo previo pero 19% superior al promedio de los últimos cinco años. “Esta estabilidad productiva fue posible porque el rendimiento promedio compensó la menor superficie y alcanzó un rinde de 31,3 quintales por hectárea. El clima acompañó tras superar un verano seco gracias a oportunas lluvias en febrero que salvaron el llenado de los granos. Finalmente, la molienda industrial proyecta procesar 43,5 millones de toneladas”, agregó Morales.
El analista Salvador Di Stefano identificó tres factores que motivaron una lenta liquidación de ventas del agro y estimó un remanente de comercialización potencial de USD 37.108 millones:
- Se esperan precisiones acerca de la cosecha gruesa del hemisferio norte, que se concentra en noviembre. Factores climáticos podrían mermar esta producción y elevar los precios de soja y maíz hacia fin de año, variable que demora las ventas domésticas.
- La evolución de la cotización del dólar, que aceleró la suba en junio un 5% y se acercó a la zona de $1.500 por primera vez desde octubre, es un motor de las ventas externas, dada la previsión de una devaluación que en el segundo semestre podría acoplarse a la tasa de inflación.
- Altos costos internos desalientan a la dinámica exportadora del agro. ”El combustible representa un costo muy alto para trasladar los granos al puerto. Al 31 de diciembre, un litro de gasoil valía en CABA $1.538, mientras que al 30 de junio cotizaba a $2.115 por litro, lo que implica una suba del 37,5%“, frente a un dólar que en el mismo período subió 2 por ciento.
“En lo que va del año, el precio de la soja en pesos cayó 5,9%, el precio del maíz retrocedió 8,2% y el precio del trigo subió 12,9%. Si bien hay estacionalidad en las cotizaciones -el trigo en diciembre está en plena campaña de recolección y el maíz y la soja están lejos de la cosecha-, las cifras son válidas para reflejar el estado de ánimo del productor. En resumen, bajo este cuadro de precios relativos el productor no va a liquidar en forma masiva; por ende, el precio del dólar podría llegar a presionar a la suba”, definió Di Stefano.
Aun en este contexto, el superávit comercial se mantiene robusto, uno de los motivos centrales de la estabilidad cambiaria, debido a que la balanza comercial energética alcanzó en el primer semestre un saldo a favor de USD 6.987 millones, con el baluarte del desarrollo de Vaca Muerta, que explicó el 70% de este crecimiento exportador. Complementado con las colocaciones de Obligaciones Negociables, este marco permitió al Banco Central acumular compras de más de USD 12.000 millones en 2026.
Según la Secretaría de Agricultura, las ventas totales de soja alcanzaban 21,6 millones de toneladas al 8 de julio, de las cuales 14 millones correspondían a ventas con precio fijado y 7,6 millones permanecían sin precio.
La Bolsa de Comercio de Rosario informó que las ventas totales alcanzan el 42% de la producción esperada, un 8% por debajo del promedio de los últimos seis años para esta misma altura de la campaña, de 50,2%. Las ventas pendientes de fijación de precio continúan en línea con el promedio histórico, mientras que las ventas con precio fijado representan apenas el 27,2% de la producción estimada, frente a un promedio de 34,5% en los últimos seis años.
Las ventas de soja en 2026 vienen un 8% por debajo del promedio de los últimos seis años (BCR)
“Destacamos que, si bien las ventas seguían demoradas al 8 de julio, la tendencia se mantiene relativamente alineada con el promedio histórico. Los datos sugieren que será necesario un incentivo adicional para que los productores aceleren las ventas, a pesar del reciente aumento del precio de la soja (8% desde el 30 de junio, tomando como referencia el contrato de julio en Chicago)”, evaluó Max Capital.
“Todo indica que los productores continúan sin urgencia por vender y podrían estar esperando un tipo de cambio más favorable o precios internacionales más elevados antes de fijar precios. Sin embargo, al menos el ritmo de ventas parece haberse normalizado”, añadió Max Capital.
Dado este escenario, el informe mensual del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) aportó otro elemento alcista para los granos a escala internacional, al reducir sus previsiones de stocks finales de soja y maíz en Estados Unidos por encima de lo esperado por el mercado. Para la soja, las existencias finales quedaron en 8,4 millones de toneladas, frente a 9 millones que esperaban los analistas. En maíz, el organismo ajustó las existencias a 45,4 millones de toneladas, por debajo de los 47,5 millones proyectados.
Los rumores de nuevas compras de soja estadounidense por parte de China y el fuerte ingreso de fondos especulativos al mercado impulsan las cotizaciones (Romano)
En el caso de la soja, además, la calidad de los cultivos estadounidenses cayó un punto hasta 64% entre buena y excelente, cuando el mercado esperaba una mejora. Aunque el nivel continúa por encima del promedio histórico, los cultivos atraviesan actualmente la etapa crítica de floración y formación de vainas, bajo un escenario de temperaturas más elevadas y menores precipitaciones.
Los fondos especulativos acompañaron este escenario con compras superiores a 6 millones de toneladas de soja en Chicago, pasando de una posición neta vendida a una comprada de 1,3 millones de toneladas.
A pesar de una fuerte reducción del área sembrada, la campaña cerró con excelentes noticias económicas gracias al repunte de las cotizaciones (Morales)
“Hoy el mercado de granos está mucho más pendiente de sus propios fundamentos que del contexto geopolítico. El clima en Estados Unidos está entrando en una etapa decisiva para la definición de los rendimientos de soja y maíz, y cualquier cambio en los pronósticos genera una fuerte reacción en los precios”, afirmó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
El especialista explicó que la incertidumbre climática se combina con un escenario de mayor demanda. “Los rumores de nuevas compras de soja estadounidense por parte de China y el fuerte ingreso de los fondos especulativos al mercado impulsan las cotizaciones”, sostuvo.
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