SOCIEDAD
La consulta popular para cambiar el nombre de un barrio porteño abre una grieta entre sus vecinos

El primer auto reduce la velocidad apenas unos segundos. No es por el tránsito ni por un semáforo. El conductor gira la cabeza para leer una pintada que se extiende durante varios metros sobre una pared ubicada en la avenida General Francisco Fernández de la Cruz. Las letras negras, grandes y prolijas, acompañan el recorrido desde la altura de Murguiondo hacia Cafayate y transmiten un mensaje que en las últimas semanas se volvió tema de conversación en todo el barrio: “EL NOMBRE DEL BARRIO NO SE CAMBIA”.
La inscripción aparece a pocos metros de uno de los límites oficiales de Villa Riachuelo y resume una discusión que comenzó lejos de las paredes y de las calles. Primero llegó a los correos electrónicos de los vecinos. Después pasó a los grupos de WhatsApp. Más tarde desembarcó en las redes sociales y finalmente terminó en los comercios, las esquinas y las veredas de un barrio que mantiene una identidad propia y una larga historia dentro del sur porteño.
Todo empezó cuando varios vecinos recibieron un correo enviado por el gobierno porteño bajo el asunto “Opinión Ciudadana: nombre del barrio Villa Riachuelo”. El mensaje invitaba a participar de una consulta sobre la denominación del barrio. “En respuesta a las inquietudes planteadas en reuniones vecinales, queremos invitarte a ser parte de un proceso abierto para aportar tu visión sobre la denominación del barrio. Esta iniciativa está pensada para que entre todos logremos que el barrio nos represente de la mejor manera”, señalaba el texto.
La convocatoria permaneció abierta entre el 26 de mayo y el 1 de junio y proponía responder preguntas vinculadas a la identidad de la zona: si los vecinos se sentían representados por el nombre actual, si consideraban que reflejaba la historia y la cultura de la comunidad, qué importancia le daban a debatir el tema y si estaban dispuestos a participar de futuras instancias de diálogo.
La consulta fue suficiente para reactivar una discusión que parece acompañar al barrio desde hace años. Porque si algo quedó claro durante una recorrida de LA NACION por sus calles es que no existe una única mirada sobre la identidad de la zona. Mientras algunos vecinos aseguran que siempre se sintieron parte de la vecina Villa Lugano e incluso desconocen que viven dentro de los límites oficiales de Villa Riachuelo, otros sostienen que el nombre actual de su barrio forma parte de la historia y del patrimonio de la zona y rechazan cualquier modificación.
Entre ambos extremos aparecen quienes reconocen la existencia de Villa Riachuelo, pero consideran que un cambio de denominación reflejaría mejor la forma en que gran parte de los habitantes identifica actualmente al barrio.
Las diferencias aparecen casi de inmediato. Mientras el debate sigue repitiéndose en conversaciones de vereda, comercios y paradas de colectivo, a pocas cuadras de la pintada que rechaza cualquier modificación, en un kiosco ubicado sobre Coronel Martiniano Chilavert al 6600, cerca de Guaminí, una comerciante escucha la pregunta sobre la posible modificación del nombre y responde de inmediato: “Esto es Lugano”.
Cuando observa en un teléfono el mapa oficial de la Ciudad, donde la zona figura dentro de Villa Riachuelo, niega con la cabeza y asegura que debe haber un error. Según sostiene, Villa Riachuelo comienza mucho más adelante. Mientras habla, cuestiona además que el debate esté puesto sobre el nombre del barrio y no sobre otros reclamos que considera prioritarios, como la instalación de semáforos o reductores de velocidad para evitar accidentes.
La conversación llama la atención de una agente de la Policía de la Ciudad que se encontraba en la zona. La mujer escucha parte del intercambio y, cuando surge nuevamente la pregunta sobre dónde termina un barrio y comienza el otro, ofrece su propia respuesta. “Esto no es Villa Riachuelo. Siempre fue Lugano”. Una tercera vecina que pasa caminando se detiene unos segundos al escuchar. “¿No es Lugano?”, pregunta asombrada.
La reacción se repite a lo largo del recorrido. Claudio Freso asegura que durante toda su vida utilizó el nombre Villa Lugano para referirse al lugar donde vive. No lo plantea como una posición política ni como una reivindicación. Dice simplemente que es la forma en que siempre se identificó la zona.
A medida que la caminata avanza, la misma idea aparece una y otra vez. En la sandwichería Delicias Gourmet, sobre Guaminí al 5007, el tema comenzó a circular apenas se conoció la encuesta. Verónica, propietaria del local, recuerda que el debate se instaló rápidamente en un grupo de WhatsApp que comparte con otros comerciantes de la zona. Según explica, ella está de acuerdo con que el barrio pase a identificarse con Villa Lugano porque considera que así lo reconoce la mayoría de la gente.
La misma mirada comparte Francisco Aguirre, vecino de la zona desde hace años. Aunque afirma que conoce los límites oficiales del barrio, sostiene que en la práctica cotidiana “casi nadie utiliza el nombre Villa Riachuelo”. Según su mirada, el debate actual simplemente “puso sobre la mesa una realidad que ya existía”.
Sin embargo, a pocas cuadras aparecen voces completamente distintas. Gabriela Pires, vecina de Villa Riachuelo, escucha los argumentos a favor del cambio y responde que una costumbre no puede tapar la historia. Para ella, que muchas personas utilicen el nombre Lugano no modifica el hecho de que el barrio tenga una identidad propia construida durante más de un siglo. “Esto es Villa Riachuelo. Los límites están claros y cualquiera puede verlos en un mapa”, sostiene. Según explica, el barrio forma parte de la historia del sur porteño y cambiar su nombre implicaría desconocer ese recorrido.
La misma preocupación expresa Patricia Graci, otra vecina de la zona, quien observa el debate con incomodidad y asegura que detrás de la propuesta existe el riesgo de perder una identidad construida a lo largo de generaciones. Mientras recuerda a familias que viven allí desde hace décadas y habla de una historia compartida entre vecinos, resume su posición en una frase: “Basta de quitarnos nuestra identidad”.

Las críticas también apuntan hacia otro aspecto del debate. Luca Morales, vecino de Villa Riachuelo, considera que el problema principal no es el nombre sino las prioridades. Mientras la discusión crece en redes sociales y grupos vecinales, menciona que el barrio sigue siendo el único de la Ciudad que no cuenta con un centro de salud y acción comunitaria propio. “Antes de cambiar el nombre, ¿por qué no ponen una salita de primeros auxilios?”, se pregunta.
Cuestión de imagen
La caminata continúa y las explicaciones comienzan a profundizarse. Clara Ponce, también vecina, cree que detrás de algunos argumentos favorables al cambio existe una cuestión de imagen. Mientras observa el movimiento sobre una de las calles internas de la zona, sostiene que el debate no surgió de manera casual. “Creo que no quieren que los turistas que supuestamente van a venir por el autódromo vean que se llama Villa Riachuelo”, afirma.
Solange Ledesma coincide parcialmente, aunque aporta otra interpretación. Para ella, el problema pasa más por las asociaciones que genera el nombre que por la historia del lugar. “Yo creo que a algunos la palabra Riachuelo les debe generar una idea de marginalidad o de villa miseria, y nada que ver. Villa Riachuelo es un barrio muy tranquilo, de casas bajas, familiar, y ni siquiera tiene una villa dentro de sus límites”, señala. A su entender, muchos de quienes impulsan el cambio lo hacen porque relacionan el nombre con prejuicios que no reflejan la realidad cotidiana de la zona.

La reflexión más extensa llega de la mano de Danilo Cardozo, vecino del barrio, quien considera que la discusión expone tensiones sociales que existen desde hace años aunque pocas veces se expresan de manera tan abierta. Según describe, Villa Riachuelo está lejos de responder a la imagen que algunos imaginan cuando escuchan la palabra “villa”. “Acá hay sectores de clase media, media alta, otros un poco más humildes, pero no hay asentamientos. Te puede pasar que en una cuadra haya dos casas muy sencillas y al lado viviendas de clase media alta. Esa es la realidad del barrio”, explica. Para él, una parte de quienes rechazan el nombre lo hace porque no quiere quedar asociada a determinadas etiquetas. “Hay vecinos que no quieren asumir que viven en Villa Riachuelo porque sienten que eso los perjudica o los hace quedar pegados a algo que no tiene nada que ver con el lugar donde viven. Pero esto no es Lugano, esto es Villa Riachuelo, les guste o no”, sostiene.
La misma hipótesis aparece en la carnicería Milena, ubicada sobre Guaminí al 4924. Detrás del mostrador, mientras atiende a los clientes que entran y salen del local, su propietario sigue con atención el debate que atraviesa al barrio. Para él, la explicación es mucho más simple que las discusiones sobre identidad o historia. “Los que quieren cambiar el nombre lo hacen solamente por estética”, afirma.
138 años de historia
Villa Riachuelo nació en 1888, cuando la Sociedad de Tierras General Pobladora obtuvo autorización para realizar obras de dragado sobre el Riachuelo. Aunque aquellos trabajos nunca llegaron a concretarse, la empresa abrió calles y comercializó terrenos donde comenzaron a instalarse tambos y chacras. Aquellos parajes fueron conocidos como la “villa del Riachuelo”, denominación que con el tiempo derivó en el nombre actual.
Durante las primeras décadas del siglo XX, el crecimiento de la zona estuvo vinculado al Puente de la Noria, una infraestructura clave para la circulación entre la capital y la provincia de Buenos Aires. Por allí transitaban las tropas de ganado que luego continuaban su camino hacia los antiguos mataderos. Más adelante, la llegada del ferrocarril impulsó el desarrollo de Villa Lugano y transformó definitivamente el paisaje del sur porteño.
Con el paso de las décadas, ambos barrios crecieron prácticamente unidos. La ausencia de una frontera urbana clara hizo que muchas personas comenzaran a identificarse con Villa Lugano aun viviendo dentro de Villa Riachuelo. La situación se mantiene hasta hoy y ayuda a entender por qué la encuesta despertó tantas reacciones.
Actualmente, Villa Riachuelo integra la Comuna 8 junto con Villa Lugano y Villa Soldati. Tiene una superficie de 4,1 kilómetros cuadrados y una población de 15.581 habitantes, según el Censo 2022. Gran parte de su territorio está ocupado por espacios de gran escala, entre ellos el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, el Parque Sur y la Reserva Ecológica Lago Lugano. La zona residencial representa apenas una parte del barrio, otro de los factores que explican la persistente confusión identitaria.
La consulta popular
La consulta cerró el 1 de junio y, hasta el momento, el Gobierno porteño no difundió los resultados ni informó cuál será el destino de la iniciativa. Si las autoridades decidieran avanzar con la propuesta a partir de la información relevada, el cambio no podría concretarse de manera automática. La Ley N.º 83 de Nomenclatura Urbana establece que la facultad para imponer o modificar nombres corresponde exclusivamente a la Legislatura porteña. Además, la Constitución de la Ciudad exige el mecanismo de doble lectura, que contempla una primera aprobación legislativa, la realización de una audiencia pública para que los vecinos puedan expresar su posición y una segunda votación antes de adoptar una decisión definitiva.
Por ahora, ninguna de esas instancias fue anunciada y tampoco se informó si la consulta derivará en la presentación de un proyecto de ley. LA NACION consultó al gobierno de la Ciudad sobre el origen de la iniciativa, los alcances de la consulta y los pasos previstos una vez analizadas las respuestas de los vecinos. También preguntó si la propuesta contemplaba únicamente la incorporación del barrio a Villa Lugano o la posibilidad de elegir otras denominaciones, pero no obtuvo respuestas.
SOCIEDAD
Ninguna otra fruta consigue que llames a los bomberos cuando aparece en una habitación. Lo llaman el rey de las frutas y en China mueve una industria multimillonaria

En el año 2019 la biblioteca de la Universidad de Canberra se enfrentó a un ataque de pánico que llegó hasta los periódicos. Ayudadas por bomberos y servicios de emergencia, 550 personas abandonaban el lugar por miedo a que una intensa fuga de gas hiciera reventar el edificio en mil pedazos con su explosión. Cuando empezaron a buscar el origen de la fuga lo que encontraron fue una fruta.
Nosotros lo conocemos como durian, pero en el sudeste asiático lo llaman el rey de las frutas pese a que su olor causa constantemente incidentes como el citado. De hecho, que te huela a gas es en realidad lo mejor que te puede llegar a ocurrir. No hablo de oídas, ojo, te lo digo por haberme enfrentado a él de primera mano. Es tan asqueroso y desagradable como suena, pero también es una de las frutas más demandadas de la zona.
El apestoso rey de las frutas
Dependiendo de a quién preguntes puede que te hable de un olor muy fuerte a cebolla, a ajo, a huevos podridos, o incluso a la alcantarilla más apestosa con la que te hayas cruzado jamás. Ninguno mentiría y, dependiendo del lugar y el momento, puede terminar recordándote a cualquiera de ellos. Que esté en absolutamente todas las fruterías pese a que te prohíban expresamente entrar a cualquier sitio público con ellos es, sin lugar a dudas, lo más sorprendente del durian.
Quienes lo han probado, y yo reconozco que no tuve estómago para hacerlo, hablan de un sabor que no tiene nada que ver con su olor. De un dulzor especial que recuerda a las natillas con almendras pero con un toque de queso. De hecho, hay quienes dicen que sólo por probarlo ya justifica un viaje hasta esa parte del mundo. Los 8.000 millones de dólares en durian importados por China durante el año pasado dan buena cuenta de ello.
He preguntado a 8 IAs de Europa, EEUU y China cómo arreglarían la vivienda en España. Lo más sorprendente es en qué están todas de acuerdo
Si aquí nos volvemos locos por plantar aguacate incluso donde es científicamente absurdo, allí hacen lo propio con el durian sólo por satisfacer la enorme demanda que sale de países como Malasia, Tailandia o Vietnam. Por su reareza, se ha convertido también en un fenómeno a escala internacional.
La obsesión es tan grande que sus gobiernos ya se enfrentan a serios problemas de deforestación derivados de su cultivo, pero mientras las rutas y negocios alrededor del durian no dejan de crecer, intentar equilibrar la balanza está siendo particularmente difícil. No deja de ser gracioso que le pase justo lo mismo que a la fruta, que tampoco es incapaz de equilibrar el pestazo que echa con lo bien que, aparentemente, parece saber.
En 3DJuegos | El olor a lluvia tiene nombre, y la ciencia ha conseguido demostrar por qué nos gusta tanto
En 3DJuegos | El olor a Yu-Gi-Oh fue real en 2019. Era tan desagradable que se vieron obligados a cambiar las reglas
–
La noticia
Ninguna otra fruta consigue que llames a los bomberos cuando aparece en una habitación. Lo llaman el rey de las frutas y en China mueve una industria multimillonaria
fue publicada originalmente en
3DJuegos
por
Rubén Márquez
.
SOCIEDAD
Un hombre discutió borracho con su hermana, amenazó con matarla y quedó detenido en Santiago de Estero

Un hombre de 41 años fue aprehendido tras ser acusado de amenazar de muerte a su hermana durante un episodio de violencia ocurrido el domingo por la noche en un domicilio de la localidad de La Banda, provincia de Santiago del Estero. La intervención policial se produjo después de una comunicación telefónica que alertó sobre una situación conflictiva dentro de la vivienda.
La mujer, de 58 años, relató ante los efectivos que su hermano se encontraba bajo los efectos del alcohol y que había adoptado una actitud hostil hacia las personas que convivían en el lugar. De acuerdo con su testimonio, el hombre la amenazó de muerte en medio de la discusión.
Al arribar al inmueble, los uniformados se entrevistaron con la víctima y evaluaron el escenario. El acusado permanecía en la casa y, según se informó, su estado de alteración aumentó cuando advirtió la presencia del personal policial. Finalmente, fue reducido y trasladado de forma preventiva.
La actuación estuvo a cargo de efectivos de la Comisaría Comunitaria N° 12, dependiente del Departamento de Seguridad Ciudadana N° 4 de La Banda.
Según informó el portal del Diario Panorama, la intervención tuvo como objetivo inmediato resguardar a la mujer que denunció las amenazas y restablecer las condiciones de seguridad en el domicilio. El episodio se produjo en un ámbito familiar y derivó en la actuación de la Justicia.
Tras tomar conocimiento de lo sucedido, la Fiscalía interviniente dispuso que el hombre continuara alojado en calidad de aprehendido. La medida fue adoptada luego de la intervención policial y de la denuncia realizada por su hermana.

A mediados de junio pasado, un grave episodio de violencia intrafamiliar sacudió a Villa Elvira, en la ciudad de La Plata, cuando un hombre disparó contra el auto en el que viajaba su hermana junto a otros familiares.
El hecho ocurrió el viernes pasado y terminó con el acusado detenido tras un allanamiento realizado por la Policía Bonaerense en su domicilio. El incidente dejó una secuencia de amenazas, disparos y tensión, aunque afortunadamente no se registraron heridos.
Según la denuncia presentada por la mujer de 33 años, el conflicto se desató cuando se disponía a retirarse de una vivienda ubicada en la intersección de las calles 80 y 3. En ese momento, observó a su hermano salir armado a la vereda. Las amenazas verbales precedieron a los disparos: el acusado efectuó al menos tres detonaciones contra el automóvil Fiat Punto donde se encontraba la denunciante junto a otras personas de la familia.
Una de las balas destrozó una de las ruedas traseras del vehículo, mientras que otra impactó en una de las puertas. Pese a la cercanía de los disparos y la agresión directa, ninguna de las personas presentes resultó herida.
La Justicia dispuso tareas investigativas que derivaron en la orden de allanamiento sobre la vivienda del acusado. El procedimiento fue ejecutado el sábado por personal de la Policía Bonaerense, que localizaron al hombre dentro de la propiedad, aparentemente atrincherado tras el ataque.
Durante la requisa, los agentes encontraron al sospechoso armado: portaba en la cintura un revólver calibre 22 cargado con ocho municiones. Además, se incautaron otras armas en el domicilio, incluyendo un pistolón marca Rexto, una escopeta de doble caño calibre 16, 43 proyectiles calibre 22 y 10 cartuchos de escopeta. Todo el material quedó secuestrado como evidencia en el marco de la investigación.
El acusado, de 40 años, fue detenido en el lugar y trasladado a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción N° 6 de La Plata. Ahora, la fiscalía deberá analizar la situación procesal del detenido y determinar los próximos pasos judiciales.
Las fuentes consultadas señalaron que existían antecedentes de disputas familiares entre el agresor y la víctima, lo que habría motivado el accionar violento.
Santiago del Estero,La Banda,detención,amenazas
SOCIEDAD
Ruta 65: cuatro personas murieron en un choque frontal entre dos autos en Bolívar

Cuatro personas murieron este lunes por la mañana en un choque frontal entre dos autos sobre la Ruta Provincial 65, entre las localidades bonaerenses de Pirovano y Urdampilleta, en el partido de Bolívar. El accidente ocurrió a la altura del kilómetro 318,5 e involucró a un Toyota Corolla y un Renault Logan. Las causas del impacto todavía son materia de investigación.
Las víctimas fueron identificadas como Oscar Osvaldo Bauza, de 68 años; Marta Susana Werdin, de 88; Fernando José Galeano, de 42; y José Francisco Roldán, de 59.
Quiénes eran las cuatro víctimas del choque en la Ruta 65
Bauza y Werdin viajaban en el Toyota Corolla y estaban domiciliados en Carhué.
En el Renault Logan, en tanto, circulaban Galeano, que vivía en Tristán Suárez, y Roldán, con domicilio en Longchamps, partido de Almirante Brown.
Los cuatro murieron como consecuencia del fuerte impacto. Personal de emergencias confirmó los fallecimientos en el lugar.
Tras el choque se montó un amplio operativo sobre la ruta, con la intervención de bomberos de Urdampilleta y Pirovano, efectivos policiales y personal sanitario.
Investigan cómo fue el choque frontal que dejó cuatro muertos
La Ruta Provincial 65 permaneció cortada durante varias horas mientras trabajaban los equipos de emergencia y se realizaban las pericias sobre los vehículos y la calzada.
Los investigadores intentan determinar qué ocurrió en los instantes previos al impacto y por qué ambos autos terminaron chocando de frente.
Bolívar
POLITICA2 días ago¡Precios de Manhattan con sueldos de Argentina! Cómo los créditos hipotecarios inflaron las propiedades y congelaron el sueño de la casa propia
POLITICA3 días agoEEUU pidió “desescalar” la tensión entre Argentina y Reino Unido por Malvinas
CHIMENTOS3 días agoElla tiene 40 años y su marido 59, pero se enamoró de un joven de 27 y se acaba de separar tras ser descubierta por su esposo siendo infiel: «Comenzó a…»













