Connect with us

CHIMENTOS

La felicidad de Jésica Cirio por su embarazo junto a Nicolás Trombino: “Este niño llega para sanar”

Published

on


La modelo y animadora compartió su alegría por la dulce espera que vive junto a su pareja, Nicolás Trombino

En una etapa de introspección en la que se refugió en sus seres queridos, Jésica Cirio anunció su embarazo en la dulce espera de su segundo hijo. La conductora, de 41 años, compartió detalles íntimos con Teleshow sobre cómo vivió el momento del descubrimiento y las emociones que la atraviesan, tras su alejamiento del ojo público y en su nueva relación con Nicolás Trombino (43), empresario del rubro de los supermercados mayoristas.

—¿Cómo te enteraste del embarazo? ¿Fue una búsqueda de la pareja?

Advertisement

—No, no fue planeado. Me enteré hace un mes aproximadamente y, a partir de ese momento, comencé con todos los estudios necesarios para asegurarme de que todo estuviera bien. No fue una decisión premeditada, aunque estamos felices. No lo habíamos planeado, pero sí lo pensábamos para más adelante. La vida a veces sorprende de maneras inesperadas y creo que este embarazo llegó en un buen momento de mi vida, a los 41 años.

«La vida a veces sorprende de maneras inesperadas y creo que este embarazo llegó en un buen momento de mi vida», expresó Jésica Cirio sobre el embarazo que espera junto al empresario Nicolás Trombino (Infobae)

—¿Cómo estás transitando el embarazo? ¿Hay náuseas, malestares?

—No, esa etapa ya pasó. En realidad, me di cuenta porque empecé a sentirme muy mal, con muchas náuseas y malestares, sobre todo para dormir. Hace un mes, esos síntomas me llevaron a realizarme un estudio y ahí confirmé el embarazo. Ahora me siento bien, pero el principio fue difícil. Llamé a mi obstetra de confianza y comenzamos con las ecografías y los estudios mensuales o semanales habituales. Estoy feliz y siguiendo todos los controles correspondientes. Es maravilloso lo que nos está ocurriendo.

Advertisement

—¿Cuál fue la reacción de tu pareja?

—Nunca publiqué fotos con él ni asistimos juntos a eventos públicos, ya que él prefiere mantener un perfil bajo, pero Nicky está feliz. Aunque llevamos menos de un año juntos y aún no convivimos, para ambos fue una noticia hermosa. Nos iremos adaptando de a poco a esta nueva etapa. Él ya es papá de un hijo de 21 años. Yo también le conté hoy a Chloe, así que estamos muy felices. Yiene cuarenta y tres años, como se dice; me quieren hacer pasar por vieja, pero no es así.

Viva la Familia - Jesica Cirio y su hija
Jésica Cirio junto a su hija Chloe (Candela Teicheira)

—¿Cómo recibió la noticia Chloe?

—Chloe está feliz; quería una hermana. Hace apenas dos horas se enteró, así que estamos en pleno proceso de asimilación. Esta etapa me encuentra muy dedicada a ella y ahora también me enfocaré en disfrutar el embarazo, entrenar y continuar con las actividades que me gustan, desde un lugar más maduro.

Advertisement

—Este es un momento muy distinto a la primera vez que fuiste mamá. ¿Cómo te encuentra este embarazo como mujer?

—Es una edad totalmente diferente. El mes pasado, cuando peor me sentí, noté el cansancio y pensé que a esta edad todo es más exigente. Ahora recuperé mi rutina: entreno, camino, juego al pádel, me cuido y me siento bien. No es lo mismo que cuando fui mamá de Chloe, a los 32, pero igualmente es una experiencia hermosa. Por ahora no tengo casi panza, pero imagino que cuando crezca, Chloe también la vivirá de otra manera.

"Me sorprendió enterarme de que era un varón, así que ahora estoy contenta por vivir algo nuevo, ya que con una nena tengo experiencia", afirmó
«Me sorprendió enterarme de que era un varón, así que ahora estoy contenta por vivir algo nuevo, ya que con una nena tengo experiencia», afirmó

—¿Ya tienen nombre?

—No, todavía no decidimos el nombre. Todo sucedió muy rápido, fue reciente y no tuvimos tiempo de pensar demasiado en eso. Yo deseaba una nena, pero me daba igual mientras el embarazo fuera saludable y pudiéramos disfrutarlo. Me sorprendió enterarme de que era un varón, así que ahora estoy contenta por vivir algo nuevo, ya que con una nena tengo experiencia. Ahora me toca descubrir cómo es esta etapa con un hijo varón, con dos hijos en total, y eso me alegra.

Advertisement

—¿Cómo cambió tu rutina?

—¡No paro! Entreno todos los días de lunes a viernes, hago yoga una vez por semana y ahora sumaré otra clase. Juego al pádel una vez por semana y camino cuarenta o cincuenta minutos diarios. Largué boxeo este año, pero sigo con el resto de las actividades.

—¿Tenés ganas de volver a la televisión?

Advertisement

—Ya decidí que no. Por eso no expongo mi vida privada ni mi relación. Fueron años difíciles de mucho dolor y aprendizaje, y ahora prefiero disfrutar de mi familia y acompañar el crecimiento de mi hija desde otro lugar. Trabajo desde los 11 años y estuve en los medios desde entonces, pero hace dos años, o un año y medio, me alejé para sanar y proteger a mi familia y este vínculo nuevo. Aún no convivimos, pero vamos paso a paso, fortaleciendo la relación con la llegada de este hijo.

Viva la Familia - Jesica Cirio y su hija
«Si hoy me encuentro bien es porque supe protegerme, refugiarme en mi hija, en el acompañamiento de mis terapeutas y enfocarme en mi bienestar», expresó la conductora

—¿Cómo es tu vida hoy en medio de esta gran noticia y de todo lo que viviste?

—Por ahora disfruto de este momento. Me hizo bien vivir esta etapa de manera reservada. Si hoy me encuentro bien es porque supe protegerme, refugiarme en mi hija, en el acompañamiento de mis terapeutas y enfocarme en mi bienestar. Actualmente trabajo en la empresa de un amigo, pero fuera de los medios. No descarto regresar en el futuro, pero hoy estoy en equilibrio y así quiero continuar.

—¿Qué expectativas tenés para esta vida que llega a vos?

Advertisement

—Las mejores. Recibo este embarazo con mucha felicidad. Creo que un niño siempre trae alegría y, en este momento de mi vida, siento que llega para sanar y aportar felicidad. Para mí, para Chloe, para su papá, es una etapa que nos une y nos fortalece.

Advertisement
Advertisement

CHIMENTOS

Cazzu dará su primer show en un estadio en Jujuy con homenajes a su tierra: “Me da vergüenza, pero estoy orgullosa”

Published

on


Cazzu dará su primer show en un estadio en Jujuy, con artistas locales y homenajes a su provincia

A días de cumplir un hito en su carrera, Cazzu se prepara para dar su primer show propio en un estadio. La cita será este sábado 3 de octubre en el Estadio 23 de Agosto, en San Salvador de Jujuy, la provincia donde nació y a la que decidió volver para afrontar un desafío que define como motivo de orgullo y expectativa.

Advertisement

“Me siento muy orgullosa”, dijo Julieta Cazzuchelli durante su paso por el Centro Cultural Lola Mora, en la capital jujeña, en una conferencia de prensa. Allí habló de la incertidumbre previa a una noche que tendrá una carga particular: no eligió Buenos Aires para este debut en formato estadio, sino que lo hará ante el público de su tierra natal.

La fecha forma parte de una gira que ya la llevó por escenarios de Estados Unidos y América Latina. Sin embargo, el concierto en Jujuy tendrá una impronta propia. La artista anticipó que contará con músicos de la provincia y con gestos pensados especialmente para el público local. “No viene nadie de afuera, son todos de acá. Las personas que van a estar son nacidas de esta tierra. Representan esta tierra más que yo. No soy de estadios, me da vergüenza”, aseguró al referirse a quienes la acompañarán en escena, además de mencionar “regalos simbólicos” para la provincia.

El regreso a Jujuy también atraviesa el universo de Latinaje, su cuarto álbum. En ese trabajo, Cazzu profundiza una búsqueda vinculada con los sonidos, las tradiciones y los vínculos que marcaron su infancia. “Soy más de dónde soy que quién soy”, resumió al explicar el lugar que ocupa su origen en su manera de pensar y construir su obra.

Advertisement
Cazzu contó el trabajo que hizo para no quebrarse en llanto al cantar «Inti», el tema dedicado a su hija

La artista planteó, además, una mirada sobre la idea de música latina y los géneros que suelen quedar fuera de esa definición. Con Latinaje, incorpora referencias a la cumbia, la música andina, las coplas, las quenas y los sikus, además de otras expresiones culturales del norte argentino.

Esa identidad está ligada a su historia familiar y a la música que escuchó desde chica. Cazzu recordó que esas referencias moldearon su forma de crear y de reconocerse dentro de su propia propuesta artística. A medida que su carrera se expandió, también creció su interés por revisar la cultura de la que forma parte a través de la escucha, la lectura y la escritura.

La cantante aclaró que no busca hablar en nombre de todos. “Yo no pretendo representar a todo el mundo”, señaló. Pero sí identifica una pertenencia concreta en los barrios que transitó, en Jujuy y en las provincias del norte que acompañaron sus primeros pasos en la música.

Advertisement
A días de su primer recital en un estadio, Cazzu habló de la emoción de volver a cantar ante su gente en Jujuy

La maternidad también modificó la relación de Cazzu con ese pasado. “Pienso mucho en mi infancia”, contó. La crianza de su hija, Inti, en un contexto distinto al que vivió de niña la llevó a recuperar recuerdos, costumbres y escenas cotidianas que todavía extraña.

Inti también aparece en su música. Sobre la canción que le dedicó, Cazzu explicó que quiso conservar la emoción inmediata de los primeros meses de vida de su hija y llevarla hacia una interpretación cercana a una nana.

Cazzu se prepara para dar su primer show en un estadio y eligió Jujuy, su tierra natal, para vivirlo

“He tenido que aprender a cantar Inti sin conmoverme. Es una canción totalmente sin pretensión. No me gusta que me vean llorar. Una lágrima de la Julieta hace un novelón total. Es muy difícil atravesar esa canción. Fue difícil escribirla, grabarla. Probablemente fue la primera vez que Nico Cotton me vio llorar desconsoladamente en un estudio. Trabajé mucho para cantarla en vivo”, sostuvo. Para la artista, la experiencia de ser madre también amplió su comprensión sobre la convivencia entre distintos roles: “una mamá, una amiga, una mujer”.

Advertisement

Continue Reading

CHIMENTOS

La esposa de Migue Granados le dejó el hijo a su cuidado, cometió un error garrafal y se comió un reto tremendo: “¿Por qué te lo tengo que explicar?”

Published

on


Fer Otero protagonizó uno de los momentos más desopilantes de su presencia por OLGA, dado que sacó a la luz una situación doméstica que, detrás de las risas y la complicidad que suele imprimirle a sus relatos, terminó provocándole un profundo fastidio. La humorista contó cómo un descuido de Migue Granados con Benito, el hijo que tienen en común, la obligó a intervenir a la distancia mientras disfrutaba de unas vacaciones junto a su hija.

Advertisement

La escena tuvo como disparador algo tan sencillo como un cumpleaños infantil, aunque el desenlace estuvo lejos de ser anecdótico para Fer. Mientras estaba de viaje, decidió mirar el grupo de WhatsApp del jardín de Benito y se encontró con una imagen que inmediatamente llamó su atención: aparecían todos los chicos reunidos en un festejo, pero había una ausencia particularmente significativa. «Un día se me ocurre abrir el grupo de whatsapp del jardín de Benito y veo una foto de todos los nenes juntos y una mamá que escribió: ‘Chicos, Valen pasó el mejor día de su vida’ y Benito no estaba en la foto».

La sorpresa rápidamente se transformó en indignación. No se trataba solamente de que su hijo hubiera faltado a una celebración, sino de que el pequeño ni siquiera había sido llevado por su papá a un encuentro que, además, involucraba a una de sus personas más cercanas. «Se lo reenvié a Miguel enojada porque Benito no había ido y me contestó: ‘Uh, se me escapó’. Encima Benito y Valen son mejores amigos más o menos», relató Fer, dejando en evidencia que la explicación de Granados no hizo demasiado por apaciguar su enojo.

De hecho, hubo una frase en particular que terminó de exasperarla. La expresión de su marido sobre que no retuvo el dato del evento le resultó insuficiente para justificar lo ocurrido y apuntó directamente al origen del descuido. «Cuando dijo ‘se me escapó’ me enojé, no es que se le escapó, no había abierto el grupo de whatsapp», bramó. Para la humorista, el problema no había sido un olvido menor, sino la falta de atención necesaria para advertir que su hijo tenía un compromiso.

Advertisement

MIGUE GRANADOS COMETIÓ UN TERRIBLE ERROR CON SU HIJO BENITO Y SU ESPOSA SE ENOJÓ

El episodio adquirió todavía más peso porque Fer se encontraba lejos, intentando disfrutar de unos días de descanso junto a su hija. La situación, según explicó, la colocó nuevamente en un lugar del que pretendía correrse durante sus vacaciones: el de estar pendiente de la organización cotidiana de Benito. «¿Entendés que yo no puedo desconectarme y disfrutar de unas vacaciones merecidísimas con mi hija y el boludo no lleva al nene al cumpleaños?», lanzó, entre el enojo genuino y el tono humorístico con el que reconstruyó la anécdota.

Su cuestionamiento, además, fue más allá de aquel cumpleaños puntual y puso el foco en una dinámica que la incomodó particularmente: «No es el cumpleaños, no logro entender: ¿por qué te tengo que explicar si a mí nadie me explicó? ¿Por qué te tengo que decir que lo veas si a mí nadie me dijo que lo vea?». De esa manera, Fer dejó en claro que lo que verdaderamente le molestó fue sentir que la responsabilidad de estar atenta recaía nuevamente sobre ella, incluso cuando se encontraba descansando.

Y aunque el reclamo tuvo una buena dosis de ironía, la humorista cerró el relato con una muestra de que el enojo no opacó el vínculo afectivo con el conductor. Después de exponerlo públicamente y de cuestionar su desempeño como papá en aquella circunstancia, bajó la intensidad de la denuncia con una frase tan contundente como cariñosa: «Horrible, te amo mi amor, pero bueno». Una manera muy Fer Otero de convertir un pase de factura doméstico en una de las historias más comentadas de su visita a OLGA.

Advertisement

 

TEMAS


 

Migue Granados

Advertisement
Continue Reading

CHIMENTOS

FIC.UBA 2026: Lita Stantic y Félix “Chango” Monti recibieron el Doctorado Honoris Causa en una noche de cine y emoción

Published

on


Félix «Chango» Monti y Lita Stantic posan con los diplomas del Doctorado Honoris Causa y los ponchos artesanales de Seclantás, distinción del FIC.UBA (Crédito: Jaime Olivos)

La Universidad de Buenos Aires (UBA) otorgó el Doctorado Honoris Causa a Lita Stantic y Félix “Chango” Monti, dos figuras centrales del cine argentino, en una ceremonia que reunió a un auditorio colmado en el Aula Magna de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU). El acto, que se extendió desde las 19:40 hasta las 20:20 del jueves 1 de octubre, fue la apertura de la cuarta edición del Festival Internacional de Cine de la UBA (FIC.UBA 2026) y combinó homenaje, emoción y un posicionamiento explícito en defensa de la cultura y la educación pública.

Advertisement

El título de Doctor Honoris Causa es la distinción de mayor jerarquía que otorga la UBA a personalidades nacionales o extranjeras por trayectorias sobresalientes en los campos académico, científico, cultural, profesional, social o político. Junto a los diplomas y medallas, ambos homenajeados recibieron un poncho artesanal de Seclantás, localidad salteña conocida como la cuna del poncho salteño, máxima distinción del festival.

Entrega del Honoris Causa de la UBA a Lita Stantic y Chango Monti en el Aula magna en FADU
Carlos Venancio, Ricardo Alfonsín (h.), Paula Quattrocchi, Félix «Chango» Monti, Lita Stantic y Marcelo Altmark (de izquierda a derecha), en la ceremonia de entrega del Doctorado Honoris Causa de la UBA en el marco del FIC.UBA 2026 (Crédito: Jaime Olivos)

El acto también fue una declaración de principios sobre el rol de la universidad en la producción cultural. El director general del FIC.UBA, Ricardo Alfonsín (h.) —nieto del expresidente Raúl Alfonsín—, repasó cuatro años de un festival que creció en un contexto difícil para el cine y la educación pública. “Llegamos a la cuarta edición en un momento complicado, no solamente para el cine, también para la cultura y para la educación pública. Pero en una nueva muestra de carácter y esfuerzo, hemos dicho presentes una vez más”, afirmó.

Entre los anuncios de la noche, Alfonsín (h.) confirmó la incorporación de la Beca Disney al festival, que financiará diez proyectos de estudiantes de cuarto año de la carrera. “El talento es enorme en esta facultad y a esos talentos tenemos que darles oportunidades y herramientas”, subrayó.

Entrega del Honoris Causa de la UBA a Lita Stantic y Chango Monti en el Aula magna en FADU
El Aula Magna de la FADU, a sala llena para la ceremonia inaugural del Festival Internacional de Cine de la UBA (Crédito: Jaime Olivos)

Fue el director artístico del festival, Marcelo Altmark, quien leyó la laudatio de Lita Stantic y trazó una biografía que arrancó en la infancia: Élida María Stantic, la nena de Parque Chas que pasaba las tardes en el cine del Triunvirato convencida de que los actores vivían detrás de la pantalla. “Esa certeza mágica —dijo Altmark— fue la semilla de una vida entera del otro lado, la de quien, sin que el público la viera nunca, iba a hacer posible buena parte de lo mejor que el cine argentino puso en pantalla.”

El recorrido que siguió es parte de la historia del cine nacional: su debut ordenando treinta mil metros de negativo con hojas de afeitar y pegamento, su consagración como jefa de producción en La Raulito (1975), y el salto decisivo que la llevó a asociarse con María Luisa Bemberg —cuando el director de turno se negó a trabajar con una mujer— para producir Señora de nadie, Camila, Miss Mary y Yo, la peor de todas. Después vendría el nuevo cine argentino: Mundo Grúa, de Pablo Trapero; La ciénaga y La niña santa, de Lucrecia Martel; Un oso rojo, de Adrián Caetano —que empezó a rodarse el mismo día del corralito—; y Hamaca paraguaya, de Paz Encina, entre muchos otros.

Advertisement

“Hoy el cine se pone de pie para celebrarla”, cerró Altmark. “La historia de nuestra pantalla no sería la misma sin aquella nena de Parque Chas que creía que los actores vivían del otro lado y que terminó cruzando ella misma para hacer que las películas existieran.”

Entrega del Honoris Causa de la UBA a Lita Stantic y Chango Monti en el Aula magna en FADU
Lita Stantic con el diploma que la acredita como Doctora Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (Crédito: Jaime Olivos)

Cuando le tocó hablar, Stantic fue breve, cálida y política. Agradeció a la UBA —aunque al arrancar dijo “televisión pública” en lugar de “universidad pública”, lo que generó risas en el auditorio y en ella misma— y reivindicó la educación pública como herramienta de soberanía. “Un país soberano necesita de la universidad pública”, afirmó. “Estamos en un momento complicado para la universidad, complicado para la cultura, complicado para muchas cosas, pero hay que defenderla.” También celebró compartir la distinción con Monti: “Me honra fundamentalmente que esto sea de la UBA y estar al lado del Chango, que es un grande.” Y cerró con una sola palabra, entre risas del auditorio: “Ya está.”

Teleshow habló con ella antes del acto:

— ¿Qué significa recibir este reconocimiento?

Advertisement

— Me siento muy honrada, fundamentalmente porque es de la universidad pública, en un momento en que hay que defenderla.

— Se impuso como productora en una época en que no había mujeres en ese rol. ¿Lo tuvo que abrir a machetazo?

— No había mujeres en el cine cuando yo era joven. Empecé por los cortometrajes, después hice jefaturas de producción en películas independientes. Como productora arranqué con La isla en el 78, con Alejandro Doria. Le fue muy bien.

Advertisement
Entrega del Honoris Causa de la UBA a Lita Stantic y Chango Monti en el Aula magna en FADU
Lita Stantic con el diploma que la acredita como Doctora Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (Crédito: Jaime Olivos)

— ¿Qué tiene que tener sí o sí una historia para que la acepte?

— Tiene que decir algo que valga la pena decir. Me tiene que interesar lo que quiere contar el director.

— Las películas de hoy, ¿dialogan con el presente?

— Depende. Me interesa ese cine. Cuando dirigí Muro de silencio tenía que ver con el problema de la memoria y con mi historia personal.

Advertisement

— ¿Cuál fue la transformación más decisiva que atravesó el cine a lo largo de su carrera?

— Hubo muchas transformaciones técnicas. Lo más significativo fue pasar del negativo al digital. Pero con respecto a qué contar, siempre pienso que hay que contar algo que valga la pena.

— ¿Cómo ve el panorama actual del cine argentino?

Advertisement

— Es terrible. Producir hoy una película como las que yo hacía en el año 2000 —que salía alrededor de un millón de dólares— hoy sale cuatro o cinco millones. Y no está el apoyo del Instituto. Con las plataformas hay dinero, pero hay que hacer lo que a ellas les interesa. Y a veces no coincide con lo que le interesa a uno.

— ¿Qué les diría a los estudiantes de cine de hoy?

— Que peleen. Ahora está muy difícil filmar. Pero si están apasionados, también se puede filmar hasta con celular. Hay que pelearla.

Advertisement
Entrega del Honoris Causa de la UBA a Lita Stantic y Chango Monti en el Aula magna en FADU
Félix «Chango» Monti con el diploma del Doctorado Honoris Causa que le entregó la UBA en el FIC.UBA 2026 (Crédito: Jaime Olivos)

La directora institucional del festival, Paula Quattrocchi, leyó la laudatio de Félix “Chango” Monti y eligió como imagen central la escena más célebre de El secreto de sus ojos: esa toma aparentemente continua en la que una cámara sobrevuela un estadio lleno y se mete en la tribuna. Son, en realidad, siete planos. “El desafío —dijo Quattrocchi— era que nadie lo notara, que la técnica no se comiera la emoción.”

Monti nació en La Quiaca en enero de 1938 pero se crió en Villa Ballester. A los catorce años creyó que lo suyo sería la escenografía, hasta que entró a un estudio de filmación y descubrió que las luces y las sombras podían armar un mundo. Los equipos de los viejos estudios lo rebautizaron: para siempre sería el Chango. Lo que vino después forma parte del patrimonio audiovisual argentino: Tango, el exilio de Gardel y Sur con Pino Solanas, La historia oficial y El secreto de sus ojos con Luis Puenzo y Juan José Campanella, y trabajos con Bemberg, Martel y Ariel Winograd, entre muchos otros. Es el único director de fotografía que iluminó las dos películas argentinas ganadoras del Óscar a Mejor Película Extranjera. En 2011 recibió el Premio Konex de Platino. “Lo recibe a los 88 años un hombre que todavía siente un vacío cada vez que termina un rodaje —dijo Quattrocchi—. Hoy, por una vez, le toca quedar en cuadro.”

“Lo más triste es cuando no se le permite rodar”

El discurso del Chango fue el más breve de la noche y también el más descarnado. “Lo más importante es el momento en que una cámara comienza a rodar. Lo más triste es cuando no se le permite rodar”, dijo, y la sala quedó en silencio. “Hemos atravesado muchas crisis, nunca una tan terminal ni tan cruel.” Pero terminó mirando hacia adelante: “Vamos a estar siempre con los brazos en alto para sostener la verdad de un mundo que quieren destruir. Y no lo podrán.”

Teleshow habló con él antes del acto:

Advertisement

— ¿Qué lugar ocupa este reconocimiento en su trayectoria?

— Sentí una gran sensación de que alguien había reparado en mi trabajo. No es la costumbre de los fotógrafos estar en estas estructuras. Me parece muy importante que lo hagan, no por mí, sino por toda la gente que hay detrás.

— Comenzó a formarse en una época clásica del cine. ¿Qué de eso conserva hasta hoy?

Advertisement

— Siempre la búsqueda. La dirección que encontrás en el guion, la conversación con los escenógrafos y el director. De golpe vas construyendo todo el campo desde donde expresarte.

— Dijo que iluminar no es solo poner luz, sino descubrir lo que está oculto. ¿Puede dar un ejemplo?

— Es lo que aprendí de Giunisch: respetar lo que tenés enfrente. Encontrar en ese mundo la primera impresión sobre la construcción de la obra. Películas como Fin de fiesta o Los tallos amargos me marcaron mucho por el golpe de vista que tenía.

Advertisement
Entrega del Honoris Causa de la UBA a Lita Stantic y Chango Monti en el Aula magna en FADU
El Chango Monti, en la charla con Teleshow: «Todo lo malo va a pasar. Va a volver a existir un Instituto del Cine» (Crédito: Jaime Olivos)

— ¿Ver películas en plataformas o en el celular modifica el trabajo que hacen?

— Sí. Podés resolver la parte técnica, pero no podés resolver la expresión. No es lo mismo construir una historia en un escenario amplio que meterla en un teléfono.

— ¿Qué recuerda del trabajo en La historia oficial y en El secreto de sus ojos?

— La historia fueron casi tres años de preparación bajo la presión tremenda de los últimos momentos de la dictadura. El secreto me interesó como estructura, como historia. Está muy cerca de lo que yo siento.

Advertisement

— ¿Qué mensaje les dejaría a los estudiantes de cine de hoy?

— Descubrir la verdad. Todo lo malo va a pasar. Va a volver a existir un Instituto del Cine y vamos a poder seguir filmando y transmitiendo lo que sentimos.

El FIC.UBA proyectará Chango, la luz descubre, documental de Alejandra Martín y Paola Rizzi sobre la trayectoria del homenajeado, el viernes 3 de octubre a las 17 en la Facultad de Filosofía y Letras y el martes 6 a las 18 en el Cine Arte Cacodelphia. También podrá verse Un muro de silencio —dirigida por Stantic y con fotografía de Monti—, el martes 6 a las 21 en el Cine Cosmos.UBA y el miércoles 7 a las 17 en Filosofía y Letras. Ese mismo miércoles 7, a las 11, ambos participarán de un seminario especial en la FADU. Todas las funciones son gratuitas.

Advertisement

Continue Reading

Tendencias