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Leticia Brédice, del desafío de ser Susana y la alegría de Es mi sueño a Milagro, su proyecto más personal: “Me potencia accionar”

Leticia Brédice no solo pisa el escenario: lo convierte en refugio, en juego, en confesionario y en fiesta. Su energía, capaz de ser risa desbordada y lágrima a flor de piel en la misma noche, envuelve a quien se cruce con ella, dejando la certeza de haber presenciado algo único e irrepetible. Tras atravesar momentos de creación y producción, Brédice vuelve al centro de la escena con una intensidad renovada y una sensibilidad aún más afinada. En charla íntima con Teleshow, se anima a desnudar el corazón y a celebrar, sin pudores ni reservas, este presente tan propio.
El eco de su nombre volvió a recorrer teatros y pantallas gracias a su brillante transformación en Susana Giménez para la serie Moria Casán, un fenómeno en Netflix que encendió la admiración del público. Pero Leticia es mucho más que una sola luz: también canta y se anima al juego en Es mi sueño, el reality de eltrece, donde deja en claro que la pasión por el arte no tiene fronteras. Como si eso no bastara, se lanza a su proyecto más personal: Milagro, una obra escrita, dirigida y protagonizada por ella, junto a su sobrina Ananda Li Brédice, en el histórico Teatro Santa María, donde tuvo su estreno el pasado viernes 4 de septiembre.
Milagro no es solo teatro: es Leticia abriendo su mundo y su alma, invitando al espectador a cruzar el umbral de la ficción hacia el territorio de lo íntimo y lo universal. Bajo la producción de Darío Arellano, Brédice encarna a María de los Milagros Figueroa Alcorta, una mujer que decide alquilar un teatro para decir lo que nunca antes se atrevió. A su lado, Ananda despliega un abanico de personajes que son reflejo, guía y sombra, borrando los límites entre realidad y ensoñación. Juntas, transforman el escenario en un espacio donde la vida y el arte se funden en un milagro hecho de recuerdos, risa, dolor y ternura.

—Estás transitando un presente profesional con muchos proyectos a la vez. ¿Cómo vivís este momento de tu carrera?
—Estoy muy feliz y agradecida. En este momento de Argentina, donde llegar a fin de mes es muy difícil, tener trabajo ya es un milagro. Justamente la obra habla un poco de eso, de los milagros, de estar vivos, de cada circunstancia de la vida que es un milagro y que uno elige vivir. Y con la cantidad de trabajo que tengo ahora, siento que hay que poner el cuerpo, accionar. La profesión es muy larga; yo empecé de muy chica, a los 13 años, y creo que estoy en un momento donde me siento con salud, con ganas. Tengo muchas ganas de estar en el teatro, de trabajar con mis compañeros, de estar con mi sobrina Ananda, que es una genia del teatro. Ella fue asistente de dirección de Priscila Pavlowsky, y para mí es un honor trabajar con ella. Además, poder estar en una obra, encontrar un productor como Darío Arellano, que se anima a producir teatro, es motivo de agradecimiento. Y cada persona del público que venga ya es una bendición.
—¿Sentís que esta etapa es diferente a nivel profesional?
—Todas las etapas son distintas. Me parece que sí, que es otro momento. Pensándolo, todas las que tuve dentro de la profesión y en mi vida fueron maravillosas, porque de todas aprendí algo. Cuando hice Ceniza del paraíso fue maravilloso. Nueve reinas fue maravilloso. Loca de amor, El elegido, hacer teatro, encontrar personajes con buenos autores, trabajar con Moria Casán, y también después tomarme el tiempo para estar con mi hijo o para estar conmigo misma, con lo que me pasaba, también fue importante. A veces, en esta profesión, uno se deja atropellar por la vorágine, por querer estar siempre vigente, no dejar pasar oportunidades. Pero creo que hay que aprender de uno mismo, de la vida, de lo que es ser madre, de las frustraciones que trae la profesión y la vida.
Pasamos una pandemia, que parece que no fue nada, pero ocurrió muchísimo. En mi caso, perdí a mis padres… Todo es aprendizaje para llegar siempre a un nuevo estadio. Para mí, lo genuino ahora es sentirme presente, contenta, conocerme. Todo el trabajo en terapia, todo lo que hice y hago, me sana. Encontrar una pareja como Martín (Russo) es parte de ese aprendizaje, entender que no quiero parejas tóxicas ni gente que no me hace bien. Hoy me encuentro con gente que me hace bien y que quiere lo mejor para mí y para ellos.

Siempre quise estar rodeada de personas con talento, que quieran dar lo mejor arriba y abajo del escenario, con buena predisposición y ganas de vivir. No quiero estar enroscada ni fuera de foco. Siento que estoy mucho más cerca de esa nena que jugaba frente al espejo, que imaginaba que los desodorantes y el champú eran periodistas y les contaba lo que iba a hacer. Haberlo alcanzado es muy importante. Es hermoso encontrar ternura en el espectáculo y no querer salir corriendo.
—¿Te sentís en tu lugar en el mundo, disfrutando de esta etapa?
—Sí, y lo siento verdadero. Que sea feliz, que no sea como “tengo que ir a grabar y no quiero”. Nunca me pasó eso, pero sí, en este momento de mi vida, elijo las compañías y los amigos que me hacen bien. No trato de lidiar con gente que no me suma. Recién en este momento de la vida puedo decir que me encuentro acompañada por personas que quieren lo mejor para mí y para ellas. Es un reflejo: si alguien quiere lo mejor para sí mismo, te va a ayudar a que vos también estés mejor, te acompaña en los momentos difíciles, te llora cuando lo necesitás y te alegra cuando podés.

—En Milagro, tu nueva obra, volcás mucho de todo esto. ¿Cómo surgió la idea y cuál fue el punto de partida para contar esta historia junto a tu sobrina?
—Ahora es otra historia la que estamos contando, porque Milagro pasó por diferentes estadios y ahora es algo totalmente distinto. Es lo que te decía antes: una mujer que, al hablar, va reconociendo los milagros que tiene y eso se le empieza a reflejar mientras cuenta su vida. Además, estar con mi sobrina es un sueño y un aprendizaje. En nuestra familia somos de un linaje de mujeres artistas: mi hermana mayor, mi otra hermana que es maquilladora, y amigas que siempre fueron actrices. Lo que tengo para contar es el milagro de la vida. Eso es lo más lindo de venir a escuchar al teatro, porque todo lo que sucede es inesperado y a la vez gracioso. Es como la vida.
—¿Qué significa para vos poder continuar ese linaje de mujeres artistas, en un momento en que no es tan común ver familias enteras dedicadas al arte?
—Para mí, la formación siempre fue central. Desde los 12 años estudié en la escuela de Norman Briski, y mi sobrina también. Quería que se forme desde chica. Mi otra hermana también tiene formación teatral, pero da clases en un penal de mujeres. Todos tenemos una misión con la creatividad, con la autenticidad de la vida, que es emocionar y conmover al público, hacer que sienta algo inesperado, que lo transforme. A mí me pasa cuando veo una buena obra o una actriz verdadera en el teatro o el cine, o leo una obra que me toca. Me gusta estar cerca de esa mujer milagro, que la gente venga a escuchar y se vea reflejada, aunque su vida no tenga nada que ver.

—Comentaste que la obra fue cambiando con el tiempo. ¿A qué se debió esa transformación?
—Fue cambiando porque también lo hicieron las personas que me acompañaban. Ahora, con Ananda, logramos solidificar una parte de la obra que realmente queríamos contar. El crecimiento de Milagro fue de performance y proyecto experimental a algo con más hondura y profundidad. Eso también es parte del crecimiento artístico.
—¿Por qué seguís eligiendo el teatro sobre otros formatos?
—A mí me emociona todo: filmar una película, hacer televisión, dar una entrevista. Me gusta poder ser verdadera, contar mis miserias y alegrías sin prejuicio. El teatro es donde más quiero romper con todo, donde más busco transformar al otro. Siempre quiero que el público se lleve algo, que se conmueva, que se transforme. Me pasa eso, que quiero que la gente que viene se lleve una transformación, aunque sea mínima.
—En este tiempo también participaste en la serie de Moria, interpretando a Susana Giménez. ¿Cómo llegó esa propuesta y cómo viviste el desafío de hacer un personaje tan icónico?
—Tenía muchas ganas de trabajar y cuando escuché lo de Moria, mis amigos me dijeron que la llamara. Me animé, la llamé y le dije: “Moria, quiero estar, me muero por estar en tu serie, aunque sea abriendo un auto. Quiero que mi hijo me vea en tu serie”. Nunca imaginé que me iba a tocar ser Susana, que es el sueño máximo. Hacerlo bien, que salga bien, es como que te toque la muñeca más linda para interpretar. Además, trabajar en un producto nacional con actores y técnicos increíbles, con directores que cuentan la historia de una figura tan importante, es un regalo de Dios. Fui el último día de grabación y fue alucinante. La vida de Moria es la de una actriz, es emocionante verla, escucharla sin caretas. Estar en esa serie, con esas interpretaciones y ese equipo, fue un honor.

—¿Tuviste que estudiar mucho para captar la voz y los gestos de Susana?
—Sí, trabajé mucho la voz y los manierismos. Era una sola escena, pero me puse muy detallista: la escuchaba en distintas épocas y buscaba matices. Quería que fuera más cariñosa, más sensible. Me terminé volviendo mañosa, tanto que mi pareja me decía: “Basta, Leti, confiá en tu actriz y relajate”. Fue un arte y estoy muy agradecida de haber podido interpretarla. Además, tengo una anécdota: hace años, haciendo teatro, encontré la estrella de Susana en la vereda de Corrientes mientras reemplazaban todas las que estaban en la calle. Y la tengo en casa. Nunca lo conté, pero para mí es una señal y una protección como actriz.
—¿Pudiste hablar con Susana o recibir algún comentario suyo tras la serie?
—No, no tuve contacto y tampoco lo espero.
—¿Qué te generó la repercusión en redes por tu interpretación?
—Me pone muy contenta. Es difícil porque es una sola escena y no hay tiempo de desarrollar el rol. Pero agradezco mucho el cariño. El público es libre de interpretar y de opinar.

—¿Te pasó que después de grabar te encontraste imitando a Susana en situaciones cotidianas?
—Muchísimas veces. Después de la serie me pedían que repitiera frases y hasta mi marido me pedía que hiciera chistes como Susana. Ella es una mujer tan feliz y con tanta luz, tan hermosa como su aura, que es imposible no disfrutarlo. Jugar a ser Susana es una bendición muy grande.
—Además, ahora participás de Es mi sueño, tu nuevo desafío en televisión. ¿Cómo surgió esa oportunidad y qué significa para vos?
—Me llamaron a mitad de año y me encantó la propuesta de cantar en la tele. Cantar te salva la vida. El programa me encanta, me gustan los chicos, Abel Pintos, Jimena Barón, Joaquín Levinton, todos son geniales. Me hace bien seguir tomando clases de canto, porque me cuesta, y es bueno tener que seguir aprendiendo. No tengo la misma voz que antes, pero entrenarla me pone feliz. El show y cantar son alegría pura. Los participantes tienen un talento impresionante; a veces prefiero que canten ellos y yo quedarme escuchando. Guido Kaczka también es divino, una persona muy cariñosa. Me gusta disfrazarme, animarme a cantar algo que me dé miedo y ver qué pasa. Es emocionante y una gran oportunidad para quienes participan.

—¿Cómo hacés para organizarte con tantos proyectos a la vez?
—Me hace bien tener ocupada la cabeza, la mente, el espíritu y las manos. Estudiar me hace bien; soy hija de laburantes y claramente soy una laburante. Ahí es donde siento que crezco, aunque me equivoque. Voy a natación, a estética, hago redes. Me gusta aprender cosas nuevas, como tejer mejor, hacer historias en redes, llamar a un Uber o cocinar. El orden dentro de mi caos me mantiene alerta a la vida. Hay días que me abruma todo lo que tengo que hacer, pero ahora me lo tomo diferente, despacito. Aprendo a relajarme y a pedir ayuda, a no hacer todo el mismo día. Me gusta encontrar personas que, como yo, quieren estar bien, quieren avanzar, y eso es un reflejo que ayuda a que la vida sea mejor.
—¿Hay algún objetivo o meta que te gustaría alcanzar de cara al estreno de Milagro o en general?
—Con Milagro me gustaría que suceda lo que tenga que suceder, que deje algo, que no sea vacío. Lo más importante es estar acompañada de gente que me sostiene. Hoy lo que más me potencia es accionar, no quedarme en la pena o el llanto, ponerle humor y mucha fuerza a los momentos difíciles de la vida, como el trabajo o tener que pagar cuentas.

—Por último, ¿qué esperás que el público se lleve después de ver Milagro?
—Espero que se conmuevan. Pienso que hasta llegar al teatro ya es un milagro: estar sentado en una butaca, ver a un actor en vivo, es algo único en un mundo con tanta inteligencia artificial. Que la gente esté dispuesta a ver a un actor que deja cuerpo y alma en el escenario me conmueve. El teatro es lo más terrenal y vivo que existe, y eso es lo que quiero transmitir con la obra.
Leticia Brédice,RSFotos
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En medio de su internación, Mirtha Legrand le hizo un inesperado reclamo a Juana Viale: “Me dice que…”

Juana Viale continúa al frente de las emisiones de La Noche de Mirtha (El Trece) y este fin de semana, hizo un comentario inesperado acerca de su abuela. La diva de la televisión continúa internada en el Sanatorio Mater Dei desde hace varios días mientras se recupera de manera favorable. Mirtha Legrand permanece bajo seguimientos médicos y deberá quedarse hasta completar su recuperación, ya que su segunda internación.
Como en cada programa, Viale le dedicó unas palabras sobre Mirtha y llevó tranquilidad sobre su salud. Sin embargo, en esta oportunidad, la conductora aseguró que le hizo algunos reproches y correcciones sobre su desempeño al aire. Por supuesto, Juana lo tomó con humor y decidió revelarlo al aire para demostrar que el ánimo de la mujer de 99 años, que está muy bien.
«La abuela está mejorando muy bien, le mando un beso grande. No se lo pierde, me ve, me dice las cosas que si, que no«, expresó la presentadora. «Así que, abuelita, me muevo muy lentamente, ya tú sabes. Así que le mando un beso, que me está mirando desde la clínica Mater Dei», agregó, con cariño. De esta manera, Mirtha está presente en cada emisión del sábado ya que no se pierde nunca su propio programa.
Tal como había anticipado Juana, seguirá conduciendo los ciclos de El Trece hasta que la diva tenga la salud para regresar. De acuerdo con el último parte médico emitido por el sanatorio, la icónica presentadora evoluciona favorablemente de su afección respiratoria y ya comenzó a incrementar la actividad física con asistencia kinesiológica. Por lo que sus seguidores deberán seguir esperando por su triunfal regreso.
QUÉ ES LA NEUMOPATÍA, EL CUADRO POR EL QUE INTERNARON A MIRTHA LEGRAND
La neumopatía no es una enfermedad específica, sino un término médico que se utiliza para describir distintas afecciones que afectan a los pulmones. Por eso, que el parte médico mencione una neumopatía no significa necesariamente que la paciente tenga neumonía.
Las causas pueden ser diversas y, dependiendo del cuadro, pueden estar relacionadas con infecciones, inflamaciones u otras enfermedades pulmonares. Los síntomas también varían, aunque entre los más frecuentes aparecen la tos, el cansancio y las dificultades para respirar.
En el caso de Mirtha Legrand, el Sanatorio Mater Dei todavía no precisó públicamente qué tipo de afección presenta ni cuál es su causa. La conductora permanece internada para realizarse estudios, recibir el tratamiento correspondiente y continuar bajo observación médica.
Mirtha Legrand, Juana Viale
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Nicolás Cabré y una medalla soñada en Berlín: terminó la maratón pese a las lesiones, junto a Rocío Pardo y Rufina

Nicolás Cabré completó la Maratón de Berlín y alcanzó la medalla Six Star Finisher, el reconocimiento que distingue a los corredores que terminan las seis pruebas del circuito Abbott World Marathon Majors. El actor celebró el logro en sus redes sociales y relató las dificultades físicas que atravesó durante el último año para llegar a la competencia alemana.
“Fue un año duro donde todo me pegó en el cuerpo, me lesioné por todos lados, casi no pude entrenar, pero igual la terminé”, escribió Cabré en un posteo posterior a la carrera. Con esas palabras, el actor confirmó que cruzó la meta de los 42,195 kilómetros y cerró un desafío deportivo que inició ocho años atrás.
La prueba de Berlín representó la última escala de un recorrido que reúne las maratones de Tokio, Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York. Quienes finalizan las seis carreras reciben la medalla Six Star Finisher, una distinción que reúne los emblemas de cada competencia y que Cabré deseaba desde el inicio de su camino como corredor.
“Y así después de 8 años tengo esa medalla que tanto soñé”, expresó el intérprete al compartir la noticia. El mensaje cerró con una frase que resumió la experiencia: “SUEÑO CUMPLIDO”.
El actor viajó a Berlín junto a su esposa, Rocío Pardo, y su hija Rufina, fruto de su relación con Eugenia la China Suárez. Ambas formaron parte de la previa de la carrera y acompañaron a Cabré durante su estadía en Alemania.
Antes del viaje, el actor había publicado una imagen junto a Pardo y Rufina frente a la pista de aterrizaje de un aeropuerto. “Acá hay tres que se van por un rato”, escribió sobre la foto, sin revelar en ese momento el destino de la salida familiar. Horas después, una postal frente a la Puerta de Brandeburgo confirmó el arribo a la capital alemana.
En esa segunda historia, los tres posaron frente al monumento neoclásico situado en el centro de Berlín. Cabré acompañó la publicación con una frase que anticipó la competencia: “Se viene el maratón de Berlín”. La imagen mostró el costado familiar de un viaje que tenía una meta deportiva central.
Rocío Pardo y Rufina ya habían acompañado al actor en otras experiencias de running fuera de la Argentina. En marzo de 2025, Cabré participó de la Maratón de Tokio, otra de las seis competencias que integran el circuito. Durante aquella carrera, Pardo registró distintos momentos de la jornada y Rufina alentó a su padre desde la calle.

“¡Dale, papá!”, gritó la niña al verlo avanzar por las calles de la capital japonesa. Esa escena quedó reflejada en uno de los videos difundidos por la familia durante el viaje. La presencia de ambas también sumó un respaldo afectivo para Cabré en el cierre de su desafío mundial.
En su mensaje tras la maratón alemana, el actor dedicó palabras a Pardo y Rufina. “Tengo que agradecerte a mis amores @rrociopardo @rufinacabre__ por estar siempre ahí y ser todo en mi vida”, publicó. También mencionó a Leonardo Graneros, a quien atribuyó parte de la preparación deportiva.
“@granerosleonardo por darme las herramientas y esos consejos que me trajeron hasta acá”, señaló Cabré. Además, agradeció a Oscar García, a Go Team Pilar, a Maru Miñones, a Asics Argentina, a sus amigos y a las personas que lo acompañaron con mensajes de apoyo.
Antes de correr en Berlín, Cabré visitó el muro de los participantes que buscaban completar la sexta estrella durante esa edición. Allí encontró su apellido y mostró la medalla destinada a quienes terminan el circuito. El actor también figuraba en la clasificación mundial por grupos de edad de Abbott World Marathon Majors, dentro de la categoría masculina de 45 a 49 años.
Su mejor marca registrada era de 3 horas, 54 minutos y 39 segundos, con el puesto 46.297 de la clasificación global de su franja y el 148 entre los corredores argentinos. La llegada en Berlín le permitió completar un recorrido de ocho años y sumar su nombre a la lista de Six Star Finishers.
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Lali Espósito y Tini Stoessel se besaron vestidas las dos de novia y revolucionaron todo: “Qué placer”

Lali Espósito volvió a escribir una historia magnífica, con la concreción de otro mega show en el estadio de River Plate, con todo el simbolismo que acarrea, por la dimensión, por la repercusión y por la cantidad inmensa de público que se juntó a disfrutar de su arte.
En esa velada inolvidable, la cantante concretó otro episodio de enorme impacto, dado que invitó a Tini Stoessel, nada más y nada menos. La posibilidad de encontrarse en el escenario y compartir una canción implica un mensaje muy poderoso.
Principalmente por el presente que atraviesa Tini, con la guerra contra su padre Alejandro por recuperar el control de su patrimonio. Entonces, la aparición de la pareja de Rodrigo de Paul causó una verdadera revolución y también por su atuendo.
Espósito y Stoessel se enfundaron en un vestido de novia, merced a la coincidencia que ambas están prontas a casarse. Mariana sellará su amor con Pedro Rosemblat, a fines de octubre, en tanto que Martina celebrará su unión con el crack de la Selección Argentina en diciembre.
EL IMPRISIONANTE MOMENTO DE LALI Y TINI JUNTAS
En definitiva, la talentosa artista disfrutó de una noche increíble durante varias horas, hasta que en la recta final sorprendió a todo el mundo el aterrizaje de Tini en las tablas para cantar juntas el clásico Like a virgin de Madonna.
«Fuerte ese grito che. Y qué placer decir: Bienvenida al demonio. Tini con nosotros», anunció Lali. En ese diálogo con mucha amorosidad, Martina expresó: «Me emociona estar acá. Para mí es algo muy fuerte. Te mandé millones de audios, todo, lloré, todo. Para mí es un honor estar al lado tuyo, acompañándote. Verte trabajar desde tan pequeña y ver todo lo que lograste».
Lali Espósito, Tini Stoessel
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