POLITICA
Milei se radicaliza y pone en riesgo sus débiles alianzas

El Gobierno se consumió esta semana el último crédito político que le quedaba en la víspera electoral y se chocó de frente con un nuevo escenario, completamente adverso. Esta vez le costó caro. La oposición le desguazó el primer proyecto reformista que intentó Javier Milei de una tanda que incluía, según la promesa presidencial, 90 iniciativas este año. El Gobierno perdió en 24 horas la confianza de los gobernadores aliados, poniendo en serios riesgos su gobernabilidad. La radicalización lo llevó a un callejón sin salida. El todo o nada lo dejó expuesto para perder mucho más que varios capítulos de una ley. Perdió sobre todo la conexión popular.
En cuestión de horas, la mayoría de 44 senadores que ostentaba el oficialismo disparó una crisis política en sus siempre débiles alianzas que lo deja aislado hasta nuevo aviso. “Así no se puede seguir, no cumplen nada”, se quejaba el viernes, entre la bronca y la resignación, una senadora que supo tener buen diálogo con los libertarios. La Casa Rosada se vio obligada a repensar sus próximos pasos y cada proyecto que envíe tendrá que pasar la autopsia de los aliados. “La mayoría automática se terminó”, advierte otro senador.

La derrota oficialista con la caída de la mitad de la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que sufrió la baja de tres de sus seis capítulos originales, derivó en un futuro incierto para lo que sobrevivió. La oposición en Diputados se prepara para resistir mientras el Gobierno levanta el pie del acelerador. Lejos de los habituales apuros, esta vez ni se inmutó para comunicar la media sanción.
En paralelo, el peronismo se despartidizó y ganó. El desmembramiento de la ley tuvo a la Iglesia, sectores militares, científicos y artistas entre sus principales detractores. La política le dio paso a la sociedad. La mala praxis oficial terminó por coronar el fatal desenlace.
La agenda del Gobierno en el Congreso se reducirá a lo puramente indispensable. Lo más urgente será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ingresó por Diputados y que ya anticipan tendrá modificaciones. No la pasó bien Santiago Bausili en su primera defensa, al que acorralaron con la imposibilidad de blindar el cargo. La oposición instalará el debate de inocencia fiscal, con la imposibilidad de que los funcionarios se sumen al blanqueo permanente. El Presupuesto 2027 será otro de los temas de acá a diciembre, y se esperan definiciones sobre la reforma electoral. No hay ni un borrador de la propuesta. La desconfianza entre los gobernadores y los libertarios llega a tal punto que la opción que se analiza por estas horas es patear el debate para el próximo año. Sí. Una reforma electoral en medio de la campaña. Con este antecedente, los mandatarios no quieren darle los votos por anticipado a Milei ante el temor de que no cumpla el tácito acuerdo de dejarlos reelegir. “Si estiran el tema al año que viene los tiempos dan para la suspensión de las PASO y nada más”, vaticina un senador sobre el poco avance de las negociaciones.

Con la derrota, se terminó para el Gobierno la posibilidad de enviar leyes ómnibus. Tampoco aparece en el horizonte oficialista la idea de poder avanzar con el nuevo régimen de Zona Fría, aún sin acuerdo en el Senado.
Sin guión para la batalla cultural
La interna del Gobierno volvió a ser protagonista en el declive político de esta semana. El jefe de gabinete, Diego Santilli, se ausentó del debate. Solía instalarse en el Congreso para las sesiones clave. Esta vez nadie lo vio. Responde a Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia desconfía de Patricia Bullrich, a quien dejaron en soledad. La comunicación, que estaba centralizada en Santiago Caputo hasta el avance del karinismo, tampoco apareció. No hay guión para la batalla cultural. Ningún funcionario del Gobierno tomó como propio el proyecto al punto que el canciller Pablo Quirno dejó en evidencia la desconexión oficial cuando dio por cierta la posibilidad de que cualquier inversor extranjero podría comprarse una provincia entera. “Cuando lo escuché avisé que no acompañaba”, confesó una senadora, que se dio vuelta. Lo sacaron crudo a la cancha.
La suerte de la ley empezó a configurarse el fin de semana pasado. Bullrich sabía que no tenía los votos, pero simuló optimismo. Por eso redujo el porcentaje de extranjerización al 25%, cuando antes era ilimitado. A esa altura, el número no le daba. Fue una manera de resguardar al radicalismo, que cuando se debatió la ley de tierras en 2011 había propuesto ese tope. Entonces la ley salió con un solo voto en contra, de Juan Carlos Romero. No alcanzó. Para la conferencia se rodeó de karinistas, como Agustín Coto y Nadia Márquez, pero los senadores aliados denuncian que no había negociado los cambios con ellos. Eso precipitó la huida en masa.
Uno a uno, los gobernadores se fueron dando vuelta. Hubo rebelión de senadores. Pendientes del escenario social que se venía, avisaron a tiempo del malestar. La debilidad del Gobierno en las encuestas también juega su rol. Nadie quería quedar expuesto. Esta vez los mandatarios no se escondieron. Salieron casi de manera coordinada, el miércoles previo a la sesión, a exponer sus posturas. Primero fue Osvaldo Jaldo, de Tucumán, que sacó un comunicado para avisar por escrito y de manera oficial, que Beatriz Avila, la senadora que le responde, se había manifestado en contra. Después llegó el video de Rolando Figueroa, de Neuquén, con la confirmación de su oposición. La tarde anterior, la propia Bullrich había contado de su lado a la senadora por esa provincia, Julieta Corroza. A esa hora, la salteña Flavia Royón ya había avisado que en esas condiciones no iba a acompañar. Llamó al gobernador Gustavo Sáenz para comunicarle su decisión. Le avisó a Bullrich que tampoco contara con ella para la definición por capítulos.

La exposición que asumieron los gobernadores fue el tiro final para el debate y abrió la puerta a una nueva relación con la Casa Rosada. “Son unos prepotentes”, se le escuchó decir a uno de los senadores aliados, sobre los funcionarios. El estallido final se dio el mismo jueves de la sesión cuando en la madrugada, caía también el capítulo que modificaba el actual marco legal del manejo del fuego. Los últimos en abandonar al Gobierno fueron los senadores por Misiones, Sonia Rojas Decut y Carlos Arce. Le avisaron a Bullrich. Todos tuvieron la gentileza de evitarle al Gobierno la derrota explícita. El Gobierno los convenció para que acompañaran en general, lo que cumplieron. Sin ellos dos, se daba el escenario de empate y cualquier abstención podía derivar en un fracaso total. “Es la última vez, la próxima les digo que voto a favor y les voto en contra”, mascullaba otro senador, a modo de advertencia. Es cierto que para salvarse del papelón, el oficialismo contaba con la información previa de la falta de acompañamiento.
El desguace del proyecto trajo además algunas señales de alarma para los negociadores oficiales. El bloque misionero se partió, en medio de la pelea del gobernador, Hugo Passalacqua, y el mandamás provincial, Carlos Rovira. El Gobierno, que antes negociaba una vez por dos votos, ahora tendrá que hacer un doble acuerdo. El otro espacio que expuso sus diferencias internas fue el de Alejandra Vigo y Carlos Espinola, ambos con posiciones contrapuestas.
En las horas cruciales, en el peronismo cuentan que medió un llamado de Sergio Massa a pedido de Eduardo Wado de Pedro para convencer a los misioneros. Fue cerca de las 23. La oposición ya había conseguido 36 votos para que cayera el cuarto capítulo, pero para entonces temían que Corroza y Edith Terenzi se dieran vuelta. “Fue para asegurar”, contaron en el bloque. Juliana Di Tullio publicó un mensaje encubierto hacia el ex candidato presidencial, cuando al otro día de la sesión escribió en mayúsculas las iniciales del tigrense. Dicen que fue una apuesta, de las que suele hacer pagar Massa.

El debate social y el encuadre moral
El peronismo, con todas sus diferencias, consiguió enhebrar una estrategia que emprendió De Pedro cuando en medio del escándalo por la salida de Manuel Adorni, convocó a la comisión de Ciencia y Tecnología, que poco tenía que ver con el tema, para reinstalar el debate. Sucede que el proyecto se dictaminó casi sin discusión el 20 de mayo. Ya entonces Royón y otros senadores habían quitado el capítulo que eliminaba el registro de barrios populares. En ese debate silvestre aparecieron actores anónimos que se viralizaron sin más, como el ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA, Martín Paleo, o el obispo de Chascomús, Juan Liébana, que habló en nombre de la Iglesia y la Pastoral Social. La bandera con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, la actitud rebelde de los jugadores de una selección tan querida, y los artistas populares y menos politizados que se sumaron sobre el final dieron forma a un sentimiento nacional que apabulló al Gobierno. Desde aquel partido contra Inglaterra Milei ya no pudo hilvanar una idea nacionalista convincente.
La falta de estímulo de los propios libertarios quedó expuesta. Según un estudio de QSocial sobre la conversación digital, el Gobierno perdió la batalla hasta por el nombre: “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” generó solo el 0,9% de las interacciones. “Ley de tierras” dominó en el 100% de las provincias. La asimetría fue brutal: por cada interacción a favor, sólo hubo 76 en contra. El interés ciudadano explotó tarde: el 52% de las interacciones se dio en los últimos 7 días y tuvo 3 capas: la académica, con 21% de interacciones, la afectiva, donde se concentró en Malvinas, con 897 mil interacciones y cultural, con inclusión de famosos de por medio, con 787.000. Según esta consultora, el tema logró instalar un “encuadre moral de la soberanía”. Para Ad Hoc, el día de la sesión, las menciones a Milei registraron un 54,3% de negatividad contra un 34,2% de positividad. En este trabajo, el tema Ley de Tierras abarcó cerca del 95% de las publicaciones, lo que indica “el alto interés de la opinión pública”. Más de 82.000 usuarios hicieron mención en redes sociales a la “ley de tierras” o la “venta de tierras a extranjeros” en agosto, con pico de publicaciones el 5 y 6 de agosto, en la previa.

De Lula a China
El Gobierno llegó de capa caída. Había arrancado la semana con la disputa diplomática con Brasil, después de que Luiz Inacio Lula Da Silva anunciara que reducía su representación en la Argentina a un vínculo solo comercial. Lo hizo por las nuevas declaraciones de Milei, en las que insistió en tratarlo de “ladrón y presidiario”. La relación comercial podría verse resentida. “Los países no se mudan”, solía decir José Pepe Mujica cuando peleaba con la Argentina por las pasteras. Lo cierto es que experimentados funcionarios del Palacio San Martín ven poco probable que pueda retomarse el diálogo con los modos de Milei. Podría verse afectada la Argentina si las grandes inversiones eligen irse a Brasil, como ya está pasando. El país vecino recibió en 2025 diez veces más inversiones, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en los que la Argentina registró el nivel más bajo entre las principales economías de América Latina. Brasil logró captar inversiones por USD 76.877 millones y el país apenas USD 3.134 millones netos. A eso se suman los últimos datos del Banco Central que muestran una cifra récord en salidas de dividendos. Se registraron salidas por USD 1.891 millones, el máximo nivel desde 2017, con apenas una inversión neta de utilidades de USD 852 millones. El flujo neto de Inversión Extranjera Directa (IED) fue positivo por USD 1.794 millones en el primer trimestre, pero representa un desplome de 62% en comparación con el mismo período de 2023, según el análisis de CEPA.

Desde Itamaraty sostienen que no van a profundizar las diferencias. El problema es que en el medio se mete la disputa entre Lula y Donald Trump, principal sostén de Milei. Estados Unidos declaró al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) como terroristas globales. Si la Argentina sigue el lineamiento norteamericano, como ha hecho con otros grupos, podría agrietarse aún más la relación con el país vecino.
El Gobierno se juega dos elecciones extranjeras como propias. Primero la de Brasil, en octubre, y un mes después, la de Estados Unidos. Esta última será la más importante en función de la dependencia económica de la Casa Rosada con el Tesoro norteamericano. Por las dudas, esta semana, sin demasiado ruido, el Banco Central renovó el swap con China. Y no sólo eso, sino que amplió el plazo de vencimiento del nuevo acuerdo, de 3 a 5 años, “lo que permitirá brindar una mayor previsibilidad sobre la continuidad de esta herramienta”, destacó la entidad monetaria en el anuncio. Está claro que el gigante asiático no va a abandonar su intento de influencia en la región, donde tiene una estrategia subnacional. Esta operación se dio en medio del silencio diplomático argentino por la denuncia de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF), sobre la posibilidad de que EEUU le revoque las visas a las autoridades de la compañía por un contrato con la compañía china Huawei.
La otra derrota
A la pelea con Lula, el Gobierno sumó otra derrota política cuando debió dar marcha atrás con la decisión de “desregular” el servicio de practicaje y pilotaje que paralizó gran parte de la actividad portuaria y del comercio exterior. Fue insólito. Sturzenegger intentó regular una actividad entre privados. Hay sospechas de todo tipo respecto del accionar oficial sobre todo porque las grandes navieras se verían favorecidas por la medida. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que venía en baja por la frase “mapita” durante el Mundial, se peleó con el ministro de Modernización, y terminó dándole un cierre al asunto. En los ámbitos técnicos sostienen que el funcionario le mintió a sus colegas de gabinete. El avance que intentó y fracasó da por tierra ahora con su intención mayor, la de permitir que barcos con bandera extranjera puedan realizar transporte de cargas y pasajeros entre puertos de Argentina, es decir, transporte de cabotaje, que históricamente estuvo reservado de forma exclusiva para embarcaciones nacionales.
La pelea interna en Casa Rosada es que la mesa política le frena a Sturzenegger las iniciativas. No llama la atención que estos últimos proyectos, como la desregulación del mercado de libros o la venta de medicamentos, aparecieron “filtrados” a los medios, sin anuncio oficial. “Él los mandó a la prensa porque la mesa política se los bajaba”, sospecha un funcionario. La desconfianza avanza.

Bienvenida con emojis
La única noticia destacable que tuvo el Gobierno fue la confirmación de la visita del Papa. Milei lo celebró escuetamente, sin mostrar emociones, con dos emojis de leones, ajenos a la diplomacia. En el resumen que hace el portavoz Adrián Ravier, titulado “Una semana más cambiando la Argentina”, el hecho apareció mencionado recién en el quinto lugar. Cierra el listado de los 11 hitos destacados que el Gobierno declaró a la organización ecuatoriana Chone Killers como organización terrorista. El Vaticano venía trabajando desde el 2023 en un viaje de Francisco a la Argentina, que iba a realizarse en el 2024 y no se dio por su estado de salud. En círculos eclesiásticos aclaran que la decisión se tomó en Roma. “Por lo menos es exagerado pensar que es un triunfo diplomático del Gobierno”, refuerza una fuente al tanto de la agenda que emprenderá León XIV. La iglesia argentina ya anticipó que el mensaje que traerá podría no gustarle al Presidente. Marcelo Colombo, presidente del Episcopado, planteó en la previa que la misión es “dar cuenta de cuando algo no está bien, cuando algo daña el tejido social, cuando se vulneran los derechos fundamentales de las personas”. El Gobierno la dejará pasar. “No descarten algún simbolismo fuerte con los sectores marginados de la sociedad”, se anticipa en ámbitos eclesiásticos. Es un Papa que ha tenido fuertes diferencias con Trump. También será escenario para Axel Kicillof, Martín Llaryora y Jorge Macri, los otros tres anfitriones.
Caída en los jóvenes
La debilidad política que mostró el Gobierno esta semana tiene su correlato en la sostenida baja en la imagen presidencial. La última medición de Atlas Intel para Bloomberg vuelve a tocar su récord de desaprobación con el 62,4% (el máximo fue 63). Este sondeo refleja un problema entre los jóvenes. Entre los 16 y 24 años el rechazo alcanza el 76,9% y entre los de 25 a 34 años llega a 71,9%. El otro dato llamativo es la preocupación por el mercado de trabajo. Quienes evalúan como mala la gestión en este punto llegan al 73% y el desempleo aparece dentro de los principales problemas del país, solo superado por la corrupción. Para Management & Fit, la mirada negativa futura supera a la positiva en 8,7 puntos. Entre los principales problemas la muestra destaca los aumentos de precios y las tarifas y en el plano personal, la dificultad para llegar a fin de mes sigue en primer lugar con el 24%.
Ese declive popular de Milei pesa sobre todo a la hora de las alianzas circunstanciales en un Congreso que se le va cerrando.
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POLITICA
Tras la polémica, la Corte Suprema restableció las restricciones a la venta de tierras a extranjeros

Ante la polémica, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dio un giro y dictó una medida cautelar interina que suspendió la derogación de la Ley de Tierras. De esta forma, restableció las restricciones a la venta de tierras a extranjeros.
Este caso fue iniciado por la Asociación Civil Árbol de Pie y otros demandantes, entre los que se incluyen las comunidades indígenas Lafkenche y Lof Fvta Anecon, y está vinculado con el proceso colectivo impulsado por el Centro de Excombatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata.
Concretamente, los involucrados pidieron una aclaratoria, ya que su amparo colectivo fue tratado como caso conexo al del CECIM y buscaban “que se precise” si el fallo producía algún efecto sobre su expediente.
En los últimos días, la Corte aceleró el proceso para emitir el fallo en tiempo récord. Primero, convocaron a conjueces para integrar una mayoría, ya que Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkratz no estaban de acuerdo de manera unánime con la decisión. Resultaron sorteados Diego Barroetaveña, de Casación, y Juan Ignacio Pérez Curci, de la Cámara Federal de Mendoza.
Luego, el máximo tribunal redujo el plazo para recusarlos a 24 horas, cuando este trámite dura habitualmente 72 horas. Así, el máximo tribunal consideró que el reclamo de la asociación estaba vinculado a “asuntos concernientes a la tutela del daño ambiental”.
En concreto, la Corte devolvió la causa al juzgado federal de Bariloche, donde se inició el expediente, para que allí se analice el planteo. Sin embargo, mientras se resuelve si quienes presentaron la demanda están habilitados para hacerlo y se evalúa su pedido de protección judicial, dictó una medida cautelar provisoria que suspende los efectos del artículo 154 del DNU 70/2023.
De esta forma, las limitaciones que la Ley 26.737 imponía sobre la adquisición de tierras por ciudadanos extranjeros vuelven a estar vigentes.
Por su parte, Rosenkrantz votó en disidencia. Si bien consideró que la legitimación de la asociación demandante era diferente de la de CECIM, sostuvo que la Corte no tenía competencia para dictar una medida cautelar, ni siquiera de carácter provisorio
“Un proceder así solamente debilitará la confiabilidad del Poder Judicial de la Nación”, sostuvo el cojuez.
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POLITICA
El Gobierno reiteró la solicitud a la FIA para que la Argentina sea sede de un Gran Premio de la Fórmula 1

El canciller Pablo Quirno se reunió este sábado con el presidente y CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, y le reiteró la solicitud para que la Argentina sea sede de un Gran Premio y vuelva a formar parte del calendario de la máxima competición del automovilismo.
El encuentro se dio en el marco de la visita del funcionario argentino a Singapur, donde este fin de semana disputó la carrrera Sprint y la clasificación para la general: en la primera, el argentino Franco Colapinto abandonó por un despefecto técnico, y la segunda ocupó el puesto 16°, aunque mañana largará 15° por la penalización a George Russell.
Según informó el propio Quirno, su asistencia al evento deportivo fue una invitación del ministro de Comercio de Singapur, Grace Fu, y el ministro de Energía, Tan See Len.
En una publicación en X, el canciller señaló que le transmitió a Domenicali “la aspiración de la Argentina de volver a ser sede de un Gran Premio” de la Fórmula 1. “Nuestro país tiene una rica historia en el automovilismo y una pasión que nos distingue. Esta tradición y el interés internacional que hoy genera la Argentina merecen un evento de gran proyección”, agregó.

El presidente Javier Milei ya había hecho el mismo planteo a finales de agosto de este año, durante la apertura del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que se celebró en Buenos Aires. Ante las autoridades de la entidad, sostuvo que el país reúne las condiciones para recuperar un lugar en el calendario de la categoría y también para albergar nuevamente al Rally Mundial, tras destacar la tradición local en el automovilismo.
El mandatario recordó las tres etapas en las que la Fórmula 1 compitió en el autódromo Oscar y Juan Gálvez —en las décadas de 1950, 1970 y 1990— y señaló que la última carrera se disputó en 1998. “Me animo a invitarlos a soñar conmigo”, afirmó Milei, antes de vincular un eventual regreso con la proyección internacional de pilotos argentinos y expresó: “Queremos ver a Colapinto en el país”.
La Fórmula 1 ya anunció el calendario del próximo año y las posibilidades de Argentina de recibir un Gran Premio en 2027 estarían vinculadas a posibles cancelaciones de otras sedes, como ocurrió este año con las de Medio Oriente. Otra alternativa es la de reemplazar desde 2028 a algunas de las citas que terminan su contrato con la FIA.
En paralelo, continúan los trabajos en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires con la mirada puesta en ser parte del calendario de los próximos años. Las obras avanzan a gran ritmo a la espera de lo que será el regreso del MotoGP para 2027, tras 28 años, en abril.

Infobae pudo saber de fuentes gubernamentales que en el Gobierno hay una altísima expectativa de que se pueda dar esa consideración sobre Argentina en el calendario. Aunque meses atrás se hizo esa solicitud ante la FIA, la responsabilidad formal sobre qué circuitos caben en el año calendario corresponde a la esfera de Domenicali, lo que reviste de importancia al encuentro que hubo con Quirno.
Argentina tiene una altísima tradición automovilística y, en particular, en la máxima categoría, donde pasaron figuras como Juan Manuel Fangio —cinco veces campeón del mundo—, José Froilán González y Carlos Reutemann, y en la presencia de Franco Colapinto en la parrilla durante los últimos dos años: primero en Williams y luego en Alpine.
En septiembre de 2024, durante un evento de la Feria Internacional de Turismo (FIT), Daniel Scioli ya había asegurado que había conversado con Javier Milei sobre la posibilidad de llevar la Fórmula 1 nuevamente a la Argentina. “Yo me voy a ocupar porque lo hablé con el Presidente”, afirmó en aquel momento.
Más tarde, durante las consultas de senadores en el Informe de Gestión N°141 del entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el Gobierno informó sobre una reunión con Stefano Domenicali, presidente y CEO de la Fórmula 1; Torben Olsen, jefe de Desarrollo de Carreras; y César Cárman, presidente del Automóvil Club Argentino. El encuentro tuvo como objetivo expresar el interés del país y evaluar el eventual regreso de la máxima categoría del automovilismo.
“A partir de esa reunión se explora la posibilidad de que en 2027 Argentina pueda incorporarse al circuito mundial, con una carrera en el autódromo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A dichos efectos, se están enviando los lineamientos correspondientes para comenzar a articular avances en dicho cometido”, respondió el Gobierno.
El predio requiere una reconstrucción de su trazado y de su infraestructura para ajustarse a las exigencias de las organizaciones que regulan la Fórmula 1 y el MotoGP. Los trazos fueron diseñados por un estudio alemán responsable de varios circuitos internacionales.
El plan inicial preveía un trazado adaptado al MotoGP, aunque la Ciudad resolvió ampliar el proyecto para cumplir también con los requisitos técnicos de la FIA. El circuito previsto para la Fórmula 1 tendrá 4,87 kilómetros y 15 curvas. El diseño para la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), en cambio, contará con 4,3 kilómetros y 14 curvas.
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Un argentino quedó varado en el aeropuerto de Ciudad de Panamá por el terremoto: “Nos evacuaron a la pista de aterrizaje”

En pleno terremoto en Panamá, hubo más de un argentino presente en el aeropuerto de Tocumen que quedó varado. Uno de ellos es Bruno, quien dialogó con TN para contar su experiencia.
“Estamos acá varados, no se sabe hasta cuándo”, indicó el argentino. “Todos los que estamos en conexión estamos en incertidumbre”, remarcó.
“Después de la segunda réplica nos evacuaron a todos, a la pista de aterrizaje, por una hora”, contó Bruno. “Ahora estamos todos adentro. El edificio es muy nuevo y hubo muy pequeños destrozos”, añadió.
Otro de los que está en una situación similar es Julio Hutka, que espera un vuelo de conexión luego de un viaje proveniente de San Francisco. “La gente tiene pánico”, afirmó.
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