POLITICA
Milei se radicaliza y pone en riesgo sus débiles alianzas

El Gobierno se consumió esta semana el último crédito político que le quedaba en la víspera electoral y se chocó de frente con un nuevo escenario, completamente adverso. Esta vez le costó caro. La oposición le desguazó el primer proyecto reformista que intentó Javier Milei de una tanda que incluía, según la promesa presidencial, 90 iniciativas este año. El Gobierno perdió en 24 horas la confianza de los gobernadores aliados, poniendo en serios riesgos su gobernabilidad. La radicalización lo llevó a un callejón sin salida. El todo o nada lo dejó expuesto para perder mucho más que varios capítulos de una ley. Perdió sobre todo la conexión popular.
En cuestión de horas, la mayoría de 44 senadores que ostentaba el oficialismo disparó una crisis política en sus siempre débiles alianzas que lo deja aislado hasta nuevo aviso. “Así no se puede seguir, no cumplen nada”, se quejaba el viernes, entre la bronca y la resignación, una senadora que supo tener buen diálogo con los libertarios. La Casa Rosada se vio obligada a repensar sus próximos pasos y cada proyecto que envíe tendrá que pasar la autopsia de los aliados. “La mayoría automática se terminó”, advierte otro senador.

La derrota oficialista con la caída de la mitad de la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que sufrió la baja de tres de sus seis capítulos originales, derivó en un futuro incierto para lo que sobrevivió. La oposición en Diputados se prepara para resistir mientras el Gobierno levanta el pie del acelerador. Lejos de los habituales apuros, esta vez ni se inmutó para comunicar la media sanción.
En paralelo, el peronismo se despartidizó y ganó. El desmembramiento de la ley tuvo a la Iglesia, sectores militares, científicos y artistas entre sus principales detractores. La política le dio paso a la sociedad. La mala praxis oficial terminó por coronar el fatal desenlace.
La agenda del Gobierno en el Congreso se reducirá a lo puramente indispensable. Lo más urgente será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ingresó por Diputados y que ya anticipan tendrá modificaciones. No la pasó bien Santiago Bausili en su primera defensa, al que acorralaron con la imposibilidad de blindar el cargo. La oposición instalará el debate de inocencia fiscal, con la imposibilidad de que los funcionarios se sumen al blanqueo permanente. El Presupuesto 2027 será otro de los temas de acá a diciembre, y se esperan definiciones sobre la reforma electoral. No hay ni un borrador de la propuesta. La desconfianza entre los gobernadores y los libertarios llega a tal punto que la opción que se analiza por estas horas es patear el debate para el próximo año. Sí. Una reforma electoral en medio de la campaña. Con este antecedente, los mandatarios no quieren darle los votos por anticipado a Milei ante el temor de que no cumpla el tácito acuerdo de dejarlos reelegir. “Si estiran el tema al año que viene los tiempos dan para la suspensión de las PASO y nada más”, vaticina un senador sobre el poco avance de las negociaciones.

Con la derrota, se terminó para el Gobierno la posibilidad de enviar leyes ómnibus. Tampoco aparece en el horizonte oficialista la idea de poder avanzar con el nuevo régimen de Zona Fría, aún sin acuerdo en el Senado.
Sin guión para la batalla cultural
La interna del Gobierno volvió a ser protagonista en el declive político de esta semana. El jefe de gabinete, Diego Santilli, se ausentó del debate. Solía instalarse en el Congreso para las sesiones clave. Esta vez nadie lo vio. Responde a Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia desconfía de Patricia Bullrich, a quien dejaron en soledad. La comunicación, que estaba centralizada en Santiago Caputo hasta el avance del karinismo, tampoco apareció. No hay guión para la batalla cultural. Ningún funcionario del Gobierno tomó como propio el proyecto al punto que el canciller Pablo Quirno dejó en evidencia la desconexión oficial cuando dio por cierta la posibilidad de que cualquier inversor extranjero podría comprarse una provincia entera. “Cuando lo escuché avisé que no acompañaba”, confesó una senadora, que se dio vuelta. Lo sacaron crudo a la cancha.
La suerte de la ley empezó a configurarse el fin de semana pasado. Bullrich sabía que no tenía los votos, pero simuló optimismo. Por eso redujo el porcentaje de extranjerización al 25%, cuando antes era ilimitado. A esa altura, el número no le daba. Fue una manera de resguardar al radicalismo, que cuando se debatió la ley de tierras en 2011 había propuesto ese tope. Entonces la ley salió con un solo voto en contra, de Juan Carlos Romero. No alcanzó. Para la conferencia se rodeó de karinistas, como Agustín Coto y Nadia Márquez, pero los senadores aliados denuncian que no había negociado los cambios con ellos. Eso precipitó la huida en masa.
Uno a uno, los gobernadores se fueron dando vuelta. Hubo rebelión de senadores. Pendientes del escenario social que se venía, avisaron a tiempo del malestar. La debilidad del Gobierno en las encuestas también juega su rol. Nadie quería quedar expuesto. Esta vez los mandatarios no se escondieron. Salieron casi de manera coordinada, el miércoles previo a la sesión, a exponer sus posturas. Primero fue Osvaldo Jaldo, de Tucumán, que sacó un comunicado para avisar por escrito y de manera oficial, que Beatriz Avila, la senadora que le responde, se había manifestado en contra. Después llegó el video de Rolando Figueroa, de Neuquén, con la confirmación de su oposición. La tarde anterior, la propia Bullrich había contado de su lado a la senadora por esa provincia, Julieta Corroza. A esa hora, la salteña Flavia Royón ya había avisado que en esas condiciones no iba a acompañar. Llamó al gobernador Gustavo Sáenz para comunicarle su decisión. Le avisó a Bullrich que tampoco contara con ella para la definición por capítulos.

La exposición que asumieron los gobernadores fue el tiro final para el debate y abrió la puerta a una nueva relación con la Casa Rosada. “Son unos prepotentes”, se le escuchó decir a uno de los senadores aliados, sobre los funcionarios. El estallido final se dio el mismo jueves de la sesión cuando en la madrugada, caía también el capítulo que modificaba el actual marco legal del manejo del fuego. Los últimos en abandonar al Gobierno fueron los senadores por Misiones, Sonia Rojas Decut y Carlos Arce. Le avisaron a Bullrich. Todos tuvieron la gentileza de evitarle al Gobierno la derrota explícita. El Gobierno los convenció para que acompañaran en general, lo que cumplieron. Sin ellos dos, se daba el escenario de empate y cualquier abstención podía derivar en un fracaso total. “Es la última vez, la próxima les digo que voto a favor y les voto en contra”, mascullaba otro senador, a modo de advertencia. Es cierto que para salvarse del papelón, el oficialismo contaba con la información previa de la falta de acompañamiento.
El desguace del proyecto trajo además algunas señales de alarma para los negociadores oficiales. El bloque misionero se partió, en medio de la pelea del gobernador, Hugo Passalacqua, y el mandamás provincial, Carlos Rovira. El Gobierno, que antes negociaba una vez por dos votos, ahora tendrá que hacer un doble acuerdo. El otro espacio que expuso sus diferencias internas fue el de Alejandra Vigo y Carlos Espinola, ambos con posiciones contrapuestas.
En las horas cruciales, en el peronismo cuentan que medió un llamado de Sergio Massa a pedido de Eduardo Wado de Pedro para convencer a los misioneros. Fue cerca de las 23. La oposición ya había conseguido 36 votos para que cayera el cuarto capítulo, pero para entonces temían que Corroza y Edith Terenzi se dieran vuelta. “Fue para asegurar”, contaron en el bloque. Juliana Di Tullio publicó un mensaje encubierto hacia el ex candidato presidencial, cuando al otro día de la sesión escribió en mayúsculas las iniciales del tigrense. Dicen que fue una apuesta, de las que suele hacer pagar Massa.

El debate social y el encuadre moral
El peronismo, con todas sus diferencias, consiguió enhebrar una estrategia que emprendió De Pedro cuando en medio del escándalo por la salida de Manuel Adorni, convocó a la comisión de Ciencia y Tecnología, que poco tenía que ver con el tema, para reinstalar el debate. Sucede que el proyecto se dictaminó casi sin discusión el 20 de mayo. Ya entonces Royón y otros senadores habían quitado el capítulo que eliminaba el registro de barrios populares. En ese debate silvestre aparecieron actores anónimos que se viralizaron sin más, como el ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA, Martín Paleo, o el obispo de Chascomús, Juan Liébana, que habló en nombre de la Iglesia y la Pastoral Social. La bandera con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, la actitud rebelde de los jugadores de una selección tan querida, y los artistas populares y menos politizados que se sumaron sobre el final dieron forma a un sentimiento nacional que apabulló al Gobierno. Desde aquel partido contra Inglaterra Milei ya no pudo hilvanar una idea nacionalista convincente.
La falta de estímulo de los propios libertarios quedó expuesta. Según un estudio de QSocial sobre la conversación digital, el Gobierno perdió la batalla hasta por el nombre: “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” generó solo el 0,9% de las interacciones. “Ley de tierras” dominó en el 100% de las provincias. La asimetría fue brutal: por cada interacción a favor, sólo hubo 76 en contra. El interés ciudadano explotó tarde: el 52% de las interacciones se dio en los últimos 7 días y tuvo 3 capas: la académica, con 21% de interacciones, la afectiva, donde se concentró en Malvinas, con 897 mil interacciones y cultural, con inclusión de famosos de por medio, con 787.000. Según esta consultora, el tema logró instalar un “encuadre moral de la soberanía”. Para Ad Hoc, el día de la sesión, las menciones a Milei registraron un 54,3% de negatividad contra un 34,2% de positividad. En este trabajo, el tema Ley de Tierras abarcó cerca del 95% de las publicaciones, lo que indica “el alto interés de la opinión pública”. Más de 82.000 usuarios hicieron mención en redes sociales a la “ley de tierras” o la “venta de tierras a extranjeros” en agosto, con pico de publicaciones el 5 y 6 de agosto, en la previa.

De Lula a China
El Gobierno llegó de capa caída. Había arrancado la semana con la disputa diplomática con Brasil, después de que Luiz Inacio Lula Da Silva anunciara que reducía su representación en la Argentina a un vínculo solo comercial. Lo hizo por las nuevas declaraciones de Milei, en las que insistió en tratarlo de “ladrón y presidiario”. La relación comercial podría verse resentida. “Los países no se mudan”, solía decir José Pepe Mujica cuando peleaba con la Argentina por las pasteras. Lo cierto es que experimentados funcionarios del Palacio San Martín ven poco probable que pueda retomarse el diálogo con los modos de Milei. Podría verse afectada la Argentina si las grandes inversiones eligen irse a Brasil, como ya está pasando. El país vecino recibió en 2025 diez veces más inversiones, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en los que la Argentina registró el nivel más bajo entre las principales economías de América Latina. Brasil logró captar inversiones por USD 76.877 millones y el país apenas USD 3.134 millones netos. A eso se suman los últimos datos del Banco Central que muestran una cifra récord en salidas de dividendos. Se registraron salidas por USD 1.891 millones, el máximo nivel desde 2017, con apenas una inversión neta de utilidades de USD 852 millones. El flujo neto de Inversión Extranjera Directa (IED) fue positivo por USD 1.794 millones en el primer trimestre, pero representa un desplome de 62% en comparación con el mismo período de 2023, según el análisis de CEPA.

Desde Itamaraty sostienen que no van a profundizar las diferencias. El problema es que en el medio se mete la disputa entre Lula y Donald Trump, principal sostén de Milei. Estados Unidos declaró al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) como terroristas globales. Si la Argentina sigue el lineamiento norteamericano, como ha hecho con otros grupos, podría agrietarse aún más la relación con el país vecino.
El Gobierno se juega dos elecciones extranjeras como propias. Primero la de Brasil, en octubre, y un mes después, la de Estados Unidos. Esta última será la más importante en función de la dependencia económica de la Casa Rosada con el Tesoro norteamericano. Por las dudas, esta semana, sin demasiado ruido, el Banco Central renovó el swap con China. Y no sólo eso, sino que amplió el plazo de vencimiento del nuevo acuerdo, de 3 a 5 años, “lo que permitirá brindar una mayor previsibilidad sobre la continuidad de esta herramienta”, destacó la entidad monetaria en el anuncio. Está claro que el gigante asiático no va a abandonar su intento de influencia en la región, donde tiene una estrategia subnacional. Esta operación se dio en medio del silencio diplomático argentino por la denuncia de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF), sobre la posibilidad de que EEUU le revoque las visas a las autoridades de la compañía por un contrato con la compañía china Huawei.
La otra derrota
A la pelea con Lula, el Gobierno sumó otra derrota política cuando debió dar marcha atrás con la decisión de “desregular” el servicio de practicaje y pilotaje que paralizó gran parte de la actividad portuaria y del comercio exterior. Fue insólito. Sturzenegger intentó regular una actividad entre privados. Hay sospechas de todo tipo respecto del accionar oficial sobre todo porque las grandes navieras se verían favorecidas por la medida. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que venía en baja por la frase “mapita” durante el Mundial, se peleó con el ministro de Modernización, y terminó dándole un cierre al asunto. En los ámbitos técnicos sostienen que el funcionario le mintió a sus colegas de gabinete. El avance que intentó y fracasó da por tierra ahora con su intención mayor, la de permitir que barcos con bandera extranjera puedan realizar transporte de cargas y pasajeros entre puertos de Argentina, es decir, transporte de cabotaje, que históricamente estuvo reservado de forma exclusiva para embarcaciones nacionales.
La pelea interna en Casa Rosada es que la mesa política le frena a Sturzenegger las iniciativas. No llama la atención que estos últimos proyectos, como la desregulación del mercado de libros o la venta de medicamentos, aparecieron “filtrados” a los medios, sin anuncio oficial. “Él los mandó a la prensa porque la mesa política se los bajaba”, sospecha un funcionario. La desconfianza avanza.

Bienvenida con emojis
La única noticia destacable que tuvo el Gobierno fue la confirmación de la visita del Papa. Milei lo celebró escuetamente, sin mostrar emociones, con dos emojis de leones, ajenos a la diplomacia. En el resumen que hace el portavoz Adrián Ravier, titulado “Una semana más cambiando la Argentina”, el hecho apareció mencionado recién en el quinto lugar. Cierra el listado de los 11 hitos destacados que el Gobierno declaró a la organización ecuatoriana Chone Killers como organización terrorista. El Vaticano venía trabajando desde el 2023 en un viaje de Francisco a la Argentina, que iba a realizarse en el 2024 y no se dio por su estado de salud. En círculos eclesiásticos aclaran que la decisión se tomó en Roma. “Por lo menos es exagerado pensar que es un triunfo diplomático del Gobierno”, refuerza una fuente al tanto de la agenda que emprenderá León XIV. La iglesia argentina ya anticipó que el mensaje que traerá podría no gustarle al Presidente. Marcelo Colombo, presidente del Episcopado, planteó en la previa que la misión es “dar cuenta de cuando algo no está bien, cuando algo daña el tejido social, cuando se vulneran los derechos fundamentales de las personas”. El Gobierno la dejará pasar. “No descarten algún simbolismo fuerte con los sectores marginados de la sociedad”, se anticipa en ámbitos eclesiásticos. Es un Papa que ha tenido fuertes diferencias con Trump. También será escenario para Axel Kicillof, Martín Llaryora y Jorge Macri, los otros tres anfitriones.
Caída en los jóvenes
La debilidad política que mostró el Gobierno esta semana tiene su correlato en la sostenida baja en la imagen presidencial. La última medición de Atlas Intel para Bloomberg vuelve a tocar su récord de desaprobación con el 62,4% (el máximo fue 63). Este sondeo refleja un problema entre los jóvenes. Entre los 16 y 24 años el rechazo alcanza el 76,9% y entre los de 25 a 34 años llega a 71,9%. El otro dato llamativo es la preocupación por el mercado de trabajo. Quienes evalúan como mala la gestión en este punto llegan al 73% y el desempleo aparece dentro de los principales problemas del país, solo superado por la corrupción. Para Management & Fit, la mirada negativa futura supera a la positiva en 8,7 puntos. Entre los principales problemas la muestra destaca los aumentos de precios y las tarifas y en el plano personal, la dificultad para llegar a fin de mes sigue en primer lugar con el 24%.
Ese declive popular de Milei pesa sobre todo a la hora de las alianzas circunstanciales en un Congreso que se le va cerrando.
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POLITICA
¿Qué tipo de Presidente quieren los argentinos?: perfil del candidato ideal de cara a las próximas elecciones

Cuando faltan tan solo unos meses para que se comience a definir quiénes van a ser los candidatos a Presidente, en un escenario en el que Javier Milei buscará su reelección y el peronismo todavía se está reordenando, los votantes ya empiezan a analizar las posibles alternativas y la opinión pública le va dando forma a los reclamos que pobablemente se pondrán sobre la mesa durante toda la campaña en el 2027.
En este marco, un estudio realizado por las consultoras La Sastrería, de Raúl Timerman y Juan Carlos Malagoli, y Trespuntozero, que encabeza Shila Vilker, reveló cuáles son las principales caracteríticas que la mayoría de los argentinos quiere que tenga la próxima persona que conducirá el rumbo del país.
Con algunas preguntas abiertas y otras cerradas, los expertos recopilaron información sobre el perfil, la orientación política y las capacidades que el electorado va a valorar al momento de ir a las urnas el año que viene, con la honestidad, la empatía y el equilibrio emocional como principales rasgos.
El trabajo es muy actual, ya que se realizó entre el 7 y el 14 de septiembre, sobre un total de mil personas, todas mayores de 16 años, de distintas provincias y con acceso a internet, ya sea a través de una computadora o de un celular.
El documento final muestra que el 31,9% de los consultados mencionó de manera espontánea que el futuro Presidente debería ser “honesto y transparente”.
“Lo curioso de esa respuesta es que la pregunta que hicimos sobre este punto en particular era totalmente abierta, no hubo ningún tipo de condicionamiento. Lo que indican los encuestados, además, no es casual, porque el principal problema de los argentinos sigue siendo la corrupcion”, explicó Timerman, en diálogo con Infobae.

El consultor precisó que “desde el caso Libra hasta ahora, este asunto aparece todos los meses” en los trabajos periódicos que realiza su empresa para conocer las preocupaciones de la ciudadanía.
“Nosotros hicimos, prácticamente en simultáneo, otra encuesta que nos dio que el 28% de las personas señalan eso como prioridad a resolver, seguido de salarios y la pobreza. Pero ahora directamente la pregunta era abierta, por eso algunos dijeron cosas como ‘que sea alguien como Javier Milei’ o ‘firme y fuerte”, agregó.
La segunda característica más elegida fue que sea “empático” y “cercano a la gente”, con el 14,8%. Más atrás quedaron que tenga capacidad e inteligencia, con el 7,6%; que sea respetuoso y tolerante, con el 3,7%, y que sea nacionalista y patriota, con el 3,1%, por ejemplo. Las menciones a un candidato que sea enérgico, genere más trabajo, gobierne para todos o que pueda mejorar la economía quedaron por debajo del 2%.
Si se separa por los votantes de cada espacio en el 2023, de todas formas “honesto y transparente” queda en el primer puesto, independientemente de si quien responde votó a Sergio Massa, a Patricia Bullrich o a Milei.
La encuesta también indagó sobre distintos rasgos del dirigente que los argentinos preferirían elegir en 2027. En materia económica, el 59,9% sostuvo que debería priorizar el crecimiento, frente al 35,7% que se inclinó por la distribución. La diferencia se amplía entre los jóvenes de 16 a 29 años, donde el 64,7% privilegió el crecimiento.
En el plano productivo, la industria fue la actividad que más respaldo obtuvo: el 53,3% consideró que debería ser prioritaria. La minería, el gas y el petróleo quedaron en segundo lugar, con el 20,2%, mientras que el campo fue elegido por el 16,2%. La preferencia por el sector industrial fue más alta entre los mayores de 50 años, donde alcanzó el 60,1%, y entre los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires, con el 63,5%.

“Es para tener en cuenta, porque es exactamente lo contrario a lo que está haciendo en estos momentos el Gobierno, que prioriza a Vaca Muerta y al litio del norte”, advirtió Timerman.
Respecto de la ideología, se dio una situación curiosa, porque el 41,7% dijo que preferiría un Presidente de derecha, contra el 31,3% que optó por uno de izquierda. Sin embargo, el 43,9% se definió por un perfil progresista, mientras que el 32,5% eligió uno conservador.
“Esto es lo que yo considero lo más interesante de todo el informe. Hoy hicimos la presentación al directorio de una empresa y este punto fue el que me llamó la atención. El electorado quiere un candidato más bien de derecha, pero también progresista, de alguna manera lo que están planteando tiene que ver con un liberal americano, es decir, alguien conservador en lo económico y progresista en lo cultural, con sensibilidad social, es interentisimo la franja donde lo ubican”, se explayó el autor de la encuesta.
La inclinación hacia la derecha fue más alta entre los hombres, con el 45,7%, y en el segmento de 16 a 29 años, donde llegó al 54,2%. Entre las mujeres, en cambio, la diferencia fue menor: 38,4% eligió esta postura y 33,1%, una de izquierda.
La forma de conducir tampoco muestra una preferencia concluyente. El 48% de los encuestados se inclinó por un liderazgo dialoguista y conciliador, mientras que el 47,3% prefirió uno firme y confrontativo.
La mayoría sí coincide en que el próximo Presidente debería gobernar con mayor racionalidad que sensibilidad. El 58,4% optó por “más cabeza”, frente al 35,3% que eligió “más corazón”. Esta postura alcanzó el 65,4% entre los jóvenes y el 63,8% en el segmento de 30 a 49 años.
Uno de los datos de mayor consenso aparece al consultar por el temperamento. El 85,5% respondió que le importaría que el futuro jefe de Estado tenga equilibrio emocional. La cifra superó el 80 por ciento en todos los grupos relevados y llegó a los 89,5 puntos entre las mujeres.
“A pesar de todo, todavía queda un 14,5% que dice que no le interesa ese aspecto. Esa persona vota a Milei pase lo que pase, piensa en él cuando dice que no es algo que le preocupe. Es realmente sorprendente, porque es uno y medio de cada diez”, comentó Timerman al respecto.

Para profundizar sobre este fenómeno, el consultor comentó que en la encuesta original, que es más amplia que la que se difundió, y a la que accedió Infobae, se segregó por partido político al que votaron en el 2023 y reveló que el 31,7% del electorado de La Libertad Avanza aseguró que la estabilidad emoional no es algo que les preocupe, mientras que el 21,7% de los seguidores de Bullrich opinó lo mismo. En cambio, solamente el 1,4% de los que agarraron la boleta de Massa hace tres años reconoció que no es algo relevante para ellos.
Por otra parte, 38,5% prefirió a un Presidente sobre quien “se sepa con certeza que no es corrupto”, incluso si no cuenta con un plan específico para combatir ese fenómeno. Muy cerca, el 37,5% se inclinó por un dirigente cuya honestidad no esté comprobada, pero que presente una estrategia de lucha contra la corrupción.
“Esto es importantísimo, porque cuando hicimos la pregunta exacta sobre la transparencia, te da prácticamente igual entre quienes prefieren a alguien limpio y los que optan por quien tenga un programa. Si lo analizamos, el primero de ellos es Axel Kicillof, que es uno de los pocos a los que la gente considera honesto: quien quiera competir con él va a tener que tener un buen plan para evitar la corrupción, porque ya con eso te estás equiparando”, precisó Timerman.
La trayectoria en la función pública tampoco quedó fuera de la discusión. Casi la mitad de los consultados, el 49,9%, manifestó que preferiría que el próximo Presidente provenga de la política. El 29,1% eligió a alguien ajeno a ese ámbito y el 21% no tuvo una respuesta definida. La preferencia por un dirigente con carrera fue más alta entre las mujeres, con el 55,3%, y entre las personas de 30 a 49 años, con el 58,1%.
No obstante, el consultor aclaró que esta situación no está del todo definida, porque en la encuesta original se describe también una tendencia del electorado “a no sentirse identificado con nunguno de los espacios que existen actualmente”.

“Cuando ves los resultados, descubrís que el 27,8% se considera cercano a La Libertad Avanza y el 27,8% al frente Fuerza Patria de Axel Kicillof y Cristina Kirchner, pero un 27,2% dijo que no es afín a ninguno, por lo que ahí hay un tercio muy interesante que nadie está captando”, completó.
Sobre la edad, el perfil mayoritario se concentró entre los 40 y los 59 años: el 65,3% eligió esa franja. El 27,9% prefirió a una persona de 60 años o más, y solo el 5,4% optó por un candidato de hasta 39 años. La excepción fueron los jóvenes de 16 a 29 años, entre quienes el 26,3% se inclinó por alguien de su misma generación.
En cuanto al género, el 63,3% dijo que preferiría que el próximo Presidente fuera hombre, mientras que el 32,6% eligió a una mujer. La diferencia se sostuvo en casi todos los estratos, aunque la preferencia por una candidata fue mayor entre los menores de 30 años.
La vida personal parece tener menor incidencia en la decisión. El 54,5% no supo responder si preferiría a un candidato casado o soltero, aunque entre quienes sí tomaron posición, el 35,8% se inclinó por una persona con pareja y el 9,8% por una que no esté con nadie. Un resultado similar se registró sobre la paternidad: el 49,7% no expresó una preferencia, el 40,2% eligió a alguien con hijos y el 10,1% a una persona que no los tenga.
En materia de comercio exterior, tampoco hubo una definición contundente. El 38,1% consideró que la orientación comercial debería acercarse más a China, el 33,8% prefirió a Estados Unidos y el 28,1% no respondió. La preferencia por el país norteamericano fue más alta entre los jóvenes, con el 51,1%, mientras que el asiático obtuvo su mejor registro entre los mayores de 50 años, con el 43,4%.
POLITICA
El Gobierno ajusta su discurso sobre el rumbo de la economía antes de que se conozca el próximo dato de pobreza

El Gobierno ajusta su discurso económico ante la difusión del nuevo dato de pobreza y prepara una respuesta para contener el impacto político de una eventual suba. El INDEC publicará el jueves 24 la medición correspondiente al primer semestre de 2026 y distintas estimaciones anticipan un resultado superior al último registro oficial.
En la Casa Rosada todavía no definieron una respuesta única. “Seguro se analizará”, reconocen funcionarios consultados sobre el escenario que abriría un aumento. La preocupación oficial pasa por que la baja de la pobreza fue uno de los principales indicadores utilizados por Javier Milei para defender los resultados de su programa económico durante los últimos meses.
La línea que comenzó a bajar el Presidente es discutir cada variable económica por separado. Funcionarios, diputados y senadores deberán responder sobre actividad, inflación, consumo, salarios y empleo con datos específicos, sin aceptar que un indicador desfavorable derive en una discusión general sobre el programa. En el Ejecutivo remarcan que no está bajo análisis modificar el rumbo económico.
Milei transmitió esa posición en la reunión que mantuvo esta semana con legisladores libertarios. No hizo una referencia específica a la posibilidad de que aumente la pobreza, pero pidió fortalecer la defensa pública de las variables económicas. Los diputados y senadores recibieron además los manuales elaborados por Santiago Oría, entre ellos un “Manual de logros” con argumentos y cifras para responder cuestionamientos a la gestión.
El punto más sensible es la comparación con los mensajes que el propio Presidente viene utilizando. En discursos oficiales recientes, Milei sostuvo reiteradamente que su gestión “sacó a 14 millones de personas de la pobreza” y presentó la reducción del indicador como una consecuencia de la baja de la inflación y del ordenamiento macroeconómico. La cifra surge de comparar con el pico alcanzado durante los primeros meses de 2024 y no con el nivel existente al comienzo de su mandato.
El último dato oficial del INDEC corresponde al segundo semestre de 2025: 28,2% de las personas eran pobres y 6,3% indigentes en los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares. En el primer semestre de ese año la pobreza había sido de 31,6%, mientras que en el primer semestre de 2024 había alcanzado 52,9%.
Capital Humano difundió además una estimación propia para el tercer trimestre de 2025, realizada sobre los microdatos de la EPH, que ubicó la pobreza en 26,9% y la indigencia en 6%. Ese cálculo no reemplaza la medición semestral oficial del INDEC, pero fue utilizado por el Gobierno para sostener que el indicador continuaba bajando.
POLITICA
El PRO desplegó agenda propia en Washington con reuniones en la Casa Blanca y el Congreso de Estados Unidos

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y presidente del PRO porteño, Jorge Macri, y el diputado nacional Cristian Ritondo se reunieron hoy en Washington D.C. con funcionarios de la Casa Blanca, legisladores de Estados Unidos y referentes políticos para fortalecer los vínculos del partido y ampliar su agenda internacional.
El encuentro en la sede del gobierno de Donald Trump fue con Richard Walters, vicejefe de Gabinete para Asuntos Legislativos y Políticos. Macri y Ritondo analizaron el escenario estadounidense, los cambios en América Latina y el nuevo mapa político surgido de las últimas elecciones regionales.
“Junto a Cristian Ritondo conversamos con Richard Walters, Deputy Chief of Staff de la Casa Blanca para Asuntos Legislativos y Políticos, sobre el escenario político de Estados Unidos, los cambios que atraviesa nuestra región y las transformaciones que está llevando adelante el presidente Javier Milei”, sostuvo Macri.

“La Argentina tiene hoy una oportunidad histórica de consolidar un camino de estabilidad, reformas, seguridad, menos impuestos y más libertad para quienes trabajan, producen e invierten. El desafío es sostenerlo, dar certidumbre y previsibilidad, y dejar en claro que no vamos a volver al pasado. Desde el PRO apoyamos con convicción este nuevo rumbo, y fortalecer nuestra relación con los Estados Unidos es una parte fundamental de ese camino”, agregó.

La comitiva incluyó al jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny, y al secretario General y de Relaciones Internacionales porteño y del PRO, Fulvio Pompeo. También mantuvo reuniones con el senador republicano por Ohio, Bernie Moreno, el representante republicano por Ohio, Michael Rulli, copresidente del Congressional Argentina Caucus, y la representante republicana por Florida, María Elvira Salazar.
Las conversaciones con los legisladores abordaron la relación entre Estados Unidos y Argentina, la situación política regional y la ampliación de los canales de diálogo entre dirigentes de ambos países.

La delegación participó también de una conferencia en el Atlantic Council, donde presentó la experiencia de Buenos Aires y el papel de la ciudad en la transformación de Argentina. Ante dirigentes políticos, empresarios y académicos, Macri afirmó que la Ciudad de Buenos Aires puede ser una “puerta de entrada” para compañías estadounidenses interesadas en el país por su concentración de talento, universidades, servicios, tecnología, finanzas, cultura y entretenimiento.
“El interés que genera hoy la Argentina en ámbitos como el Atlantic Council confirma algo que para nosotros es central: el cambio de rumbo del país ya no se percibe como algo coyuntural, sino como un proceso sostenido en el tiempo. Vinimos a contar en primera persona lo que estamos viviendo: el orden de las cuentas públicas, la apertura al mundo y la previsibilidad que le estamos dando a quien quiera venir a invertir en la Argentina”, planteó el diputado Cristian Ritondo.
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