DEPORTE
El adiós de Vagner Love, el goleador del amor

El nombre de Vagner Silva de Souza sonará poco a los aficionados al fútbol. Sin embargo, sus trenzas de colores y el apodo de ‘Vagner Love’ sí son mucho más conocidos. El insigne delantero brasileño colgó las zapatillas el pasado fin de semana con 41 años y con una larga lista de éxitos y de situaciones curiosas.
21 veces internacional con la ‘verdeamarelha’ y dos veces campeón de la Copa América (2004 y 2007), el brasileño se retira con 404 goles en 15 equipos, más los cuatro que logró con la selección sub’20 y otros cuatro con la absoluta. Su mejor época la vivió en el CSKA Moscú, club que le dedicó un sincero homenaje el día de su adiós.
Pero… vayamos por partes. ¿De dónde viene su apodo? En 2003, el ariete estaba con el equipo juvenil del Palmeiras en un día de descanso en una concentración cuando el técnico Carmino Colombini le vio salir de la habitación de su novia. Lo apartó del equipo en primera instancia, pero le permitió disputar las semifinales y marcó dos goles. Desde ese día, sus compañeros y la prensa empezaron a llamarle «Vagner Love».
El jugador nacido en Río de Janeiro se tomó bien ese mote. De hecho, siempre destacó por dar la misma importancia al fútbol y a sus relaciones personales, con un talento fuera de lo común sobre el césped y una capacidad goleadora extraordinaria si estaba motivado. Si no lo estaba, su rendimiento bajaba muchos enteros.
Evgeni Giner, el histórico presidente del CSKA Moscú, apostó por su fichaje en 2004 con 20 años recién cumplidos. En Moscú, Vagner Love descubrió la magia de una urbe semidesconocida y a la que se adaptó con rapidez. Su técnico era un auténtico hueso, Valeri Gazzaev, quien había sido campeón en la cuarta liga de Rusia tras la extinción de la URSS con el Alania Vladikavkaz en 1995.
El CSKA había ganado su primera liga rusa en 2003 y fue subcampeón en la primera temporada de Vagner Love. Gazzaev y Vagner Love se entendían cada vez mejor y las feroces exigencias del técnico sobre el verde se relajaban fuera del estadio, mientras que el jugador respondía con mayúsculas con la elástica azulgrana.
Vagner Love, con todos sus títulos en una recreación / INSTAGRAM
El punta ganó dos ligas seguidas (2005 y 2006) y fue clave en la conquista de la Copa de la UEFA en 2005 (1-3 en la final ante el Sporting en su feudo de Alvalade). Junto a él, su compatriota Dani Carvalho (el jugador con más talento de laque ha militado en la liga rusa), el serbio Olic o los rusos Akinfeev, Ignashevich, Zhirkov y los gemelos Berezutski.
Marcó 124 goles con el CSKA y se le recuerda por ponerse un sombrero militar tras cada gol, como el nigeriano Finidi en el Betis con uno cordobés. Tras volver cedido al Palmeiras en 2009 y jugar en el Flamengo en 2010, Vagner Love regresó a Río en 2012 y, meses después, otra vez a Moscú por tercera vez. En 2013 inició un periplo increíble.
Jugó en el Shandong Luneng chino, en el Corinthians, en el Monaco, en Turquía en el Alanyaspor y en el Besiktas, de vuelta al Timão, en el Kairat kazajo y en el Midtjylland danés antes de volver a casa para militar en el Recife, en el Goianense, en el Avaí y en el Retro, con el que bajó a cuarta categoría y en el que hizo tres goles en este curso.
Vagner Love ha dado las gracias a todos sus equipos, con mención especial para el CSKA. Asegura haberse divertido mucho en estos cinco lustros en los que ha hecho las delicias de muchas aficiones… aunque también se las ha tenido tiesas. Con la mentalidad de Cristiano Ronaldo o de Lewandowski, habría sido uno de los más grandes.
fútbol,fútbol internacional,brasil
DEPORTE
Unión vs. Deportivo Riestra: formaciones, hora y dónde ver por tv

Este viernes 3 de abril, desde las 17.15 horas, en el Estadio 15 de Abril, por la fecha 13 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, Unión de Santa Fe de Leonardo Madelón recibirá a Deportivo Riestra de Gustavo Benítez.
Este encuentro entre el Tatengue y el Malevo será dirigido por Darío Herrera. Por otra parte, la transmisión será por medio de la señal de TNT Sports Premium y podrás seguir el minuto a minuto en
Cómo llegan Unión y Deportivo Riestra al cruce por el Torneo Apertura
El Tatengue llega a este encuentro con tres partidos sin poder conseguir victorias en el Torneo Apertura de la Liga Profesional. Y es que desde la victoria ante Instituto en Córdoba, los dirigidos por Leonardo Madelón empataron con Independiente y Boca Juniors, y en su última presentación cayó 2-0 frente a Defensa y Justicia en Florencio Varela. De todas maneras, Unión de Santa Fe por ahora está en puestos de clasificación a los Playoff del campeonato, ya que marcha en la séptima posición de la Zona A, con 16 puntos.
Por su parte, Deportivo Riestra no viene teniendo una buena temporada en lo que va del año. Y es que el Malevo es uno de los peores equipos del Torneo Apertura, ya que en sus 11 presentaciones no ha podido conseguir ninguna victoria, además perdió cuatro encuentros y empató siete. En su última presentación, los dirigidos por Gustavo Benítez igualaron 1-1 con San Lorenzo y se ubican en la décimo cuarta posición de la Zona A, con apenas 7 puntos.
Probable formación de Unión vs. Deportivo Riestra, por el Torneo Apertura
Matías Mansilla; Lautaro Vargas, Maizon Rodríguez, Juan Pablo Ludueña, Mateo Del Blanco; Julián Palacios, Rafael Profini, Mauro Pitton, Brahian Cuello; Cristian Tarragona, Marcelo Estigarribia. DT: Leonardo Madelón.
Probable formación de Deportivo Riestra vs. Unión, por el Torneo Apertura
Ignacio Arce; Mariano Bracamonte, Nicolás Sansotre, Cristian Paz, Juan Randazzo, Rodrigo Gallo; Pablo Daniel Monje, Matías Ignacio García, Antony Alonso; Alexander Díaz y Jonathan Herrera. DT: Gustavo Benítez.
Datos del partido entre Unión vs. Riestra, por el Torneo Apertura
- Hora: 17.15
- TV: TNT Sports
- Árbitro: Darío Herrera
- VAR: Fabricio Llobet
- Estadio: 15 de Abril (Santa Fe)
Unión,Deportivo Riestra,Torneo Apertura
DEPORTE
Blooming goleó a Guabirá antes de enfrentar a River en la Copa Sudamericana

Con la mira puesta en el inicio de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, Blooming hizo los deberes antes de enfrentar a River y goleó 5-0 a Guabirá en el arranque de la Primera División de Bolivia.
El equipo de Mauricio Soria se impuso desde el comienzo. El primer gol llegó a los seis minutos, momento en el que el colombiano Bayron Garcés (máximo anotador) abrió el marcador. Con el resultado a su favor, el combinado local redobló la apuesta: marcó otro tanto a los 17′ de la mano de César Menacho y puso el tercero a los 22′ gracias al futbolista cafetero.
Con el partido de su lado, el próximo rival del Millonario quedó en superioridad numérica tras la expulsión de Ronaldo Sánchez, que se dio a los 33′ y le permitió desplegar con más comodidad su juego.
Ya sobre el final del partido, el máximo goleador del plantel puso el 4-0 y Roberto Melgar el quinto para coronar una noche perfecta.
El armado de Blooming, el primer rival de River en la Copa Sudamericana
Su figura es el volante central y capitán Moisés Villarroel, de 27 años y hombre de selección, mientras que su goleador es el colombiano Bayron Garcés, quien llegó como refuerzo en el último mercado de pases justamente para potenciar al equipo en la Sudamericana: en el último partido convirtió un triplete.
El Blooming cuenta con dos argentinos en su plantilla: Diego Giménez y Julio Vila. El primero de ellos es un central salteño de 28 años, zurdo, nacionalizado boliviano que surgió de Juventud Antoniana y pasó a Lanús (reserva) antes de jugar en Gimnasia de Jujuy e iniciar su recorrido en Bolivia. Su compatriota es un zaguero zurdo de 30 años que nunca jugó en Argentina (arrancó en Universitario de Vinto) y pasó por Real Oruro antes de llegar al club.
¿Cuándo se enfrentan River y Blooming por la fase de grupos de la Copa Sudamericana?
River visitará el estadio Estadio Ramón Aguilera para enfrentar a Blooming por la primera fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana el miércoles 8 de abril desde las 21.30 horas.
River Plate,Blooming,Copa Sudamericana
DEPORTE
Del día que Maradona fue técnico de Boca al último consejo a Riquelme: “Una bendición”

Diego Maradona y Boca Juniors han marcado una relación eterna en los corazones de los hinchas. Un vínculo que comenzó con los vaivenes para concretar su traspaso desde Argentinos Juniors, pero sus tres ciclos en el club forjaron uno de los amores más significativos del fútbol moderno. Un cariño que estaba desligado del dinero y repleto de pasión. Su única conquista en el Torneo Metropolitano 1981 con el Xeneize parece poco al lado del legado que dejó hasta su último partido con esta camiseta, que el destino quiso que fuera contra River Plate, un club que lo buscó, pero nunca lo pudo seducir. Este es el corazón del libro Diego y Boca, una historia de amor, escrito por el periodista Luciano Fontenla.
Una de las deudas pendientes que permanece en el entorno del club emplazado en Brandsen 805 fue que nunca se lo pudo ver a Maradona con el buzo de técnico. ¿O sí? Bueno, a su manera, se dio ese lujo único. Corría el Torneo Apertura 1995 y ya había tenido su estreno oficial en su segundo ciclo en el elenco de la Ribera con un recordado cruce ante Julio César Toresani en el duelo contra Colón de octubre de ese año. A mediados de ese mes, Diego viajó a Jujuy para enfrentarse a Gimnasia y Esgrima por el encuentro postergado de la primera fecha, fue titular y parte importante de los dos goles en el triunfo 2-1 y, cuando le tocó salir reemplazado, dio las indicaciones finales por la expulsión del entrenador Silvio Marzolini. Fiel a su estilo extrovertido, el libro relata uno de los pedidos al camerunés Tchami. “¡Alphonse, la puta madre, pasá la línea de la pelota!“, ”¡Hacele foul, Alphonse, hacele foul», se le escuchó decir, como así también otra orden para el histórico Alberto Márcico: “Beto, ¡Tenela! ¡Tenela como en el papi fútbol».
Esta reconstrucción publicada por Editorial Planeta y compuesta por 295 páginas se sumerge en las entrañas de un personaje querido y polémico en partes iguales, que gambeteó a la muerte más de una vez hasta su partida en 2020. “De la autodestrucción al renacimiento”, lo abrevió Fontenla. Y, más allá de sus problemas con las adicciones, nunca dejó tirados a los suyos, siempre les tendió una mano. En el último día de 1996, cuando faltaban algunos meses más para su retorno a Boca Juniors, su principal preocupación pasaba por darle la bienvenida a 1997 con la compañía de Guillermo Coppola, su histórico representante. Pero había un problema: el agente estaba preso en la cárcel de Caseros.

A falta de tres horas para festejar Año Nuevo, Pelusa se acercó al complejo penitenciario y pudo ingresar a sus instalaciones bajo la aceptación del director del penal, quien le advirtió que se trataría de una breve visita sin poder quedarse hasta la medianoche. Así cuenta Luciano Fontenla cuál fue la respuesta de Diego y dónde pasó las horas previas al inicio del año.
– Y, dígame -lo atajó Diego con bronca y tristeza-, si yo le pego una trompada a usted, ¿no me puede meter preso con Guillermo?
– A Coppola le cuesta rememorar esa pregunta de Maradona sin que su voz se quiebre. Más aún, contar que su amigo, resignado, se retiró del penal pero se quedó enfrente, sentado en la vereda, llorando con sus manos cubriéndole el rostro.
La liberación de Guillote por falta de mérito en una causa por tráfico de estupefacientes le trajo calma al entorno del campeón del mundo en 1986 con la selección argentina y encaminó su posterior vuelta al cuadro Azul y Oro por última vez. Antes de eso, hubo un viaje a Canadá para ponerse a punto desde lo físico y el periodista buceó sobre la coincidencia que unió en la Universidad de York al futbolista con el atleta Ben Johnson, que había obtenido la medalla dorada en Seúl 1988 y fue descalificado por dóping a causa de consumo de esteroides.
Ya de regreso a Buenos Aires, Diego Maradona asumió su perfil de líder desde el inicio y, sin saberlo, se convirtió en el padrino del equipo que ganaría todo de la mano de Carlos Bianchi. Llamó personalmente a Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto para frenar sus negociaciones con River Plate e Independiente y los hizo irse en dirección a La Boca. En ese mismo mercado de pases se concretaron las llegadas de Óscar Córdoba, Jorge Bermúdez y Walter Samuel. Si sumamos a Juan Román Riquelme, quien ya estaba en el club, se trata en gran parte de las principales figuras que ganaron Copas Libertadores y se impusieron a Real Madrid en la Intercontinental. También se cerró la contratación de Claudio Paul Caniggia en aquella ventana de transferencias.

A pesar de todas estas caras nuevas, la historia de Diego y Boca volvería a tener un vuelco de 180 grados el 24 de agosto de 1997, cuando se confirmó que se había detectado un nuevo dóping. “¡Es imposible! ¡Si el domingo a la mañana le hicimos el control casero y dio negativo!“, reaccionó Coppola, quien fue el encargado de exponer esta situación ante los ojos del Pelusa.
– Dieguito, parece que el antidóping te dio positivo
– ¡No, no, no, no y no! ¡No puede ser! ¡Otra vez no puede ser!
Una medida cautelar en la Justicia ayudó a que pudiera seguir jugando con la camiseta de Boca Juniors y su tercer paso culminó en la décima fecha del Torneo Apertura 1997 con su visita al Monumental para medirse a River Plate. En el entretiempo de la derrota parcial 1-0, Maradona soltó un mensaje que fijó el rumbo de su último partido como futbolista profesional. “Muchachos, no doy más. Salgo yo, sale Vivas y entran Riquelme y Cani”. Mientras el Bambino Veira les pedía una mayor entrega a sus dirigidos, uno de ellos, César La Paglia, cuenta el último consejo que le dio Maradona a Riquelme antes de reemplazarlo: “Le habló a Román, fue como que le dio una bendición. Le dijo que jugara tranquilo. Como para motivarlo y sacarle presión porque estaba reemplazando a Maradona y en un clásico, ni más ni menos”.

Los cambios surtieron efecto porque el Xeneize pasó a ganar 2-1 con los festejos de Julio César Toresani y Martín Palermo. A la par, Diego vivía su propio partido en el vestuario y uno de los testigos privilegiados fue La Paglia porque se había quedado afuera del banco de suplentes: “Estaba como loco, lo vivió como si lo estuviera jugando, saltaba a cabecear, puteaba, se agarraba los pelos, hacía de todo”.
Días antes del Superclásico, los rumores de un dóping le causaron un pico de presión a su padre y Maradona había prometido que se retiraría si la salud de Don Diego volvía a correr riesgo por la prensa. Dicho y hecho, los trascendidos volvieron a recrudecer tras el compromiso con el Millonario, y hasta se llegó a especular con la muerte del esposo de Doña Tota. Basta para mí, dijo Pelusa. “Mi viejo me ordenó que largara. Hoy charlamos y al final terminamos abrazados y llorando”.
Fue el final de su idilio como futbolista. Ni siquiera los llamados de varios jugadores a Guillermo Coppola pidiendo por su regreso lograron torcer su decisión, según contó Néstor La Tota Fabbri. Pero allí nació otra versión del ídolo que llegó a ganar todo como vicepresidente de fútbol y Alfio Basile como director técnico de Boca Juniors; que en cada ocasión que tuvo visitó la Bombonera para rodearse de esa pasión; y que exportó el ADN del hincha Xeneize al mundo.

El autor
Luciano Fontenla (Buenos Aires, 1978 – 2026) se recibió de periodista en TEA en 2001. Trabajó como productor y redactor en diversos programas de televisión y radio, como Troesma, Historias verdaderas, La cornisa, Rayos X, Data, eSe, H/M/S, El disparador, Tormenta de ideas, Terapia (Única Sesión), 4G, en la radio Delta 90.3 y en el portal Haceinstantes. Fue gerente periodístico de DK Group. Hincha de Boca al igual que el 75 por ciento de los habitantes de la Argentina, según datos estadísticos aportados por Diego Maradona en 2015. Luciano murió pocos días antes de la publicación en librerías de “Diego y Boca”.
maradona,boca,debut
POLITICA3 días agoEl Gobierno reevalúa la estrategia de comunicación por el caso Adorni y mide el impacto en la imagen de Milei
POLITICA2 días agoMilei se pone al frente de la defensa de Adorni y lo suma a un acto por Malvinas en una nueva muestra de respaldo
CHIMENTOS2 días agoOriana Sabatini sorprendió al elegir a una famosa como madrina de Gia, su hija con Paulo Dybala
















