DEPORTE
La dura sanción a la que se enfrenta De Zerbi en Francia

La histórica victoria del Olympique de Marsella sobre el Paris Saint-Germain (1-0) en el Vélodrome dejó una imagen inesperada: la expulsión de Roberto De Zerbi. El técnico italiano, que hasta ahora nunca había recibido una tarjeta roja en su carrera, vivió un final de partido tan intenso como polémico y deberá esperar a que la comisión de disciplina de la LFP se reúna a partir de las 18h, para conocer su sanción definitiva.
Todo comenzó en el minuto 90, en plena efervescencia por el desenlace del clásico. Achraf Hakimi frenó con una dura acción la contra que estaba armando el joven marfileño Robinio Vaz, justo delante del banquillo marsellés. La jugada desató la furia de De Zerbi, que salió de su zona técnica, reclamó con vehemencia una sanción más dura y llegó incluso a pisar el terreno de juego. El árbitro Jérôme Brisard reaccionó mostrando una amarilla, pero la protesta continuada del técnico llevó segundos después a la segunda cartulina y, por tanto, a la expulsión.
En términos reglamentarios, no se trató de una roja directa, sino de una doble amonestación. Esa diferencia es clave: con dos amarillas la sanción prevista es de un partido, mientras que una roja directa implicaría un mínimo de dos.
El problema añadido
Sin embargo, la sanción automática puede no ser el final de la historia. Las cámaras captaron a De Zerbi muy exaltado en el camino hacia la grada. En italiano, profirió palabras airadas en al menos dos ocasiones y, lejos de alejarse del banquillo, se situó justo detrás de él. Incluso llegó a dar instrucciones a su cuerpo técnico en los últimos segundos del encuentro.
El reglamento disciplinario de la LFP es claro: un entrenador expulsado o suspendido no puede comunicarse, ni directa ni indirectamente, con ninguna persona inscrita en la hoja de partido. Además, debe colocarse al menos en el octavo asiento a partir del último del banquillo. Este matiz será central en el análisis de la comisión, que podría considerar que el italiano infringió la normativa.
Si así lo estima, no solo confirmaría la sanción de un encuentro, sino que podría añadir partidos adicionales o imponer castigos con parte de suspensión condicional.
Paradójicamente, pese a su carácter enérgico y su fama de entrenador temperamental, Roberto De Zerbi nunca había vivido una situación así en sus anteriores etapas en Sassuolo ni en Brighton. Ni una sola roja en toda su carrera hasta llegar a Marsella. La del lunes, por tanto, fue una primera vez amarga para él en un partido memorable para el club.
Otros miembros del entorno marsellés sí han tenido sanciones recientes: el asistente Andrea Maldera estuvo cuatro partidos fuera en noviembre de 2024, el director deportivo Mehdi Benatia fue suspendido seis meses por incidentes en Lille, y el presidente Pablo Longoria recibió nada menos que quince partidos de castigo en febrero por declaraciones sobre supuesta corrupción. En este contexto, el caso de De Zerbi se suma a una lista ya de por sí cargada de tensiones con las instituciones disciplinarias francesas.
Expectación máxima
Lo que parece seguro es que De Zerbi no estará en el banquillo en el próximo compromiso liguero, cumpliendo al menos el castigo automático de un partido. El verdadero misterio es si la comisión de disciplina decidirá ir más allá, interpretando su comportamiento posterior a la expulsión como una infracción adicional.
La respuesta llegará esta semana, en una reunión que se anuncia como una de las más seguidas de la temporada. El futuro inmediato del técnico italiano dependerá de si los jueces deportivos consideran que su actuación fue solo fruto de la tensión del clásico… o si supuso un desafío directo al reglamento de la LFP.
de zerbi,psg,olympique marsella,ligue 1
DEPORTE
La abrupta caída de Aaron Hernández: de super estrella de la NFL a convertirse en un criminal preso de una enfermedad

Durante sus años como estrella en ascenso de la NFL, Aaron Hernández se perfiló como uno de los jugadores más talentosos y prometedores de su generación. Nacido el 6 de noviembre de 1989 en Connecticut, mostró desde joven una habilidad sobresaliente para el fútbol americano, lo que le permitió convertirse en figura central primero en la escuela secundaria y luego en la Universidad de Florida bajo la conducción de Urban Meyer.
Su llegada a los New England Patriots en el Draft de 2010 marcó un punto de inflexión tanto para su carrera como para la franquicia. A los 20 años, el tight-end se ganó rápidamente un lugar en el equipo titular, destacándose por su capacidad atlética, versatilidad y destreza para anotar. En 2012, alcanzó la cúspide de su trayectoria profesional: atrapó un touchdown en el Super Bowl, firmó uno de los contratos más valiosos para su posición en la historia de la liga y celebró el nacimiento de su primera hija junto a su prometida, Shayanna Jenkins. Su proyección era tan alta que muchos lo consideraban destinado a convertirse en una leyenda de la NFL.
Sin embargo, en el verano de 2013, un suceso inesperado alteró radicalmente el destino de Hernández. La aparición del cadáver de un conocido suyo desencadenó una investigación policial que, en pocos días, transformó a la joven figura deportiva en el principal sospechoso de un crimen. El arresto marcó el comienzo de una caída vertiginosa que no solo puso fin a su carrera, sino que también destapó una vida llena de conflictos y secretos que pocos imaginaban tras la imagen del exitoso deportista.
El 17 de junio de 2013, la calma habitual de North Attleborough, Massachusetts, se vio alterada por el hallazgo del cuerpo sin vida de Odin Lloyd, un joven de 27 años que jugaba como linebacker semiprofesional para los Boston Bandits. El cadáver, encontrado en un parque a solo un kilómetro de la casa de Aaron Hernández, presentaba dos impactos de bala en el pecho, además de heridas en los brazos y el costado. La víctima había sido vista por última vez con la estrella del fútbol americano durante la madrugada de ese mismo día, lo que de inmediato atrajo la atención de las autoridades hacia el famoso deportista.

La investigación avanzó rápidamente cuando los agentes encontraron un cigarrillo de marihuana con ADN de Aaron Hernández cerca de la escena del crimen. Además, las cámaras de seguridad lo registraron, con un arma en la mano, entrando a su mansión acompañado de otros dos hombres poco después de que los vecinos reportaran disparos en la zona. Estos elementos, sumados a la relación personal entre la víctima y el jugador (Odin Lloyd era pareja de Shaneah Jenkins, hermana de Shayanna Jenkins, la prometida de Hernández), reforzaron la hipótesis del vínculo directo entre ambos.
Los investigadores acudieron a la residencia apenas unas horas después del hallazgo. El comportamiento del jugador también generó sospechas: según los registros oficiales, intentó destruir su teléfono móvil y el sistema de videovigilancia de su hogar, explicaron en La mente de un Asesino, la serie de Netflix. Las pruebas acumuladas permitieron a las autoridades avanzar con rapidez. El 26 de junio de 2013 fue arrestado y acusado de asesinato en primer grado, posesión ilegal de arma de fuego y posesión de arma de gran capacidad. Apenas 90 minutos después de su detención, los New England Patriots anunciaron la rescisión inmediata de su contrato, cortando de raíz cualquier posibilidad de que el atleta regresara al campo de juego.
El caso de Odin Lloyd se convirtió en el detonante de una serie de revelaciones que arruinarían la imagen pública del jugador y cambiarían para siempre su historia, poniendo fin a su prometedora carrera y dando inicio a uno de los episodios más controvertidos en la historia reciente de la NFL.
El proceso judicial no tardó en volverse mediático, ya que la acusasión principal de asesinato en primer grado tenía como sospechoso a uno de los jugadores del momento. La imputación era clara, un hombre fue asesinado de dos tiros en el pecho, pero el caso se volvió complejo por la ausencia de un motivo claro. Durante el juicio, los fiscales sostuvieron que la muerte de Lloyd se produjo tras un altercado ocurrido días antes en un club nocturno de Boston, aunque las razones exactas del conflicto nunca se esclarecieron completamente. Entre las teorías discutidas figuraban la supuesta relación de la víctima con personas vinculadas a un tiroteo anterior y la posibilidad de que manejara información sensible sobre la vida privada del acusado.

El juicio se caracterizó por la presentación de pruebas circunstanciales, incluyendo grabaciones de cámaras de seguridad, análisis de ADN y testimonios de allegados a las partes. La Fiscalía argumentó que Hernández, junto a dos acompañantes, lo llevó a una zona apartada, lo ejecutó y luego intentó eliminar evidencias que lo vincularan con el crimen. Por su parte, la defensa insistió en que no existían pruebas directas que lo ubicaran como el autor material del asesinato y cuestionó la solidez de las evidencias presentadas.
La figura del ala cerrada en la sala de audiencias generó un debate sobre el peso de su pasado, su comportamiento fuera del campo y la presión mediática ejercida por su condición de exestrella de la NFL. A pesar de la notoriedad del caso, el proceso judicial expuso también las dificultades para desentrañar los motivos y el trasfondo psicológico de un personaje que había alcanzado la cima del deporte profesional.
El 15 de abril de 2015, tras semanas de deliberaciones, el jurado declaró a Aaron Hernández culpable de asesinato en primer grado, lo que implicaba una condena automática a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Además, fue hallado culpable de tenencia ilegal de armas de fuego. La sentencia selló el destino judicial del exjugador, quien ya no volvería a pisar un campo de fútbol americano como profesional.
La resolución del caso no logró despejar todas las incógnitas sobre las motivaciones ni sobre los factores que influyeron en su conducta. No obstante, la contundencia del veredicto marcó un antes y un después en la percepción pública de una de las figuras más prometedoras del deporte estadounidense, transformada para siempre en símbolo de escándalo y tragedia.

El 19 de abril de 2017 fue hallado sin vida en su celda en el Centro Correccional Souza-Baranowski, donde cumplía cadena perpetua. El exjugador se había ahorcado y dejó a su lado tres notas manuscritas, informó CNN, que añadieron un componente íntimo y perturbador al caso.
Una de ellas se dirigía a Shayanna Jenkins, su prometida y mamá de su hija. Allí expresó sentimientos de amor y resignación, con una frase impactante: “Te dije lo que vendría indirectamente”. También le mencionó que era millonaria en lo que expertos aseguran que fue una intención de tranquilizarla económicamente. Asimismo, le hizo un pedido particular: “Cuenta mi historia completamente, pero nunca piensa nada más allá de cuánto te amo”.

Según documentos judiciales citados por CNN, Hernández tenía conocimiento de una regla legal vigente en Massachusetts, conocida como “abatement”, que anulaba la condena penal de los acusados que morían antes de que se resolviera su apelación. Conversaciones con otros internos sugieren que él mismo habló de ese rumor poco antes de quitarse la vida, lo que planteó dudas sobre si su decisión estuvo motivada también por la posibilidad de beneficiar a su familia en litigios civiles.
En los días previos, quienes convivían con él en prisión lo describieron como inusualmente positivo y emocionalmente estable, incluso después de haber sido absuelto de cargos en un juicio reciente. Algunas fuentes afirmaron que se había vuelto más espiritual, citando la Biblia y reflexionando sobre el sentido de la vida y la muerte. Sin embargo, la aparente serenidad resultó ser el preludio de un desenlace abrupto.
Tras su muerte, su cerebro fue trasladado en secreto al hospital de la Universidad de Boston para ser analizado por un equipo de neuropatólogos liderado por la Dra. Ann McKee. El objetivo era descubrir si una enfermedad neurodegenerativa podía explicar los cambios de comportamiento que caracterizaron los últimos años de vida del exjugador de la NFL. El resultado del examen fue contundente: padecía encefalopatía traumática crónica (ETC), una condición causada por golpes repetidos en la cabeza, característica de atletas de deportes de contacto como el fútbol americano y el boxeo.

La ETC provoca daño progresivo en el cerebro y se manifiesta a través de síntomas como agresividad, depresión, pérdida de control emocional, deterioro cognitivo, problemas de memoria y, en fases avanzadas, demencia. En este caso, los especialistas detectaron un deterioro inusualmente severo en los lóbulos frontales, responsables del juicio y la toma de decisiones. Según la experta, el nivel de daño se correspondía con el de una persona de 60 años, a pesar de que tenía solo 27.
La condición fue identificada inicialmente como “demencia pugilística” entre boxeadores, pero los estudios recientes han demostrado que el “trauma repetitivo” por colisiones en la cabeza también es común en jugadores de fútbol americano. Un estudio realizado con 202 cerebros de antiguos jugadores de la NFL reveló síntomas de ETC en 110 de 111 casos analizados y una revisión del mismo equipo de investigadores en 2023 actualizó el número a 245 de 376 jugadores..
Aaron Hernandez,NFL,New England Patriots,fútbol americano,deporte,jugador,atleta,jersey,número 81
DEPORTE
Batalla Cruzeiro-Mineiro: cuáles serían las sanciones, en qué torneo se cumplirán y cuándo se vuelven a cruzar

Fue un final sin precedentes en el fútbol brasileño. Los flashes de la definición del campeonato Mineiro que Cruzeiro le ganó por 1 a 0 al Atlético se quedaron con la batalla campal que se vio en el campo de juego del Mineirao. Volaron piñas, patadas y empujones entre jugadores y miembros de los cuerpos técnicos que protagonizaron un partido que terminó siendo histórico por estos hechos lamentables. Claro, porque no es catalogado así por lo que sucedió con la pelota rodando en el césped ni por tratarse de un clásico en una final, sino porque el informe del árbitro Matheus Candançan tras el encuentro marcó algo que nunca se había visto en un partido en Brasil: la cantidad de expulsados llegó a 23 (12 de Cruzeiro y 11 del Mineiro) y superó el récord de 22 que había en el país. Inédito.
El escándalo: de los jugadores argentinos a las provocaciones posteriores
Lo que parecía una pequeña gresca que inició entre Everson, arquero de Atlético Mineiro, con Christian, volante de Cruzeiro, terminó en un descontrol. De a poco se fueron sumando todos. Los que estaban adentro y los que miraban desde afuera. Hasta hubo argentinos presentes: Eduardo Domínguez, entrenador del Galo, corrió para todos lados tratando de separar, mientras que los ex Independiente, Lucas Romero y Lucas Villalba, ambos vistiendo la camiseta azul y el primero de ellos como capitán, fueron dos de los que pegaron y recibieron (y que, también, son parte de los expulsados).
Incluso, en los diferentes videos que se viralizaron y recorrieron todo el mundo, se los ve a ambos jugadores argentos cruzándose feo con Hulk, delantero brasileño reconocido por su imponente potencia física y otro de los sancionados: algunas piñas a traición, patadas voladoras y corridas entre ellos. De todas maneras, los arrepentimientos, de los dos lados, llegaron: tras el bochorno, Villalba, emocionado por la obtención del título del Campeonato Mineiro y con la cara algo hinchada, ofreció disculpas; Hulk, por su parte, habló de lo “lamentable” que fue la situación y culpó al árbitro Candançan como “el principal responsable de todo lo que pasó”.
Más allá de esto, tras el partido, ya con la situación controlada, las provocaciones continuaron. Y uno de los protagonistas fue Kaio Jorge, autor del gol del título para Cruzeiro y otro de los que estuvo activo en la pelea. Primero, tras la ceremonia de premiación, le tiró un palito a la hinchada del Mineiro: “La próxima vez, el gobierno de Minas Gerais debería permitir la entrada solo a los hinchas del Cruzeiro, porque no escuché a sus hinchas cantar en ningún momento”, señaló. Y un rato después, publicó un video realizado con Inteligencia Artificial a sus redes sociales cargando al rival (se lo veía al delantero con una gallina en sus brazos, aludiendo al apodo del Mineiro) y mencionando a uno de sus jugadores, Renan Lodi (lateral izquierdo con pasado en el Atlético Madrid y Olympique de Marsella, entre otros).
De cuánto son las posibles sanciones, en qué torneo se cumplirán y cuándo se vuelven a cruzar
Ahora bien, en medio de la repercusión mundial que generó este escándalo y del repudio en Brasil por tamaña batalla campal, surge la pregunta de cuáles serán las sanciones. Dependiendo de la gravedad de cada caso, se dice en Brasil que serían ejemplares y que irían de los dos a los diez o doce partidos.
Sí cabe destacar que ambos entrenadores podrán estar tranquilos, por lo menos, en lo inmediato. Es que, según el Código Brasileño de Justicia Deportiva (CBJD), los castigos aplicados tendrán efectividad territorial, por lo que los 23 expulsados cumplirán sus respectivas fechas únicamente en el próximo torneo estadual y no para el Brasileirao ni la Copa de Brasil y, menos, claro, para la Libertadores. Así las cosas, los dos equipos podrán contar con sus futbolistas para el Brasileirao (del cual ya se disputaron cuatro fechas), donde ambos tendrán acción mañana mismo: el Mineiro recibe al Inter de Porto Alegre, mientras que Cruzeiro visita a Flamengo.
Mientras se siguen viralizando videos del escándalo (como por ejemplo uno de Lyanco, defensor del Galo que recibió trompadas de ¡siete! jugadores distintos durante la campal) el morbo crece al pensar en cuándo será el próximo cruce entre ambos. Y, ojo, porque ya tiene fecha: se volverán a ver las caras el fin de semana del 2 y 3 de mayo, cuando el Mineirao, otra vez, sea el estadio donde se cruzarán por la fecha 14ª del Brasileirao. Uf…

Mirá también
El descargo de Hulk tras la pelea en la final del Campeonato Mineiro

Mirá también
El San Pablo echó a Crespo pese a ser puntero del Brasileirao
Cruzeiro,Atletico Mineiro
DEPORTE
¿Cuál es el límite de Vitor Roque?

La realidad de Vitor Roque en Brasil es totalmente distinta a la que tuvo en Europa. El delantero del Palmeiras no fue determinante ni en el Barça ni en el Betis, dejando una sensación difícil de borrar de que estaba lejos del nivel requerido para ser un futbolista imprescindible en el máximo escenario.
El ‘Tigrinho’ cumplía de sobra a nivel físico, con un tren inferior prominente, una batería incansable para perseguir el balón y romper al espacio, pero con una finura insuficiente para tomar decisiones en los metros finales y marcar diferencias de cara al gol. Y desde que regresó a su Palmeiras hace poco más de un año ha pasado de eso a postularse seriamente para ir al Mundial con la ‘Canarinha’.
Vitor Roque, más Tigrinho que nunca / @Palmeiras
Con apenas 21 años, Vitor Roque está creciendo poco a poco como futbolista. Lo demostró con un 2025 espectacular, terminando la liga con 16 goles y 3 asistencias en 33 partidos, unas cifras que ascendieron a 20 goles y 5 asistencias en total, lo que le valió para ser elegido en el once ideal del Brasileirão con el Premio Bola de Prata de ESPN, el pasado mes de diciembre.
Primer título con el Palmeiras
Sin duda, fue la referencia de un ‘Verdão’ que, eso sí, no pudo superar al estelar Flamengo de Filipe Luís, que a día de hoy ya no está al mando del ‘Mengão’. La intensidad en Brasil es total.
Su progresión no se ha frenado en este primer tramo de 2026. Abel Ferreira sigue confiando plenamente en él y le está dando resultados: fue clave en el título del Paulistão ante Mirassol, su primer trofeo con el Palmeiras como profesional. Aunque el nivel del Brasileirão no es el mismo que el de LaLiga o la Premier League, no cabe duda de que Vitor Roque es un delantero cada vez más maduro.
Opciones para el Mundial
Tiene muchos aspectos por mejorar y sigue siendo un delantero que basa su fútbol plenamente en su capacidad física, aunque no le está yendo mal: por el momento suma 6 goles y una asistencia en 14 partidos. Su regreso a Europa parece cuestión de tiempo. De hecho, en enero llegaron propuestas por él desde el Viejo Continente, aunque ahora está centrado en seguir mejorando… y en jugar el Mundial.

Vitor Roque celebra su gol con Palmeiras contra Bragantino / @PALMEIRAS
Carlo Ancelotti deberá elegir muy bien a los hombres de ataque que se llevará a la cita que acogerán Estados Unidos, México y Canadá. Y, tras la grave lesión de Rodrygo Goes, hay una plaza más por cubrir.
En este sentido, el exentrenador madridista contó con él en los parones de noviembre y marzo y también está en la prelista de la Confederación Brasileña de Fútbol. Solo falta por ver si su prolongado estado de gracia le basta para ver su nombre en la convocatoria oficial para el Mundial, que se dará a conocer el próximo lunes.
Vitor Roque,Brasil,Mundial,Palmeiras,Ancelotti,Brasileirao,Fútbol
CHIMENTOS2 días agoLa cruda confesión de Amalia Granata por el trastorno que sufre su hijo Roque: “Le hicimos estudios y salió que tiene TDAH, dislexia y disgrafia”
ECONOMIA2 días agoEl mercado le está corriendo el arco a Caputo y el riesgo país no baja: en la City palpitan medidas
POLITICA3 días agoTrump anunciará la creación del Escudo de las Américas, una alianza regional que integrará Milei para enfrentar al narcoterrorismo y a China


















