DEPORTE
La revelación de Baldassi sobre el penal no cobrado de Pinola a Benítez en 2018

27/11/2025 14:37hs.
En el partido de los cuartos de final de la Copa Libertadores 2018 que River le ganó 3 a 1 a Independiente hubo una jugada que generó una fuerte tremenda. Una infracción de Javier Pinola, zaguero del equipo de Marcelo Gallardo, sobre Martín Benítez, del Rojo. El árbitro de ese match, el brasileño Anderson Daronco, no sancionó la falta de penal. Entonces, se criticó mucho al VAR, a cargo de Wilton Sampaio, por no haber convocado a revisión. Sin embargo, surgió una revelación que pone todo el énfasis de la responsabilidad en el juez central.
El exárbitro internacional argentino Héctor Baldassi explicó que en realidad fue Daronco el que no aceptó ir al monitor a revisar la juga da. «La de Pinola, fue terrible, en la cancha de River contra Independiente, ¿qué pasó? El árbitro se negó a ir al VAR», aseguró en diálogo con Picado TV. Y cuando le preguntaron si había sido penal aseguró que sí. «Es una imprudencia total de Pinola, se llevó todo».
Vale una aclaración reglamentaria: según la International Board, «la obligación de que el árbitro central vaya al monitor cuando el VAR lo convoca no es absoluta: depende del tipo de jugada y de la consideración del árbitro». De todas maneras, no se conocen situaciones en las que el referí principal se haya negado a una revisión.
Mirá la revelación de Baldassi
Héctor Baldassi –
La revelación de Baldassi sobre una polémica de 2018
El ex árbitro aseguró que el referí Daronco se negó a revisar la jugada pese al llamado del VAR. Fuente: Picado TV.
Mirá la jugada
Pinola –
Pinola cometió penal y hasta era para roja: no hubo VAR
River 0 – independiente 0. Cuartos de Final. Copa Libertadores 2018/2019. Video: FOX Sports.
River pasó a la semifinal del certamen, instancia en la que eliminó a Gremio de Porto Alegre, y después disputó la recordada final ante Boca en Madrid, donde fue campeón por última vez del torneo continental. Fue la última ocasión en la que un equipo no brasileño levantó el trofeo. Lo mismo ocurrirá ese sábado, con la definición entre Flamengo y Palmeiras.
El recuerdo de Holan
El actual entrenador de Rosario Central contó hace poco. «Yo no digo nada, ni cuando me perjudican ni cuando me benefician. Ese fue el ejemplo más claro de mi carrera como entrenador. Que me tocó más de un disgusto», aseguró Holan.
Rosario Central –
Holan y el recuerdo de la patada de Pinola a Benítez
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DEPORTE
Video: el tremendo golazo de Nahuel Molina y la reacción del Cholo Simeone

Esta vez no fue Julián Álvarez el encargado de poner en ventaja al Atlético de Madrid. Sin embargo, el 1-0 del Colchonero, firmado por Nahuel Molina, no tuvo nada que envidiarle a las mejores conquistas del Araña. El lateral de la Selección Argentina estampó una bomba de casi 30 metros y se ganó la admiración de todo el estadio Metropolitano, incluido el Cholo Simeone en el banco de suplentes.
Apenas corrían 8′ de juego y los equipos se estaban acomodando. En ese desorden inicial, Molina aprovechó un mal control de Kiko Femenía en tres cuartos de cancha, encaró para el lado del arco y no dudó en sacar un potentísimo remate cruzado que viajó directo al ángulo izquierdo del arquero visitante. Un tanto soñado.
Inmediatamente, todos los compañeros de Molina corrieron a felicitarlo (entre ellos Nico González y Thiago Almada, también titulares) y en el banco se pudo ver la reacción de Simeone, reconociendo la conquista meneando la mano en el aire.
El último gol de Molina para el Aleti había sido en noviembre del 2024, cuando le marcó al PSG en una victoria colchonera por 2-1 en el Parque de los Príncipes.
El golazo de Molina
La reacción de Simeone
Nahuel Molina Lucero
DEPORTE
José María Zarco: ‘El fútbol en Irak es una vía de supervivencia’

José María Zarco (Málaga, 1993) es uno de esos entrenadores españoles que han llevado su carrera a miles de kilómetros de casa. Tras iniciarse en el fútbol base y dar sus primeros pasos en el Granada o el Athletic Coín, el técnico malagueño dio el salto internacional con apenas 23 años para incorporarse a un proyecto de desarrollo impulsado por LaLiga en Dubái. Allí pasó siete temporadas, creciendo dentro de la estructura hasta convertirse en director técnico de una academia con más de 1.200 jugadores.
Ese camino le llevó, a finales de 2024, a asumir uno de los retos más singulares de su carrera: dirigir a la selección sub-17 de Irak, dentro de un proyecto de desarrollo del fútbol base del país. En esta entrevista concedida a SPORT, Zarco repasa sus inicios en los banquillos, su experiencia en Oriente Medio y cómo el fútbol puede convertirse en una vía de escape para muchos jóvenes en contextos difíciles. También reflexiona sobre un sueño que mantiene intacto: volver a España para entrenar al más alto nivel.
Tu carrera como entrenador empezó muy joven en España. ¿Siempre tuviste claro que querías dedicarte a entrenar o fue algo que surgió con el tiempo?
«No era algo que tuviera marcado desde pequeño. Como cualquier niño que juega al fútbol, mi sueño era ser jugador. Empecé a plantearme lo de entrenar cuando estaba terminando Ciencias del Deporte en Granada. En el último año hice prácticas en el staff de un equipo afiliado al Granada CF y ahí fue cuando me empezó a picar el gusanillo. Además, había tenido que dejar de jugar cuando empecé la universidad por incompatibilidad de horarios y porque mi nivel no era para llegar a profesional. Empecé como preparador físico dentro de un cuerpo técnico y fue entonces cuando vi que quería dedicarme al fútbol desde el banquillo».
Tus primeros pasos fueron en el Granada y después en el Athletic Coín. ¿Qué te aportaron esas primeras experiencias?
«Las recuerdo con mucha ilusión. Con el tiempo te das cuenta de que muchas cosas las harías de otra forma, porque el aprendizaje como entrenador se basa mucho en ensayo y error. En Granada pude ver cómo funciona una cantera estructurada, con metodología y organización. Luego volver al equipo de mi pueblo fue muy especial, porque conseguimos ascender a Tercera División. Esos años me enseñaron que entrenar no es solo táctica: se trata sobre todo de gestionar grupos, resolver problemas y convivir con el día a día del vestuario».
En 2017 llegó la oportunidad de marcharte a Emiratos Árabes para trabajar en el proyecto internacional de LaLiga. ¿Cómo surgió y por qué decidiste aceptarla?
«Me llegó a través de un contacto del entrenador con el que trabajaba en el Athletic Coín. Era un proyecto de la Academia Internacional de LaLiga en Dubái con jugadores de 8 a 18 años. Tenía apenas 23 o 24 años y decidí irme sin pensarlo demasiado. Quería tener una experiencia internacional y aprender. Fue una de las decisiones más acertadas de mi vida, porque gracias a ese paso hoy estoy donde estoy».
¿Tuviste dudas por mudarte tan lejos de España o por el hecho de ir a una región que históricamente ha tenido conflictos?
«La verdad es que no. Te mentiría si dijera que tuve muchas dudas. Dubái, que era la ciudad a la que iba, siempre ha sido considerada una de las ciudades más seguras del mundo. Antes de tomar la decisión me informé bastante y todo lo que me llegaba era muy positivo: una ciudad moderna, muy occidentalizada y con una comunidad española bastante grande. Además, sabía que era una oportunidad única a nivel deportivo, en un momento de mi carrera en el que necesitaba seguir aprendiendo. También era una buena ocasión para mejorar el idioma y crecer profesionalmente. En realidad todo fue muy rápido: a principios de semana estaba haciendo las primeras entrevistas y ese mismo fin de semana ya tenía el billete de avión para marcharme. Casi no tuve tiempo ni de pensarlo demasiado».
Después de siete años en Dubái sentí que había cumplido un ciclo y necesitaba un nuevo reto
En Emiratos Árabes estuviste hasta finales de 2024, cuando surgió la oportunidad de dirigir a la selección sub-17 de Irak. ¿Cómo llegó esa oferta?
«En Dubái estuve siete temporadas dentro del mismo proyecto. Empecé como un entrenador más dentro de la academia, pero con el paso de los años fui asumiendo más responsabilidades hasta convertirme en director técnico de toda la estructura en los últimos cuatro años. Era un proyecto grande, con más de 1.200 jugadores y muchos entrenadores, además de dirigir al primer equipo que competía en la Second Division de Emiratos. Después de tanto tiempo sentí que había cumplido un ciclo. Mis ambiciones habían crecido y necesitaba un nuevo reto. Cuando comuniqué que iba a dejar el proyecto, surgió la oportunidad de ir a Irak dentro de un programa coordinado por LaLiga junto a la Federación Iraquí para desarrollar el fútbol base del país.
¿Qué te llevó a dar ese paso?
«Deportivamente era una propuesta muy atractiva, porque ser seleccionador de una selección sub-17 es una experiencia muy especial para cualquier entrenador. El principal aspecto que valoré fue la situación del país a nivel personal y de seguridad. En ese momento, cuando empezamos a hablar en septiembre de 2024, la situación era estable y también recibimos buenas referencias del staff de la selección absoluta, donde había técnicos españoles como Jesús Casas. Con todo eso sobre la mesa, decidí dar el paso, que creo que ha sido muy positivo para mi carrera».
José María Zarco firmando el contrato hasta diciembre del 2026 con la selección iraquí. / josemzarco
¿Cómo ha sido tu adaptación a Irak, tanto dentro como fuera del campo?
«Lo primero fue adaptarme al país y a la cultura, que es muy distinta a Emiratos. Allí hay muchísimos extranjeros, mientras que en Irak es todo lo contrario. También tuve que adaptarme al trabajo de seleccionador, porque venía del fútbol de club, del día a día y los entrenamientos semanales. En una selección el trabajo es diferente. Aun así, la adaptación fue buena. La gente nos recibió con los brazos abiertos y con muchas ganas de que ayudemos a mejorar el fútbol del país».
En Irak hay un talento tremendo; el reto está en organizar y estructurar ese talento
Tras tantos años trabajando en el fútbol base, ¿qué diferencias encuentras entre España y países como Irak?
«La principal diferencia está en la estructura competitiva. En muchos países los jóvenes compiten apenas cuatro o cinco meses al año, mientras que en España se juega prácticamente toda la temporada desde edades muy tempranas. Ese bagaje competitivo se nota mucho en el desarrollo de los jugadores. También hay diferencias en la organización metodológica de los clubes. Parte de nuestro trabajo allí es ayudar a estructurar mejor el fútbol base y formar a los entrenadores. Lo que sí puedo decir es que en Irak hay un talento tremendo. La competitividad y mentalidad que tienen los jugadores es enorme. Todo se basa luego en organización y estructura de cómo se mejora este talento».
Después de tantos años de conflictos, los jugadores tienen un auténtico gen de supervivencia y lo aplican en el campo
Muchos de tus jugadores han crecido en contextos difíciles. ¿Qué papel juega el fútbol para ellos?
«Para muchos, el fútbol pasa a ser incluso una vía de escape, una vía de supervivencia, que puede suponer una oportunidad para mejorar su vida. Las condiciones económicas de muchas familias no son buenas y el fútbol se convierte en una puerta para salir adelante. Estos jugadores tienen un gen de supervivencia después de tantos años de conflictos vividos y traspasan ese carácter al fútbol. Nos encantan, esa garra, esa intensidad, el no vencerse ante situaciones desfavorables. Yo creo que eso es algo que se tiene o no se tiene».
En las últimas semanas la situación en Oriente Medio ha vuelto a tensarse. ¿Cómo estáis viviendo ese momento?
«Allí la sensación es de tranquilidad, aunque evidentemente es una calma tensa. Nosotros no hemos sentido peligro directo, pero trabajar en medio de un conflicto no es cómodo. Las competiciones se paran y decidimos regresar temporalmente a España hasta que la situación se estabilice. Ojalá todo se resuelva pronto y podamos volver a seguir con el proyecto».
Tu contrato con la federación iraquí termina a finales de año. ¿Te planteas continuar?
«Ahora mismo mi prioridad es que la situación se normalice y podamos seguir trabajando. Tenemos en noviembre el clasificatorio para la Copa Asia sub-17, que es un objetivo importante. Después ya veremos qué ocurre. Estoy muy contento con el trabajo que estamos haciendo y, si surge la oportunidad de seguir, estaría encantado».
José María Zarco, seleccionar sub-17 de Irak / josemzarco
A largo plazo, ¿te gustaría volver a entrenar en España?
«Sí, claro. El sueño de cualquier entrenador español es poder trabajar al máximo nivel en su país. Muchas veces salimos fuera porque las oportunidades son difíciles, pero siempre con la idea de que algún día pueda surgir una buena ocasión para volver.»
Volver a España es algo que siempre está en mente, pero me gustaría hacerlo en el mejor proyecto deportivo posible
¿Has tenido oportunidades para volver a entrenar en España?
«Sí, ha habido alguna opción de volver a España, pero el proyecto no era el que yo consideraba adecuado en ese momento. Las condiciones y las circunstancias no terminaban de encajar y, tanto a nivel personal como profesional, decidí seguir fuera. Volver a España es algo que siempre está en mente, pero al final son decisiones que hay que tomar valorando cuál es el mejor paso para tu carrera. Si llega el momento, me gustaría hacerlo en el mejor proyecto deportivo posible».
¿A qué equipo dirías que sí sin pensarlo?
«El Málaga. Es el equipo de mi tierra y el sueño de cualquier entrenador malaguista, independientemente de la categoría en la que esté».
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El impresionante remate teledirigido de Nahuel Molina que se clavó en el ángulo en el partido entre Atlético Madrid y Getafe

Nahuel Molina dio la nota para abrir el cero en el estadio Metropolitano de Madrid, en el encuentro entre Atlético y Getafe por la Fecha 28 de la liga española. El lateral derecho cargó la barra de potencia desde aproximadamente 35 metros y dejó prácticamente inmóvil al arquero rival, que solamente atinó a observar en primer plano cómo el esférico se clavaba en su ángulo al minuto 8 del cotejo.
El Aleti, que tiene como titulares a los argentinos Molina, Juan Musso, Nicolás González y Thiago Almada (Julián Álvarez y Giuliano Simeone arrancaron en el banco), busca los tres puntos para acomodarse en el podio del campeonato, aprovechando el empate de ayer de Villarreal ante Alavés. En el elenco azulón, que marcha en el noveno puesto de la tabla, son titulares el defensor Zaid Romero y el delantero Luis Vázquez.
Este es el gol número 21 del defensor cordobés en su carrera a nivel clubes, ya que anteriormente había marcado uno en Defensa y Justicia, uno en Rosario Central y 10 en Udinese de Italia (fue su noveno con la camiseta del Colchonero y el segundo en la actual temporada, en la que también aportó tres asistencias). Mientras por estas horas se define si se disputará la Finalissima entre la selección argentina y España, Lionel Scaloni suspira tranquilo porque sabe que cuenta con uno de los laterales derechos campeones del mundo en alto nivel.
Noticia en desarrollo…
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