DEPORTE
Maignan aprieta la pelea por la Serie A

El Milan se mantiene con vida en sus aspiraciones de pelear por la Serie A gracias a la actuación del portero Mike Maignan, que rescató a su equipo con una buena actuación en la que incluyó una estirada milagrosa a un penalti lanzado por el argentino Paulo Dybala a ocho minutos del final.
El meta francés se erigió como el héroe de un equipo que, con un tanto de Pavlovic al filo del descanso, sumó tres puntos cruciales para acercarse al líder, el Nápoles, que pinchó esta jornada en su estadio frente al Como (0-0).
Maignan evitó que el Roma quitara ese honor al Nápoles. Con una victoria en San Siro, podía asaltar la primera plaza y alejar al Milan, que a su vez necesitaba los tres puntos para recuperarse de tres empates en los últimos cuatro puntos.
El guión no se presentaba muy halagüeño para Massimiliano Allegri, que finalmente no pudo contar con el mexicano Santi Giménez, duda hasta el último instante por un golpe en su tobillo derecho. Pulisic y Rabiot, también lesionados desde hace tres jornadas, siguieron el partido desde la grada.
Eran bajas importantes, pero no había excusas para el Milan, que, sin embargo, fue dominado por el Roma durante la primera media hora. Los hombres de Allegri sufrieron para mantener el marcador intacto ante una catarata de ocasiones de sus rivales, que dispararon hasta en seis ocasiones sobre la portería de Maignan.
Lo intentaron Cristante, Wesley, El Aynaoui, N’Dicka, Dybala y Franca. Entre las paradas de Maignan y la falta de puntería de los jugadores de la Roma, el Milan salió con vida de un inicio en el que su centro del campo, con Modric a la cabeza, fue completamente anulado.
Sin embargo, el equipo de Allegri despertó en el último cuarto de hora y Pavlovic apareció para amargar el descanso al Roma. Leao lanzó un contragolpe fulminante y el atacante serbio no desaprovechó la asistencia de su compañero para asestar un duro golpe a un equipo que mereció un premio mucho mayor tras los primeros 45 minutos.
La losa del tanto de Pavlovic fue muy pesada para el Roma, que estuvo a punto de recibir el segundo tanto al inicio de la segunda parte, cuando Ricci, Fofana, Leao y Nkunku, en cuatro ocasiones consecutivas acariciaron otro tanto para el Milan. Sobre todo Nkunku, que con el abdomen remató un córner al palo de la portería defendida por Svilar.
Pero como en la primera parte, pero al revés, cambiaron las tornas y en este caso, el Milan, que arrasó de salida, pasó a ser dominado por el Roma, que gozó de su oportunidad más clara a ocho minutos para el final cuando se encontró con un penalti por mano de Fofana en una falta lanzada por Pellegrini.
Y de nuevo, Maignan, como en los 45 minutos iniciales, apareció para rescatar a su equipo. Adivinó el lanzamiento de Dybala: se lanzó a su izquierda y detuvo el fuerte y ajustado lanzamiento del argentino.
Su parada fue la puntilla para el Roma, que tal vez mereció un premio mayor en su visita a San Siro, donde Maignan se hizo enorme para mantener con vida al Milan en su pelea por el liderato, en poder del Nápoles con un punto de ventaja sobre el Inter y el equipo de Allegri.
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DEPORTE
Polémica en Brasil: ¡Acusan a Neymar de misógino!

Es oír la palabra ‘Mundial’ y Neymar revoluciona Brasil. En pleno debate sobre el merecimiento o no de una posible convocatoria, el crack brasileño sigue brillando con el Santos y no se rinde en su deseo de participar en la próxima Copa del Mundo, aunque su figura en lo extradeportivo podría arruinarle el sueño.
El ‘problema’ que tendrá Carlo Ancelotti es más serio de lo que parece. Porque el técnico italiano, que decidió no convocar a Neymar en el recién finalizado parón de selecciones, sigue dejando la puerta abierta, aplazando una decisión de la que dependerá su relación con la torcida brasileña, que pidió a gritos su regreso en los últimos dos amistosos.
Neymar no es el de antaño. Lo sabe él, lo sabe Ancelotti y lo sabe toda Brasil. Pero eso no quita que su magia pueda seguir siendo determinante en una selección en la que no parecen brillar ni Vinicius ni Raphinha. Y en todo ese contexto, el ex del Barça sigue a lo suyo. Mandando mensajes a ‘Carletto’… pero también liándola fuera del campo.
Patada sin castigo… y furia desatada
La última polémica llegó la pasada madrugada. Neymar volvió a ponerse el mono de trabajo para liderar la victoria de un Santos que empieza a despertar y a huir de la zona baja de la Serie A Betano. Suya fue la asistencia del primer gol ante Remo, obra de Thaciano tras un fenomenal envío al área al ‘estilo Messi’. Y también participó en el definitivo 2-0, lo que le llevó a convertirse en el MVP del partido.
Eso sí, también tuvo tiempo Neymar para protagonizar uno de sus famosos encontronazos con el rival, tras recibir una durísima patada que el árbitro decidió no señalar mientras la torcida visitante trataba de sacarlo del partido a través de cánticos como «no irás al Mundial».
Logró no caer en las provocaciones de la hinchada, pero no pasó por alto la patada. Tales fueron las protestas del exazulgrana que terminó viendo la cartulina amarilla, la tercera del curso, por lo que se perderá el trascendental próximo partido frente a Flamengo.
Expresión machista
‘Ney’ no daba crédito ante la situación e incluso se permitió el lujo de criticar el arbitraje de Savio Pereira Sampaio una vez finalizado el encuentro. Sin embargo, en su mensaje quiso utilizar una expresión que en Brasil consideran misógina: «La tarjeta es injusta. Sufrí una entrada muy dura al final del partido, innecesaria. No fue la primera ni la tercera ni la cuarta. Fui a protestar y me sacó amarilla. Pero Savio (el árbitro) es así, se ha levantado como Chico (acordou de Chico) y llegó al partido en ese estado«.
Y es que la expresión portuguesa ‘acordou de Chico’, que viene a significar algo así como ‘se levantó con el pie izquierdo’ o ‘se levantó con un mal día’, se suele utilizar en Brasil en tono despectivo para referirse a las mujeres cuando menstrúan: «Se levantó con la regla».
Según explica CNN Brasil, la palabra ‘chico’ puede ser sinónimo de ‘cerdo’ o ‘sucio’, una expresión que antaño se utilizaba para referirse a la menstruación de las mujeres al ser relacionada en el pasado con la suciedad y que ahora se usa en tono despectivo.
«Quiere ser la estrella del partido, una enorme falta de respeto hacia los jugadores, no quiere hablar, no quiere conversar, es de los que mandan, quiere controlarlo todo, se va a quejar, así es el fútbol. Tiene que aprender a manejarlo. Es una falta de respeto. De todas formas, estoy contento de ayudar a mis compañeros, eso es todo. Haré mi trabajo aquí, contento con los tres puntos, que es lo más importante», concluyó Neymar, que vuelve a ser noticia tanto por lo que sucede en el campo como fuera de él. Su presencia en el Mundial sigue en duda…
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DEPORTE
Fue campeón con Racing, se viralizó que conducía un auto de aplicación y denuncia: “Alguien se hizo pasar por mí”

“No me sobra nada, pero estoy bien”, asegura Carlos Eduardo Vázquez, Chupete, el ex futbolista uruguayo que habló con Infobae luego de una foto y una historia que circuló en las redes sociales. Las versiones indicaban que el ex defensor estaba manejando en las calles de Buenos Aires un auto de aplicación producto de una supuesta crisis económica. Pero Chupete Vázquez, de 64 años, ni siquiera vive en Argentina. Se encuentra desde hace un par de años en Montevideo, ciudad a la que regresó tras su paso como ayudante de campo en el fútbol peruano.
“Alguien se hizo pasar por mí de alguna manera. La banda de Racing esta media enojada y lo van a ir a buscar. Lo van a tratar de rastrear porque está mi familia detrás”, asegura el ex defensor, campeón con la Academia de la Recopa Sudamericana en 1988 junto, entre otros, a Gustavo Costas, actual entrenador del elenco de Avellaneda.
Chupete Vázquez nació en 1962 en Trinidad, departamento de Flores, Uruguay. Fue un destacado defensor, conocido por su paso por Peñarol y Bella Vista de su país, además de Racing Club y Vélez Sarsfield. Con la casaca charrúa, fue campeón de la Copa América 83 y del Sudamericano Sub-20 en 1981 junto a Enzo Francescoli. Además, disputó el Mundial juvenil en Australia 81 y con la Mayor jugó tres partidos entre 1983 y 1984.
Recientemente, Óscar Ruggeri recordó una anécdota sobre un control antidopaje cuando ambos jugaban en el conjunto de Liniers. El Cabezón confesó que eludió un control antidoping, ya que le dolía la cabeza y tomó una medicación no permitida para jugar. Entonces, al término del partido, fue designado para ir al control, pero gracias a la orina de su compañero del plantel no fue sancionado. “Yo le salvé la vida a Ruggeri”, revela el ex lateral derecho.
En diálogo con Infobae desde Uruguay, Vázquez afirma que no está trabajando como chofer de un auto de aplicación, aunque en su momento manejó un taxi. Recuerda su extensa carrera, explica sus inversiones fallidas, habla sobre el estado de salud de Alfio Basile y recuerda el momento que vivió el plantel velezano ante la detención que sufrió el Bambino Veira en 1991. Además, deja una reflexión sobre el trabajo y la vida después del fútbol.

– ¿Qué es de su vida hoy en día, Carlos?
– No, tranquilo. Estuve trabajando en Perú hasta casi 2024 y ahora me vine a operarme un poco la vista y todas esas cosas. Y, bueno, veremos. Estuve a punto de volver el año pasado, ¿viste? Pero, bueno, por ahora estamos esperando solucionar algunos temas, más que nada de salud. Y estoy bien, todo bien, gracias a Dios.
– ¿A qué se dedicó en Perú?
– Fui asistente de campo, ayudante de campo. Estuve trabajando, hace años trabajé con Gerardo Pelusso y Mario Viera, el padre de Sebastián, que eran los dos con los que estuve trabajando siempre.
– Después de haber sido futbolista, ¿estuvo ligado al fútbol o trabajó en otro ámbito?
– No, siempre ligado al fútbol, siempre.
– En estos días salió una información que estaba manejando un auto de aplicación
– Sí, salió un tuit, no sé quién puso eso, me lo mandaron los muchachos de Argentina, del Racing campeón de la Sudamericana, que habían puesto no sé qué… Y me mandaron una foto y dije: “¿Qué pasa?”. Me dicen: “Nada que ver, nada que ver”. Yo estoy acá en Montevideo viviendo tranquilo.
– Una persona dijo que tomó un auto por una aplicación y que el chofer se llamaba Juan Carlos Chupete Vázquez. ¿No era usted entonces?
– No, nada que ver. Encima, dice Juan Carlos y yo soy Carlos Eduardo, nada que ver. Dice que fue en Buenos Aires, pero estoy en Montevideo. Yo voy seguido a Buenos Aires. Me invitan seguido. A veces voy, a veces no, pero no tiene nada que ver con eso. Alguien se hizo pasar por mí de alguna manera. La banda de Racing esta media enojada y lo van a ir a buscar. Lo van a tratar de rastrear porque está mi familia detrás. Uno tiene familia, amigos, hermanos. Yo estoy muy tranquilo. Al ratito me llamaron toda la banda de la Supercopa 88, que estamos en el grupo de WhatsApp, los del ascenso de 1985, con quienes había estado unos días antes. ¿Viste lo que puso esa persona debajo de la foto? Dice que “no voy a las reuniones de campeones porque siempre se murió alguno”… es muy grosero. No se ha muerto ninguno de la banda.
– ¿Por qué cree que pusieron eso en las redes sociales sobre usted?
– Inventaron esa historia, viste como son las redes sociales. La otra vez con el tema de Oscar Ruggeri también, que dijo una boludez. Yo lo entendí. Dijo que Chupete le había salvado la vida en un examen que le tocó en un doping. Éramos compañeros en Vélez. Oscar sale para hacer un doping. Yo estaba lesionado, entonces no podía ir ni al banco de suplentes. Pero lógicamente estaba acompañando a mis compañeros. Y dentro del campo de juego. Como estaba lesionado, tomaba medicación que el doctor del plantel sabía y permitía. Pero no había problemas. Entonces, como él no podía hacer pis porque estaba tomando medicación, el doctor le había dado una Dorixina porque le dolía la cabeza, yo oriné por él, y quedó ahí. Después, agregó un comentario Oscar de que “este Chupete, chupa como una esponja” estuvo de más.

– ¿Lo dejó mal parado con ese comentario Ruggeri?
– No, capaz que no quedó claro. Como que dijo “¿cómo chupas, Chupete?”. El que me conoce, sabe cómo soy. Oscar como es medio gracioso, se entendió con gracia. Como me dicen Chupete, se asocia a borracho. Alguna gente me decía “usted se toma hasta el agua de los floreros”. Son mal pensados. Y es complicado a veces entender a la gente. Entonces, si yo le salvé la vida a Ruggeri no es porque me dijo “como chupaba, Chupete”. Es como si me hubieran puesto Chupete por borracho.
– ¿Tuvo problemas con la bebida?
– No, nada que ver. Ahí es cuando se entran a confundir las cosas. Algún domingo me tomo un buen vino o cualquier cosa. A veces me paso tres meses sin tomar nada, ni medio vaso.
– ¿Por qué le pusieron Chupete?
– En Uruguay no me dicen Chupete, sólo en Argentina. Me dicen Zorro. También Canario o Poronguero porque soy de la ciudad de Trinidad. Tengo un montón de sobrenombres del fútbol, pero en Racing me pusieron Chupete. Resulta que una vez fuimos a jugar un partido contra Argentino de Mendoza y fuimos a viñedos y a otros lugares para visitar bodegas. Estábamos caminando por ahí con Horacio Cordero, pasando frente a un bodegón, con esos toneles gigantes, de 10 mil litros de vino. Entonces, nos dieron de tomar, yo le comenté algo a Horacio como “está lindo para chupetearse” y al otro día, me cargaban en el entrenamiento de Racing. Escuchó el periodista Eduardo Ruso Ramenzoni, se lo comentó a Víctor Hugo Morales, y quedó Chupete.
– ¿Usted pudo hacer un buen colchón de dinero como para vivir bien después de su carrera futbolística?
– No. La época de Racing fue la más mala que hubo desde que ascendimos hasta que nos fuimos. Y después, indudablemente, la poca plata que había juntado, siendo futbolista acá en Uruguay, más la que había ganado en Racing, la pusimos en una financiera con otro amigo, con otro muchacho del equipo. Y se quebró y nos dejó en bolas, pero nada que ver.
– ¿Invirtió en otros negocios?
– Sí, pusimos una panadería acá en Uruguay, una panadería y confitería con otra gente. Pero no nos fue bien. Hambre no he pasado. Así que, no, tranquilo. Compré un taxi
– ¿Lo manejó?
– Ahora no, hace tiempo lo tuve. Lo manejé un par de veces, pero no con clientela. Tenemos mi casa, tenemos un auto. No me sobra nada, pero no estoy loco de la fuga, como dicen por ahí.
– Igualmente, a nadie le temblaría la mano si tiene que cambiar de profesión, ¿no?
– No, para nada. Mirá, eso no es deshonra ninguna. Laburar no es deshonra ninguna. Deshonra es estar esperando que alguien te dé algo para sobrevivir.
– ¿Cómo siguió su carrera después de esos momentos?
– Después de que pusimos una panadería y confitería, volví a jugar, pero ya como a los 34, 35 años, con mis hermanos, que estaban en la ciudad mía, de Trinidad de las Flores. Volvimos a jugar juntos. Era una cosa que decía: “Bueno, voy a jugar con mis hermanos”, que no había tenido la posibilidad, había jugado solamente con uno cuando estaba empezando. Y, bueno, jugamos ahí. Fue increíble, porque ganamos todo lo que jugamos y clasificamos a un torneo internacional con un cuadro del interior, la primera vez en la historia. Después tuve un problema en la pierna, se me trancó la rodilla un poco y, bueno, ahí ya no estaba bien. Fue ese año y pico que volví para darme ese gusto y disfrutar.

– ¿Qué pensaba en esos momentos en los que dejó el fútbol?
– No le encontré motivación. Decía: “Voy a jugar en un cuadro de la B…”. En Uruguay el fútbol es complicado, es un fútbol pobre. No ganás dinero, salvo que juegues en Nacional o Peñarol. Es difícil hacer diferencia. Entonces dije: “No quiero jugar más”, y así fue.
– ¿Y en Vélez cómo le fue?
– En Vélez fue cuando empezó a despegar. Estaba el Bambino. Después tuvo problemas y lo sacaron a mitad de campeonato.
– ¿Cómo manejaron el arresto del Bambino Veira?
– Fue un golpe complicado. Fue muy difícil verlo como se lo llevaban esposado. Luego, Lo fuimos a visitar a la cárcel. Tenía la moral de fierro.
– ¿Qué vieron en la visita a la cárcel?
– Estaba con otra gente. Se ve que no era la cárcel común. Estaba en un galpón grande con televisión. Estaba bien. Estamos hablando desde hace 35 años atrás. Estaba bien moralmente. Para nosotros, fue duro que nos saquen al técnico en medio del torneo. Teníamos un equipazo: estaba Ruggeri, Mancuso, el Turu Flores, Bassedas, el Tigre Gareca, el Pacha Cardozo, un montón. Después salieron campeones del mundo.
– ¿Cómo fue compartir plantel con figuras como Chilavert?
– Bien, impecable. Profesional cien por ciento. Compartí habitación con él. Tranquilo, cada uno en lo suyo. Como compañero, muy bien. Él se dormía escuchando una radio de Paraguay. Yo ponía la tele y cuando me dormía, la apagaba. ¿La relación entre Chilavert y Ruggeri? Se llevaron bien en Vélez. Pero afuera parece que se fue complicando, porque se terminaron peleando. Después del Bambino, vino Eduardo Lujan Manera que anduvimos bien y luego llegó Carlos Bianchi.
– Usted ganó una Copa América con Uruguay…
– Sí. Yo estaba jugando de titular antes de la Copa América del 83. Me lesioné en un partido contra Paraguay, me desgarré feo. Me quise recuperar rápido y me volví a romper. Entonces no pude jugar la Copa. Estuve en el plantel, soy campeón de América de 1983, pero sin jugar. También salí campeón con las juveniles de Uruguay junto a Enzo Francescoli en 1983.
– ¿Disputó el Mundial de México 86?
– Me tenían en cuenta, pero yo estaba jugando en la B con Racing. Era difícil que citaran a un jugador de la B. Había laterales muy buenos en ese momento, con experiencia. Entonces se me complicó por eso.
– ¿Su mejor etapa fue en Racing?
– Sí, porque logramos cosas importantes. Ascendimos y ganamos la Supercopa de 1988. Racing no ganaba mucho en ese tiempo. Pero era una época muy jodida. No teníamos ni ropa para entrenar, el estadio estaba medio cerrado. Era todo muy difícil. No ganábamos bien. Hoy, si hubiéramos jugado en esta época, era otra historia.
– ¿Cómo era el grupo?
– Una banda espectacular. Nos seguimos juntando después de 40 años. Eso te marca lo que era el grupo. Tenemos un grupo de WhatsApp.
– ¿Le faltó lo económico para coronar la carrera?
– Sí, claro. Si uno hace eso hoy, es otra historia. En esa época no se ganaba lo de ahora. Y tampoco te preparaban para administrar la plata. No había educación financiera. Invertí en una financiera y se perdió. Después, en una panadería también se perdió. Pero, bueno, siempre trabajé.
– ¿Hoy espera volver al fútbol?
– No me preocupa. El año pasado me llamaron varias veces porque habíamos dejado buena imagen en Perú. Ascendimos con Sport Boys, clasificamos a la Copa Sudamericana y a la Libertadores. Salimos campeones con Alianza Lima. Trabajamos muchos años ahí, entre 12 y 15 años. Fue una linda etapa.
– Para cerrar, ¿cómo se define hoy?
– Tranquilo. Estoy bien. No me sobra nada, pero estoy bien. Trabajé, sigo ligado al fútbol, tengo mi familia. Y eso es lo importante.
DEPORTE
Marcha atrás: Conmebol presionó a U Católica y Boca Juniors podrá llevar hinchas a Chile

Hinchas de Boca podrán ir a Chile. Foto: Twitter @BocaJrsOficial
La Copa Libertadores aún no inicia pero Boca Juniors ya tiene un nuevo conflicto del cual parece saldrá bien parado. Y es que el Xeneize debutará en el torneo continental ante la Universidad Católica de Chile, club que no apoyado por sus autoridades locales, no quería que vayan hinchas del cuadro de La Ribera, sin embargo Conmebol presionó y el equipo de Claudio Úbela podrá tener a su gente.
Toda una novela se hizo con respecto a la presencia de hinchas de Boca Juniors en el estadio Claro Arena. Y es que el local, Universidad Católica, en principio solo quería dar 450 localidades al Xeneize, algo que está penado por Conmebol que obliga a que sean 2000. Luego, apoyado por las autoridades, comunicaron que el partido sería solo con hinchas locales.
Ese hecho no gustó nada en tienda Xeneize, ya que consideraron un incumplimiento a las reglas, por lo que recurrieron a Conmebol para pedir que el cuadro chileno cumpla y otorgue las 2000 entradas que todo club local tiene que brindar a los visitantes, caso contrario, Boca solicitó al ente del fútbol sudamericano que le asegure que para el duelo de vuelta en La Bombonera, también se juegue con una sola hinchada.
Sin embargo, Conmebol se aferró a su propio reglamento y presionó a Universidad de Chile para que otorgue las 2000 entradas al Xeneize, cosa que finalmente se cumplirá. De todas maneras, tanto el cuadro local como Boca se comprometieron a realizar esfuerzos para que todo se viva con total normalidad.
Eso sí, habrá mayor presencia de personal de seguridad y carabineros en los ingresos, egresos y dentro de la cancha en la división de hinchadas, esto para brindar tranquilidad a los asistentes. Además, las autoridades de ambos países trabajarán en conjunto para el registro de los hinchas argentinos que viajen a Chile, para así evitar el ingreso de personas con derecho de admisión.
Juan Tagle, presidente del cuadro trasandino, contó que será todo un desafío la organización del encuentro ante Boca Juniors: «Este será el mayor desafío del Claro Arena desde que se inauguró, estamos acostumbrados a recibir entre 500 y 1000 visitantes. El estadio está por este tipo de partidos, por eso fue grave cuando nos amenazaron con sacarnos la localía, jugar sin público o sacarnos del país».
Se espera que en las próximas horas, desde sus redes sociales Boca Juniors informe cómo será el método de venta de entradas y el precio de ellas.
Boca Juniors
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