DEPORTE
‘Tomás cocaína, te fumás un porro y te dan seis meses. Yo me comí dos años por tomarme un jarabe para la tos de mi hijo’

Papu Gómez está cerca de volverse a sentir futbolista. El 18 de octubre de este año se termina su sanción de dos años por dopaje. De mientras, el argentino entrena en Italia en las filas del Padova Calcio de la Serie B. Volverá a calzarse las botas con 37 años tras haber levantado la Copa del Mundo, pero con esa mancha en su carrera debido a un medicamento que siempre ha defensado que era de su hijo.
En una entrevista a De Visitante, el Papu se sicera sobre diferentes aspectos que le han afectado durante este tiempo tan duro: «Obviamente que no me hago la víctima. La responsabilidad fue mía por tomar un jarabe para la tos que no tenía que tomar. Pero tampoco para comerme dos años de suspensión».
«Tomás cocaína, te fumás un porro y te dan seis meses. Yo me comí dos años por tomarme un jarabe para la tos de mi hijo. ¿A quién le entra en la cabeza?», añadía. «Pero bueno, me la comí y acá estoy, pelándola. Sí, tuve mucha bronca, mucho enojo. Me costó ver fútbol al principio. No podía ver un partido de fútbol, apagaba la televisión. Para mí el fútbol había muerto. Me aislé. Empecé a trabajar con un psicólogo porque era un bucle del que no podía salir».
«Los primeros meses fueron duros, porque no entendía por qué me pasaba a mí, en el momento más top de mi carrera, después de haber ganado un Mundial. Pero la vida a veces te da estos golpes y sorpresas», decía. «Me mantuvo el fuego ese de decir, ¿por qué me tienen que retirar así del fútbol si yo no quiero y no es mi momento? ¿Por qué lo van a decidir dos o tres personas de saco y corbata, que jamás hicieron deporte, cuándo retirarme?»
En este sentido, el Papu afirmó que, tras la decisión que llegó mientras era jugador del Sevilla FC, quedó «sorprendido con mucha gente que desapareció. No la culpo porque cada uno hace lo que puede y reacciona a ciertas cosas como puede, y también me sorprendió gente para bien que vos decís ‘uh loco, mirá esta persona que jamás nada, y ahora está’. Hay de todo. Para los dos tuve sorpresas buenas y malas».
tomas,cocaina,fumas,porro,dan,fútbol
DEPORTE
Con triplete de Federico Valverde, Real Madrid goleó 3-0 a Manchester City por los octavos de la Champions League

El Madrid goleó en la Champions League. Foto: EFE
Cuando solo aquellos que apelaban al poder de la historia del Real Madrid en la Champions League, al orgullo del rey herido, concedían alguna opción ante el Manchester City, un recital de compromiso a imagen y semejanza de Fede Valverde, en la noche soñada del uruguayo, autor del primer triplete de su carrera, alimentó lo que se antojaba un milagro con un 3-0 que incluso pudo ser mayor si Vinícius no hubiese perdonado un penalti (3-0).
Al libro de los imposibles en la Champions League el Madrid le añadió un nuevo capítulo. Con siete bajas de la dimensión de Mbappé o Bellingham. Con un equipo unido en el esfuerzo que sintió que toda la temporada se la jugaba en un duelo desigual, ante un City repleto de estrellas, cuyo brillo se apagó un día más en el Bernabéu… En la grada, la mutación pasó de la insatisfacción permanente al orgullo máximo por la imagen de su equipo.
El triunfo que necesitaba Álvaro Arbeloa. Valiente sosteniendo a un chico de 18 años, Thiago Pitarch, en un duelo de tal dimensión, fortaleciendo el centro del campo condicionado por las circunstancias y las lesiones. Entendió que atacar de forma directa al equipo de Pep Guardiola era un suicidio y jugó sin 9. Con Gonzalo en el banquillo. En esta ocasión el factor sorpresa que tanto gusta a Pep, saltó en su contra.
Con el traje de batalla puesto, el Real Madrid entendió que la única forma de llegar con vida al Etihad era vaciarse en cada acción. Las ayudas fueron constantes, no hubo distinción entre jugadores a la hora de correr y pelear. Con sacrificio, la distancia en calidad se recortaba, y en el Bernabéu siempre aparecen oportunidades de golpear. No las desaprovechó cuando las tuvo y sin Mbappé, apareció un goleador inesperado.
Los días grandes piden el paso al frente de los líderes y el indiscutible, por carácter, orgullo, casta, espíritu competitivo y calidad, fue Fede Valverde. Su nombre retumbó en cada rincón del Bernabéu con una exhibición sin precedente. Igual que aparecía en el lateral para rebajar el agua que le llegaba al cuello a Trent con Doku, lanzaba una carrera por banda derecha que no podía culminar con centro por la ausencia de un rematador, situación que decidió solucionar él mismo siendo también el goleador.
El City desató su inestabilidad por su falta de contundencia defensiva. Carente del colmillo competitivo que exhibió el Real Madrid, que, lejos de intimidarse cuando Doku se iba de todos en su primera carrera, lanzaba dos centros al corazón del área que no encontraban rematador, cuando Savinho chutaba blanda la primera y Bernardo Silva la enganchaba cerca del poste, ejecutó a la perfección el plan de Arbeloa.
El éxito debía nacer desde una buena defensa. Huijsen, la única novedad del once del equipo que tiró de casta en Balaídos, recuperó la confianza perdida frenando una carrera que era estampida de Haaland. Y el paso definitivo, hacer sentir el peligro de un Real Madrid impulsado por el Bernabéu en una de esas noches especiales europeas, lo debía dar Vinícius. Picó un balón a Brahim que, con la punta y escorado, probó los reflejos de Donnarumma como aviso a una noche que no esperaba.
A la desesperada salió intentando frenar la jugada más básica, y a veces la más efectiva, que rompió el partido. Un pase en largo preciso de Courtois a la carrera de Fede Valverde, provocó un grave error de O’Reilly, que midió mal. El uruguayo se hizo un autopase ante el portero, que quitó las manos quizás con miedo de salir del área, y derrotado en el césped vio como su rival empujaba el esférico a la red.
El partido soñado por el madridismo tomaba forma en siete minutos a añadir al historial del clásico moderno del fútbol europeo. El tiempo, entre el 20 y el 27, que tardaba Fede en volver a golpear, atacando la zona del 9 para chutar cruzado el pase de Vinícius tras su arrancada pegado a la banda izquierda. El 2-0 ya no era fruto de la casualidad.
Al City le pudo el Bernabéu. Empequeñeció sus virtudes y ejerció desde entonces un dominio improductivo. Rodri y Bernardo Silva, los jugadores de mayor experiencia, no pudieron imprimir el ritmo que demandaban Doku o Semenyo. El peligro estaba en los costados pero el sistema de ayudas tejido por Arbeloa encontró siempre respuestas. Y así, a tres minutos del descanso, Fede ponía el broche al partido de su carrera.
Un gol para enmarcar el tercero. El balón picado con calidad por Brahim a la nueva aparición como delantero de Valverde, que inventó una ‘delicatessen’. Sombrero a Guéhi y sin dejar caer el balón, golpeo de exterior ante Donnarumma. El éxtasis en el Bernabéu. El retorno de la imagen más competitiva del Real Madrid en un curso repleto de irregularidad.
Lo más difícil lo había conseguido y en el segundo acto, su principal y casi única labor, debía ser conservarlos sin encajar. El City quiso dar un paso al frente buscando un gol que aumentase la opción de remontada en el Etihad, pero ante un Real Madrid dispuesto a darlo todo hasta el último suspiro, lo que acabó corriendo fue el riesgo de ver sentenciada la eliminatoria.
Porque las mejores ocasiones fueron de un Real Madrid que disfruta corriendo al contragolpe y castigando los espacios. Brahim la tuvo, tras un recorte de dibujos animados, pero se topó nuevamente con Donnarumma, y en las botas de Vinícius estuvo la goleada.
Otra vez desde un grave error, impropio de un equipo que aspira a ser campeón de Europa, el pase errático de Khusanov siendo último hombre, con bote, que encontró a Güler en su camino. No dudo el turco en lanzar el balón al espacio, a la velocidad de Vinícius, que fue derribado en el mano a mano por Donnarumma. Sin Mbappé asumió el lanzamiento, con parada y blando, adivinado por el portero italiano.
Con el orgullo herido, tras pedir perdón con la mano en el pecho, Vini buscó su particular revancha. Le faltó puntería en las tres que generó. Sin acierto pero importantes para que el City no muriese en área rival. Defendió con fuerza su ventaja el Real Madrid. Courtois solo fue exigido por Semenyo, ayudado en una gran acción defensiva de Rüdiger, cuando Haaland estaba en boca de gol para marcar, y dejando otro día más la parada milagrosa, en un exceso de confianza de Thiago.
La valentía del canterano que levantó el aplauso minutos antes, lanzando un amago dentro de su área a la presión del rival, de cara a su portería, rozó la tragedia la segunda vez que lo realizó. El robo de O’Reilly, cerca del área chica, se dirigió a la portería y Courtois sacó una pierna que dejó en blanco al City. No empañó su recital físico que tanto ha dado al Real Madrid en sus dos últimos encuentros como titular.
La diferencia de efectivos entre banquillos no cambiaron el escenario. Los cambios de Guardiola, con la entrada de Reijnders, Cherki o Marmoush, no aumentaron la dinamita arriba y el Real Madrid dio por bueno un 3-0 impensable para casi todos antes del inicio.
Real Madrid,Manchester City,Champions League
DEPORTE
Sede de la Finalissima: España propone el Bernabéu y la AFA quiere el Monumental

12/03/2026 09:30hs.
La Finalissima espera sede. El partido que enfrentará a Argentina y España, los respectivos campeones vigentes de América y Europa, podría jugarse en el Santiago Bernabéu de Madrid. Así lo hizo saber La Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que propuso el estadio del Real Madrid para que se dispute dicho encuentro, previsto para el próximo 27 de este mes.
Pero lo cierto es que la AFA no está de acuerdo con que el encuentro se juegue en el país ibérico. Así lo hizo saber Claudio Tapia que, cuando salió de declarar en Comodoro Py, indicó que «nos vamos a poner a trabajar porque España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental», señaló ante los medios presentes.
Así, la sede de este partido es totalmente una incógnita porque, cuando todo parecía indicar que se jugaría en el Bernabéu, Tapia dejó en claro que la AFA se opone a esta opción y considera que se debe jugar en Sudamérica, más precisamente, en la cancha de River.
Cabe destacar que el partido estaba previsto disputarse en el estadio Lusail, en Qatar, escenario donde la Selección Argentina se consagró campeona mundial en el 2022. Sin embargo, el contexto geopolítico en Medio Oriente, con la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel, obligó a replantear los planes y buscar una alternativa fuera de la región.
Tras una reunión entre dirigentes de la RFEF y la UEFA, quedó establecida la propuesta del Bernabéu como plan B. Pero la AFA le hará saber a Conmebol que no está de acuerdo con esta sede, por lo que se esperan más reuniones en las que se discutirán la posible sede. Mientras tanto, la fecha se acerca y nada está definido…
Las posibles otras sedes
La situación en la región fue determinante para el cambio. El conflicto en Medio Oriente, con foco en la tensión con Irán, generó preocupación en torno a la seguridad del evento. Incluso desde la Asociación de Futbolistas Españoles habían solicitado públicamente evitar que el partido se disputara en una zona de conflicto, priorizando la seguridad de los futbolistas.
Durante la búsqueda de una nueva sede aparecieron otras alternativas. El Wembley Stadium, en Londres, fue una de las opciones que más fuerza tomó en un primer momento, pero quedó descartada porque ese mismo fin de semana Inglaterra y Uruguay tienen programado un amistoso en ese estadio con entradas ya vendidas.
También surgió la posibilidad de llevar el encuentro a Miami, aunque esa alternativa tampoco prosperó debido a que el Miami Open ocupará el Hard Rock Stadium durante esas fechas.
Con este panorama, el Santiago Bernabéu y el Monumental pican en punta para albergar la Finalissima entre Argentina y España. ¿Se llegará a un acuerdo o habrá que buscar otro estadio?

Mirá también
Gago y Hierro: de la comparación Messi vs. Lamine y el peso del resultado a las ganas de jugar la Finalissima

Mirá también
En la espera de la Finalissima ante Argentina, Infantino puso a España entre las favoritas al Mundial 2026
Finalíssima,Selección Argentina,España
DEPORTE
Leo Messi e Inter Miami dejan los deberes por hacer en la Concachampions

Nashville e Inter Miami empataron este miércoles sin goles en el partido de ida de octavos de final de la Copa de Campeones de la Concacaf, dejando todo abierto para la vuelta la próxima semana en Fort Lauderdale.
Los locales dispusieron de más ocasiones (15 disparos, 5 de ellos a puerta), pero chocaron una y otra vez con Dayne St. Clair, en una noche frustrante en Nashville. Lionel Messi tuvo una de las pocas oportunidades del Inter Miami, en un disparo al inicio de la segunda parte tras cruzar medio campo a la carrera, pero despejó Brian Schwake.
Los dos equipos se medirán de nuevo el próximo miércoles en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, en el que será la despedida del Inter Miami del que ha sido su hogar desde su fundación.
El vigente campeón de la MLS inaugurará este próximo 4 de abril su nuevo estadio en Miami, en el que podría disputar los cuartos de final en caso de una hipotética clasificación.
La Copa de Campeones de la Concacaf es el principal objetivo del Inter Miami este 2026, después de haberse quedado a las puertas de la final la temporada pasada, eliminados a manos del Vancouver en semifinales.
Su hipotético rival en cuartos de final saldrá de la eliminatoria entre el Philadelphia y el América, que dominan las ‘Águilas’ tras ganar este martes por 0-1 el partido de ida en Estados Unidos.
messi,leo messi,inter miami,miami,concachampions
CHIMENTOS2 días agoMuni Seligmann respondió las críticas tras el accidente de su bebé y su viaje a Miami: “Hay que contarlo y naturalizarlo”
POLITICA3 días agoJuan Carlos Schmid deja la conducción de Dragado y Balizamiento después de 33 años
DEPORTE3 días agoHilario Navarro estira su extensa carrera: a los 45 años tiene nuevo club





















