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Carnaval de Río: un homenaje a Lula Da Silva encendió la polémica en Brasil a meses de las elecciones

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Un homenaje al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, encendió la polémica este domingo en el inicio de los desfiles para las escuelas de samba más prestigiosas del Carnaval de Río de Janeiro.

En la primera presentación de este domingo, “Académicos de Niteroi”, una escuela debutante en el grupo de elite del carnaval carioca, repasó la vida del líder progresista, desde su nacimiento en el empobrecido nordeste brasileño y las dificultades que enfrentó en la infancia hasta su consolidación como dirigente sindical y su elección como el primer presidente obrero de Brasil.

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Fue, en definitiva, una confirmación de un tributo que había trascendido hace días y que incluso había generado una denuncia por parte de la oposición por considerar que el desfile equivalía a un acto de campaña, de cara a las elecciones presidenciales de octubre de este año, en las que el líder del Partido de los Trabajadores buscará la reelección.

En específico, argumentaban que se trataba de una propaganda electoral anticipada de una agrupación que recibe recursos públicos. La Justicia, sin embargo, se negó a prohibir el desfile, aunque el Tribunal Electoral dejó claro que pude ser motivo de una investigación.

El homenaje, con miles de bailarines y músicos debidamente disfrazados mostrando diferentes aspectos de la vida del presidente, tuvo a Lula ubicado en un palco de la Alcaldía de Río de Janeiro en el sambódromo.

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El mandatario estuvo acompañado por siete ministros y numerosos políticos, pese a que el Gobierno prohibió la participación de altos funcionarios en el desfile y pidió cautela, ante el temor de que Lula, representado en el desfile por una estatua de 18 metros, pueda ser multado, sancionado o hasta inhabilitado.

Los temores llevaron a la primera dama, Rosângela Lula da Silva, que aparecería en la última carroza del desfile, a desistir de participar a última hora.

Incluso antes de que las bailarines y músicos comenzaran a desfilar, el público comenzó a corear en las tribunas «Olé, olé, olá, Lula, Lula», un viejo eslogan de campaña del progresista, y, con banderas y carteles, dejó clara su preferencia.

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El desfile comenzó con gigantescas pantallas mostrando escenas de la vida política de Lula y una representación de su madre, ‘doña Lindú’, huyendo con sus hijos hacia el industrializado estado de Sao Paulo.

La comisión encargada de presentar el desfile escenificó al presidente Michel Temer robando la franja presidencial, en una alusión a la destitución de Dilma Rousseff, la sucesora de Lula, para entregársela a un payaso representando al ultraderechista Jair Bolsonaro, hasta que aparece el líder progresista para recuperarla y poder subir de nuevo la rampa del Palacio presidencial de Planalto.

Uno de los grupos de bailarines más aplaudido fue el integrado por parientes de víctimas de la dictadura brasileña. Igualmente fue ovacionada una carroza titulada «sin mitos falsos, sin amnistía», una clara alusión a Bolsonaro, el mayor rival político de Lula, condenado y preso por golpismo y cuyos aliados en el Congreso intentan beneficiar con una amnistía.

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La explicación del guionista del desfile

«Nuestra intención no fue electoral. Escogimos como tema a Lula por ser una historia vencedora. A los brasileños les gusta la historia de las personas que surgen de abajo y vencen. Trajimos al sambódromo la historia de una persona que venció», dijo el guionista del desfile, Igor Ricardo.

Además, atribuyó las críticas «al nerviosismo fuera de tono de la ultraderecha» e insistió en que la intención de la escuela no fue hacer campaña electoral.

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La imagen de Lula sobre una carroza avanza por el sambódromo en Río de Janeiro. Foto AP/Bruna Prado.

«No estamos pidiendo votos por Lula. Simplemente estamos contando su vida, pero no podemos contar su historia sin hablar de política», afirmó Ricardo, quien relató que el presidente llegó a llorar cuando le contaron detalles del proyecto y del samba compuesto para el desfile.

Tras la presentación de la debutante «Académicos de Niteroi», «Mangueira», «Portela» e «Imperatriz Leopoldinense», tres de las más populares y premiadas escuelas de Río, tenían previsto realizar sus desfiles en la noche de este domingo.

Los desfiles de las doce escuelas de samba del Grupo Especial de Río de Janeiro, que prosiguen en las noches del lunes y del martes, son la mayor atracción del carnaval de Brasil y el considerado mayor espectáculo del mundo al aire libre.

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INTERNACIONAL

Australia Hanukkah terror attack suspect seen for first time in prison

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NEWYou can now listen to Fox News articles!

The man accused of carrying out a Hanukkah terror attack in Sydney, Australia, was seen publicly for the first time Monday, appearing by video link from Goulburn Supermax prison during a hearing at Downing Center Local Court.

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7NewsAustralia reported that Naveed Akram, 24, spoke only briefly during the less than 10-minute hearing as a suppression order protecting the names of some victims was extended.

«Did you hear what just occurred?» Deputy Chief Magistrate Sharon Freund asked. «Yep,» Akram replied.

«Your solicitor will call you, OK?» Freund said.

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FAMILIES MOURN LOVED ONES LOST IN BONDI BEACH TERROR ATTACK: ‘NO WORDS CAN DESCRIBE THE PAIN’

A court sketch depicts accused Bondi shooter Naveed Akram appearing via video link from Goulburn Supermax prison at Downing Centre Local Court in Sydney, Monday, Feb. 16, 2026. (Rocco Fazzari/AAP Image via AP)

«Yeah,» responded the shooting suspect.

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Akram has been charged with one count of committing a terrorist act, 15 counts of murder, 40 counts of attempted murder, and additional firearms and explosives offenses, according to the Commonwealth Director of Public Prosecutions website. 

The most serious charges carry potential life imprisonment.

ISRAELI DIASPORA MINISTER SAYS AUSTRALIA SHOULD HAVE SEEN ‘WRITING ON THE WALL’ BEFORE TERROR ATTACK

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Inset of three victims of the Bondi Beach attack with flowers, candles, and mourners in the background.

Rabbi Eli Schlanger, 10-year-old Matilda and French national Dan Elkayam were victims of the Bondi Beach attack.  (Audrey Richardson/Getty Images/Facebook/Eli Schlanger/GoFundMe/Project Volta)

Akram’s lawyer, Ben Archbold, told reporters it was too early to indicate how his client would plead, according to 7NewsAustralia.

«There’s a client that needs to be represented. And we don’t let our personal view get in the way of our professional application,» Archbold said.

His next court appearance is scheduled for April 8.

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Police officers stand near Bondi Beach as they secure the area following a deadly terrorist attack during the first night of Hanukkah.

Police teams take security measures at Bondi Beach in Sydney, Australia, after a terrorist attack targeting the Jewish community during the first night of Hanukkah. ( Claudio Galdames A/Anadolu via Getty Images)

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The 24-year-old is accused of carrying out Australia’s deadliest terror attack targeting a Jewish «Hanukkah by the Sea» celebration at Bondi Beach in December. 

His father, Sajid Akram, 50, was shot and killed in a gun battle with police at the scene.

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Australian Prime Minister Anthony Albanese described the Bondi attack as an «ISIS-inspired atrocity,» saying at a press conference at Parliament House in Canberra late last year that the government had been informed by the Office of National Intelligence of an ISIS online video feed reinforcing that assessment.



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INTERNACIONAL

Vivieron 23 años como vecinos ejemplares, pero eran espías rusos: la historia que sacudió EE.UU.

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27 de junio de 2010. La familia Hetfield- Foley festeja el cumpleaños de su hijo mayor Tim. Cumple 20 años. Almuerzan en uno de los mejores restaurantes de Cambridge, brindan con un champagne caro, comen rico, se ríen. Vuelven a su casa para terminar de preparar todo para la fiesta de la noche. De pronto escuchan fuerte golpes en la puerta, algún grito ininteligible. Alex, el hijo menor de 16, cree que son los amigos del hermano que lo vienen a felicitar, una de esas bromas ruidosas de jóvenes. Hasta que la puerta se abre de manera abrupta. Alguien la rompió de una patada. En un segundo todo se vuelve confuso, impreciso. Hay corridas, gritos, órdenes, golpes, muebles volcados.

Ingresan casi veinte hombres con uniformes y chalecos antibalas. Están armados. Son agentes del FBI. Cuando Alex se repone de la sorpresa y entiende que el FBI ha invadido su casa, piensa que se equivocaron de dirección. Uno de los agentes lo aparta con amabilidad. Le pide que se quede sentado en una silla. Él no opone resistencia. No parece tener miedo, lo domina la perplejidad. Del otro lado de la mesa, ve a su hermano mayor también sentado. Busca con la mirada a sus padres.

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Ann Foley, su madre, está tirada en el piso, boca abajo, esposada. Cuando quiere decir algo le gritan que debe permanecer callada. Ella de todas maneras le habla a sus hijos, se esfuerza para que la voz le salga serena: “Tranquilos chicos, vamos a estar bien”. Al padre, Donald Heathfield, lo descubre en la cocina. También está en el piso esposado; uno de los agentes tiene puesta una rodilla en su espalda. Primero se llevan a la mujer; luego, al hombre. Consiguieron que no hablen entre ellos. En la casa quedan sólo los dos chicos y una decena de agentes que revisa cada rincón y va llenando cajas con papeles, carpetas, computadoras y algunos otros implementos tecnológicos que requisan.

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Se habla poco. Alguna orden de un superior o la pregunta de ¿Esto también lo llevamos? de algún agente. Hasta que Alex se pone de pie y se acerca al hombre que comanda el operativo. Trata de disuadirlo de que están cometiendo un error, de que se equivocaron de casa. El hombre lo mira y de a poco la dureza se va de sus gestos. Con cierta compasión le dice: “Estamos investigando una red de espías rusos en Estados Unidos. Seguro, en un rato, alguien te va a informar mejor”.

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Ann Foley y Donald Hetfield no se llamaban así. Sus verdaderos nombres eran Elena Stanislavovna Vavilova y Andrey Bezrukov. Tampoco eran canadienses nacidos en Montreal tal como decían sus documentos y como creían sus dos hijos. Eran espías rusos infiltrados en Estados Unidos desde hacía más de dos décadas. Ese día de junio de 2010 se realizaron otros operativos y detenciones simultáneas en distintas ciudades norteamericanas.

Elena Vavilova y Andrey Bezrukov se conocieron en 1982 mientras estudiaban en la Universidad Estatal de Tomsk en Siberia, Rusia. (Foto: AFP)

La noticia provocó una gran conmoción. Una red de espionaje desbaratada de rusos que habían logrado mimetizarse de manera casi perfecta con el American Way of Life. Más que una noticia, más que una historia real, parecía un capítulo de una novela de John Le Carré, el maestro de las novelas de espionaje. Tanto es así que cuando los creadores de The Americans, la serie que se inspiró en Foley y Heathfield, no situó a sus personajes en el Siglo XXI sino en medio de la Guerra Fría y su tensión siempre a punto de explotar.

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El plan

Elena y Andrey se habían conocido a principios de la década del 80 en Tomsk, una ciudad de la región de Siberia. Estudiaban historia en la universidad. Se enamoraron y se pusieron de novios. Una tarde, al salir de clases, un hombre se acercó a ellos. Tenía anteojos negros, un sobretodo oscuro con las solapas levantadas, el gesto hosco. Parecía una caricatura de un agente de la KGB, pero era un agente real. Les pidió que lo acompañaran. La pareja aceptó de inmediato porque entendió la situación de manera muy veloz. No se trataba de una invitación, el hombre había emitido una orden que no admitía una negativa. Llegaron a un edificio macizo, sin gracia, una mole rústica y desnuda, soviética.

Les ofrecieron sumarse a la KGB como agentes encubiertos. Los tentaron con un buen sueldo y les aseguraron que el entrenamiento les daría herramientas para realizar con probidad su tarea. Les recordaron que la traición se pagaba con la vida; y hasta dieron a entender que también, en caso de defeccionar, peligraban sus seres queridos. A partir de ese momento recibieron adiestramiento durante varios años. Más allá del uso de armas, de tácticas de ocultamiento, de elementos para codificar mensajes, una de las enseñanzas más importantes era la del idioma. Debían aprender a hablar inglés como un nativo, eliminar de su acento la dureza metálica del ruso. Debían convertirse en norteamericanos en su aspecto, en su cultura, en su habla. En medio del entrenamiento se casaron.

En 1987 viajaron a Canadá de manera separada. Se radicaron en Montreal. Adoptaron la identidad de dos personas que habían muerto hacía muchos años al poco tiempo de nacer, gente que tendría la edad de ellos en ese momento. Se anotaron en la universidad y buscaron trabajo. Simularon conocerse allí mientras cursaban y enamorarse. Se volvieron a casar ahora ante la ley norteamericana. De a poco se introdujeron en sus nuevas vidas. Tuvieron hijos, hicieron amigos, progresaron en sus trabajos, día a día espiaron para la Unión Soviética. Hasta que el imperio colapsó y el gigante implosionó en decena de naciones. La Guerra Fría parecía haber terminado con la caída de la Unión Soviética y la pareja de espías parecía haberse quedado sin trabajo. Nadie les daba órdenes, nadie requería sus informes, nadie los protegía y ni los abastecía. Habían quedado aislados, desguarnecidos, olvidados.

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Elena Vavilova y Andrey Bezrukov no eran canadienses nacidos en Montreal tal como decían sus documentos y como creían sus dos hijos. (Foto: AP)

Elena Vavilova y Andrey Bezrukov no eran canadienses nacidos en Montreal tal como decían sus documentos y como creían sus dos hijos. (Foto: AP)

Había dos tipos de espías soviéticos (y luego rusos). Los Legales eran los que tenían trabajos oficiales en embajadas, consulados, empresas rusas; no ocultaban su origen, utilizaban su verdadero nombre y hablaban sin camuflar su acento. Los Ilegales eran, como el matrimonio Foley-Heathfield, rusos camuflados en Estados Unidos o Canadá que se apropiaban de una identidad que no era la de ellos, que actuaban todo el tiempo clandestinamente y que si sucedía algo quedaban librados a su suerte. Los Legales siempre tenían la posibilidad de guarecerse tras la inmunidad diplomática.

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Este mes se publicó en el país Los Ilegales (Salamandra) de Shaun Walker, una monumental investigación sobre el espionaje soviético-ruso en Estados Unidos. Un tratado de historias reales de espionaje que cubre más de un siglo. Walker es uno de los pocos que pudo entrevistarse con Ann Foley/Elena Stanislavovna Vavilova y toda su familia.

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Volvamos a la historia de la pareja Foley. Heathfield o Vavilova-Bezrukov. Después de Montreal, la familia se radicó en Boston, donde Heathfield comenzó a dar clases en Harvard. Mientras tanto abrió por su cuenta una consultora de negocios a la que le fue muy bien. Ann era, según se definió ella misma tiempo después, una Soccer Mom, una madre que se encargaba de la crianza de sus hijos, que los llevaba a las actividades extra escolares, que se encargaba de poner la casa en funcionamiento mientras el marido trabajaba afuera. Lo que nadie sabía era que por las noches, Ann bajaba al sótano de su casa y se pasaba horas encriptando mensajes para mandar a Moscú y decodificando los que les enviaban a ellos.

A la izquierda, Matthew Rhys, de la serie The Americans, donde encarnó a Andrey Bezrukov. (Foto: AP y FX)

A la izquierda, Matthew Rhys, de la serie The Americans, donde encarnó a Andrey Bezrukov. (Foto: AP y FX)

Nadie conocía su doble condición. Ni sus padres y tíos que habían quedado en Siberia ni sus hijos que vivían convencidos de que eran una familia canadiense como tantas otras. En su casa nunca se hablaba de Rusia y jamás hablaron en ruso delante de sus hijos; los chicos desconocían que sus padres hablaban ese idioma.

A principios del nuevo siglo, el SVR (Servicio de Inteligencia Exterior ruso) los volvió a contactar y su condición de espías renació, fueron reactivados. Donald Heathfield seguía creciendo en su trabajo. Se compraron una casa de tres pisos y vivían totalmente integrados a la sociedad.

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Vladimir Putin, con pasado como agente de la KGB, tenía mucho interés en el programa de espionaje, lo fomentaba y pedía a sus funcionarios que lo tuvieran al tanto de todo lo que ocurría. Más allá de la información por conseguir, lo subyugaba la humillación que significaba para su rival que les implantaran agentes en sus entrañas.

Mientras tanto el FBI, que durante años sintió que perseguía fantasmas, (sabían que eran altas las chances de que tuvieran agentes rusos en su país pero no podían dar con ninguno de ellos) dio un paso fundamental. Consiguió que Aleksandr Poteyev pasara a sus filas y se convirtiera en un doble agente. Poteyev era un funcionario de alto rango en el SVR y develó la identidad y ubicación de 11 agentes rusos infiltrados en Estados Unidos bajo la apariencia de ser ciudadanos norteamericanos. Tanto el FBI como la CIA al principio del seguimiento no creían que esas familias fueran rusas. La investigación fue profusa. Pusieron micrófonos en sus trabajos y casas, revisaron sus cajas fuertes mientras ellos no estaban, revolvieron su basura, intervinieron los teléfonos, escucharon conversaciones de sus hijos con los amigos, rastrearon todos sus contactos y actividades financieras.

A la izquierda, Keri Russell, de la serie The Americans, en la piel de Elena Vavilova. (Foto: AP y FX)

A la izquierda, Keri Russell, de la serie The Americans, en la piel de Elena Vavilova. (Foto: AP y FX)

Los atentados del 11 de septiembre hicieron que la persecución de los espías rusos dejara de ser prioridad, se reasignaron recursos y agentes. Un par de años después volvieron a ser puestos en la mira. Poteyev seguía ascendiendo en el servicio secreto ruso y actualizaba la información mes a mes. Con esos datos cada paso de los espías era seguido y hasta anticipado. En 2008, las más altas autoridades del FBI y la CIA tuvieron una reunión con Barack Obama. Le informaron al presidente, por primera vez, lo que habían descubierto y le dijeron que estaban en condiciones de detenerlos a todos en simultáneo. En pocos meses el presidente ruso Dimitry Medvedev visitaría Estados Unidos en gira oficial en un tiempo en el que las relaciones entre ambos países mostraban un acercamiento. Obama pidió que para no complicar esos avances diplomáticos la operación de desguace de la red se postergara.

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Si bien Foley y Hetfield estaban totalmente integrados y era muy difícil descubrir su origen ruso, otros de los integrantes del programa, en cambio, eran menos hábiles, se movían con más torpeza y dejaban sus huellas marcadas en varias de las operaciones.

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Recién en junio de 2010 se decidió detener a los espías rusos. Operativos simultáneos que provocaron un cimbronazo. Todos fueron puestos en prisión y permanecieron mucho tiempo incomunicados.

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Elena Vavilova Andrey Bezrukov con identidades falsas. (Foto: AP)

Elena Vavilova Andrey Bezrukov con identidades falsas. (Foto: AP)

Los hijos de la pareja Foley- Heathfield fueron informados en ese momento de la verdadera identidad de sus padres. A las pocas semanas viajaron a París desde donde agentes rusos los llevaron a Moscú mientras los chicos trataban de salir del estado de azoramiento. Allí les presentaron a una mujer anciana. Les dijeron que era su abuela. No pudieron comunicarse porque ella no hablaba inglés y los jóvenes no entendían ni una palabra en ruso.

Unos meses después hubo intercambio de detenidos. Estados Unidos liberó a los once espías a cambio de cuatro disidentes rusos detenidos en Moscú.

Al volver a Rusia, los espías recuperaron su verdadera identidad. Fueron recibidos como héroes, condecorados y la mayoría fue nombrada en puestos ejecutivos en empresas estatales rusas. Un reconocimiento a su labor en el extranjero, una acomodada jubilación anticipada.

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Los hijos de Ann y Donald (o de Andrey y Elena) fueron despojados de la ciudadanía canadiense. Pero accionaron ante los tribunales de Montreal para recuperarla. Alegaron que ellos no eran responsables de las acciones de sus padres, que ellos habían nacido en tierra canadiense y vivido allí varios años. El juez les dio la razón y restituyó la ciudadanía.

Aleksandr Poteyev escapó a Ucrania días antes de las detenciones. Allí fue rescatado por miembros de la CIA y trasladado a Estados Unidos donde residió hasta su muerte. Fue protegido por el estado, tuvo un buen pasar económico y votaba por los republicanos en cada una de las elecciones. De todas maneras, su vida posterior no fue tranquila. Tenía custodia permanente y se movía con muchísima cautela. Putin había puesto precio a su cabeza y, hace poco, se supo que pagó varias expediciones a Estados Unidos para que sicarios rusos mataran a Poteyev, el traidor.

Una historia real que inspiró una gran serie. Una gran historia de espías.

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Taiwan ‘will not escalate, but will not yield’ to Chinese intimidation, foreign minister warns

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EXCLUSIVE: Taiwan’s foreign minister says China has «clearly become a troublemaker that is maliciously attempting to disrupt the cross-strait status quo and intimidate peaceful countries.»

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In exclusive comments to Fox News Digital, Foreign Minister Lin Chia-lung said China’s intensifying «authoritarian expansionism not only directly threatens Taiwan’s security and democratic system but also poses significant challenges to peace and stability in the Indo-Pacific region and around the world.»

«Last June,» Lin said, «[Chinese] aircraft carriers Liaoning and Shandong maneuvered beyond the second island chain, marking China’s first simultaneous, dual-carrier deployment into the Western Pacific. These developments demonstrate that Beijing’s expansionist ambitions extend far beyond Taiwan and pose an increasingly serious threat to the security and stability of the Indo-Pacific region and the world.»

TAIWAN GENERAL WARNS CHINA’S MILITARY DRILLS COULD BE PREPARATION FOR BLOCKADE OR WAR, VOWS TO RESIST

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Taiwan’s Foreign Minister Lin Chia-lung answers questions from media during an international press briefing in Taipei on July 19, 2024.  (Photo by I-Hwa Cheng/Afp via Getty Images)

Communist China was founded in 1949 and has not ruled Taiwan for a single day. Officially known as the Republic of China (ROC), Taiwan is currently recognized by eleven small countries, plus the Holy See. Beijing nonetheless rejects the reality of nearly 80 years of separate rule, describing Taiwan as a «sacred and inseparable part of China’s territory.»

China’s posture toward independently ruled Taiwan has hardened in recent years as President Xi Jinping removed term limits and consolidated near-total power. While earlier Chinese statements included talk of «peaceful unification,» Beijing now openly threatens to use force. 

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In 2024, Xi directed the Chinese military to complete preparations for a Taiwan operation by 2027. Most defense analysts agree that an invasion would be costly, bloody and highly risky for China, Taiwan and any countries that come to Taiwan’s aid, such as the United States or Japan.

A procession of Taiwanese armed military vehicles patrols outside the Songshan Airport in the capital city following China's announcement of the military exercise Joint Sword-2024B that encircles Taiwan on October 14, 2024 in Taipei, Taiwan.

The military exercises mobilizing the Chinese PLA Navy, Army, Air Force and the Chinese Coast Guards, which are deemed as punishment for Taiwan’s refusal to submit to rule by Beijing. (Daniel Ceng/Anadolu via Getty Images)

Lin echoed those warnings that a conflict in the Taiwan Strait would reverberate worldwide. «Peace and stability across the Taiwan Strait are vital to global security and prosperity,» Lin said, noting that approximately 90% of the world’s most advanced semiconductors are produced in Taiwan and that roughly 50% of global commercial shipping passes through the strait. He added that Taiwan is grateful to the United States and other partners for resisting China’s efforts to unilaterally alter the status quo.

The foreign minister said Taiwan’s central role in geopolitics, technology and supply chains ensures that Washington places a high priority on cross-strait stability. He said U.S. policymakers understand that Taiwan’s semiconductor industry and related supply chains are critical to American economic security.

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CHINA SURROUNDS TAIWAN WITH WARSHIPS, FIGHTER JETS IN LARGEST MILITARY DRILLS ON RECORD

China submarines

A nuclear-powered Type 094A Jin-class ballistic missile submarine of the Chinese People’s Liberation Army (PLA) Navy is seen during a military display in the South China Sea April 12, 2018.  (Reuters/Stringer)

«There is clear strategic continuity between the policies of President Trump’s first and second terms,» said Lin, adding that Taiwan’s government will seek ways to coordinate with the United States «through values-based, alliance and economic diplomacy.»

Commenting on Washington’s Indo-Pacific strategy, Lin said, «The Trump administration and U.S. Congress continue to demonstrate a steadfast commitment to safeguarding peace and security across the Indo-Pacific region,» Lin said, «which was emphasized in the 2025 National Security Strategy (NSS).» The foreign minister also noted that «the recent NSS released by the Trump administration underscored Taiwan’s geopolitical importance as a link between the Northeast and Southeast Asian theaters.»

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Chinese President Xi Jinping walking with army in background.

Chinese President Xi Jinping, also general secretary of the Communist Party of China Central Committee and chairman of the Central Military Commission, reviews the troops during his inspection of the Chinese People’s Liberation Army PLA garrison stationed in the Macao Special Administrative Region, south China, Dec. 20, 2024. (Li Gang/Xinhua via Getty Images)

Lin said Taiwan is working to rebalance trade with the United States while strengthening strategic cooperation on AI. «The Trump administration’s AI Action Plan,» he said, «underscores the importance of innovation, infrastructure and international cooperation for AI development.» 

He also touted Taiwan’s growing investments in the U.S., including a $165 billion commitment by Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) in Arizona, and said Taipei is working to make it easier for Taiwanese companies trying to invest in the U.S.. «Against the backdrop of U.S.-China strategic competition and the restructuring of global supply chains,» said Lin, «Taiwan’s enterprises understand the remarkable potential of investing in the United States.»

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Lin Chia-lung, Taiwan FM

Lin Chia-lung, now Taiwan’s foreign minister, speaks to reporters as then cabinet spokesman on Wednesday, March 24, 2004. (David Hartung/Bloomberg via Getty Images)

The foreign minister said Taiwan appreciates increasing American military support, highlighting that «Last December, the United States approved an arms sales package to Taiwan totaling $11 billion as well as signing the Taiwan Assurance Implementation Act and the National Defense Authorization Act for Fiscal Year 2026. These measures underscore the firm bipartisan support for Taiwan in the U.S. government.»

But he stressed that Taiwan is accelerating its own defense investments. «Last year, [Taiwan] President Lai Ching-te announced that Taiwan’s defense budget would increase to over 3% of GDP by 2026 and rise to 5% by 2030,» he said. While parts of that plan have faced resistance in the opposition-led legislature, both major parties have publicly backed closer security cooperation with the United States and a stronger deterrence posture.

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