Connect with us

INTERNACIONAL

Cómo la diplomacia de Estados Unidos logró que el “último dictador de Europa” liberara 250 prisioneros políticos

Published

on


Alexander Lukashenko y el enviado estadounidense John Coale se saludan en Minsk el 12 de diciembre de 2025. Sus cenas de cuatro horas, regadas con vodka, derivaron en la liberación de más de 250 prisioneros. (Oficina de prensa de la presidencia de Bielorrusia vía AP)

En una de las iniciativas diplomáticas más inusuales desde el regreso de Donald Trump al poder, Estados Unidos ha establecido un canal de comunicación directo con Alexander Lukashenko, el aliado más cercano de Vladímir Putin, utilizando una mezcla de pragmatismo económico, alivio de sanciones y, sorprendentemente, un medicamento para bajar de peso.

Esta estrategia, descrita como “estilo Trump” por sus propios protagonistas, ha logrado la liberación de más de 250 prisioneros políticos en Bielorrusia desde el inicio del mandato, incluyendo ciudadanos estadounidenses y figuras clave de la oposición. A cambio, Washington ha levantado restricciones sobre la industria del potasio y ha facilitado repuestos para la flota presidencial de Lukashenko, en lo que funcionarios estadounidenses consideran un “ensayo general” para una futura normalización de relaciones con el Kremlin.

Advertisement
Cajas de los medicamentos Wegovy
Cajas de los medicamentos Wegovy y Zepbound en California, el 8 de mayo de 2025. Coale entregó a Lukashenko un folleto de Zepbound tras revelar que había perdido peso con el fármaco, y EE.UU. exploró facilitarle acceso al medicamento. (AP Foto/JoNel Aleccia, Archivo)

El artífice de este acercamiento es John P. Coale, un abogado veterano que representó a Trump en litigios contra gigantes de las redes sociales. Según reveló este miércoles The Wall Street Journal, la relación se cimentó durante cenas cargadas de vodka en Minsk, donde el diálogo pasó de la geopolítica a la salud personal.

Cuando Lukashenko, de 71 años, le preguntó a Coale sobre su notable pérdida de peso, el enviado estadounidense le habló del Zepbound, un fármaco inyectable para combatir la obesidad. Coale incluso entregó un folleto del fabricante Eli Lilly al mandatario.

Funcionarios estadounidenses posteriormente resolvieron investigar la posibilidad de organizar un suministro de Zepbound para uso personal de Lukashenko, según el reporte.

El premio Nobel de la
El premio Nobel de la Paz Ales Bialiatski habla con la prensa junto a la líder opositora Sviatlana Tsikhanouskaya tras su liberación, frente a la embajada de EE.UU. en Vilnius, Lituania, el 13 de diciembre de 2025. Bialiatski fue uno de los 123 prisioneros liberados el mes pasado. (REUTERS/Gonzalo Fuentes)

El pragmatismo de administración estadounidense ha dado resultados tangibles. El mes pasado, Lukashenko —quien alguna vez se autodenominó “el último dictador de Europa”liberó a 123 prisioneros, entre ellos al Premio Nobel de la Paz Ales Bialiatski y a la líder opositora Maria Kalesnikava.

A cambio, Washington levantó sanciones sobre el potasio, un ingrediente clave para fertilizantes y una importante fuente de divisas para Bielorrusia, el tercer productor mundial después de Canadá y Rusia. La administración Trump también dispuso que Boeing suministrara software y repuestos a la aerolínea estatal Belavia. Como beneficio adicional, el avión presidencial está recibiendo reparaciones atrasadas.

Advertisement

Asimismo, el dictador bielorruso, antes aislado internacionalmente, ahora asesora a Washington sobre cómo aproximarse tanto al Kremlin como a otros adversarios estadounidenses, incluido Nicolás Maduro. Recientemente sugirió que el dictador venezolano, cercado por buques estadounidenses, podría refugiarse en Minsk si necesita abandonar Caracas.

La semana pasada, Lukashenko dijo a Greta Van Susteren, presentadora de Newsmax y esposa de Coale, que Maduro es bienvenido a mudarse a Minsk, la capital bielorrusa.

Alexander Lukashenko durante una reunión
Alexander Lukashenko durante una reunión con John Coale en Minsk el 11 de septiembre de 2025. En ese encuentro se selló un acuerdo que resultó en la liberación de 52 prisioneros a cambio de alivio de sanciones a la aerolínea estatal Belavia. (Press Service of the President of the Republic of Belarus/Handout via REUTERS)

El primer encuentro entre Coale y Lukashenko duró cuatro horas. Sentados en un salón palaciego de proporciones épicas, compartieron pan negro, tortillas de papa y carnes diversas, mientras el anfitrión proponía brindis incesantes con vodka de su marca personal, President.

Coale, experimentado bebedor, desarrolló una técnica: esperaba que Lukashenko mirara hacia otro lado para vaciar discretamente las copas. Cuando el estadounidense comenzó a condimentar su inglés con expresiones fuertes, el bielorruso respondió en espejo con un ruso cada vez más soez.

Advertisement

La metáfora que empleó Coale fue reveladora: comparó la política internacional con una cafetería escolar, señalando que Lukashenko ocupaba la “mesa de perdedores” junto a Venezuela, Irán y Corea del Norte, pero que podría ascender a la “mesa de tipos cool” con apoyo estadounidense.

Tras esa primera reunión de abril, agentes del KGB escoltaron a Coale hasta un bosque cerca de la frontera, donde aguardaba Youras Ziankovich, ciudadano estadounidense-bielorruso condenado a 11 años por supuesta conspiración golpista. “Hablamos y reímos, y él está libre, y todos están felices”, recordó el enviado.

Vladimir Putin saluda a Alexander
Vladimir Putin saluda a Alexander Lukashenko durante una reunión en el Kremlin el 26 de septiembre de 2025. Washington espera que Lukashenko, aliado de Putin durante un cuarto de siglo, pueda influir positivamente cuando llegue el momento de negociar sobre Ucrania. (REUTERS/Ramil Sitdikov)

El objetivo final de este acercamiento no es solo Minsk, sino Moscú. La administración espera que Lukashenko sirva como puente para convencer a Putin de los beneficios de un acuerdo que ponga fin a la guerra en Ucrania.

“Eventualmente, Putin se verá en una situación en la que tendrá que tomar una decisión muy difícil”, señaló un funcionario estadounidense bajo anonimato. “Tener a la persona que mejor conoce y en la que más confía diciendo cosas positivas sobre el trato es importante”.

Advertisement

Sin embargo, esta apertura ha generado inquietud entre los disidentes bielorrusos y aliados europeos. Sviatlana Tsikhanouskaya, líder de la oposición en el exilio, expresó sentimientos encontrados tras la liberación de su propio esposo este año.

“Es una alegría para el pueblo bielorruso”, dijo Tsikhanouskaya. “Pero, por supuesto, para Lukashenko, liberar personas tiene un precio, y él está dispuesto a vender personas mientras sea posible. Podría parecer una puerta giratoria”.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió los logros en un comunicado al WSJ: “El presidente Trump ha hecho más por resolver conflictos globales, traer a estadounidenses a casa y liberar a prisioneros detenidos injustamente que cualquier presidente en la historia, por lejos”.

Advertisement
Alexander Lukashenko durante una reunión
Alexander Lukashenko durante una reunión con John Coale en Minsk el 13 de diciembre de 2025. Días después, Washington levantó sanciones sobre tres empresas bielorrusas de potasio, que representan el 4% del PIB del país. (President of the Republic of Belarus/Handout via REUTERS)

Pese a los avances, la relación con Lukashenko sigue siendo volátil. Tras meses de negociaciones para obtener repuestos de Boeing, el mandatario bielorruso dio un giro sorpresivo esta semana ante su Asamblea Popular, alineándose nuevamente con los intereses de seguridad del Kremlin.

“Hemos acordado con Putin que compraremos aviones rusos”, declaró Lukashenko, restando importancia a los componentes estadounidenses apenas días después de haber obtenido el alivio de las sanciones.

La semana pasada, Lukashenko también anunció que misiles nucleares rusos Oreshnik están desplegados en territorio bielorruso y en “alerta de combate”.

Aun así, el canal de comunicación permanece abierto, según más de una docena de funcionarios estadounidenses y europeos consultados por el Journal. El propio Trump conversó con Lukashenko durante 10 minutos desde el Air Force One mientras se dirigía a la cumbre en Alaska el verano pasado, una llamada en la que ambos líderes intercambiaron elogios sobre su mutua fortaleza.

Advertisement

Para Coale y el equipo de Trump, el desafío de negociar con un régimen que ha sido acusado de tortura y represión sistemática queda supeditada a los resultados. En palabras del enviado: “No me importa con quién hablemos. Esto es realmente al estilo Trump. Al diablo con quién estás hablando; si esta persona puede darte lo que quieres, eso es lo único que cuenta”.



drugs

Advertisement

INTERNACIONAL

Inside Joe Kent’s abrupt fall as GOP backlash grows over antisemitism accusations, FBI probe

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Joe Kent rose on the right as a combat veteran turned political insurgent — a former Green Beret and CIA officer who channeled his battlefield experience into a critique of America’s «endless wars» and the D.C. establishment that sustained them.

Advertisement

A vocal ally of President Donald Trump and a participant in post-2020 election challenges, Kent became a prominent voice in the populist wing of the GOP.

Now, his recent resignation as director of the National Counterterrorism Center — and his accusation that the war in Iran was driven by «pressure from Israel» — has triggered a swift GOP backlash, leaving Kent isolated from parts of the political movement that once embraced him.

TRUMP RESURFACES OLD TWEET FROM INTEL OFFICIAL WHO RESIGNED 

Advertisement

Kent’s Tuesday resignation letter laid out a direct challenge to the Trump administration’s justification for the Iran War, stating that «Iran posed no imminent threat to our nation» and arguing that the conflict was driven by «pressure from Israel and its powerful American lobby.» 

He also alleged that a «misinformation campaign» by Israeli officials and U.S. media had pushed the United States toward war, claims that quickly drew condemnation from lawmakers in both parties.

After Kent’s abrupt resignation, it came to light that he had been under investigation by the FBI for weeks for allegedly leaking classified information. 

Advertisement

Director of National Intelligence Tulsi Gabbard was unaware of the probe, a senior intelligence official told Fox News Digital Thursday. 

Administration officials also told Fox News Kent had been cut out of planning meetings for the current Iran mission, known as Operation Epic Fury, as well as the president’s daily briefings.

Kent’s resignation, now shadowed by a reported FBI investigation into alleged leaks, has thrust a once-rising figure in Trump’s orbit into the center of a growing clash over the administration’s Iran strategy, how intelligence is used in decisions on military action, and internal tensions within the national security team.

Advertisement

Joe Kent, former director of the National Counterterrorism Center, is sworn in to the House Homeland Security Committee hearing titled «Worldwide Threats to the Homeland,» Dec. 11, 2025. (Tom Williams/CQ-Roll Call, Inc via Getty Images)

A combat veteran turned political figure

Kent’s rise in conservative circles was shaped as much by his military career as by personal loss. 

A 20-year Army Special Forces veteran and former CIA paramilitary officer, he served in multiple combat deployments before entering public life.

Advertisement

His profile grew significantly after the 2019 death of his first wife, Navy Senior Chief Shannon, who was killed in a suicide bombing in Syria. 

Kent frequently has cited her death as a turning point for him, fueling his criticism of what he describes as failed U.S. foreign policy and «endless wars» in the Middle East.

He later entered politics, running for Congress in 2022 and 2024 in Washington state as a Republican aligned with President Donald Trump’s «America First» movement. 

Advertisement

Kent secured Trump’s endorsement during his campaigns and became a prominent voice in the populist wing of the party, combining a hardline stance on national security with opposition to prolonged military interventions.

Shannon Kent

Kent was killed in an ISIS bombing in Syria in 2019.  (US Navy )

Signs of tension inside the intelligence community

Kent’s recent departure has raised questions about internal dynamics within the Trump administration’s national security team, particularly as differences emerge over Iran strategy and the intelligence used to justify it.

While Gabbard has long aligned herself with a more restrained approach to foreign policy, the White House has taken a more aggressive posture toward Iran, raising the possibility of a widening divide over both strategy and the intelligence used to justify it.

Advertisement

Gabbard has responded cautiously in the days since Kent’s resignation, avoiding a direct defense of his claims while emphasizing the role of the president in making final decisions.

In a statement on Iran threats following Kent’s departure, Gabbard did not mention him by name, instead stressing that intelligence agencies provide assessments but that «the president is responsible for determining what is and is not an imminent threat.»

Pressed by senators in a worldwide threat hearing Wednesday over whether she agreed with the White House that Iran posed an imminent threat to the U.S. prior to strikes that began Feb. 28, she repeatedly declined to say so, arguing it was up to the president to make such a determination.

Advertisement

During a parallel hearing in the House Thursday, Rep. Elise Stefanik, R-N.Y., read portions of Kent’s resignation letter — including his claim that Israeli officials and U.S. media had pushed the United States toward war — and asked whether Gabbard agreed with the statement.

Sec. Pete Hegseth and counterterrorism director Joe Kent

War Secretary Pete Hegseth greets one of Joe Kent’s sons. The former National Counterterrorism Director is a father of two and a Gold Star spouse. (U.S. Army photo by Elizabeth Fraser / Arlington National Cemetery)

«He said a lot of things in that letter,» Gabbard responded, adding that the president «makes his own decisions based on the information that’s available to him.» 

When asked whether Kent’s comments concerned her, Gabbard replied simply: «Yes.»

Advertisement

TOP COUNTERTERRORISM OFFICIAL RESIGNS IN PROTEST OF US WAR AGAINST IRAN

Kent’s remarks also have drawn sharp criticism from senior Republicans. 

Senate Republican leader Mitch McConnell described the language in Kent’s resignation letter as «virulent anti-Semitism,» calling it «baseless and incendiary conspiracies» and saying such views have «no place» in government.

Advertisement

In early March, Gabbard’s chief of staff, Matt Baker, left his role, though a senior intelligence official told Fox News Digital Baker’s departure was a long-planned return to the private sector. 

Gabbard also has recently brought on Dan Caldwell, an outspoken advocate of a more restrained foreign policy. Caldwell previously was the subject of a Pentagon leak probe during his time working with War Secretary Pete Hegseth, though the results of that probe have not been publicized and Caldwell insists they are unsubstantiated. 

A source familiar with that move said Caldwell will be doing administration work rather than shaping policy.

Advertisement

Gabbard’s office could not immediately be reached for comment.

Non-interventionist Republicans praised Kent after his departure. 

«Another insider sees what we see: no imminent threat, just lobby pressure. This is why we need to defund and debate,» said Rep. Thomas Massie, R-Ky. 

Advertisement

«Joe Kent is a GREAT AMERICAN HERO. God bless him and protect him! He just exposed that the war with Iran is AMERICA LAST and we voted against it,» said former Rep. Marjorie Taylor Greene, R-Ga.

A shift in his views on Iran

Kent’s past comments on Iran reflect a more nuanced position than his resignation might suggest. 

During his congressional campaigns, he consistently portrayed Iran as a real and ongoing threat and warned against allowing it to expand its influence across the region.

Advertisement

At times, Kent’s rhetoric went further, reflecting a willingness to use direct force against Iran when he viewed it as necessary. 

In a 2020 social media post following the U.S. strike that killed Iranian Gen. Qassem Soleimani, commander of the elite Quds Force responsible for operations outside Iran. Kent urged the administration to «wipe Iran’s ballistic capability out,» while still calling for U.S. troops to be withdrawn from the region.

 The comments highlighted a tension that has defined his foreign policy views —support for aggressive, targeted action against adversaries alongside a deep opposition to prolonged military entanglements.

Advertisement

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

By 2024, Kent had coalesced around a doctrine of what he described as «peace through strength,» praising Trump-era policies that combined sanctions, targeted strikes and diplomacy while avoiding large-scale military commitments. 

In a Newsweek op-ed that year, he argued that sending U.S. troops to confront Iran or its proxies would be «a huge mistake,» advocating instead for withdrawing forces from vulnerable positions while continuing to strike adversaries from a distance.

Advertisement

His resignation marks a sharper break: not just opposing escalation, but rejecting the premise that Iran posed an imminent threat at all.

Kent could not be reached for comment. 

Fox News Digital reached out to the FBI for comment on its ongoing investigation. 

Advertisement

White House press secretary Karoline Leavitt has called the claims in Kent’s resignation letter «false» and «laughable.» 

«There are many false claims in this letter, but let me address one specifically: that ‘Iran posed no imminent threat to our nation.’ This is the same false claim that Democrats and some in the liberal media have been repeating over and over,» she wrote on X.

«The absurd allegation that President Trump made this decision based on the influence of others, even foreign countries, is both insulting and laughable.»

Advertisement

war with iran,tulsi gabbard,counter terrorism,homeland security

Continue Reading

INTERNACIONAL

Cómo debería Trump salir del embrollo en el que se encuentra con Irán

Published

on


El debate actual sobre si la guerra contra Irán se convertirá en un atolladero no da en el clavo.

El presidente Donald Trump y Estados Unidos ya están sumidos en uno.

Advertisement

Sí, Trump puede dejar de bombardear Irán, pero Irán podría seguir bloqueando el paso del petróleo por el estrecho de Ormuz (incluso mientras sus propios petroleros pasan sin obstáculos).

Los precios del petróleo seguirían disparándose, mientras que los fertilizantes, los medicamentos genéricos, el helio y otros productos que dependen del estrecho escasearían, lo que afectaría tanto a la economía estadounidense como a la mundial.

“La única manera de acabar con esta guerra”, insiste el presidente iraní Masoud Pezeshkian, es que Estados Unidos haga tres grandes concesiones: reconocer “los derechos legítimos de Irán”, presumiblemente a enriquecer uranio; pagar reparaciones de guerra a Irán; y proporcionar garantías internacionales “contra futuras agresiones” contra Irán.

Advertisement

Sospecho que los términos son negociables.

Pero los funcionarios iraníes insisten en que la guerra continuará hasta que tengan la certeza de que no sufrirán ataques en el futuro.

«El fin de la guerra está en nuestras manos», declaró un alto mando militar iraní, añadiendo que esto solo ocurriría si las fuerzas estadounidenses abandonaban el Golfo Pérsico.

Advertisement

Esto no es alentador, y me temo que Trump intentará salir del paso intensificando la situación.

Ha ordenado el traslado de la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines desde el Indo-Pacífico a la zona, y un posible uso de esos aproximadamente 2500 marines sería la toma de la isla de Kharg, base de gran parte de la industria petrolera iraní.

En 1988, Trump declaró a The Guardian que Estados Unidos era demasiado débil y que, de haber estado al mando, «habría tomado la isla de Kharg. La habría conquistado».

Advertisement

Hace unos días, el senador Lindsey Graham, asesor de línea dura de la Casa Blanca, instó a Trump a tomar medidas respecto a Kharg.

«Si Irán pierde el control o la capacidad de operar su infraestructura petrolera desde la isla de Kharg, su economía quedará aniquilada», publicó Graham.

«Quien controle la isla de Kharg, controlará el destino de esta guerra».

Advertisement

Otra opción sería que los Marines tomaran varias islas ocupadas por Irán en el estrecho de Ormuz para mantenerlo abierto.

Escenarios

Pero si bien los Marines podrían apoderarse de territorio iraní, ¿qué sucedería después?

Advertisement

Si Irán no cediera, ¿seguirían los marines ocupando territorio iraní mes tras mes, sufriendo bajas por misiles y drones iraníes?

Mientras tanto, Irán podría seguir bloqueando el paso del petróleo por el estrecho intimidando a los armadores con ataques de drones y misiles, o colocando minas desde pequeñas embarcaciones o incluso dhows tradicionales.

Irán podría intensificar la situación instando a los hutíes de Yemen a bloquear el tráfico marítimo en el Mar Rojo —lo que dificultaría aún más las exportaciones de petróleo y el comercio internacional— y atacando otras infraestructuras petroleras en la región.

Advertisement

Si bien aún no hemos visto muchos ciberataques o ataques terroristas por parte de Irán, sospecho que los habrá.

Trump también parece estar considerando desplegar tropas terrestres en Isfahán para intentar recuperar el uranio altamente enriquecido almacenado allí.

Esto también sería extraordinariamente arriesgado, ya que ni siquiera está claro que el uranio sea accesible (y, en cualquier caso, se cree que solo una parte del uranio se encuentra en Isfahán).

Advertisement

¿Podría la guerra de Trump tener un final feliz?

Nadie puede estar seguro de lo que sucederá.

Irán podría quedarse sin drones ni misiles, nuestras intervenciones podrían funcionar a la perfección, o mañana mismo podría haber un golpe de Estado liderado por oficiales militares iraníes moderados que busquen un acuerdo con Estados Unidos.

Advertisement

Por ahora, Trump parece haber puesto a Estados Unidos en una situación terrible, posiblemente aumentando la amenaza nuclear de Irán.

El anterior líder supremo cometió el error de enriquecer uranio, pero nunca construyó un arma nuclear; en efecto, su programa nuclear llegó lo suficientemente lejos como para provocar sanciones y ataques militares en Occidente, pero no lo suficiente como para brindar protección.

El nuevo liderazgo podría intentar remediarlo acelerando el desarrollo de un arma nuclear para, de hecho, lograr una verdadera disuasión.

Advertisement

La amenaza es real, pero insistir en esta guerra fallida podría hundirnos aún más en este atolladero.

Esto recuerda a 1965, cuando Lyndon Johnson tomó la fatídica decisión de que la intervención estadounidense en Vietnam era un desastre tal que la única forma de recuperar nuestro honor era adentrarnos aún más en tierras lejanas.

Estados Unidos e Israel han cosechado repetidos éxitos tácticos en Irán, sin que estos se basen en una estrategia coherente.

Advertisement

Asesinaron al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, y nombraron como sucesor a su hijo, de línea dura. Israel asesinó a Ali Larijani, una figura clave del régimen, y ahora podríamos carecer de un interlocutor fuerte con quien negociar la paz.

Con cada éxito, nos hundimos más.

Objetivo

Advertisement

Esta no es la primera vez que Estados Unidos apunta con cautela a Irán y se perjudica a sí mismo.

En la década de 1960, Estados Unidos negoció un estricto acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas armadas con Irán para proteger sus intereses militares.

Pero un clérigo chiíta llamado Ruhollah Khomeini denunció el pacto desigual, afirmando que en Irán se trataba a un perro estadounidense como más valioso que un ciudadano iraní; y su crítica contribuyó a impulsarlo al liderazgo de la oposición y, finalmente, a la Revolución Islámica.

Advertisement

En la década de 1990, Estados Unidos negoció la instalación de bases militares en Arabia Saudita, creyendo que esto favorecería sus intereses de seguridad.

Estas bases indignaron a Osama bin Laden y contribuyeron a todos esos años de ataques terroristas contra estadounidenses.

Son cuestiones difíciles de gestionar, pero la lección es emplear siempre tácticas que impulsen los objetivos estratégicos, y redoblar la apuesta por Irán no contribuiría a ello.

Advertisement

“No puedo apoyar que se envíe a la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no beneficia en nada al pueblo estadounidense”, dijo esta semana Joseph Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de Trump, al renunciar en protesta por la guerra.

¿Qué demonios debería hacer Trump?

Creo que su mejor opción es hacer prácticamente lo mismo que hizo el año pasado cuando gestionó mal su política hacia China y Yemen.

Advertisement

En ambos casos, proclamó la victoria con audacia y luego negoció frenéticamente.

Estados Unidos salió perdiendo, sobre todo frente a China, pero al menos la situación se calmó.

Trump debería declarar que ha alcanzado sus objetivos bélicos en Irán, convirtiéndose así en el mejor líder en tiempos de guerra desde Winston Churchill.

Advertisement

Luego, debería presionar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para que también ponga fin a las hostilidades, tanto contra Hezbolá como contra Irán.

La Casa Blanca, entonces, suplicaría a Omán que lograra que Irán regresara a la mesa de negociaciones para conversaciones secretas.

No sé si es posible llegar a un acuerdo, y requeriría una gran habilidad. Pero Irán necesita ingresos e inversiones, y una reducción de las sanciones sería muy atractiva; por eso, Irán ofreció lo que parecía un muy buen acuerdo sobre el programa nuclear justo antes de que Trump lo rechazara y atacara.

Advertisement

Probablemente hoy no podríamos conseguir un acuerdo tan bueno, pero tal vez sea posible una pausa prolongada en el enriquecimiento con inspecciones renovadas.

Si se logra un nuevo acuerdo, también se reduciría la probabilidad de ciberataques o ataques terroristas contra estadounidenses en represalia por el asesinato del líder supremo.

Espero que Trump, los líderes iraníes y los árabes del Golfo Pérsico estén tan exhaustos por la matanza y la destrucción que puedan llegar a algún tipo de acuerdo ambiguo, tal vez con documentos en varios idiomas que digan cosas ligeramente diferentes para que todos puedan proclamar la victoria.

Advertisement

La alternativa de intensificar y prolongar esta guerra dejaría a todos como perdedores.

c.2026 The New York Times Company

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

La inteligencia de Israel cree que el nuevo líder supremo de Irán no controla al régimen: “Una entidad vacía”

Published

on


Mojtaba Khamenei en una reunión en Teherán en octubre de 2024, meses antes de asumir como líder supremo tras la muerte de su padre. Desde que tomó el cargo, no ha realizado ninguna aparición pública. (Hamed Jafarnejad/ISNA/WANA vía REUTERS)

El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, no ejerce control efectivo sobre el régimen y es considerado una figura sin poder real, según fuentes de seguridad nacional israelíes citadas este miércoles por Fox News Digital.

“El nuevo líder es una entidad vacía”, dijo Kobi Michael, analista de defensa del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, al medio estadounidense. “Mojtaba Khamenei no aparece en público, pero también tenemos información confiable de que no controla ni lidera el régimen ni lo que queda de él. El liderazgo iraní actual está roto, confundido y casi en mal funcionamiento”, agregó.

Advertisement

Mojtaba asumió el cargo tras la muerte de su padre, el ayatolá Ali Khamenei, en un ataque israelí el 28 de febrero. Según un audio filtrado al diario The Telegraph, correspondiente a una reunión del 12 de marzo, el hijo escapó por minutos al haber salido a caminar justo antes del impacto del misil. El jefe de protocolo de la oficina de Khamenei, Mazaher Hosseini, es supuestamente escuchado en la grabación informando a altos líderes que Mojtaba sufrió “una lesión menor en la pierna”.

Un cartel en Teherán muestra
Un cartel en Teherán muestra a Mojtaba Khamenei junto a su padre Ali y al fundador de la República Islámica, Ruhollah Jomeini. La imagen fue captada el 12 de marzo, en plena ofensiva estadounidense e israelí contra Irán. (REUTERS/Alaa Al-Marjani)

Desde que fue designado líder supremo, Mojtaba no ha realizado ninguna aparición pública. Sus comunicados han sido leídos por terceros en la televisión estatal iraní, donde advirtió sobre represalias y llamó a las naciones del Golfo a cerrar las bases militares estadounidenses en la región. Otros reportes lo situaron en estado crítico o incluso en coma, aunque funcionarios iraníes insistieron en que se encuentra en buen estado de salud.

Este miércoles, Mojtaba prometió venganza tras la muerte del alto funcionario de seguridad Ali Larijani, eliminado en un ataque israelí en las afueras de Teherán. “Tales actos de terror solo reflejan la hostilidad de los enemigos y fortalecerán la determinación de la nación islámica. Sin duda, se hará justicia”, rezó el comunicado emitido en su nombre.

Así es South Pars, el enorme yacimiento de gas en Irán que fue atacado esta semana

Las declaraciones sobre el estado del liderazgo iraní llegan en medio de una escalada en el conflicto. Irán intensificó sus ataques contra instalaciones energéticas del Golfo Pérsico en represalia por un ataque israelí contra South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo, compartido con Qatar.

Advertisement

Las ofensivas iraníes alcanzaron refinerías en Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, y causaron daños severos en la planta de gas natural licuado de Ras Laffan, en Qatar, la mayor instalación de exportación de GNL del mundo. El precio del petróleo Brent trepó hasta los 118 dólares el barril, más de un 60% por encima de los valores previos al inicio del conflicto el 28 de febrero, mientras que el gas natural europeo duplicó su precio en el último mes.

Israel también ha eliminado en días recientes a otros altos mandos iraníes, incluido el jefe de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, advirtió que podrían seguir más bajas entre la cúpula del régimen.

Para Michael, la eliminación sistemática de figuras clave del régimen no es un hecho aislado sino parte de una estrategia deliberada. “Esto no es una nueva fase, sino un esfuerzo continuo, muy exitoso e impresionante, y un componente crucial de la estrategia destinada a debilitar el régimen iraní”, señaló el analista. “En un grado tal que no podrá reconstituirse ni volver a convertirse en una amenaza grave y desestabilizadora para el Medio Oriente en general”, agregó.

Advertisement

Michael apuntó que tanto Washington como Tel Aviv tienen un objetivo más ambicioso que el meramente militar. “Al debilitar el régimen y paralizar sus capacidades, Estados Unidos e Israel están facilitando las condiciones necesarias para que el pueblo iraní derribe al régimen. Esa es la victoria final a sus ojos”, sostuvo.

El conflicto, que ya lleva más de 1.300 muertos en Irán y al menos 13 militares estadounidenses caídos, entró en su tercera semana sin señales de distensión. El presidente Donald Trump afirmó que Israel no volverá a atacar South Pars, pero amenazó con destruir “la totalidad” del yacimiento si Irán continúa golpeando la infraestructura energética de Qatar.



Military Conflicts

Advertisement
Continue Reading

Tendencias