Connect with us

INTERNACIONAL

Cuando la alineación ideológica se puede convertir en estrategia política: ¿qué podemos esperar de la cumbre regional que redefine el hemisferio?

Published

on


Este 7 de marzo, el presidente Donald Trump recibirá en Miami a una docena de presidentes del hemisferio occidental que tienen algo en común y además más valioso que la geografía compartida. La invitación original incluía a los presidentes de media docena de países: Argentina, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras y Paraguay. Ahora se han sumado otra media docena más: Chile (presidente electo), Costa Rica, Guyana, Panamá, República Dominicana y Trinidad y Tobago. Estos presidentes representan un frente común con una nueva doctrina hemisférica donde la lealtad ideológica podría entenderse como un acceso privilegiado a la Casa Blanca.

Esta cumbre marca un punto de inflexión en cómo Estados Unidos concibe la relación con América Latina y el Caribe. Trump ha renunciado explícitamente a la pretensión de liderar a toda la región mediante consensos amplios y declaraciones multilaterales tradicionales. En su lugar, empieza a construir una coalición compacta de gobiernos afines donde la claridad ideológica sustituye a la ambigüedad diplomática tradicional. La selectividad no es de ninguna manera una debilidad estratégica, sino que denota una clara eficiencia política.

Advertisement

Lo fascinante es el pragmatismo descarnado que subyace a este nuevo eje. Estos presidentes llegan con acceso a recursos naturales y estratégicos muy importantes para Estados Unidos y, en algunos casos, como el de El Salvador, con resultados visibles en temas que importan a la base electoral del Presidente Trump. En la lógica transaccional del presidente estadounidense, eso vale tanto como los minerales críticos que otros líderes le puedan ofrecer.

Los países representados por los líderes invitados a la reunión con Trump enfrentan la compleja tarea de recalibrar relaciones ya establecidas con Beijing sin generar fracturas económicas costosas. Miami les ofrece cobertura política para presentar ese giro como alineación estratégica con Occidente frente al autoritarismo oriental.

Lo que Trump construye no es un sistema interamericano tradicional, sino algo más cercano a una coalición ideológica y estratégica para el hemisferio. No se trata de integración comercial amplia ni de instituciones multilaterales burocráticas, sino de un pacto político explícito donde cada miembro entiende que su relación con Washington depende directamente de mantener distancia con Beijing. Es un modelo de alianza más exigente pero potencialmente más sólido que las estructuras basadas en consensos mínimos y compromisos vagos que generalmente quedan expuesto en manifiestos de buenas intenciones. El presidente Trump privilegia los aliados efectivos a los admiradores retóricos.

Advertisement

La selectividad tiene costos evidentes. Brasil, México, Colombia y Chile quedan fuera de este bloque no por descuido sino por diseño deliberado. Washington no intenta construir consenso hemisférico amplio, sino crear un núcleo duro de países alineados capaces de avanzar con su agenda de protección “antichina” sin el lastre de gobiernos escépticos o neutrales. No es más que una fragmentación consciente del espacio latinoamericano en bloques ideológicos claramente definidos.

El dilema para los gobiernos invitados es real. Pues China ha sido y seguirá siendo un socio comercial crucial para América Latina y el Caribe independientemente de las alianzas políticas. Beijing compra commodities sin condicionar esas compras a reformas internas o alineamientos geopolíticos. Estados Unidos, históricamente, ha sido más exigente. La pregunta es si los beneficios inmediatos de la alianza con Estados Unidos superan los riesgos de antagonizar a un socio económico que permanecerá presente mucho después de que el presidente Donald Trump abandone la Casa Blanca en 2029.

China quizás no permanezca pasiva. Beijing invirtió décadas construyendo presencia regional mediante infraestructura, financiamiento y comercio sin condicionalidades políticas. Esa paciencia estratégica ha sido su fortaleza a través del tiempo. La pregunta es si los países latinoamericanos preferirán la certeza de largo plazo que ofrece China o las ganancias inmediatas que podría significar la alianza liderada por el presidente Donald Trump.

Advertisement

Existe también una dimensión doméstica crucial. Milei batalla con recesión económica, Bukele enfrenta críticas sobre autoritarismo, Noboa lidia con violencia del crimen organizado y amenazas de revocatoria de su mandato. Para estos líderes, la foto en Miami junto a Trump tiene tanto valor interno como externo. Señala a sectores conservadores locales y a inversionistas internacionales que estos son gobiernos alineados con Occidente, confiables y predecibles. En política doméstica latinoamericana, eso se traduce en legitimidad que puede compensar deficiencias en otros frentes.

Lo particularmente interesante de esta cumbre es que rompe con décadas de diplomacia estadounidense hacia América Latina basada en multilateralismo formal y casi que sin resultados. Trump concluyó que las Cumbres de las Américas y la OEA producen más retórica que resultados, y es verdad. Su alternativa es más directa con gobiernos afines, generando oferta de incentivos concretos y exigencia de lealtad específica. Es diplomacia transaccional sin los adornos del lenguaje multilateral tradicional que le queda debiendo a la historia.

Trump elige con mucha inteligencia la profundidad sobre la amplitud, alianzas sólidas con pocos en vez de relaciones superficiales con muchos. Esta fragmentación del espacio latinoamericano en bloques ideológicos tendrá consecuencias duraderas para el sistema interamericano, pues, progresivamente hará más difícil mantener esa neutralidad o posiciones intermedias ambiguas que han sostenido hasta hoy.

Advertisement

Para América Latina, la cumbre de Miami plantea una pregunta incómoda pero necesaria. ¿Están dispuestos a apostar por la alianza con Estados Unidos asumiendo el riesgo de antagonizar a China? La respuesta varía según cada país, pero el margen para la ambigüedad se cierra rápidamente y los pone a definirse.

Lo que podemos esperar del 7 de marzo no son grandes declaraciones sobre integración hemisférica ni compromisos vagos sobre cooperación futura. Creo que veremos acuerdos concretos sobre minerales críticos, compromisos de inversión estadounidense en sectores específicos, posiblemente anuncios sobre bases o estrategias de cooperación militar o inteligencia, y desde luego, fotografías cuidadosamente coreografiadas que envíen mensajes tanto a Beijing como a las audiencias domésticas de cada presidente.

Trump está redefiniendo las reglas del juego hemisférico. Se posiciona como el socio deseado de quienes comparten su visión geopolítica. Es un cambio fundamental que refleja tanto la personalidad transaccional de Trump como la realidad más amplia de un mundo multipolar donde la neutralidad y falta de definiciones se vuelve cada vez más costosa.

Advertisement

La cumbre de Miami no resolverá los dilemas, pero los hará explícitos. Y en esa exposición radica tanto su mayor riesgo como su potencial transformador. Porque una vez que las líneas están claramente trazadas, cada gobierno debe decidir de qué lado quiere estar. Y esa decisión, a diferencia de las típicas declaraciones diplomáticas, tendrá consecuencias reales y medibles.

* El autor es empresario y comentarista político ecuatoriano. Fue presidente de BanEcuador.



América Latina

Advertisement

INTERNACIONAL

EE.UU. afirmó haber ayudado a bombardear un campamento de narcotraficantes. En realidad, era una granja lechera

Published

on


Mientras el presidente Donald Trump se preparaba para recibir a líderes conservadores latinoamericanos en una cumbre en Florida a principios de marzo, funcionarios estadounidenses publicaron un video de una explosión masiva, que mostraba la destrucción de lo que, según dijeron, era un campo de entrenamiento de narcotraficantes en la zona rural de Ecuador.

El vídeo pretendía mostrar que el ejército estadounidense, que durante meses ha bombardeado barcos que, según afirma, transportaban drogas desde Sudamérica, ahora estaba «bombardeando a narcoterroristas en tierra», escribió el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en las redes sociales.

Advertisement

Sin embargo, una investigación de The New York Times plantea interrogantes sobre la operación que tanto Estados Unidos como Ecuador destacaron como parte de una nueva alianza militar contra los narcotraficantes.

Según entrevistas realizadas al propietario de la granja, a cuatro de sus trabajadores, a abogados de derechos humanos y a residentes y líderes de San Martín, la remota aldea agrícola del norte de Ecuador donde tuvo lugar la huelga, el ataque militar parece haber destruido una granja de ganado vacuno y lechero, y no un centro de narcotráfico.

Y aunque el Pentágono afirmó en su momento que había «ejecutado una acción selectiva» contra el lugar a petición de Ecuador, las tropas estadounidenses no tuvieron ninguna participación directa en el ataque que se muestra en el vídeo, según cuatro personas con conocimiento de la operación, tres de las cuales hablaron bajo condición de anonimato para tratar un asunto delicado.

Advertisement

En San Martín, ciudad que el Times visitó durante dos días este mes, los residentes contaron una historia diferente sobre el bombardeo y las acciones del ejército ecuatoriano en los días previos al ataque.

Trabajadores de la finca relataron al Times que soldados ecuatorianos llegaron en helicóptero el 3 de marzo, rociaron con gasolina varios refugios y cobertizos y les prendieron fuego tras interrogar a los trabajadores y golpear a cuatro de ellos con las culatas de sus armas.

Tres de los trabajadores, que pidieron permanecer en el anonimato por temor a represalias del gobierno, afirmaron que los soldados posteriormente los estrangularon y les aplicaron descargas eléctricas antes de dejarlos en libertad.

Advertisement

Los habitantes del pueblo relataron que helicópteros ecuatorianos regresaron a la finca tres días después, el 6 de marzo, y aparentemente arrojaron explosivos sobre los restos humeantes de la propiedad.

Fue entonces, según afirmaron, cuando soldados ecuatorianos grabaron las imágenes que, según funcionarios estadounidenses y ecuatorianos, captaron el bombardeo de un complejo de narcotraficantes.

El ejército ecuatoriano afirmó en un comunicado de prensa que la propiedad era utilizada por un grupo armado para ocultar armas y como lugar de descanso y entrenamiento para narcotraficantes.

Advertisement

El propietario de la finca y los residentes locales negaron las acusaciones.

Los residentes dijeron que el ataque formaba parte de una operación más amplia que duró varios días y que fue llevada a cabo por soldados ecuatorianos, quienes incendiaron dos casas abandonadas cercanas a principios de semana y luego bombardearon una de ellas desde un avión.

El Times visitó San Martín unos días después, en marzo, y trató de corroborar los relatos de los residentes con fotos y vídeos de la operación militar y sus consecuencias.

Advertisement

Ecuador no produce cocaína, pero es uno de los principales exportadores de cocaína de contrabando procedente de Colombia y Perú al resto del mundo.

Los cárteles ecuatorianos, aliados con cárteles extranjeros, han convertido recientemente a este país, antes pacífico, en uno de los más violentos de Latinoamérica.

También se sabe que grupos armados colombianos operan a lo largo de la frontera con Ecuador, donde la minería ilegal y el narcotráfico de cocaína han florecido.

Advertisement

Sin embargo, los residentes afirmaron que la granja lechera y otras viviendas que el ejército dinamitó no estaban vinculadas a actividades ilícitas.

El gobierno ecuatoriano afirmó en el comunicado de prensa que se había valido de la «inteligencia y el apoyo» de Estados Unidos para atacar la finca, que según indicó era un campamento utilizado para entrenar a «unos 50 narcotraficantes».

Según las autoridades, funcionarios ecuatorianos también afirmaron que se trataba de un «lugar de descanso» utilizado por el líder de Comandos de la Frontera, un grupo armado colombiano que trafica cocaína a lo largo de la frontera entre Ecuador y Colombia.

Advertisement

Funcionarios ecuatorianos afirmaron que los soldados habían recuperado armas y otras «pruebas de actividad ilícita» en la propiedad.

El ejército ecuatoriano no presentó pruebas que respaldaran sus afirmaciones, a pesar de que suele publicar fotografías de las drogas, armas y contrabando que incauta durante sus operaciones.

Las fuerzas armadas ecuatorianas remitieron las preguntas al presidente Daniel Noboa, quien no respondió a una lista detallada de preguntas.

Advertisement

Kingsley Wilson, secretario de prensa del Pentágono, dijo que el ataque del 6 de marzo se llevó a cabo «conjuntamente» con Ecuador, y agregó:

«Debido a la seguridad de las operaciones, no discutiremos tácticas específicas ni detalles sobre los objetivos».

Afirmó que el Pentágono está comprometido a trabajar con socios latinoamericanos porque «las redes de cárteles amenazan la estabilidad de nuestro hemisferio».

Advertisement

Dos funcionarios estadounidenses que solicitaron el anonimato para hablar sobre la operación indicaron que las Fuerzas Especiales de EE.UU. brindaron orientación a los ecuatorianos en el asalto a las dos casas abandonadas río arriba, las cuales, según creían ambos ejércitos, estaban vinculadas a un grupo de narcotraficantes.

Uno de los funcionarios agregó que el ejército estadounidense desplegó un helicóptero para apoyar el ataque de Ecuador a la finca, pero que no tuvo participación directa en el bombardeo.

Mario Pazmiño, coronel retirado y exdirector de inteligencia del ejército ecuatoriano, afirmó que era «protocolo» destruir cualquier lugar utilizado por narcotraficantes colombianos en territorio ecuatoriano.

Advertisement

Pazmiño afirmó que altos mandos militares y de seguridad ecuatorianos le habían informado de que los militares habían llegado a la conclusión de que la propiedad había sido utilizada por el líder de los Comandos y miembros de su grupo como lugar para dormir.

Pazmiño proporcionó información de forma independiente que coincide con los relatos de los residentes.

Según él, las fuerzas ecuatorianas interrogaron a cuatro personas en la propiedad y utilizaron helicópteros para lanzar cohetes contra la finca.

Advertisement

Él también afirmó que, si bien Estados Unidos y Ecuador habían estado cooperando en otros lugares de Ecuador, el ejército estadounidense no había participado en el bombardeo de la finca.

“Lo que hizo el ejército fue atacar esa casa, o granja, y destruirla por completo”, dijo Pazmiño, refiriéndose a las fuerzas ecuatorianas.

Un representante de los Comandos declaró al Times en una entrevista telefónica que el grupo no había utilizado la propiedad como campamento ni como escondite.

Advertisement

Testimonio

Miguel, el propietario de la granja lechera, dijo que compró la finca de 350 acres hace unos seis años por 9.000 dólares, y que la amplió hasta tener más de 50 vacas destinadas a la producción de leche y carne.

Miguel, de 32 años, carpintero y padre de dos hijos, pidió ser identificado solo por su nombre de pila por temor a represalias del gobierno.

Advertisement

Mostró al Times el título de propiedad del terreno, donde figuraba como propietario, así como fotografías de la finca antes de su demolición.

Mientras Miguel permanecía entre los escombros, negó que su granja se utilizara como campo de entrenamiento y dijo estar desconcertado por la decisión de los militares de bombardear la propiedad.

Contuvo las lágrimas mientras explicaba lo que había allí antes: dos refugios de madera, un puesto de avanzada para hacer queso y cobertizos para sus herramientas. El potrero para caballos se salvó, pero el gallinero había desaparecido.

Advertisement

—Es indignante —dijo Miguel, pasando por encima de sus pollos muertos—. Es mentira que 50 personas entrenaran aquí. ¿Dónde iban a entrenar? ¿Aquí al aire libre? No tiene lógica.

Añadió: “Dondequiera que mires, hay animales: las vacas que ordeño, los terneros, los caballos”.

(FIN DEL RECORTE OPCIONAL.)

Advertisement

La Alianza por los Derechos Humanos, una coalición de grupos en Ecuador, presentó una denuncia de 13 páginas ante las autoridades ecuatorianas y las Naciones Unidas, alegando que las acciones de los militares fueron ataques contra la población civil.

“No ha venido ni un solo funcionario público a verificar lo sucedido”, dijo María Espinosa, abogada de derechos humanos.

Algunos residentes de San Martín se preguntaban si el gobierno había utilizado la huelga en la finca para recabar apoyo para su campaña contra las violentas bandas de narcotraficantes del país.

Advertisement

Este mes, una zona de la costa del Pacífico ha sido sometida a un toque de queda nocturno mientras las fuerzas de seguridad de Ecuador, con el apoyo de inteligencia de las fuerzas estadounidenses, combaten a las bandas criminales.

“Lo único que queremos es que se sepa la verdad”, dijo Vicente Garrido, vicepresidente del consejo municipal de San Martín. “Dicen que era un campo de entrenamiento, pero cada vez está más claro que solo eran casas”.

El ataque en la granja

Advertisement

San Martín, un pueblo de dos docenas de familias en la selva amazónica, se asienta en las orillas pedregosas del río San Miguel, que separa Ecuador de Colombia.

Los habitantes viven en casas de madera y cultivan café y plátanos.

Se desplazan libremente entre Ecuador y Colombia, viajando a la escuela y al trabajo en canoa.

Advertisement

El miedo marca la vida cotidiana: Los residentes afirman que llevan mucho tiempo lidiando con una frágil convivencia con grupos armados a los que temen incluso nombrar, así como con patrullas militares que, según ellos, actúan con impunidad. Los agricultores declararon que se enfrentan a la constante desconfianza de los soldados, quienes creen que son cómplices de los grupos armados.

“Aquí sobrevivimos”, dijo José Fernández, de 62 años, residente de San Martín.

Comandos de la Frontera, el grupo dominante en la región, es uno de los más poderosos del sur de Colombia y se ha extendido a Ecuador, donde el ejército de ese país lo ha estado atacando desde el año pasado.

Advertisement

El 3 de marzo, más de una docena de soldados ecuatorianos llegaron en helicóptero cerca de la finca de Miguel.

Según cuatro de los cinco trabajadores agrícolas que se encontraban allí ese día, irrumpieron en la propiedad a punta de pistola. Los cuatro trabajadores describieron una secuencia de hechos similar en entrevistas separadas.

Los trabajadores, todos colombianos, dijeron que los soldados los separaron, les ataron las muñecas y los acusaron de esconder drogas y armas, y de colaborar con grupos armados por el simple hecho de ser colombianos.

Advertisement

El administrador de la granja, de 32 años, dijo que los soldados exigieron ver los «alijos ocultos» en la granja, a pesar de que él insistía en que la granja era simplemente una explotación agrícola.

Los trabajadores relataron que los soldados les preguntaron sobre personas específicas de las que nunca habían oído hablar. Según los trabajadores, los soldados dejaron ir a un trabajador de 66 años y luego comenzaron a golpear a los más jóvenes, todos de entre 20 y 30 años.

Un trabajador afirmó haberse desmayado dos veces después de que los soldados lo sumergieran de cabeza en un barril de agua y lo amenazaran con ahogarlo.

Advertisement

Según los trabajadores y un grupo de residentes que llegaron tras percatarse del alboroto, los soldados subieron a cuatro de los trabajadores a un helicóptero, rociaron con gasolina dos casas, cobertizos de herramientas y el edificio donde se elaboraba el queso, y prendieron fuego, quemando la mayor parte de las estructuras de la granja.

Según un vídeo grabado por otro residente, soldados ecuatorianos dispararon cinco veces en dirección al grupo cuando Garrido, vicepresidente de la junta vecinal, intentaba acercarse para obtener respuestas.

Los trabajadores agrícolas dijeron que los llevaron en avión a lo que creen que era una base militar a unos 20 minutos de distancia.

Advertisement

Allí, según relataron, los soldados los estrangularon con sus propias camisas y les aplicaron descargas eléctricas con pistolas paralizantes.

Los hombres dijeron que finalmente fueron liberados al amanecer y que les dijeron que regresaran a Colombia.

“Básicamente me dijeron que si ponía un pie en Ecuador, me matarían”, dijo un trabajador.

Advertisement

Tres días después, el 6 de marzo, el ejército ecuatoriano reapareció en helicópteros, según relataron los residentes. Arrojaron al menos dos explosivos sobre los restos humeantes de la finca, de acuerdo con los videos que los ejércitos ecuatoriano y estadounidense subieron a las redes sociales.

Más tarde ese mismo día, Ecuador proclamó que había “destruido” a Comandos de la Frontera.

c.2026 The New York Times Company

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

House Budget chairman reveals how Republicans will pay for the Iran campaign

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

House Republicans are lurching forward with a second budget reconciliation package, ending months of speculation about whether the chamber would attempt to marshal a second GOP-only megabill through Congress before November’s midterm elections.

Advertisement

House Budget Committee Chairman Jodey Arrington, R-Texas, said Wednesday he wants the measure to pay for President Donald Trump’s Iran campaign and enact anti-fraud provisions that offset the cost of the anticipated defense infusion’s large price tag.

«It’s an opportunity to solve two problems and address two challenges and advance two great causes: fund the military, provide a strong defense, win the war, achieve the objectives and do it in a way that doesn’t put our kids further in the hole,» Arrington told reporters.

«We’re all but ready to mark up a budget resolution,» Arrington continued, adding his panel is still continuing to hash out the details of the package.

Advertisement

Representative Jodey Arrington, R-Texas and the chairman of the House Budget Committee, center, speaks during a House Budget Committee meeting at the U.S. Capitol in Washington, D.C., May 18, 2025.  (Alex Wroblewski/Bloomberg via Getty Images)

HOUSE CONSERVATIVES ERUPT OVER SENATE GOP, WHITE HOUSE DEAL AMID SAVE ACT FIGHT

The Trump administration has floated a $200 billion request to help pay for the war in Iran but has yet to deliver a formal request. Given Democrats’ expected opposition to a defense supplemental, some House Republicans have said a second reconciliation package is the only viable vehicle to advance the measure and other Trump priorities through Congress.

Advertisement

«Democrats have obstructed everything,» Rep. August Pfluger, R-Texas, told Fox News Digital. «So, we believe, unfortunately, that reconciliation is the only mechanism to move the rest of the President’s agenda.»

Republicans have zeroed in on fraud in social services for months and view the enactment of fraud-related spending cuts as a way to offset the cost of the package.

The budget reconciliation process would allow Republicans to circumvent the Senate’s 60-vote requirement and pass a spending measure with a simple majority. 

Advertisement

Arrington said he would be working closely with Senate Budget Committee Chairman Lindsey Graham, R-S.C., who also announced Wednesday that his panel would begin drafting reconciliation instructions. The South Carolina Republican floated funding increases for the military and law enforcement in addition to voter integrity measures as possible items in a second reconciliation bill.

«Let’s put it this way: The reconciliation train is leaving the station,» Graham posted on X after the two lawmakers met to discuss a second megabill Wednesday.

Sen. Lindsey Graham speaks in congressional hearing

Sen. Lindsey Graham, R-S.C., speaks during a confirmation hearing before the Senate Committee on Foreign Relations in the Dirksen Senate Office Building July 15, 2025, in Washington, D.C.  (Michael M. Santiago/Getty Images)

GOP MUST RACE FOR NEW ‘BIG, BEAUTIFUL BILL’ TO SLASH COSTS BEFORE MIDTERMS, TOP HOUSE REPUBLICANS WARN

Advertisement

Though Republicans are likely to broadly support defense supplemental funding and fraud-prevention measures, a second megabill could still face major hurdles.

Republicans narrowly passed Trump’s One Big Beautiful Bill Act in June 2025 after months of intraparty disagreement. Under House Republicans’ razor-thin majority, House Speaker Mike Johnson, R-La., can afford to spare just one GOP defection in a party-line vote. 

However, Arrington argued that the war in Iran would be a unifying force to get the bill done.

Advertisement

«I think funding our military in a time of war, if there’s no sense of urgency and accountability from members of Congress to support our commander in chief, I can’t think of one,» Arrington said. «I do think the big push is going to be supporting our sons and daughters in uniform and making sure they have what they need to be successful.»

Arrington did not shut the door on including parts of the SAVE America Act in a GOP-only megabill. However, its sweeping provisions, requiring proof of citizenship to vote in federal elections and voter ID requirements, could fail to meet reconciliation’s stringent budget requirements.

The Trump-backed election bill has stalled in the Senate due to widespread Democratic opposition, though the upper chamber is continuing to debate the measure.

Advertisement
Mike Johnson addresses press gaggle at Capitol

Speaker of the House Mike Johnson, R-La., talks to reporters outside his office on the 28th day of the government shutdown at the Capitol in Washington Oct. 28, 2025.  (J. Scott Applewhite/AP Photo)

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

Johnson, who has long pushed for a second budget bill, said Wednesday he was encouraged by Graham moving forward with reconciliation.

«I’m glad to know the Senate is interested in reconciliation 2.0,» the speaker said. «I have been a broken record. We need to do that. It’s an important legislative tool.»

Advertisement

budget house of representatives politics, lindsey graham, republicans, mike johnson, war with iran

Continue Reading

INTERNACIONAL

Cumbre de aliados estratégicos de Putin en Pyongyang: Kim Jong Un recibió a Lukashenko para reforzar vínculos

Published

on


El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, llegó a Pyongyang en su primera visita oficial a Corea del Norte, donde fue recibido por el líder norcoreano Kim Jong Un. Lo anunció este jueves la agencia estatal KCNA.

El líder bielorruso y su par norcoreano son considerados dos de los principales socios y aliados del presidente ruso Vladimir Putin.

Advertisement

La ceremonia de bienvenida se celebró este miércoles en la Plaza Kim Il Sung.

Kim Jong Un recibió a Lukashenko en el plaza Kim Il Sung de Pyongyang. (Foto: EFE)

El gobernante norcoreano recibió “con agrado” y dio una “cálida” bienvenida al líder bielorruso, según el reporte oficial.

Advertisement

Ambos países están sometidos a sanciones de potencias occidentales, mantienen estrechos vínculos con Rusia y son acusados de violaciones a los derechos humanos.

A qué fue el líder bielorruso a Corea del Norte

Lukashenko inició su primera visita a Corea del Norte para mantener conversaciones que consolidarán los lazos entre dos estrechos aliados de Putin.

Kim Jong Un dio la bienvenida al gobernante bielorruso Alexander Lukashenko frente a una multitud en Pyongyang. (Foto: KCNA vía Reuters).

Kim Jong Un dio la bienvenida al gobernante bielorruso Alexander Lukashenko frente a una multitud en Pyongyang. (Foto: KCNA vía Reuters).

Kim proporcionó a Moscú millones de cartuchos de munición para su guerra en Ucrania y envió tropas para ayudar a Rusia a expulsar a las fuerzas ucranianas que invadieron su región occidental de Kursk en agosto de 2024.

Advertisement

Leé también: Guerra en Medio Oriente: exigencias “inaceptables” y amenazas alejan un acuerdo de paz entre Irán y EE.UU.

Bielorrusia permitió que se utilizara su territorio como plataforma de lanzamiento para la invasión rusa en febrero de 2022. Luego, accedió a albergar misiles nucleares tácticos rusos en su país, que limita con tres países de la OTAN.

Kim Jong Un y Alexander Lukashenko asistieron a una ceremonia de ofrenda floral en la Torre de la Liberación de Pyongyang, Corea del Norte, este miércoles. (Foto: KCNA vía REUTERS)

Kim Jong Un y Alexander Lukashenko asistieron a una ceremonia de ofrenda floral en la Torre de la Liberación de Pyongyang, Corea del Norte, este miércoles. (Foto: KCNA vía REUTERS)

Lukashenko llegó en avión a la capital, Pyongyang, donde se lo recibió con alfombra roja y fue saludado por la ministra de Asuntos Exteriores de Kim y por decenas de niños pequeños que ondeaban las banderas de ambos países.

Advertisement

Lukashenko se reunió más tarde con Kim. También rindió homenaje en el Palacio del Sol de Kumsusan, un mausoleo donde se exhiben los cuerpos embalsamados de los antiguos gobernantes Kim Il Sung y Kim Jong Il, abuelo y padre del actual líder.

Tanto Corea del Norte como Bielorrusia llevan años sometidas a sanciones internacionales: la primera, principalmente por su programa de armas nucleares, y la segunda, por su historial en materia de derechos humanos y su apoyo a Putin en Ucrania.

El líder de Corea del Norte y el presidente de Bielorrusia buscan reforzar su alianza en medio de tensiones con Occidente. (Foto: Presidencia de Bielorrusia/REUTERS)

El líder de Corea del Norte y el presidente de Bielorrusia buscan reforzar su alianza en medio de tensiones con Occidente. (Foto: Presidencia de Bielorrusia/REUTERS)

No obstante, ambos mantuvieron contactos en diferentes momentos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Advertisement

El presidente estadounidense se reunió con Kim en tres ocasiones entre 2018 y 2019, durante su primer mandato en la Casa Blanca, pero sus encuentros no dieron resultados sustanciales.

Leé también: Quién es el halcón islámico Mohammed Bager Zolqadr, nuevo jefe del poderoso Consejo de Seguridad de Irán

La visita del presidente de Bielorrusia a Corea del Norte se da en un contexto de sanciones y acercamiento estratégico con Rusia. (Foto: Presidencia de Bielorrusia/REUTERS)

La visita del presidente de Bielorrusia a Corea del Norte se da en un contexto de sanciones y acercamiento estratégico con Rusia. (Foto: Presidencia de Bielorrusia/REUTERS)

Trump dijo el año pasado que “le encantaría tener otra reunión”, a lo que Kim respondió que podría suceder si Estados Unidos abandona su “absurda obsesión” por conseguir que Corea del Norte renuncie a las armas nucleares.

Advertisement

El año pasado, el presidente estadounidense restableció el contacto directo con Lukashenko, a quien el predecesor de Trump, Joe Biden, había tratado como a un paria. En los últimos meses, Estados Unidos empezó a suavizar las sanciones contra Bielorrusia a cambio de la liberación de presos políticos.

El viaje de Lukashenko a Corea del Norte se produce apenas seis días después de que se reuniera con el enviado de Trump, John Coale, y anunciara la liberación de otros 250 detenidos. La parte estadounidense afirmó que Lukashenko podría visitar pronto la Casa Blanca.

(Con información de AFP y Reuters)

Advertisement

corea del norte, Bielorrusia

Continue Reading

Tendencias