Connect with us

INTERNACIONAL

El jerarca más temido del nazismo: creó los campos de concentración y se mató con una pastilla de cianuro

Published

on


Con el suicidio de Hitler y la rendición alemana, los Aliados salieron en busca del resto de los jerarcas nazis. Hicieron una lista.

El que la encabezaba, el que ocupaba el primer puesto, era Heinrich Himmler, el hombre que había logrado que las SS pasaran de tener 295 hombres a más de un millón, el que lideró la Gestapo y todo el aparato policial del régimen, el creador de las Einsatzgruppen (los Escuadrones de la Muerte), el Ministro del Interior del Reich, el que diseñó el sistema concentracionario y lo alimentó con fruición durante una década, el que dispuso que además existieran los campos de exterminio. Uno de los mayores criminales de guerra de la historia.

Advertisement

Leé también: Paredes rojas, una cruz de 2 metros y grilletes: así era el calabozo del sexo del financista detenido en EEUU

Principios de la década del 40. Un general alemán lleva al escritor italiano y corresponsal de guerra Curzio Malaparte a un sauna en Helsinki, la capital finlandesa.

Al entrar a una sala enorme y bastante concurrida, entre los hombres desnudos envueltos por el vapor, se fija en uno en especial:

Advertisement

“El general Dietl alzó el brazo.

-Heil Hitler –gritó con voz fuerte.

-Heil Hitler –respondieron aquellos hombres desnudos, alzando penosamente un brazo armado con una rama de abedul. Era el látigo para la fustigación, la más característica ceremonia de la sauna, su rito más sagrado. Pero hasta el gesto de aquellos brazos armados era blando e inerme.

Advertisement

Advertí, sentado en el banco inferior, entre aquellos hombres desnudos, a un individuo a quien creí reconocer. El sudor inundaba su cara de salientes pómulos y en la que los ojos miopes brillaban sin lentes, con una luz blanquecina y muelle, semejante a la de los ojos de un pez. Tenía la frente alta, en actitud de orgullosa insolencia, echando de vez en cuando la cabeza hacia atrás. Y al hacer aquel brusco movimiento, le salían chorritos de sudor de los ojos, de las narices, de las orejas, como si tuviese la cabeza llena de agua. Tenía las manos apoyadas sobre las rodillas en una actitud de colegial castigado. Y entre los antebrazos sobresalía, entre arrugas, la hinchazón de un pequeño vientre sonrosado, con un ombligo de extraño relieve, que resaltaba en la superficie tierna y rosada como un capullo de rosa. Era un ombligo de niño en un vientre de viejo”.

Malaparte, sigue contando en su libro Kaputt, tardó en reconocer al hombre, tal vez la falta de anteojos, tal vez la sorpresa de verlo desnudo. Era el poderoso Heinrich Himmler. Los demás en el sauna confunden un saludo nazi del jerarca a otro que ingresa y creen que terminó el tiempo de su jefe en el sauna y le pegan, al principio con suavidad, con las ramas de abedul, le hacen cosquillas, luego con más violencia, todos se lanzan contra él, que se ríe y quiere escapar. Es un juego, una especie de adoración. Es una escena entre homoerótica y algo absurda.

Heinrich Himmler en 1939. (Foto: SNEP / AFP)

Advertisement

Himmler decía detestar a los homosexuales y los persiguió con saña. En los años previos a la guerra, entre 1937 y 1939, hizo arrestar a más de 50.000.

Con el tiempo se supo que ese viaje a Finlandia tuvo como objetivo organizar la deportación de los judíos que vivían allí. Eran nada más que 150. Ante la protección de los gobernantes y del pueblo, fueron encontrados y enviados a los campos de concentración ocho. Solo uno sobrevivió.

El historiador Richards J. Evans en su monumental nuevo libro Hitler’s People descubre que en los escritos previos a su ingreso en la función pública, en los diarios personales y las cartas enviadas, no se encuentran atisbos de antisemitismo en Himmler. No como Hitler o Rosenberg que hacía décadas expresaban su odio y la superioridad de la raza aria. Himmler parecía permanecer neutral. Sin embargo con tal de mostrar lealtad a su líder, tomó sus ideas (su odio) y las llevó hasta las últimas consecuencias creando el sistema de campos de concentración.

Advertisement

En octubre de 1943, ante un nutrido grupo de oficiales, Himmler dio un discurso que debe encontrarse entre los más abyectos de la historia: “La frase ‘los judíos deben ser exterminados’, con sus escasa palabras, es fácil de decir. Pero para el hombre que debe ponerla en práctica es durísimo y muy difícil. Nos enfrentamos a una pregunta ¿qué hacer con mujeres y niños? Encontré una solución clara y firme. No tiene sentido exterminar a los hombres y dejar a los chicos crecer como vengadores y dejarlos conviviendo con nuestros hijos y nietos. La difícil pero correcta decisión es lograr que esta gente desaparezca “.

En la puesta en marcha de la Shoa, Himmler no solo siguió las órdenes de Hitler, se adelantó a ellas y gracias a su diálogo permanente con él, muchas veces incentivó al Führer a recrudecer la persecución y lo empujó cada vez más lejos en el genocidio.

Este odio a los homosexuales y el ensañamiento con los judíos, más la búsqueda desembozada por lograr más poder, muchos la atribuyen a su debilidad física, a su aspecto pusilánime y a sus pocas capacidades. A la mayoría de sus biógrafos le cuesta encontrar alguna virtud en su personalidad, o algún don – que aunque mal usado- le hubiera permitido acumular tanto poder y generar tanto daño.

Advertisement

Del cumpleaños más triste del mundo a la huida de los generales nazis luego del triunfo de los Aliados en la Segunda Guerra

En mayo de 1945 hubo una marea de nazis escapando de los soldados aliados. La guerra estaba perdida. Ahora intentaban salvar sus vidas. Muchos vagaban sin rumbo, sin saber dónde estaba el peligro. Otros lo hacían porque no tenían dónde ir. Un país derruido en lo que lo único que abundaba eran los muertos y los escombros. Todo lo demás faltaba. Sus casas habían sido derribadas por los bombardeos, sus familias destruidas. Muchos volvían del frente con necesidad de encontrar su hogar, pero solo hallaban desolación. Pero muchos otros simplemente se fugaban. Sabían que si eran encontrados por el enemigo, serían juzgados y ejecutados.

Varios jerarcas nazis previendo esta situación prefirieron el suicidio. La gran mayoría había recibido cápsulas de cianuro en caso de caer en manos del enemigo.

Heinrich Himmler creyó hasta el último momento que él no iba que tener que acudir a ese recurso, estaba convencido de que tenía posibilidades, de que la posguerra era para él una época de oportunidades. No veía por qué la caída del Tercer Reich no iba a impedir que siguiera teniendo poder e influencia. Esa conclusión a la que llegó muy rápidamente pertenecía más al terreno del pensamiento mágico (al cuál tenía propensión: fue uno de los que introdujo a Hitler en el misticismo y el oscurantismo) que a la realidad. Pronto lo iba a saber.

Advertisement
Los generales nazis Hermann Goering, Wilhelm Keitel y Heinrich Himmler junto a Adolf Hitler en abril de 1942 durante la Segunda Guerra. (Foto: BAUER / FRANCE PRESSE VOIR / AFP)

Los generales nazis Hermann Goering, Wilhelm Keitel y Heinrich Himmler junto a Adolf Hitler en abril de 1942 durante la Segunda Guerra. (Foto: BAUER / FRANCE PRESSE VOIR / AFP)

El 20 de abril había sido uno de los pocos invitados al cumpleaños más triste del mundo. El último cumpleaños de Hitler. Todos sabían que no había nada que festejar en ese búnker. Brindaron con el Führer y salieron a las apuradas de Berlín. Himmler sabía que el final de la guerra era inminente. Hitler lo había enviado a manejar las tropas de grupo Vístula, las que debían detener el avance soviético. En esa función se percató de que Alemania ya había perdido. Intentó mantener su poder, seguir siendo influyente. Creía que tener el manejo de las SS y la Gestapo le proporcionarían la fuerza para presionar a los vencedores, que controlar los campos de concentración le permitiría permutar detenidos al borde la inhumanidad por una posición personal de privilegio. Cuando Göring decidió que ya no se podía hacerle caso a Hitler, Himmler se ofreció como su segundo para liderar la nueva Alemania. El otro desechó la postulación. Al mismo tiempo Himmler intentaba acordar condiciones con los Aliados. Negoció con el gobierno sueco la devolución de un contingente de prisioneros. Buscó ayuda en la Cruz Roja y hasta le propuso un pacto a De Gaulle. En su ausencia de realidad, diferente a la de Hitler, pero de efectos similares, Himmler creía que haber sido el “Arquitecto del Holocausto”, el hombre que diseñó el sistema concentracionario lo blindaría, que era una carta que podría poner sobre la mesa de negociaciones.

Hasta el 28 de abril de 1945 su apellido era sinónimo de lealtad. Había estado cerca de Hitler desde los inicios y había sido una de las piezas claves del Tercer Reich desde La Noche de los Cuchillos Largos. Después vinieron las SS, la instalación de la Gestapo en cada territorio del Reich, los campos de concentración, la creación de las Einsatzgruppen y hasta (fallido) líder militar en los últimos meses de la contienda; era el que concretaba los deseos de su líder. Su lema era “Para tener honor hay que ser leal”. Pero la tarde del 28 de abril, alguien entró al despacho de Hitler en el búnker y le extendió un papel. En él habían transcripto un cable de Reuters que consignaba que Himmler había iniciado conversaciones con los Aliados para pactar la rendición. Los Aliados no solo rechazaron la propuesta de Himmler sino que la filtraron a los periodistas. El Führer tomó su cabeza, ocultó la cara contra las manos y de su esternón se escapó un gorjeo, un quejido doloroso. Al día siguiente cuando dictó su testamento poco antes de suicidarse, Hitler le quitó a Himmler todos sus cargos públicos, lo degradó y lo condenó a muerte por traición.

Leé también: La peor película de la historia cumple 30 años: de las críticas feroces a la actriz que no volvió a trabajar

Advertisement

Himmler, en ese momento, permanecía escondido mientras pensaba en grandes movimientos. Sus ilusiones eran grandilocuentes. Cuanto peores eran las noticias, más optimista era respecto a su futuro. Tras el suicidio de Hitler, Himmler acudió al Almirante Dönitz, nombrado sucesor por Hitler. Una vez más se ofreció como segundo. Y una vez más fue rechazado. En ese momento Himmler se dio cuenta de que la situación que él estimaba ventajosa, no lo era. Ya no tenía poder. Ya casi nadie respondía a él. Sus recursos, supuestamente inagotables hasta hacía poco, se habían esfumado.

Algunos no entendieron cómo, manejando los servicios secretos, Himmler no pudo construirse una vía de escape segura y una buena y trabajada fachada que camuflara su verdadera identidad. Los motivos parecen ser dos. Por un lado, hubiera sido un pésimo mensaje para sus dirigidos que uno de los hombres más encumbrados en la jerarquía nazi preparara un posible escape; por el otro, su soberbia no le permitió ver que su poder se diluiría y que esta vez no saldría bien parado.

Himmler se convirtió en una de las prioridades de los Aliados. Junto a un grupo muy reducido de hombres leales salió hacia el interior de Alemania con un solo plan. Esquivar los puestos de control. Su itinerario se modificaba día a día. Eran seis que vagaban por Alemania con identidades falsas. Pero en esa marea de soldados nómades, de un pueblo herido y groggy por la derrota, pudieron pasar desapercibidos algún tiempo.

Advertisement

Vestían un raro collage. Ropas civiles y uniformes militares: una mezcla de retazos que era frecuente en esos tiempos de escasez. Himmler se había cortado el pelo al ras y había afeitado su característico bigote breve. Sus anteojos redondos, otro de sus signos particulares, los tenía escondidos en un bolsillo interno de su chaqueta. Llevaba un ojo tapado por un parche negro.

Se movían en los medios que encontraban. Cruzaron el Elba en un bote, atravesaron campos en camionetas desvencijadas y hasta hicieron varios kilómetros en una carreta. Dos semanas después todavía no habían sido apresados. El 19 de mayo se separaron. Tres se animaron a cruzar un puesto inglés, mientras Himmler y otros dos siguieron evadiendo todo contacto con los vencedores.

La caída de Himmler, el parche en el ojo y el sello falso que lo delató

Hasta que un día después se encontraron de improviso con un retén establecido por soldados soviéticos que habían sido prisioneros de guerra. Los tres alemanes dijeron que eran oficiales de bajo rango que volvían a su hogar y mostraron la documentación apócrifa que llevaban. Himmler era Heinrich Hitzinger, un sargento que había sido ejecutado tiempo antes por derrotista. A los soviéticos no los convenció el relato y los derivaron a un campamento inglés. En los siguientes dos días, los tres alemanes pasaron por diferentes campos de detención aliados. Nadie quería hacerse cargo de su liberación. En uno de ellos se percataron que uno de los sellos de la documentación era falsificado. Ya habían encontrado otros similares en manos de importantes oficiales nazis.

Advertisement

El 22 de mayo en Luneburgo, al norte de Alemania, fueron puestos en una fila para ser interrogados por Thomas Selvester Pero mientras Selvester le hacía preguntas a un ciudadano alemán tratando de dirimir si le estaba mintiendo o no, escuchó que fuera de su oficina alguien levantaba la voz. Cuando salió a averiguar qué era lo que sucedía, se llevó una sorpresa. Uno de los detenidos exigía ser atendido de inmediato, ser interrogado sin demora. Eso nunca sucedía. Los prisioneros solían desear que ese momento no llegara nunca. Intrigado, el inglés despachó al que estaba con él, y recibió al urgido. Era un hombre mayor. Aparentaba casi 60 años (aunque tenía solo 45), sus ropas parecían harapos, se lo veía cansado y estaba completamente despeinado. Al oficial inglés, en algún momento, antes de iniciar la conversación, se le cruzó que se trataba de un hombre que estaba fuera de sus cabales. Pero el alemán ingresó en la pequeña oficina, tomó asiento sin que lo invitaran a hacerlo, se quitó el parche del ojo, se peinó con un rápido movimiento de sus manos y se puso sus anteojos redondeados. Mientras el inglés inspeccionaba el documento que decía que se trataba de Hitzinger, el hombre habló fuerte, con una fingida seguridad: “No mire eso, no pierda tiempo. Soy Heinrich Himmler”. Siguió un largo silencio. El inglés trataba de encontrar en su interlocutor los rasgos que tantas veces había visto en fotos, al tiempo que pensaba cuáles debían ser los siguientes pasos a seguir. Le pidió que dejara esa declaración de identidad por escrito y con su firma para poder cotejarla. Y llamó a su superior. Himmler aceptó la prueba caligráfica pero exigió que el documento fuera roto en su presencia después de que se comparara, y que la firma y la letra eliminaran dudas de su identidad. Como en los últimos días varios militares de alto rango y encumbrados funcionarios y políticos nazis se habían suicidado al ser detenidos, lo revisaron y lo despojaron de sus ropas. En ellas encontraron dos pequeños frascos que contenían cianuro. Le ofrecieron las únicas ropas disponibles que tenían: chaquetas y pantalones del ejército inglés. Himmler no aceptó porque temía ser fotografiado utilizando el uniforme del enemigo. Así que en calzoncillos y cubierto con una manta siguió sentado allí. Sus interrogadores continuaban con las preguntas que él respondía a desgano y sin brindar demasiada información. Cada respuesta terminaba con un pedido, una exigencia de hablar directamente con el General Eisenhower, con Churchill o con Montgomery, no aceptaba interlocutores menores.

Adolf Hitler junto a Heinrich Himmler (a la izquierda) y Martin Bormann (a la derecha) en un lugar sin determinar durante la Segunda Guerra, en 1939. (Foto: AFP / FRANCE PRESSE VOIR)

Adolf Hitler junto a Heinrich Himmler (a la izquierda) y Martin Bormann (a la derecha) en un lugar sin determinar durante la Segunda Guerra, en 1939. (Foto: AFP / FRANCE PRESSE VOIR)

A las pocas horas fue trasladado a una elegante casa decomisada por el ejército inglés que funcionaba como cuartel general de esa unidad. Comió algo y tomó café. Recuperó su uniforme que fue completado con piezas de otros detenidos. El militar a cargo ordenó que un médico revisara todos sus orificios corporales para asegurarse que no guardaba nada en su cuerpo. La revisación fue bastante rápida y fluida. Pero cuando el médico quiso inspeccionar su boca, el detenido se negó. El médico lo obligó a abrirla y vio algo azul alojado entre sus muelas posteriores. Cuando metió la mano para sacarlo, Himmler se revolvió con violencia, logró alejar su cara y mordió con fuerza. Un chasquido a vidrios rotos salió de su boca. Himmler había mordido una cápsula de cianuro que llevaba escondida entre sus muelas. Los ingleses trataron de hacerle un rápido lavaje de estómago pero no llegaron a tiempo.En menos de 15 minutos Heinrich Himmler, el número dos del Tercer Reich durante muchos años, el Arquitecto del Holocausto, estaba muerto. Era el 23 de mayo de 1945.

Para evitar rumores posteriores, los soldados británicos fotografiaron y filmaron el cadáver. También realizaron una máscara fúnebre, cubriendo su cara con yeso para obtener una impresión mortuoria que perdurara y sirviera como una prueba más.

Advertisement

Todos los hombres del cuartel pasaron por esa habitación para ver los restos del jerarca nazi.

Guy Adderley, un oficial britanico de inteligencia, sacó una foto del cadáver con su propia cámara. Esa fotografía fue puesta a la venta en el 2011 por los familiares de Adderley. Pero un día antes de la fecha estipulada, de la que se esperaba obtener varios miles de libras por la imagen, la subasta fue suspendida. La casa de remates quería evitar que se convirtiera en memorabilia nazi. Son muchos los coleccionistas que buscan elementos nazis y levantan secretos altares.

Para impedir que la tumba de Himmler se convirtiera en un lugar de peregrinación para simpatizantes nazis, las autoridades inglesas ordenaron enterrarlo en una zona cercana a la de su suicidio en una tumba sin identificación. El sitio exacto de su localización nunca revelado.

Advertisement

Sin embargo, la figura de Himmler nunca fue reivindicada. El mundo entero supo de su innegable papel determinante en la Shoa. Él fue quien llevó a cabo los planes genocidas de Hitler y del Tercer Reich. Pero Himmler, a su vez, cayó en desgracia para los nazis residuales y los neonazis. Ni siquiera ellos salieron en su defensa póstuma. Lo consideraron un traidor. Alguien que abandonó a Hitler y buscó su propio provecho. A quien no le interesó el sufrimiento de su pueblo y procuró salvarse solo.

No suele haber trabajos únicos en este mundo. Por más raros, exclusivos o poco frecuentes que resulten siempre los llevan a cabo más de una persona a lo largo del planeta. Pero hay uno que fue de una sola persona: la reivindicación de la figura histórica de Himmler. Unánimemente reconocido como un genocida y un lábil dirigente en el que primaba su ambición de poder, su hija Gudrun llevó durante décadas adelante esa tarea solitaria. No quiso cambiarse su apellido hasta que se casó (luego del matrimonio fue conocida como Gudrun Burwicz). Escribió cartas de lectores, publicó artículos, organizó actos y conferencias con el fin de hablar bien de su padre. Pero lo suyo no era solo un acto de amor filial. Su discurso era nazi y antisemita. Se convirtió en una especie de líder y difusora de las ideas neonazis, una reivindicadora del régimen asesino. Ella luchó en vano contra historiadores, documentos y víctimas. Contra la terrible verdad histórica de que su padre fue uno de los mayores asesinos del Siglo XX. Una verdad tan incontrastable que hay gente que a 125 años de su nacimiento, todavía cuenta la historia de Himmler para que el horror que impartió no sea olvidado.

Heinrich Himmler, Nazismo, Segunda Guerra Mundial

Advertisement

INTERNACIONAL

Guerra en Medio Oriente: exigencias “inaceptables” y amenazas alejan un acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos

Published

on


La guerra en Medio Oriente empieza a entrar en un pantano que preocupa cada vez más a Donald Trump. Es un terreno en el que Irán se mueve más cómodo y que le sirve para desplegar toda su retórica belicista frente a los impredecibles movimientos del presidente estadounidense.

La Casa Blanca presentó una hoja de ruta de 15 puntos a Teherán, a través de Pakistán, para sellar un acuerdo que ponga fin a una guerra que en tres días cumplirá un mes, muchísimo más de lo proyectado por Washington y que hoy no muestra una salida viable.

Advertisement

La respuesta fue inmediata. El gobierno de los ayatollah rechazó la propuesta y contraofertó un plan más acotado, de cinco puntos, que a simple vista es una invitación a continuar las hostilidades.

Irán sabe que la guerra militar está perdida, pero también que su resistencia va por otro camino. Mientras mantenga el cierre de facto del estrecho de Ormuz y tenga a tiro la infraestructura petrolera, hídrica y gasística de los Países del Golfo, amenaza causar un enorme daño a la economía estadounidense, al mercado petrolero y al comercio internacional.

Trump tiene la fuerza militar, pero el tiempo le juega en contra. Si fracasa la opción diplomática solo le quedará la carta de una invasión, acotada pero con un contingente poderoso en el terreno.

Advertisement

No es la mejor imagen para una campaña electoral que se avecina en su país. En siete meses, el 3 de noviembre, se someterá a un virtual referéndum popular en las elecciones de medio término. Necesita cerrar el ‘capítulo Irán’ con un discurso victorioso. Los ayatollah, escondidos y debilitados, tienen tiempo para ojear sus cartas.

¿Es posible un acuerdo?

En ese escenario, las virtuales negociaciones empezaron con ofertas imposibles en ambos bandos.

“Todavía están lejos (de un arreglo). No creo que estén dadas las condiciones para llevar adelante un acuerdo de paz”, dijo a TN el analista Said Chaya, director del Núcleo de Estudios de Medio Oriente de la Universidad Austral.

Advertisement

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (AP Foto/Alex Brandon)

Para el especialista, “eso no quita que exista la posibilidad de un alto el fuego en el contexto de las negociaciones. Puede ser que la guerra baje su ´momentum´ esta semana o la próxima, como para decir que hay un proceso de negociación. Pero eso no quiere decir que el problema se vaya a resolver. Esto va para largo“, indicó.

Es la peor opción de Trump. El despliegue de más de 5000 marines en la zona del Golfo marca el preludio de lo que sería una invasión, posiblemente a la isla de Kharg, el mayor centro de producción de crudo de Irán en el estrecho de Ormuz.

Advertisement

Leé también: Tensión en la frontera: así quedó un puente al sur del Líbano luego de los ataques de Israel

Se trata de un escenario preocupante para la dirigencia del Partido Republicano. Ningún aspirante a gobernador o congresista, o quienes buscan su reelección, quiere hacer campaña bajo ataúdes envueltos en la bandera estadounidense.

Cuáles son las exigencias de Estados Unidos

El documento de 15 puntos, o exigencias de la Casa Blanca, llegó a la capital iraní vía Pakistán, un aliado militar de Arabia Saudita y uno de los países atacados por Irán.

Advertisement

Según el sitio N12 News de Israel, Estados Unidos está considerando declarar un alto el fuego de un mes para celebrar negociaciones.

El contenido total del plan no trascendió, pero medios estadounidenses y el Canal 12 israelí puntualizaron que incluye:

  • Un alivio de sanciones.
  • Cooperación nuclear civil.
  • La entrega del uranio enriquecido.
  • Límites a las actividades nucleares.
  • Supervisión por parte de la Agencia Internacional de Energía Atómica.
  • Restricciones a misiles balísticos.
  • Garantías para el acceso al transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz.
  • El fin del respaldo a los grupos proxy de la región, como el Hezbollah libanés o el Hamas palestino.

Leé también: El petróleo cae casi 6% tras el plan de paz de Trump y crece la incertidumbre por la respuesta de Irán

En contrapartida, Estados Unidos levantaría las sanciones internacionales y apoyaría un programa nuclear civil.

Advertisement
El guía supremo iraní Mojtaba Jamenei (Foto: EFE)

El guía supremo iraní Mojtaba Jamenei (Foto: EFE)

“Si Irán no entiende que ha sido derrotado militarmente y que seguirá siéndolo, Trump se asegurará de que reciba golpes más duros que cualquiera que haya recibido antes. El presidente no fanfarronea y está preparado para desatar el infierno. Irán no debería equivocarse de nuevo”, dijo la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Cuál fue la respuesta de Irán

Irán rechazó las exigencias de Trump como “inaceptables” y respondió con un plan de cinco puntos, según una fuente citada por el gubernamental Press TV. El detalle es el siguiente:

  • Cese total de las “agresiones y asesinatos” por parte de Estados Unidos e Israel en Irán.
  • El fin de los combates en todos los frentes en los que participen grupos aliados (como Hezbollah en el Líbano y las milicias proiraníes en Irak).
  • El pago de reparaciones de guerra.
  • Garantías contra futuros conflictos.
  • Reconocimiento de la soberanía de Irán sobre el estrecho de Ormuz como “un derecho natural y legal de Irán”.

The Wall Street Journal agregó otra exigencia: el desmantelamiento de las bases estadounidenses en el Golfo.

“Irán pondrá fin a la guerra cuando lo decida y cuando se cumplan sus condiciones. No se celebrarán negociaciones antes de ese momento”, concluyó la fuente.

Advertisement

Irán, Israel, Donald Trump

Continue Reading

INTERNACIONAL

Meet Iran’s hardline speaker who threatened to burn US forces — reportedly Tehran’s point man for talks

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

The man reportedly being floated by the Trump administration as a possible interlocutor with Iran is also one of the regime’s most hardline figures — Iranian parliament speaker Mohammad Bagher Ghalibaf. The longtime Revolutionary Guards commander is widely described by experts as a loyal «yes man,» with a record of threats against the United States and deep ties to the system’s inner circle.

Advertisement

That contradiction underscores the central question facing U.S. policymakers: Even if Washington is speaking to the «right people,» as President Donald Trump has claimed, can someone like Ghalibaf actually deliver?

«Ghalibaf doesn’t have an independent line. His strength is that he is a ‘yes man,’» said Beni Sabti, an Iran expert at the Institute for National Security Studies. He added, «If he is told to shake hands with Special Envoy Steve Witkoff, he will do it. If he is told to escalate, he will. It is not about moderation, it is about who gives the orders.»

AS AIRSTRIKES RAIN DOWN ON THE IRANIAN REGIME, CAN A FRACTURED OPPOSITION UNITE TO LEAD IF IT FALLS?

Advertisement

Parliament Speaker Mohammad Bagher Ghalibaf speaks during a public event in Iran in 2024 (Hossein Beris/Middle East Images/Middle East Images via AFP)

Regime Insider 

Ghalibaf, 64, is a product of Iran’s security establishment.

He rose through the ranks of the Islamic Revolutionary Guard Corps during the Iran-Iraq War, eventually becoming commander of the IRGC air force.

Advertisement

«He even completed flight training abroad, which was not unusual at the time, with France reportedly assisting at one stage. Until recently, he was still conducting training flights in France,» said Sabti.

He later served as Iran’s national police chief, overseeing internal security forces responsible for suppressing protests, including the 1999 student uprising, alongside Qassem Soleimani.

After transitioning into politics, Ghalibaf attempted to run for president multiple times but failed. He instead built his career through loyalty to the system, serving as Tehran’s mayor for more than a decade before becoming speaker of parliament in 2020.

Advertisement

«Ghalibaf went on to serve in senior national roles and is now speaker of parliament. He has consistently aligned himself with the supreme leader and follows directives rather than setting his own independent positions,» Sabti said.

«His name has also been linked to multiple corruption allegations, including misuse of oil revenues and sanctions evasion networks involving his family. His sons have reportedly been involved and are under sanctions,» Sabti said, adding, «There have also been public scandals involving family members traveling abroad and making luxury purchases, including widely circulated images of them arriving with numerous high-end Gucci suitcases.»

IRAN’S NEW SUPREME LEADER IS ‘HIS FATHER ON STEROIDS,’ EXPERTS WARN OF HARDLINE RULE

Advertisement
Iranian Parliament Speaker Mohammad-Bagher Ghalibaf

Speaker Mohammad-Bagher Ghalibaf listens as parliament members chant in support of the IRGC in Tehran, Iran, Feb 1, 2026. (Hamed Malekpour/Islamic consultative assembly news agency/West Asia News Agency/Handout via Reuters)

Limited Authority

Ghalibaf’s wartime statements reflect a hardening tone inside Iran’s leadership.

He has rejected ceasefire terms, declaring Iran would continue fighting «until the enemy truly regrets its aggression.»

He has also warned that attacks on Iranian infrastructure would trigger retaliation across the region, including against energy targets.

Advertisement

At the same time, he has publicly denied any negotiations with the United States, calling reports of talks «fake news» and accusing Washington of manipulating markets.

In remarks aired on Iranian television on Jan. 12, 2026, he warned that U.S. forces would face catastrophic consequences if they confronted Iran. «Come, so you can see what catastrophe befalls American bases, ships and forces,» he said, adding that American troops would be «burned by the fire of Iran’s defenders.»

In the same remarks, broadcast and translated by MEMRI, he described the U.S. president as «delusional and arrogant,» and framed Iran’s ideology as a growing global movement.

Advertisement

More recently, he escalated further. He warned that «the blood of American soldiers is the personal responsibility of Trump,» and vowed Iran would «settle accounts with the Americans and Israelis,» adding that «Trump and Netanyahu crossed our red lines and will pay the price.»

He has also threatened retaliation against regional energy infrastructure, signaling a willingness to expand the conflict beyond direct military confrontation.

Not the Decision-Maker

«He’s considered relatively moderate in the current Iranian context, but he’s not the one calling the shots. He’s not the leader himself,» Danny Citrinowicz, Middle East, national security and intelligence expert, told Fox News Digital, adding that Ghalibaf may serve as a channel to Iran’s leadership, but not as the ultimate authority.

Advertisement

«If you want to speak to someone in Iran, he’s probably the point of contact,» he said. «But he’s not deciding anything. Even if he wants to do something, he has to get approval from the IRGC and the supreme leadership.»

Sabti said, «Some point to periods during Rouhani’s presidency when he appeared to align with Rouhani and describe him as somewhat moderate, but that is misleading.»

TRUMP SAYS IRAN WANTS TO TALK BUT WHO WILL LEAD AFTER KHAMENEI?

Advertisement
Burning picture of Iranian Parliament Speaker Mohammad Bagher Ghalibaf, as Israelis rally in support of the nationwide protests

A man lights a cigarette with fire from a burning picture of Iranian Parliament Speaker Mohammad Bagher Ghalibaf, as Israelis rally in support of the nationwide protests happening in Iran, in Holon, Israel, Jan. 14, 2026. (Ammar Awad/Reuters)

A System That Makes Deals Harder

Analysts say the bigger issue is not Ghalibaf himself, but the system he operates within.

Behnam Ben Taleblu, a senior fellow at the Foundation for Defense of Democracies, said: «Those who see the ascendance of someone like Ghalibaf, who is an IRGC veteran, as extending power outside his traditional civilian role have missed how personality, not profession, has been the driving force in Iranian politics for decades. Those who focus on IRGC backgrounds in the Supreme National Security Council may also overlook that recent secretaries — Shamkhani, Larijani and Ahmadian — all had IRGC backgrounds.»

«The system today is more radicalized and decentralized,» Citrinowicz agreed. «It’s not one person. It’s multiple actors you need to coordinate with, which makes it much harder to negotiate.»

Advertisement

«I’m not saying it’s impossible, because this is still the Middle East, but it will be very difficult to reach an agreement with them, let alone one that reflects the same demands the U.S. was making before the war. There is no way they are going to agree to that,» he added.

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

Billboard shows Iran's three supreme leaders.

A billboard depicting Iran’s supreme leaders is displayed above a highway in Tehran on March 10, 2026. (AFP/Via Getty Images)

Citrinowicz said the regime sees themselves as prevailing. «From Iran’s perspective, they are winning, not losing. They are using their strategic capabilities and effectively threatening a choke point in the global economy, namely the Strait of Hormuz. That only reinforces the radicalization taking place inside the regime. Under those conditions, they will be the ones making demands of Trump, not the other way around.»

Advertisement

Even if talks were to take place, he said, Ghalibaf would not be able to commit Iran without broader approval.



war with iran, mojtaba khamenei, iran, terrorism, wars

Continue Reading

INTERNACIONAL

Iranian missiles could have hit DC from Venezuela before Trump move, Burgum warns

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Interior Secretary Doug Burgum said Iran could have hit Washington, D.C., and other major U.S. cities with intermediate-range ballistic missiles through proxies in Venezuela if the administration had not intervened in both countries.

Advertisement

Speaking at the CERAWeek oil and energy conference in Houston on Wednesday, Burgum pushed back on the narrative that Iran and Venezuela do not represent an imminent threat to the U.S. and global supply chains. He said the threat was demonstrated by Iran’s attempt to strike the U.S. military base Diego Garcia in the central Indian Ocean, more than 2,000 miles from the Middle Eastern country.

«That means, you know, Venezuela was a hotbed of Iranian-funded terror groups, including Hamas. If there was an Iranian ballistic missile placed in Venezuela, it could not just reach Houston; it can reach Washington, D.C.,» said Burgum.

«So, again, the actions that the United States is taking to make the world safer is lowering the risk premium that I think was missing from the [oil and energy] market. Because, maybe, the market wasn’t recognizing the risk.»

Advertisement

WHITE HOUSE WARNS IRAN AGAINST BALKING AT DEAL: TRUMP READY TO ‘UNLEASH HELL’

Left: Israeli air defense systems are activated to intercept Iranian missiles over Tel Aviv on June 16, 2025. Right: The U.S. Capitol in Washington, D.C. (Menahem Kahanna/AFP via Getty Images; Kent Nishimura/Bloomberg via Getty Images)

Burgum accused Iran, whose government he said is in shambles following intense U.S.-Israeli bombardment, of lying to the world about its missile capability.

Advertisement

«They said during negotiations last year, they told the international agencies, they said it right before the negotiations broke down, ‘Oh, don’t worry, we could only go 1,200 miles.’ And then they launched two missiles at Diego Garcia at 2,400 miles. That means they can hit London,» he explained.

The Islamic Republic of Iran escalated its conflict with the U.S. by launching two intermediate-range ballistic missiles Friday toward Diego Garcia, a key U.S.-U.K. military base in the Indian Ocean. Targeting Diego Garcia, roughly 2,500 miles from Iran, suggests Tehran’s missile capabilities may exceed previously acknowledged limits.

IRAN-LINKED INFLUENCE CAMPAIGN PUSHES ANTI-ISRAEL MESSAGING DISGUISED AS US VOICES: REPORT

Advertisement
Interior Secretary Doug Burgum

Interior Secretary Doug Burgum speaks after meeting with Venezuela’s interim president, Delcy Rodriguez at the Miraflores Presidential Palace in Caracas on March 4, 2026. (Federico Parra/AFP via Getty Images)

Houston, where Burgum was speaking, is roughly 2,200 miles from Venezuela, while the nation’s capital is just over 2,000 miles away, placing both cities within range of intermediate-range ballistic missiles fired from Venezuela. Other major U.S. cities within range include Miami, roughly 1,300 miles away; New York City, about 2,100 miles; and possibly Chicago, slightly more than 2,600 miles.

On Jan. 3, Trump launched a covert military operation in Venezuela that resulted in the arrest of former Venezuelan leader Nicolás Maduro.

Burgum said that, because of the administration’s military action, Venezuela is no longer a serious missile threat to the U.S. and is now a potentially significant oil and energy partner.

Advertisement

TRUMP ENERGY CZAR SAYS IRAN CONFLICT GAS SPIKE IS ‘TEMPORARY BLIP’ AS DRILLING PUSH RAMPS UP

Trump at Fort Bragg

President Donald Trump with military members after the capture of Venezuela’s Maduro in January. (Mandel Ngan/AFP via Getty Images)

The secretary said that during a recent trip to Venezuela with oil executives, interim President Delcy Rodríguez signaled the country has the capacity and is eager for U.S. investment in developing its oil and gas reserves.

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

Advertisement

«The resources there are quite amazing,» he said. «And from that trip we did… we were able to bring home $100 million of gold, physically, the gold, to bring back for U.S. refiners for commercial and consumer purposes. So, the level of cooperation is going.»

war with iran, iran, venezuelan political crisis, conflicts, donald trump, washington dc

Continue Reading

Tendencias