Connect with us

INTERNACIONAL

La bomba que hizo arrepentir a Einstein, borró del mapa a Hiroshima y le puso fin a la Segunda Guerra

Published

on


“¡Dios, mío! ¿Qué hemos hecho?”

Era el lunes 6 de agosto de 1945, poco después de las 8.15 de la mañana. Los cielos japoneses abrían cada tanto algunos claros, hasta despejarse por completo y transformarse en una luminosa mañana de verano. Paul Tibbets junior, coronel de 30 años, piloto del bombardero B-29 Supperfortress, cuatrimotor de la Fuerza Aérea de EE.UU., había bautizado Enola Gay, el nombre de su madre, a esa “fortaleza gigante” con imponente aspecto de pájaro de acero plateado, que él conducía.

Advertisement

Al parecer, desde la cabina de mando se habría interpelado con esa pregunta ni bien pudo vislumbrar desde una altitud de 9.945 metros en qué se había transformado Hiroshima, la ciudad finalmente designada como “el objetivo”. Sus siluetas más urbanas apenas asomaban, envueltas en un hongo gigantesco, de una luminosidad cegadora, una bola de fuego que no dejaba de expandirse hacia arriba y los costados, y que llegaría a una inusitada altura de 12 kilómetros.

Abajo, en el epicentro del estallido, la temperatura oscilaba bruscamente de los 6 mil grados al millón de grados centígrados, ambos registros correspondientes a distintas zonas de la superficie solar, según estimaciones científicas de entonces. Sesenta mil edificios se habían derrumbado en un pestañeo, como si fuesen de cartón: un infierno, seguido de un huracán de llamas alucinantes, con vientos de 1.600 kilómetros por hora y una inmediata oscuridad. Hiroshima se ahogaba, en medio de calamidades nunca vistas entre los humanos.

“¡Es lo más grande la historia!”.

Advertisement

Harry Truman, entonces presidente de EE.UU., quien había dado la orden del primer ataque atómico de la Humanidad, lo celebraba a su modo al recibir la confirmación del desastre, quizá llevado por el impacto emocional de aquellos días de máxima tensión. Entre 70 mil y 80 mil personas habían muerto al instante, muchas evaporadas por la fisión nuclear recién estrenada. Sólo quedaba de ellas la sombra de sus siluetas sobre veredas, calles y casas. El 90% de la ciudad se había, literalmente, desintegrado. Según mandatos inexorables de la guerra, se imponían soluciones urgentes. Que Japón se rindiera y que la contienda terminara.

Franklin Delano Roosevelt, el gran arquitecto de la escalada de su país a la cima del mundo, muerto apenas cuatro meses antes, el 12 de abril, había supervisado, y autorizado, cada eslabón del Proyecto Manhattan, que terminaría con el nacimiento de la primera bomba atómica, conocida como “Little Boy” (Pequeño chico o Muchachito) y su plan alternativo “Fat Man” (Hombre Gordo). Una crónica dolencia cardíaca le había impedido ver los resultados del proyecto en el que había puesto todo su celo: imposible saber cómo hubiese procesado aquel estampido que tuvo lugar un día que el mundo jamás olvidaría y del cual se están cumpliendo 80 años. A Truman, su vicepresidente y sucesor en la Casa Blanca, le tocaría bajar el pulgar de la letal ejecución masiva que haría estallar a una ciudad de 340 mil habitantes, hasta entonces un pujante enclave del imperio japonés, con dos cuarteles generales de armamentos, logística bélica y tropas, además de un fuerte sesgo industrial y un gran puerto marítimo cercano a la zona urbana.

Una iglesia destruida por la bomba atómica lanzada por EE.UU. sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1845. Foto: AP

“Preferiría ser recordado como un jugador de equipo de football de mi escuela que como el copiloto de este avión”.

Advertisement

El capitán Robert Lewis, copiloto de la misión, quien había comprobado desde las alturas que en Hiroshima sólo quedaban en pie unos pocos edificios, manifestaría un arrepentimiento por su participación en el lanzamiento de “Little Boy”. Se cuenta que habría registrado en la bitácora del vuelo, a modo de constancia histórica, la frase que le escuchó al piloto Tibbets, aunque algunas versiones le adjudicarían las palabras a él mismo y no al responsable de haber abierto la escotilla para lanzar del Enola Gay la bomba que cambiaría para siempre el curso de la historia. Esta última especulación es factible: difícil que Tibbets haya hecho alguna apelación a Dios al ver el hongo atómico: viviría hasta los 92 años y regaría sus cuentas bancarias dando conferencias muy bien pagas en las cuales aseguraba que “lo volvería a hacer las veces que fuera necesario”, sin señales de arrepentimiento.

Veinte días antes, el presidente Truman, ex vicepresidente, ex senador y ex combatiente de la Primera Guerra, estaba en el día inaugural de la Conferencia aliada de Potsdam cuando fue informado por un telegrama de sólo tres palabras sobre una prueba realizada en el pequeño emprendimiento urbano de Alamogordo, a 766 kilómetros de Los Alamos, Nuevo México, desértica región de Estados Unidos: Baby well born (El niño nació bien). Se refería al primer ensayo de la bomba atómica, test bautizado como Trinity, llevado a cabo el 16 de julio de 1945. No había quedado en pie un solo árbol en 1,5 km a la redonda.

El experimento de Alamogordo había sido secreto, las consecuencias no pudieron serlo: la explosión había alarmado a lugareños de un tranquilo vecindario, a 250 km del lugar, cuyos pocos habitantes se sorprendieron al ver cómo se quebraban los cristales de sus casas y “el sol salía y volvía a ponerse”. El caso dio origen a una de las fake news pioneras de la historia y poco difundidas, ya que para calmar la ansiedad del pequeño poblado se cree que hubo alguna forma de acuerdo con la prensa local para que explicara como causa del inesperado fenómeno algo que nunca había ocurrido, el estallido de un polvorín.

Advertisement

El Proyecto Manhattan, que había generado el test Trinity, llevaba más de dos años de silenciosa y secreta tarea, con gran número de científicos, militares y trabajadores auxiliares afines a la de estratégica tarea. Lo comandaba Robert Oppenheimer, un físico estadounidense de origen judío, hijo de una adinerada familia que había simpatizado con los republicanos en la Guerra Civil Española. Como tutor mayor, aunque circunstancial, colaboró Albert Einstein, el físico más reputado del mundo, antes y ahora, a 70 años de su muerte. Primero había alentado al presidente Roosevelt para que acelerara las investigaciones con el fin de lograr la fisión nuclear, y aplicar la misma a la construcción de un arma atómica, visto que la Alemania nazi estaba cerca de lograr la suya. En ese punto, Einstein estaba en los cierto.

Las ruinas de Hiroshima, tras la bomba atómica lanzada el 6 de agosto de 1945. Foto: AP Las ruinas de Hiroshima, tras la bomba atómica lanzada el 6 de agosto de 1945. Foto: AP

Ya desde 1939, la nación en armas que impulsaba Hitler, trabajaba en el Proyecto Uranio para investigar la construcción de reactores nucleares, la separación de isótopos y la preparación de explosivos atómicos. En uno de los párrafos de la misiva que le haría llegar Einstein, Roosevelt leería: “En los últimos cuatro meses se ha hecho probable que podría ser posible el iniciar una reacción nuclear en cadena en una gran masa de uranio, por medio de la cual se generarían enormes cantidades de potencia y grandes cantidades de nuevos elementos parecidos al uranio … Este nuevo fenómeno podría ser llevado a la producción de bombas … una sola bomba de este tipo, llevada por un barco y explotada en un puerto, podría muy bien destruir el puerto por completo, conjuntamente con el territorio que lo rodea…”

Trascendería que cuando Einstein supo, con certeza científica, que las consecuencias que generaría esa hipotética explosión nuclear serían monstruosas, mandaría otra carta al presidente Roosevelt, advirtiéndole que no debería lanzar la bomba. En la entretela de los anecdotarios de la guerra circularía un rumor inquietante acerca de que esa carta, sin abrir, se encontraría en el escritorio de Roosevelt poco después de su muerte.

Lo que sí se sabe, y no a modo de trascendido, es que el genio de la física, con Hiroshima y Nagasaki fulminadas, diría en un discurso en Nueva York, del 6 de diciembre de 1945: “Nosotros ayudamos a construir la nueva arma para impedir que los enemigos de la humanidad lo hicieran antes … Dejamos esta mortífera arma en manos de norteamericanos e ingleses como representantes de toda la humanidad, defensores de la paz y de la libertad. Mas hasta el presente no hemos advertido ninguna garantía de paz ni observado el cumplimiento de las libertades que se prometieron a los pueblos…Se ha ganado la guerra, pero no la paz.”

Advertisement

A las 7 de la mañana de aquel 6 de agosto, la alarma antiaérea se oyó con claridad en Hiroshima ante la detección de una flotilla de B-29 en los cielos de la ciudad. Fue una alerta fallida. Una hora y cuarto después un B 29 plateado, majestuoso y en solitario, surcaba los cielos de la ciudad, pero nadie le prestaría atención. Segundos fatales. De pronto, el Sol y el cielo se vinieron encima de la gente que iba a sus trabajos y de chicos que marchaban a sus escuelas. Las calles perderían su contorno: eran una funesta sucesión de escombros, cuerpos carbonizados, ensangrentados y con espantosas mutilaciones.

El joven fotógrafo Yoshito Matsushige intuyó desde su casa en las afueras que la historia lo llamaba. Tomó su cámara y salió a caminar por aquel infierno de fuegos nucleares. Logró tomar al momento las únicas fotografías del sufrimiento de la población civil, que a 80 años siguen estremeciendo y en Hiroshima son murales de la evocación. Más aún: las imágenes que logró captar del caos fueron una pesquisa de valía para detectar sobrevivientes y reconstruir los momentos finales de otros.

En un documental para la televisión francesa, que se puede ver en YouTube junto a tantos en estos días, el cineasta Bertrand Collard recogería relatos escalofriantes de los entonces sobrevivientes: “Había gente despellejada, con la carne al rojo vivo y otras con sus intestinos en la mano o los ojos colgando”, lo que permite aproximarse a la dimensión de lo que fue aquella barbarie atómica. En el puente Miyuki, en el centro de Hiroshima, algunas narraciones aseguran que hubo quienes se tiraban al río para atenuar el insoportable ardor de los átomos en sus píeles percudidas, pero con su destino ya jugado: sus cuerpos no tenían la fuerza suficiente para nadar y morían ahogados. Otros, en los alrededores, daban unos pocos pasos y se desplomaban por la radioactividad que se esparcía sin freno.

Advertisement
Una imagen del 8 de agosto de 1945, en la ciudad japonesa de Hiroshima. Foto: APUna imagen del 8 de agosto de 1945, en la ciudad japonesa de Hiroshima. Foto: AP

A la hora siguiente de atravesar ese infierno, quienes habían logrado escapar a la muerte inmediata, sufrirían una lluvia negra, espesa y ácida, que caía sobre la ciudad descuartizada. Algunos la confundían con agua sucia y con tal de apagar la sequedad de sus bocas y atemperar la sensación de una sed insoportable, la bebían y caían fulminados. No era agua sucia, sino una lluvia radioactiva, una más de las consecuencias devastadoras de “Little Boy”. Muchos expertos adjudicarían las pestes y males endémicos por generaciones a los efectos de esa lluvia negra de altísimo poder letal, que caería sobre la ciudad durante varios días.

No fue sólo eso. La primera bomba atómica seguiría causando por décadas y décadas un daño catastrófico en la población: malformaciones, males hereditarios, leucemias y otros cánceres, alteraciones genéticas, todo tipo de lesiones y enfermedades de rango mortal, y epidemias incurables que el uranio había desatado rabiosamente en el universo civil de lo que había sido uno de los centros urbanos más importantes de Japón.

“Little Boy”, una simbiosis de avance científico y planificación militar que se transformaría en una sofisticada maquinaria de destrucción masiva, había sido producto del trabajo de 130 mil personas durante más de dos años y de una inversión de estimada en cerca de 30 mil millones de dólares de los tiempos actuales. Tenía la misma forma que una bomba habitual, pintada de verde oliva, y medía 3 metros de longitud, 0.71 de diámetro, con un peso de 4.400 kilos. A diferencia de la bomba que se había experimentado en el desierto de Alamogordo, que era de plutonio, la destinada a Hiroshima era de uranio y tenía una potencia estimada en 20 kilotones de TNT.

Los altos mandos y el poder político de Washington, los padres de la criatura, perplejos y hasta se diría incrédulos, dividirían las aguas de inmediato. Surgía la polémica y el debate. ¿Era necesaria el uso del poder atómico para terminar la guerra? El “Imperio del Sol naciente”, es cierto, resistía su rendición y mantenía en alto la alcurnia guerrera de su pueblo con sangre imperial y adoración celestial a la figura del emperador, quien encarnaba a Dios en la Tierra, según su cultura y creencias, expresadas en el Código Bushido, el alma de Japón, el mandato sagrado del samurái, un catálogo de virtudes por los que se debía ofrendar la propia vida si fuese necesario.

Advertisement

Todo un pueblo se negaba a una “rendición incondicional” exigida por EE.UU. Truman tenía a un imperio nocaut de pie. Igualmente lanzó el bombazo del final: el 9 de agosto, en Nagasaki, detonaría “Fat Man” (Hombre Gordo), en base al plutonio y con un poder destructivo aún mayor que la explosiva arma de Hiroshima (de uranio), sólo que la orografía montañosa de Nagasaki impediría un daño superior. Aun así, unas 50 mil personas morirían en un soplido fatal. Otro hongo atómico sembraría la muerte civil en masa. Algunos estiman que sumadas ambas bombas se habrían matado a unas 600 mil personas, tal vez más, con el correr del tiempo.

Hirohito cedería su dignidad imperial y el 15 de agosto anunciaría en un mensaje radial a la nación japonesa que había llegado la hora de “soportar lo insoportable”. La rendición marcaría el fin de la Segunda Guerra Mundial. El 2 de septiembre de 1945, a bordo del acorazado “Missouri” en la bahía de Tokio, se firmarían las actas de capitulación. Truman miró mejor el mapa. Notó que el gigante chino, asediado por tropas insurgentes y campesinos rebeldes al mando de Mao Tse Tung, el Gran Timonel, estaba a punto de caer en manos comunistas, y que el tutelaje en la región de su otrora aliado Stalin impondría la ley del látigo donde lo juzgara conveniente.

Washington necesitaba al destrozado Japón como un vencido a reconstruir y asociarse para enfrentar el mundo venidero de la Guerra Fría. Estados Unidos entendió que debía respetar las estructuras imperiales del alma japonesa y la figura del emperador como mandatario político, aunque no en la condición divina que le habían atribuido sus ancestros. Había llegado la hora de curar lo incurable: “Little Boy” y “Fat Man” habían borrado dos ciudades y sus gentes de la faz de la Tierra. Japón ya estaba de rodillas cuando esas fauces atómicas descuartizaron su integridad como nación. A 80 años, la pregunta no pierde sentido y el debate permanece: ¿era necesaria un arma que llegara a la devastación para imponer la ley final de los vencedores?

Advertisement
Advertisement

INTERNACIONAL

José Antonio Kast lanzó en Chile su “Plan Escudo Fronterizo”: zanjas, vallas, muros e inspecciones laborales

Published

on


José Antonio Kast, el flamante presidente ultraconservador de Chile que este lunes estará en Buenos Aires para reunirse con Javier Milei, tiene a la migración irregular en la mira.

Sus promesas de campaña de expulsar a cientos de miles de inmigrantes sin documentos están latentes. En sus primeras semanas de gobierno, iniciado el 11 de marzo, lanzó un plan en la frontera norte para frenar la entrada de migrantes.

Advertisement

No es un muro convencional como el de Trump en la frontera sur con México ni un vallado como el levantado por España en los enclaves africanos de Ceuta y Melilla. Kast eligió como estandarte un método más simple y emparentado con épocas medievales: la excavación de zanjas de tres metros de profundidad para prevenir cualquier intento de entrada ilegal.

Se trata del “Plan Escudo Fronterizo” iniciado por el ejército con palas mecánicas y retroexcavadoras en pleno desierto de Atacama, en inmediaciones del límite con Perú.

Pero la iniciativa es más compleja que un simple foso, ya que resulta difícil alinear estas zanjas a lo largo de todo el territorio fronterizo. Las excavaciones estarán presentes en apenas 30 kilómetros. En el resto, habrá aparatos de visión nocturna, con cámaras térmicas e infrarrojas, sensores, cercos, radares y drones en las zonas consideradas vulnerables, así como muros y vallas de cinco metros de altura equipados con sensores de movimiento en pasos ilegales, segun el diario El País de Madrid.

Advertisement

El presidente quiere convertir a la frontera norte en una zona inexpugnable. Pero los cuestionamientos no tardaron en llegar.

“Una trampa mortal en el desierto”

La venezolana Luna Ramírez Fuentes, directora de la ONG Red de Apoyo Solidario, cuestionó la construcción de estos fosos fronterizos.

“Es una trampa mortal en el desierto. La zanja no detiene la migración, solo la desvía hacia rutas más letales. Al bloquear los puntos conocidos, se empuja a familias, niños y ancianos a internarse en zonas geográficamente extremas donde el clima y la falta de agua se convierten en verdugos. Es, en la práctica, una condena a muerte por exposición climática en el desierto más árido del mundo”, afirmó en diálogo con TN.

Advertisement

Un grupo de soldados monta guardia junto a una excavadora que cava una zanja para frenar la migración irregular. (Foto: AP)

La activista dijo que “la construcción de esta zanja no puede definirse de otra manera que como un monumento a la exclusión y una herida abierta en la dignidad de América Latina. No es una medida de seguridad. Es una infraestructura de segregación que deshumaniza a quienes buscan refugio”.

Para Ramírez Fuentes, “estas obras se realizan a menudo en territorios que son rutas ancestrales de pueblos originarios y corredores biológicos naturales. Destruir el suelo para crear una cicatriz de cemento y tierra es un ataque directo al patrimonio natural y cultural de la zona norte, priorizando una agenda de miedo sobre el respeto a la tierra”.

Advertisement

“En definitiva, la zanja es una medida ineficaz, costosa y profundamente cruel. La verdadera seguridad no se construye cavando hoyos, sino fortaleciendo las instituciones, la cooperación regional y el respeto irrestricto a la vida humana», afirmó.

Leé también: Cómo se prepara Chile para enfrentar una ola de violencia escolar: revisión de mochilas y detector de metales

Además, alertó: “Este obstáculo físico es el mejor ´plan de negocios´ para el crimen organizado. Al hacer el cruce más difícil, los inmigrantes quedan a merced de ‘coyotes’ y redes de trata de personas que cobran precios exorbitantes y someten a las personas a violencia sexual, secuestros y extorsión, sabiendo que no tienen otra alternativa para sortear la fosa”.

Advertisement

Waleska Ureta, directora nacional del Servicio Jesuita a Migrantes en Chile, dijo a TN que “las políticas que tienen que ver con el control de la frontera” provocan que “las personas busquen otros lugares por donde cruzar”.

“Estos lugares suelen ser más peligrosos, más complejos para la migración. Eso da pie a que esos espacios de frontera y de pasos no habilitados lo ocupe el crimen organizado y se produzcan vulneraciones de derechos y trata de personas”, coincidió.

Kast frena la regularización de migrantes y lanza un plan de fiscalización laboral

Pero el plan de Kast va mucho más allá de impedir el ingreso irregular de migrantes. También frenó la regularización de 182.000 inmigrantes impulsada por el gobierno de Gabriel Boric. En campaña había primetido expulsar a 337.000 extranjeros sin papeles.

Advertisement

“No vamos a producir una regularización masiva como se propuso en el gobierno de Boric”, dijo el director del Servicio de Migraciones, Frank Sauerbaum. “Nos hemos enterado que 6000 personas de las 182.000 ya cometieron un delito”, añadió.

La mayoría de los migrantes irregulares son venezolanos, que denuncian una creciente xenofobia en el país. Muchos chilenos culpan en especial a esta comunidad por la oleada de violencia y crímenes que afecta al país, en especial por el aumento del narcotráfico.

Además, citado por el sitio El Mostrador, Sauerbaum anunció que el organismo que preside comenzará a desplegar fiscalizaciones en lugares de trabajo para verificar el cumplimiento de la normativa migratoria.

Advertisement

Muchos empleadores están despidiendo a sus empleados migrantes en condición irregular por temor a ser multados. Es un miedo que está infundando este gobierno. Esto se traduce en alza del desempleo, más precarizacion laboral por parte de migrantes y todo lo que esto conlleva”, dijo Ramírez Fuentes.

Para Ureta, “las políticas migratorias de este gobierno y también de los anteriores no solo ponen en riesgo a las personas migrantes, sino a todas las personas que habitamos el territorio, sean migrantes o nacionales”.

Leé también: Israel prepara el terreno para una nueva ocupación permanente del sur del Líbano: cuáles son los riesgos

Advertisement

“No hacer procesos de regularización implica que no sabemos quiénes están en Chile. Tampoco se generan las condiciones necesarias para que las personas ingresen de manera regular al país. Todo esto va generando un escenario muy prolífico para el crimen organizado. Otro riesgo es condenar a personas a la informalidad, impidiendo el acceso al trabajo, vivienda y educación. Esto afecta a los migrantes y a la comunidad receptora”, alertó.

Ramírez Fuentes dijo además que “el gobierno ha establecido un mecanismo de expulsiones constantes, eliminando cualquier posibilidad de nuevos procesos de regularización extraordinaria. El riesgo principal es que miles de personas queden atrapadas en una irregularidad permanente, sin camino legal para formalizar su estancia, lo que las expone a la pérdida de sus pertenencias y a la salida forzosa del país en cualquier momento”.

“Uno de los efectos colaterales más graves es el fortalecimiento de un sentimiento de rechazo en la población local. Al vincular constantemente la migración con la delincuencia en el discurso oficial, se genera un clima de xenofobia generalizada”, indicó.

Advertisement

La zanja, a su juicio, también alimenta este discurso.

“La construcción de una barrera física de este tipo actúa como un dispositivo de estigmatización. Envía un mensaje claro a la sociedad chilena: ´el que viene de afuera es un enemigo del cual debemos protegernos con muros y fosas´. Esto no solo alimenta la xenofobia, sino que valida el odio y la violencia social contra quienes ya son vulnerables», concluyó.

Chile, Jose Antonio Kast, Sumario

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Netanyahu aseguró que el Ejército israelí está “aplastando” al régimen de Irán: “Estamos listos para la victoria”

Published

on


El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu (Europa Press)

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que su gobierno continúa con la ofensiva contra el régimen de Teherán. “Les prometí que seguiríamos aplastando al régimen terrorista de Teherán, y eso es precisamente lo que estamos haciendo”, declaró.

Netanyahu reiteró que Israel destruyó en Irán “el 70% de la capacidad de producción de acero, que utilizan como materia prima para sus armas” e informó sobre nuevos ataques: “Hoy atacamos las plantas petroquímicas y seguiremos ocupándolas, tal como prometí”.

Advertisement

El mandatario, que publicó un mensaje vía X, concluyó: “Estamos listos para la victoria”.

El sábado estuvo marcada por una nueva escalada militar en Medio Oriente tras el ataque del Ejército israelí a una instalación petroquímica y otros objetivos clave del régimen iraní. El Ejército israelí informó que ejecutó bombardeos simultáneos contra Líbano e Irán, y reportó más de 140 objetivos atacados en territorio libanés y más de 200 en el país persa entre viernes y sábado.

Según un comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), los ataques en Irán incluyeron un supuesto centro de la Guardia Revolucionaria Islámica que almacenaba armas, como lanzadores de misiles balísticos, junto a instalaciones dedicadas a la producción de estos misiles y a sistemas de defensa aérea.

Advertisement

Las FDI confirmaron el bombardeo de instalaciones petroquímicas en el sur de Irán durante la mañana del sábado, y aseguraron que esos emplazamientos servían para la fabricación de materiales destinados a misiles balísticos. El Ejército afirmó que los ataques paralizaron toda la producción de materiales químicos en la zona y que las pérdidas económicas podrían alcanzar miles de millones de dólares.

Israel destruyó un camión que se utilizaba como lanzador de misiles balísticos de Irán

La agencia de noticias Fars informó que varias instalaciones en la Zona Especial Petroquímica de Mahshahr, provincia de Juzestán, fueron alcanzadas por los ataques aéreos y cinco personas resultaron heridas.

La semana pasada, medios israelíes señalaron que la cúpula política de Israel ordenó a las FDI un cambio de estrategia para atacar objetivos económicos en Irán, buscando infligir un daño financiero masivo al régimen.

Advertisement

El viernes, Netanyahu afirmó que la Fuerza Aérea israelí destruyó el 70% de la capacidad de producción de acero de Irán. Este golpe priva a la Guardia Revolucionaria iraní de recursos financieros y limita su capacidad para fabricar armamento, en el marco de una operación conjunta con Estados Unidos.

Netanyahu detalló que las acciones recientes incluyeron ataques contra puentes e infraestructuras estratégicas de Irán. El primer ministro subrayó que estas operaciones se efectuaron “en plena coordinación” con el presidente estadounidense Donald Trump y continuarán hasta debilitar aún más al régimen iraní.

Un miembro de la Guardia Revolucionaria de Irán (Europa Press)
Un miembro de la Guardia Revolucionaria de Irán (Europa Press)

“Este régimen está más débil que nunca; Israel está más fuerte que nunca”, aseguró tras una evaluación militar en la sede principal de la unidad de Inteligencia del Ejército en Tel Aviv.

El acero representa un material estratégico para la producción industrial y militar, empleado en la fabricación de misiles, drones y embarcaciones. Tras los bombardeos, las dos mayores plantas siderúrgicas de Irán, Khuzestán y Mobarakeh, han quedado fuera de servicio. Las empresas afectadas advirtieron que su reestructuración podría demorar meses.

Advertisement

La destrucción del 70% de la capacidad siderúrgica iraní constituye un golpe significativo para la industria militar y la economía del país. El Gobierno israelí sostiene que la campaña conjunta busca frenar el flujo de recursos hacia la producción de armas por parte de la Guardia Revolucionaria.

En el marco de estas operaciones coordinadas entre Estados Unidos e Israel, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que varios líderes militares del régimen iraní fueron eliminados durante un ataque masivo en Teherán, según comunicó en un mensaje publicado en su red social Truth Social.

El presidente Donald Trump emitió un mensaje sobre un ataque masivo en Teheran

En la publicación, Trump compartió un video que muestra el bombardeo, pero no proporcionó información sobre el día, la hora o la modalidad exacta del operativo.

Advertisement

Según el mensaje difundido, Trump afirmó que “muchos de los líderes militares de Irán, que los han dirigido de forma deficiente e imprudente, son eliminados, junto con muchos otros, con este ataque masivo en Teherán”.

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

La misión que el Papa Francisco les dio a los adultos mayores: “Denunciar la corrupción humana en la que se vive”

Published

on


El Papa Francisco saluda a varias personas mayores presentes en una de sus audiencias en Plaza de San Pedro

A lo largo de todo su papado (2013-2025), el papa Francisco se refirió muchas veces a las personas de edad. En particular durante el año 2022, dedicó varias de sus catequesis a hablar de la vejez y del rol de los adultos mayores en la sociedad.

En un mensaje titulado La vejez, recurso para la juventud despreocupada señalaba el riesgo de que las ocupaciones y preocupaciones de la vida cotidiana llevaran a una indiferencia ante las guerras, la pobreza y la injusticia.

Advertisement

Partiendo de la tarea que Dios encomienda al patriarca Noé, se preguntaba: “¿La vejez salvará el mundo? ¿En qué sentido? ¿Y cómo salvará el mundo la vejez?»

Había comenzado su mensaje citando palabras de Jesús (Lucas, capítulo 17): “Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre. Comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día que entró Noé en el arca; vino el diluvio y los hizo perecer a todos”.

Comer, beber, casarse, son “cosas muy normales y no parecen ejemplos de corrupción”, decía Francisco. “¿Dónde estaba la corrupción, allí? En realidad, Jesús destaca el hecho de que los seres humanos, cuando se limitan a disfrutar de la vida, pierden incluso la percepción de la corrupción, que mortifica la dignidad y envenena el sentido”, aclaró.

Advertisement

“Cuando se pierde la percepción de la corrupción, y la corrupción se vuelve una cosa normal: todo tiene su precio, ¡todo! Se compra, se vende, opiniones, actos de justicia…”, siguió diciendo y ponía como ejemplo el pedido o la oferta de dinero para acelerar procesos u obtener determinados resultados.

“El mundo de la corrupción parece parte de la normalidad del ser humano; y esto es feo”, dijo.

Primer plano del Papa Francisco, un hombre mayor, sentado y vestido con una sotana blanca, con la mano derecha levantada hacia la oreja, y un micrófono delante. Se ve una cruz pectoral
«¿La vejez salvará al mundo?», preguntó el papa Francisco en una de sus catequesis sobre el tema

Y apuntaba contra la indiferencia ante esto, el mirar para otro lado: “Mientras la vida normal pueda estar llena de ‘bienestar’, no queremos pensar en lo que la vacía de justicia y amor. ‘¡Si yo estoy bien! ¿Por qué debo pensar en los problemas, en las guerras, en la miseria humana, en cuánta pobreza, en cuánta maldad? No, yo estoy bien. No me importan los demás’. Este es el pensamiento inconsciente que nos lleva a vivir un estado de corrupción”.

Lamentaba que la corrupción pudiera volverse normal: “Se puede respirar el aire de la corrupción como se respira el oxígeno”, y explicaba que el camino hacia esta indiferencia es “la despreocupación que se dirige solo al cuidado de sí mismos: este es el pasaje que abre la puerta a la corrupción que hunde la vida de todos”.

Advertisement

También aseguraba que la corrupción sacaba “gran ventaja de esta despreocupación”, porque “cuando a una persona le parece todo bien y no le importan los demás, esa despreocupación ablanda nuestras defensas, ofusca la conciencia y nos hace —incluso involuntariamente—cómplices”.

Son los adultos mayores los que están “en condiciones de captar el engaño de esta normalización de una vida obsesionada por el disfrute y vacía de interioridad: vida sin pensamiento, sin sacrificio, sin interioridad, sin belleza, sin verdad, sin justicia, sin amor: esto es todo corrupción”, decía.

Consideraba entonces que los ancianos, por su “sensibilidad especial” hacia ”las atenciones, los pensamientos y los afectos”, son los que deben dar “el alerta” y decir: “Estad atentos, que esto es la corrupción, no te lleva a nada”.

Advertisement

“La sabiduría de los ancianos es muy necesaria, hoy, para ir contra la corrupción”, insistía. “Las nuevas generaciones —decía— esperan de nosotros los mayores una palabra que sea profecía, que abra las puertas a nuevas perspectivas fuera de este mundo despreocupado de la corrupción, de la costumbre de las cosas corruptas”.

Francisco alentaba entonces a cada uno a preguntarse: “¿Qué sentido tiene mi vejez?”

Y su respuesta era: “Ser profeta de la corrupción y decir a los otros: ‘¡Deteneos, yo he hecho ese camino y no te lleva a nada!’ Nosotros ancianos debemos ser profetas contra la corrupción, como Noé fue el profeta contra la corrupción de su tiempo, porque era el único del que Dios se fio”.

Advertisement
Primer plano del Papa Francisco, un hombre mayor, sentado y vestido con una sotana blanca, con la mano derecha levantada hacia la oreja, y un micrófono delante. Se ve una cruz pectoral
El Papa Francisco instó a los adultos mayores a preguntarse «¿qué sentido tiene mi vejez?»

Cuestionaba a los adultos que no han madurado “y se vuelven mayores con las mismas costumbres corruptas de los jóvenes”. “Con una vejez así no seremos capaces de ser profetas para las jóvenes generaciones”, advertía.

Noé es el ejemplo de una vejez que no es corrupta sino generativa. “Noé no hace predicaciones, no se lamenta, no recrimina, pero cuida del futuro de la generación que está en peligro. Nosotros ancianos debemos cuidar de los jóvenes, de los niños que están en peligro”.

Noé construyó un arca en la cual acogió a hombres y animales, cuidó la vida en todas sus formas, cumpliendo el mandamiento divino. “Y nosotros, mujeres y hombres de una cierta edad —por no decir mayores, porque algunos se ofenden— no olvidemos que tenemos la posibilidad de la sabiduría, de decir a los otros: ‘Mira, este camino de corrupción no lleva a nada’. Nosotros debemos ser como el buen vino que al final envejecido puede dar un mensaje bueno y no malo”.

Y concluía: “Hago un llamamiento, hoy, a todas las personas que tienen una cierta edad (…). Estad atentos: vosotros tenéis la responsabilidad de denunciar la corrupción humana en la que se vive y en la que va adelante este modo de vivir de relativismo, totalmente relativo, como si todo fuera lícito. Vamos adelante. El mundo lo necesita, necesita jóvenes fuertes, que vayan adelante, y ancianos sabios.”

Advertisement

También propuso una “alianza entre jóvenes y ancianos” para que “la savia de los que tienen a sus espaldas una larga experiencia de vida pueda regar los brotes de esperanza de los que están creciendo”.

“Los ancianos. Nunca hemos sido tan numerosos en la historia humana —decía en sus catequesis—. El riesgo de ser descartados es aún más frecuente: nunca tan numerosos como ahora, nunca el riesgo como ahora de ser descartados.”

Consideraba que la vejez era “una de las cuestiones más urgentes que la familia humana está llamada a afrontar en este tiempo”, porque “está en juego la unidad de las edades de la vida: ¿hay amistad, hay alianza entre las diferentes edades de la vida o prevalecen la separación y el descarte?”

Advertisement

Mencionaba el fenómeno de la masificación de la longevidad y del “invierno demográfico”. También cuestionaba el hecho de que “la cultura dominante” tenga “como modelo único el joven-adulto”. “¿Solamente la juventud tiene el sentido pleno de la vida, mientras que la vejez representa simplemente el vaciamiento y la pérdida? La exaltación de la juventud como única edad digna de encarnar el ideal humano, unida al desprecio de la vejez vista como fragilidad, como degradación o discapacidad, ha sido el icono dominante de los totalitarismos del siglo XX. ¿Hemos olvidado esto?”, preguntaba.

Primer plano del Papa Francisco, un hombre mayor, sentado y vestido con una sotana blanca, con la mano derecha levantada hacia la oreja, y un micrófono delante. Se ve una cruz pectoral
«Nunca los ancianos hemos sido tan numerosos en la historia humana, y nunca fue tan grane el riesgo de ser descartados» (Francisco)

Cuestionaba el prejuicio de considerar a la vejez como “una edad que no tiene contenidos especiales que ofrecer, ni significados propios que vivir”.

Y denunciaba que, “para una edad que ya es parte determinante del espacio comunitario y se extiende a un tercio de toda la vida, hay —a veces— planes de asistencia, pero no proyectos de existencia”. Sostenía que ello se debía a “un vacío de pensamiento, imaginación, creatividad”, por el cual “los ancianos entran como material de descarte.”

“La juventud es hermosa —seguía diciendo—, pero la eterna juventud es una alucinación muy peligrosa. Ser ancianos es tan importante —y hermoso— como ser jóvenes. Recordemos esto. La alianza entre las generaciones, que devuelve al ser humano todas las edades de la vida, es nuestro don perdido y tenemos que recuperarlo”.

Advertisement

Y advertía que “si los abuelos se repliegan en sus melancolías, los jóvenes se encorvarán aún más en su smartphone”. “Los ancianos tienen recursos de vida ya vivida a los cuales pueden recurrir en todo momento. ¿Se quedarán de brazos cruzados ante los jóvenes que pierden su visión o los acompañarán calentando sus sueños?”, preguntaba.

“La vejez es un don para todas las edades de la vida. Es un don de madurez, de sabiduría”. Por eso subrayaba la importancia de que “el anciano ocupe el lugar de sabiduría que tiene, de historia vivida en la sociedad» y que también “haya un coloquio, que hable con los jóvenes”.

“Los jóvenes deben hablar con los ancianos, y los ancianos con los jóvenes —insistía—. Y este puente será la transmisión de la sabiduría en la humanidad”.

Advertisement

Y volvía a una metáfora que reiteró varias veces en mensajes a lo largo de su pontificado: “Los ancianos son como las raíces del árbol: tienen toda su historia ahí, y los jóvenes son como las flores y los frutos. Si no viene esta savia, si no viene este ‘goteo’ de las raíces, nunca podrán florecer. No olvidemos a ese poeta (Francisco Luis Bernárdez) que he citado tantas veces: ‘Lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado’. Todo lo hermoso que tiene una sociedad está en relación con las raíces de los ancianos. Por eso, en estas catequesis, yo quisiera que la figura del anciano se destaque, que se entienda bien que el anciano no es un material de descarte: es una bendición para la sociedad”.

Papa Francisco y ancianos, papa Francisco y salud mental, papa Francisco y adultos mayores
Los ancianos son como las raíces del árbol: tienen toda su historia ahí, y los jóvenes son como las flores y los frutos» – Francisco (Vatican News)



Papa Francisco,Vaticano,audiencia,Iglesia Católica,Pontífice,religión,anciano,escucha,atención,Cristianismo

Continue Reading

Tendencias