INTERNACIONAL
La estrepitosa caída del Príncipe Andrés: las orgías con Epstein, los abusos y el suicidio que marcó su final

Alguna vez fue el Principito. No el de Saint Exupery sino el de Mario Benjamín Menéndez. Así lo llamó el dictador argentino en abril del 82, en los momentos en que reinaba la euforia y envalentonado toreó a Thatcher y a los ingleses: “Que traigan al Principito”. El príncipe Andrés integró las tropas inglesas que viajaron a las Islas Malvinas. No entró en combate ante la protección de sus superiores que no querían darle un disgusto a la Reina. Ni tampoco regalarle el eco internacional y mediático a los argentinos si el miembro de la Casa Real caía en combate.
Por esos días Galtieri, desde el balcón de la Casa Rosada, dijo: “Si quieren venir, que vengan. Les presentaremos batalla”. El inconsciente colectivo unió ambas frases, la de Menéndez y la de Galtieri: “Traigan al Principito. Le presentaremos batalla”.
Leé también: Denunciaron al príncipe Andrés por un abuso sexual cometido bajo la sombra de Jeffrey Epstein
Los problemas graves de Andrés sobrevinieron lejos del combate. Fue cuando en vez de batalla, procuró que le presentaran menores de edad.
A principios de esta semana el Príncipe Andrés otra vez fue noticia. Renunció a algunos de sus títulos y honores y volvió a prometer alejarse de la vida pública. Pero de las acusaciones en su contra, más que negarlas de forma general, no dijo mayor cosa.
Lo que ocurrió es que el martes se publicó en Inglaterra Nobody´s Girl: A memoir of surviving abuse and fighting for justice (La Chica de Nadie: un testimonio de una sobreviviente del abuso y de la pelea por justicia) escrito por Virginia Giuffre con la colaboración de la periodista Amy Wallace.
Giuffre fue una de las denunciantes principales de Jeffrey Epstein y fue quien aseguró que el Príncipe Andrés había abusado tres veces de ella, entregada por Epstein, siendo menor de edad.
El dato imprescindible es que se trata de un libro póstumo. Virginia Roberts Giuffre se suicidó el 25 de abril. Tenía 41 años.
Virginia Giuffre fue una de las víctimas que denunció al financista Jeffrey Epstein (Fotos: Reuters/AP).
La red de trata del poderoso financista Jeffrey Epstein fue un escándalo internacional cuando se develó. Llevó al multimillonario y a su ex pareja, Ghislaine Maxwell, a la cárcel. Epstein murió en la cárcel en un aparente sucidio, aunque algunos -dadas las circunstancias extrañas de esa noche- creen que pudo haber sido asesinado para que no hablara.
Fueron muchas las chicas contratadas inicialmente para hacer masajes a Epstein y para luego tener relaciones sexuales con él, que fueron entregadas a hombres muy poderosos. Magnates, miembros del espectáculo, empresarios, expresidentes, ministros, políticos. La Lista de Epstein, es decir la enumeración de los que participaban en las fiestas sexuales organizadas por él, sobrevuela desde hace años como una amenaza sobre la cabeza de los poderosos.
El libro de Giuffre vuelve a poner el tema en la conversación pública y señala, una vez más, al Príncipe Andrés.
Hay una foto en la que Virginia a los 17 años es abrazada por Andrés (que hasta la aparición de la imagen negaba conocer a la chica y luego ante la evidencia solo atinó a decir que no se acordaba de ella) con la mano apoyada en la cintura desnuda y por detrás también sonríe Ghislaine Maxwell, la armadora de la red de chicas para que Epstein las entregara.
Virginia había nacido en una zona humilde de Palm Beach, Florida. De niña no tuvo los cuidados necesarios y acusó al padre de haber abusado de ella. Se escapó de la casa a los 13 años. Ante el desamparo terminó en las manos de Ron Eppinger, un hombre de 60 años que terminó condenado por abuso sexual. “Fui su prisionera durante seis meses. Me mandaba a hoteles en los que hombres me violaban y le pagaban a él por ‘mis servicios’”, escribe Virginia. Fue rescatada por el FBI. Al poco tiempo empezó a trabajar en Mar-a Lago, club propiedad de Donald Trump (del que casi no habla en su libro). Ella se desempeñaba en los vestuarios. Allí conoció a Ghislaine, que tras ganarse su confianza, le ofreció ganar 400 dólares de una manera muy sencilla: debía hacer masajes a un millonario. Ese hombre era Epstein.
Esa fue la puerta de entrada. De ella y de muchas otras adolescentes. Virginia habla de cómo eran los encuentros, cómo se sumaba Ghislaine, cómo ella las iba guiando y convenciendo, cómo captaban otras chicas, de los viajes a bordo de aviones privados, de los hombres famosos que concurrían, de las fiestas sexuales en las que participaban.
Era un sistema, una maquinaria impune. Jeffrey Epstein junto a su esposa, Ghislaine Maxwell, en un viaje que hicieron en su jet privado. Según comprueban otras imágenes dentro del expediente, en el asiento vacío viajaba Jean-Luc Brunel.
(Foto: AFP / US District Court for the Southern District of New York)
En el libro Virginia habla sobre la culpa, el insomnio, la vergüenza que se le imponían, que pesaron sobre ello durante décadas. “Me enseñaron a sonreír mientras me destruían”, afirma.
La crítica que publicó The Guardian dos días atrás pide al lector que no se confunda con los detalles escatológicos ni buscando chismes protagonizados por celebridades: “Es un libro sobre el poder, la corrupción, un sistema de abusos sexuales a escala industrial y sobre la manera en que las instituciones se ponen del lado de los perpetradores antes que el de las víctimas”.
El libro describe también cómo los medios sensacionalistas la revictimizaron inventando declaraciones de personas sobre su pasado, extrapolando opiniones y con títulos que la juzgaban o hablaban de sus costumbres sexuales.
Narra que Epstein la obligó ya desde la primera vez que el masaje se convirtiera en una masturbación; y que la sometió a sesiones de sexo sadomasoquista en las que sintió tanto dolor que prefería desmayarse para dejar de sufrir. En otra ocasión un poderoso amigo de Epstein fue muy violento con ella y cuando Virginia se quejó, Epstein le respondió: “A veces vas a tener que aguantar cosas como esas”.
De todas maneras lo que más revuelo genera del libro son las referencias al Príncipe Andrés quien es mencionado 88 veces.
Virginia cuenta que un día de marzo de 2001, Ghislaine Maxwell la despertó con una frase: “Este va a ser un día muy especial”. La comparó con Cenicienta porque iba a conocer un príncipe apuesto. Cuando supo que era Andrés se entusiasmó: “Pensé que conocer a un príncipe sería un honor. No entendí que me estaban entregando”.
Apenas los presentaron, Ghislaine le pidió a Andrés, de 41 años en ese momento, que calculara la edad de Virginia: “17”, acertó Andrés y agregó: “Mis hijas tienen casi tu misma edad”.
Esa noche fueron todos a bailar a un club, después ella regresó con Andrés. Antes recibió el consejo/orden de Ghislaine Maxwell: “Con él tenés que hacer todo lo que hacés con Jeffrey”.
Tuvieron sexo esa noche luego de estar poco tiempo en el jacuzzi. “Fue muy breve. Estuvo amigable pero prepotente como si creyera que tener relaciones sexuales conmigo fuera su derecho de nacimiento”, escribió Virginia. Virginia Giuffre con el príncipe Andrés. Ella tenía 17 años y él 41. Se conocieron en las fiestas sexuales de Jeffrey Epstein. (Foto: BBC)
Un mes después tuvieron otro encuentro en Nueva York, en la mansión de Epstein. Hubo un tercer día: una orgía en la isla privada del financiasta de la que participaron Andrés, Epstein, otros hombres y ocho chicas muy jóvenes. Para Virginia casi ninguna tenía más de 18 y no hablaban inglés.
Cuando explotó el caso Epstein, Andrés estuvo en el ojo de la tormenta. Apareció la foto con Virginia y la denuncia de la mujer se publicó en todos los medios. El Príncipe Andrés salió a responder. Lo hizo en una entrevista televisiva exclusiva que creyó sería su estrategia defensiva más eficaz. Se equivocó.
La entrevista fue el 16 de noviembre de 2019 en el programa Newsnight de la BBC. La realizó la periodista Emily Maitlis. Andrés la concedió con una sola idea en mente. Limpiar su imagen. Dar su versión de los hechos en un ámbito que él imaginó seguro. Era la contracara limpia -lavada- de la batalla mediática que estaban entablando los tabloides con sus portadas sensacionalistas y las guardias permanentes.
Pero nada resultó como el Príncipe supuso. La periodista, sin perder la amabilidad, fue implacable. Preguntó y repreguntó. De a poco lo puso contra las cuerdas, resaltando las incongruencias en su relato, las mentiras. Y Andrés se mostró endeble, dubitativo, soberbio y, en especial, muy poco creíble. De a poco, ante los ojos de millones, el miembro de la casa real británica, en el marco imponente del Palacio de Buckingham, se fue derritiendo.
Un colapso colosal. La Reina Isabel II de Gran Bretaña, el Príncipe Felipe -Duque de Edimburgo- y sus tres hijos: el rey Carlos III, la Princesa Ana y el Príncipe Andrés posan en los terrenos del Castillo de Balmoral el 9 de septiembre de 1960. (Foto: AFP)
La entrevista hizo un daño irreparable a su credibilidad. Imprecisiones, respuestas evasivas, contradicciones, falta de empatía y una peculiar pero esperable petulancia lo condenaron. Un vocero de la Corona lo describió como un desastre mediático. Algún asesor de imagen declaró que pocas veces había presenciado una intervención pública tan calamitosa. El diario The Guardian dijo: “No parecía consciente de la seriedad del caso, riendo en varios tramos de la entrevista, sin expresar piedad o inquietud por las víctimas de Epstein”.
Al día siguiente, en medio de la tormenta mediática y popular que generó (el efecto contrario al que quería obtener), Andrés anunció -por primera vez- que se alejaba de sus deberes públicos (nadie tenía muy en claro cuáles eran) hasta nuevo aviso.
Las preguntas más importantes fueron sobre su relación con Jeffrey Epstein y sobre la denuncia de Giuffre
Allí dijo que conoció a Epstein en 1999 a través de la que fue su pareja Ghislaine Maxwell (hoy con una condena a 20 años de prisión). Que Epstein lo sorprendió -se supone que gratamente- por su capacidad para reunir gente extraordinaria bajo el mismo techo. Andrés no aclaró si él mismo se consideraba extraordinario, aunque por su postura altiva, algo sobradora, se adivinaba que sí.
Aseguró que solo había visto tres veces en su vida a Epstein y que la última vez había sido en 2006. Informada, la periodista, con velocidad le mostró una foto de 2010 en la que se los veía caminar por el Central Park. Andrés balbuceó algo relacionado a acompañar a alguien que la está pasando mal. “Es una cuestión que me incomoda a diario, no haber estado a la altura de lo que se espera de un miembro de la Casa Real”, respondió.
Enseguida Maitlin le recordó que la última vez que se había alojado en su casa Epstein ya había sido condenado: “¿En qué momento le pareció buena idea quedarse en la casa de una persona condenada por delitos sexuales?”. Andrés quiso convertir su debilidad en una virtud: “Me pareció algo honorable y apropiado en ese momento. Puedo haber estado influenciado por querer ser demasiado honorable”. A eso le siguió un silencio largo e incómodo. La periodista, con inteligencia, percibió que no era necesaria en esa instancia la repregunta. El Príncipe, en esos segundos de silencio, se transfiguró como si se hubiera dado cuenta del derrumbe inevitable de su figura. El príncipe Andrés era íntimo amigo de Jeffrey Epstein: el financista se suicidó en la cárcel, después de haber sido condenado por el escándalo de su red de trata de personas y abuso sexual. (Foto: Reuters/Michel Euler/Pool-AP)
En otro momento calificó la conducta de Epstein como inapropiada. Recibió la réplica veloz de la periodista: “¿Inapropiada? Era un agresor sexual”.
Virginia había declarado que le había llamado la atención lo profuso que transpiraba el Príncipe. También que le había dado un poco de asco. Bailaba mal y transpiraba demasiado. En la entrevista de la BBC, Andrés negó parte de esa afirmación: solo lo del sudor; si decía que bailaba bien corría el riesgo de que lo hicieron tirar unos pasos frente a cámara y el engaño hubiera sido develado.
Apeló a su pasado en Malvinas, trató de jugar la carta de la épica del veterano de guerra. Al mismo tiempo utilizó una coartada científica. Dijo que no era cierto porque en esa época él no podía transpirar como consecuencia de haber estado en Malvinas. Una condición médica llamada anhidrosis por -según sus palabras- “haber sufrido una sobredosis de adrenalina en la Guerra de Malvinas cuando me dispararon”.
La coartada no fue creída por casi nadie. Era una afección del pasado, que nunca había sido mencionada y que recién traía a la conversación cuando la joven lo describió empapado en transpiración. Pero hubo otro elemento que terminó de sacarle todo viso de veracidad a la defensa de Andrés: un diario dominical, tres días después, publicó una foto de Andrés, de la época en que se cometió el abuso inicial contra Virginia, mojado por el sudor copioso. El epígrafe de la foto se burlaba de Andrés: “Los príncipes no transpiran. Brillan”.
En algún otro momento de zozobra mediática Andrés intentó volver a recordar su pasado en el conflicto bélico del 82 a través de alguna publicación en las redes sociales y recibió repudio cercano a lo unánime.
Más allá de divorcios, rumores y algunas tapas inevitables de tabloides, el primer gran problema público de Andrés vinculado con hechos delictivos ocurrió en 2011. En el marco de las filtraciones de Wikileaks se lo acusó de hechos de corrupción, fraude y tráfico de influencias. Varios parlamentarios británicos solicitaron que se le quitaran sus poderes como agregado comercial. La Casa Real logró que las denuncias quedaran en nada.
En 2021, Virginia demandó a Andrés en los tribunales de Nueva York. Al tiempo hubo un acuerdo extrajudicial. Se cree que la mujer recibió varios millones de dólares (medios británicos afirman que fueron 12 millones). El pago salió de las arcas de la Corona: la Reina utilizó ese dinero para tapar los escándalos de su hijo.
Pocos días atrás también se reveló que Andrés le pidió a miembros de su custodia policial permanente que investigaran a Viriginia Giuffre, que le trajeran datos y descripciones de viejos errores de la joven, para poder acusarla (o extorsionarla) y contragolpear cuando se vieran amenazados por lo que sucediera en los tribunales.
Más malas noticias para Andrés: la justicia norteamericana reabrirá el caso en las próximas semanas. Foto de archivo: la reina Isabel y el príncipe Andrés. (Foto: Reuters)
El comunicado de Andrés de esta semana decía: “Hemos concluido que las continuas acusaciones contra mí, distraen del trabajo de Su Majestad y de la Familia Real. He decidido, como siempre, priorizar mi deber hacia mi familia y mi país. Mantengo mi decisión de hace cinco años de retirarme de la vida pública. Dejaré de usar los títulos y honores que se me han conferido. Como ya lo he dicho, niego de manera tajante las acusaciones en mi contra”.
Entre los títulos que debió resignar están el de Duque de York y su membresía en la Orden de la Jarretera, la orden de caballería de mayor rango y prestigio en Inglaterra y también la más antigua.
Unos años atrás, ya su madre, la Reina, ante las presiones, lo había obligado a renunciar a los grados militares, al uso del título de su alteza real y lo había dispensado de sus obligaciones públicas.
La pérdida reciente de Andrés de los honores y títulos no bastaron. El hermano de Virginia Giuffre no se conforma y le exigió al rey que también le saque el título de Príncipe.
Dicen que otro que no está de acuerdo con que Andrés mantenga el status real es su sobrino William. Fuentes cercanas a él, según medios ingleses, afirman que William está convencido de dejar fuera de su ceremonia de coronación a su tío Andrés.
Más allá de que estas pérdidas no dicen nada a gran parte del resto de los habitantes del mundo, para Andrés resultan dolorosas por la pérdida de status, pero en especial porque son eslabones nuevos en la cadena de desprestigio y humillaciones que se creó hace más de una década. Su figura está abollada y parece insalvable. Sólo le queda la reclusión en algún palacio y esquivar los momentos de alta exposición.
Se sabe que no aparece en las celebraciones navideñas de la Casa Real y que este ostracismo se extenderá al menos seis meses. Ya ha salido del foco antes y discretamente ha vuelto a aparecer hasta que lo golpeara un nuevo escándalo, una revelación inédita.
Esta vez parece que su rehabilitación pública será más difícil, casi imposible.
Príncipe Andres, Corona británica, Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell, abusos sexuales
INTERNACIONAL
Germaine Derbecq, una vida de arte, bohemia y valentía se revela en la Colección Amalita

Cualquier apasionado por la historia del arte argentino se cruzó alguna vez con un texto de Germaine Derbecq (París, 1899 – Buenos Aires, 1973), una de las grandes críticas y promotoras del siglo XX, a tal punto que su obra pictórica quedó un poco relegada detrás de los grandes artistas a los que cobijó en la emblemática galería Lirolay.
Pero ya no hay excusas, porque por primera vez puede verse una antológica en Éxtasis, 1899-1973, con curaduría de Feda Baeza en la Colección Amalita, en una invitación a descubrir cómo una vida apasionada se manifestó en búsquedas del lenguaje artístico a lo largo de su carrera. Como antecedente más reciente, en 2019, la galería Calvaresi, que posee el estate de la pintora, su exhibió Frenéticamente decidida a ir hacia delante, en la que reunió un puñado de pinturas que no se veían hacia tres décadas.
La exposición ofrece, en ese sentido, una mirada retrospectiva sobre su trayectoria, reuniendo más de 70 piezas que permiten comprender la amplitud de su producción y su influencia en el arte argentino, ya que además, como una especie de bonus track, se incorpora documentación, cuadernos personales y trabajos de otros artistas, lo que enriquece el recorrido y aporta contexto a su multifacético legado.

En el inicio de la exhibición se encuentra la intención de revelar el papel que Derbecq desempeñó en el ámbito cultural de Buenos Aires, con una selección de materiales documentales que revelan su actividad no solo como creadora, sino también como gestora y crítica de arte.
En otra pared, por ejemplo, se muestran unas obras hermosas de lo que fue su primera muestra al frente de Lirolay, en la que rindió homenaje a Thibon de Libian, como también de Ramón Silva y Walter de Navazio, figuras con las que mantuvo lazos personales.
El recorrido vital de Derbecq se inicia en el ambiente bohemio de la París de los años cincuenta, donde la acción y la palabra se entrelazan en su formación, donde estudió bajo la tutela de André Lhote, maestro de otros grandes artistas, y tuvo su debut expositivo a los 18 años, mientras mantenía un vínculo de amistad con Le Corbusier y Juan Gris.

La influencia de la escena parisina y del circo en la obra de la artista puede verse “en los pierrots, en las diferentes piezas de French Can Can», en un imaginario de aquellos días que se expresa en sus diferentes etapas, desde “los años 20 y 30 hasta los 60″. Y, en diálogo con Infobae Cultura, agregó: “Ella siempre cambió, no importa la trayectoria, ni el tiempo, ni los saberes que acumuló, se atrevió a desafiarse a ella misma”.
Con la Segunda Guerra perdió todo, “no más pinceles ni colores”, escribió, y ya en 1949 junto a su esposo, el escultor Pablo Curatella Manes, e hijo Jorge, anduvieron por Dinamarca, Noruega y Grecia antes de llegar a Argentina en los ‘50, donde promovió a la pujante vanguardia artística en la que comenzaban a asomar figuras como Marta Minujin, Alberto Greco o Jorge de la Vega, por las que apostó a través de exposiciones en Lirolay, de la que fue su primera directora.
Su relación con otros artistas y su papel como “crítica también eran un modo de hacer arte”, explicó Baeza, ya que “buscaba impulsar a sus colegas hacia una mayor intensidad en su trabajo, sin destruirlos”, como la que le realizó a Norah Borges, “que fue tremenda”, ya que decía que “perdió el vínculo con su propia pintura y así sus gestos pierden intensidad”.

Y agregó: “El vínculo con el arte era su modo de entender la vida, básicamente. Y eso se notaba en todo. Cómo se vestía, cómo se paraba, qué decía”.
Baeza recordó el impacto de una enfermedad ósea deformante y el exilio tras la invasión nazi a París como episodios que marcaron un quiebre en su vida y en su obra: “Los pasteles muestran no solo el tema de la espiritualidad, sino que ella además se quedó literalmente sin recursos. Allí conoce el hambre. Hubo un quiebre entre todavía una escena bohemia y feliz, hasta el pasaje de unas experiencias de vida muy duras, las que la obligaron a perder casi todo”.
Esto puede observarse en toda una serie de dibujos en pastel sobre inéditos como Crucifixion (1942-43) u óleos como La anunciación (1948) o Adán y Eva (1949), donde la figuración de estilo impresionista de años anteriores desaparece para dar lugar a una abstracción geométrica, que fue, en un punto, una búsqueda de una esencialidad, ya que Derbecq parece querer eliminar todo lo redundante, el despliegue técnico y se concentra en lo mínimo, por otro lado debido a la carencia de materiales.

Ya en su última etapa, en Argentina, continúa con su proceso de experimentación, a través de la serie de los “múltiples”, obras geométricas y coloridas que, según Baeza, “pueden dar infinidad de resultantes”.
“El múltiple es la idea de que ese proceso ya no tiene una obra final, que ya es un despliegue de variantes que pueden cambiar y que esas variantes además construyen un objeto. En un catálogo dice ‘adquiera un múltiple por el precio de un par de zapatos’, destinado a ampliar la base de personas coleccionistas”, explicó Baeza.
Esta concepción de un arte para las masas y la apertura a nuevas formas y públicos se consolidan en sus escritos y en la compilación realizada para la muestra en conjunto con Florencia Colina.

El cierre de la trayectoria de Germaine estuvo vinculado a investigaciones ópticas, con una paleta más pop y la desmaterialización de la obra, en sintonía con los debates contemporáneos sobre el estatuto del objeto artístico.
“Germán entiende que la obra ya no es un objeto particular, es un proceso desplegado, y allí ingrensa en una variante que toca el pop y algo medio óptico”, dijo, sobre la capacidad de la artista para abandonar lo figurativo, lo autónomo y embarcarse en nuevas búsquedas a los 70 años, tras seis décadas de trayectoria.
Por otro lado, frente a estos “múltiplos”, es necesario repensar el rol de una artista que, con dolores por sus problemas de salud, redobla la apuesta en tanto que venía de una obra más minimalista y acorde avanza su edad se concentra aún más en producir obras más detallistas, trabajosas, a las que les debe poner el cuerpo de una manera brutal. Hay, en ese gesto, una revelación sobre la fortaleza de ánimo y entereza frente a su propia construcción como artista, algo que, sin dudas, tuvo a lo largo de su vida.
“Germaine no tenía miedo a ocupar la escena. Eso lo recuerdan todes quienes la conocieron, tenía un gran temperamento para decir las cosas, para ir a la acción”, afirmó Baeza.

Por otro lado, en la Colección Amalita puede visitarse el recientemente inaugurado nuevo guion de arte argentino como muetra permanente, mientras que en paralelo a Éxtasis, 1899-1973, también se inauguró Carlos Gorriarena. 100 años, que celebra -como indica su nombre- el centenario del gran pintor, a partir de obras de los acervos de la colección ArtHaus y Amalita.
Es una muestra en la que se puede apreciar a “un maestro que además tiene un manejo del color impresionante, donde el exceso aparece en el color y donde uno queda como atrapado en esa sensualidad, en una fiesta, en la que somos al mismo tiempo espectadores y cómplices”, dijo Andrés Baur, director de ArHaus durante la presentación.
*El espacio de Puerto Madero, Olga Cossettini 141, puede visitarse de jueves a domingos, entre las 12.00 y las 20.00. El valor de la entrada es de $6000, con tarifa reducida de $3000 para menores de 12 años, jubilados, estudiantes y docentes con acreditación.
Fotos: Gentileza Colección Amalita
INTERNACIONAL
Hours after taking office, NYC Mayor Mamdani targets landlords, moves to intervene in private bankruptcy case

NEWYou can now listen to Fox News articles!
Sworn in at midnight and again hours later publicly, New York City Mayor Zohran Mamdani used his first day in office Thursday to hit the ground running with new executive orders targeting city landlords and housing development. And he said the city will take what he called «precedent-setting action» to intervene in a private landlord bankruptcy case he said was tied to 93 buildings.
«Today is the start of a new era for New York City,» Mamdani said. «It is inauguration day. It is also the day that the rent is due.»
Speaking at a Brooklyn apartment building, Mamdani framed the moves as an early test of whether city government will directly confront landlords over housing conditions and step into court cases that could determine whether tenants remain in their homes.
Mamdani said New Yorkers who attended his inauguration were returning to apartments where, he said, «bad landlords do not make repairs,» rents rise and residents deal with issues like cockroaches and a lack of heat.
ZOHRAN MAMDANI WILL BE FIRST MAYOR TO BE SWORN IN ON QURAN DURING NEW YORK CITY INAUGURATION
New York City Mayor Zohran Mamdani announces his first executive orders Thursday. (Fox News/Pool)
The mayor said the new administration «will not wait to deliver action» and «will stand up on behalf of the tenants of this city.»
Mamdani announced three housing-related executive orders, starting with the revival of the Mayor’s Office to Protect Tenants, which he said will focus on resolving complaints and holding landlords accountable for hazardous conditions.
«We will make sure that 311 violations are resolved,» Mamdani said, adding that the administration will hold «slumlords» accountable for «hazardous and dangerous threats» to tenant well-being.
MAMDANI TAPS CONTROVERSIAL LAWYER WHO DEFENDED AL QAEDA TERRORIST FOR TOP ROLE: ‘POWERFUL ADVOCATE’

New York City Mayor Zohran Mamdani delivers his inaugural address Thursday outside City Hall. (Fox News/Pool)
Mamdani said the second executive order creates a LIFT task force, or a land-inventory effort designed to leverage city-owned land and accelerate housing development. He said the task force will review city-owned properties and identify sites suitable for housing development no later than July 1.
The third executive order creates a SPEED task force, which Mamdani said stands for Streamlining Procedures to Expedite Equitable Development. He said the task force will work to remove permitting barriers that slow housing construction.
Both task forces will be overseen by Deputy Mayor for Housing and Planning Lila Joseph, he said.
«These are sweeping measures, but it is just the beginning of a comprehensive effort to champion the cause of tenants,» Mamdani said.
FLASHBACK: INSIDE THE POLITICAL MOVEMENT THAT PUT A SOCIALIST IN CHARGE OF NEW YORK CITY

Zohran Mamdani attends the annual 9/11 Commemoration Ceremony Sept. 11, 2025, in New York City. (Michael M. Santiago/Getty Images)
Earlier in the day, Mamdani signed executive order No. 1, which revoked all prior mayoral executive orders under former Mayor Eric Adams issued on or after Sept. 26, 2024, unless they were specifically reissued by Mamdani’s administration.
Mamdani signed a second executive order setting the structure of his administration, including five deputy mayors and their oversight responsibilities.
The mayor made the announcement at 85 Clarkson Ave., a rent-stabilized building he said is owned by Pinnacle Realty, which he described as a «notorious landlord.»
Mamdani said tenants in the building have dealt with issues, including roaches and a lack of heat.
Mamdani said the building is one of 93 properties connect to the same landlord, and the portfolio is in bankruptcy proceedings.
MAMDANI PICKS EDUCATOR WHO WORKED TO DISMANTLE GIFTED & TALENTED PROGRAM AS NYC SCHOOLS CHANCELLOR

New York City Mayor-elect Zohran Mamdani raises his right hand during his swearing-in ceremony at Old City Hall Station early Thursday. (Amir Hamja/The New York Times/Bloomberg via Getty Images)
The mayor said the buildings will be auctioned to a different landlord he claimed ranks No. 6 on New York City’s worst landlord list, adding the buildings collectively have more than 5,000 open hazardous violations and 14,000 complaints.
«This is an untenable situation,» Mamdani said. «So, today we are announcing that we will be taking action in the bankruptcy case and stepping in to represent the interests of the city and the interests of the tenants.»
Mamdani said he directed his nominee for corporation counsel, Steve Banks, to take what he called «precedent-setting action» in the case.
«We are a creditor and interested party,» Mamdani said, adding that the city is owed money and will fight for «safe and habitable homes» while working to «mitigate the significant risk of displacement» that tenants face.
A tenant speaker at the event described unsafe conditions in Pinnacle buildings and said a section of hardwood floor in the speaker’s mother’s apartment had remained unrepaired for seven years.
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
«When they filed for bankruptcy this spring, Pinnacle gambled on making our housing less affordable and our lives more miserable,» the speaker said.
The mayor said the moves mark the start of a more aggressive use of executive power on housing issues, beginning on his first day in office.
Mamdani’s office did not immediately respond to Fox News Digital’s request for comment.
zohran mamdani,housing,new york city,rental,socialism
INTERNACIONAL
Kim Jong Un appears with daughter at mausoleum, fueling succession speculation

NEWYou can now listen to Fox News articles!
North Korean leader Kim Jong Un appeared publicly with his daughter, Ju Ae, during a New Year’s Day visit to the Kumsusan Palace of the Sun, a symbolic site honoring the country’s founding leaders.
Images from the state news agency KCNA show Ju Ae standing between her parents in the main hall of the mausoleum, a moment that analysts say has fueled speculation about her future role in the regime.
Ju Ae has been featured more often in state media over the past three years, fueling speculation by analysts and South Korea’s intelligence agency that she may be positioned as a potential successor to Kim Jong Un.
The appearance comes amid a longstanding tradition in North Korea, where Kim visits the mausoleum on key dates and anniversaries to reinforce the legitimacy of the nuclear-armed country’s dynastic heritage.
TRUMP AND KIM JONG UN SHOULD MAKE ‘BOLD DECISION’ TO MEET DURING HIS ASIA TRIP, SOUTH KOREAN OFFICIAL SAYS
North Korean leader Kim Jong Un, his wife Ri Sol Ju and their daughter Kim Ju Ae visited the Kumsusan Palace of the Sun to mark the New Year in Pyongyang, North Korea, Jan. 1. (KCNA via Reuters)
North Korea has never confirmed Ju Ae’s age, and her exact age remains unknown, but she is believed to be around 12 or 13.
After being publicly introduced in North Korea in 2022, Ju Ae made her first public appearance outside of her home country while accompanying her father on a trip to Beijing in September, his first visit to China in years, a move analysts said may signal her role as North Korea’s heir-in-waiting.
Ju Ae’s existence was inadvertently revealed by retired NBA star Dennis Rodman over a decade ago in an interview with The Guardian.
NORTH KOREA FIRES BALLISTIC MISSILE DAYS AFTER HEGSETH WRAPS SOUTH KOREA VISIT

North Korean leader Kim Jong Un and daughter Kim Ju Ae attended an event to celebrate the New Year in Pyongyang, North Korea. (KCNA via Reuters)
Rodman told reporters during a 2013 trip to Pyongyang he had «held the baby Ju Ae,» while calling Kim Jong Un a «good dad.»
Parenting expert Kirsty Ketley told Fox News Digital in September that placing Ju Ae in the global spotlight at a young age could have lasting consequences.
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

North Korean leader Kim Jong Un and daughter Kim Ju Ae attended an event to mark the New Year. (KCNA via Reuters)
«She’s being shaped into a role rather than being supported to figure out who she is as an individual, and that pressure could have a huge impact on her mental health,» she said.
Fox News Digital’s Emma Bussey and Reuters contributed to this report.
north korea,kim jong un,parents
CHIMENTOS3 días agoJorge Lanata, a un año de su muerte: el periodista más original, influyente y popular de su generación
POLITICA2 días agoDocumento clave: la empresa de Faroni pactó con la AFA quedarse con el 30% de sus ingresos comerciales en el exterior
POLITICA1 día agoEl mensaje de Año Nuevo de Javier Milei: “Hemos cumplido con todas nuestras promesas de campaña”

















