INTERNACIONAL
Los planes de Vladimir Putin para 2026: 120 mil bombas planeadoras de mayor alcance para atacar a Ucrania

Rusia planea fabricar este año hasta 120.000 de sus económicas bombas planeadoras, capaces de causar gran devastación, dijo un funcionario de inteligencia ucraniano de alto rango, incluidas 500 de una nueva versión de mayor alcance que puede llegar a más pueblos y ciudades.
Rusia ha incrementado enormemente la producción de armas desde la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, con plantas de defensa que funcionan las 24 horas del día. No revela detalles de la producción militar, que está clasificada como secreta.
Reuters no pudo verificar el objetivo de 2025, que el general de división Vadym Skibitskyi, jefe adjunto de la Inteligencia de Defensa de Ucrania, reveló en una entrevista.
No dijo cómo había obtenido la cifra ni dio datos anteriores, pero indicaría un gran aumento en la fabricación de bombas planeadoras, que utilizan alas, y a veces motores, para volar decenas de kilómetros hasta sus objetivos.
La cifra de 120.000 incluye municiones nuevas y bombas existentes mejoradas para planear.
Según Skibitskyi, las fuerzas rusas disparan entre 200 y 250 bombas planeadoras al día. El mes pasado, el promedio diario fue de unas 170, según datos del Ministerio de Defensa.
“Es posible derribarlas, pero la cantidad de estas bombas aéreas producidas en la Federación Rusa (…) es enorme”, dijo Skibitskyi. “Se trata de una amenaza. Una amenaza que requerirá que respondamos adecuadamente”.
Las bombas, cuyo alcance se estimaba anteriormente en hasta 90 kilómetros, pueden romper las defensas ucranianas sin enviar aviones a través de las líneas del frente, donde serían derribados.
Son mucho más baratas y abundantes que los misiles, y sus cientos de kilogramos de explosivo pueden atravesar edificios y fortificaciones. Han bombardeado ciudades de primera línea como Kharkiv y Kherson.
Rusia está lanzando la producción en serie de una nueva bomba planeadora capaz de viajar hasta 200 km desde el punto de lanzamiento desde un avión de combate, dijo Skibitskyi, añadiendo que planea fabricar unas 500 para finales de este año.
Ucrania también cree que Rusia está trabajando en modificaciones para que esas bombas puedan volar hasta 400 km, lo que permitiría a Moscú atacar aún más pueblos y ciudades ucranianos sin utilizar misiles, dijo.
Los ataques con bombas planeadoras de octubre en las regiones de Mykolaiv, Poltava y Odessa, situadas como mínimo a decenas de kilómetros de las líneas del frente más cercanas, ya han demostrado el alcance cada vez mayor de esta arma.
El Ministerio de Defensa ruso no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios. Rusia niega haber atacado a civiles, pero miles de personas han muerto y resultados heridos en la invasión. Moscú sostiene que los movimientos de Kiev para aliarse con Occidente suponen una amenaza para Rusia y deben detenerse.

Skibitskyi también dio estimaciones sobre la producción rusa de aviones no tripulados, que, según dijo, le ha permitido atacar con mayor eficacia el sistema energético de Ucrania.
En 2025, Rusia fabricará en total unos 70.000 aviones no tripulados de largo alcance, comentó, incluidos 30.000 Shahed, que son el caballo de batalla de los ataques rusos.
“Empezaron con 30 drones al mes, ahora 30 pueden volar a un solo objetivo”, dijo, esperando que los ataques a las infraestructuras de gas y energía continúen en el invierno boreal.
“Sin duda quieren doblegarnos. Esto está desestabilizando la situación interna”, afirmó. Skibitskyi lo describió como una de las herramientas para presionar a Ucrania hacia una posición más complaciente en cualquier posible negociación de paz.
También dijo que si las tropas rusas capturan la ciudad sitiada de Pokrovsk, donde actualmente se libran batallas callejeras, es probable que presionen hacia los límites de la región de Donetsk, su objetivo desde hace tiempo.

El envío de millones de rondas de proyectiles de artillería desde Corea del Norte ayudó a Rusia a mantener el ritmo de fuego en el campo de batalla en 2024, pero Skibitskyi dijo que el número se había reducido a más de la mitad este año a medida que las existencias de Pyongyang se agotaban.
Citó un suministro total de 6,5 millones de proyectiles de artillería a Rusia desde 2023 por parte de Corea del Norte, que aprovechó la oportunidad para estrechar lazos con el Kremlin tras la invasión rusa de Ucrania.
Dijo que no se registraron entregas de proyectiles desde Corea del Norte en septiembre, pero sí algunas en octubre y que alrededor de la mitad de los proyectiles suministrados por Pyongyang eran tan viejos que necesitaban ir a plantas en Rusia para ser mejorados.
Skibitskyi añadió que Corea del Norte había puesto en marcha en su propio territorio la producción en masa de pequeños First Person View (FPV) de corto alcance, así como de drones de ataque al campo de batalla de medio alcance más grandes, aunque no especificó la escala.
“Están aprendiendo, están estudiando su experiencia (en esta guerra) para ampliar la producción en su propio territorio”, dijo.
(Reuters)
International,Relations,Diplomacy / Foreign Policy,Europe
INTERNACIONAL
No basta solo con cuidar los bosques: la huella de biodiversidad está en cada decisión diaria

Cuidar bosques ya no alcanza. Comer una hamburguesa, viajar en auto o comprar ropa nueva puede cambiar el destino de miles de especies en el planeta.
Científicos del Instituto Hot or Cool, una organización independiente con sede en Berlín, Alemania, y de la Universidad de Jyväskylä, en Finlandia, demostraron cómo la vida diaria de las personas deja una huella silenciosa sobre la biodiversidad, es decir, la variedad de seres vivos y ecosistemas que existen en la Tierra.
Cada elección suma o resta naturaleza, aunque no siempre se vea. Publicaron un informe que introduce el concepto de la “huella de biodiversidad”. Es una forma de calcular el impacto de los hábitos cotidianos sobre animales, plantas y ecosistemas.

Esa perspectiva conecta lo que se come, cómo se viaja, el espacio donde se vive y lo que se compra con la cantidad de especies que pueden desaparecer.
Los investigadores la definen como “un método de contabilidad basado en el consumo que vincula el consumo de los hogares con la pérdida de biodiversidad a lo largo de las cadenas de suministro globales, expresando los impactos en una unidad común de biodiversidad”.
Esto significa que, por ejemplo, si se elige un plato con carne, se usa más tierra y agua que con uno de legumbres, y eso puede afectar a más poblaciones de especies.

El análisis resaltó que cerca del 70% de los impactos climáticos, el 70% del uso del suelo, el 48% del uso de materiales y el 81% del uso de agua dulce pueden vincularse directamente a los estilos de vida y el consumo de los hogares.
Los investigadores analizaron Brasil, Finlandia y Japón, y observaron que en todos los países los hábitos diarios explican gran parte del daño a la naturaleza, aunque los patrones y los productos que se consumen sean diferentes.
Contaron con la participación de especialistas de la Argentina, Alemania, Italia, Irlanda, Reino Unido, Austria, Colombia y Suecia. Uno de los colaboradores fue Carlos Andres Trujillo Valencia, de la Universidad de los Andes, Colombia.

Otro experto fue el doctor en biología Pedro Jaureguiberry, investigador del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV), que depende del Conicet y la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina.
En diálogo con Infobae, el científico dijo: “Este nuevo informe resalta la huella de biodiversidad. Este concepto conecta la pérdida de biodiversidad con acciones humanas muy concretas y cotidianas: lo que comemos, cómo nos movemos, cómo vivimos y lo que compramos”.
El investigador agregó: “Ese concepto se suma a la ya conocida huella de carbono, que mide el impacto humano sobre el clima. El nuevo informe muestra que nuestros estilos de vida tienen un impacto grande sobre la naturaleza, incluso más allá de las fronteras del país en que vivimos, a través de las cadenas globales de producción”.

“Uno de los resultados más importantes es que la alimentación es uno de los factores que más presión generan sobre la biodiversidad”, afirmó el científico.
Las dietas cargadas de carne y productos ultraprocesados aumentan la presión sobre la biodiversidad. El desperdicio de comida también suma al problema, advirtieron.
Indicaron que “transformar el consumo de alimentos es un punto de partida fundamental para reducir el impacto de los estilos de vida sobre la naturaleza”.

Otro hallazgo, subrayó el científico en la entrevista con Infobae, es que “muchas acciones que ayudan a la naturaleza también ayudan al clima, como reducir el desperdicio de alimentos o promover el uso de sistemas de transporte colectivos (en lugar de individuales) y/o activos (por ejemplo, la bicicleta)”.
Usar autos y aviones favorece la fragmentación de hábitats y acelera el cambio climático. Por eso, los investigadores señalaron que las políticas de movilidad deben enfocarse menos en trasladar personas y más en mejorar la calidad de vida y el acceso a servicios.
La vivienda y el consumo de productos también dejan huella. Casas grandes, que usan más energía y materiales, y la compra constante de ropa o electrónicos nuevos multiplican el impacto ambiental.
Por ejemplo, en Japón, la huella por consumo de ropa es una de las más altas, mientras que en Brasil los muebles y los electrodomésticos tienen más peso en la pérdida de especies.

El informe no se quedó solo en el diagnóstico. Los investigadores propusieron cambios sencillos y claros. Aumentar la proporción de alimentos vegetales y reducir la carne, elegir productos de temporada y cercanía, y consumir solo lo necesario.
“Aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal, como legumbres, frutas, verduras y cereales integrales”, es una de las recomendaciones clave.
También se recomienda preferir productos de agricultura regenerativa, minimizar el desperdicio de comida y buscar alternativas como proteínas vegetales.
En la movilidad, el estudio propone caminar, usar la bicicleta o el transporte público, y evitar los viajes innecesarios en auto o avión.

Ejemplos concretos incluyen promover días de movilidad sostenible, dar incentivos para el uso de transporte público y crear más ciclovías. En ciudades como Tallin, la capital de Estonia, ya se ofrece transporte público gratuito y en Barcelona, España, se apoya con fondos públicos a comunidades de movilidad de bajo impacto.
Para el consumo, reutilizar y reparar antes de desechar se vuelve esencial. El informe resalta políticas como ofrecer descuentos en reparaciones, apoyar ferias de productos de segunda mano y fomentar campañas para usar los objetos durante más tiempo.
En algunos países se incentiva la fabricación de productos duraderos y se regula la publicidad para desalentar el sobreconsumo.

El informe presenta el enfoque de “choice-editing”, que significa rediseñar los mercados y las opciones disponibles para que las alternativas sostenibles sean las más fáciles, accesibles y atractivas. Esto incluye eliminar del mercado productos que dañan la biodiversidad y asegurar que todos tengan acceso a opciones saludables y sostenibles.
Aclararon que el desarrollo de la estrategia de “choice-editing” debe garantizar niveles mínimos de bienestar para todos y facilitar la transición para que nadie quede afuera por motivos económicos o sociales.
Los investigadores también insistieron en que el uso de plásticos genera contaminación en ecosistemas terrestres y acuáticos, especialmente por la liberación de microplásticos provenientes de textiles y productos descartables.
Esos residuos afectan a especies marinas y animales terrestres, que pueden ingerirlos o quedar atrapados. Recomendaron prohibir los productos plásticos de origen fósil, como bolsas descartables, y aplicar responsabilidad extendida del productor, para que las empresas se encarguen del reciclaje y la recolección.

Para los científicos que elaboraron el informe, las políticas públicas son necesarias para facilitar el cambio que recomendaron en los estilos de vida. Se pueden llevar a cabo con campañas educativas, regulaciones sobre publicidad y premios para quienes eligen opciones sostenibles.
Además, propusieron impulsar políticas que reduzcan la producción y el consumo de plásticos para proteger la biodiversidad.
Consideraron que la colaboración entre gobiernos, empresas y comunidades es clave para que estas soluciones sean inclusivas y reales.

En América Latina, “el desafío es doble”, sostuvo el doctor Jaureguiberry. “Por un lado, existen ecosistemas muy valiosos para la biodiversidad; al mismo tiempo, hay fuertes presiones como la expansión agrícola, la urbanización, la tala con fines forestales y la contaminación, entre otras”.
Muchas de esas presiones se vinculan con economías basadas en la producción de materias primas demandadas en todo el mundo.
“Algunas recomendaciones pueden ser más difíciles de aplicar porque en muchos países de la región aún existen otras prioridades más urgentes, como mejorar la infraestructura o garantizar el acceso a servicios básicos. Esto retrasa la adopción de enfoques sostenibles en los estilos de vida”, reconoció.

Sin embargo, “también se abren oportunidades, ya que muchos estilos de vida en la región presentan un menor consumo de energía y materiales en comparación con países de altos ingresos y altos niveles de industrialización”, expresó.
“Esto significa que América Latina puede avanzar hacia estilos de vida más sostenibles sin repetir los modelos de consumo intensivo de otras regiones”, dijo.
El mensaje final no deja dudas. Los hábitos cotidianos importan. Cuidar la biodiversidad no es solo cosa de bosques lejanos: empieza en el plato, el transporte, la vivienda y la próxima compra.

Entrevistado por Infobae, Claudio Bertonatti, museólogo, naturalista, miembro honorario de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara y director de la carrera de Turismo y Conservación del Patrimonio de la Universidad Maimónides (UMAI), comentó tras leer el nuevo reporte: “Actualmente, estamos observando una fragmentación de la conciencia ambiental, con tres tipos de personas: las desinteresadas, las negadoras y las empáticas. La crisis civilizatoria no solo amenaza especies. La situación es más grave: amenaza paisajes, con su diversidad biológica y su contraparte: la diversidad de manifestaciones culturales con las que se articula”.
El experto agregó: “Todo lo que está amenazado permanece casi invisible o muy simplificado para los ojos y el sentir de los habitantes urbanos. Vivimos desconectados física, emocional e intelectualmente de los escenarios silvestres y, en contrapartida, demasiado conectados con pantallas adictivas. Esto tiene implicancias sociales, psicológicas, medicinales y ambientales”.

“Para que nos vaya mejor, debemos retomar nuestra conexión con los espacios verdes y silvestres como una manera de contrarrestar ese déficit de naturaleza que nos deshumaniza”.
Con respecto al concepto de huella de biodiversidad, Bertonatti opinó que “es una suerte de brújula que nos indica hacia dónde debemos mirar, pero la reconexión con los espacios silvestres es el camino que recorremos para llegar ahí. Es decir, la huella nos da el por qué y la reconexión el ‘cómo’ vivir considerando al resto de la naturaleza como nuestra aliada y no como una mera fuente de insumos o recursos”.
alimentación saludable,comida rápida,espinaca,gotas de agua,papas fritas,hamburguesa,pollo empanizado,nutrición,contraste alimenticio,salud
INTERNACIONAL
Los tesoros de Ramsés II se muestran en Londres: así es la exposición que revive el esplendor de Egipto

La exposición itinerante Ramses and the Pharaohs’ Gold, (Ramses y el oro de los faraones) con tesoros del Museo Egipcio de El Cairo, se presenta en el espacio cultural de la antigua usina eléctrica Battersea Power Station (inmortalizada en la tapa del álbum Animals, de Pink Floyd), marcando el regreso público de Ramsés II como figura central del antiguo Egipto. El evento, organizado a partir de una colección sin comparación en años recientes, no incluye la famosa momia del faraón pero sí exhibe el ataúd original en que se encontró su cuerpo, estableciendo un punto de atracción museística que apunta a superar el impacto global alcanzado históricamente por Tutankamón.
El traslado y exhibición de parte del selecto inventario arqueológico, centrado en Ramsés II y en artefactos vinculados a su largo reinado de 66 años, reabre además discusiones sobre el posicionamiento de los principales faraones en la industria cultural global. Mientras la figura de Tutankamón ha dominado la fascinación moderna gracias al hallazgo intacto de su tumba en 1922, la muestra en Battersea reactiva la competencia simbólica dentro de la egiptomanía museística, con Ramsés ocupando nuevamente el protagonismo en la agenda de grandes instituciones y circuitos de exhibición europeos.
La muestra se concibe como una oportunidad inédita para reposicionar a Ramsés como referente absoluto del fasto faraónico, tras décadas de primacía mediática de Tutankamón. Si bien no incluye la momia del rey, sí expone el ataúd original recuperado en el siglo XIX y relicarios de alto valor cultural, permitiendo al público general —y a la industria museística— acceder a elementos históricamente reservados a los circuitos académicos internacionales. Esta decisión curatorial impacta directamente en el flujo de visitantes y en la generación de nuevas alianzas institucionales para futuras itinerancias en Europa y América del Norte.

El núcleo de la exposición y de la revisión académica reside en el uso sistemático de la monumentalidad para la fabricación de la imagen real. Ramsés no solo dictó la ejecución de estatuas colosales —como la serie de figuras sedentes de 20 metros en el Gran Templo de Abu Simbel— sino que estableció una política de autorretrato ritualizado sin precedentes en la historia dinástica. Estas esculturas, encargadas y modeladas bajo estrictos códigos de estilización, muestran una representación idealizada, distante de los trazos identificados por la arqueología en su momia, como la nariz aguileña y la expresión tensa del rostro.
El énfasis en la despersonalización escultórica respondió a la necesidad política de restaurar la tradición tras el convulso reinado de Akenatón. Ramsés II implementó, mediante la arquitectura y las artes visuales, una estrategia propagandística para fundir su imagen con los cánones del pasado, solidificándose como símbolo de continuidad y estabilidad. El ejemplo paradigmático aparece en Abu Simbel: el templo, excavado en la roca y dedicado enteramente a él, exhibe cuatro figuras colosales idénticas, mientras las estatuas menores de familiares recalcan la jerarquía vertical del poder.

La narrativa oficial del régimen, reproducida en relieves y pinturas, transformó hechos reales —como la Batalla de Kadesh— en epopeyas personales. El propio Ramsés aparece conduciendo personalmente la ofensiva y capturando enemigos, un ejercicio de glorificación militar que anticipa mecanismos de arte estatal en imperios posteriores.
Más allá de Egipto, Ramsés II ha sido —a partir de la adquisición de la colosal estatua por el Museo Británico en 1817— un campo de batalla discursivo para la cultura occidental moderna. El traslado del busto, recuperado por el arqueólogo Giovanni Battista Belzoni y casi destruido por los franceses en el proceso, desató una competencia intelectual en la poesía romántica inglesa. El poema “Ozymandias” de Percy Bysshe Shelley, inspirado en este acontecimiento y en la inscripción que la tradición griega atribuyó al coloso, convirtió a Ramsés en sinónimo de la decadencia de la grandeza y de la ironía del poder efímero.

La voluntad del propio Ramsés de asegurar su perdurabilidad inscribiendo su nombre con relieve sobresaliente en esculturas y monumentos, anticipando la lógica de la propaganda política moderna. Estos detalles, documentados por la historiografía desde Diodoro Sículo, han exacerbado el debate sobre el tipo de memoria que sobrevive en el tiempo: la glorificación activa promovida por el poder frente a la imagen desvanecida, satirizada o resignificada por las artes y la museografía occidental.
La exposición en Battersea Power Station confirma la vigencia de Ramsés II como activo estratégico en la circulación internacional de patrimonio faraónico. Al exhibirse en el núcleo financiero y turístico de Londres, la muestra no solo capitaliza la fascinación milenaria por el antiguo Egipto sino que reequilibra el reparto de centralidad museística —y, por extensión, de explotación simbólica y económica— que hasta ahora ha protagonizado la figura de Tutankamón.
[Fotos: Battersea Power Station]
INTERNACIONAL
Trump touts US has ‘tremendous’ amount of Venezuelan oil, vows to ‘take care’ of Cuba after Iran focus

NEWYou can now listen to Fox News articles!
President Donald Trump declared Saturday that the U.S. is «taking out tremendous amounts of oil» from Venezuela while vowing to «take care» of Cuba’s regime following America’s focus on Iran.
The president, speaking at the Shield of the Americas Summit in Florida, prefaced his remarks by saying that since the January operation to capture former Venezuelan dictator Nicolás Maduro, the administration has «been working closely with the new president of Venezuela, Delcy Rodriguez,» and, «she’s doing a great job working with us.»
«And we’re taking out tremendous amounts of oil. They’re making more money now than they’ve ever made, ever made. We have the big oil companies in. They are making more money, we’re getting some,» Trump said. «They’re getting a lot. They’re making more money now than they’ve ever made in the history of their country.»
«And I’m pleased to say that this week we have formally recognized the Venezuelan government. We’ve actually legally recognized them. We have also just reached a historic gold deal that’s called the gold deal with Venezuela, to allow our two countries to work together to facilitate the sale of Venezuelan gold and other minerals,» Trump continued, describing a license issued by the Treasury Department Friday that prohibits people and companies from Iran, North Korea, Russia and Cuba from doing business with Minerven – Venezuela’s state-owned gold mining company – among other measures.
President Donald Trump attends the Shield of the Americas Summit on Saturday, March 7, 2026. (Kevin Lamarque/Reuters)
«As we achieve a historic transformation in Venezuela, we’re also looking forward to the great change that will soon be coming to Cuba. Cuba’s at the end of the line,» Trump also said. «They’re very much at the end of the line. They have no money, they have no oil. They have a bad philosophy. They have a bad regime that’s been bad for a long time. And they used to get the money from Venezuela. They get the oil from Venezuela, but they don’t have any money from Venezuela. They don’t have any oil,» Trump added.
Trump in January had declared a national emergency via an executive order over Cuba, accusing the communist regime of aligning with hostile foreign powers and terrorist groups while moving to punish countries that supply the island nation with oil.
MILLONS LOSE POWER ACROSS CUBA AS TRUMP SANCTIONS CONTINUE TO FUEL ONGOING ENERGY CRISIS

President Donald Trump, center, Dominican Republic President Luis Abinader, second from left, Argentina’s President Javier Milei, El Salvador’s President Nayib Bukele, Guyana’s President Mohamed Irfaan Ali, Costa Rica’s President Rodrigo Chaves Robles, Bolivia’s President Rodrigo Paz and Chile’s President-elect Jose Antonio Kast pose for a family photo during the Shield of the Americas» Summit in Doral, Fla., on Saturday, March 7, 2026. (Kevin Lamarque/Reuters)
Trump said Saturday that Cuba is «negotiating with [Secretary of State] Marco [Rubio] and myself and some others. And I would think a deal would be made very easily with Cuba.»
«But Cuba is in its last moments of life as it was. It’ll have a great new life, but it’s in its last moments of life, the way it is,» the president added.
The State Department described the Shield of the Americas Summit in Doral as a gathering of the «strongest likeminded allies in our hemisphere to promote freedom, security, and prosperity in our region.»
Trump said America’s «focus right now is on Iran,» but «many of you have come today, and they say, ‘I hope you can take care of Cuba because you’ve had problems with Cuba, right? You mentioned.»

President Donald Trump and Venezuela’s acting President Delcy Rodriguez. (Jessica Koscielniak/Reuters; Leonardo Fernandez Viloria/Reuters)
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
«I was surprised, but, four of you said, actually, ‘could you do us a favor? Take care of Cuba.’ I’ll take care of it, okay?» Trump said, garnering applause.
Fox News Digital’s Jasmine Baehr contributed to this report.
venezuelan political crisis,cuba,donald trump,americas,world,politics
CHIMENTOS3 días agoEl hijo adoptivo de José María Muscari tomó una tajante decisión de vida a los 18 años
POLITICA1 día agoJavier Milei habló de la crisis con la vicepresidenta: “No quiero la renuncia de Victoria Villarruel”
CHIMENTOS3 días agoEl desafortunado comentario de Yanina Zilli contra Daniela de Lucía, tras la muerte de su padre: “Jugamos con lo personal”


















