INTERNACIONAL
“Rompemos las leyes pero hacemos milagros”: después de “El mago del Kremlin”, Giuliano Da Empoli desmenuza la alianza entre política y tecnología

Al final de su nuevo libro, La hora de los predadores, y al final de esta entrevista con Infobae, Giuliano Da Empoli va a contar un caso un poco descorazonador que tiene que ver con una aplicación que muchos usamos todos los días. La cosa es así: un pueblo francés tranquilísimo, de pronto empieza a ser atravesado por miles de autos y camiones. Una locura: ya no se puede caminar mirando las nubes ni dejar que los chicos se muevan sin preocupaciones en bici. El intendente, que lleva 25 años en el cargo, no tarda en averiguar qué pasa: Waze ha descubierto que por ese camino el viaje a París se hace unos minutos más corto. Y, claro, Waze no conoce paseos en bici ni vuelta al perro por la plaza: unos minutos menos, adelante. Al hombre se le ocurren soluciones ingeniosas, como cambiar el límite de velocidad para que el trayecto ya no convenga, pero no funciona. El punto es: el intendente tarda mucho en tener con quién hablar. Waze está en todas partes pero también en ninguna. ¿Se soluciona el tema? Ya veremos.
¿Por qué hablamos de esto? Da Empoli es un ensayista, un asesor político que supo trabajar con el ex primer ministro italiano Matteo Renzi. Y es el autor de El mago del Kremlin, una novela de ¿ficción? donde describe a un comunicador, asesor de Vladimir Putin, que logra borrar los límites entre lo que es real y lo que no. Así, hace de la política un escenario y del poder, manipulación. En los juegos de las redes algunos gustaron comparar al personaje con Santiago Caputo.
Por eso, quizás, Giuliano Da Empoli llegó a Buenos Aires unos días antes de la presentación del libro y ¿qué hizo? No -dice-, no vio a ningún político. ¿Nada de nada? Buenos, a algunos diplomáticos sí. Se reunió con diplomáticos en la Argentina. Está trabajando, dice. Sonríe.
Porque, en fin, en La hora de los predadores Da Empoli se ocupa de estas formas nuevas del poder que remiten a otras más viejas y que se saltean las reglas y procedimientos que había creado la democracia liberal para gobernar. Y lo hacen, además, en alianza con lo nuevo de lo nuevo, las grandes tecnológicas, más ricas y más fuertes que muchos países. Habla de Donald Trump, de Vladimir Putin, de Bukele y, sí, de Javier Milei. Entre otros. A ese tipo de políticos y de líderes tecnológicos llama “depredadores”.
“La promesa del milagro es muy poderosa pero luego, si el milagro no ocurre, es un boomerang”
El libro, sin embargo, no es un ensayo clásico sino un montón de viñetas, pequeñas historias, anécdotas de alguien que ve el poder de muy cerca.
Dan ganas de contar acá algunas de esas anécdotas, como la que muestra a Bukele en la ONU “vestido con una túnica añil de cuello y puños de motivos florales bordados en oro, que le da un aire a medio camino entre Simón Bolívar y un personaje de La guerra de las galaxias”. O la del príncipe saudí que convocó a empresarios y poderosos de su país a una fiesta en un hotel, los encerró y los torturó hasta imponer sus condiciones. Todo contado de manera deliciosa.
-¿Qué cambió entre El mago del Kremlin y La hora de los depredadores?
-Lo que creo que esos libros tienen en común, en realidad desde Los ingenieros del caos, es este tipo de alianza entre algo muy antiguo -líderes verticales, muy agresivos, con valores tradicionales y mucha masculinidad- con la tecnología posmoderna, los estrategas de comunicación, las realidades paralelas, esas cosas. Eso ya estaba en El mago del Kremlin y ahora está en La hora de los depredadores, pero con una nueva dimensión completamente nueva.

-¿Por qué a la nueva tecnología le sirven los viejos valores?
-Hay algo similar a lo que pasó en Italia al principio del siglo XVI, cuando las pequeñas repúblicas del Renacimiento fueron borradas por una revolución tecnológica, que fue la artillería pesada. De pronto aparecieron grandes cañones que podían destruir las murallas alrededor de las ciudades. Antes, las murallas podían defender las ciudades y luego, con la artillería pesada, ya no podían. Entonces el agresor tenía una gran ventaja sobre quienes defendían. Creo que ahora ocurre de nuevo: en la tecnología militar, es un poco así: podés tener un dron que cuesta 200 dólares, pero para detenerlo necesitás un misil de 3 millones. Esto le da ventaja al agresor. Y fuera del ámbito militar, en la “infosfera”, atacar no cuesta nada. Una campaña de odio o una campaña muy agresiva no cuestan nada y es muy difícil defenderse de eso. Y así tenés depredadores y personajes muy agresivos que regresan. Es algo muy antiguo que vuelve gracias al nuevo ecosistema digital.
-¿A quién le sirve esto?
-Lo que trato de elaborar en este libro es que el ecosistema digital no es algo neutral… Y esos chicos simpáticos, esos emprendedores tecnológicos que llevan buzos con capucha, antes estaban a favor de la paz universal y la comunicación y todo eso, pero ahora han formado una alianza con líderes muy extremos. No es sólo Elon Musk, aunque Musk sea muy visible.
“Lo que los tecnológicos y los líderes políticos, que suelen ser conservadores, tienen en común es que ninguno quiere reglas”
-¿Por qué se alían? ¿Quieren lo mismo?
-No, no quieren lo mismo. Los tecnológicos quieren ir hacia el futuro, Marte, esas cosas. Y los líderes políticos usualmente son más conservadores y tradicionales. Lo que tienen en común es que ninguno quiere reglas. No quieren límites. No quieren élites políticas que los detengan. No sólo no les gustan las viejas élites políticas, tampoco los medios, los periodistas… Así que la democracia liberal no es muy buena para ellos. Les gustaría otra cosa, un sistema un poco más autoritario. Y así los líderes nacional-populistas, y la gente de la tecnología han formado una alianza para borrar a todas las viejas élites. Derecha, izquierda… no importa.
-¿No importa?
-Para ellos, no importa. Quieren simplemente deshacerse de todo el sistema. Por supuesto, usualmente están en la extrema derecha porque hoy la insurgencia viene de ahí y el empuje autoritario también.
-En última instancia, las reglas son buenas para los débiles. Los ciudadanos comunes las necesitamos.
-Por supuesto, las reglas se supone que protegen a los débiles. Pero la cuestión es que los depredadores lo presentan como lo contrario. Quiero decir, lo que dicen es que las reglas protegen al establishment, a la “casta” y a los viejos.

-Y eso le resulta atractivo a mucha gente.
-Sí, esto es muy poderoso en un sistema que mucha gente piensa que está en crisis. Piensan que es lo mismo votar por uno o por otro. Entonces, los depredadores aparecen y prometen una especie de milagro. En teología, el milagro lo hace Dios rompiendo las reglas para producir un resultado, algo concreto que se puede ver. Con los depredadores políticos es lo mismo. Dicen: “Rompemos las reglas, rompemos las leyes de vez en cuando, pero lo hacemos porque queremos producir un efecto en la realidad que no se consigue producir de otra manera.”
-¿Por ejemplo?
-En Estados Unidos, puede ser la inmigración: “Rompemos las leyes, pero los devolvemos. Bien, ¿hay alguien que no debería ser devuelto? No importa, estamos resolviendo el problema, estamos produciendo un milagro”. En El Salvador es el crimen: “Rompemos las reglas, cancelamos el estado de Derecho y, sin abogados y sin proceso, metemos a 80.000 personas en la cárcel y el crimen baja. Porque sí, baja. Y aquí, en Argentina, tienen a Milei prometiendo bajar la inflación. Un milagro: rompemos las reglas y los tabués y producimos un milagro.
-Y funciona.
-Es una promesa poderosa. La idea es, justamente, que sólo luchando contra las viejas élites se puede conseguir. Y, del otro lado, el partido de los abogados.
-En el libro, usted señala que la mayoría de los candidatos demócratas lo eran, y casi ninguno de los republicanos.
-Claro. Entonces, desde el otro lado de los depredadores dicen: “Sí, pero las leyes, las reglas, no puedes hacer esto, no puedes hacer aquello”… Y no es un argumento muy fuerte… Cierto que la democracia son las leyes, las instituciones, pero el depredador dice: “Bien, pero esa es la forma de hacer las cosas. Lo que me interesa es la sustancia, los problemas de la gente” Y si tu única respuesta es que hay que seguir las reglas…

-Se ve algo no estaba bien en las democracias liberales.
– Exactamente. Pero mirá lo que pasa con Milei. En general, si tomás a los líderes extremos, los partidos de extrema derecha en Europa, a Bolsonaro o al propio Trump, ellos, son algo tradicionalistas, nacionalistas. Tienen una alianza con la gente de tecnología, pero quieren cosas diferentes. Quiero decir: la gente de tecnología, es posnacional, incluso poshumana. Y lo interesante de Milei es que, en realidad, él no es sólo un líder político muy agresivo sino que también quiere las mismas cosas que quiere la gente de tecnología. Quiere un mundo posnacional donde ya no hay más estado y donde todo se hace como lo decide el mercado.
-¿No es como Trump?
-No es como Trump ni como Bolsonaro ni como ni como la extrema derecha en Europa. Realmente, es un modelo muy avanzado de esta unión de depredadores tecnológicos y políticos.
-Pero está teniendo algunos reveses, tanto electorales como en el Congreso. Aparecen límites.
-Oh, sí. Es que la promesa del milagro es muy poderosa pero luego, si el milagro no ocurre, si el milagro se detiene o si el milagro tiene un costo terrible -como es el caso de Argentina- es un boomerang. Ya lo vimos antes.
-¿En qué casos?
-El primer Trump, Bolsonaro, el Reino Unido del Brexit.. el único milagro exitoso por ahora es el de Bukele.
-¿Vamos hacia democracias al estilo Bukele?
-Es un desafío muy grande: El Salvador sigue siendo una democracia hoy, pero ¿podemos realmente apostar a que seguirá siendo una democracia por mucho tiempo? Quizás no. ¿Qué pasará cuando Bukele termine su segundo mandato? Y en Estados Unidos, ¿qué pasará en un año, en las elecciones de medio término? ¿Seguiremos en una democracia liberal o ya nos hemos movido a otra cosa?
-¿Otra cosas como qué?
-Una democracia iliberal, tal vez.
-Es decir…
-Una democracia iliberal donde todavía hay elecciones, pero no tienes todos los contrapesos. Aún no estamos ahí, pero es hacia donde intentan ir. La alianza con la tecnología le otorga una nueva dimensión al poder. Ya no representa únicamente a los sectores desplazados por la globalización ni a los votantes de Trump que enfrentan crisis económicas. En este caso, también confluyen los actores más influyentes e innovadores del mundo económico y tecnológico, que avanzan en la misma dirección. No es solo una reacción ante la crisis sino también una forma de proyectar el futuro.
-Y el futuro no es el pasado, es algo nuevo.
-Realmente podría traer un cambio de régimen para muchos países. Y además, están muy activos en hacerlo posible. Si mirás la presión sobre Brasil por el juicio a Bolsonaro, o la presión durante las elecciones argentinas —con mensajes del tipo ‘quizás te ayudo o quizás no, solo si se vota de la manera correcta’—, ves cómo operan. Lo mismo en Europa, donde el Departamento de Estado apoya a los movimientos y partidos de extrema derecha en Francia, en Alemania, en el Reino Unido, en todas partes.
Siempre es una combinación de dos fuerzas: Trump y la parte política, por un lado, y las tecnológicas, por el otro. Empujan en la misma dirección porque no quieren reglas. Quieren avanzar hacia otra cosa. Lo llaman pedal to the metal, o sea, acelerar sin límites —en la inteligencia artificial o en cualquier otro ámbito—.”
-¿Nuestras vidas serán mejores o peores en este tipo de mundo?
-Nuestras vidas se están moviendo hacia lo digital. No es solo nuestra vida política, es todo. Esta es nuestra interfaz global con el mundo, con nuestros amigos y con nuestra familia y con todo lo que nos gusta. Y esto nos da muchas ventajas, sería estúpido decir que estamos en contra de la tecnología porque eso no tiene sentido. Pero hay un gran problema con el gobierno de la tecnología. ¿Quién la controla? ¿De quién son las reglas que se imponen? Apenas entrás en esa dimensión, quedás fuera de las normas de la democracia, fuera de las reglas que rigen el mundo físico. Entrás en otro universo, y yo llamo a eso una Somalia digital.

-Es decir..
-Un estado fallido que no tiene reglas y donde sólo los señores de la guerra, los más fuertes y los que tienen poder pueden imponerse. Pero esto no tiene por qué ser así. No es una cuestión técnica: se puede regular, si se quiere. Si querés imponer las reglas de la conversación democrática a través de la conversación en línea, puedes hacerlo.
-Pero…
-Si querés exigir responsabilidad por discursos de odio o cierto tipo de contenido, también se puede. Pero no lo hicimos cuando era fácil, cuando los gobiernos tenían poder… y ahora es más difícil. Esta alianza de los depredadores es tan poderosa que te está diciendo que ya no podés hacer nada. Le dice a Brasil que, si regula la tecnología, va a sufrir sanciones. Le dice a la Unión Europea que, si regula la tecnología, va a ser enemiga de Estados Unidos… Algunas de estas compañías son más poderosas que los Estados, obviamente, y sin duda mucho más ricas y rápidas. Todavía se puede hacer algo, pero ahora es más difícil.
-¿Sos pesimista?
-No lo hicimos, como democracias, cuando era fácil. Pero aún creo que hay una manera de que tengamos una democracia que sobreviva al avance de la tecnología y que, de hecho, aproveche eso.
-Es un poco desesperanzadora la historia de Waze, en el libro. Algo que parece simple, una aplicación de tránsito. Y de pronto… le complica la vida a un pueblo y no hay cómo pararla.
-Es un buen ejemplo porque no es algo muy grande. Una ciudad pequeña y, de repente, Waze puede decirles a 10.000 camiones que vayan por una calle tranquila porque es más rápido. Entonces, ¿quién gobierna realmente la ciudad? ¿El alcalde o es Waze? Y el problema de Waze es que no hay número de teléfono, nadie con quien hablar. Waze, en Francia tiene 17 millones de usuarios y ni un solo empleado.
-No hay diálogo posible.
-Pero podría haber una ley que dijera: “Muy bien, Waze, tienes un representante legal en el país, y operas siguiendo ciertas reglas y te relacionas con el público de cierta manera. Y tener algo de personal en el país. Y si no lo haces, bueno, lo siento, tendremos que cerrarte.”
-Pero eso no pasa.
-Si no podemos imponer eso es simplemente porque somos débiles. Es simplemente porque somos pusilánimes. Es simplemente porque en este punto se han vuelto tan poderosos que, ya sabes, ni siquiera estamos presentes.
-¿Y somos tan débiles?
-No, no lo somos. Eso es lo que tenemos que entender, que tal vez, seguramente, no somos tan débiles. Y que, además, la misma tecnología produce diferentes resultados en diferentes sociedades. Pasó con la imprenta; no fue igual en China, en Europa y en el mundo musulmán. Creo que debería ser lo mismo hoy para lo digital y para la Inteligencia Artificial.
-¿Cómo?
-Tenemos un modelo chino, ya sabemos cómo quieren usarlo. Tenemos un modelo estadounidense, que es cada vez más distópico. ¿Y por qué no podemos tener un modelo europeo, un modelo liberal democrático que use estas tecnologías? Quiero decir: tratar de de mantener las reglas que nos importan de una-. Debería ser posible.
(Fotos: Gustavo Gavotti)
North America
INTERNACIONAL
Sin la OTAN y con críticas internas, Trump analiza opciones para reabrir el estrecho de Ormuz y terminar la guerra de Irán

Donald Trump comienza a percibir el riesgo de un empantanamiento en la guerra en Medio Oriente.
Sin el respaldo de la OTAN y con un ruido interno difícil de esconder después de la renuncia y las explosivas declaraciones del director del Centro Nacional de Contraterrorismo Joseph Kent, el presidente estadounidense ve cómo se le cierran las opciones para reabrir el estrecho de Ormuz y declarar el fin del conflicto.
Leé también: Israel lanzó una operación terrestre “limitada” en el sur del Líbano para eliminar las amenazas de Hezbollah
Kent dejó al descubierto el descontento que se expande no solo en el gobierno, sino también en las filas republicanas y en especial en el movimiento MAGA (“Make America Great Again”) que apoyó a Trump por sus promesas de alejar a Estados Unidos de cualquier conflicto internacional y su lema “America first” (”Estados Unidos primero»).
“Irán no representaba una amenaza inminente contra nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra a causa de la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, escribió Kent en X.
Fue una bomba interna que hizo mucho ruido en la Casa Blanca.
La respuesta fue la esperada. Trump calificó de “débil” a Kent y afirmó: “No lo conocía bien, pensé que parecía un tipo bastante agradable, pero cuando leí su declaración, me di cuenta de que es algo bueno que se haya ido, porque dijo que Irán no era una amenaza. Irán era una amenaza”.
También apuntó contra sus socios de la OTAN, la alianza atlántica que soportó su presión y dejó en claro que no participará en maniobras para reabrir el estrecho de Ormuz, virtualmente cerrado por Irán y por donde pasa el 20% del crudo y el gas licuado natural del mundo.
“Creo que la OTAN está cometiendo un error realmente estúpido”, afirmó. “Ante el hecho de que hemos tenido tanto éxito militar, ya no ‘necesitamos’ ni deseamos la ayuda de los países de la OTAN: ¡NUNCA LA NECESITAMOS! ¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!”, apuntó.
Cuáles son los caminos que tienen Trump para reabrir el estrecho de Ormuz
Trump sabe que no puede declarar el fin de la guerra más allá de sus rotundos éxitos militares desde el aire. Si Irán, acorralado y debilitado, no libera el estrecho de Ormuz, el mundo corre el riesgo de caer en una crisis energética y comercial de consecuencias profundas.
El analista Mehran Kamrava, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Georgetown de Qatar, dijo a TN que “las opciones de Trump para mantener abierto el Estrecho de Ormuz son limitadas”.
Un barco turco logró pasar por el estrecho de Ormuz tras lograr el permiso de las autoridades iraníes, que lo mantienen bloqueado. (Foto: EFE – Tasnim News)
“Cerrar el estrecho es relativamente fácil. Sin embargo, dada su estrechez, es fácil hostigar o incluso atacar a los barcos que lo atraviesan. Mantenerlo abierto es mucho más difícil. Las opciones de Trump son escasas, y tampoco son muy favorables desde su perspectiva”, afirmó.
Al respecto, señaló: “Puede intentar desembarcar tropas en alguna de las islas iraníes del Golfo Pérsico, como Kharg, Qeshm, Kish o alguna de las islas menores. Estados Unidos también podría intentar seguir debilitando a la armada iraní lo máximo posible. Aparte de estas dos opciones, no parece que Estados Unidos tenga muchas alternativas“, alertó.
El tiempo pasa en un año electoral y la campaña se acerca peligrosamente para los republicanos. Las elecciones de medio tiempo están pautadas para el 3 de noviembre y ningún candidato oficialista quiere lidiar con una guerra.
Lo que parecía un conficto breve se extiende en forma peligrosa. Irán, con la simple estrategia de crear caos bombardeando a países del Golfo y cerrando el estrecho de Ormuz, mantiene abierta una guerra de difícil resolución.
Leé también: La “batalla del agua” en Medio Oriente: monarquías del Golfo temen ataques iraníes a plantas desalinizadoras
“Algunos de los aliados (de Trump) creen que el presidente ya no controla cómo ni cuándo termina la guerra. Temen que los ataques de Irán contra petroleros en el estrecho de Ormuz estén acorralando a Trump en una situación en la que intensificar el conflicto – e incluso, potencialmente, enviar tropas estadounidenses- se convierta en la única manera de proclamar una victoria creíble”, escribió el medio estadounidense Político.
Una fuente cercana a la Casa Blanca, citada por el sitio, definió: “Claramente les dimos una paliza a Irán en el campo de batalla, pero, en gran medida, ahora ellos tienen la sartén por el mango”.
“Ellos deciden cuánto tiempo estaremos involucrados y deciden si enviamos tropas sobre el terreno. Y no me parece que haya forma de evitarlo si queremos salvar las apariencias”, afirmó.
Analistas estadounidenses creen que la única manera de garantizar la apertura del estrecho es a través del despliegue de tropas en franjas de territorio iraní. Es un escenario de pesadilla para los republicanos en campaña. Temen que la guerra se convierta en un conflicto interminable en Medio Oriente que tanto criticó el presidente en el pasado.
Jack Posobiec, aliado de Trump, dijo que a Washington le quedan opciones antes de lanzar una invasión: puede detener petroleros iraníes, lanzar ciberataques y poner en la mira a activos financieros iraníes.
“Esto también aumenta el nivel de escalada, pero no necesariamente requiere tropas sobre el terreno”, dijo citado por Político.
Pero Trump tiene que lidiar también con cuestiones internas. La renuncia de Kent causó ruido en el gobierno. Un funcionario anónimo citado por The Washington Post expresó su admiración por Kent y su desánimo por el curso de la guerra: “Todo el mundo está harto de esta mierda”, dijo.
Más allá de sus declaraciones grandilocuentes, a Trump le pasan los días y el conflicto sigue sin solución a la vista. La guerra puede convertirse en una pesada ancla para el presidente en un año electoral en el que se definirá cómo será el segundo tramo de su mandato.
Donald Trump, Israel, Irán
INTERNACIONAL
Iran regime hides in bunkers as civilians left exposed without adequate bomb shelters or sirens

NEWYou can now listen to Fox News articles!
FIRST ON FOX: While officials of the U.S.-designated terrorist movement Iran’s Islamic Revolutionary Guard Corps (IRGC) cower in underground bunkers amid joint U.S.-Israeli military strikes, ordinary Iranians are lambasting the clerical regime for failing to build enough bomb shelters and provide early warning siren systems.
Iranians sent text messages to Fox News Digital about their efforts to secure knowledge about the progress of the joint U.S.-Israel aerial warfare campaign against Islamic Republic military sites and share the theocratic state’s contempt for the civilian population.
«In a country that has spent 47 years boasting about its military strength to the world, there are no warning sirens, let alone shelters. They themselves hear the sound of airplanes and drones realize the [enemy airplanes] have come into the sky. They do not even have radar,» wrote Noori from the capital city, Tehran.
HEGSETH ANNOUNCES PENTAGON PROBE INTO DEADLY STRIKE ON IRANIAN SCHOOL
People walk past a portrait of the late Iranian Supreme Leader Ayatollah Ali Khamenei in a corridor of a subway station in Tehran on Friday, March 13, 2026. The subways have been used as makeshift bomb shelters for Iranians. (Vahid Salemi/ AP Photo)
To compensate for the lack of bomb shelters and safe rooms in residential housing, Noori said that Iranian authorities designated 82 metro stations and 300 parking garages in Tehran as shelters for the people.
«This is what they call shelter. Bear in mind that first, there are no bathrooms in the Metro stations, and also, during the 12-day war, when people tried to go there, they were locked.»
Noori said «The families who live in the residential compounds of the IRGC and the army are now living in the metro stations out of fear.»
Noori and the other Iranians who communicated with Fox News Digital are using their first names because of the risk of retaliation from the regime’s brutal security forces.
Faraz, who is from Tehran, said, «We are now in a situation where we have no shelters, and we fear for our lives. If we were at war with someone who would attack residential buildings, so many of the regular citizens would have died. We do not even have warning sirens.»
Lisa Daftari, an Iran expert, told Fox News Digital, «What we’re seeing on the ground in Tehran is a city operating without any formal civil defense infrastructure. Families with children or elderly relatives have largely evacuated to the countryside or the Caspian coast. Those who remain are sheltering in place — moving away from windows when they hear explosions, retreating to underground parking structures in apartment buildings.»
Daftari, the editor-in-chief of The Foreign Desk, added, «There are no bomb shelters. There are no warning sirens. The Iranian people have been given no formal system to protect themselves. What you are seeing on your screens — crowds in the streets — are not spontaneous shows of support. Those are Basij militia on megaphones, ordering people out of their homes, so the regime can manufacture images of a loyal population.»
The Islamic Republic of Iran’s placement of military installations in highly packed civilian areas is endangering the country’s population, according to legal experts.
WHY GULF STATES AREN’T JOINING THE WAR AGAINST IRAN — DESPITE ATTACKS ON THEIR SOIL

This picture obtained from Iran’s ISNA news agency shows the site of a strike on a girls’ school in Minab, in Iran’s southern Hormozgan province, on Feb. 28, 2026. (Ali Najafi/ISNA/AFP via Getty Images)
The Pentagon is currently investigating a military air strike that reportedly hit an Iranian school for girls in the town of Minab on February 28 — the start of the U.S. Operation Epic Fury against Iran’s regime. The air strike reportedly killed 175 people, most of whom were children, at the Shajarah Tayyebeh elementary school, according to Iran’s regime. The school was located on the same street as buildings used by the IRGC.
Avi Bell, a professor at the University of San Diego Law School and Bar Ilan University’s Faculty of Law, told Fox News Digital «It’s highly unlikely that heavily populated civilian areas are used as drone attack sites or missile launch sites for any reason other than human shielding. On military grounds, it would make far more sense for the launch sites not to be near civilian areas.»
TRANSACTIONAL PARTNERS: HOW 200-YEAR DISTRUST SHAPES RUSSIA’S RESPONSE TO THE IRAN CONFLICT
Noori was critical of the regime: «They boast to the whole world, but they shut down water, electricity, air and the internet for their own people. Whatever money they received from Biden and Obama and from selling oil, they spent on missiles, drones, Hamas, Hezbollah and building weapons.»
Manouchehr, who is also from Tehran, wrote: «I am messaging you under very difficult conditions, with an extremely weak internet. I had to pay a very high price for a VPN just to send you this message. The security situation is not good at all. These clerics have spent our money for years on missiles and drones, and on funding Hamas and Hezbollah. They have not even built a single shelter for us, yet for 47 years, they have been threatening the world.»
The VPN allows a few Iranians to circumvent Iran’s near total communications shutdown. According to Netblocks on Monday, «The internet blackout in Iran is entering its 17th day after 384 hours. Over the last day, a decline has been tracked in reserved telecoms network infrastructure, further reducing VPN availability and sending some whitelisted users and NIN services offline.»

Policemen stand guard beside banners showing portraits of the late Iranian Supreme Leader Ayatollah Ali Khamenei at Enqelab-e-Eslami, or Islamic Revolution Square, in downtown Tehran, Iran, on March 14, 2026. (Vahid Salemi/AP)
Manouchehr added, «We are grateful to President Trump for not bombing residential areas. I ask you to please tell them [the U.S. Government] not to declare a ceasefire. Otherwise, these hyenas will not leave any of the Iranian people alive, and they will take revenge for Israel’s and America’s attacks by targeting the Iranian people.»
Iranians have noted that after the eight-year war between Iraq and Iran (1980–1988) when Iraqi missiles were launched into the civilian sector in Iran, the Ayatollahs could have built a bomb shelter system.
Lawdan Bazargan, an Iranian-American activist and human rights expert on the situation in Iran, told Fox News Digital, «The Islamic regime of Iran shows no value for human life and treats the Iranian people not as citizens, but as a conquered population and slaves. It has spent decades building tunnels for missiles and drones, yet it has left 90 million people without sirens, shelters, or any system to warn civilians of danger. At the same time, the internet is largely shut down, and phone lines are restricted, leaving people unable to receive news or even contact their families.»
US WARNS IRAQ MUST ACT AGAINST IRAN-BACKED MILITIA ATTACKS ON AMERICAN ASSETS

Iranian women collecting money for the war effort outside an air raid shelter in Tehran, during the Iran-Iraq War, 11th May 1988. (Kaveh Kazemi/Getty Images)
She continued, «What makes this even more shocking is that during the Iran–Iraq war in the 1980s, when I lived in Iran, there were at least warning sirens. People had a few minutes to move away from windows or find some protection. Today, even that basic level of safety no longer exists.»
Iran’s regime imprisoned Bazargan in its infamous Evin prison in Tehran for her political dissident activities during the 1980s.
The U.S. Central Command (CENTCOM) announced on March 8 that it issued a «safety warning to civilians in Iran… as Iran’s terrorist regime blatantly disregards the safety of innocent people.»

A group of men inspect the ruins of a police station struck amid the U.S.–Israeli military campaign in Tehran, Iran, on Tuesday, March 3, 2026. (Vahid Salemi/AP)
According to the CENTCOM statement, «The Iranian regime is using heavily populated civilian areas to conduct military operations, including launching one-way attack drones and ballistic missiles. This dangerous decision risks the lives of all civilians in Iran since locations used for military purposes lose protected status and could become legitimate military targets under international law. Iranian forces are using crowded areas surrounded by civilians in cities such as Dezful, Esfahan and Shiraz to launch attack drones and ballistic missiles.»
Hossein, who lives in Tehran, said, «Landline phones are also under very strict security control. There are absolutely no warning systems or alerts, and if any danger occurs, people have nowhere to take shelter because, overall, the lives of the Iranian people have no value for this government.»
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
Ahmadreza Radan, commander of Iran’s police, said over 80 people had been arrested for spreading «disturbing content» online and officers are «ready to pull the trigger» if protests occur.
A spokesman for Iran’s U.N. mission refused to provide a comment for this article.
war with iran,israel,conflicts,terrorism
INTERNACIONAL
Trump promised lower costs; the Iran conflict now threatens that pledge

NEWYou can now listen to Fox News articles!
President Donald Trump was already eager for a Federal Reserve rate cut. If there were ever a moment for him to want one even more, it would be Wednesday — but his war with Iran may have blown it, driving up oil prices and reviving the inflation fears that make cuts harder to justify.
Few things shape what Americans can afford more than the Federal Reserve, even if most people rarely pay attention to it. The central bank doesn’t set the price of groceries or cars, but it does help determine how expensive it is to borrow money — and right now, high rates are keeping mortgage payments, car loans and credit-card bills painfully high.
When the Fed’s two-day meeting wraps up Wednesday, policymakers are widely expected to leave rates unchanged.
Now, the Iran war is complicating not just this week’s decision, but the path ahead if the conflict drags on and keeps oil prices elevated.
TRUMP VS THE FEDERAL RESERVE: HOW THE CLASH REACHED UNCHARTED TERRITORY
U.S. Federal Reserve Chair Jerome Powell is widely expected to announce that the central bank will hold rates steady this week. (Roberto Schmidt/AFP/Getty Images)
Tit-for-tat strikes in Iran and across the Middle East have helped push crude above $100 a barrel for the first time since 2022, rattling global markets and renewing concerns about tighter energy supplies.
That pressure is starting to hit consumers. As oil climbs, gasoline and diesel prices are rising quickly — especially diesel, which often moves faster because of its close ties to freight and industrial demand.
THE UNLIKELY TOOL TRUMP IS EYEING TO TACKLE RISING OIL PRICES AMID THE IRAN CONFLICT
As of March 17, AAA put the national average for regular gasoline at $3.79 a gallon, up 88 cents from a month earlier, while diesel climbed to $5.04, up $1.39 over the same period.
Jet fuel is getting more expensive, too.
For airlines, fuel is one of the biggest operating costs, so sustained increases could squeeze margins, push up ticket prices and add fresh strain to a travel season already complicated by the DHS shutdown.
OIL, GAS PRICES JUMP AS TRUMP FLIRTS WITH STRIKING IRANIAN OIL INFRASTRUCTURE
The pressure is showing up in housing, too.
Mortgage rates have crept higher since the start of the Iran war. The benchmark 30-year fixed rate dipped below 6% in late February, its lowest level since September 2022, before rising higher to 6.26% as of March 16, according to data compiled by the Mortgage Bankers Association.
At the same time, the Fed is grappling with a labor market that is starting to crack. Employers shed 92,000 jobs in February, defying expectations for job growth and muddying the outlook for policymakers.
That combination of stubborn inflation and a weakening labor market has only intensified pressure from Trump, whose promise to lower costs for Americans was a centerpiece of his campaign.
For months, he has pressed Federal Reserve Chairman Jerome Powell to lower interest rates, arguing that cheaper borrowing would spur growth and offer relief to American households. Fed officials, however, have signaled they want clearer evidence that inflation is cooling before cutting.
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

President Donald Trump nominated Kevin Warsh to succeed Powell at the Federal Reserve. (Saul Loeb/AFP/Getty Images)
On Thursday, Trump pressed Powell to cut interest rates «immediately,» as fallout from the conflict involving Iran fuels an energy-price spike.
«Where is the Federal Reserve Chairman, Jerome «Too Late» Powell, today? He should be dropping Interest Rates, IMMEDIATELY, not waiting for the next meeting,» Trump wrote in a Truth Social post using a mocking nickname for Powell.
For Trump, the timing is brutal.
He campaigned on lowering costs for Americans, but the conflict involving Iran is threatening to do the opposite — driving up energy prices, complicating the Fed’s path and putting fresh pressure on one of his core economic promises.
federal reserve,war with iran,donald trump,economy
POLITICA19 horas agoTRAICIÓN Y ÉXODO: La promesa rota de Monteoliva que desató una ola masiva de bajas en la Policía Federal
CHIMENTOS3 días agoLa fuerte exigencia a Mauro Icardi para poder ver a sus hijas con Wanda Nara: “A Maurito se lo va a multar si no lleva a las menores al colegio”
INTERNACIONAL1 día agoInsólito: un esquiador británico terminó la Copa del Mundo de Oslo bajo los efectos del alcohol
















