Connect with us

INTERNACIONAL

“Sin un hijo, cada día termina con un hambre insaciable”: un libro sobre cambiar de sexo, volver, y todas las formas de la maternidad

Published

on


Torrey Peters y «Detransición, baby»

Claro que hay algunas cuestiones que el paso adelante de las personas trans le han planteado a toda la humanidad. Básicamente, qué es ser una mujer, qué es ser un varón. Si durante décadas se peleaba para que ser varón o ser mujer fuera exactamente lo que a uno le diera la gana -una periodista mexicana decía: “No reconozco ninguna función específicamente masculina aparte del aporte de espermatozoides para la reproducción-, acá llegaban personas que querían ser, sobre todo, mujeres clásicas, preocupadas por la belleza como marcaban las revistas femeninas, con tacos, lencería, en fin.

El enfrentamiento no fue un tema de odio pero sí una distancia ideológica importante. Hay incluso teorías que afirman que las lesbianas no son mujeres porque no están sujetas al deseo masculino, en cambio una mujer trans si lo es. Lo que, claro, es distinto de pensar que una mujer puede ser heterosexual o lesbiana, bailarina o camionera, que puede ser una camionera delicada, que puede ser una bailarina brutal. O camionera brutal además de bailarina delicada. O lo que sea, sin dejar de ser mujer. Y lo mismo corre para los varones.

Advertisement

Por cosas como estas, cordilleras de agravios nos han puesto de un lado y del otro a quienes se supondría que tendrían que estar más o menos juntos.

"Detransición, baby", un libro con
«Detransición, baby», un libro con belleza y complejidad.

¿Y la maternidad? ¿Es “una mujer verdadera” la que puede y no quiere ser madre o la que -mujer trans- quiere y no puede?

Con estas ideas en el aire se puede leer Detransición, baby, la novela de una autora trans estadounidense, Torrey Peters, que todavía jugaba en el recreo cuando ya se daban esos debates: nació en 1981.

Lo primero que salta es la palabra “Detransición”. Así que Peters iba a contar la historia de alguien que nació con cuerpo de varón, se sintió mujer, hizo la transición y más tarde volvió a su cuerpo original. A primera vista, “baby” puede aparecer como un vocativo, como una forma de provocación. Pero no, “baby” es acá tan importante como “detransición”, y tal vez más. “Baby” es “baby”, un bebé real en camino. Pero vamos más despacio.

Advertisement

Contado simple, como de contratapa, esta es la historia de Ames, Katrina, Reese y el anuncio de un embarazo. Ames es el personaje que nació varón, transicionó a mujer y luego volvió a ser varón. Reese es una mujer trans que fue su pareja en el período en que Ames era Amy. Katrina es la mujer cis que ahora tiene una relación con Ames y a la que él dejó embarazada. También es jefa de Ames. Y no sabe nada de su vida anterior como Amy.

Pero cuando Katrina queda embarazada, Ames siente que se lo tiene que contar y más: siente que no sabe si puede ser padre salvo que Reese esté con ellos, que hay algo de la paternidad que le pesa demasiado y ese algo es aliviado por Reese. Eso les propone a Katrina y a Reese: que críen al bebé entre los tres. Ser madre es lo que Reese más quiere en la vida, pero ¿así?

La  maternidad y sus
La maternidad y sus múltiples formas

Hay que saber que Amy, cuando todavía estaba con Reese y llevando un coqueto vestido, un día se enojó mucho con un hombre que la cortejaba, levantó la mano y le rompió la cara al grito de “Salí de acá, amigo”. Y después de eso y después de sentirse muy frágil muy frágil decidió volver a ser un hombre. Porque algo de su masculinidad le había salido de adentro pero, también, porque ser hombre era una manera de poner freno a esa fragilidad. Entonces, ¿dejó de ser una mujer trans para siempre? Eso no lo puede jurar.

Como se puede esperar, Katrina se enfurece cuando se entera de que su Ames había sido una Amy. No sabe si quiere tener ese bebé, no quiere tenerlo sin padre y si Ames no quiere tomar ese lugar… está lista para abortar. Pero lo piensa. Habla con su madre, que debe ser una mujer de los 60 y que la anima: cuantas más madres haya, mejor, le dice. Mejor para la carrera de Katrina, para la crianza, para el bebé. Así que Katrina quiere conocer a Reese. Y vemos.

Advertisement

Pero la anécdota, que es interesante, no es todo en Detransición, baby. La novela está llena de sutilezas que nos sacan del lugar común. Como cuando un jovencísimo James -el primer nombre de Ames/Amy- va a acostarse con una chica y sólo encuentra una manera de excitarse: poniéndose en el lugar de la chica: “Empezó a inventarse una fantasía. Algo que encajaba con lo que estaba pasando, pero que en realidad no era lo que estaba pasando. Era la mascota de Delia. Su dueña quería que se pusiera dura, y ella no quería decepcionarla. Pasaría quisiera o no. Su dueña pensaba que era guapa. Miró uno de los corpiños que había en el suelo y se dijo: ‘Ese es mi corpiño, me lo ha quitado ella’“. (La traducción es mía)

"Detransición, baby" explora la identidad
«Detransición, baby» explora la identidad trans pero va más allá de eso. ( Caribe Afirmativo)

Funciona. James puede estar ahí, excitarse, excitar a la chica, pero solamente si piensa que las cosas son al revés de lo que son. Ahí, hablando “sucio”, como aprendió que se espera que un hombre haga, comprueba cómo se gana el respeto de la mujer que está con él. Pero entiende que eso que le pasa se llama “Disociación”. Y que puede doler: estar teniendo relaciones pero estar en otro lado. Y el dolor no es únicamente para quien se disocia: “Le llevó un tiempo comprender la soledad cíclica de desaparecer en la disociación durante el sexo. Que las personas tienen relaciones sexuales por un placer compartido que mantiene a raya la soledad existencial, por lo que cuando ella desaparecía dentro de sí misma, sus parejas más experimentadas percibían esa ausencia y su desaparición les hacía daño.» La soledad se multiplicaba.

Entonces, bueno, va a transicionar y enseguida va a conocer a Reese, que es mayor que ella, y entre que la cuida y que la desea, va a terminar teniendo una pareja en serio con Reese. Dos mujeres trans, sí. Con subjetividades -¡no podía ser de otra manera!- muy diferentes.

Ese es el tipo de complejidad que trae Detransición, baby. James-Amy-Ames no es una maqueta, es un personaje con matices, y tampoco lo es Reese ni, ah, ah, Katrina. Katrina puede burlarse de los argumentos de identidad que le dan -esto pasa porque soy trans, las trans somos así, nos discriminan así, queremos esto- porque su madre es china y sabe correr “por izquierda” el discurso de la segregación con el discurso de la “racialización”. Los derechos no son iguales para todos, ojo, dice. Y les tira a Ames y Reese: “Todas mis amigas blancas dan por sentado automáticamente que los derechos reproductivos se refieren al derecho a no tener hijos, como si la maternidad fuera algo natural y un derecho adquirido. Pero para muchas otras mujeres de este país, ocurre justo lo contrario. Pensemos en las mujeres negras, las mujeres pobres, las mujeres inmigrantes.» Katrina habla de esterilizaciones forzadas, de las acusaciones de embarazarse para cobrar un plan social. Esas posiciones, dice, refuerzan “la idea de que no todas las maternidades son legítimas.”

Advertisement
La versión original del libro
La versión original del libro de Torrey Peters.

La novela -que en la Argentina publica Caja Negra– tiene muchísimas zonas de construcción de lo trans. La elección de la ropa, la familia, el día en que la mamá se enoja porque su nene le pide, con una excusa, que le preste un corpiño, los golpes de ese hombre que le va a enseñar a ser mujer, la solidaridad trans. Muchas zonas que dan espesor a estos personajes, y ninguna es obvia. Torrey Peters se atreve a avanzar, profundizar, meter el dedo en todas las llagas, mostrar que todo el mundo tiene llagas que hacer arder.

Pero tal vez uno de los momentos más conmovedores ocurra cuando Katrina le pregunte a Reese por qué quiere ser madre. Y la respuesta de Reese (la traducción es mía): “Quiero ser madre por las razones habituales. (…). A las mujeres de las que hablas, las mujeres marginadas, se les dice que no deben tener hijos, no que no deben desearlos. El deseo de tener hijos parece ser un hecho universalmente aceptado para las mujeres de todo el mundo. No quiero jugar la carta de la excepción trans, pero lo siento, no es lo mismo para las personas transexuales. No se considera natural cuando digo que mi reloj biológico está corriendo, porque en primer lugar no se me concede un reloj biológico. Me duele ver a otras madres con hijos. Siento mucha envidia. Es una envidia de mi cuerpo, como el hambre. Quiero tener niños cerca de mí. Quiero la misma validación que tienen otras madres. Esa sensación de feminidad que se encuentra en una familia. Esa validación está bien para las mujeres cis, pero en mi caso se considera pervertida. Como si la única razón por la que ‘un hombre con vestido’ quisiera estar cerca de niños no fuera buena».

Y dice más: “Salgamos del armario y admitámoslo: todo el mundo actúa como si las madres fueran mujeres de verdad y las mujeres de verdad se convirtieran en madres. Las mujeres que nunca tienen hijos son tratadas como putas tontas, obsesionadas consigo mismas, carentes de la capacidad básica para amar».

Y, sin vueltas: “Lo diré en primera persona: creo que sin un hijo, siempre seré una puta tonta. Y tengo la capacidad de amar a un niño. Y sin un hijo al que amar, cada día termina con un hambre insaciable”.

Advertisement

Peters tiene una maestría en Bellas Artes y otra en Literatura Comparada. Detransition, Baby ganó el premio PEN/Hemingway en 2021 a la mejor novela debut y fue elegida como una de las mejores novelas del siglo XXI por el New York Times.

¿Lo van a hacer? ¿Va a nacer ese bebé en esa familia hecha a mano? ¿Va a tomar Ames el papel de padre, va a seguir siendo varón? Algo de esa intriga recorre el libro de punta a punta, y es lindo responderla pero créanme: hay muchísimo más que eso.

Es una novela de 417 páginas que abre ideas y donde hay momentos de enorme cercanía entre personas muy diferentes. Hay buena gente, hay ganas de que la vida sea buena, hay amor. No es una canastita rosada llena de mermelada, pero le da una tregua al corazón.

Advertisement

Advertisement

INTERNACIONAL

Iran conflict could be push GOP needs for 2nd ‘big, beautiful bill’

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Top House Republicans are eyeing a surge in military funding as the U.S. continues its joint operation with Israel against Iran, and some are arguing that a second «big, beautiful bill» is the vehicle to get it done.

Advertisement

Republicans are discussing the possibility of supplemental funding to aid the U.S. effort as Iran continues to retaliate against allies in the region. 

Senior House GOP lawmakers told Fox News Digital that the resulting heightened national security environment means that Congress has a responsibility to ensure the Armed Forces are prepared for whatever threats may arise. At the same time, they’re skeptical that Democrats will provide the votes necessary to pass such a funding bill through traditional means.

«They are certainly not going to spend an additional dime on the military, on security, on any of the things that we care about,» Republican Study Committee Chairman August Pfluger, R-Texas, told Fox News Digital of the opposing party. «The threats around the world have never been higher. They’ve never been greater. And we have to recapitalize after four just disastrous years of President Biden completely decimating our military.»

Advertisement

OPERATION EPIC FURY SURVIVES SENATE CHALLENGE AS REPUBLICANS CLOSE RANKS BEHIND TRUMP

Mourners reach out to coffins during a funeral for people killed during the ongoing U.S.-Israeli military campaign in Isfahan, Iran, on March 5, 2026. (Payman Shahsanaei/ISNA via AP)

«So this conflict right now, and the future of our country and our Western values, have to be secured by additional defense spending, which can only happen in a reconciliation bill.»

Advertisement

Republicans passed a sweeping tax and policy bill last summer dubbed President Donald Trump’s landmark One Big, Beautiful Bill Act. It was done via the budget reconciliation process, which allows the party in power to change broad swaths of fiscal law while sidelining the minority party — in this case, Democrats.

It makes that possible by lowering the threshold for advancing legislation in the Senate from 60 votes to a simple majority, lining it up with the House.

REPORTER’S NOTEBOOK: GOP TARGETS AFFORDABILITY WITH RECONCILIATION 2.0 PLAN AHEAD OF MIDTERMS

Advertisement

House Budget Committee Chairman Jodey Arrington, R-Texas, said he believed an additional funding package for Iran was inevitable but added, «The politics are such that there’s no guarantee that the supplemental will pass.»

«On top of that, the president has been talking about a big capital investment to modernize the military,» Arrington told Fox News Digital. 

«If we can’t get Democrats to support either of those endeavors — I think we’ve got a better chance of getting support on an emergency supplemental than we do on a one-time capital investment — but I think that reconciliation may be the only train leaving the station that could address those important things.»

Advertisement
House Republicans gather at a press conference

Republican Study Committee Chairman August Pfluger speaks during a press conference with other members of the Republican Study Committee as well as members of House Republican leadership in Washington, D.C., on Oct. 28, 2025. (Nathan Posner/Anadolu via Getty Images)

Pfluger also signaled a broader path: «Is it specific to Iran or is it more general and more broad to just increasing defense spending and making sure that our military has what they need to deter Iran and others? I think that’s probably the more likely path.»

However, he noted that reconciliation meant that spending would likely have to be offset by cuts elsewhere, something that could appease fiscal hawks wary of bloated spending levels.

«So where do we find the savings? I’ve got some ideas on that. I think it’s related to fraud. I think there’s a lot of money to be saved when we look at fraud, like what happened in Minnesota with the daycares and the billions of dollars that went out the window there,» Pfluger said.

Advertisement

THE HITCHHIKER’S GUIDE TO CONGRESS’ OPTIONS ON HAMSTRINGING TRUMP’S WAR POWERS IN IRAN

The idea of a second reconciliation bill has already been met with skepticism by a significant number of Republicans, many of whom have cited the GOP’s razor-thin majorities in the House and Senate.

But a senior House Republican who also spoke with Fox News Digital argued that the situation in Iran could bring the unity Republicans need.

Advertisement

«That would be the biggest motivating factor in another reconciliation bill,» the lawmaker said.

Jodey Arrington

Chairman Rep. Jodey Arrington speaks at a news conference after the House narrowly passed a bill forwarding President Donald Trump’s agenda at the U.S. Capitol in Washington on May 22, 2025. (Anna Moneymaker/Getty Images)

And Pfluger pointed out that there was precedent — Democrats passed two reconciliation bills themselves when they last controlled Congress at the beginning of former President Joe Biden’s term.

«We should remind ourselves that they stuck together, and they were able to do that. So should we,» he said.

Advertisement

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

But Arrington warned that lawmakers would have to move fast for something to be attainable.

«The window is closing, and I don’t see us being able to do a reconciliation bill if we get past the spring, because we’ll be too close to the election,» Arrington said.

Advertisement

house of representatives politics,politics,spending,war with iran

Continue Reading

INTERNACIONAL

Panorama Internacional: Guerra contra Irán ¿China y Rusia al rescate… de Trump?

Published

on


China, la segunda economía capitalista de la era, tiene razones para padecer la nueva guerra en Oriente Medio, pero también para sacarle provecho. El conflicto desbarata acuerdos de largo plazo de la República Popular con Teherán por intercambio de petróleo y compromete inversiones significativas del gigante asiático, especialmente tecnológicas, que ahora quedan en un limbo, así como los créditos que las incluyen.

Con el peso de un crecimiento moderado (entre 4,5 y 5% anual, la meta más baja desde 1991), el precio del crudo disparándose y aquellos antecedentes, esta novedad debería ser leída como una noticia incómoda para el desarrollo de la República Popular. Irán es el cuarto productor mundial de petróleo y casi el 80% del total lo envía a China. Es una cuota significativa de entre el 13% y el 15% de las compras de crudo por vía marítima de la potencia asiática. Sin embargo, la reacción de Beijing ha sido limitada. No salió en defensa de Irán, ni ha excedido el nivel de la protesta diplomática y la demanda previsible del cese del conflicto.

Advertisement

Ese comportamiento no obedece solo a que, como revela The Wall Street Journal, aunque accidentado y pese a la guerra, sigue recibiendo petróleo iraní con la llamada “flota fantasma”. China ha tenido una relación cuidadosa con Irán. John Calabrese, del instituto de Oriente Medio de la American University, remarca que, al revés que con el aliado pakistaní, que fue armado con jets y misiles chinos, la teocracia tuvo bastante menos de esos beneficios. “Irán, como foco de resistencia a Occidente, puede encajar teóricamente con la visión de Beijing, pero su comportamiento desestabilizador lo hace incompatible” , explica.

De ahí que, más bien, China ha dejado correr las cosas, con la convicción de que las consecuencias negativas del conflicto envuelto en fallas estratégicas, acabarían más temprano que tarde por encerrar a EE.UU., como está sucediendo. Sin una victoria veloz, que no se ha logrado, Washington debería construir una urgente estrategia de salida que esta semana comenzó a insinuar el presidente Donald Trump inquietando al aliado israelí. El mandatario republicano consideraba llegar a su cita de fin de mes con Xi Jinping en Beijing con el control de Irán. La paradoja es que ahora esa cita seguirá siendo central, pero para ayudar a desescalar esta crisis.

Ayuda a entender el escenario un episodio en el inicio de la segunda semana del conflicto. Trump llamó el lunes al autócrata ruso Vladimir Putin y dialogaron una hora. El origen de la llamada lo confirmó el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov. Ambos presidentes son amigos, coinciden en los formatos autoritarios del poder y en cierta medida comparten visiones semejantes respecto del conflicto ucraniano, que esta Casa Blanca observa como provocado por Kiev.

Advertisement

Pero en esta circunstancia, el líder moscovita está comprometido en una sociedad estratégica con el enemigo que machacan EE.UU. e Israel. Irán no solo es un proveedor central de armas para el Kremlin, drones y misiles de última generación, Juega además un rol geopolítico en la región abrazado a los intereses rusos en sociedad con China, los tres en la estructura de los BRICS y en la iniciativa del relevo del dólar en el comercio del Sur mundial.

Esa afinidad se notó en las felicitaciones calurosas de Putin al nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, despreciado por Trump, y que sucede a su padre, asesinado en la primera jornada de los bombardeos. Un episodio de descabezamiento que llevó a EE.UU. a suponer que ya tenía el conflicto ganado. Pero el poder nunca quedó acéfalo. Puesto de otra manera, Trump interconsultó sobre una guerra que compromete de manera aguda a su país, con una potencia aliada de su enemigo, sospechada, además, de brindarle asistencia de inteligencia sobre las posiciones occidentales.

Advertisement

Puede suponerse con benevolencia que Estados Unidos con ese gesto puede estar mostrando un agudo pragmatismo para intentar sumar a Rusia en el esfuerzo de doblegar a la potencia persa. Pero, en términos más llanos, sería un indicador de las dificultades imprevistas que ha deparado el conflicto cuya planificación y sentido de la oportunidad entretiene como en un rompecabezas a analistas y especialistas militares. Rusia sugiere que en esa conversación se le pidió mediar, gestión que incluiría como moneda de cambio el desarme de las sanciones contra el Kremlin para su trasiego del petróleo .

Ese mismo día de la conversación con el Kremlin, los mercados energéticos mostraron con claridad con qué se está jugando en esta guerra. El petróleo se disparó muy por encima de los cien dólares, impactando los costos inmediatos en todo el mundo. El combustible en EE.UU. aumentó un 14 por ciento adicional. La manguera de las estaciones de servicio vota en las elecciones norteamericanas. Por eso, posiblemente Trump tomó el teléfono.

La guerra de pronto se volvió un lastre y además, con la preocupación de que se haya despertado un conflicto de largo plazo asimilable a otros que empantanaron en el pasado a Estados Unidos. Si así fuera, se acabó la posibilidad de tasas bajas, de inflación controlada y calma electoral. La guerra condenaría la carrera política de Trump, cuestión que debería ser observada preventivamente por los gobernantes que han apostado a una relación lineal y de largo plazo con el mandatario republicano.

Advertisement

Disciplinado, el día después de la llamada, Putin se comunicó con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian. Su canciller, Serguéi Lavrov, a su vez, habló con el colega persa Abbas Araqchi. La respuesta llegó el jueves: reconocer los derechos legítimos iraníes (eso es su estructura nuclear y misilísticos), reparaciones por los daños causados y compromiso de evitar nuevos ataques. Al margen de esos reclamos, el hecho de que Irán ponga condiciones revela, más que cualquier análisis, cómo están realmente las cosas. Todo a tono con la irrupción del nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, un ultra que en esa misma jornada clamó venganza, y ordenó el cierre del Estrecho de Ormuz proclamando una guerra larga y disruptiva para el mundo.

Rusia y China están obligados a intervenir y sacar a Trump del pantano. No se trata de generosidad. Beijing no se preocupa por el destino de Irán. Negociaría con el ganador si el régimen cae o con lo que quede, si el modelo autoritario sobreviviera. Lo que importa está en otro nivel. Si la crisis no es contenida sus consecuencias serán universales. Solo nótese que si el crudo supera los cien dólares, como está ocurriendo, el PBI mundial se reducirá 0,4% por ciento y la inflación global crecería 1,2%, calcula The Economist. Si Goldman Sachs acierta con su pronóstico de US$ 150 el barril a fin de mes, esos números serán apenas un prólogo de la pesadilla.

En este diseño, para Trump no quedaría mucho. Tendrá que escapar del abrazo de Israel y hacer como sucedió con Bill Clinton en la ex Yugoslavia, cuando bombardeó el Danubio y se retiró sin derribar a la dictadura de Slobodan Milosevic. La revista británica sugiere un camino similar, señalando que Trump puede conformarse con degradar el potencial militar de la potencia persa y anunciar victoria. Es claro el costo político, además de que el régimen revivirá las plantas nucleares buscando en la bomba la única defensa que después de dos guerras supone que lo escudará.

Advertisement
La XIV Asamblea Popular Nacional (APN) lleva a cabo la reunión de clausura de su cuarta sesión, en el Gran Palacio del Pueblo, en Beijing, , con Xi Jinping en el centro. Foto Xinhua

Son especulaciones, no se sabe si esa puerta de salida existe. En los últimos días medios influyentes como The New York Times o Financial Times se han preguntado o citado a especialistas sobre si hay posibilidad aún para un TACO en esta crisis. La respuesta ha sido negativa. TACO es una sigla dolorosa para el mandatario norteamericano. Significa Trump always chicken out = Trump siempre se echa atrás en el último momento. El dilema del prisionero en la teoría de juegos.

Continue Reading

INTERNACIONAL

Así funciona el proyecto que convierte desechos plásticos en casas más baratas y sostenibles en África

Published

on


La iniciativa, impulsada por una firma local, utiliza residuos plásticos y arena en la fabricación de bloques, lo que beneficia a familias, limpia la ciudad y fomenta la economía circular en áreas de alta densidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En Accra, capital de Ghana, la expansión urbana supera la capacidad de construcción formal, lo que agrava la escasez de viviendas y la acumulación de basura en la ciudad. Frente a este panorama, una empresa local implementa una solución innovadora: fabricar ladrillos a partir de plástico reciclado y arena para construir casas más económicas y sostenibles. El proyecto busca reducir el costo de la vivienda y transformar los residuos plásticos en recursos útiles para la construcción.

De acuerdo con el sitio de noticias DW, el proceso involucra la recolección, limpieza y fundición de residuos plásticos, que se mezclan con arena antes de ser moldeados. Las máquinas producen hasta 25 ladrillos por hora, y cada unidad contiene aproximadamente un tercio de plástico reciclado. Este método no solo disminuye la dependencia del cemento, sino que también aporta soluciones a dos problemas urbanos críticos.

Advertisement

Además, según el portal español OK Diario, la empresa emplea a más de 300 personas para recolectar y clasificar residuos plásticos. En barrios densamente poblados como Nima, la producción de ladrillos supone una mejora tangible en la limpieza urbana y genera incentivos económicos para quienes participan en el proceso.

El proyecto demanda mayores inversiones
El proyecto demanda mayores inversiones para aumentar la producción y responder a crecientes pedidos, lo que condiciona su impacto futuro en la solución habitacional y ambiental de Accra. REUTERS/Francis Kokoroko/File Photo

La fabricación de ladrillos utiliza una mezcla de plástico reciclado y arena. El material se funde a altas temperaturas y se prensa en moldes, lo que da como resultado bloques sólidos y resistentes. El diseño de los ladrillos, con ranuras y orificios centrales, favorece el aislamiento térmico, fundamental en un clima cálido como el de Accra. Así, la construcción resulta eficiente tanto en términos de confort como de sostenibilidad.

El método reduce la cantidad de residuos plásticos que terminan en calles o canales, ayudando a minimizar el impacto ambiental. Según los responsables del proyecto, cada ladrillo producido representa una cantidad significativa de basura retirada del entorno urbano. Además, sustituir parte del cemento por plástico reciclado disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que la producción de cemento es una de las principales fuentes de CO₂ a nivel global.

Las viviendas construidas con estos ladrillos pueden costar hasta un tercio menos que las edificadas con materiales tradicionales. Esta reducción responde a la menor dependencia del cemento, el uso de materias primas recicladas y la simplificación del proceso constructivo. El modelo permite que más familias accedan a viviendas dignas, al tiempo que impulsa la economía local con la creación de empleo para cientos de personas involucradas en la cadena de reciclaje y producción.

Advertisement
El empleo de esta tecnología
El empleo de esta tecnología contribuye a mejorar el acceso a la vivienda y combate los residuos urbanos, mientras favorece el desarrollo de la comunidad y disminuye el uso tradicional de cemento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El pago por kilogramo de plástico recolectado crea un incentivo directo para limpiar la ciudad y mejora las condiciones sanitarias en barrios vulnerables. Así, la iniciativa contribuye tanto a la calidad de vida como al desarrollo sostenible de Accra, una urbe que crece a ritmo acelerado y enfrenta desafíos estructurales en materia de vivienda.

A pesar del éxito inicial, el proyecto enfrenta limitaciones para escalar su modelo. Cada casa requiere miles de bloques y la capacidad de producción actual resulta insuficiente para satisfacer la creciente demanda. Según los promotores, ampliar la infraestructura y adquirir equipos adicionales son pasos clave para transformar la idea en una solución de mayor alcance.

El interés internacional y los pedidos de viviendas crecen, pero el desafío radica en la logística y la capacidad industrial. El modelo demuestra que el reciclaje puede convertirse en una herramienta real para el modelo habitacional sin sacrificar resistencia ni calidad. Sin embargo, la viabilidad a gran escala dependerá de inversiones en tecnología y expansión productiva.

Con estas acciones, la transformación de residuos plásticos en ladrillos para viviendas en Ghana representa una alternativa innovadora y sostenible frente a dos de los principales problemas urbanos de Accra: la escasez de vivienda y la acumulación de basura. El proyecto no solo reduce costos y mejora el medio ambiente, sino que también genera empleo y promueve la inclusión social en una ciudad que busca soluciones integrales a su crecimiento acelerado.

Advertisement



ladrillos de plástico,reciclables,construcción,viviendas,sostenibilidad,materiales de construcción,innovación,medio ambiente,arquitectura

Continue Reading

Tendencias