INTERNACIONAL
Temporada de estrenos de muestras de arte: el calendario por fuera de Buenos Aires

Tras la publicación del calendario de muestras en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, Infobae Cultura presenta un recorrido por las exhibiciones de algunos de los espacios más destacados del resto del país.
El Caraffa ofrecerá una programación diversa durante 2026 que busca posicionar a Córdoba como un referente en la exploración artística contemporánea, con un enfoque en la experimentación, la inclusión y la interacción entre arte y tecnología. A lo largo del año, la programación se articulará en bloques que comienzan el 19 de marzo y concluyen en febrero de 2027. Desde el inicio, el museo dedicará espacios a la memoria, los derechos humanos, el diálogo intercultural y la producción artística local e internacional.
Entre el 19 de marzo y el 14 de junio, se inaugurará Papeles de la Memoria con curaduría de Mariana Schneider y Borgeana de Jorge Simes, dirigida por Paulina Antacli, y Crítica de la economía política, de Federico Racca bajo la curaduría de Aníbal Buede.

Se suman proyectos internacionales, como la exposición de siete artistas de Suecia presentada por Juan Carlos Peirone, y propuestas colectivas como la de Manuel Pascual, Mercedes Vargas, Gabriela Morales y Sebastián Sánchez Zelada, coordinada por Soledad Sánchez Goldar.
Cada mes se sumarán iniciativas específicas como el “Mes de la Memoria” en marzo, que incluirá la performance “Te doy la palabra”, una conferencia y el estreno de la obra “Papeles de la memoria” a cargo de Andrés Dunayevich.
El bloque de junio -25/6 al 20/9- integra temáticas vinculadas a los derechos humanos y la inclusión de públicos tradicionalmente marginados del arte. En la Sala 1, se desplegará una experiencia sensorial adaptada para personas ciegas con tecnología de audio percepciones, catalogada como única en Latinoamérica.

Entre los proyectos colectivos resalta la muestra Puentes entre identidades de la colectividad armenia, que celebra los 100 años de presencia en Córdoba. Bordadoras en el Museo conmemorará una década de trabajo colaborativo, mientras que el ciclo Arte joven ofrecerá espacio a nuevas generaciones. Además, el Instituto Goethe presentará Are you for real, un conjunto de más de 30 obras de arte digital transformadas en instalaciones físicas que exploran la frontera entre lo material y lo intangible en la era digital.
En octubre -8/10 al 25/10-, la convocatoria Nuestro Arte es Trabajo reunirá a estudiantes de artes sonoras, visuales, audiovisuales y musicales de las dos universidades principales de Córdoba. La muestra, en su segunda edición, pondrá en relieve el nivel académico y la producción emergente en el ámbito artístico provincial.

A partir del 19 de noviembre, la Sala 0 será sede de un “proyecto arte joven”, mientras que en la Sala 2 se desarrollará la retrospectiva de Carolina Antoniadis. El Salón de fotografía AAMEC y el programa “Con el Arte a todas partes”, en coordinación con el Ministerio de Educación, compartirán protagonismo con Semilla Buciarelli y la exposición Transducciones sinestésicas, con artistas y colectivos como Esotecnia.Lab + Artes MediaLab, que incorpora “propuestas interactivas, sonoras, hápticas y dispositivos inmersivos” que buscan “mirar el sonido, cuestionar el archivo, sentir los datos, escuchar con las manos y reflexionar con el cuerpo”, abriendo nuevas preguntas tanto estéticas como políticas sobre la relación entre arte y tecnología.
Entre otros proyectos figuran iniciativas como el “Club de la lectura” coordinado por Mariana Robles, de acceso gratuito, y “Bordados que cuentan”, con el respaldo del Ministerio de Educación, que dispone de $500.000 para capacitaciones y viáticos mensuales adicionales de $100.000.
Con una fuerte impronta contemporánea y proyección nacional, el Ferreyra, en marzo, realizará un homenaje a Remo Bianchedi, artista e intelectual argentino cuya obra se caracteriza por la intensidad simbólica de sus retratos; una muestra itinerante que recorrerá distintas instituciones del país y culminará en el Museo Nacional de Bellas Artes, con curaduría de Marcos Kramer.

En continuidad, Memorias futuras, exposición monográfica a 50 años del golpe cívico-militar, propone un abordaje participativo orientado a las juventudes, con producciones artísticas que reflexionan sobre derechos humanos y futuros posibles.
En julio, el museo albergará una gran exposición del colectivo Mondongo, uno de los grupos más relevantes del arte argentino contemporáneo, reconocido internacionalmente por el uso de materiales no convencionales y una mirada crítica sobre la cultura y la historia.
En Córdoba Capital, el CACC prepara la apertura de su Laboratorio de arte digital, un espacio en colaboración con la Universidad Provincial de Córdoba orientado a la investigación y la creatividad. La iniciativa ofrecerá, además, tres o cuatro exposiciones seleccionadas entre propuestas de estudiantes y artistas invitados.
El calendario inicia con Imágenes de la memoria, muestra que se llevará a cabo del 25 de marzo al 21 de junio y reunirá obras de Norberto Puzzolo y Graciela Sacco con motivo del 50 aniversario del golpe militar, con curaduría a cargo de Alejandro Dávila.

Del 1 de julio al 13 de septiembre se desarrollará Bestiario, una convocatoria para artistas de Córdoba e invitados, bajo la curaduría de María Antonia de la Torre y Mariano Castaneda.
A partir del 17 de septiembre y hasta el 22 de noviembre, el espacio albergará la muestra La Justicia en obras de la colección del Tribunal Superior de Justicia, con trabajos de gran formato de Francisco Vidal, Carlos Camilloni, Carlos Alonso, Antonio Seguí, Pedro Pont Vergés, Antonio Monteiro, Roger Mantegani, Fernando Allievi, Juan Canavesi, Ernesto Berra, Nina Molina y Mario Sanzano; la curaduría corresponderá a Marcela Mammana.
Por otro lado, Mundo Ya, programado para el 19 de septiembre, donde distintas disciplinas artísticas abordarán el eje de “lo contemporáneo” en una producción encabezada por Simbad Seguí y Gustavo Blazquez.

Como parte de su proyección institucional, el centro mantendrá su vínculo de extensión en colaboración con la Fundación Pro Arte y otros colectivos, y contempla el Primer Simposio de Escultores Provinciales, pendiente de confirmación.
La bodega del espacio de Jesús María alojará, entre marzo y julio, la exhibición dedicada al pintor y fotógrafo Karl Oenike, quien recorrió Argentina, Paraguay y Brasil entre 1887 y 1891, que se realiza en colaboración con la Embajada de Alemania.
Las obras de Oenike capturan escenarios, construcciones y tradiciones del Cono Sur hacia el final del siglo XIX, representando un contexto de transformación donde la modernidad comenzaba a imponerse sobre las costumbres tradicionales. La exposición, que se presentó previamente en Buenos Aires, el Museo Histórico del Norte, el Centro Cultural Provincial de La Rioja y el Cabildo de Córdoba, presenta registros visuales considerados testimonios de época.

Por otra parte, Tesoros artísticos de la Estancia podrán visitarse en el mismo espacio, desde agosto hasta febrero de 2027, obras de arte protegidas en las reservas del museo, que serán exhibidas al público por primera vez.
El espacio reabre sus puertas el 14 de febrero con la continuación de la exposición de esculturas de Guillermo Rodríguez, que podrá visitarse hasta el 15 de marzo.
Luego, llegarán dos nuevas inauguraciones: el 4 de abril se presentarán obras de Álvaro Izurieta y el 4 de julio se sumará una exposición homenaje a Pablo Canedo, artista plástico, gestor cultural y fundador del MACU, quien falleció en octubre pasado.

El Rosa prepara el 103 Salón Anual Nacional en su edición de pequeño formato para el primer semestre. La programación para el segundo semestre aún debe confirmarse debido al progreso de las obras de remodelación, que actualmente mantienen al museo abierto solo en parte.
Además, se presentan Disociaciones. Obras, cartas y legajos de la donación Luis León de los Santos, una muestra patrimonial que explora el concepto de disociación, entendido como la pérdida de vínculo entre los objetos y su contexto, que incluye piezas seleccionadas de la donación realizada por Luis León de los Santos entre 1942 y 1952 a Horacio Caillet Bois, entonces director del museo, y exhibe trabajos de Hermi Baglietto de Alio, Norah Borges, Alberto Bruzzone, Eugenio Daneri, Enrique Estrada Bello, José Fernández Muro, Raquel Forner, Jorge Larco, Raúl Soldi, Carlota Stein, Alfredo Sturla y Miguel Victorica.

En Un cuerpo en llamas, de la artista Raquel Minetti con curaduría de Luciana Berneri, se incorpora video y performance, fusionando acciones cotidianas como cocinar, escribir y ordenar, y explorando conceptos de identidad, deseo y la experiencia de habitar.
El Castagnino presenta, a partir de abril, una selección de muestras en sus salas principales. Entre las más destacadas en la planta baja se encuentra Gyula Kosice. En tiempo real, una curaduría de Jazmín Adler que reúne obras provenientes de la Colección Castagnino+macro, la Fundación Kosice, el Museo Nacional de Bellas Artes, el Malba, el Macba, el Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires y diversas colecciones privadas.
Adrián Villar Rojas ocupa la sala central con la instalación específica para el espacio El teatro de la desaparición, que forma parte de la Colección Balanz. En el mismo nivel se presenta la exposición Fundar: 40 años, con piezas seleccionadas para celebrar este aniversario.

Subiendo a la planta alta, el programa incluye Diana Randazzo. Tradición revisitada, curada por Roberto Echen, y Rob Verf. Habitar el paisaje. Diálogos con la Colección Castagnino+macro, a cargo de María Elena Lucero.
A partir de agosto, la planta alta albergará la muestra El cuerpo desnudo. 300 versiones en la colección del Museo Castagnino, una curaduría de María de la Paz López Carvajal, que reúne 300 representaciones sobre esta temática.
Con respecto al resto del año, todavía quedan confirmar si se podrán o no realizar más muestras tras el polémico anuncio de ampliación, llamado “El Zócalo”, realizado desde el gobierno provincial en asociación con el sector privado, que descartó el proyecto ganador por licitación que ya se había realizado.

El macro anunció un cambio significativo para el verano de 2026: durante todo febrero, abrirá sus puertas los miércoles en un “horario nocturno”, de 20 a 22 h, para invitar al público a recorrer el museo cuando la temperatura desciende y la ciudad se relaja junto al río Paraná. Este ajuste busca responder a las demandas de quienes desean aprovechar los últimos momentos del día, integrando la visita cultural a las caminatas y picnics en el parque.
El núcleo de la programación lo aporta el 78 Salón Nacional de Rosario, vigente en los pisos 1, 2, 3, 4, 6 y 7 hasta abril de 2026. Este certamen, uno de los más longevos e influyentes del país, reúne a treinta artistas seleccionados por un jurado compuesto este año por Verónica Gómez, Francisco Lemus y Mauro Guzmán, provenientes de distintos puntos de Argentina. En esta edición, el Premio SN, otorgado por la Municipalidad, recayó en Clara Miño, mientras que el Premio Colección fue para Joakin Farkas, por decisión del Ministerio de Cultura de Santa Fe. Además, la Fundación Castagnino adquirió una obra de Juan Reos para el acervo rosarino.
El macro suma este verano dos momentos de gran convocatoria. El viernes 20 de febrero, de 19 a 24 h, participa de la tradicional Noche de Museos Abiertos, bajo la consigna “Salón de una noche de verano”.

Ya mirando a la programación futura, el eje curatorial de las exposiciones 2026 gira en torno al concepto de “DEUDA-macro”, formulado por Roberto Echen. “La deuda como un espacio afectivo-afectante”, plantea el museo, explorando los compromisos, promesas y deseos colectivos que laten detrás de la práctica artística y sus relaciones institucionales.
Entre las primeras acciones y exposiciones de este ciclo aparece la instalación de una escultura de Maxi Murad, quien toma como inspiración la forma cilíndrica de uno de los ocho silos del propio museo. El proyecto invita a repensar el símbolo del silo: espacio original de almacenamiento de granos, transformado ahora en reservorio de arte, relatos y memoria urbana.
El programa continúa con una muestra colectiva impulsada por la Dirección de Género y Diversidad Sexual de la Municipalidad de Rosario y el macro, presente en el primer piso, con obras en fotografía, video e indumentaria de colectivos locales que durante todo el año desarrollan proyectos vinculados a diversidades y derechos sexuales.

En el segundo piso, Rodrigo Etem expone una revisión experimental de su trayectoria. Partiendo de la materialidad y la fotografía analógica, Etem ha transitado hacia lo digital y lo virtual, pero en sus trabajos actuales explora una fusión de ambas dimensiones: según la descripción del museo, sus objetos y pinturas “se encarnan hoy en objetos y pinturas producidos a partir del oficio, el cuerpo y el proceso físico, pero organizados según una lógica visual que proviene de la virtualidad”.
Ariel Costa, en su debut individual en el macro, ocupa el tercer piso y propone un diálogo entre el dibujo y la pintura a través del grafito, la tiza y el lienzo. Costa, nacido en Santa Fe en 1975 y residente en Rosario desde 1993, conjuga su formación en Bellas Artes y Psicología con su experiencia en la música y el cómic, alternando exposiciones en la ciudad y el país. De acuerdo con el comunicado, “su trabajo se articula a partir del dibujo, la pintura, el cómic y la canción, y establece vínculos con el universo del cómic y los superhéroes, el paisaje de su infancia, la música y el cine fantástico”.

La colección estable del museo, repartida en los pisos 4, 6 y 7, profundiza en las nociones de deuda y control social, temas financieros y extractivismo, así como en la pregunta por las deudas intangibles que surgen de la convivencia y la vida diaria. Reúne casi mil piezas seleccionadas atentos a la línea de actualización constante mediante premios, adquisiciones y donaciones, y se articula con programas institucionales dedicados a la investigación, la conservación y la producción de nuevas mediaciones.
El piso 5, denominado zona amig( ), se configura como un espacio flexible de creación, descanso y juego, donde los visitantes pueden “detenerse, descansar, leer, dibujar, conversar, contemplar el río o activar dispositivos participativos”, en palabras del equipo del museo.

El segundo semestre de 2026 abrirá dos nuevas propuestas de alto impacto. Por un lado, la primera exposición individual en Rosario de Narcisa Hirsch, curada por Daniela Muttis, que recorrerá la obra pionera de Hirsch en cine, performance, instalación y urbanismo, permitiendo un acercamiento a la experimentación audiovisual argentina desde los años 70.
Por otra parte, se lanzará la convocatoria para el 79 Salón Nacional de Rosario, que, en noviembre, ratificará su carácter transdisciplinar y su papel central como ventana al arte contemporáneo argentino. Las bases para quienes busquen participar en esta nueva edición —según el anuncio— estarán disponibles en la web del museo durante el segundo semestre.
La temporada del Rawson abrirá el 24 de abril con una exhibición de Mondongo, en el marco de su gira nacional impulsada por ArtHaus, instalada en la Sala 1. En simultáneo, la Sala 2 estará destinada al trabajo de Max Gómez Canle, mientras que la Sala 3 rendirá homenaje a Eduardo Esquivel. En el foyer, el visitante encontrará Itinerarios del Arte en San Juan / Fotografía 2026, una selección que busca articular la escena fotográfica local y proyectarla hacia el futuro.
El segundo bloque, previsto para el 14 de agosto, sostendrá el eje en las artes gráficas, con la tercera edición del Proyecto Grabado. Las salas estarán dedicadas a figuras y colectivos destacados: Quinquela Martín ocupará el primer espacio, mientras que en la Sala 2 el público encontrará obras de Hugo Vidal, Roberto Santoro e Hilda Paz, todos ellos referentes del grabado contemporáneo.

El homenaje de esta etapa recaerá sobre José María Pineda, y en el foyer se presentará El pulso del Cobre – Proyecto Grabado Contemporáneo, Cuyo 2026, subrayando la diversidad regional.
El 13 de noviembre marcará una fecha clave con la celebración del 90° aniversario del Museo Franklin Rawson. La propia colección permanente ofrecerá un nuevo relato curatorial, poniendo en diálogo piezas históricas y contemporáneas para trazar una mirada renovada sobre el acervo institucional.
La agenda culminará con un cuarto bloque el 4 de diciembre, atravesado por los principales certámenes y reconocimientos de las artes visuales nacionales. Las salas 1 y 2 alojarán la Bienal Nacional de Dibujo (4° edición), mientras la Sala 3 será el escenario del Premio Franklin Rawson a las Artes Visuales (7° edición). El foyer ampliará la presencia de la Bienal, reafirmando el compromiso del museo con la escena del dibujo argentino.

La programación del MMAMM abarca tanto la sede principal —ubicada en Plaza Independencia— como el anexo del Parque Central, y se extiende desde diciembre de 2025 hasta febrero de 2027, con muestras, ferias, festivales y fechas conmemorativas que estimularán la escena artística mendocina.
La primera cita en la sede central comenzó el 18 de diciembre de 2025 (hasta el 15 de febrero), cuando Irina Kirchuk inauguró en la Sala Este la muestra Retumbo. Simultáneamente, la Sala Oeste alberga El equilibrista, de Miguel Gandolfo, bajo la curaduría de Mariel Matoz y Antonella Pezzola, y la Sala Norte exhibirá obras de dibujo de Francisco B Correas. Esta primera etapa finalizará en febrero de 2026, marcando la transición hacia una programación que apuesta a la combinación de proyectos individuales y exposiciones colectivas.
De finales de febrero a inicios de mayo, incluye la exposición En esta noche, en esta tierra, de Florencia Breccia, curada por Carlos Gutiérrez. La Sala Oeste, por su parte, ofrecerá la colectiva Arriba en la cima con la coordinación de Mariana Gioiosa y la participación de Ana Benedetti (Salta), Max Gómez Canle (Buenos Aires), Carlos Gómez Centurión (San Juan), Pablo David González (Mendoza), Juan B. Justo (Mendoza), Lula Mari (Buenos Aires), Juan Pablo Marturano (Buenos Aires) y Mariana Sissia (Provincia de Buenos Aires), reunidos en un muestrario federal. La Sala Norte dedicará su espacio a Del viñedo al cielo, de Adriana Scarso.
En esa misma etapa, el MMAMM reforzará su vínculo con la producción local a través de iniciativas como Flota flota, el programa de verano, y especialmente la Feria Aire, que se desplegará los días 8, 9 y 10 de mayo. Desde la organización subrayan que esta feria apunta a “apoyar a la producción de Artistas Visuales de la Región Cuyo y a las diversas plataformas de circulación y comercialización de arte”.

Para ello se realizará una convocatoria abierta con 25 stands de venta, además de espacios para proyectos editoriales y actividades destinadas a la infancia. El propósito declarado es “fortalecer el desarrollo tanto del mercado del arte como de la producción y divulgación de las Artes Visuales de la región”.
El segundo bloque, que irá del 21 de mayo al 28 de junio, llevará a la Sala Este una muestra dedicada al Museo Omar Reina de San Rafael, bajo el eje arte y agua, mientras que la Sala Oeste alojará una exposición individual de Fernando Rosas. En la Sala Norte, la propuesta girará en torno a una muestra fotográfica curada por Sol Delgado y el colectivo UFO. Este período también incluye dos efemérides: el Día Internacional de los Museos, el 18 de mayo, y un slam poético para el 28 de junio.

El tercer tramo anual, de julio a septiembre, se caracterizará por la inclusión de nuevas disciplinas y propuestas interactivas. María Verónica Ramirez ocupará la Sala Este con Mostriña, mientras que la Sala Norte presentará Ciudad de lo niños. El MMAMM celebrará el 8 de agosto su aniversario número 59.
La programación continúa en octubre y noviembre, cuando se pondrá en primer plano la relación entre arte y tecnología. La Sala Este recibirá una muestra específica sobre este cruce disciplinar, mientras que la Oeste concentrará las actividades del Festival Latinoamericano de Arte y Tecnología. En la Sala Norte, se sumará la exposición Proyecto 3D y Accesibilidad en el Museo, orientada a pensar la inclusión desde la experimentación y la interactividad.

El cierre anual, entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, pondrá el foco en la Exposición patrimonial de las nuevas adquisiciones del MMAMM en la Sala Este, y en la Sala Oeste destacará una muestra histórica de grabados de Sergio Sergi. Las fotografías regresarán a la Sala Norte en la última propuesta expositiva del ciclo.
En paralelo, el anexo del Parque Central inició su agenda en noviembre de 2025 con Suena a sillas moviéndose. Club de clínica. A lo largo del año se sucederán proyectos de artistas como Agustina Martinelli —El agua amaneció dolida—, el ciclo Joyas para la Yacurmana, y varias convocatorias públicas para proyectos a definirse en bloques desde abril hasta enero del año siguiente. También se reiterará la propuesta Ciudad de los niñxs y el Club de clínica, lo que señala una orientación hacia formatos experimentales y de laboratorio de obra.
Entre los ejes centrales del Bellas Artes se destacan la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y reflexiones acerca de la identidad de género, dos temas que articulan varias de las propuestas del año.
Entre marzo-mayo, la planta baja aloja la instalación “Los órdenes del amor” de Lucila Penedo, dirigida a explorar la memoria y las experiencias de exilio durante la dictadura, así como las constelaciones familiares conceptualizadas por Bert Helliger en posguerra alemana.

Paralelamente, se presenta el trabajo pictórico de Liliana Golubinsky, con obras que remiten al dinamismo de la vida urbana, además de un homenaje póstumo en la Sala 4 a Alina Neyman, primera mujer egresada y docente de la Escuela de Bellas Artes Tomás Cabrera y única artista salteña distinguida con el Premio Nacional a la Trayectoria.
De mayo a agosto, el foco recae sobre la producción de Miguel Dávila, emblema de la Nueva Figuración argentina que habría cumplido 100 años en 2026. Su recorrido independiente y la fuerte impronta académica que recibió en Tucumán, bajo la influencia de Spilimbergo, se exploran en una muestra en las cuatro salas principales.

En agosto y octubre, la exhibición de Marcelo Abud retoma la identidad de Perico (Jujuy) a través de registros arquitectónicos y colaboraciones familiares, mientras que Luis F. Cancio expone Manglares, una serie que combina paisajes hiperrealistas con elementos surrealistas aprendidos en la tradición académica cubana.
La planta alta alberga la muestra permanente y se enriquece con intervenciones de artistas locales: Mariana Abud en marzo, Juan Spinatto en abril, Fran López en mayo, Luis Lusnich en junio y julio, Ernesto Scotti en agosto y septiembre, Ezequiel Linares en octubre y noviembre, y Gramajo Gutiérrez en el período de diciembre a enero.

La proyección internacional toma cuerpo a través de Central Fine, un proyecto con sede local y conexiones en Miami, que facilita tanto la circulación de obras de artistas salteños en el exterior como la llegada de exponentes internacionales al museo. A esto se suma el Salón Provincial de Artes Visuales, previsto entre diciembre y febrero de 2027, donde se materializa uno de los principales encuentros para la escena plástica regional.
Frente a la plaza principal de la ciudad, el MAC reúne a artistas de distintos puntos de Argentina y el exterior, alternando propuestas individuales y colectivas.

En los meses de marzo y abril, el recorrido inicia en la planta alta con pinturas de Mónica García Capisano (Salta) y una instalación a cargo de Pablo Guiot (Tucumán), bajo la curaduría de Javier Soria Vázquez. En planta baja, las propuestas incluyen trabajos de Leonor Asar y Pilar Garzón (Tucumán y Buenos Aires), con la curaduría de Cecilia Quinteros Macció, mientras que Romina Barros (Salta) interviene las vidrieras dentro del Proyecto V.A.C.A.
Para mayo, está prevista en planta alta la colectiva De la fragilidad del mundo y otros desamores, una revisión de la colección del MAC. En planta baja, la muestra UMBRALES reunirá obras de diferentes disciplinas –pintura, dibujo, escultura, textil, fotografía, video y performance–, impulsada por un conjunto de artistas de Buenos Aires, Uruguay, Bariloche, Córdoba y Salta, con Lucas Marín como curador. El Proyecto V.A.C.A sumará una edición especial “UMBRALES”.

Durante junio y julio, la planta alta se destina al proyecto institucional Colecciones y coleccionistas poniendo el foco en textiles de la colección José Lorenzo y la curaduría de Carina Cagnolo. Por su parte, la planta baja recibe cerámicas de Florencia Califano (Jujuy). La sección V.A.C.A incorpora el trabajo de Andrea Lilian Rodriguez (Salta).
El bloque agosto-septiembre contempla fotografías, instalaciones y objetos de Victoria Jaffe (Salta) en la planta alta, mientras que Evangelina Aybar (Cafayate, Salta) expone pinturas en planta baja. Para el Proyecto V.A.C.A se suman las propuestas de Daiana López y Mirta Rueda (Salta), curadas por Ximena Segón.

En el segmento octubre-noviembre, tapices de Paula Zegers (Chile) ocuparán la planta alta, con curaduría de Cristian Oschilewski, y Juliet Ruiz (Tucumán) mostrará fotografías en planta baja. Las vidrieras del Proyecto V.A.C.A estarán a cargo de Rosario Mainoli (Salta) con curaduría de Roxana Ramos.
Ya en diciembre y hasta enero y febrero de 2027, la planta alta albergará obras de Clara Johnston (Salta), con una exhibición centrada en fotografías y objetos. En planta baja se presenta Convertirse en piedra, proyecto bajo la gestión de Sylvie Fortin, con trabajos de Richard Ibghy y Marilou Lemmens (Canadá) y curaduría de Solana Molina Viamonte. En V.A.C.A expondrá piezas de Martin Córdoba (Salta).
El Terry de Tilcara, Jujuy, incluirá dos exposiciones centradas en la memoria colectiva y las experiencias cotidianas, abordadas a través de materiales, relatos y rutas ancestrales.

Desde el 27 de febrero, la exposición Juntar, llevar, contar abordará durante tres meses la bolsa como símbolo y objeto material. La propuesta invita a pensar el museo como una “gran bolsa” que resguarda relatos colectivos. Incluye obras de Candelaria Traverso, intervenciones textiles colaborativas con Tejedores Andinos de Huacalera y tejedoras del Instituto de Desarrollo Indígena de Tilcara, además de chuspas antiguas del Museo Arqueológico de Tilcara y un patchwork realizado con prendas reutilizadas junto al Centro de Jubilados de Tilcara, con un enfoque curatorial que destaca la influencia de Ursula K. Le Guin y Donna Haraway, planteando preguntas sobre las historias que se reúnen y transmiten para valorar la vida.
Geografías de la memoria, que abrirá el 27 de junio, propone reflexionar sobre el territorio jujeño como un espacio construido por la convivencia y los saberes compartidos. Inspirada en la geografía crítica de Milton Santos, la exposición explorará cómo rutas y caminos de pastoreo reflejan las huellas de generaciones en la región.
Entre las piezas principales se encuentran mapas textiles creados por Graciela Gaspar junto al colectivo Kippus Tejidos de la puna y el proyecto Saberes de la Quebrada. También participan la fotógrafa Natalia Favre, egresados del IES Intercultural Campinta Guazu Gloria y la investigadora Julieta Barada.
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US Embassy urges Americans in Iraq to shelter in place until further notice

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The U.S. Embassy in Baghdad on Monday urged Americans in Iraq to shelter in place until further notice, citing heightened security threats across the country.
In an alert, the embassy advised U.S. citizens to exercise increased caution, avoid crowds and keep a low profile amid ongoing riots and demonstrations against the United States following the death of Supreme Leader Ayatollah Ali Khamenei.
It said protests, particularly near the July 14th Bridge in Baghdad, have turned violent, prompting Iraqi authorities to close the International Zone in central Baghdad with limited exceptions.
The U.S. Mission in Iraq also directed all staff to shelter in place and suspended consular operations, including routine services.
Protesters walk through tear gas during clashes with Iraqi security forces near a bridge leading to the Green Zone in Baghdad on March 1, 2026. (Ahmad Al-Rubaye/AFP/ via Getty Images)
Iraqi airspace is currently closed, officials said, and travelers were advised to contact airlines directly for updates.
The State Department maintains a Level 4 «Do Not Travel» advisory for Iraq, urging Americans not to travel to the country for any reason and advising those already there to review personal security plans and consider departing when conditions allow.
TRUMP TELLS IRANIANS THE ‘HOUR OF YOUR FREEDOM IS AT HAND’ AS US-ISRAEL LAUNCH STRIKES AGAINST IRAN

A group of demonstrators gather in front of the Green Zone, where the U.S. Embassy is located, in Baghdad, Iraq, to protest the killing of Iranian Supreme Leader Ayatollah Ali Khamenei on March 1, 2026. (Murtadha Al-Sudani / Anadolu via Getty Images)
«Iran-aligned terrorist militias continue to pose a significant threat to public safety,» the U.S. embassy said in a post on X. «Reports of missiles, drones, and rockets in Iraqi airspace continue.»
The U.S. military presence in Iraq has shifted in recent years, with Iraqi officials announcing in January the formal handover of Al-Asad Air Base from U.S. forces to Iraqi control.
US JOINS ISRAEL IN PREEMPTIVE STRIKE ON IRAN AS TRUMP CONFIRMS ‘MAJOR COMBAT OPERATIONS’

Protesters gather in Najaf, Iraq, on March 1, 2026, to denounce the killing of Iranian leader Ayatollah Ali Khamenei in U.S. and Israeli airstrikes. (Karar Essa/Anadolu/Getty Images)
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The country’s defense ministry described the move as part of a broader transition toward long-term security cooperation with the United States, Britain, France, Italy, Spain and other countries, focused on training and advisory support.
Iraqi officials said international coalition forces are scheduled to withdraw from their headquarters in Erbil by the end of September 2026 under agreed-upon timelines.
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Cómo pensar en la guerra de Trump contra Irán

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Asesinaron a una mujer en 2001 y descubrieron al culpable 23 años después por una botella de agua

El asesinato de Leslie Preer, de 49 años, fue uno de esos casos que parecían destinados a quedar impunes. Sin embargo, una simple botella de agua usada en el Aeropuerto Washington Dulles cambió el rumbo de la investigación en 2024 y reactivó el misterio dos décadas después.
Preer no se presentó el 2 de mayo de 2001 en la oficina de la exitosa empresa de publicidad donde trabajaba en Maryland, Estados Unidos. Sus compañeros les llamó la atención esta actitud y por ese motivo, al no poder contactarla, su jefe Brett Reidy tomó una decisión. Junto con el esposo de la empleada, Carl Preer, fueron hasta su casa.
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En el momento en que entraron en su casa, entendieron que algo grave había sucedido. Vieron que las paredes estaban salpicadas y un charco de agua en la puerta principal, además de señales de forcejeo.
Los hombres subieron al primer piso y encontraron una escena espantosa. Leslie Preer estaba muerta boca abajo en la ducha y tenía varios cortes en la nuca. Un médico forense indicó que la causa de muerte fue un golpe fuerte y estrangulamiento.
Leslie Preer aprobaba el noviazgo de su hija con Eugene Gligor. (Foto: gentileza Dateline NBC).
El crimen conmocionó al barrio. Durante meses, las sospechas recayeron sobre el esposo de Leslie, Carl “Sandy” Preer, quien pasó a ser el principal sospechoso a pesar de que tenía una coartada.
Sin embargo, el ADN encontrado en la escena del crimen —recuperado de un rastro de sangre y las células cutáneas bajo las uñas de la víctima— no coincidía con el de la víctima. Fue así que el caso quedó estancado.
Un sospechoso improbable
Años antes del crimen, Eugene Teodor Gligor mantenía una relación con Lauren Preer, la hija de Leslie. Tenían 15 años, cursaban la secundaria y vivían en el mismo barrio. Durante ese tiempo, Gligor frecuentó a la familia Preer: cenas, fiestas, noches de juegos. Lauren reconoció en 2024 ante The Washington Post que su madre siempre le había caído bien. Su padre, en cambio, tenía sus reservas. “Le había dicho que había algo raro en él”, recordó la joven.
En la secundaria, Gligor era conocido por su conducta problemática y por antecedentes de abuso de sustancias. Después del divorcio de sus padres, su comportamiento empeoró y finalmente fue expulsado del colegio. Años antes del asesinato, él y Lauren se habían separado, aunque la fecha exacta y los motivos nunca se hicieron públicos.
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Después de la muerte de Leslie en 2001, Gligor empezó a trabajar en una inmobiliaria y se mudó a un departamento en Washington, D.C. Semanas después del crimen, Lauren se lo cruzó en un bar y él le dio el pésame. “Es increíble cómo puedes mirar a alguien a los ojos y saber que cometiste este crimen y actuar como si nada hubiera pasado”, aseguró la chica años después en una entrevista.
Con el tiempo, quienes lo conocían lo describían como una persona “zen”, según documentos judiciales obtenidos por The Washington Post.
Dos detectives y una tecnología que cambió todo
El caso permaneció en el olvido hasta 2022, cuando las detectives Tara Augustin y Alyson Dupouy lo tomaron y empezaron a reexaminar la evidencia. Los investigadores originales habían preservado el ADN del asesino, pero nunca habían encontrado una coincidencia en las bases de datos disponibles.
Dos años después, en 2024, las detectives lograron un gran avance utilizando una tecnología de ADN familiar: un proceso que toma muestras genéticas del criminal y las compara con bases de datos públicas para buscar coincidencias entre familiares. “A veces pueden ser miles de personas y la relación puede ser muy lejana”, explicó Augustin al programa de ABC, 20/20, en septiembre de 2025. Alyson Dupouy (izq.) y Tara Augustin (der.) retomaron el caso en 2022 y lograron identificar al asesino. (Foto: gentileza ABC News).
Las investigadoras construyeron un perfil de ADN detallado del sospechoso y lo rastrearon hasta una familia en Rumania. Siguiendo el árbol genealógico, dieron con el apellido Gligor, que además coincidía con una pista que años atrás un vecino había acercado a las autoridades y sugería que el exnovio de Lauren podría estar involucrado.
El problema era que el ADN de Gligor no figuraba en ninguna base de datos pública ni en registros policiales. Las detectives recurrieron entonces a la creatividad: lo rastrearon hasta el Aeropuerto Washington Dulles, donde recuperaron su botella de agua usada. El rastro genéntico de esa botella coincidió con las muestras obtenidas de las uñas de Leslie.
El arresto, la negación y la condena
En junio de 2024, Gligor fue arrestado frente a su departamento. Pero durante casi un año, negó cualquier implicación en el crimen.
En mayo de 2025, cambió su versión y se declaró culpable de asesinato en segundo grado. “Lauren, su familia y amigos esperaron 24 años para finalmente obtener justicia y cerrar el capítulo de este horrible crimen que destrozó a su familia”, declaró el abogado de la familia, Benjamin Kurtz. “El hecho de que resultara ser alguien a quien dejaron entrar en su casa con los brazos abiertos lo hace aún más difícil de comprender”, sostuvo. Lauren Preer agradeció que se resolviera el caso y siente que su padre finalmente descansará en paz. (Foto: gentileza ABC News).
Dado que Gligor aceptó un acuerdo con la fiscalía, no fue a juicio ni debió explicar su motivo. La fiscalía señaló en la sentencia que “no estaba dispuesto a admitir su motivo ni la magnitud de su horrible conducta”.
Sin embargo, durante la audiencia, Gligor insinuó que había estado bajo la influencia de drogas y alcohol al momento del crimen. “Recuerdo vagamente haber salido de la casa de los Preer por la mañana, pero el resto es borroso. Sé que la familia quiere saber por qué estaba allí y qué pasó. Lo siento. No puedo recordarlo ni dar una explicación”, sostuvo, según 20/20.
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El 28 de agosto de 2025, un juez del Tribunal de Circuito del Condado de Montgomery lo condenó a 22 años de prisión. La fiscalía había solicitado la pena máxima de 30, que el juez impuso, pero suspendió de manera parcial.
El día del veredicto, el abogado Kurtz aseguró que Lauren “sintió paz al saber que su padre fue reivindicado por cualquier delito, incluso después de su muerte, y siente que finalmente él puede descansar sabiendo que su asesino fue capturado”. Carl Preer murió en 2017 por un shock séptico, aunque su hija insiste en que murió con el corazón roto por perder a su compañera de vida y no haber encontrado al responsable.
Poco después de conocida la sentencia, Gligor presentó una moción solicitando que se redujera su condena. Desde octubre de 2025, está alojado en el Centro de Entrenamiento Correccional de Maryland, en el condado de Washington, según los registros de reclusos.
Estados Unidos, Homicidio
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