POLITICA
Círculo rojo: “Il consigliere” porteño y movimientos entre Córdoba y Buenos Aires

Il consigliere. Como en aquellas novelas de la tradición italiana, en las que el asesor o el consejero del jefe asume un papel protagónico, Daniel Angelici ha logrado posicionarse, en el corazón de la administración porteña, como una figura central para Jorge Macri.
El jefe de Gobierno ejecutó algunas modificaciones silenciosas en su sistema de toma de decisiones, su mesa chica. Al PRO siempre le fascinó la proliferación de mesas, a tal punto que en algún momento un dirigente muy importante de ese espacio llegó a calificarlo como “una mueblería”. Lo cierto es que el jefe de la capital solicitó en las últimas semanas la renuncia a un histórico colaborador -todavía no se materializó-, corrió a otro, que suele encargarse de gestiones subterráneas, y sumó a Angelici a su núcleo de colaboradores de mayor confianza, entre los que se destacan Guillermo “Willy” Romero y la intendenta Soledad Martínez. También Gabriel Sánchez Zinny, el jefe de Gabinete, que tiene un vínculo preferencial con Mauricio Macri y que, en teoría, debería encargarse de la desregulación del Estado porteño.
La mención del ex presidente es de particular interés para el jefe de Gobierno y la gestión local porque, como se adelantó en esta sección, la relación entre los Macri atraviesa tal vez uno de los peores momentos históricos. Los primos siempre tuvieron un vínculo sinuoso, conflictivo, maquillado por el éxito que desplegó el PRO en su etapa más dorada. La derrota del pasado 18 de mayo desnudó las peores miserias.
“El Tano”, un facilitador de soluciones, con probada eficacia en gestiones diversas, “amigo de los amigos”, se ha propuesto acercar a los primos. Tratar de reconciliar a Mauricio -con quien aún juega a las cartas- y a Jorge, conflictuados por la derrota y por el rumbo de la gestión de la capital. Es probable, abundaron las fuentes, que Angelici y el ex presidente hayan charlado del tema en el exterior: coincidieron hace algunas semanas antes de que ambos retornaran a Buenos Aires.
El jefe de Gobierno está preocupado, aunque suele disimularlo públicamente de manera efectiva. Tal vez esa preocupación lo llevó a visitar en estos días a Marcos Peña, el ex estratega del PRO, artífice de las mejores campañas macristas junto a Jaime Durán Barba, alejado de la política local -sigue algunas candidaturas en la región mientras divide el tiempo con hobbies vernáculos-. “Charló como charla con varios cada tanto, no más que eso”, relativizaron antiguos colaboradores del ex jefe de Gabinete. Jorge Macri visitó a Peña, retocó su mesa chica e incorporó con mayor presencia a Angelici en plena tensión con su primo y después de haber desplazado al consultor Antoni Gutiérrez-Rubí, al que le adjudican enojos acumulados por el destrato de su despido y algunos compromisos incumplidos, más allá del resultado electoral. ¿Lo conversó en Europa con Roberto Zapata, histórico mano derecha de Durán Barba?
Jorge Macri analiza la coyuntura local, en especial la gobernabilidad parlamentaria, de cara a la renovación de la Legislatura de diciembre próximo que le depara al PRO un escenario adverso. Habrá que ver hasta qué punto hay una decisión ejecutiva de recomponer lo que alguna vez fue la coalición de Juntos por el Cambio en su versión capitalina. Macri confía no solo en la solidaridad de “El Tano” y el éxito de sus relaciones: también en el peronismo, que tiene en Juan Manuel Olmos a su principal figura. En oficinas porteñas dan cuenta de que el jefe de la capital tuvo en las últimas semanas una advertencia por parte del PJ porteño cuando el Ministerio Público local le entregó a la Justicia el informe sobre el departamento de Cristina Kirchner, que detalló por qué, para las autoridades locales, San José 1111 no estaba apto para el cumplimiento de la condena de la expresidenta. Ese documento enviado al Tribunal Oral Federal 2 habría despertado la ira de CFK, y el fastidio de la cúpula del peronismo porteño.
Angelici, un gestor solidario, no se comprometió con la administración de la capital solo por su fanatismo por la gestión política. En fuentes bien informadas se asegura que podría haber novedades inminentes en la cúpula del directorio del Banco Ciudad. También en algunas oficinas del organigrama ejecutivo del gobierno. Por lo pronto, la Obra Social de la Ciudad acaba de incorporar a la droguería del empresario radical como proveedora principal de medicamentos. Y hay que esperar al 10 de diciembre para conocer si alguno de los dos, o los dos candidatos a legisladores que incluyó en la lista del PRO encabezada por Silvia Lospennato asumirán en la Legislatura.

Campaña enrarecida. “¡Te vamos a colgar!“. Los gritos de un hombre de mediana edad sorprendieron a una cuadra de la Legislatura, sobre la peatonal Florida, a un legislador porteño del bloque de La Libertad Avanza, que respondió, también a viva voz: ”¿Vos y cuántos más?“.
El entredicho no pasó a mayores, pero el diputado porteño, que pidió reserva del nombre, dice que tuvo casi una docena de esos cruces en la calle en los últimos días, y que se agudizó al extremo desde la detención de la expresidenta, que acrecentó la crispación del termómetro social y político.
El discurso del jueves de clausura de Javier Milei en el congreso libertario de La Plata tal vez se circunscribe en esa lógica binaria, exacerbada al máximo, en modo agravio, a puro insulto. “Pichón de Stalin”, “soviético”, “pelotudo”, “burro eunuco” y “parásito” fueron algunas de las agresiones que el presidente utilizó para referirse a Axel Kicillof, en lo que pareció ser el puntapié inicial de la campaña bonaerense, de cara a los comicios del 7 de septiembre.
No fue, de todos modos, la única nota distintiva de un congreso que se extendió durante casi todo el jueves y que movilizó a todo el gabinete hasta La Plata. Esa convocatoria obligó a desplegar además un imponente operativo de seguridad: se cerró un sector de la autovía 2, se instalaron casi media docena de retenes policiales antes del salón, se utilizaron camionetas de Gendarmería y hasta camiones hidrantes.
Entre el conurbano y Córdoba. En otro punto de La Plata, a la misma hora, Juan Schiaretti y Facundo Manes inauguraron la sociedad política con la que, dicen, intentarán proyectarse hacia el 2027, en lo que presentaron como una “nueva intensidad” para no referirse a la “avenida del centro” que no tuvo mucho rédito electoral en las últimas elecciones. “Me siento (José Luis) Cuciuffo, soy el que asiste a Maradona, al lado de este monstruo de la política”, tiró el diputado radical, una comparación ciertamente exagerada que despertó risas de los asistentes.
Hasta el centro cultural Islas Malvinas llegaron algunos de los dirigentes con los que Manes en Buenos Aires buscará reeditar una suerte de coalición al estilo de la extinta Juntos por el Cambio, con la inclusión de algunos dirigentes del peronismo como el intendente Julio Zamora, de Tigre, que la tarde anterior había recibido en Tigre a colegas del radicalismo. Salvador Serenal, radical de Lincoln; Gustavo Perie, ex intendente de Ramallo, y Lucas Delfino, representante de los viejos jóvenes del PRO, dieron el presente.

“No hay avenida del medio, por ahora es un pasaje”, abundaron risueños en estos días cerca del diputado Emilio Monzó, que también quiere volver a darle forma a una opción de centro y que mantuvo, otra vez, algún diálogo con Manes después de una cena que estuvo muy áspera en la casa de un empresario, al borde de las trompadas, revelada en su momento en esta sección. Hay conversaciones entre esos sectores que incluyen a Horacio Rodríguez Larreta. El propio Monzó lo conversó hace algunas semanas con Macri, en una reunión que que mantuvieron después de mucho tiempo mientras el ex presidente supervisa las negociaciones entre La Libertad Avanza y el PRO en territorio bonaerense, e intenta empujar un “acuerdo digno”.
La brecha entre la dignidad y la indignidad se terminará de saldar en las próximas semanas, cuando se inscriban las alianzas y las candidaturas en las elecciones provinciales, entre el 9 y el 19 de julio, y se empiece a confirmar si se busca relanzar o no un revival de Juntos por el Cambio. Es con lo que amenazan los intendentes del PRO más cercanos a Macri, que quieren certezas de gobernabilidad después de diciembre en sus distritos. El antecedente de Lobos y 9 de Julio los fastidia: en esos municipios, gobernados por jefes comunales del PRO, se impulsaron, respectivamente, una interpelación y un pedido de juicio político, finalmente truncos, con el voto de LLA. “Hacemos campaña todos juntos, ¿y después de diciembre nos rompen el bloque?“, protestó un intendente en la reunión virtual del pasado lunes, antes de que Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro se viera con Sebastián Pareja.
Pareja es el negociador de ese acuerdo que, hasta este fin de semana, todavía no se había cerrado. El dirigente que se crió en el peronismo estuvo a cargo de la organización del acto del jueves, y está enfrentado, como se sabe, a Las Fuerzas del Cielo, la agrupación de Santiago Caputo que tiene como referente principal en la Provincia a Agustín Romo. Tal vez por ese enfrentamiento no llamó la atención que, según fuentes de la organización, Romo y Nahuel Sotelo llegaran algo más tarde al evento platense, y se mantuvieran al margen.
Empoderado por Karina Milei, Pareja diseña el armado territorial bonaerense, y puntea los distritos. En el caso de Tigre, los pagos de Zamora, enfrentadísimo con Sergio Massa, se menciona cada vez con más insistencia la posibilidad de que Nicolás Scioli encabece la lista de concejales de LLA. El menor de los Scioli, como su hermano Daniel, tiene pleno empleo en el Estado: es director del Banco BICE. “Estamos encaminados en esa dirección”, dijeron fuentes libertarias. Dicen que no se habló de manera puntual en la comida que compartieron en La Ñata el 1 de mayo, el Día del Trabajador, en un asado al que se sumaron los hermanos Scioli.

Pero así como Manes ya confirmó que trabaja para encabezar una opción de centro en las elecciones de octubre en Buenos Aires, Schiaretti hará lo propio en Córdoba, una provincia en la que conserva altísimos niveles de popularidad, tanto como el sello de La Libertad Avanza, que desplazó al PRO en la consideración del electorado de centroderecha.
El lunes, en un evento de la Fundación Mediterránea, se convocó a buena parte del círculo rojo empresario local, que se congregó para escuchar a Guillermo Francos. También a José Luis Espert, que habló de su programa para la provincia de Buenos Aires en una provincia que repele al ambacentrismo: muchos de los presentes se codearon, fastidiosos.

Participó, por ejemplo, Diana Mondino. Pero uno de los más buscados fue Gabriel Bornoroni, el jefe del bloque de LLA en Diputados y presidente del partido en esa provincia, que quiere purificar la lista de candidatos de octubre, designado por la secretaria General de la Presidencia. En Córdoba se menciona a Gonzalo Roca, socio del diputado, como posible postulante. Es una incógnita el futuro de Franco Moggeta, ex secretario: afiliado hace un mes a La Libertad Avanza, no tuvo mayor contacto tras esa afiliación con la cúpula partidaria. También es incierto qué pasará con Rodrigo de Loredo. “¿Alguien se imagina a un radical liderando la lista?“, se preguntó un cordobés libertario.
En los últimos meses corrieron versiones de una supuesta postulación de Agustín Laje, radicado en el exterior. Este no sería, en principio, su turno electoral. No mantiene, además, una relación tan fluida con Bornoroni. Sin embargo, el mes próximo desembarcará con Las Fuerzas del Cielo en esa provincia, para un festival en el que estará, entre otros, Daniel Parisini.
POLITICA
Las relaciones cárnicas: de Roca-Runciman a Milei-Trump

El debate sobre el acuerdo con Estados Unidos ha estado dominado por discusiones económicas sobre su impacto sectorial, su potencial para promover cadenas de valor y pormenores técnicos de derecho comercial.
El foco del debate es curioso porque los acuerdos pueden hacerse o deshacerse si la política no acompaña y su éxito o fracaso dependerá fundamentalmente de desarrollos geopolíticos.
Cualquier economista reconocería que las instituciones son endógenas a las estructuras de incentivos y estrategias de los actores. De allí que una pregunta eminentemente política se encuentre en el candelero ¿Es un acuerdo tan asimétrico una estrategia acertada dadas las dinámicas de poder entre Estados Unidos y China?
El acuerdo sería un error si, como sostienen algunos, coincidimos más de lo debido a una hegemonía norteamericana declinante. El paralelismo más sugerente es con el tratado Roca-Runciman de mayo de 1933 en el cual Argentina, entonces enfrentada al proteccionismo británico, aseguró una cuota de 390.000 toneladas de carne a cambio de concesiones que el nacionalismo interpretó como coloniales.
Aquel acuerdo (como este) fue notablemente asimétrico—nos obligaba a vender carne de frigoríficos británicos, pagar con ello deuda contraída en Londres y dar trato preferencial a otros productos. Sin embargo, la conclusión de que Argentina cometió un error por atarse a una potencia declinante—cuando Estados Unidos estaba en plena depresión y Gran Bretaña poseía el mayor imperio de ultramar de la historia, abarcando aproximadamente un cuarto de la tierra y su población—es anacrónica.
El destino del Imperio Británico distaba de ser evidente en ese entonces. En la larga cadena de contingencias imprevisibles que lo fue develando, una ironía notable se dio cuando, tras el hundimiento del Graf Spee en diciembre de 1939, el canciller José María Cantilo propuso al embajador británico Sir Esmond Ovey romper relaciones con Berlín, pero Londres concluyó que la neutralidad argentina era más funcional para que el suministro de carne—la cuota asegurada por Roca (h)—pudiera sortear a los submarinos alemanes y la propuesta fue descartada. Así, aquellas relaciones cárnicas tuvieron consecuencias terribles para la Argentina, pero las razones son mucho más complejas e imprevisibles de lo que la historiografía revisionista presupone.
Aun cuando históricamente imprecisa, la analogía con el tratado Roca-Runciman permite formular la más relevante de las preguntas geopolíticas por detrás de este acuerdo ¿Se está alineando Argentina otra vez con un hegemón en declive?
Aunque China hoy duplica la producción y el comercio manufacturero de Estados Unidos—como este duplicaba a Gran Bretaña en el período de entreguerras—por entonces la economía norteamericana triplicaba a la británica y ya igualaba su productividad per cápita. Pekín, en cambio, incluso con las mediciones más favorables, apenas iguala el producto global de su rival pese a tener una población cuatro veces mayor. A diferencia del período de entreguerras, el 65 por ciento de la economía mundial hoy se concentra en los servicios, mientras que las manufacturas—ámbito en el que el gigante asiático ha logrado destacarse—representan apenas una quinta parte. Medida en términos per cápita, esta ventaja en riqueza y productividad es tres veces mayor a la que el Reino Unido jamás tuvo sobre los Estados Unidos.
Pero para anticipar quién prevalecerá no basta la economía: el equilibrio militar es decisivo. La transición entre el Reino Unido y Estados Unidos sólo fue sellada tras dos guerras mundiales. En este sentido, aunque China haya podido ponerse a la par en algunos aspectos económicos, esto la ha convertido en un rival prodigioso en el Pacífico y desatado dinámicas geopolíticas que pueden llegar a detener su ascenso.
Hoy Estados Unidos no enfrenta ningún desafío a su hegemonía militar—al menos nada remotamente comparable al desafío que Alemania representó para Gran Bretaña. El gasto en defensa de Washington es cuatro veces el de Pekín en términos absolutos. Militarmente, China está contenida por tres portaviones y bases estadounidenses en la primera cadena de islas frente su costa, apoyadas en alianzas estrechísimas con Seúl, Taipéi y Tokio—sin considerar el control de rutas marítimas más allá.
Más aún, aislado por dos océanos y sin rivales inmediatos en su vecindario, Estados Unidos podría cómodamente replegarse y dejar que los vecinos de China—desde Japón hasta la India, e incluso Rusia en el largo plazo—tomen cuenta de su contención. Estados Unidos está mejor posicionado para jugar en el Asia del siglo XXI un papel similar al que desempeñó en la Europa del siglo XX, emergiendo como árbitro estratégico.
Claro, si China siguiera creciendo pacíficamente, cuadruplicando sus cifras actuales de productividad per cápita y gasto militar, llegaría un punto en el cual igualaría a los Estados Unidos. Quizás entonces podría sobreponerse a sus poderosos vecinos y al cerco norteamericano. Frente a este escenario la pregunta del millón es si Washington puede frenar el ascenso chino. Claramente, el intento actual de aislar económicamente a Pekín responde a esta preocupación.
Algo es casi seguro: mientras China no abandone sus ambiciones, Estados Unidos no dejará de intentar frenarla. Esta observación es, quizás, central para la planificación estratégica de países como la Argentina en el mediano plazo. Este año, Pekín logró una tregua momentánea al intento de desacople norteamericano por su control sobre la producción de tierras raras, pero Estados Unidos volverá a la ofensiva. Como lo declaró Marco Rubio, Argentina viene a jugar un papel central en la estrategia de Washington de diversificar estos suministros y esto se refleja en el acuerdo.
Sin dudas, el acuerdo Milei-Trump fue asimétrico. Como en todos los acuerdos de este tipo firmados recientemente—por Guatemala, Ecuador y El Salvador—Washington requirió concesiones unilaterales en acceso a mercados, reducción de trabas burocráticas, propiedad intelectual y la exclusión de China de ciertas áreas.
Sin dudas, con mejores equipos negociadores se podría haber obtenido un resultado más decoroso en aspectos que van desde el tono del acuerdo, hasta los mecanismos adoptados para efectivizar las concesiones políticamente acordadas—como la ausencia de la cuota, la mayor concesión norteamericana, en el mismísimo acuerdo. Pero una crítica honesta requiere consistencia lógica y una dosis de realismo respecto de las alternativas sobre la mesa. De lo contrario, las críticas ideológicas incurren en contradicciones espectaculares, como quienes rechazan el tratado Roca-Runciman desde el antiimperialismo y defienden el alineamiento con otra potencia hegemónica, o quienes critican el acuerdo con Trump por su impacto en nuestro tejido industrial y proponen vínculos con China basados en nuestra mayor complementariedad como exportadores de materias primas. En definitiva, un acuerdo solo puede evaluarse en relación con las alternativas disponibles.
En las Américas, frente a Trump, no parece haber hoy en día muy buenas alternativas. Sin siquiera considerar la delicada situación de Delcy Rodríguez, los casos de Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro demuestran que las concesiones que no se ofrecen inicialmente, se consiguen a través de los palos. Mientras Lula (como von der Leyen) inició la partida bajo aranceles del 50 por ciento, Milei (como Takaichi y Starmer) prefirió aceptar la asimetría desde un inicio ates que sumarle a esta los costos adicionales de la confrontación. Se verá si ser un aliado confiable en el hemisférico occidental es una buena estrategia, pero la primera mano, en términos comparados, no se ve tan mal.
En el escenario doméstico, el tratado sin dudas ha tenido un saldo positivo y provee de un ancla comercial y geoestratégica que se suman a la monetaria, cambiaria y fiscal.
La diplomacia de las relaciones cárnicas deberá ser procesada domésticamente también en lo que puede ser una caja de Pandora, por los intereses que toca—que ya se han cobrado dos cancilleres.
No deberíamos olvidar que tras el acuerdo Roca-Runciman la polarización en torno al infame escándalo de las carnes ensangrentaría las bancas del Congreso; una tragedia que, esperemos, no se repita ni siquiera como farsa.
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POLITICA
Sin votos para rechazar la reforma laboral en Diputados, la oposición apuesta por ganar tiempo y desgastar al Gobierno

El gobierno de Javier Milei está envalentonado. En la última semana avanzó con la media sanción de la reforma laboral en el Senado y con la baja de la edad de imputabilidad y el acuerdo entre Mercosur y UE en Diputados. El objetivo de la Casa Rosada es que el Presidente pueda inaugurar el período ordinario del Congreso, el 1 de marzo, con todos los proyectos aprobados, como señal de fortaleza política. Pero la oposición afina su estrategia para ganar tiempo.
Los libertarios no solo lograron la aprobación de las iniciativas que incluyeron en el temario de las sesiones extraordinarias, sino que consiguieron amplios consensos con sectores aliados y dialoguistas. El panorama es muy complejo para la oposición y ya reconocen abiertamente que no tienen los votos necesarios para frenar la avanzada.
“Hay que resistir. Esto se parece al primer semestre del gobierno de Milei, cuando lograron avanzar con la Ley Bases y sostuvieron el DNU 70. Pero después el clima social terminó cambiando y la oposición pudo avanzar contra los recortes en discapacidad, universidades y jubilaciones”, analizó un diputado del peronismo, con cierto aire de resignación.
Entre los diputados de la oposición dura entienden que es lógico que un gobierno fortalecido por el triunfo electoral aproveche para avanzar con su agenda legislativa lo más rápido posible. En ese marco, la principal estrategia opositora es enfocarse en los artículos más polémicos de la reforma electoral para hacer modificaciones y enviarla nuevamente al Senado.

“Mucho más que eso no se puede hacer por ahora. Tal vez podremos ganar tiempo y arruinarle a Milei la fiestita del 1 de marzo. No hay clima social para otra cosa, hasta la CGT tuvo problemas para convocar a un paro en contra de la reforma”, sintetizaron.
En los pasillos de la Cámara de Diputados, referentes de varios bloques ya dejaron trascender su malestar con varios puntos del texto. Ahora buscarán tejer consensos sobre un puñado de puntos polémicos para forzar una modificación que envíe el proyecto de vuelta al Senado para su revisión.
Además del peronismo y la izquierda, diputados del socialismo santafesino y el radicalismo disidente que integran Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el bloque de Pichetto y Massot y referentes gremiales, como el chubutense “Loma” Ávila, tienen una visión crítica de la reforma laboral.
Los cambios sobre el régimen de licencias por accidentes y enfermedades, y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) ya se perfilan como los principales focos de conflicto.
Luego de los últimos cambios, el proyecto reduce los plazos de licencia paga y modifica los porcentajes de remuneración que percibirán los trabajadores afectados, estableciendo nuevas condiciones según el origen del evento y la existencia de cargas de familia.

“En caso de sufrir un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo, y que impida dicha prestación, el trabajador tendrá derecho a percibir el 50% de su remuneración básica que perciba al momento de la interrupción de los servicios si la imposibilidad de trabajar fuera producto de una actividad voluntaria y consciente del trabajador que implicara algún riesgo en la salud durante un período de 3 meses si el trabajador no tuviera personas legalmente a su cargo, o de 6 meses si las tuviera”, señala el artículo 208 del proyecto. En caso de que el accidente o la enfermedad no sea consecuencia de una actividad voluntaria, el trabajador cobrará el 75% de su sueldo básico.
En el caso del FAL, los principales cuestionamientos giran en torno al desfinanciamiento de la ANSES. El fondo para asistir a las empresas con el pago de las indemnizaciones estará nutrido de contribuciones mensuales obligatorias: las grandes empresas deberán aportar el 1% de las remuneraciones brutas de cada trabajador, mientras que las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) aportarán el 2,5%. Pero esos aportes patronales hoy se destinan a mantener el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), por lo que la medida podría impactar en el financiamiento de las jubilaciones.
Ante la consulta de Infobae, un diputado de Provincias Unidas reconoció que la mitad del bloque no ve con buenos ojos el FAL y también rechaza la reducción de las licencias por accidentes y enfermedades. De hecho, ya hubo algunas señales concretas: la senadora de Córdoba Alejandra Vigo apoyó la reforma pero votó en contra del FAL y también de la derogación de estatutos como el del periodista y el de los viajantes. Ese bloque será clave para terminar de inclinar la balanza. Cabe destacar que provincias como Córdoba mantienen históricos reclamos con Nación sobre los fondos de las Cajas Previsionales.

En el Senado el artículo del FAL fue rechazado por otros dos aliados del oficialismo: el radical Maximiliano Abad y Flavia Royón (Salta). El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, tiene tres representantes en Diputados, dentro del bloque Innovación Federal. Este espacio también tendrá un papel determinante.
Por su parte, el oficialismo giró este viernes el texto de la reforma laboral a la Cámara de Diputados y se prepara para convocar a un plenario de comisiones el miércoles 18 para dictaminar. A partir de ahí las opciones son: llamar al sesión el jueves 19 o el miércoles 25.
La primera opción resulta seductora para el Gobierno porque dejaría tiempo para que el Senado insista ante cualquier cambio que se produzca en Diputados. “Este es el texto definitivo, tengo los votos para insistir”, dijo Bullrich a sus allegados tras la media sanción. Sin embargo, representa un desafío logístico porque los feriados por Carnaval hacen más difícil conseguir vuelos para todos los diputados.
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POLITICA
Cristina Kirchner hizo su primera aparición pública del año, tras el revés judicial que le mantuvo el uso de la tobillera electrónica

En su primera aparición pública de este año, la ex presidenta Cristina Kirchner salió al balcón de su departamento en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria, para observar una comparsa que se congregó en la calle.
El episodio, que quedó registrado en video, ocurrió este viernes, durante la previa del fin de semana largo por Carnaval.
“¡Llevamos un poco de carnaval a quien nos devolvió el carnaval!”, describió Mariel Fernández, intendente de Moreno, quien participó del evento y compartió imágenes del mismo.
En su cuenta de X, escribió este sábado por la madrugada, tras la comparsa: “¡Amor con amor se paga cantaron las murgas de Moreno! Ya pasaron quince años de la recuperación del feriado de carnaval y la vuelta de los Corsos”.
Y agregó: “¡Los pueblos tristes no vencen! ¡Y hoy desbordamos de alegría desde el asfalto al balcón!”.
El Carnaval Porteño reunirá a miles de personas a lo largo de todo febrero y hasta el domingo 1 de marzo, con más de 100 murgas que participarán en 20 corsos ubicados en distintos barrios. Durante este fin de semana largo, se prevén cuatro días de festejos que se extenderán hasta el próximo martes.

Este viernes, la Cámara Federal de Casación rechazó los recursos de la defensa de CFK, con lo cual seguirán vigente el uso de tobillera electrónica y las restricciones vinculadas a las visitas y uso de la terraza en la prisión domiciliaria de la expresidenta, condenada en la causa Vialidad.
La sala IV del máximo tribunal penal del país dejó firme así en un voto mayoritario de los jueces Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña las decisiones y la ampliación de restricciones resueltas por el juez de ejecución de la condena, Jorge Gorini, integrante del Tribunal Oral Federal 2, que juzgó y condenó a la expresidenta a seis años de prisión por administración fraudulenta en el expediente que analizó la asignación irregular de obras viales en la provincia de Santa Cruz.
En disidencia votó el camarista Mariano Borinsky, quien consideró que lo resuelto en la etapa de ejecución de la pena no constituyó un “temperamento válido como derivación razonada del derecho vigente conforme a las constancias de la causa”, según el fallo de 131 carillas al que tuvo acceso Infobae.
“Evitar privilegios indebidos”
CFK está detenida desde junio de 2025 con prisión domiciliaria en un departamento en San José 1111, Constitución. Sus abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy habían presentado dos recursos ante la Casación Federal contra decisiones vinculadas a la forma en que su defendida cumple la condena: el uso de tobillera electrónica, los límites a las visitas, reforzados luego del escándalo por una reunión en su domicilio con nueve economistas en noviembre pasado, y el máximo de dos horas diarias otorgado para subir a la terraza del edificio.
En su exposición, el juez Hornos remarcó que “lejos de evidenciar un trato desigual en perjuicio de la condenada, la decisión cuestionada se inscribe precisamente en la exigencia constitucional de evitar privilegios indebidos”.

“Lo contrario (esto es, flexibilizar sin control las condiciones de cumplimiento de la pena en atención a la notoriedad pública, el rol institucional previo o la gravitación política de la persona condenada) comprometería seriamente la legitimidad del sistema de justicia penal y supondría un apartamiento inadmisible del principio de igualdad”, agregó el titular de la sala IV.
Este criterio cobra mayor relieve cuando se tiene en cuenta que, expresó, se trata de “vinculadas a delitos graves de corrupción que involucraron a las máximas autoridades del Estado”.
“Las restricciones cuestionadas se encuentran dentro del marco de facultades que la ley reconoce al órgano encargado de supervisar la ejecución de la pena”, agregó el juez en alusión al Tribunal Oral Federal 2 que llevó adelante el juicio por el direccionamiento del 80 por ciento de la obra vial nacional en Santa Cruz a favor del empresario Lázaro Báez durante el kirchnerismo y resolvió una condena que quedó firme en la Corte Suprema de Justicia y comenzó a cumplirse.

Hornos recordó el episodio del 17 de noviembre último -la visita simultánea de los economistas- y su posterior difusión “efectuada por la propia Fernández de Kirchner en la red social ‘X’”.
En ese momento, el juez de ejecución Gorini interpretó que se incumplieron autorizaciones vigentes y estableció que en lo sucesivo dichas visitas deberán ser autorizadas de manera individual, expresa y previa, con motivación concreta, fijando un límite máximo de dos horas de duración, hasta dos veces por semana y con un máximo de tres personas por ocasión. Casación dejó ahora esto en pie.
También ratificó el uso de tobillera electrónica y la restricción diaria para subir a la terraza. “No se advierte arbitrariedad ni irrazonabilidad en las condiciones impuestas para el cumplimiento de la detención domiciliaria”, precisó el fallo.
La defensa “no ha logrado demostrar que las medidas cuestionadas resulten innecesarias o desproporcionadas en relación con los fines de control que persiguen”, concluyó.
En cuanto a la tobillera, Hornos y Barroetaveña coincidieron en que “el monitoreo electrónico constituye una herramienta válida para asegurar el cumplimiento efectivo de la modalidad de detención dispuesta».
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