POLITICA
Círculo rojo: negociaciones en el Congreso, apostillas de campaña y licitaciones en la mira

“Todo el mundo sabía que había alguien a quien interpelar y no era Guillermo Francos. Pero negociaron que sea él”, asegura un experimentado legislador, de esos que conocen al dedillo el reglamento. Este martes, el jefe de Gabinete se presentará otra vez en Diputados para ser interpelado por $Libra, el caso de la fallida criptomoneda que es investigado por la Justicia y que en la oposición quieren mantener latente no solo por la seriedad del evento si no porque saben que afectó durante el verano la imagen del presidente Javier Milei y de su entorno.
Francos no fue el único citado para la sesión prevista para el martes a las 2 de la tarde. También fueron convocados los ministros Mariano Cúneo Libarona y Luis “Toto” Caputo, y el titular de la Comisión Nacional de Valores, Roberto Silva, pero hasta este domingo en el Congreso el único confirmado era el jefe de ministros, a pesar de la obligatoriedad de la cita. Dice el artículo 71 de la Constitución nacional: “Cada una de las cámaras puede hacer venir a su sala a los ministros del Poder Ejecutivo para recibir explicaciones e informes que estime convenientes”.
La citación de los cuatro funcionarios se terminó por resolver hace casi dos semanas en una sesión caliente que fue la comidilla de los días siguientes hasta ahora por las negociaciones que tuvieron lugar en el despacho de Martín Menem, el presidente de la Cámara baja, acompañado en esas horas por su primo Eduardo “Lule” Menem. Por allí desfilaron, mientras sesionaban en el recinto, algunos de los jefes y negociadores de los bloques opositores, incluido el kirchnerismo, que envió para esa cita a referentes de La Cámpora. Los Menem recibieron a sus interlocutores con un solo objetivo: evitar que en las citaciones se incluya a Karina Milei y a Manuel Adorni, el candidato del Gobierno en la Capital Federal. Pero en particular a la hermanísima presidencial. Incluso se exceptuó de la cita de este martes al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, a quien alguno de los legisladores mencionó al pasar como posible interpelado en el caso de la criptomoneda fallida.
“No sé qué pasó, pero no me como que el kirchnerismo haya aceptado excluir a Karina a cambio de nada…”, razonó en estas horas un veterano diputado del PRO.
Lo cierto es que fue tal la dedicación de los primos Menem para correr a la secretaria General de la Presidencia de la citación que se olvidaron de “Toto” Caputo, un ministro que ya demostró tenerle pánico al Congreso. “Nadie nos pidió por Caputo, se dieron cuenta después de que había quedado entre los citados”, resaltó entre risas un jefe de bloque que sabe, de todos modos, que el ministro de Economía no estará este martes en Diputados. Es que, a pesar de la obligatoriedad de la interpelación, prevista por la Constitución, no hay sanción alguna por faltar a la cita.

¿AGN en marcha? No todas las negociaciones llegaron a buen puerto en estos meses en el Congreso. El caso más emblemático tal vez sea el de la Auditoría General de la Nación (AGN), el organismo que auxilia al Parlamento en el control del Ejecutivo y que acaba de quedar virtualmente paralizado, con un solo miembro, su presidente, el peronista multifacético Juan Manuel Olmos. Es atípico, nunca pasó que la auditoría quedara en esa condición: hasta ahora, en el Senado y en Diputados se habían puesto siempre de acuerdo para renovar o reemplazar a los auditores que terminaban sus mandatos. Pero la llegada de Milei al poder y la atomización del sistema político hizo que pasara lo que nunca había pasado.
El año pasado, en Diputados ya no hubo acuerdo para reemplazar a los auditores por esa cámara. Jorge Triaca, por el PRO, y Mario Negri, por el radicalismo, esperaron entonces durante largos meses que los bloques negociaran sus incorporaciones, pero no hubo consenso entre los bloques y el Gobierno intentó que Santiago Viola, un abogado con contactos fluidos en Comodoro Py, cercano a Karina Milei, integrara la terna de candidatos. Sin reemplazo de los tres auditores por diputados, en las últimas semanas venció el plazo de los miembros por el Senado, y en la Cámara alta tampoco tuvieron tiempo para ponerse de acuerdo. El radicalismo, por ejemplo, se dividió en dos, entre Alfredo Cornejo y Luis Naidenoff, que quiere quedarse con el sillón que dejó vacante Alejandro Nieva.
Desde ese momento se empezó a especular entonces con una negociación global entre el Senado y Diputados, y no ambas cámaras por separado, una idea que siempre gira en el sistema político. Sin acuerdo a la vista, Olmos tomó entonces la decisión de recurrir a un consejo consultivo de ex auditores que fue creado hace algunos años y que empezaría a funcionar próximamente para que la auditoría siga adelante con sus funciones, al menos en aquellas que deben ser avaladas en sesión por el colegio de auditores. El presidente del organismo le pidió al peronista Javier Fernández, con más de dos décadas en ese lugar -una verdadera política de Estado-, que coordine el consejo hasta que en el Congreso acuerden la incorporación de los seis miembros restantes.

Campaña (y licitaciones) al rojo vivo. Así como el Congreso es un reflejo de la dispersión del sistema político, la campaña electoral exhibe la durísima disputa entre los diferentes sectores, incluso en peleas internas entre referentes que en otro contexto deberían estar sentados en el mismo lado de la mesa, como Axel Kicillof y Cristina Kirchner, o Mauricio Macri y Milei.
En el caso de la ciudad, la guerra entre el PRO y La Libertad Avanza es feroz. También puertas adentro del partido que administra la capital desde el 2007, en la pelea entre la cúpula macrista y Horacio Rodríguez Larreta. Se dirime en todas las canchas, desde la ubicación de los candidatos en la pantalla de la máquina proveedora del voto electrónico, del grupo MSA, hasta en la negociación por el debate en la señal TN, una puesta en escena desde hace años en la televisión que corre en paralelo al debate obligatorio que tendrá lugar en el canal oficial de la ciudad, en el que deberían estar los 17 primeros candidatos a legisladores de la capital.
La semana pasada se convocó a la primera reunión en el canal del barrio porteño de Constitución. Hasta allí llegaron referentes de los equipos de los principales postulantes: Leandro Santoro, Silvia Lospennato, Horacio Rodríguez Larreta -¿será cierto que hay muchísimo interés en su candidatura de parte de un operador de medios que detesta al ex presidente y promueve dirigentes de centro?-, Paula Oliveto, Ramiro Marra y Lucille Levy. Pero Adorni no envió a ningún representante y ya hizo saber de que no tiene ninguna intención en participar del debate que está programado para el miércoles 7 de mayo -el 30 de abril está previsto el sorteo con la disposición de los lugares, las preguntas y las repreguntas entre los candidatos-.
Anoticiados de la ausencia del candidato de La Libertad Avanza, en el campamento peronista pusieron objeciones, y empezaron a analizar, con cierta lógica, sobre la conveniencia de participar o no del convite. Pidieron, por lo pronto, incluir a la izquierda, que tiene representación en la legislatura porteña y en el Congreso nacional. “Nosotros creemos que, en estas condiciones, está difícil que el debate se lleve adelante”, opinaron desde el equipo de otro de los candidatos. En simultáneo, en el búnker del PRO de la calle Balcarce, a metros de la Casa Rosada, ya empezaron a mover las clavijas para entrenar a Lospennato.
La lista de candidatos del PRO a legisladores es variopinta, y en ella tallaron diversos dirigentes, desde los Macri y Cristian Ritondo, que impuso a la joven Rocío Figueroa, hasta Daniel Angelici, que se ha transformado en uno de los aliados principales del jefe de Gobierno porteño desde el desembarco del alcalde con gestiones en temas clave como la aprobación del presupuesto o la conformación de espacios para este calendario electoral.
“El Tano” incluyó en la lista porteña del PRO a Lautaro García Batallán, un ex sushi, en el octavo lugar, y a Lucía Braccia, muy cercana, en el noveno. Que estos dirigentes lleguen a la Legislatura dependerá de la performance en las elecciones del 18 de mayo. Para que ambos entren, el oficialismo local deberían obtener algo más de 25 puntos, un objetivo ambicioso, según las encuestas que se consumen en la capital. “¿Pero quién te dijo que de los primeros candidatos de la lista van a asumir todos?”, reflexionó en las últimas horas un dirigente local del PRO.

Los jefes de la campaña ya dijeron que no habrá candidatos testimoniales, pero en la sede de Uspallata se mencionan en particular a dos postulantes, muy conocidos, que, dependiendo del resultado, podrían dar un paso al costado para dejarles el lugar a los dirigentes referenciados en Angelici, un experto en el arte de las negociaciones políticas.
Más allá de la campaña, en la ciudad la gestión sigue su curso. En las últimas semanas hubo mucho ruido -ya se comentó en esta sección-, por la licitación de espacios verdes que se judicializó y que involucró a muchísimos popes del círculo rojo empresario de la casa matriz, viejos conocidos de las gestión macrista desde el desembarco del jefe del PRO allá por el 2007. Ahora hay además muchísimo interés en la puesta a punto del autódromo porteño, a cargo de la empresa AUSA, y del control de los negocios en torno al circuito de carreras del sur de la ciudad que, según trascendió, ya tiene asignado a un empresario y operador que tiene desde hace meses cada vez más injerencia en la administración de Jorge Macri. El objetivo es el regreso de la Fórmula 1 dentro de algunos años, un negocio millonario.
Pero la licitación de espacios verdes que se comentó muchísimo puertas adentro fue el aperitivo de otras dos negociaciones enormes que se vienen próximamente en el ámbito de la ciudad, y que involucra a actores muy poderosos de la industria de la salud. Se trata del mantenimiento de los hospitales y de los medicamentos. Ya hay pujas subterráneas. Según se comenta, el ex presidente Macri sigue con especial atención el proceso.
POLITICA
El Congreso se prepara para una etapa de negociaciones volátiles y acuerdos cortos rumbo a 2027

Se adelantaron los tiempos y plazos. Las reuniones se empiezan a repetir, los encuentros ya se empiezan a hacer públicos de cara a lo que será 2027 en un contexto en donde el oficialismo por primera vez empieza a mostrar profundas fisuras en su relato. Los encuentros no son solo de la oposición, sino que también el oficialismo mantiene los puentes con los sectores que lo acompañaron durante estos dos años. Pero el escenario empieza a ser otro. Y el Congreso, como siempre, será la caja de resonancia de todo esto.
“Hay acuerdos y desacuerdos por todos lados, pero lo que tienen en común es la volatilidad de lo pactado. Todos miran el 2027 pero tienen que transitar el 2026”, explicó un viejo armador del peronismo que viene sumando kilómetros en diferentes mesas de café. “En este esquema lo que vamos a ver es que los gobernadores van a mostrar una faceta negociadora con el Gobierno nacional y otra con la oposición, por lo que sus legisladores se van a mover con ese ritmo”, agregó.
En el oficialismo no hay dudas, Javier Milei va a ir por la reelección a la presidencia y, aunque haya jefes de estado provinciales que no busquen competir y que no intenten un armado opositor, saben que no pueden permitir el avance libertario. “Las conversaciones están y van a estar, pero como sabemos que nos van a poner a competir un candidato en la provincia hay que ponerle límites”, explicó un gobernador que buscará la reelección pero que no comparte una mesa de negociación con el peronismo.

Los gobernadores que podrían ir a una reelección son 15 más el jefe de Gobierno: Leandro Zdero (Chaco), Ignacio Torres (Chubut), Martín Llaryora (Córdoba), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis), Claudio Vidal (Santa Cruz), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gildo Insfrán (Formosa) y Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires).
En total, entre 40 y 50 diputados nacionales responden de manera directa o indirecta a estos gobernadores, considerando lealtades partidarias y provinciales, aunque la cifra podría variar por fracturas internas o realineamientos políticos. Este número será fundamental tanto para que La Libertad Avanza pueda avanzar con sus intereses como para que la oposición pueda llevar adelante su propia agenda.
“Los acuerdos van a terminar siendo temáticos. Vas a ver que los diputados que responden a un gobernador se sientan y acompañan para un tema que quiere el gobierno y en la sesión siguiente no dan quórum y votan en contra. Algunos van a sentar uno y parar a otro —uno da quórum y otro legislador no— dependerá del acuerdo de ese momento. Todo dura entre 10 y 15 días y se refrenda o se rompe”, señaló un ex peronista que hoy transita la vía del mundo liberal-libertario.
Un ejemplo que muchos señalan es el caso de Santiago del Estero, donde el gobernador Elías Suárez fue el primero en ocupar su lugar en la Asamblea Legislativa el pasado 1 de marzo y se quedó un buen rato solo, haciendo notar su presencia mientras sus pares evitaban ingresar al recinto. Sin embargo, el exgobernador y a quien todos señalan como jefe político de Suárez, Gerardo Zamora, hoy ocupa una banca en el Senado y hasta ahora mantiene un posicionamiento opositor.
En medio de lo que parece ser la peor crisis de credibilidad que vive La Libertad Avanza y sus principales referentes, el Congreso en general, y el recinto en particular, será donde se debatirán estos acuerdos. “El rumor es que todos adelantan las elecciones para no quedar pegados a la nacional, entonces cada uno va a jugar su preferencia. Va a ser un año difícil para el oficialismo pero también para la oposición más dura”.
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POLITICA
Javier Milei viaja a Hungría para reforzar su agenda internacional en la CPAC

El presidente Javier Milei arribará este viernes por la noche a Budapest, Hungría, donde el sábado participará de una nueva edición de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y mantendrá encuentros con referentes del gobierno local, entre ellos el primer ministro Viktor Orbán, uno de sus principales aliados en el escenario internacional.
El mandatario viajará acompañado por una comitiva reducida integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. La visita forma parte de una intensa agenda exterior que ya lo llevó en los últimos días a Estados Unidos, Chile y España.
Según el cronograma oficial, Milei se reunirá con el presidente húngaro Tamás Sulyok en el Palacio Sándor y posteriormente con Orbán en el Monasterio Carmelita de Buda. Más tarde, será uno de los oradores centrales en el cierre de la CPAC en ese país.
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Durante la jornada también recibirá una distinción honorífica por parte de la Universidad Ludovika, donde brindará un discurso antes de emprender su regreso a la Argentina, previsto para el domingo por la mañana.
El viaje se produce tras una breve escala en Tucumán, donde el Presidente participó de un foro económico en el marco del denominado “Tour de la Gratitud”.
Mientras tanto, en el plano local, la administración enfrenta cuestionamientos vinculados al caso de la criptomoneda $LIBRA y a recientes polémicas que involucran a funcionarios del Gobierno. En ese contexto, la gira internacional aparece como una pausa en medio de la tensión política interna.
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POLITICA
Formularios y descripciones precisas: cómo la SIDE recomendaba la censura de libros y películas durante la última dictadura

La reciente desclasificación y publicación de archivos de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) del período 1973-1983 reveló detalles operativos hasta ahora desconocidos del organismo en una época marcada a fuego y sangre por la violencia estatal y la resistencia de grupos armados. En ese contexto, un documento Estrictamente Secreto y Confidencial (ESC) de 1982 trajo a la luz los métodos utilizados para censurar libros y películas durante la última dictadura militar.
La Resolución “ESC” N° 72/82 de la SIDE, fechada el 31 de enero de 1982, estableció la readecuación de la estructura y la modificación de las “normas de asesoramiento ideológico” que la central de inteligencia le proporcionaba a la Aduana, que tenía la última palabra para la ejecución de la censura.
Había sido en 1973, durante la última presidencia de Juan Domingo Perón, que se le asignó a la Aduana “la responsabilidad de control de todo tipo de literatura cuya finalidad fuese la difusión de ideologías contrarias a los principios y garantías consagrados por la Constitución Nacional a los efectos de su prohibición de ingreso al país”.
En ese mismo momento, se le asignó “a la Secretaría de Inteligencia de Estado la función de asesoramiento técnico mediante el análisis de contenido ideológico de las publicaciones a fin de que la Aduana determine el encuadramiento correspondiente a las prohibiciones sobre circulación”.
Tras varias adecuaciones y modificaciones en los procedimientos previos que de momento no fueron dados a conocer, en las últimas horas se reveló el documento de 1982 ya mencionado que brinda los detalles precisos de cómo se ejercía la censura de los materiales.



El trabajo era llevado a cabo por la División Asesoría Literaria, dependiente de la Dirección Comunicación Social, inmersa a su vez en el Departamento Medios de Comunicación Social. La tarea era la de analizar el contenido del material remitido por la Administración Nacional de Aduanas, así como integrar el Consejo Honorario del Ente de Calificación Cinematográfico, “emitiendo opinión sobre aspectos que pueden atentar contra la Seguridad Nacional”. Además, se debía “mantener actualizada la biblioteca ideológica” de la SIDE.
Para el estudio de las publicaciones había un sistema establecido con un sinfín de precisiones y formularios elaborados a tal fin. Se había armado también un Esquema de Caracterización Ideológica, que definía “sintéticamente los aspectos más significativos de las corrientes ideológicas seleccionadas para el fin propuesto”.



Esas ideologías estaban divididas en tres grandes ejes:
- El marxismo-leninismo, incluyendo la versión ortodoxa (Moscú) y las restantes subvariantes (castrismo, maoísmo, trotskismo, stanilismo, etc.).
- Los regímenes o doctrinas que, como el anarquismo, el nazismo, o el fascismo sustentan la utilización de la violencia, la abolición de libertades, etc.
- Las corrientes progresistas católicas (Tercermundismo).
A partir del análisis del material, los encargados de realizarlo debían emitir su juicio, cuyo resultado sería:
- No aparecen evidencias de que se trate de difundir con finalidad propagandística ideologías objetables.
- Difunde con finalidad propagandística la ideología: marxista-leninista, o cualquiera de sus variantes (ortodoxa-trotskista-stalinista-castrista-chinoísta, tercermundista, etc.); anarquista; o nazi-fascista.


Los formularios utilizados contaban con espacios a llenar con datos de los autores, las editoriales y las imprentas, así como de los dueños de las mismas.
En cuanto a las obras, había que diferenciar sus temáticas y los públicos a los que se dirigían. De autores, editoriales e imprentas, se marcaban sus antecedentes. Podía no haberlos, pero si los había, debía detallarse si eran “favorables” o “desfavorables” y redactar una síntesis.


Luego, se efectuaba el análisis ideológico. Una vez reseñado el tema de la obra literaria o cinematográfica, se marcaba con un sí o un no si la misma poseía “contenido ideológico”. El siguiente paso era indicar “referencias conceptuales en relación al Esquema de Caracterización Ideológica”.
Mediante cuadros para marcar las opciones correctas, había que señalar a cuál ideología de las ya diferenciadas anteriormente pertenecía el material. En un siguiente esquema, lo que se especificaba era a cuál variante de cada una de esas ideologías adherían y si el contenido era de naturaleza “científico-pedagógica”, “propagandística” o “crítica”.


“Se expresará en un breve juicio fundado, resultante de la conjunción de los aspectos formales, antecedentes y análisis de contenido del presente formulario, a fin de fundamentar el término de evaluación a proponer”, se indicaba en el instructivo con respecto a cómo redactar la conclusión del informe.
En un segundo apéndice, se detallan, ideología por ideología, características de cada una de las ideologías a perseguir, con las concepciones generales de cada una respecto de los conceptos de “economía”, “propiedad privada”, “familia”, “justicia”, “educación”, “política”, “estado”, “bien común”, “autoridad-poder”, “concepción de Dios”, “relación hombre-Dios”, “diálogo personal”.


Incluso, al final de las descripciones, había una aclaración: “Esta caracterización del Progresismo-Católico no será utilizada dentro de los términos de difusión. Cuando exista inequívoca similitud con el marxismo, se la conceptuará en esta ideología”.
El servicio de análisis de los materiales era entendido por el Gobierno como un “asesoramiento técnico en materia ideológica” de la SIDE a la Administración Nacional de Aduanas, tal como se puede leer en una resolución del organismo de inteligencia del 4 de febrero de 1982. En la misma, por ejemplo, a menos de una semana de la resolución anterior y sus correspondientes instructivos, fue que se incluyó directamente al tercermundismo dentro de las ideologías marxistas.
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