Connect with us

POLITICA

Cómo se vivió la Hiperinflación de Alfonsín del 89: saqueos, obsesión por el dólar y nenes dejados en garantía

Published

on


Fue la tormenta perfecta. Peor: un tsunami que arrasó con casi todo lo que encontró a su paso. La hiperinflación. Durante 1989 la inflación anual argentina fue de 3079,5%. Sólo en julio rozó el 200%.

La crisis se fue gestando desde el agotamiento del Plan Austral, la derrota del radicalismo en las elecciones legislativas del 87 y los primeros levantamientos militares. En 1988, el ministro de Economía Juan Sourrouille anunció el Plan Primavera, que tenía como finalidad aguantar hasta la entrega del mandato a fines de diciembre de 1989.

Advertisement

El anhelo de Raúl Alfonsín era pasar la banda presidencial a otro presidente constitucional, un hecho institucional absolutamente infrecuente en la Argentina. Pero una serie de factores produjeron la bomba que empezaría a explotar en abril del 89. Inflación mensual altísima, gran déficit fiscal, caída del precio de los commodities, la deuda externa asfixiante, emisión, las elecciones presidenciales que se aproximaban con un candidato desbocado como Menem, malhumor social por la baja del poder adquisitivo y por los apagones programados, los levantamientos carapintadas y La Tablada. Alfonsín perdía margen de maniobra. Cuando el 6 de febrero de 1989, el Banco Central anunció que no intervendría en el mercado de cambios (ya no tenía dólares: las cuentas estaban en rojo) se produjo el desmadre. 40% de inflación, 80%, 120%, 200%. Así mes a mes.

Leé también: Reynaldo Bignone, Raúl Alfonsín y la restauración de la República en 1983: una gesta nacional

Al principio de la crisis Eduardo Angeloz, candidato radical a la presidencia para las elecciones del 14 de mayo, pidió públicamente la renuncia del ministro de Economía, Sourrouille; pensaba que era la única oportunidad que tenía de llegar a ser presidente. Alfonsín nombró a Juan Carlos Pugliese, viejo político radical de comité, que había presidido con habilidad la Cámara de Diputados desde el 83 y que en el final del gobierno de Illia había ocupado el Ministerio de Economía un corto lapso. El paso de Pugliese fue breve y dramático. Tal vez los resultados de su gestión se resuman en su frase célebre tras ver que la inflación se había disparado hasta el 200 por ciento en un mes: “Les hablé con el corazón y me respondieron con el bolsillo”. Mientras tanto Menem (y sus hombres) desde la seguridad de la victoria y con el deseo de que todo el ajuste y el costo lo pagara el gobierno saliente fogoneaba a los mercados.

Advertisement

Para la vida cotidiana de las personas había dos personajes fundamentales, los grandes protagonistas anónimos de esos meses de locura y desesperación. El empleado de la financiera que cambiaba en la pizarra el valor del dólar y el remarcador en el supermercado.

Caos en los supermercados

En los supermercados tenían lugar escenas dramáticas. Muchas de las góndolas parecían desiertos, el desabastecimiento era una sombra (más) que se cernía cotidianamente sobre todos.

Por los pasillos, con changuitos muchas veces vacíos, la gente corría una carrera permanente. Debía llegar antes que el remarcador. No había código de barras y cada producto tenía una pequeña etiqueta rectangular blanca y adhesiva en la que figuraba el precio. Un empleado con una pistola era el que las ponía sobre la caja o el paquete. La actividad que esos hombres tuvieron durante esos días fue demencial. No paraban de remarcar. Una etiqueta sobre otra. El precio nuevo tapando el anterior que tal vez había sido puesto unas pocas horas antes. A veces esa superposición de etiquetas provocaba una especie de costra de papel de varios centímetros de espesor. En ocasiones a los comercios llegaban dos listas de precios por día; una por la mañana, otra por la tarde.

Advertisement
Las familias recorrían los supermercados en busca del precio que aún no haya sido remarcado. (Foto: AFP)

A veces el remarcador se tomaba su trabajo demasiado a pecho y no dejaba acercarse a los clientes a los bienes a los que les estaba poniendo un nuevo precio. Y ellos pujaban con él e intentaban arrebatarle los productos. Pero también estaban los que se apiadaban de la gente y les permitían tomar los que él todavía no había intervenido, los que tenían el precio anterior. Un gesto compasivo en medio de la crisis.

Había peleas a las trompadas entre clientes en los pasillos de los súper. Una escena habitual: alguien dejaba su changuito descuidado unos segundos para buscar algo, otro le sacaba una botella de aceite, un pedazo de queso o un paquete de galletitas y lo ponía en su changuito. Algún distraído preguntaba por qué lo hacía si el otro todavía no había pasado por caja a pagar. El motivo era que esos productos todavía conservaban el precio anterior; si uno volvía a las góndolas los encontraría con una remarcación superior al 20%.

La frenética hiperinflación marcó el final del gobierno radical. (Foto: AFP)
La frenética hiperinflación marcó el final del gobierno radical. (Foto: AFP)

Algunos conocían un pequeño secreto. Había supermercados que no alcanzaban a remarcar todos los productos y los más alejados, los que estaban en la tercera fila de la góndola, eran más baratos —habían quedado dos o tres remarcaciones atrás— que los del frente.

Otro momento horrible y muy frecuente se vivía en las cajas. La gente debía dejar productos que había tomado porque la plata que les alcanzaba para comprar al entrar al local ya no bastaba. Mucha gente cuenta que pensaban comer fideos al fileto y debieron dejar en la caja la lata de salsa de tomate porque ya había aumentado el valor.

Advertisement

A veces eran tan abruptos los cambios, tan veloces y tan masivos que algunos supermercados, obviando la ley, les comunicaban a los clientes los aumentos por altoparlantes. Podían anunciar remarcaciones en los lácteos, carnes o en el aceite, pero también podía ser un anuncio más inclusivo y, por supuesto, apocalíptico: “Todos los precios del supermercado han sufrido un aumento del 25%”, decía un locutor improvisado con voz neutra mientras, seguramente, rogaba para que ningún cliente encontrara el lugar desde el que emitía la macabra información.

La pobreza aumentó al 47%, se perdieron muchos puestos de trabajo, hubo desabastecimiento y saqueos. (Foto: AP)
La pobreza aumentó al 47%, se perdieron muchos puestos de trabajo, hubo desabastecimiento y saqueos. (Foto: AP)

Hubo familias -compañeros de trabajo, padres del colegio, vecinos- que se agrupaban y se dividían las compras. Uno se encargaba de comprar varios cajones de frutas y verduras, otro productos de limpieza, otro fideos y arroz.

Estas escenas, por supuesto, no sólo ocurrían en los supermercados. Los almacenes también tenían sus historias. La periodista Dalia Ber recuerda que su mamá mandaba a su hermano del medio a comprar leche al almacén de enfrente de su casa. El chico iba acompañado por su hermano menor. El sachet cada día costaba más que el anterior, a veces el doble y la plata que le había dado la madre no alcanzaba. El chico dejaba de seña a su hermano menor y cruzaba a buscar el dinero que faltaba. Un día la que cruzó fue la madre y el almacenero se acercó a la mujer y en tono cómplice, como para que no escucharan el resto de las clientas, casi al oído le dijo: “Señora, no es necesario que me deje al más chiquito de garantía”.

En las casas de electrodomésticos también la actividad era frenética. Muchos sueldos, condenados a licuarse en un par de días, eran destinados a adquirir al menos un bien durable. La búsqueda de la heladera o el televisor adecuado era fragorosa. La recorrida por las casas que vendían electrodomésticos o una caminata por la zona de San Juan y Boedo -que concentraba muchos comercios del ramo- mostraban una disparidad de precios gigantesca. Pero si uno caminaba mucho corría el riesgo de que al volver a ese negocio, el lavarropas por el que le habían pedido dos horas antes 700.000 australes ahora valía más de un millón. Exactamente el mismo lavarropa.

Advertisement
La crisis se fue gestando desde el agotamiento del Plan Austral, la derrota del radicalismo en las elecciones legislativas del 87 y los primeros levantamientos militares. (Foto: AFP)
La crisis se fue gestando desde el agotamiento del Plan Austral, la derrota del radicalismo en las elecciones legislativas del 87 y los primeros levantamientos militares. (Foto: AFP)

El economista y autor Walter Sosa Escudero cuenta que, a punto de casarse, debía comprar electrodomésticos para su casa. Su entonces novia iba al Hogar Obrero, cerraba el precio, lo llamaba desde un teléfono público, él salía de su oficina, vendía dólares y se tomaba un taxi para pagar. Si ese proceso tardaba más de un par de horas, el precio no se mantenía.

Mariel Fornoni, la directora de Management and Fit, también estaba por casarse pero todo era incertidumbre. Hasta último momento no supo si la fiesta iba a poder realizarse o no. Con las invitaciones ya enviadas, tuvo que esperar hasta el jueves previo a la boda -tan solo dos días antes- para que le confirmaron el costo definitivo del salón y del catering. Hasta esa instancia ella y su pareja no sabían si iban a poder afrontar el gasto porque la cifra podía variar sideralmente.

Otra escena común en varias familias, aquellas que tenían mayores posibilidades económicas, fue el acopio. Placares y alacenas repletas de papel higiénico, cajas de arroz, paquetes de fideos, latas de conserva, puré instantáneo, aceite, azúcar, harina, sal, productos de limpieza, jabones, champú. Todo lo que no venciera a corto plazo. Esa maniobra, esa decisión familiar, tenía un antecedente cercano: Malvinas. Y otro hecho anterior que les había enseñado las dificultades de no estar pertrechado: el Rodrigazo. Tanto un enorme sacudón económico e inflacionario como una guerra y su incertidumbre producen desabastecimiento. Los productos no tienen precio, entonces los fabricantes y los vendedores los guardan para no perder dinero.

La gente llegó a pelear por productos en los supermercados y hasta se programaban saqueos. (Foto: AP)
La gente llegó a pelear por productos en los supermercados y hasta se programaban saqueos. (Foto: AP)

En medio de la vorágine de la híper, el acopio tenía también otro móvil: era una inversión, una forma de proteger el dinero. Si con un sueldo el día uno del mes se podían comprar 300 paquetes de un producto, lo más probable era que avanzado el mes el mismo dinero permitiera adquirir sólo 80 o acaso 60 paquetes del mismo producto.

Otro factor vital en esos días era si los bienes comprados en los meses previos tenían cuotas fijas o variables. Si eran fijas, las últimas cuotas terminaban depreciándose tanto que a veces convenía pagarlas todas juntas porque habían quedado por debajo del valor de un pasaje en colectivo. Si eran variables, si habían sido indexadas, como los sueldos no aumentaban -ni cerca- a la velocidad de la inflación y el dólar, se volvían impagables y se perdía la plata puesta y no se podía comprar el producto en cuestión.

Advertisement

Si hablamos de pasajes, el periodista Pablo Strozza aporta una buena anécdota. En esa época alumno secundario, se movilizaba junto a sus amigos en subte. Los viajes se pagaban con cospeles que se compraban en las ventanillas y luego se ponían en los molinetes. Como el servicio podía aumentar más del cien por ciento en un día, la acumulación de cospeles era una fuente de ahorro. Pero en los subtes se prohibió que se vendieran más de dos por persona. Así que Strozza y sus amigos compraban y volvían a hacer la cola; tal vez pasaban por la ventanilla diez veces y acumulaban cospeles a un valor que una semana más adelante sería irrisorio.

La triste postal de la época: los saqueos que se producían a lo largo del país. (Foto: AP)
La triste postal de la época: los saqueos que se producían a lo largo del país. (Foto: AP)

Daniel Vega, gran autor inédito aún, cuenta que debía irse de viaje de egresados a Bariloche. Se venía pagando mes a mes desde el año anterior. La última cuota debía abonarse el día previo o directamente en la estación antes de subirse al micro. La cuota que pagó fue más barata que la revista El Gráfico que compró en el kiosco cercano al andén para poder leer en el largo viaje en micro.

Los cigarrillos fueron otros de los protagonistas (se fumaba mucho más que ahora). Los atados traían su precio en una especie de estampilla en su parte superior. Por ley los kioskeros tenían prohibido vender a un valor diferente al indicado en el paquete. Pero ese precio cambiaba diariamente. Así comenzaron a venderse por unidad y muchos preguntaban el precio vigente en cada kiosco que se cruzaban hasta dar con uno que todavía los tenía al precio anterior.

El día de cobro de sueldo pasó a ser vital. Una diferencia de 24 o 48 horas podía hacer que el salario permitiera comprar 30% menos de dólares. La compra de dólares era la única manera que los argentinos encontraron para proteger en parte sus ingresos. No lo hacían con afán de ahorro ni especulador. Durante todo el mes irían cambiando dólares para afrontar los gastos de su vida cotidiana. El que se quedaba con australes en el bolsillo, la cartera o el colchón, estaba condenado a que se convirtieran en papel pintado, en algo sin ningún valor. Un gran ejemplo de eso fue el que dio la Revista Humor en la hiperinflación siguiente, en la del año 90 bajo el gobierno de Menem. En cada ejemplar pegó en la tapa un billete real, todavía en circulación, pero que ya no tenía ningún valor. Unos meses antes con ese billete se podían comprar varias revistas.

Advertisement
La hiperinflación provocó la salida anticipada de Alfonsín del gobierno. El presidente se había quedado sin poder real. (Foto: AFP)
La hiperinflación provocó la salida anticipada de Alfonsín del gobierno. El presidente se había quedado sin poder real. (Foto: AFP)

En esos tiempos no había transferencias ni tarjetas de débito. Las empresas pagaban con el dinero en efectivo en un sobre o con un cheque que se cobraba por caja. Una vez que la gente se hacía con su salario empezaba una carrera infernal y angustiante. Literalmente corriendo iban hasta la financiera más cercana y hacían una larga cola para comprar dólares. Era tanta la gente que se amuchaba que las colas podían ser de decenas de metros.

En la vidriera del local una pizarra informaba el precio del dólar. El cadete que debía cambiar la cotización durante esos meses tuvo días muy agitados. Todo el tiempo se modificaba, siempre a la alza. En la calle se escuchaban los murmullos, lamentos y hasta insultos de los que estaban en la cola y veían que el cálculo que habían hecho cinco minutos atrás ya había quedado inútil y había sido ingenuamente optimista.

Como el dinero cada vez valía menos, el gobierno emitía nuevos billetes, de mayor denominación, que a los pocos días ya valían muy poco. Llegó a haber billetes de 500.000 australes y monedas de mil.

La pobreza aumentó a 47%, se perdieron muchos puestos de trabajo, hubo desabastecimiento y saqueos. La crisis energética también hacía que hubiera apagones programados. Parecía que el caos ganaría la partida.

Advertisement

Leé también: A 37 años de la sentencia a las Juntas Militares, cómo fue aquella histórica jornada

La hiperinflación provocó la salida anticipada de Alfonsín del gobierno. Debió entregar el mando antes de lo previsto. Se había quedado sin poder real (Enrique Paixao, entonces secretario de Justicia, graficó: “Ya ni el café nos servían”) y, entre caos, pobreza creciente y precios y dólar desatados, la salida y la asunción del nuevo gobierno parecía lo más razonable. Para los meses finales eligió como ministro de Economía a un joven. Una noche Alfonsín llamó por teléfono a Jesús Rodríguez a la casa:

-Jesús, le tengo que pedir un favor.

Advertisement

-Por supuesto, Presidente. Lo que usted diga.

-Me tiene que ayudar a convencer a un amigo de que agarre el Ministerio de Economía.

-Uhhh, eso es difícil, ¿quién va a querer agarrar ese fierro caliente? Nadie. Pero lo intento. Dígame, Presidente, ¿quién es el amigo a convencer?

Advertisement

Es un amigo muy querido. Se llama Jesús Rodríguez —dijo Alfonsín— y se hizo unsilencio muy largo en la línea, tanto que con las precarias comunicaciones de Entel cualquiera podría haber pensado que se había cortado la llamada, hasta que Jesús Rodríguez respondió:

-A usted no le puedo decir que no, Raúl.

Alfonsín consiguió su último ministro de Economía hablándole con el corazón.

Advertisement

hiperinflación, Alfonsín, Jesús Rodríguez, Dólar, Carlos Menem, Sumario

POLITICA

El Gobierno no intervendrá en el conflicto electoral de la UOM y espera un fallo que aclare la situación de Abel Furlán

Published

on



El Gobierno no intervendrá en el conflicto desatado en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) luego de que su titular, Abel Furlán, realizó el congreso para elegir autoridades nacionales sin acatar la suspensión ordenada por la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.

Así lo revelaron a Infobae fuentes oficiales, que aseguraron que la Secretaría de Trabajo no cederá ante las presiones de los opositores a Furlán para que se declare la acefalía de la UOM ni ante la intención del líder metalúrgico de que le extiendan el certificado de autoridades para darle legitimidad a su designación.

Advertisement

En el entorno de Julio Cordero, el titular de Trabajo, consideran que el conflicto en la UOM nacional está judicializado y por eso decidieron esperar una decisión de los magistrados laborales en un sentido o en otro antes de dictar alguna resolución acerca de la validez del congreso nacional de los metalúrgicos, que se realizó el miércoles pasado en abierto desafío al fallo dictado por la Cámara de Apelaciones del Trabajo.

El secretario de Trabajo, Julio Cordero

Como anticipó este medio, los camaristas laborales María Dora González y Víctor Arturo Pesino suspendieron la proclamación y toma de posesión de autoridades electas en la Seccional Zárate-Campana de la UOM y pospusieron la elección del Secretariado General del sindicato a nivel nacional tras una denuncia por presuntas irregularidades en los comicios realizados entre el 2 y el 4 de marzo en aquella filial gremial.

Sin embargo, Furlán realizó igual el congreso de la UOM, en el hotel del Sindicato de Luz y Fuerza ubicado en Brasil 780, donde obtuvo el 80 % de los votos de los congresales (215 sobre 270), “configurando un respaldo mayoritario a su estrategia sindical y confirmando una estructura de conducción alineada a su gestión”, según informó el gremio metalúrgico en un comunicado.

Advertisement

Entre los principales novedades del nuevo secretariado figura la designación de Daniel Daporta, líder de la seccional Avellaneda, como secretario adjunto de la UOM, reemplazando a Naldo Brunelli, titular de la Seccional San Nicolás, que quedó afuera de la conducción nacional del gremio.

Angel Derosso, candidato opositor de la UOM Zárate-Campana

La Cámara de Apelaciones del Trabajo consideró que la verosimilitud de las presuntas irregularidades en la votación de UOM Zárate-Campana está acreditada prima facie con la prueba presentada en el expediente y que el peligro en la demora se vincula con la elección nacional.

La resolución advirtió que la falta de pronunciamiento de las autoridades internas de la UOM ante la denuncia produce, en la práctica, una denegación y permite la intervención de la vía judicial directamente.

Advertisement

Por eso se ordenó la suspensión del acto electoral nacional hasta que el tribunal adopte un pronunciamiento definitivo sobre la nulidad planteada. El artículo 49 del estatuto de la UOM establece que el Secretariado Nacional debe ser elegido por un Colegio Electoral cuyos integrantes surgen de cada seccional y, según los camaristas, la validez de ese proceso queda en cuestión si no se resuelve previamente la situación de la Seccional Zárate-Campana.

El congreso de la UOM reeligió a Abel Furlán pese a que la Justicia ordenó que se suspendiera

Tras el acto de desobediencia de Furlán al realizar igual el congreso nacional que lo reeligió, sus opositores creen que los camaristas dictarán otro fallo que le quitará validez legal a la designación del líder de la UOM y que Trabajo deberá actuar en función de esa sentencia.

“La Seccional Campana-Zárate está acéfala y el congreso nacional de la UOM que votó a Furlán es nulo”, interpretaron en el sector disidente de esa filial, que lidera Angel Derosso, el candidato opositor que denunció fraude e irregularidades en la elección.

Advertisement

En el furlanismo, sin embargo, advirtieron que “son varios los gremios sin el reconocimiento del certificado de autoridades, como en el caso del SOMU, pero no van a tardar mucho en entregárselo a la UOM”.

Presencia policial en la elección realizada en la UOM Zárate-Campana

Señalaron que las autoridades elegidas en el congreso metalúrgico “tomaron posesión de sus cargos y desde este miércoles ya ocupan sus oficinas” en la sede de la UOM nacional, ubicada en Alsina al 400, en Capital.

Desde la Secretaría de Trabajo, mientras, aclararon que no intervendrán en el conflicto hasta que se expida la Justicia: “Nosotros tenemos que ajustarnos al decreto que directamente nos quita la competencia en materia electoral, salvo en casos de acefalía”, dijeron.

Advertisement

La fuente consultada aludió así al decreto 342, dictado en mayo pasado, que limitó la injerencia del Estado en los procesos electorales sindicales, “priorizando la autonomía y autodeterminación de los gremios”. El Gobierno impulsó esa norma para adecuarse a los convenios sobre libertad sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Abel Furlán,UOM,sindicato,metalúrgicos,reelección,dirigente,gremio,Argentina,conferencia,prensa

Advertisement
Continue Reading

POLITICA

«Estados Unidos nos apoyó varias veces en el expediente»: Amerio resaltó el rol clave de Washington en el fallo por YPF

Published

on



El Procurador del Tesoro de la Nación, Sebastián Amerio, aseguró este domingo que el apoyo formal de Estados Unidos fue decisivo para que la Argentina lograra revertir el fallo judicial por la expropiación de YPF y evitar el pago de USD 18.000 millones. El funcionario detalló el peso de la estrategia diplomática y jurídica conjunta, que incluyó la presentación de Estados Unidos y otros países como “amicus curiae” ante la Cámara de Apelaciones.

Amerio explicó que la respuesta coordinada entre la Procuración del Tesoro, la Secretaría Legal y Técnica, la Cancillería y la Embajada argentina en Estados Unidos, bajo la conducción del presidente Javier Milei, permitió construir una posición sólida y obtener el respaldo internacional necesario para inclinar la balanza en los tribunales estadounidenses.

Advertisement

Durante una entrevista en Radio Mitre, Amerio destacó que Estados Unidos presentó informes formales como amigo del tribunal, acompañando la postura jurídica argentina en la causa YPF. “Se han presentado doce países, principalmente Estados Unidos, como amigos del tribunal. Todos esos informes fueron a favor de la posición argentina”, remarcó.

El Procurador del Tesoro subrayó el valor de este apoyo: “Formalmente, Estados Unidos nos apoyó varias veces en el expediente. Y eso sí pesa”. Según Amerio, este respaldo fue posible por la tarea diplomática intensa y la articulación del equipo argentino con funcionarios estadounidenses y de otros países.

Sebastián Amerio, procurador del Tesoro, resaltó el trabajo jurídico del Gobierno de Milei para revertir el fallo

Para Amerio, el resultado marca una diferencia respecto a gestiones anteriores: “Se trabajó de forma distinta, más allá de lo jurídico también. Se trabajó desde una mirada multifocal, con una unidad muy grande de funcionarios, grupos determinados que trabajábamos en esto desde el inicio de la gestión del presidente Milei y sobre todo bajo su guía”.

Advertisement

Reconstrucción del caso YPF

El funcionario repasó la cronología del conflicto. Recordó que la expropiación de YPF se dispuso en 2012, con un litigio internacional que se extendió durante doce años y que atravesó varios gobiernos argentinos. Durante el gobierno de Alberto Fernández, la Argentina sufrió un fallo adverso de la jueza Preska que condenó al país al pago de USD 18.000 millones.

Amerio explicó que al asumir la nueva administración el 11 de diciembre de 2023, el presidente Milei priorizó la conformación de un equipo enfocado en el caso YPF. Este grupo incluyó a la secretaria legal y técnica, María Ibarzabal, al canciller Pablo Quirno, al embajador argentino en Estados Unidos, Alex Oxenford, y a los subprocuradores Juan Stampalia, Pablo Comadira y Santiago Castro Videla.

Amerio relató que el equipo de la Procuración del Tesoro y otras áreas técnicas diseñó una estrategia proactiva y coordinada para afrontar el proceso. “Se empezó a trabajar en una estrategia mucho más organizada, con una proactividad distinta. Resistimos las presiones para acordar”, señaló.

Advertisement

El funcionario valoró el esfuerzo conjunto: “Desde el día uno trabajamos con la gente de Cancillería, los equipos técnicos de la Procuración, la Secretaría Legal y Técnica, y la Embajada en Washington. Todos bajo la guía del presidente Milei”.

Detalles del fallo y escenarios abiertos

La sentencia de la Cámara de Apelaciones revocó el fallo de primera instancia y eliminó la condena por USD 18.000 millones. “Argentina no tiene que pagar absolutamente nada”, afirmó Amerio.

Consultado sobre las posibilidades de que el fondo demandante recurra a la Suprema Corte de Estados Unidos o al CIADI, Amerio explicó que las chances de éxito son muy bajas: “Cuando teníamos un 10 % de chances de éxito, ahora ellos tienen menos del 5 % de revertir esto”. Sin embargo, advirtió que mientras existan recursos procesales, no se puede descartar por completo un giro adverso.

Advertisement

Amerio valoró el efecto inmediato de la resolución para la economía argentina y para YPF. Sostuvo que durante años el juicio dificultó la inserción internacional del país y la llegada de inversiones: “Todo el ecosistema mundial y cuestiones como generar seguridad jurídica, préstamos y confianza estaban absolutamente en caída”.

El Procurador afirmó que la sentencia favorable abre un nuevo ciclo: “Esto va a posibilitar que sigan viniendo las inversiones, que la Argentina gane la confianza del mundo y que las empresas quieran invertir. Esto genera un círculo virtuoso para la economía argentina”.

En el cierre de la entrevista, Amerio dedicó un reconocimiento al equipo de la Procuración y resaltó el valor de la formación profesional: “Son gente muy preparada, que desde el día uno dejaron el alma por esta causa. El ejemplo es ese: se puede hacer en Argentina las cosas bien. Requiere trabajo, bajo perfil y control del ego”.

Advertisement
Continue Reading

POLITICA

Vuelos comerciales: cuáles serán los servicios mínimos que deberán garantizarse durante los conflictos gremiales

Published

on



Mediante una normativa publicada en Boletín Oficial, el Gobierno estableció cómo deberá ser la prestación de los servicios públicos y esenciales de la Navegación Aérea durante los conflictos gremiales que afecten a la actividad.

La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) oficializó la reglamentación a través de la resolución 173/2026 publicada este jueves por la madrugada para asegurar la continuidad, regularidad y seguridad de los servicios aeronáuticos en el país cuando exista una decisión de ejecutar un paro.

Advertisement

De esta manera, el organismo descentralizado que actúa como autoridad aeronáutica nacional con competencia para regular, fiscalizar y administrar la actividad aeronáutica civil en todo el país, aprobó el “Cuadro de prelación y ordenamiento” para la “prestación de los servicios esenciales durante el ejercicio de acciones gremiales”, cuyo esquema se encuentra detalladado en el anexo I que acompaña la resolución.

Aerolíneas Argentinas presentó su programación para la temporada de invierno (Crédito: Prensa AA)

El documento destaca la importancia estratégica del transporte aéreo para la conectividad y el desarrollo de las economías regionales, dada la extensión territorial y “las particularidades geográficas y económicas” del país. En este sentido se considera esencial la continuidad de los servicios aerocomerciales y de navegación aérea dado que la interrupción o alteración así como las demoras, cancelaciones y reprogramaciones de vuelos “pueden comprometer la seguridad operacional, afectar la movilidad de pasajeros y mercancías e incidir negativamente en la planificación, regularidad y previsibilidad del sistema”.

Por ello, ANAC dejó asentado el mínimo de servicios que deberá estar garantizado durante el ejercicio de acciones gremiales el cual “se calculará sobre la franja horaria afectada de la programación que incluye la operación regular y no regular dentro, desde o hacia la República Argentina”. Se trata de una prestación mínima obligatoria del 75%. A su vez, aclaró que “en ningún caso, la medida de fuerza podrá afectar aeronaves públicas o sanitarias, ni aeronaves en vuelo o que hubieran iniciado su operación con anterioridad al inicio de la medida, ni las operaciones aerocomerciales regulares o no regulares desde o hacia aquellos destinos que posean una única frecuencia diaria de transporte”.

Advertisement

En 2024 se vivió uno de los conflictos más álgidos

Por último, el organismo también ordena que dichas acciones se suspendan si el pronóstico anuncia condiciones meteorológicas adversas, como niebla, neblina, tormentas eléctricas u otros fenómenos que puedan alterar el desarrollo normal de los vuelos. Al concluir la medida de fuerza, el tránsito aéreo deberá normalizarse en un plazo máximo de 30 minutos, organizando el reinicio de las operaciones según las planificaciones existentes previas a la interrupción.

Una de las útlimas medidas anunciadas por el gremio de ATE se vio interrumpida por la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno el 17 de marzo. La Secretaría de Trabajo de la Nación convocó a las partes (ATE y ANAC) a “buscar una solución al conflicto y garantizar la normal prestación de los servicios” e intimó a la organización sindical y a los trabajadores representados “a dejar sin efecto durante el período de conciliación toda medida de acción directa y a prestar servicios de manera normal y habitual”.

Se trata de una decisión que surge a partir de los reiterados conflictos que se vivieron en los últimos años y que perjudicaron el normal funcionamiento de los aeropuertos. Uno de los casos más emblemáticos tuvo lugar en septiembre de 2024 cuando el Gobierno calificó la medida como salvaje.

Advertisement

El Gobierno dictó una conciliación obligatoria para un paro que se iba a ejecutar el 18 de marzo (Adrián Escándar)

Así quedó organizado el cuadro de prelación y ordenamiento para la prestación de los servicios esenciales:

  • Prevalencia de primer grado: vuelos comerciales internacionales regulares extra países limítrofes (garantizando que toda la demanda en la franja programada afectada por la acción gremial efectuará su operación dentro de las cuatro horas posteriores a la franja horaria de las medidas de fuerza).
  • Prevalencia de segundo grado: vuelos comerciales internacionales regulares países limítrofes (garantizando al menos un servicio en franja horaria de medidas de fuerza, si durante el día fuera el único vuelo a destino).
  • Prevalencia de tercer grado: vuelos comerciales nacionales regulares países limítrofes (garantizando al menos un servicio en franja horaria de medidas de fuerza, si durante el día fuera el único vuelo a destino).
  • Prevalencia de cuarto grado: vuelos no regulares internacionales (sujeto a cupo porcentual en franja horaria de medidas de fuerza).
  • Prevalencia de quinto grado: vuelos no regulares nacionales (sujeto a cupo porcentual en franja horaria de medidas de fuerza).
  • Prevalencia de sexto grado: vuelos de trabajo aéreo (sujeto a cupo porcentual en franja horaria de medidas de fuerza).

.container-video {
position: relative;
width: 100%;
overflow: hidden;
padding-top: 2%;
}
.responsive-iframe-video {
position: absolute;
top: 0;
left: 0;
bottom: 0;
right: 0;
width: 100%;
height: 100%;
border: none;
}

Continue Reading

Tendencias