POLITICA
Cronología de un quiebre: los episodios de una guerra fría entre Kicillof y CFK que el PJ no logra superar

“Cristina es la conducción, vamos a ver si lo entienden
Somos soldados de Perón, y la Patria no se vende
Yo siempre te voy a seguir, no me importa lo que digan
Y si querés otra canción, Vení, te presto la mía”.
El viernes 20 de septiembre de 2023, un puñado de horas antes de que arranque la última primavera, Máximo Kirchner alentó a la militancia y la dirigencia de La Cámpora a que entonen un nuevo himno del cancionero ultra K. Fue en el microestadio del club Atenas de La Plata, a unas cuadras de la Gobernación, la casa política de Axel Kicillof.
La dirigencia camporista montó un acto que dinamitó la relación con el Gobernandor. Le dedicaron una canción a uno de los propios, al que, hasta ese entonces, todos reconocían como el hijo político de Cristina Kirchner. Más de una década atrás le habían compuesto un tema a Sergio Massa, al que trataban de traidor. En esta oportunidad, el traidor había cambiado de nombre y apellido.
El mensaje del camporismo fue contundente en ese acto. Antes de que Kirchner se subiera al escenario central, estilo 360°, la militancia desplegó una bandera histórica: “Nada sin Cristina”. El mensaje de todo el acto fue bien claro. Para que a nadie le queden dudas. Hay una sola jefa y una sola conductora. Es ella. El resto, acompaña.
Ese día el kirchnerismo duro terminó de trazar una línea divisoria que había empezado a dibujarse tres años atrás, luego de la derrota del peronismo bonaerense en las PASO del 2021. El 19 de septiembre y tras un encuentro con la ex presidenta en El Calafate, Kicillof anunció un cambio gabinete bajo la consigna de “fortalecer la gestión provincial”.
La expresión protocolar sirvió para ocultar, por un mínimo tiempo, el enojo real que tenía el Gobernador por una decisión que no avaló. La modificación ejecutada por la entonces Vicepresidenta golpeó en el corazón del kicillofismo. Pidió la cabeza de Carlos Bianco, mano derecha y hombre de extrema confianza del economista, que tuvo que dejar la Jefatura de Gabinete y convertirse en jefe de Asesores de la gobernación.
En su lugar ingresó el entonces intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. El jefe comunal, que mantenía una sociedad política sólida con Máximo Kirchner, desembarcó en el Gabinete con el respaldo de un importante grupo de intendentes del conurbano. En esa movida ministerial también ingresó al ministerio de Infrastructura, que tenía a cargo el kicillofista, Agustín Simone, el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini.
Desde que comenzó su mandato Kicillof recibió una crítica sistemática. Los intendentes y el cristinismo le cuestionaban su armado de poder. Lo acusaban de haberse cerrado en su círculo más chico. “Quiere gobernar con los compañeros de la facultad”, se queó, en aquel entonces, un camporista con apellido pesado.
El cambio de gabinete fue un punto de inflexión en la relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Ese episodio abrió una línea del tiempo marcada por los desencuentros entre la ex presidenta y el gobernador bonaerense, que siempre estuvo convencido de que aquel día del 2021 le habían intervenido el gobierno. Esa jugada implicaba limitar su poder de decisión en el radar de la gestión y la conducción política de la provincia.
El 30 de septiembre del 2023, veintidos días antes de las elecciones presidenciales, se viralizó un video de Insaurralde junto a una modelo. Estaba en Marbella, bebiendo un champagne caro y arriba de un jate de lujo. Fue una bomba inesperada que estremeció al peronismo, que trataba de sobrellevar en campaña la interna que había carcomido sus bases durante los conflictivos años de gestión.
Un día después el lomense presentó la renuncia como funcionario bonaerense. Kicillof no dudó ni un minuto en aceptársela. En La Plata aseguran que durante ese tiempo Insaurralde utilizó la jefatura de Gabinete para la “rosca política” y no para la gestión. Pormenores de los distintos hechos que fueron aumentando la tensión en el vínculo entre el Gobernador y la familia Kirchner. Cuando arrancó el nuevo mandato, Bianco volvió al mismo lugar del que lo habían sacado. Ojo por ojo.
El 24 de junio del 2023 fue el último día para presentar las candidaturas de la elección ejecutiva. Kicillof esperó que le sonara el teléfono para ir a firmar su candidatura a gobernador junto a Verónica Magario. La llamada nunca llegó. Cerca de las 21, a poco más de tres horas del vencimiento del plazo, ambos aparecieron intempestivamente en la puerta de la casa oficial del Jefe de Gabinete. Pasaron, firmaron y salieron. Acortaron los márgenes de la especulación.
Esa reunión donde se definían las candidaturas la protagonizaban Máximo Kirchner y Martín Insaurralde, junto a un pequeño grupo de intendentes cercanos como Gustavo “Tano” Menéndez, Ariel Sujarchuk y Juan Pablo de Jesús, además de la mano derecha del lomense y actual intendente, Federico Otermin. En esa mesa estaba la lapicera que definía los nombres y los lugares.
De esa casa habían salido rumores sobre cuatro nombres para reemplazar a Magario en la vicegobernación: el del propio Insaurralde, el de las camporistas Daniela Vilar y Fernanda Raverta, y el de Malena Galmarini. Kicillof respaldó a Magario y selló en ese minuto una alianza fuerte con La Matanza, el municipio más poblado de la provincia, donde se juega gran parte de la elección bonaerense.

Para ese momento, Kicillof había resistido la presión del líder camporista para ser candidato a presidente de Unión por la Patria (UP). CFK había convalidado su resistencia. Por eso, con el paso del tiempo y el aumento de los contrapuntos, en la orga empezaron a remarcar que la ex presidenta lo había protegido tanto a Kicillof que hasta había ido en contra del pedido de su hijo. “Es un desleal y un desagradecido”, repetían en el seno camporista.
En ese cierre de listas quedaron heridos Andrés “Cuervo” Larroque y Jorge Ferraresi. Ahí se empezó a gestar una revolución K contra la mesa de decisiones comandada por el líder camporista, que para ese entonces ya estaba enfrentado con Larroque, quien había sido su amigo y aliado. Se inicio un proceso de puja de poder para desarticular el modo de definiciones y poner al Gobernador en esa mesa donde se toman las determinaciones fuertes de la estrategia electoral.
En ese marco conflictivo y de desconfianza, el miércoles 6 de septiembre de 2023, Kicillof pronunció una frase que se convirtió en un sello histórico de la confrontación con La Cámpora. Fue durante un acto con Juan Grabois y Ofelia Fernández, donde empezó a hablar de nuevas canciones y un cambio de época. El poskirchnerismo. La apertura de una nueva etapa política.
“No vamos a entusiasmar demasiado con una propuesta nostálgica. Perón, Evita, Néstor y Cristina son los mommentos más gloriosos que vivió nuestro país. Pero hay que darle un carácter de época nuevo y generacional. Tiene tufillo a esas bandas de rock que tocan los viejos grandes éxitos. Va a haber que componer una nueva (canción), no una que sepamos todos”.
La reacción del cristinismo fue taxativa. Abordado por la prensa, Máximo Kirchner dijo: “Yo no me dedico a la música”. Mayra Mendoza salió a la par: “Hay que ser respetuoso siempre, con mucho cuidado de lo que se dice, porque genera sentido”. En La Cámpora siempre entendieron que esa frase de Kicillof tenía un único sentido: jubilar a Cristina Kirchner. A partir de ahí empezaron a considera que el objetivo real del Gobernador esa sacarse de encima a su mentora y convertirse en el nuevo líder del peronismo.

El sábado 13 de abril, en la Quinta de San Vicente, el “Cuervo” Larroque, después de un verano sin sobresaltos, reactivó la interna kirchnerista con un mensaje incendiario. “¿Qué es la conducción de Cristina? ¿Que tres ñatos te manden un WhatsApp?“, dijo en un acto con militantes del que también formaba parte Kicillof. En La Cámpora lo revatieron con rápidez y lo trataron de hipócrita. Aseguraron que él había sido, durante un largo tiempo, uno de esos ”ñatos de WhatsApp». “Él era uno de los que bajaba las órdenes de CFK”, señalaron.
Desde ese preciso instante hasta la actualidad, el mundo K vivió una guerra interna sin precedentes. El ex secretario general de La Cámpora cuestionó el liderazgo de CFK por primera vez. Lo había hecho desde adentro del kirchnerismo. Ahí residía parte de la novedad. Kicillof dio luz verde a la construcción de un esquema autónomo de las órdenes de los Kirchner y se desató una batalla sin límites claros.
El 27 de abril la ex mandataria encabezó un acto en Quilmes. Kicillof fue sentado en la primera fila. La ex presidenta no lo nombró. No lo registró. El Gobernador no participó de la foto política con intendentes previa al acto. Y tampoco fue invitado a subir al escenario, donde tuvieron su lugar Mayra Mendoza, Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro. La distancia, que ya estaba marcada, se acentúo.
En la línea del tiempo del 2024 se fueron aclopando distintos momentos fundamentales para entender cómo se llegó al estallido final, el día que Kicillof decidió desdoblar la elección bonaerense de la nacional. Cómo se pasó de la verticalidad a la horizontalidad en un esquema tan ordenado como el que construyeron los Kirchner.
El martes 1 de octubre del año pasado Cristina Kirchner hizo un sorpresivo desembarco en La Matanza. Visitó la parroquia San José, que conduce el padre “Tano” Angelotti. Kicillof, que estaba de viaje en México, se enteró a través de los medios de comunicación. En el código de la política doméstica, la ex presidenta le marcó la cancha. Le pisó el territorio sin aviso previo. “¿Cristina tiene que pedir permiso?“, se preguntaron en el Instituto Patria. Cuestión de jefaturas y liderazgos.

El jueves 3 de octubre del año pasado “Wado” de Pedro y Mayra Mendoza activaron un operativo clamor para que CFK sea la presidenta del PJ. Al pedido se fueron sumando distintos dirigentes del mundo K. La candidatura iba en detrimento de la campaña que, varias semanas atrás, había lanzado el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, que buscaba ser el presidente del consenso peronista. No pudo.
El mensaje de apoyo de Kicillof a la ex mandataria nunca llegó. Los dirigentes más cercanos a CFK se lo hicieron saber por diferentes vías. Lo trataron de desleal y lo acusaron de estar motorizando un proyecto personal. Le recordaron que había llegado a la gobernación por el dedo de Cristina y que se debía a ella. El Gobernador se reveló y con su silencio, funcional al reclamo de Quintela de competir en una interna, desgastó la autoridad y el liderazgo de la ex presidenta.
El martes 15 de octubre la ex jefa de Estado y el Gobernador se reunieron durante tres horas en la oficina que Mariano Recalde tiene en San Telmo. CFK le reclamó que no la haya apoyado en su candidatura al PJ y le pidió que baje el acto programado por su esquema político para el jueves 17, en Berisso, con el objetivo de celebrar el Día de la Lealtad. Kicillof no accedió. La reunión terminó mal. No hubo acuerdo en ningún punto.
En el acto que encabezó en el conurbano bonaerense dos días después de esa reunión, el Gobernador dijo que “los mejores días fueron con Cristina” y que no le interesaba disputar una interna. Es lo que estaba haciendo en ese preciso momento. El cristinismo decodificó el mensaje en la misma sintonía que aquel de la “nueva canción”. Habló de CFK en pasado, como si ya fuera historia. La quiere jubilar.
El miércoles 23 de octubre ambos se reencontraron en el Teatro Argentino de La Plata en un acto por el 47° aniversario de Abuelas de Plaza de Mayo. Protagonizaron un saludo frío, casi helado. No se hablaron, no se miraron. Como una pareja separada en malos términos, se sentaron con una interlocutora en el medio: Estela de Carlotto. La titular de Abuelas describió el encuentro algunas horas después: “Una frialdad bárbara, no se hablaron, parecían chicos”.

Luego de varias semanas de una disputa milimétrica con el “Gitano” Quintela por la conducción del partido, el miércoles 11 de diciembre CFK asumió la presidencia del PJ Nacional con un acto en la UMET. El día anterior el senador formoseño José Mayans -uno de los vicepresidentes del partido – llamó a Kicillof para invitarlo al acto. El Gobernador rechazó la invitación y adujo problemas de agenda.
El episodio final de la línea del tiempo tuvo lugar el lunes 7 de abril del 2025. Tras dos reuniones de cúpula para intentar llegar a un acuerdo, Kicillof decidió desdoblar las elecciones bonaerenses y el cristinismo lo acusó de fracturar el espacio político. El kirchnerismo se quebró. Esa misma noche, a través de las redes sociales, los dirigentes camporistas reflotaron la canción de Atenas. “Cristrina es la conducción, vamos a ver si se entiende”.
Kicillof tiene el desafío de conservar el capital político obtenido hasta acá después de múltiples momentos de tensión pero, al mismo tiempo, tiene la necesidad de armar una estrategia electoral sólida y que sea competetiva. Ya negocia desde otro lugar, pero la ruptura total no parece ser el mejor camino. Todos saben que, de esa forma, los riesgos de perder son muy altos.
Que el cristinismo acepte dar de baja las PASO en la Legislatura sería una señal de acercamiento a Kicillof. Un gesto para retomar la búsqueda de un acuerdo. Si el diálogo se tensa cada vez más, la posibilidad de que haya competencia interna comenzará a tomar fuerza. Las dos opciones están vigentes.
Después del vendaval parece haber margen para negociar. El proceso de emancipación del Gobernbador llegó a su pico máximo. Tapar las grietas internas será una tarea difícil para todos, pero no imposible. En el peronismo siempre hay lugar para romper y pegar. Siempre y cuando cada uno entienda el lugar que ocupa.
POLITICA
En vísperas de la llegada de José Kast, buscan a un exguerrillero chileno que está refugiado en el país hace quince años

En vísperas de la llegada a la Argentina del presidente chileno José Antonio Kast, la policía busca al exguerrillero Galvarino Sergio Apablaza Guerra, quien estaba refugiado aquí desde hace quince años, para extraditarlo al país trasandino, donde lo buscan por el crimen del senador derechista Jaime Guzmán, ocurrido en 1991.
Galvarino Sergio Apablaza Guerra vivía en Moreno con su familia, donde lo fue a buscar Interpol a comienzos de esta semana. Los efectivos allanaron su casa, pero no lo encontraron.
La orden de captura de Apablaza Guerra fue firmada por la jueza María Servini, que subroga al juez federal Ariel Lijo, a cargo interinamente del juzgado federal 11, actualmente vacante por la muerte de Claudio Bonadio.
Servini escribió en su orden de detención que la Dirección de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Seguridad le informó que la Sala V de la Cámara Contencioso Administrativo Federal, el lunes pasado, 31 de marzo, le denegó el recurso extraordinario federal interpuesto por la Defensoría Pública Coadyuvante de la Comisión para la Asistencia Integral y Protección de Refugiado y Peticionante de Refugio de la Defensoría General de la Nación.
Por eso es que “ante la decisión adoptada por el Poder Ejecutivo Nacional, resulta inminente su entrega a las autoridades policiales de Interpol Chile, con el objeto de materializarse su traslado” hacia el país vecino.
Así ordenó detener a Galvarino Sergio Apablaza Guerra y allanó su casa de Aime Schiffely 1653, de Moreno, sin hallarlo. La policía, dijeron fuentes policiales a , estaba haciendo operativos durante el fin de semana de Pascua para encontrarlo.
Días antes, los policías de Interpol, de civil, ya habían estado siguiendo los pasos de la mujer y de los hijos de Galvario Apablaza Guerra, en lo que su abogado Rodolfo Yanzón denunció como “una maniobra de hostigamiento”.
“Es que [Javier] Milei quiere hacerle un regalo a Kast cuando llegue el lunes al país, es una persecución porque su condición de refugiado aún está judicializada”, dijo Yanzón a .
En las últimas horas, el ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, ofreció “la suma de veinte millones de pesos, destinada a aquellas personas que, sin haber intervenido en los hechos delictuales, brinden datos útiles que permitan lograr la captura” de Apablaza Guerra.
Apablaza Guerra perteneció al izquierdista Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMN), nacido del Partido Comunista de Chile y que tomó las armas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
De 75 años, el exguerrillero llegó a la Argentina en 1993 y tras una breve detención en 2004 ante un pedido formal de Chile, se encuentra en libertad desde 2005.
La Corte Suprema de Justicia llevó adelante el juicio de extradición y lo concedió, pero el Gobierno argentino no lo ejecutó y le concedió en 2005 el estatus de refugiado político, al entender que si lo extraditaban iba a encarcelarlo sin someterlo a un juicio justo.
Cristina Kirchner fue quien sostuvo su estatus de refugiado, pero fue revocado en 2017 durante la presidencia de Mauricio Macri.
Con el auxilio de su abogado Yanzón, Apablaza Guerra judicializó esa medida administrativa para intentar mantener el estatus que le permitía seguir en libertad.
Y ahora esa causa está en la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, donde fue rechazado el recurso extraordinario planteado.
Por eso es que Yanzon entiende que puede llegar a la Corte mediante una queja por lo que sigue abierta la vía judicial para discutir el estatus de refugiado. Argumenta que no se puede ejecutar la extradición, ya que ese caso fue cerrado con el pedido de refugio.
Según explicó el abogado, la causa por el pedido de extradición, iniciada en 2010, es un procedimiento paralelo y que esa solicitud se cerró tras el otorgamiento del asilo. Cree el abogado que, en todo caso, Chile debería pedir la extradición nuevamente.
Kast es del mismo signo político que Milei. Se replican situaciones cuando Mauricio Macri, en sintonía con el entonces presidente de Chile Sebastián Piñera, le revocó el estatus de refugiado.
En su último viaje a la Argentina, Kast se reunió con Milei y le pidió que Apablaza sea juzgado en Chile.
El crimen por el que Apablaza es acusado de ser el autor intelectual es el del senador Jaime Guzmán, que es el mentor y referente de Kast.
Guzmán fundó la ultraderechista Unión Democrática Independiente (UDI) y fue el ideólogo de la Constitución de 1980, instaurada durante la dictadura.
Guzmán, de 44 años, murió de un disparo el 1 de abril de 1991, ya en democracia.
Galvarino Sergio Apablaza Guerra,pic.twitter.com/KqlrJOEHv2,April 3, 2026,Hernán Cappiello,Conforme a
POLITICA
Manuel Adorni inicia su estrategia judicial: ya contrató a un estudio de abogados para defenderse en Comodoro Py

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, contrató al abogado penalista Matías Ledesma para comenzar a elaborar su estrategia judicial para defenderse en las dos causas más inmediatas que tiene en Comodoro Py, una por presunto enriquecimiento ilícito y otra que averigua las circunstancias de su viaje a Punta del Este realizado el pasado mes de febrero.
La información fue confirmada desde el entorno del ministro coordinador a Infobae, desde donde no dan pistas de cuál pudo ser la vía de recomendación de esa defensa.
La contratación se materializó en los últimos días y forma parte de un pedido que venían haciendo desde varias partes del Gobierno para que el otrora vocero presidencial comenzara a alinear una estrategia clara respecto a su situación mediática-judicial. Ledesma forma parte del estudio Guillermo Ledesma Abogados, creado por el juez del mismo nombre que integró el tribunal del Juicio a las Juntas.
Uno de los primeros en sugerir públicamente que Adorni debía ser patrocinado legalmente fue el exministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona. Consideró que, según su punto de vista penal, no existe delito. Aun así, también dejó una recomendación para el funcionario nacional: pese definirlo como un “enorme expositor, brillante”, le sugirió que lo mejor es delegar la defensa.
“Es un enorme expositor, brillante. Pero en causa propia es distinto. Es como los abogados: pueden ser buenos, pero cuando te toca a vos, mejor buscate un abogado”, había dicho en un reportaje radial.

Las dos causas más importantes que involucran al jefe de Gabinete están bajo el paraguas del juez federal Ariel Lijo. Una investiga si hubo algún delito detrás del viaje familiar que realizó a Punta del Este y en el vínculo entre Adorni y el periodista Marcelo Grandio, quien según los primeros testimonios de la causa fue quien pagó ante la empresa de vuelos privados. En paralelo se gestó otra causa sobre el patrimonio de Adorni bajo el encuadre de presunto enriquecimiento ilícito.
Hay una tercera causa por el viaje de Adorni con su esposa, Bettina Angeletti, en el avión presidencial a Nueva York que está a cargo del juez Daniel Rafecas y delegada en la fiscal Alejandra Mangano. Aun así, en el entorno del ministro coordinador marcan que no hay un riesgo latente al respecto de la misma.
Como última novedad en el marco de la investigación por enriquecimiento ilícito, la escribana que intervino en la operación de compraventa del departamento del barrio porteño de Caballito por parte de Adorni fue citada como testigo por el fiscal federal Gerardo Pollicita, que tiene delegado la causa.
La decisión se tomó luego de conocerse el valor por el cual se escrituró el bien, 230 mil dólares y que parte de ese dinero provino de un préstamo de dos mujeres, entre ellas una jubilada que dijo a la prensa no conocer al funcionario. La escribana deberá presentarse el 8 de abril. El valor y la existencia de ese crédito privado consta en los documentos legales del departamento y por eso el fiscal convocó a la profesional que intervino, Adriana Mónica Nechevenko.
Se trata de la primera testigo llamada en esta investigación, el cual se encuadra como una de las 12 medidas de prueba ordenadas para esclarecer el origen de los fondos con el que se financiaron tanto la compra de la casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, como de un departamento en la calle Miró al 500, en el barrio de Caballito.
El derrotero mediático del ministro coordinador comenzó el domingo 8 de marzo cuando se conoció que Adorni estaba en Nueva York junto a su esposa en el marco del viaje oficial que había hecho por la realización del Argentina Week. Días después, versiones periodísticas dieron cuenta de un viaje por vacaciones que había hecho a Uruguay en un avión privado, lo cual fue el disparador de las revisiones sobre su estado patrimonial. En las semanas posteriores se conocieron los nuevos domicilios de la familia Adorni que fueron adquiridos con posterioridad a la publicación de su única declaración jurada desde que es funcionario, conocida en 2024.
En ese transcurso, Adorni mantuvo algunas entrevistas televisivas que a los ojos de mismos funcionarios del Gobierno no fueron satisfactorias para terminar de saldar estos asuntos ante la opinión pública. En paralelo, la Justicia avanzó con celeridad y las revelaciones periodísticas generaron material con mayor rapidez que la estrategia comunicacional del Gobierno. Fue por ese motivo que el jefe de Gabinete tuvo que desistir de hacer una conferencia de prensa el miércoles de esta semana.
En el entorno presidencial coincidieron con Adorni en que debía mejorar su estrategia judicial y mediática para no perjudicar su perspectiva de defensa en tribunales y, al mismo tiempo, la imagen del Gobierno.
Ledesma es socio del estudio de su padre Guillermo Ledesma desde 2003, según informa él mismo en su perfil de LinkedIn. También fue director de Investigación y consultor en el marco del convenio realizado entre la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR) y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).
Como uno de los siguientes pasos de la investigación, fuentes judiciales indican que Pollicita está buscando pruebas de un viaje que el jefe de Gabinete habría hecho al Caribe, presuntamente a Aruba, a finales de 2024. Los movimientos migratorios de Adorni durante este período, según la documentación oficial de la Dirección Nacional de Migraciones, registra un vuelo de ida a Perú y otro de regreso desde Ecuador en fechas coincidentes con las supuestas vacaciones.
Dado que el fiscal está en la primera etapa de recolección de la evidencia documental, en la defensa de Adorni trabajarían para lo que pueda llegar a ser el primer llamado a indagatoria. El cual no tiene fecha prevista. Asimismo, Adorni tiene que prepararse para comparecer ante el Congreso el próximo 29 de abril con 4.800 preguntas por responder.
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La fiscalía pidió indagar a las máximas autoridades de la Cámara Federal de Córdoba por manipular el reparto de causas

CÓRDOBA.- Los fiscales Pablo Turano y Maximiliano Hairabedian, del Ministerio Público Fiscal de la Nación, promovieron una investigación penal contra las máximas autoridades de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, Graciela Montesi y Abel Sánchez Torres, presidente y vicepresidente del tribunal, por “abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público, falsedad ideológica y coacción”.
En su imputación incluyeron también a los secretarios Mario Olmedo y Gustavo Flores, funcionarios de esa misma cámara.
Según el dictamen de los fiscales, a mediados del 2023 los jueces de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba Montesi (Sala A) y Sánchez Torres (Sala B), “habrían acordado manipular la integración del Tribunal” con el fin de intervenir los dos en el caso “Bunge”, de evasión tributaria (compuesto por los expedientes “Padilla” de la Sala A y “Humanes” de la Sala B), “privando así de jurisdicción a los jueces que legalmente debían intervenir por subrogancia”.
La presentación de los fiscales describe que el 24 de julio de 2023, la Cámara recibió la causa “Padilla”, proveniente del juzgado federal de Río Cuarto. Los dos jueces “naturales” de la Sala A, Montesi y Eduardo Ávalos, votaron sucesivamente en el caso y Ávalos derivó el expediente a la Secretaría Penal de la Cámara, a cargo de Olmedo, para “dar lugar al tercer voto”. Correspondía entonces completar la sala con la jueza que subrogaba ese mes, Liliana Navarro, a quien debían remitirle las actuaciones para su análisis, pero eso no se hizo.
El expediente regresó a Montesi (la que había vitado primero), quien “lo habría retenido sin justificación, hasta que el turno de subrogar” fuera de Sánchez Torres.
El 5 de diciembre del 2023, la camarista “resolvió integrar la Sala con el vocal Sánchez Torres, derivándole las actuaciones -sin haber hecho modificaciones en su voto- logrando con dicha maniobra consumar el fin perseguido de infringir la normativa aplicable”, dijeron los fiscales. Y afirmaron: “Esta integración ilegítima habría tenido como objetivo garantizar una resolución en mayoría, la cual tuvo como resultado el dictado de la falta de mérito en favor del imputado Raúl Padilla 18 de diciembre del 2023”.
El otro eje de la acusación es por la causa “Humanes”. Allí, según el escrito, Sánchez Torres “habría decidido integrar la Sala con la jueza Montesi en contra del artículo 5 de la ley 27.439”, que establece cómo deben ser reemplazados los jueces. La secretaria Celina Laje Anaya se negó a instrumentar esa acción por considerarla “ilegal”, consignan los fiscales, que dicen que el juez, “por decreto, habría resuelto la integración ilegítima”.
El 16 de abril de 2024, la camarista Navarro cuestionó formalmente esa integración: señaló la “evidente contradicción” con la normativa vigente y pidió que se dejara sin efecto. Recién después de esa advertencia se reconfiguró la conformación del tribunal y, finalmente, el 24 de julio de 2024, se dictó una resolución con una composición distinta.
Para los fiscales Turano (que firma el dictamen como fiscal de la Procuración General de la Nación) y Hairabedian (fiscal federal general), estos episodios son parte de una conducta deliberada.
El dictamen es explícito al afirmar que existió “una maniobra coordinada” que evidenciaba el acuerdo de los jueces Sánchez Torres y Montesi de intervenir juntos en el caso “en contra de lo que correspondía”. En esa línea, sostienen que la reiteración de episodios “descarta la hipótesis de error” y refuerza la idea de una actuación consciente.
Según la acusación, ellos, con sus maniobras, atentaron “contra reglas directamente vinculadas con la garantía del juez natural y la imparcialidad del tribunal”, al “sustraer el caso del juez que debía intervenir y colocar uno de manera amañada”.
En la acusación aparece como segundo hecho que, desde el 21 de diciembre de 2023 hasta el 11 de septiembre de 2025, Sánchez Torres “habría abusado de la autoridad que investía desplegando” sobre la secretaria Laje Anaya “actos de maltrato, violencia laboral, de manera sistemática, recurrente y sostenida en el tiempo”.
La acusación sostiene que ese accionar apuntó a castigar a la funcionaria por haberse negado a convalidar el esquema irregular de integración de la sala. La mujer, finalmente, abandonó su puesto.
En septiembre pasado Laje Anaya presentó una denuncia contra Sánchez Torres, Montesi y Olmedo por “abuso de autoridad, violencia de género, maltrato laboral y acoso”.
En el tercer hecho de la acusación, los fiscales promovieron una investigación contra el secretario de superintendencia, Gustavo Eduardo Flores, por falso testimonio. Entienden que le habría mentido a la fiscalía, bajo juramento, para encubrir las presuntas presiones que Sánchez Torres ejerció sobre Laje.
Los fiscales que promueven la acción penal solicitan avanzar con la investigación para determinar responsabilidades y establecer si las conductas descriptas constituyeron, efectivamente, un apartamiento deliberado de la ley.
Gabriela Origlia,Córdoba,Justicia Federal,Conforme a,Córdoba,,Riña y polémica. Se autoperciben mujeres, se pelearon en el pabellón de la cárcel e hirieron a una guardia,,Operativo. Detectan un camión que transportaba una millonaria carga de pescado sin las condiciones sanitarias adecuadas,,Calamuchita FotoDoc. Del bombardeo a Caracas, un batallón de guerrilleras kurdas y catástrofes ambientales
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