POLITICA
El duelo que abre una nueva etapa del Gobierno

Lo viejo funciona, si se disfraza de lo nuevo. La hegemonía libertaria es un sueño en construcción que admite retazos de nostalgia, desde la sexta reencarnación política de Patricia Bullrich a la estructura de punteros peronistas con cargos en el PAMI o la militancia rentada para rellenar los actos donde se luce el gran jefe.
Javier y Karina Milei conciben La Libertad Avanza (LLA) como el instrumento que les permitirá pasar de un gobierno de emergencia a uno que pueda desplegar sin estorbos una agenda de transformación de la Argentina. Diseñan un partido vertical y con una identidad propia muy marcada, pero que asimila rasgos de liderazgos anteriores: la flexibilidad ideológica del peronismo; el cesarismo kirchnerista; la audacia del massismo; la bandera del cambio que enarboló el macrismo.
El experimento en marcha implica renunciar al camino del pacto, una solución que –aunque engorrosa– suele resultar menos arriesgada para ejercer el poder en minoría y con la amenaza siempre latente de la próxima crisis. Por eso, el duelo que enfrentan este domingo los hermanos Milei ante quien fue su principal socio, Mauricio Macri, marca el inicio de una nueva etapa en la gestión libertaria. Salga como salga.
Milei se zambulló en una campaña que solo reparte cargos municipales para enviar un mensaje a todo el sistema político. El poder no se comparte. Entendió que Jorge y Mauricio Macri lo desafiaron con el anticipo electoral de la ciudad de Buenos Aires para después condicionarlo a acordar una coalición (electoral y de gobierno) que él rechazó desde un principio.
Las cosas que se dicen en campaña suelen dejar heridas profundas. Milei no se privó de destratar a Mauricio Macri, a quien hasta hace poco dejaba afuera de sus furias cotidianas. Habló de los “amarillos fracasados”, calificó de “tibia” su presidencia y puso a aplaudir sus críticas a quienes fueron figuras centrales del gobierno del Pro, como Bullrich, Federico Sturzenegger y Luis Caputo.
Es recíproco. Macri aludió a su “desilusión infinita” con actitudes de Milei (sobre todo después de la caída del proyecto de ficha limpia). Ya no limita sus quejas a Santiago Caputo o a Karina Milei.
“Nada hace pensar que después de las elecciones pueda haber una reconciliación”, se resigna un integrante de la cúpula del Pro. El partido de Macri aspira a un resultado que lo ratifique su “utilidad” para el sistema y que prevenga una fuga hacia LLA como la que ya inauguró Bullrich.
El viernes, con la campaña terminada, los dos Macri, sus candidatos y principales dirigentes compartieron un almuerzo en Barracas. El clima era ante todo de alivio, relataron algunos de los presentes: como si estos meses de enfrentamiento hubieran marcado la liberación de un tortuoso período de convivencia con sus verdugos.
El escrutinio porteño dará una magnitud de lo que pesa hoy el Pro en su casa matriz. Pero las hostilidades con el mileísmo parecieron forjar un espíritu de identidad que acaso signifique una barrera pesada a futuros acuerdos en la provincia de Buenos Aires y en el Congreso. Llamó la atención la dureza con que Macri aludió a Bullrich y a Horacio Rodríguez Larreta en el cierre de campaña: todo un mensaje a los que proyecten independizarse en el futuro cercano.
En la Casa Rosada hace tiempo que perciben al Pro como una presa a cazar. “Ellos fracasaron por tibios, por ser políticamente correctos. Somos todo lo contrario”, suele repetir Milei, con letra que escuchó de su asesor Caputo. Las milicias digitales de los libertarios tienen esa idea internalizada hasta el límite: así se vio cuando salieron a celebrar la muerte de José Mujica y a mofarse de Macri por haber enviado unas condolencias en la que destacaba al líder de la izquierda uruguaya como una persona “comprometida con sus ideas”.
La estrategia de Milei hacia el macrismo fue clara y explícita. Decidió jugar en las elecciones porteñas a uno de los funcionarios que más valora, Manuel Adorni, y no titubeó en nacionalizar la campaña, con el lema “kirchnerismo o libertad”.
Es una apuesta de riesgo. Aunque buscó ningunear el rol del macrismo y polarizar el voto, se expone a una lectura negativa del resultado si Leandro Santoro consigue el primer puesto que le adjudica una mayoría de las encuestas. En función de ser coherente con el eslogan, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, tuvo que admitir que sería un mal resultado para Adorni y el Gobierno salir en segundo lugar.
En la Casa Rosada exhiben números optimistas que no todos terminan de creerse. Milei sí: descartó el viaje a Roma para la asunción del papa León XIV para estar al lado de su vocero en la noche electoral. Sueña con un discurso triunfal que proyecte un haz de optimismo para lo que queda de la temporada de votaciones.
En el búnker peronista no se confían ante el supuesto favoritismo de Santoro. El macrismo se aferra a la esperanza de que el episodio opaco de ficha limpia –la sospecha de un pacto entre Milei y el kirchnerismo para frustrar esa ley- derive en un vuelco hacia Silvia Lospennato de votantes que dudaban entre el Pro y LLA. El recuento dará pistas sobre qué grado de distinción hace el electorado de centroderecha entre los valores republicanos y los resultados económicos.
Detrás de esas dudas de cortísimo plazo, asoma una tendencia que merece un análisis más reposado. El apoyo social a la gestión de Milei, a partir del proceso de desinflación y la estabilidad cambiaria, todavía no tiene un correlato decisivo en materia electoral.
LLA quedó en un magro tercer lugar en Santa Fe en abril. El domingo pasado dio una vuelta olímpica por un buen triunfo en la capital de Salta que no torció una caída provincial. Salió segundo lejos en Jujuy, desconoció a sus candidatos en San Luis para no comerse una derrota cantada y se colgó de una victoria del gobernador radical de Chaco, Leandro Zdero, con quien aceptó acordar a cambio de que se marginara al Pro de la alianza.
En cada distrito las celebraciones se mezclan con internas fogosas. En eso parecen heredar al radicalismo. Karina Milei y sus gestores, los primos Menem, administran con mano de hierro las franquicias de LLA en el interior. Van dejando purgados por el camino.
Esas guerrillas descollan en la provincia de Buenos Aires, donde se recortan como reacios a la estrategia de la gran hermana los militantes digitales con ambiciones de Estado que conduce Santiago Caputo. El acto en Recoleta con el que Milei expresó su apoyo a Adorni fue un retrato de esas tensiones. Incluso llamó la atención cómo desde cuentas de redes sociales libertarias se ayudó a viralizar los videos con las quejas de los jóvenes que asistieron al acto con la promesa de recibir 25.000 pesos (y a quienes a último momento les negaron el pago). Todo sea para derrotar a “la casta”.
La confección de las listas bonaerenses tiene en vilo a todos los habitantes de LLA, incluida a la recién incorporada Bullrich. Sus allegados temen quedar atrapados entre los fuegos de karinistas y caputistas. La ecuación se puede complicar más si entran en la discusión los dirigentes del Pro que promueven un acuerdo para enfrentar al kirchnerismo.
Esas minucias revelan el océano que separa a los pronósticos electorales de la autopercepción imperial de Milei.
Ante un sistema que explotó en mil pedazos, LLA pugna por demostrar una adhesión mayoritaria y clara.
En la ciudad, un peronismo que logró la hazaña de la unidad sin ruidos podría ganar con solo retener su piso histórico. En la provincia, una Cristina Kirchner en decadencia y peleada con el gobernador Axel Kicillof sigue siendo un escollo de primer orden para el Gobierno.
Milei está convencido de que necesita resultados sólidos a lo largo del año electoral porque eso desatará definitivamente la confianza de los mercados en sus políticas y empezarán a llegar las inversiones que necesita su plan para funcionar.
Por eso refuerza las medidas para garantizar la estabilidad y acelerar la baja de la inflación. El índice de abril, de 2,8%, lo celebró de manera desaforada porque era una pesadilla recurrente llegar a la votación porteña con los precios desbocados.
Como es habitual, adornó su alegría con revanchismo, al repartir acusaciones a todos los que habían hecho pronósticos del 4 o 5% después de la salida del cepo. Su detector de “mandriles” es inclemente con todos menos con él mismo: no registra por ejemplo que en enero le sugirió a la agencia Bloomberg, en Suiza, que tres meses más tarde –o sea en abril- el índice de inflación sería del 1,5%.
El guion exige mostrarse como víctima. Los vaticinios fallidos son “operaciones” para debilitarlo. Y las tensiones típicas de la discusión electoral representan “la campaña sucia más grande de todos los tiempos”, como dice sufrir.
Ante la necesidad de estabilidad económica, no dudó en avanzar sobre el dogma de la “libre negociación entre privados” para rechazar el acuerdo paritario de los mercantiles. El salario es una nueva ancla de precios. ¿No estará así poniendo también un límite a sus ambiciones electorales?
La gran ventaja que tiene en esa cruzada es la acuciante fragilidad de sus rivales. Sobre todo de Cristina Kirchner, el principal foco de atención de los inversores que siguen el destino de la Argentina.
El PJ bajo su conducción acumula resultados impresentables en las provincias donde ya se votó. Santoro compite con expectativas después de haber escondido todo lo que pudo los contornos kirchneristas de su lista. Cristina ni habló de la campaña porteña. En Buenos Aires, su bastión histórico, surgió la rebelión de los intendentes y el gobernador. La rigidez de su propuesta ha encorsetado al peronismo. Amenazada por la Justicia, pese al salvavidas que le tiró el Senado con la ficha limpia, podría quedarle el último consuelo de competir por una candidatura bonaerense en La Matanza y alrededores.
Milei celebra que nada crezca fuera de su jardín. Recoge votos peronistas que huyen de la rigidez cristinista (sobre todo en el interior del país) y le disputa al macrismo (en los centros urbanos) la potestad del discurso del cambio.
LLA subsiste como el único partido nacional en la cancha, entre una infinidad de fuerzas locales cuya única ambición es retener influencia en el pago chico.
Al final del camino, Milei se propone refundar un oficialismo que impulse reformas para desarrollar la Argentina de acuerdo con su visión ideológica. Elecciones como las de este domingo preparan el terreno para las legislativas de octubre, que serán un termómetro válido del respaldo social a su revuelta libertaria.
Incluso en el éxito, el Gobierno pasaría de sus 40 diputados actuales a no más de 80, pero a costa de quienes fueron hasta ahora sus aliados leales (incluido el Pro, que se arriesga a una drástica pérdida de representación en el Congreso). En el Senado los movimientos son incluso más lentos.
Puede vislumbrarse el desafío. Milei seguirá aún en minoría y obligado a negociar con los heridos de una campaña cruenta. La figura amenazante del péndulo argentino goza de buena salud.
POLITICA
Paradoja mileísta: control político y ruido económico

El atributo más característico de Javier Milei probablemente sea, desde siempre, su capacidad para llamar la atención. Y para sorprender. También, para protagonizar paradojas. Lo ratifica con solvencia por estos días.
El economista antisistema, que llegó al poder con un discurso fuertemente antipolítico, inicia el tercer y penúltimo año de mandato presidencial con un amplio control sobre la política y, como contrapartida, con sonoros ruidos en la economía.
Se trata de una paradoja que renueva la gran pregunta que lo persigue desde que accedió a la Presidencia: ¿es sustentable política y económicamente ese proyecto? Aquí la sorpresa. Hasta ahora, mucho más de lo que una gran mayoría pronosticaba. Pero el horizonte podría mostrarse más complejo.
La cómoda aprobación en las dos cámaras del Congreso de la ambiciosa reforma laboral, que este viernes se espera sea sancionada por el Senado, es una forma de consagración rotunda, aunque parcial todavía, del improbable proceso de construcción de poder iniciado hace apenas cinco años y del predominio que ejerce sobre la superestructura política.
La escasa e ineficaz resistencia parlamentaria y social por parte de sus contradictores es el reflejo del control político que ha logrado el proyecto mileísta, cristalizado tras el triunfo electoral y la debacle perokirchnerista en las elecciones de octubre pasado, así como del vacío que sigue absorbiendo a la oposición, acelerado por esos comicios.
También es el producto de un cambio de actitud de la Casa Rosada, desde una posición de mayor poder, que la muestra dispuesta a negociar y realizar concesiones para conseguir sus propósitos, como en los dos primeros años no había exhibido. Una cosa lleva a la otra.
“Además, reconózcanlo, ha habido una mayor disciplina y orden de los legisladores propios”, señalan (o demandan) con razón desde el entorno del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El brazo ejecutor de Karina Milei en el Congreso parece haber logrado que se haga carne el mandato de votar los proyectos de ley oficialistas afirmativamente con o sin lectura previa (y mucho menos, con discusión) de su contenido. La armada Brancaleone original empieza a parecerse a una ordenada fuerza regular.
Tan abrupto ha sido el cambio que el protagonismo de los escándalos parlamentarios se lo cedieron al kirchnerismo, que parece haberlos recuperado con gusto, como lo muestra el más reciente que interpretó la diputada Florencia Carignano, con su infructuoso intento por desenchufar micrófonos para interrumpir el debate sobre la reforma laboral.
La apertura de sesiones ordinarias que presidirá Milei el domingo será una gran escenificación de esa mutación ocurrida en apenas dos años. Del “nido de ratas” al que le daba la espalda y le espetaba el Presidente en los primeros dos años pasará a ser reconocido como “el Congreso más reformista de la historia”. Las hipérboles son eternas.
Así, los anuncios de proyectos de ley que hará Milei mantendrán la marca de la grandilocuencia que lo caracteriza y de la que se enorgullece, aunque también procurarán ser efectivos para no perder la senda victoriosa.
Al respecto, entre los principales integrantes de la mesa política se da por hecho que no se presentará un proyecto integral de reforma tributaria sino un paquete de cambios parciales para facilitar su sanción sin tener que dejar retazos en las aduanas de los gobernadores. La política transaccional seguirá dominando, pero se intentará que sea menos onerosa o que no se note tanto.
La nueva realidad del predominio político mileísta se puede medir para mostrar. En la dimensión de la superestructura política sobresale el resultado de las votaciones en el Congreso donde ha logrado pasar sin mayores sobresaltos las iniciativas que presentó para ser tratada en el período de sesiones extraordinarias que concluye este sábado.
Ese logro ha sido una quimera inalcanzable para otros gobiernos sin mayoría en ninguna de las dos cámaras. Y parecían inimaginables para una fuerza política que cuenta con solo un tercio de los senadores y el 36% de los diputados nacionales. La misma que hace apenas dos años y tres meses tenía solo dos diputados nacionales, los mismos que hoy son presidente y vicepresidenta de la Nación. Y hasta se dan el lujo de estar irremediablemente enfrentados, sin perder nunca la oportunidad de hacerlo público.
El vertiginoso pase de una realidad a otra se grafica con cifras. En los dos primeros años de su mandato Milei “sólo consiguió que el 18% de los diputados nunca le voten en contra en votaciones de alta relevancia política (22 votaciones) en Diputados”, mientras que durante las recientes sesiones extraordinarias (hasta ayer) “el 52% nunca le votó en contra en las votaciones en general”, según un relevamiento de la consultora La Sastrería.
En el Senado, donde han solido naufragar consistentemente los proyectos más ambiciosos de los gobiernos no peronistas desde la recuperación de la democracia, las cifras son similares. En la primera mitad del mandato el Gobierno “solo consiguió que 7 de 72 (el 10%) nunca le voten en contra en votaciones de alta relevancia política (23 votaciones)”, mientras que en el arranque de la segunda mitad “logró que 42 de 72 (el 58%) nunca le voten en contra en las votaciones en general”. El cambio es radical.
En el plano simbólico, aunque también práctico, se destaca el dispar acatamiento al paro general de la CGT y la magra manifestación pública realizados la semana pasada contra la reforma laboral. Todo lo cual se magnificará este viernes con la ausencia cegetista frente al Congreso, cuando se sancionaría esa ley que echa por tierra con conquistas hasta ayer inentregables para el peronismo, y la reducción del plan de lucha sindical al cuestionamiento de esa reforma en el plano judicial. Al menos, por ahora. Si Saúl Ubaldini y Raúl Alfonsín resucitaran, no lo creerían.
El pasado sigue siendo el gran soporte del Gobierno, que explota con éxito su máxima de estar cambiando “lo que fracasó”. Aunque el presente de la oposición se encarga de ayudarlo.
La reciente imagen del cristinista Juan Grabois, de visita al dictador cubano Miguel Díaz-Canel, en momentos en que el viejo régimen comunista pasa por sus horas más sombrías, compite con la ayuda dada al imputado presidente de la AFA por Axel Kicillof.
El gobierno bonaerense apuró la aprobación de la radicación en ese distrito de la entidad que rige el fútbol para que pueda eludir controles de la Inspección General de Justicia de la Nación. Justo cuando el hit en los estadios de fútbol se ensaña con la progenitora de Claudio “Chiqui” Tapia. Ambos aspiran a ser los candidatos a Presidente de ese espacio.
A ellos se sumó el verborrágico mandatario riojano, Ricardo Quintela, quien con singular desparpajo hizo gala de golpismo, al afirmar que “este gobierno no puede llegar al 10 de diciembre de 2027”. Para que no quedaran dudas se remitió a 2001 y que no había que temer pagar un precio como el que costó ese desastre. El fiscal Carlos Stornelli no dudó en denunciarlo por “incitación a la violencia” y el Partido Justicialista acusó al fiscal de persecución política. Más asistencia para Milei, difícil. El Gobierno hace silencio. Sigue al pie de la letra el consejo napoleónico de no interrumpir a los adversarios mientras se equivocan.
La paz mileísta, sin embargo, podría sufrir algunos sobresaltos. En lo político, acaba de lanzar una campaña contra la presión impositiva de las provincias y los municipios en momentos en que se registra una caída en la recaudación por la disminución de la actividad y un aumento de la demanda salarial por parte de los trabajadores públicos de esos distritos. Varios gobernadores e intendentes aliados o moderados empiezan a levantar la guardia. Lo ven como un anticipo del intento libertario de quedarse con sus distritos en 2027.
En ese contexto, el anuncio de medidas de fuerza de los gremios docentes en el comienzo del ciclo lectivo no sería un hecho aislado. El amotinamiento policial en demanda de mejoras salarias que protagonizó recientemente la policía de Santa Fe es un antecedente que inquieta. Docentes y trabajadores de la salud de esa provincia, pero también de varias otras, acumulan demandas sin respuesta.
A esto se suma la dispar y compleja situación económica en el sector privado, a pesar del auspicioso crecimiento del 1,8% que se registró en diciembre de 2025 y que opera como plataforma de lanzamiento para este año. La heterogeneidad es demasiado grande y las principales caídas se dan en los sectores que más mano de obra absorben.
Los últimos datos oficiales, que corresponden a noviembre del año pasado, muestran que sólo ese mes se cerraron 892 empresas, a razón de 1,25 por hora, según releva el Monitor mensual de empresas de la fundación Fundar. Ese número es consecuente con una inquietante tendencia: en once meses de 2025 cerraron 10.123 empresas y desde que empezó el gobierno de Milei dejaron de existir 21.930 compañías. Y no es que haya habido un boom de fusiones.
Lo notable, en ese plano, es que no sólo cayeron empresas o se destruyeron empleos en sectores no competitivos o improductivos, como se considera el resonante caso de Fate. “En el sector de la energía y de la tecnología también se han destruido empleos”, señala el economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra.
Al mismo tiempo, el consuelo o refugio que ofrecía para las estadísticas sobre desempleo el aumento de los cuentapropistas, trabajadores informales y de plataformas parece estar encontrando un techo. Sigaut Gravina coincide con Daniel Schteingart, de Fundar, en que la baja de los precios en los servicios de algunas aplicaciones, como las de transporte, estarían mostrando una saturación por exceso de oferta y estancamiento o caída de la demanda.
El empalme se está haciendo largo y complicado. La preocupación por la capacidad adquisitiva así como por el empleo ascienden en las encuestas cuantitativas y en los grupos focales como preocupaciones sociales, coinciden Pablo Knopoff, de Isonomía, y Lucas Romero, de Synopsis. Al mismo tiempo, el último Índice de confianza en el Gobierno, de la Universidad Torcuato Di Tella, mantiene la tendencia bajista. Las mediciones preceden a los últimos ruidos.
La caída en el consumo y el consecuente cierre de comercios encuentran justificaciones que, al mismo tiempo, encienden alarma en los perjudicados concretos o potenciales.
“Algunos vamos a quedar en el camino, pero es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal”, dijo el presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Mario Grinman, después de reunirse con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, concedió que “hay que acostumbrarse a un nuevo sistema económico”. Pero luego subrayó: “Nosotros perdimos 120.000 puestos de trabajo entre mediados del 2023 y mediados del 2024. Desde ese entonces estamos amesetados y solo hemos recuperado una muy pequeñísima parte de esa pérdida”.
Después de la andanada contra los “empresaurios” que lanzaron el propio Milei y algunos de sus más prominentes ministros, los hombres de negocios se han vuelto más cuidadosos que nunca en sus expresiones públicas y, antes de cualquier observación que pueda sonar crítica, expresan el salvoconducto de elogiar “el rumbo”.
Por las dudas, ayer Milei se los recordó. Volvió a usar los infamantes apodos con los que descalifica a Paolo Rocca, de Techint; Javier Madanes Quintanilla, de Fate, y a un empresario del rubro neumáticos, a los que tildó de “delincuentes”.
“Del nido de ratas” y “la casta política” a la persecución a “empresaurios”. Resumen perfecto la paradoja mileísta: supremacía política y ruido económico.
Florencia Carignano,ayuda,“este gobierno no puede llegar al 10 de diciembre de 2027”,February 26, 2026,Claudio Jacquelin,Javier Milei,Reforma laboral,Martín Menem,Conforme a,Javier Milei,,Senado. El Gobierno avanzó en la media sanción de la ley de glaciares,,Contrapunto con empresarios. El Gobierno se debate entre la batalla cultural y el pragmatismo,,Dato oficial. El crédito bancario en dólares vuelve a crecer y marca récords
POLITICA
Video: cómo es la construcción que comenzó la AFA en un predio de Pilar

En medio de la disputa entre la Nación y la Provincia por el control de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), se concretó la mudanza formal del domicilio de la entidad a Pilar. La decisión fue convalidada por el gobierno bonaerense que encabeza Axel Kicillof y respaldada por la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia.
Sin embargo, el lugar que figura como nueva sede social dista de ser un edificio operativo: según pudo constatar TN con imágenes aéreas y un móvil en el lugar, se trata de un predio en obra, sin oficinas funcionando ni autoridades trabajando allí.
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El terreno, ubicado en el partido de Pilar, muestra movimientos de suelo, maquinaria pesada y un frente recientemente pintado. Pero no hay cartelería institucional visible ni estructura edilicia terminada que permita suponer que allí funcionan las autoridades y los libros contables de la AFA, condición que la ley exige para considerar válido un domicilio social.
La controversia se enmarca en la investigación que impulsa la Inspección General de Justicia, que solicitó la designación de veedores para auditar los balances cerrados al 30 de junio de 2025 y revisar operaciones comerciales vinculadas a la conducción del fútbol argentino. El Ministerio de Justicia argumentó que existen irregularidades en la documentación presentada y que la supervisión busca esclarecer el destino de fondos y la constitución de sociedades comerciales.
En ese contexto, la mudanza a la órbita bonaerense fue interpretada por sectores del Gobierno nacional como una maniobra para sustraerse del control del organismo nacional. Desde la Provincia, en cambio, sostienen que la Dirección Provincial de Personas Jurídicas tiene competencia para validar el cambio de jurisdicción.
Las imágenes tomadas por el dron de TN a última hora de la tarde muestran un descampado con construcciones incipientes. Durante la cobertura, el equipo periodístico registró además un episodio de tensión: una camioneta ingresó a gran velocidad y se detuvo a pocos centímetros del móvil. Según relataron los cronistas, un hombre descendió del vehículo y exigió que dejaran de filmar, argumentando que se trataba de propiedad privada.
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Sin embargo, este medio pudo saber que el predio habría sido adquirido por el municipio de Pilar en 2024, lo que abre interrogantes sobre su estatus legal y sobre quién financia las obras actualmente en curso. En el lugar se observaron topadoras y grúas trabajando hasta minutos antes de la llegada del equipo.
La polémica por la sede se suma a semanas de fuerte exposición pública para la conducción de la AFA, atravesada por denuncias, cuestionamientos contables y el pedido de veedores. Mientras tanto, el traslado administrativo ya fue oficializado en la provincia de Buenos Aires.
En términos formales, la decisión podría redefinir qué organismo tiene competencia para fiscalizar a la entidad madre del fútbol argentino.
Chiqui Tapia, AFA, Axel Kicillof
POLITICA
Los judiciales volvieron a parar y escala el conflicto por el traspaso del fuero laboral a la Ciudad

La Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN) continúa con sus medidas de fuerza, en el marco de una campaña contra el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se trata de uno de los puntos del proyecto de Ley de Modernización Laboral, que mantiene en vilo al gremio que conduce Julio Piumato.
Este jueves desde las 9, los trabajadores judiciales representados por el gremio cesaron sus actividades en todo el fuero y concentraron en la calle Lavalle 1268 del centro porteño, frente a una sede de varios juzgados laborales. De acuerdo con un comunicado de UEJN, “una decisión espontánea de los propios trabajadores” dispuso la toma simbólica del edificio. Se trata de la segunda en menos de una semana: la primera fue el lunes en el microcentro.
En ese marco, la Comisión Directiva Nacional de los judiciales resolvió “transformar el cese de actividades dispuesto para el día de hoy en un paro de 36 horas en todo el fuero nacional del trabajo”. La medida respondería a un reclamo que se oyó en una marcha que encabezó Piumato al Palacio de Tribunales el martes pasado, que contó con el apoyo de la Confederación General del Trabajo (CGT).
El gremio de empleados judiciales reclama también la estabilidad laboral de unas 1600 personas que forman parte de la Justicia Nacional del Trabajo. Es que el artículo 91 del proyecto de Ley de Modernización Laboral disolvería 30 juzgados y una sala en un plazo de 180 días.
Ayer, la cúpula de la CGT reunió a su mesa chica donde acordó hacer una presentación a la Justicia, por lo que serían los “aspectos inconstitucionales” de la reforma laboral, junto a una movilización a la sede de la Corte Suprema de Justicia para el próximo lunes. De esta manera, descontó la aprobación del proyecto el viernes en el Senado y descartó tanto otro paro como una movilización hacia el Congreso Nacional para la votación.
Para el lunes, los judiciales se plegaron a la movilización convocada por la central obrera y resolvieron otro paro del fuero laboral a partir de las 9 de la mañana. La convocatoria del triunvirato de la CGT a Plaza Lavalle es a las 10.
el lunes en el microcentro,una marcha que encabezó Piumato,reunió a su mesa chica,Justicia,Reforma laboral,Tribunales,Conforme a,,Rechazo a la reforma laboral. A qué hora es el paro con movilización de algunos gremios al Congreso,,Sin paro ni movilización. La CGT descuenta que se aprueba la reforma laboral y ya diseña una estrategia para judicializarla,,Todos los detalles. Levantaron el paro de controladores aéreos: qué se sabe de las demoras y reprogramaciones en los vuelos hasta el lunes,Justicia,,“Entraron todo, estaba sola, compa”. Cómo operaba la banda del Millón para realizar las entraderas y los robos,,“Entraron todo, estaba sola, compa”. Los audios que exponen la modalidad en los robos perpetrados por La Banda del Millón,,El triste derrotero de Samid
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