POLITICA
El Gobierno defendió su política económica y desmintió las críticas de Axel Kicillof: “No es lo mismo de siempre”

El Gobierno de Javier Milei salió al cruce del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, con un mensaje difundido por la Oficina de Respuesta Oficial, en el que cuestionó con dureza sus declaraciones y lo acusó de tergiversar la situación. A través de su cuenta en X, el área oficial publicó un descargo en el que rechazó los planteos del mandatario provincial y aseguró que sus críticas forman parte de una construcción política que no se corresponde con los datos reales.
En el mensaje, el Gobierno sostuvo que Kicillof “distorsiona” la realidad y lo responsabilizó por la situación de la provincia de Buenos Aires. En esa línea, remarcó que muchas de las problemáticas que el mandatario provincial adjudica a la gestión nacional tienen origen en decisiones tomadas durante su propia administración.
Además, desde la cuenta oficial defendieron las políticas impulsadas por la Casa Rosada y aseguraron que las medidas adoptadas responden a un plan económico y de gestión que busca “ordenar las cuentas públicas y corregir desequilibrios estructurales”.
El descargo también incluyó cuestionamientos directos al enfoque del gobernador bonaerense, al señalar que sus críticas omiten responsabilidades propias y buscan trasladar culpas al Gobierno nacional. En ese sentido, desde el oficialismo insistieron en que existe una utilización política del conflicto.
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“Habla de manipulación del INDEC. Una obra maestra de la ironía. No hay tal cosa: se usa la misma metodología desde 2017″, apuntaron en el Ejecutivo nacional. Y remarcaron: “La inflación refleja la corrección de precios relativos heredados y episodios puntuales como la caída en la demanda de dinero en contextos de incertidumbre política”.
En otro tramo del descargo oficial, sostienen la premisa de que “el ajuste lo pagó la casta” y le responden a Kicillof que “dice que lo pagó la gente”. “Falso. Por primera vez en 100 años, el saneamiento de las cuentas fiscales se logró bajando el gasto, sin subir impuestos. Se priorizaron obras clave, se transfirieron otras y se impulsa inversión privada. En paralelo, se reforzaron programas sociales directos y las jubilaciones crecieron en términos reales”.
Y sentenciaron: “No es ‘lo mismo de siempre’. Por primera vez en décadas, el orden macroeconómico no surge de una crisis, devaluación o confiscación, sino de una decisión política sostenida. Eso es cambio de fondo”.
La disputa política entre Milei y Kicillof se remonta al inicio de la gestión libertaria. Incluso en el Gobierno buscan confrontar con el mandatario bonaerense, es un rival que eligen para revivir la tan mentada “grieta” y así capitalizar la polarización.
La intervención de la Oficina de Respuesta Oficial se da en medio de la creciente tensión entre la Nación y la provincia de Buenos Aires, en un contexto marcado por disputas por recursos, gestión y responsabilidades sobre la situación económica y social.
Javier Milei, Axel Kicillof, Gobierno
POLITICA
Revelan una estrategia de la dictadura militar para evitar reclamos de la Iglesia por los desaparecidos

Testimonios del propio Jorge Rafael Videla sobre el número de desaparecidos y diálogos que el influyente Henry Kissinger mantuvo en 1976 con el entonces canciller argentino, el almirante César Guzetti, revelan que la dictadura militar desplegó una estrategia para contener a la Iglesia y neutralizar en el exterior las denuncias por violaciones a los derechos humanos. Así lo revela el libro Confesiones de Estado (Edhasa), que los investigadores Luis O. Liberti y Federico Tavelli acaban de publicar, en coincidencia con los 50 años del golpe militar de 1976.
La desclasificación de archivos de la Secretaría de Estado de Estados Unidos aportó elementos decisivos a los autores para profundizar el análisis de la actuación de la Iglesia durante la espiral de violencia que vivió el país en los años 70, como lo habían hecho en la obra La verdad los hará libres (Planeta), publicada en tres tomos en 2023, junto a los teólogos Carlos M. Galli y Juan G. Durán.
“La Junta Militar tenía en claro que no podía sentenciar a muerte a miles de personas sin que la Iglesia alzara su voz. Sabía que, pasados ciertos límites, podrían reaccionar los obispos e, incluso, intervenir el Papa. Por eso desplegó una estrategia para contener a la Iglesia e impedir que la situación tomara estado público en el ámbito internacional”, explicó a el padre Liberti, quien junto a Tavelli investiga desde hace una década documentos y testimonios sobre la Iglesia y el pasado sombrío de ese tiempo en la Argentina.
Ambos teólogos e investigadores explicaron que “al margen de la responsabilidad de la Iglesia existió una estrategia pensada, premeditada y ejecutada por la dictadura militar”.
Eran más fuertes los planteos que llegaban del Vaticano que los reclamos públicos del Episcopado argentino, que con el cardenal Raúl Primatesta a la cabeza temía la instalación de un gobierno marxista en el país y prefería la vía de las gestiones reservadas con las autoridades militares. Sin embargo, en abril de 1978, la comisión ejecutiva del Episcopado -integrada por Primatesta, el cardenal Juan Carlos Aramburu y el arzobispo Vicente Zazpe- planteó al Presidente si existían listas de detenidos y desaparecidos y Videla ensayó una llamativa línea divisoria: “Los que no están en ninguna lista, no están y basta”. Ante la respuesta, los obispos replicaron: “¿Dónde están sepultados?”.
En septiembre de 1976, el papa Pablo VI había pedido públicamente explicaciones por los asesinatos de los cinco sacerdotes y seminaristas palotinos de la parroquia porteña de San Patricio y de los curas Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville en Chamical, La Rioja, donde también fue ultimado el obispo Enrique Angelelli. “No podemos dejar de participar intensamente en la pena de todos aquellos que han quedado consternados ante los recientes episodios, que han costado la pérdida de valiosas vidas humanas, incluidas las personas eclesiásticas”, dijo enérgicamente el pontífice en la presentación de las cartas credenciales del embajador argentino Rubén Blanco. “Nunca respondieron por escrito al pedido de Pablo VI”, advirtió el padre Liberti.
Los autores se preguntan en el libro por qué era importante para los militares contener a la Iglesia. “El Vaticano y el Papa podían decir cosas fuera de la Argentina y eso podía provocar que decayera el apoyo de Estados Unidos a la dictadura”, es una posible explicación.
A partir de la desclasificación de archivos del gobierno norteamericano, los autores revelan reuniones entre Kissinger y el canciller Guzetti el 6 de junio de 1976 en Santiago de Chile y el 7 de octubre de ese año en el hotel Waldorf Astoria, de Nueva York. Acompañaron al ministro los embajadores ante la ONU, Carlos Ortiz de Rozas, y en Washington, Arnaldo Musich. Ante ellos, Kissinger animó al gobierno argentino a “tener éxito cuanto antes” y transmitió su preocupación por “el problema de los derechos humanos”. Planteó la necesidad de hacer un esfuerzo para que los problemas de la Argentina fueran entendidos por la comunidad internacional, porque de lo contrario ésta se volvería en contra. De allí se deriva la estrategia de evitar que la Iglesia alzara su voz sobre el problema de los desaparecidos y se alimentaran las denuncias en foros internacionales.
Liberti y Tavelli rescatan el papel del nuncio apostólico Pio Laghi, el embajador del Vaticano que había llegado a Buenos Aires en julio de 1974, al día siguiente de la muerte de Juan Domingo Perón, y permaneció hasta enero de 1981, cuando en el informe final de su gestión comunicó a la Santa Sede que “las barbaries del terrorismo no justifican la otra barbarie, la de la represión”. Dijo que “el terrorismo tocó fondo, pero la represión, lamentablemente, ¡no fue menos”.
Respecto del número de víctimas, Laghi informó al secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Agostino Casaroli, que la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos había denunciado 6500 casos de desaparecidos entre 1976 y 1979, mientras otras organizaciones, como la Asociación de Abogados de Nueva York y Amnistía Internacional, estimaban una cifra mucho más alta. Añadió que la Nunciatura recibió unos 5000 pedidos de familiares de desaparecidos para pedir su “intervención de buenos oficios”. En los encuentros con obispos, los militares no hablaban de desaparecidos, pero admitían la figura de “prisioneros ocultos”.
El nuncio apostólico accedía, en tanto, a las invitaciones que le hacía llegar el presidente de facto para conversar en la residencia de Olivos. Así, el 8 de agosto de 1978 logró que el propio Videla admitiera en ese diálogo personal la existencia de unos 2000 desaparecidos.
Videla hizo saber al nuncio que todos los datos a disposición de la Junta Militar, el gobierno nacional y las Fuerzas Armadas sobre personas muertas en enfrentamientos e identificadas, heridas y detenidas se habían puesto a disposición de la opinión pública y de los familiares o allegados.
Y le confesó, como “secreto de Estado”, que los casos de personas desaparecidas desde hacía largo tiempo “han de presumirse que han caído sin identificación en acciones propias de esta difícil lucha, o permanecen en la clandestinidad”, expresan los autores en el libro.
Laghi volvió a preguntarle cuál era la cifra de desaparecidos desde marzo de 1976, a lo que Videla respondió que el número “debería estar entre 2000 y 3000, pero no es una cifra segura”.
En otra reunión sostenida en Olivos el 28 de abril de 1979, el nuncio instó al presidente nuevamente a que se respetaran los derechos humanos. Videla le explicó que las razones de las desapariciones podían ser múltiples, como por ejemplo el paso a la clandestinidad, el suicidio y el abuso de grupos de las Fuerzas Armadas. Reiteró el compromiso de “eliminar la subversión y el terrorismo a toda costa, para no ser eliminados por ellos”. En otros encuentros posteriores esbozó que los desaparecidos podrían ser entre 5000 y 6000.
Frente a esta revelación, Laghi le preguntó si existían “campos’ de reclusión o centros clandestinos de detención, lo que el alto jefe militar negó. “Quisiera el cielo que todavía un buen número de ellos estuviera con vida”, fue la respuesta de Videla. Y dijo que las denuncias de desapariciones respondían, en realidad, a casos de “autoeliminación sin dejar rastros, supresión llevada adelante por los propios subversivos, ocultamiento y pases a la clandestinidad, abusos y excesos de las fuerzas de represión”.
Según la investigación de Liberti y Tavelli, la estrategia de los militares tuvo cinco pasos. El primero fue definir como política de Estado la determinación de avanzar con el “plan de lucha antisubversiva”. Luego llegó la etapa de la mentira, en la que conservaban abiertos los canales de comunicación con la Iglesia y negaban todas las acusaciones de violaciones a los derechos humanos, lo que les permitía “ganar tiempo”. Posteriormente aplicaron la estrategia del juego: admitían las sospechas de excesos de grupos marginales que escapaban a toda posibilidad de control.
A medida que fue más difícil sostener las razones de un alto número de víctimas, se empleó la estrategia de la revelación, explicaron los autores. Consistía en “brindar algún tipo de información a la Iglesia sobre lo que estaba ocurriendo”, como condición para mantener canales de “diálogos privados” y evitar intervenciones públicas. Hasta que Juan Pablo II habló sobre los desaparecidos en el rezo del Angelus, en la plaza San Pedro, en octubre de 1979, lo que descolocó al gobierno argentino y al propio Episcopado. Los autores definen ese período como “la confesión”.
Mariano De Vedia,Iglesia,Fuerzas Armadas,Los 70,Conforme a,Iglesia,,Emotivo adiós. Murió el arquitecto Alejandro Madero, presidente emérito de la Federación Internacional de Hombres Católicos,,A 50 años del golpe. “Nunca más a la violencia de la dictadura y siempre más a una democracia justa”, pidió la Iglesia,,En Chascomús. Rumbo a los 100 años de su nacimiento, recordaron con una misa el aporte de Raúl Alfonsín a la democracia
POLITICA
El ministro de Defensa visitará el Pentágono para profundizar la cooperación militar con EE.UU.

El ministro de Defensa viajará mañana a Washington y llegará el domingo, en una gira que incluirá reuniones con funcionarios argentinos y autoridades del Pentágono, en una nueva etapa de la agenda militar que el Gobierno abrió con la administración de Donald Trump. Según fuentes oficiales, ese mismo domingo tendrá reuniones personales y el lunes comenzará la actividad formal de la visita.
La escala central será en el Pentágono, en el que el lunes el funcionario se reunirá con Joseph M. Humire, subsecretario adjunto interino de Defensa para el Hemisferio Occidental, que además cumple funciones en el área de defensa del territorio y seguridad para las Américas.
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Antes de ese encuentro, el ministro tiene previsto ver al embajador argentino ante la Organización de los Estados Americanos, Carlos Bernardo Cherniak, que encabeza la misión permanente argentina ante la OEA en Washington. Para el martes, en tanto, está pautada una reunión con el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, actual jefe de la representación diplomática en Washington.
En el Gobierno encuadran la gira como una continuidad del alineamiento político con Washington, pero también como un intento de darle espesor institucional al vínculo en materia de defensa. En Balcarce 50 hablan de “profundizar el multilateralismo y la cooperación militar” después de la cumbre “Escudo de las Américas”, que funcionó como punto de partida de esta nueva etapa de coordinación con Estados Unidos.
El antecedente inmediato fue la conferencia anticárteles de las Américas realizada en Doral, Florida, y luego la cumbre de Miami del 7 de marzo, de la que participó Javier Milei junto a Trump. A partir de ese esquema, el Gobierno quedó incorporado a una coalición hemisférica impulsada por la Casa Blanca para coordinar acciones frente al crimen organizado, el narcotráfico y otras amenazas transnacionales.
El punto que sigue bajo análisis en el Ejecutivo es el encuadre legal del acuerdo. En Nación reconocen que el entendimiento firmado tras la cita de Miami será remitido al Congreso para su tratamiento legislativo. La discusión interna se apoya en que cualquier instrumento internacional de cooperación militar con consecuencias operativas debe tener respaldo parlamentario.
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La Casa Rosada mantiene la postura de que “son falsas” las versiones sobre un supuesto pedido de Estados Unidos para que la Argentina envíe unidades navales al estrecho de Ormuz. En Balcarce 50 aseguraron que “no hubo ningún contacto” por la cuestión e insisten con que el país no cuenta con capacidad operativa para afrontar una misión de ese tipo.
En el entorno del jefe de Estado argumentan que los buques de la Armada no pueden afrontar un viaje de ese alcance ni operar sostenidamente lejos del apostadero sin riesgos logísticos o técnicos. Sólo hay tres destructores y seis corbetas de combate. Se le suman además limitaciones en materia de defensa frente a ataques con drones y otros sistemas que hoy forman parte del esquema de combate en Medio Oriente.
defensa, pentagono, Donald Trump
POLITICA
El Gobierno le contestó al fiscal del caso $LIBRA que no tenía registro del presunto acuerdo confidencial entre Milei y Hayden Davis

En un oficio entregado a la Justicia, la Secretaría de Presidencia que dirige Karina Milei afirmó no guardar registro de ningún acuerdo confidencial firmado entre Javier Milei y Hayden Mark Davis, el creador de $LIBRA, la criptomoneda que promovió el presidente y acabó bajo investigación.
El oficio fue en respuesta a un pedido puntual del fiscal de la causa, Eduardo Taiano, quien, concluido el peritaje al teléfono de Mauricio Novelli- uno de los principales implicados en la trama- solicitó a la secretaría que informara si poseía documentación relativa “a la implementación y desarrollo de soluciones tecnológicas e innovadoras vinculadas con Blockchain y Criptomonedas”.
La respuesta, entregada el 10 de marzo y firmada por el subsecretario legal, Juan Manuel Galli, dice: “Sobre el particular, cumplo en informar que, realizadas las consultas pertinentes en el ámbito de competencia de esta Secretaría General de la Presidencia de la Nación, no obran en sus registros antecedentes, constancias ni documentación vinculada con la existencia del acuerdo referido en el requerimiento judicial”.
Entre otras revelaciones, el peritaje del celular de Novelli -investigado como presunto nexo entre Davis y Milei- arrojó un borrador del acuerdo que ambos habrían firmado el 30 de enero, durante la reunión que mantuvieron en Rosada.
Los expertos de la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip), un órgano de asistencia técnica del Ministerio Público Fiscal que trabajó sobre todos los dispositivos secuestrados en la causa, informaron la aparición de varias copias del borrador de “acuerdo confidencial”, en el marco de intercambios entre Novelli y Davis destinados a definir la versión final del documento antes de una eventual firma presidencial.
“Tengo el honor de dirigirme a Usted con el objeto de poner a su disposición, de manera ad honorem, mis servicios de asesoramiento especializado en blockchain e inteligencia artificial”, dice el comienzo del documento, fechado el 29 de enero.
“Esta propuesta tiene como finalidad -seguía- asistirle en el entendimiento, análisis, implementación y desarrollo de soluciones tecnológicas innovadoras que contribuyan al aprovechamiento de las oportunidades que la economía digital y las nuevas tecnologías ofrecen a la República Argentina, tanto en el sector público como en el sector privado”.
Milei negó haber firmado un acuerdo con Davis en las entrevistas televisivas que concedió desde que estalló el escándalo en febrero de 2025. También procuró desligarse de la operatoria, pero evitó siempre criticar o denostar al estadounidense, a Novelli y a los restantes involucrados, como Manuel Terrones Godoy o Sergio Morales.
Del celular de Novelli también surgió otro borrador, con referencias a un presunto acuerdo por US$5 millones por el apoyo del presidente Milei al proyecto $LIBRA.
Karina Milei,arrojó un borrador del acuerdo que ambos habrían firmado el 30 de enero,Escándalo cripto,Conforme a,,Caso $LIBRA. Opositores redoblan la presión sobre el Gobierno y piden interpelar a Adorni y Karina Milei,,Punta del Este. La Justicia pidió informes al Gobierno sobre el viaje de Adorni y apunta a los que pagaron el vuelo,,Agenda militar. El ministro Presti viaja a Washington para afianzar el alineamiento con Estados Unidos,Escándalo cripto,,La ruta del dinero de $LIBRA. Las transferencias millonarias más llamativas, con Novelli y Davis como protagonistas,,Criptoestafa. Caso $LIBRA: qué se sabe de las nuevas revelaciones y cómo avanza la investigación de la presunta estafa,,“Estoy complicado con el blanco”. Novelli pidió precios de un BMW, Rolex y casas el día que juntó a Hayden Davis con Milei
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