POLITICA
El interés recaudador y la opulencia del submundo político

La primera curiosidad que despierta el debate abierto alrededor de la llegada de Andrés Vázquez a la conducción de ARCA, la antigua AFIP, es la paradoja de que el órgano de recaudación del Estado inspire tanto interés en una fuerza anarco-libertaria como es La Libertad Avanza. Sobre todo, cuando se recuerda que para su líder, Javier Milei, “el evasor es un héroe”. Es una broma.
La designación de Vázquez al frente de ese organismo cobija una infinidad de significados. El más evidente es que Milei blanqueó una situación preexistente. Vázquez viene comandando ARCA desde que fue designado al frente de la DGI. Su superior, Juan Pazo, nunca tuvo autoridad sobre él. Como en muchas otras áreas, Milei estableció allí una línea de mando heterodoxa: Vázquez disfruta de una gran autonomía operativa, mientras recibe orientación política del sagaz Manuel Vidal y, un escalón más arriba, de Santiago Caputo, el “Mago del Kremlin”. Ni Vidal ni Caputo son funcionarios públicos. Estas excentricidades en la organización del poder estuvieron entre las motivaciones principales de la salida de Pazo. Sentía que, como máximo responsable de ARCA, estaba “pintado”.
Llama la atención que el ministro, Luis “Toto” Caputo, de quien depende esa agencia, no haya pretendido reemplazar a su amigo Pazo por otra persona de su confianza. Es verdad que Caputo está bastante subordinado al mando de su primo segundo Santiago. Quedó demostrado con el desembarco de Franco Simón, una especie de interventor de la eficientísima María Ibarzábal, la secretaria de Legal y Técnica del Presidente, que es uno de los principales engranajes de la maquinaria del “Mago”.
Con la salida del director de ARCA, Luis Caputo pierde a otro integrante de su equipo. Ya se le fue Pablo Quirno, una figura crucial de su entorno, para ocupar la Cancillería. Y el talentoso José Luis Daza podría convertirse en Ministro de Economía de José Antonio Kast, el presidente electo de Chile. La novedad se conoció mientras Daza acompañaba a Caputo en una entrevista con Daniel Parisini, “Gordo Dan”, quien introdujo esa información en el diálogo. Daza quedó desconcertado, pero superó el mal momento con su proverbial simpatía. Aprovechó para agradecer la posibilidad de integrar el gobierno de Milei. Pero la filtración del dato sobre la eventualidad de que se sume al equipo de Kast no fue el mejor gesto que recibió de sus compañeros de trabajo.
Vázquez llegó a la conducción de la DGI por recomendación de Leonardo Scatturice. Es el hombre de negocios que saltó a la fama cuando su colaboradora Laura Belén Arrieta desembarcó de un avión suyo en Aeroparque haciendo pasar varias valijas sin control alguno de la Aduana. Antes de disfrutar de ese privilegio, Arrieta hizo que una agente de esa repartición se comunicara a través de un celular con alguien cuya identidad el juez Pablo Yadarola todavía no pudo detectar. El eslabón que une a Scatturice con el Gobierno es “Manu” Vidal. A través de él llegó al menor de los Caputo. Radicado en Miami, este empresario ha realizado envidiables negocios tecnológicos en el área de Educación. Su agencia de lobbying, Tactic Global, a la que pertenece Barry Bennet, un integrante del equipo de campaña de Donald Trump de 2016, fue contratada por la SIDE.
Scatturice compró la deficitaria línea aérea Flybondi y, a través de su fondo COC Global Entreprise, acaba de adquirir el paquete mayoritario de la empresa de correo privado OCA. Esta última operación tal vez coloque a Vázquez frente a un dilema afectivo. Porque OCA tiene una deuda con ARCA que algunos expertos calculan en casi 200 millones de dólares. El dueño de OCA fue hasta ahora Claudio Espinosa, titular de Flecha Log. ¿Scatturice también compró o se asoció a esta otra compañía? La pregunta es relevante porque el Correo Argentino ha tercerizado en Flecha Log buena parte de su operación, lo que dio lugar em 2022 a una denuncia del entonces diputado nacional Pedro Galimberti (UCR). Si Scatturice termina operando Flecha Log tendrá acceso a un negocio de enorme sensibilidad política: la logística del proceso electoral. “Manu” y “Mago”, de fiesta.
La promoción de Vázquez a la cúspide de ARCA pone de nuevo de manifiesto un criterio de Milei para el diseño de su equipo. Él mantiene sin alteraciones el reparto de competencias entre su asesor Caputo y su hermana, la decisiva Karina. Cuando hubo que reemplazar en la SIDE a Sergio Neiffert, quien revistaba en las filas de Caputo, el sucesor fue alguien de la misma escudería: Cristian Auguadra, contador del “Mago”. Para sustituir al frente del Banco Nación a Daniel Tillard, un resabio del equipo de Guillermo Francos, elevó al vicepresidente, Darío Wasserman, que milita en las filas de Karina Milei, supervisora política de esa casa. Wasserman es el esposo de Pilar Ramírez, ojos y oídos de la secretaria general de la Presidencia en el ajedrez porteño.
Estas jugadas presidenciales van en sentido contrario de lo que preveían antes de las elecciones parlamentarias observadores tan calificados como el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, cuando dijo que “Milei va a ampliar su coalición”. No ocurrió. Al revés, está configurando un elenco más replegado sobre sí mismo, en el que la máxima virtud que se exige es la lealtad. El paso adelante de Vázquez debe ser leído a la luz de esta propensión. Al colocarlo al frente de ARCA, Milei está premiando a Vázquez por su batalla contra Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino en el desaguisado de la AFA. La investigación sobre la “cueva” de Ariel Vallejo, que avanzó hacia la corporación del fútbol, estuvo a cargo del nuevo jefe de ARCA.
La investigación judicial ha puesto contra las cuerdas a la principal dirigencia de ese deporte. La fiscal federal de Lomas de Zamora, Cecilia Incardona, supone que la AFA se sirvió de entidades como Sur Finanzas para avasallar a muchas instituciones deportivas y, a la vez, para que sus dirigentes reciban retornos de las transferencias por contratos de auspicios publicitarios o de los ingresos por los derechos de televisación de los partidos. El método que se había descubierto hace un par de años en la relación entre AFA, Sur Finanzas y el club Banfield, se habría reproducido en, por lo menos, 18 clubes. Entre ellos están Racing, Independiente, San Lorenzo, Argentinos Jr., Platense y, como era de esperar, Barracas Central, la organización de Tapia, y Deportivo Armenio, del abnegado secanucas Luciano Nakis.
La investigación de Incardona forma parte de una causa que está en manos del juez Luis Armella. El colega de Armella en Lomas de Zamora, el controvertido Federico Villena, reclama el expediente para sí con sospechosa ansiedad. Debe decidir el camarista federal platense Jorge Di Lorenzo. También hubo una controversia con la pesquisa que dirigía el juez federal Daniel Rafecas y que pasó al juzgado Penal Económico de Marcelo Aguinsky. Rafecas tuvo que dejar el caso horas después de haber dispuesto un allanamiento sobre la mansión del tesorero de la AFA, Pablo Toviggino. Fue por esa medida que se conoció la extensa flota de automóviles de lujo de ese dirigente. Aunque algunos coleccionistas tradicionales afirman que el plantel del pretencioso Toviggino es demasiado desparejo: “Si se mira bien la lista, aparece mucho cascajo”, dice uno de ellos, ofensivo. Quienes iniciaron la denuncia, Facundo Del Gaiso y Matías Yofe, de la Coalición Cívica, siguieron aportando pruebas sobre el delirante patrimonio del tesorero de Tapia, pero reclamaron que la investigación vuelve a Rafecas.
La judicialización de la administración de la AFA pone en apuros a infinidad de magistrados que forman parte de esa organización, integrando tribunales de ética o de disciplina. ¿No habrá llegado la hora de que, renunciando a algunas canonjías, se alejen de ese lodazal?
La saludable curiosidad de la DGI y de los magistrados sobre los manejos de fondos en la AFA está desatando un fenómeno inquietante. Una especie de deshielo informativo sobre la opulencia de ese submundo, provocado por un factor elemental: la sensación de impunidad de los dirigentes que rodean a Tapia y Toviggino, y de ellos mismos, ha sido tan acentuada, que el ambiente futbolístico y político, que funcionan superpuestos, están plagados de pormenores muy poco edificantes. Son informaciones verosímiles, que todavía no han sido probadas. Por ejemplo, que “Chiqui” Tapia habría invertido una fortuna en la compra de un yate. Otro enigma: ¿de quién es el Gulfstream G400, radicado en San Marino, en el que viaja todo el tiempo? Lo opera el legendario Gustavo Carmona, alter ego de Daniel Scioli, con su empresa Flyzar. Más especulaciones: que al final del mundial de Catar se produjo un insólito traslado de caudales a través del Atlántico. Sería el resultado de la reventa de las entradas asignadas por la FIFA a la AFA. Las versiones afirman que se trató de, por lo menos, 12 millones de dólares. Ante la dificultad de sacarlos de ese emirato habrían pedido los auxilios de un argentino con excelente vínculo con los Al Thani, la familia gobernante. Pero ese gestor quiso cobrar un millón de dólares por lo riesgosa que juzgó la operación. Nadie explica cómo fue, pero el botín habría llegado a Miami para estacionarse por un tiempo en un departamento particular. ¿Era la casa de la diputada Marcela Faroni, la hermana de Javier? Habladurías. Los Faroni son militantes del Frente Renovador cercanísimos a Sergio Massa. Se especializan en venta de tickets para espectáculos deportivos desde que Tapia cedió ese negocio de la AFA a la empresa Deportick.
El tráfico de dinero en los Estados Unidos puede convertirse en un problema. Sobre todo, si son ciertas algunas hipótesis que algunos dirigentes dan por certificadas. Todo empieza con la apertura de una sede de la AFA en 128 NW 28th Street de Miami, para servir de base a una institución que no tiene actividad en ese país. Solícitos, José Luis Manzano y Daniel Vila estuvieron a punto de abrir un Roldán cerca de esas oficinas. Massa, que adora la ciudad, tendría en ese restaurante un segundo hogar. Todo en Wynwood, el barrio vanguardista al que acuden los amantes de las artes plásticas. El entorno exacto para que “Chiqui” se pasee, con ese estilo fashion crime que tanto le agrada, de saco turquesa y zapatillas blancas.
En Washington existe interés por estas fechorías pecuniarias. No sólo por Tapia. También por Toviggino y su supuesto socio, el exgobernador y ahora senador por Santiago del Estero, Gerardo Zamora. A Zamora se lo tiene en cuenta a partir de informes sobre la expansión del narcotráfico en su provincia. Ahora aparecen otras preguntas: ¿Tapia, Toviggino, o ambos, abrieron cuentas en Delaware? En el entorno de Milei interesa esta información por si las causas radicadas en tribunales argentinos se empantanan. Ya hubo antecedentes: cuando terminaba diciembre de 2021, fecha proclive a los jubileos, Tapia fue sobreseído en un caso por administración fraudulenta y lavado de dinero en la gestión de contratos de la AFA con sociedades prestadoras de servicios. El fiscal que, como de costumbre, pidió la absolución después de “investigar”, fue Eduardo Taiano. Y el juez que le hizo caso, Ariel Lijo.
En los Estados Unidos el terreno es más peligroso para la conducción de la AFA. Con un solo gesto que Trump realice por pedido de Milei, Tapia y Toviggino podrían estar en problemas. Sobre todo, porque Gianni Infantino, el líder de la FIFA, ha establecido un vínculo estrechísimo con el presidente de los Estados Unidos, a quien acaba de condecorar con un “Premio de la Paz” otorgado por su federación.
Para Milei el conflicto con Tapia y Toviggino es un objetivo principal. ¿Se debe a que el mayor escándalo de corrupción que enfrentó hasta ahora, la ventilación de los audios de Diego Spagnuolo afirmando que su hermana Karina cobraría coimas por contratos de compra de medicamentos para discapacitados, se produjo en la plataforma Carnaval? Ese medio se le atribuye a Zamora y a Toviggino.
Hay un indicio de esta prioridad: la cruzada contra la AFA tiene como principal abanderada a Patricia Bullrich. La senadora no sólo cuenta con la confianza de los Milei. También ha demostrado a lo largo de los años tener un olfato hipersensible para identificar las obsesiones de sus jefes. Bullrich se enfrentó a Toviggino, quien le contestó aludiendo a Tostado, la cadena de confiterías que, al parecer, gestiona su hijo. Como parte de esta controversia Bullrich ya recibió una denuncia penal por lavado de activos y asociación ilícita. Se la inició el combativo Gregorio Dalbón. Es el abogado de Cristina Kirchner. La senadora no podría pedir algo más diseñado a su medida.
El protagonismo de Bullrich revela los intereses de la Casa Rosada. Y también explica por qué Andrés Vázquez ha sido promovido: Milei está en guerra.
Carlos Pagni,Conforme a
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Solo en off: las razones de la salida de Paul Starc de la UIF que desmienten la versión oficial

En los días que siguieron a la salida de Paul Starc de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) surgieron versiones alternativas a la que ofreció el Gobierno respecto a su partida, que habría resultado ser más traumática de lo que trascendió desde el oficialismo.
Por su rol antilavado, de recepción y análisis de datos, la UIF está obligada a desplegar sus actividades en contacto continuo con otros organismos, y los chispazos entre Starc y otras áreas del Estado se dieron desde el comienzo de su gestión, y de forma permanente, aseguraron a fuentes indiscretas que lo trataron durante su paso por el organismo.
Los desentendimientos del otrora fiscal federal de Tres de Febrero habrían sido con la Procuraduría General y el Ministerio de Economía, en este caso, según trascendió, por diferencias en torno a la ley de Inocencia Fiscal. Pero tampoco faltaron roces con la Procelac, una fiscalía especializada en lavado, a la que Starc elegía eludir cuando presentaba sus denuncias en la Justicia, y con el Ministerio de Justicia que lidera Mariano Cúneo Libarona, cartera con la que nunca logró acordar el reparto de una reparación integral millonaria en un juicio.
Así, la red de vínculos del funcionario se fue deshilachando. La manifestación más gráfica de ese proceso llegó con la decisión de clausurar la puerta que conectaba su despacho con el de la vicepresidencia, en manos de Santiago Martín González Rodríguez. Su aislamiento, sin embargo, alcanzó nuevas profundidades un mediodía, cuando solicitó, con cierto temor, que le probaran la comida. El mecanismo de prevención terminó por encender nuevas alarmas.
El Gobierno maquilló las desventuras al sostener que el funcionario no volvería a su fiscalía natal, sino que sería relocalizado como parte del directorio del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), un lugar de baja exposición política y buen sueldo, adonde el fiscal buscaba recalar. Pero su desembarco allí no estaría permitido por la ley de ética pública por su cargo anterior.
Ante la noticia, algunos se pusieron rigurosos con un tecnicismo, resaltando un artículo de la reglamentación de la UIF que impide a sus autoridades desempeñar cualquier rol profesional que esté obligado a reportar irregularidades ante el propio organismo antilavado, por el cabo de dos años. Es el caso de los contadores públicos o de las entidades financieras, como el Bice.
Otros ponen en duda incluso los dichos del Gobierno tras su salida – que “desempeñó sus funciones con profesionalismo”- y aseguran que, en octubre último, durante una corta visita de dos días a Paris en el marco de un plenario internacional, el exfiscal dividió su tiempo entre los compromisos antilavado y el disfrute nocturno.
El Congreso no es solo negociaciones, leyes y rosca política. También hay lugar para la charla distendida, los vínculos personales y, por qué no, el amor. En los últimos días comenzó a circular un comentario sobre un acercamiento entre dos legisladores que cruza provincias y pertenencias políticas.
De Buenos Aires a Catamarca, y del ex Juntos por el Cambio al peronismo, Fernanda Ávila y Nicolás Massot quedaron envueltos en rumores que hablan de una sintonía que va más allá de lo parlamentario. La casualidad quiso que, en este nuevo período legislativo, quedaran sentados juntos en el recinto.
Ávila se referencia políticamente con el gobernador Raúl Jalil, fue secretaria de Minería durante el último tramo del gobierno de Alberto Fernández y hoy integra el bloque Elijo Catamarca, tras escindirse de Unión por la Patria junto a otros aliados del mandatario provincial.
Massot, en tanto, integra Encuentro Federal, el bloque que preside Miguel Ángel Pichetto, y el interbloque Unidos. Se sabe que el diputado bonaerense terminó su matrimonio el año pasado. El resto, por ahora, circula solo en clave de off.
Una cumbre de jefes de bloque en la presidencia de la Cámara de Diputados, con Martín Menem como anfitrión, congregó el miércoles por la tarde a periodistas de distintos medios en los pasillos del Congreso. Hacían guardia, charlaban con legisladores a medida que salían de la reunión y cruzaban off the record, cuando algo empezó a desentonar.
Entre off y off, periodistas y diputados comenzaron a toser, lagrimear y, en algunos casos, a ponerse visiblemente colorados. “¿Qué está pasando?”, fue la pregunta que empezó a repetirse. Hubo hipótesis rápidas: el polvo de la cafetería en obra, a pocos metros de donde estaban. Duró poco. La explicación era otra.
El gas lacrimógeno estaba entrando por las aberturas desde la calle, donde se desarrollaba una nueva movilización de jubilados y personas con discapacidad, ya convertida en una postal recurrente de los miércoles. En esa misma protesta fue detenido el padre Paco Olveira, que reclamaba junto a las organizaciones convocantes.
La escena se trasladó entonces del off político al resguardo físico: la actividad periodística quedó interrumpida y los cronistas se dispersaron por los pasillos en busca de aire, entre tos y ojos llorosos.
La agenda “antiwoke” de Clara Muzzio, la dos de Jorge Macri
Febrero comenzó con cambios para la vicejefa de gobierno, Clara Muzzio, que, por apenas dos días, reemplazó el conocido recinto de la Legislatura porteña por el hemiciclo del Parlamento Europeo. Allí, el martes pasado, la segunda al mando de Jorge Macri consolidaba su admisión a la derecha global con su participación en la VII Cumbre Transatlántica, el evento que también convocó a parte del repertorio de aliados internacionales de Javier Milei como el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, y el diputado español y referente de Vox, Santiago Abascal.
Muzzio había recibido su invitación a la cumbre en octubre a instancias de la Red Política por los Valores, una agrupación que reivindica la “cultura de la vida y la familia como célula básica de la sociedad”. Era un reconocimiento a su trabajo no oficial como portavoz de esos valores, un rol que construyó a base de tuits y publicaciones en redes sociales sobre la baja de la natalidad y las concepciones “biológicas” sobre género y sexualidad.
La vicejefa de gobierno llegó al Parlamento Europeo el 3 de febrero para exponer sobre libertad de expresión ante un repertorio que mira con desconfianza los discursos políticamente correctos. Allí, también estaban, como invitados, los diputados de La Libertad Avanza Nicolás Mayoraz y Santiago Santurio.
Su alocución fue breve, pero contundente. En apenas ocho minutos, relató los agravios que recibe por mostrarse en contra de la interrupción voluntaria del embarazo o las transiciones de género. Pero ante todo, reafirmó su banca en las filas de la derecha internacional con una premisa concisa: “Siempre defenderé la verdad objetiva, biológica y científica”.
Sonriente y enfundada en un traje sastrero marrón chocolate, la dirigente de Pro dejó atrás las camisetas con los colores de la bandera LGBTIQ+ que alguna vez lució junto a exfuncionarios de Horacio Rodríguez Larreta y que las redes sociales le recuerdan con cierta frecuencia. Quienes la conocen dicen sin dudar que esta mujer alineada con la definición binaria del sexo y la agenda provida -“antiwoke” en términos libetarios- es “la verdadera Clara”.
Menuda sorpresa se llevaron algunos diputados nacionales libertarios cuando, la noche del martes pasado, se apareció nada menos que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a la comida que compartían en un coqueto restaurant de sushi de Villa Crespo.
De buen humor, la hermana del presidente y jefa política del espacio saludó con beso y abrazo a cada uno y, en un improvisado discurso, instó a sus acólitos a preservar la unidad, no ventilar las desavenencias al sol y a priorizar las políticas del Gobierno. “A los proyectos del Poder Ejecutivo primero se los vota y después se los lee”, aleccionó, como para que no quedaran dudas. La aplaudieron a rabiar.
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El estreno de la hegemonía mileísta

“Gran semana por delante”. La frase del jefe de gabinete, Manuel Adorni, en su amanecer tuitero dominical no pretendió ser una manifestación de buenos deseos sino un augurio de lo que está por venir en los próximos días.
La optimista expresión hace pública así la intención oficialista de inaugurar, a partir del miércoles, en el Congreso, una hegemonía nacida del triunfo en las recientes elecciones legislativas.
El acto inaugural se daría con la aprobación de la reforma laboral, en el Senado, y del nuevo régimen penal juvenil, en Diputados. Por contraste, la media sanción de esos dos proyectos del Gobierno resaltaría el vacío, la orfandad y la impotencia de la oposición, en todas sus versiones.
La más sonora de las debilidades que quedará expuesta será la del peronismo, en general, y la del kirchnerismo, en particular. Para Cristina Kirchner y su brazo político -La Cámpora- significará la consagración de un ocaso inexorable, que anteayer tuvo una de las más duras manifestaciones.
Fue su rendición negociada en la conducción del PJ bonaerense, que de Máximo Kirchner y lo suyos pasó a manos de Axel Kicillof y los intendentes peronistas, quienes hace ya casi dos años comenzaron a levantarse contra el dedo y la voz de “la jefa” y obligaron al gobernador a empezar a romper el cordón umbilical con quien fue su madre política y quien lo había llevado a ganar la primera elección de su vida.
El avance de la reforma laboral en el Senado, a la que todavía le quedan varios detalles por terminar de definir, con negociaciones que irán hasta el filo del comienzo de la sesión y concesiones que el Gobierno intenta mantener en secreto, pondrá en el centro de la escena la debilidad histórica que atraviesa el movimiento fundado hace 81 años por Juan Perón.
Hasta acá y mientras el peronismo no estuvo proscripto, ni la más mínima modificación de la legislación laboral vigente (en muchos casos desde hace cinco décadas o más) fue realizada sino tenía el sello de su autoría. Y mucho menos cualquiera que derogara institutos legales o limitara derechos que para el peronismo eran intocables.
La “modernización” (como le gusta al gobierno que se denomine a la reforma) que se apresta a aprobar el Senado, si nada de lo previsto falla, abre una nueva era en el marco regulatorio de las relaciones del trabajo, no sólo acorde con los cambios en la producción, la economía y la sociedad registrados en el último medio siglo y acelerados en la última década y media.
La iniciativa avanza hasta a cotas altísimas de desregulación con el sello liberal y con la limitación de algunas protecciones para los trabajadores que ni Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa o Mauricio Macri intentaron hacer y aún así fracasaron estrepitosamente.
En esta ocasión, en cambio, hasta algunos legisladores del bloque justicialista, que responden a al menos tres gobernadores peronistas, votarán en general la iniciativa mileísta. Impensable hace apenas dos años. Un cambio de época. Expresiones de una nueva hegemonía y del ocaso de la civilización peronista. Al menos, por ahora.
Los sectores más directamente involucrados del peronismo en la cuestión laboral, como los sindicalistas, y los dirigentes, mandatarios provinciales y legisladores más nítidamente opositores al Gobierno se conforman ahora con mostrar una resistencia que no excede de lo meramente simbólica, tanto en la calle como en el Congreso. Dos ámbitos que fueron bastiones inexpugnables e hicieron inviable las iniciativas reformistas de las tres administraciones no peronistas anteriores a la de Milei.
Un bloque fracturado de hecho en la Cámara alta y una movilización sin muchas expectativas de ser multitudinaria frente al Congreso serán la representación cabal de la decadencia y la crisis de liderazgo y representación por la que transita el peronismo.
Apenas si se ilusionan los sindicalistas y los dirigentes del PJ con alguna limitación en su aplicación que, luego de sancionada, pueda lograr en las primeras instancias judiciales, pero sin ninguna certeza de que eso prospere cuando sea evaluada en instancias superiores.
Expertos del oficialismo y también algunos no encuadrados en el pensamiento mileísta, en cambio, dudan de que finalmente pueda haber trabas para la aplicación de la iniciativa si es sancionada, finalmente, por la Cámara de Diputados. Pero para eso todavía falta demasiado. Tanto que la Casa Rosada ni siquiera ha empezado el laboreo en la Cámara baja para lograr las adhesiones necesarias.
El resto de los opositores moderados, como los gobernadores que integran la variopinta y aún amorfa unión transitoria de partidos llamada (en un exceso de entusiasmo) Provincias Unidas, apenas si sumarán su cuestionamiento a algunos artículos en particular, pero sin hacer demasiado ruido, a excepción del capítulo fiscal de la reforma en defensa de sus intereses.
Por eso, ese es el apartado de la redacción original sobre el que más dudas siguen existiendo respecto de su suerte en el debate en el recinto. El Gobierno siguió intentando durante el fin de semana y lo continuará haciendo durante las próximas 72 horas. Los anzuelos, chupetines (comestible y de madera) y promesas que hasta ahora han lanzado los gestores oficiales Diego Santilli y Patricia Bullrich aún no han rendido suficientes frutos para despejar las dudas sobre el tratamiento en particular en ese tema y respecto del fondo de despidos (FAL).
“Nuestros gobernadores no están dispuestos a dar ninguna batalla que no sea la defensa de los intereses de sus provincias [y los propios]. Hasta los peronistas dicen que no piensan salir para quedar pegados con el kirchnerismo, la izquierda y los sindicalistas, que en sus electorados no pueden tener peor imagen”, admite y explica uno de los diputados más lúcidos del espacio.
“Además, los gobernadores tienen que negociar con el Gobierno para no seguir desfinanciándose, lograr algunas obras y, así, empezar a transitar el año que los depositará en el proceso electoral 2027, en el que buscarán ser reelegidos o mantener el poder local. Ese es su gran objetivo. Después verán si tienen plafón para intentar algún proyecto presidencial”, señala el legislador que es uno de los que más trabaja para tratar de hacer de Provincias Unidas un proyecto alternativo al oficialismo libertario. Hoy, una utopía.
El escenario de resistencia parcial o simbólica a la reforma laboral deja al desnudo como pocas otras situaciones la fragmentación y la debilidad estructural del peronismo todo, así como el carácter apenas embrionario de cualquier otra construcción superadora.
En tanto, la reforma del régimen penal juvenil que se propone bajar la edad de imputabilidad a los 14 años y endurecer penas pone el kirchnerismo ante el espejo de su escualidez política.
Pese al arraigo como demanda popular que tiene ese cambio, Cristina Kirchner y sus seguidores siempre se han abrazado a su rechazo. Visto con los ojos de la sociedad actual asoma como otro error político del kirchnerismo, aún cuando pudieran asistirlo algunas razones teóricas o a que en la práctica la punibilidad de los menores de 16 años no vaya a solucionar radicalmente el problema de la inseguridad. Pero eso solo ha alimentado su imagen de dogmáticos y ajenos a nuevas realidades sociales y criminales. Los delincuentes juveniles provocan rechazo.
El fin de ciclo del kirchnerismo y el desierto que asoma en el resto del escenario político en cuanto a proyecto nacional abre las puertas para que el Gobierno avance y acelere con “cambios irreversibles” sobre la economía, como lo explicó la semana pasada el periodista y economista Ezequiel Burgo, en Clarín. También celebra en el ámbito político y se ilusiona con “cambios irreversibles” también ese terreno, que lo conviertan en poder hegemónico por muchos años. El desierto puede ser muy pródigo en la generación de espejismos.
El entusiasmo oficialista ante la ausencia de resistencias efectivas y alternativas de poder que amenacen su representación ya ha demostrado que suele potenciar su tendencia natural al sobregiro, las autolesiones y la intolerancia.
La semana pasada fue ejemplar en esa materia. Si no fuera por el anuncio del acuerdo de comercio e inversiones con los Estados Unidos el Gobierno hubieran cerrado otro pésimo comienzo de febrero en el plano político y comunicacional.
Los ataques al mayor industrial del país, el papelón con el nuevo índice de inflación, cuya aplicación se suspendió al borde del debut que había sido anunciado y prometido al FMI por el Gobierno, y los frívolos ejemplos personales que “Toto” Caputo utilizó para cuestionar a la producción textil y de indumentaria nacional entrarían en los anales de los desatinos oficialistas.
Eso si no fuera por los muchos antecedentes que ya acumula la administración mileísta que superan estos derrapes o porque para silenciarlos los potenció anunciando la creación de una oficina/cuenta digital para hacer patrullaje de críticas, informaciones y opiniones publicadas. Nada, vale decirlo, que gobiernos anteriores ubicados en las antípodas de lo que pretende ser este no hayan hecho.
Pero los desaciertos por exceso de envalentonamiento no se reducen al plano retórico y de la disputa política, si no que suelen complicar objetivos nodales del propio gobierno.
Eso es lo que está pasando con la reforma laboral debido a la inclusión de un capítulo fiscal, que es resistida por los gobernadores por afectar lo que reciben por coparticipación, y sobre lo cual Milei se han mostrado intransigente para modificar.
“No creo que logremos los votos para que en particular se apruebe la rebaja de Ganancias para las empresas. El problema que tenemos es que Toto [Caputo] se pasó de rosca con lo de la reducción de impuestos y la metió en la reforma laboral cuando ya está previsto que se trate este año una super reforma fiscal. Empiojó innecesariamente el tratamiento de una trasformación que en 50 años no se pudo hacer y nunca estuvo tan cerca de salir con cambios tan profundos”, admite un conspicuo integrante del Gobierno.
Si el ejemplo vale para lo funcional hay otro que resalta como un cartel de neón para lo político-comunicacional en la siempre lábil relación entre gobiernos y ciudadanos. También lo protagonizó el ministro de Economía.
La jactancia con la que Caputo senior se puso como ejemplo para demonizar a la industria textil al decir que nunca se había comprado ropa en la Argentina puede ser un arma de doble filo.
Si bien muchos expertos en opinión pública y en comportamientos sociales reconocen que comprar ropa u otros artículos importados es un aspiracional de una amplia mayoría de argentinos, incluidos muchos que nunca accederán a ellos o que son perjudicados por eso, también se reforzaron algunas alertas por su efecto negativo en lo electoral.
Al respecto Eduardo Fidanza advirtió: “Uno de los motivos de rechazo o desconfianza sobre Macri, en su apogeo, expresados en sectores medio bajos y bajos era que su mundo, sus problemas y su mirada no tenían nada en común con los de ellos. Lo de Caputo puede generar y profundizar un distanciamiento similar ahora”. A pesar de que Milei es el primer político de derecha liberal que, entre 2021 y 2023, logró penetrar y obtener el voto de los sectores populares.
La conjunción policlasista que llevó al libertario a la presidencia ya mostró fisuras y filtraciones severas en las elecciones legislativas del año pasado, a pesar del triunfo nacional. El ausentismo y el mapa de votantes de 2025 terminaron mostrando una composición de adhesiones al oficialismo más parecida a la del macrismo de 2015 que al del mileísmo de 2023.
“El paso de la lucha contra la casta a la ostentación del lujo puede ser peligroso”, señala Fidanza.
La ausencia de competencia y el rol de actor hegemónico (o monopólico) suele generar distorsiones, excesos y riesgos. También para los que gozan de ese status dominante. Para seguir con atención en la semana inaugural de la hegemonía mileísta.
Claudio Jacquelin,Conforme a
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Milei pospuso su viaje de esta semana a Estados Unidos, tras ser convocado por Trump al Consejo de Paz

Javier Milei realizó cambios en su agenda oficial, al cancelar un viaje que tenía previsto mañana a Estados Unidos, en el que iba a asistir a la Gala de Prosperidad Hispana. Es que fue invitado por el presidente Donald Trump a la reunión inaugural del Consejo de Paz, el próximo 19 de febrero en Washington.
El viaje fue modificado por la cercanía entre ambos compromisos. “El Presidente ha decidido suspender su participación presencial y abocarse a su agenda local”, informaron en la Presidencia. Esta semana, el oficialismo buscará aprobar la reforma laboral el miércoles en el Senado y la baja de la edad de imputabilidad el jueves en Diputados.
En su lugar, a la gala en la propiedad de Trump de Mar-a-Lago viajará el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. De todos modos, Milei participará del evento de manera virtual.
El encuentro de la próxima semana será el lanzamiento formal del Consejo de Paz impulsado por Trump. La reunión se realizará en el Instituto Estadounidense de la Paz de la capital y reunirá a jefes de Estado y líderes internacionales.
El Consejo de Paz es una iniciativa internacional impulsada por Trump, que pretende posicionarse como un espacio alternativo a los organismos multilaterales tradicionales para la resolución de conflictos armados. Además de la Argentina, sus miembros incluyen a Paraguay, Israel, Egipto, Turquía, Arabia Saudita, El Salvador, Hungría, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Bulgaria, Pakistán, Kazajistán, entre otros.
La invitación a Milei se suma a de la firma del acuerdo comercial con Estados Unidos de la semana pasada, presentado por el propio Presidente como una medida que “consolida una relación estratégica entre ambos países”.
Aunque el Gobierno confirmó la participación de Milei en el encuentro de Washington, no dio detalles sobre su agenda. Otro compromiso del Presidente en ese país es la apertura de la Argentina Week, una cumbre de empresarios e inversores del 9 al 11 de marzo en Nueva York.
Consejo de Paz,iniciativa internacional impulsada por Trump,firma del acuerdo comercial con Estados Unidos,pic.twitter.com/RIlFkzmsmz,February 5, 2026,Javier Milei,Donald Trump,Estados Unidos,Conforme a,,En San Lorenzo. Milei exaltó la devolución del sable de San Martín y criticó a “los cipayos que desfinanciaron las Fuerzas Armadas”,,Acuerdo con EE.UU. El Gobierno quiere una aprobación rápida pero admite que el Congreso recién lo tratará desde marzo,,Acuerdo con EE.UU. Cuáles serán los efectos más rápidos en la Argentina y qué resta que hagan el Gobierno y Trump para habilitarlo,Javier Milei,,Batalla cultural. El sable corvo de San Martín ya se exhibe en el Gran Hall de los Símbolos del Regimiento de Granaderos,,»Me pararon Javier y Karina». Cúneo Libarona admitió que se quiso ir del Gobierno, pero afirmó que va a continuar,,Importaciones La ropa bajó 30% en la gestión Milei y el textil es el sector que más empleo perdió
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