POLITICA
El peronismo presagia la madre de todas las derrotas

Es un ejército diezmado y con la línea de mando partida. La tropa delibera intranquila y en el horizonte asoma un enemigo temible, que acaba de degollar a todos los del campamento vecino. La sensación de preocupación y nerviosismo que se percibe en el peronismo frente a la batalla que enfrentará en territorio bonaerense contra las fuerzas libertarias es tan intensa, que la palabra derrota se naturalizó de un modo impropio.
Hay un clima muy pesimista de cara a las elecciones de septiembre y un pronóstico de debacle para las nacionales de octubre si no salvan la ropa en las provinciales. Se balbucea la palabra unidad sin convicción, como si fuera un recurso extremo. Incluso hay quienes entienden, al revés de lo que se podría pensar, que las escasas expectativas de triunfo atentan contra una confluencia entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof, algo así como “si vamos a perder, para qué acordar”. Parece que la pulsión por resolver la interna se impone por sobre el histórico mandato de unirse para mantener el poder.
El peronismo se prepara para algo peor que haber cedido el poder frente a una figura como Javier Milei. Enfrenta la posibilidad de una claudicación que termine de fracturar lo que quedó en pie del viejo régimen. Ni siquiera en el retroceso de 2023 perdió su hegemonía en la provincia de Buenos Aires. Ahora esa conquista está amenazada seriamente.
Si esos presagios se cumplieran, estas elecciones acabarían por completar el proceso iniciado hace dos años, cuando Milei rompió el tablero político nacional. Ahora cerraría el círculo con el avance territorial sobre sus dos principales contendientes en los distritos más relevantes, los Macri en la ciudad y Cristina-Kicillof en la provincia.
Sin embargo, hay que tener en cuenta la advertencia que hace Andrés Malamud cuando dice que “estamos ante una Argentina que se está tornando sorprendentemente estable” por la reducción inflacionaria y la capacidad de Milei para ganar elecciones. Sin embargo advierte que ese logro se produce “a costa de generar potencial inestabilidad en los dos principales distritos que rodean al poder central, las dos Buenos Aires”, ya que tanto el gobernador bonaerense como el jefe de Gobierno porteño podrían entrar en una fase de debilidad política, expresada en sus minorías legislativas. Es decir, el crecimiento electoral de Milei no solamente socaba el andamiaje opositor; también puede derivar en fragilidad institucional en el AMBA.
Cristina Kirchner admite que el peronismo enfrenta un desafío crítico en condiciones adversas. En conversaciones que mantuvo en los últimos días transmitió la sensación de que tal como están hoy las cosas se encaminan hacia un revés histórico.
“Enfrentamos un escenario muy desfavorable en la provincia para las elecciones de septiembre. Y si no nos va bien en septiembre, ¿cómo nos va a ir en octubre? Mucho peor. Me preocupa el impacto de la provincia en la definición de los senadores nacionales. Si cae el bastión, como le dicen, impacta en todo el país”, analizó en esos diálogos reservados. De allí su decisión de postularse como legisladora provincial en la tercera sección electoral: “Si no ganamos en septiembre, no hay octubre posible”.
En esa geografía del conurbano, la expresidenta conserva altos indicadores de aprobación y tiene muchas chances de imponerse. Lograría ser el pequeño pueblo galo que resiste ahora y siempre al invasor romano, como cuenta la historieta. Una manera de mostrarse victoriosa en un contexto adverso.
La tercera sección junto con la primera representan el 70% de la población bonaerense, aunque como señalan Malamud y Pablo Castro, están subrepresentadas en la Legislatura, ya que aportan el 36% de las bancas en la Cámara de Diputados y el 37% de la de Senadores. Es decir que el conurbano explica dos tercios de la población, pero sólo un tercio de los legisladores (anomalía democrática derivada de la constitución provincial de 1934, cuando en el conurbano vivía un tercio de la población).
Complejidades de una elección de características inigualables en el mundo, en la cual podría darse una situación grotesca, como que terminen festejando al mismo tiempo Cristina, Kicillof y Milei. Sería en el caso de que el peronismo vaya dividido, y entonces la expresidenta gane la tercera sección, el gobernador se imponga en la disputa contra el kirchnerismo en el balance de las ocho secciones, pero pierda en la general ante las huestes del Presidente. Una festejaría que conservó la aldea gala, otro que desafío su liderazgo interno y el tercero que le arrebató la provincia al peronismo.
Es la elección más casta de la historia, inentendible para cualquier votante. No hay que ser un gran meteorólogo para pronosticar que la ola de ausentismo en las urnas se prolongará en septiembre.
Naturalmente, en el Instituto Patria atribuyen este escenario cargado de premoniciones negativas a las decisiones de Kicillof. La primera, haber anticipado la disputa sucesoria. La segunda, muy vinculada, desdoblar la fecha electoral. “A él le hubiese convenido confluir y pasar esta elección debajo del radar. Después le van a quedar dos años de gestión, ¿cómo va a gobernar si no gana? Ni con el 52% que sacamos en 2019 lograría tener mayoría en las dos cámaras”, advierten.
Cristina está convencida de que Kicillof debería rectificar su decisión de adelantar la elección provincial porque entiende que los dos presupuestos sobre los que basó su decisión se diluyeron. Uno fue que operativamente no se podía hacer una elección concurrente en octubre con dos sistemas electorales distintos. Según la expresidenta, desde que la Cámara Nacional Electoral se pronunció en el caso de Santiago del Estero y le permitió reducir de 250 a 180 la cantidad de votantes por mesa, a cambio de aumentar la cantidad de mesas, quedó demostrado que es posible.
En La Plata, por el contrario, aseguran que esa receta en la provincia es inviable. En la gobernación aseguran que una elección concurrente demandaría 4 minutos por votantes, que quedarían 126 electores por mesa sin sufragar por falta de tiempo y que para paliar eso habría que ampliar un 85% la cantidad de mesas. “Es imposible que volvamos a unificar; sería un papelón”, aseguran.
El otro presupuesto que rebate la expresidenta es que Kicillof especuló con que LLA y Pro iban a ir divididos en la provincia por los enfrentamientos que hubo en la Capital. La lectura del triunfo libertario en la ciudad fue totalmente opuesta en cada bando. Para el Instituto Patria demostró que sin unidad serán arrasados; para el gobernador, que la unidad por sí sola no alcanza. Para el cristinismo, exhibió que provincializar una elección no sirve si no hay una buena gestión para mostrar (comparan en eso a Kicillof con Jorge Macri) porque Milei nacionaliza la disputa y se impone. Para el kicillofismo, “hay un problema en la estrategia del peronismo, ya que perdió las seis elecciones que hubo hasta ahora este año”.
Cristina y Kicillof dicen que no tienen problema en hablar entre ellos, pero no lo hacen desde el año pasado. Pesan mucho las emocionalidades, como en toda relación humana, aunque se trate de política. Ella cree que a su discípulo le llenaron la cabeza desde su entorno con ideas emancipadoras y ahora está desorientado. “Yo fui su sherpa política muchos años, y mal no le fue”, se jacta.
Él está enfurecido porque ella lo mandó a negociar directamente con Máximo Kirchner, a pesar de la inquina que se tienen. Desde entonces hubo tres reuniones sin resultados y después el diálogo se estancó hasta ahora.
Hay un recuerdo que Kicillof tiene clavado en la memoria: el acto que armó Máximo el 20 de septiembre del año pasado en el Club Atenas de La Plata, a diez cuadras de la gobernación, en la que se dedicó a criticarlo con dolo como nunca lo había hecho antes. Desde entonces, entendió que La Cámpora se había transformado en la oposición interna, con la venia de Cristina. Desde ahí la ruptura se hizo inevitable.
Todo el universo peronista confía en que al llegar el momento de la verdad, el teléfono entre Cristina y Kicillof se activará de nuevo, y habrá algún tipo de acuerdo electoral. Pero es probable que ya sea demasiado tarde. Hoy hay cruce de mensajes a través de intermediarios reconocidos, como Verónica Magario, Federico Otermín o Teresa García; pero también spoilers habilitados, como Carlos Bianco de un lado, y La Cámpora por el otro.
La unidad con fórceps que algunos proponen puede transformarse en una invitación a un festival de traiciones y operaciones encubiertas en el largo camino que va desde el armado de listas hasta la fiscalización de la elección. Simplemente porque están pensando en frecuencias totalmente distintas, y porque las razones que los unían hoy pesan mucho menos que los motivos que los diferencian.
Cristina está en una fase revisionista (no autocrítica) de buena parte de los postulados que el kirchnerismo vino defendiendo hasta ahora. Asegura estar en un período menos dogmático y más pragmático. Interpela consignas muy instaladas como la del Estado presente, la de la sustitución de importaciones, la de los derechos sindicales anquilosados. Está proponiendo una actualización doctrinaria, pero no tiene los actores ni el instrumental para ejecutarlo.
Al mismo tiempo necesita reafirmar su centralidad en el universo peronista para no diluirse ante la amenaza interna que enfrenta. Entonces por momentos se posiciona como la guía de un peronismo en reconstrucción, pero en otros se repliega en el rol de jefa de la tribu que administra el conurbano. Algunos lo traducen más socarronamente: “A veces actúa como la presidenta del PJ, y a veces como la mamá de Máximo”.
Kicillof, en cambio, está en una etapa de reafirmación de un liderazgo autónomo, en la búsqueda de su propio camino hacia el poder en 2027. Un recorrido que pone más el foco en la renovación partidaria que en la reelaboración conceptual. En ese contexto hay que decodificar el acto que encabezó ayer para presentar su Movimiento Derecho al Futuro, al que invitó al resto del peronismo a sumarse, pero detrás de él. Intenta así desafiar el escepticismo de todos los que apostaban a que nunca soltaría la pollera de Cristina.
Por eso en su entorno enfatizan que la discusión de hoy no se reduce sólo a quién tiene la lapicera para definir las listas. “Acá hay que resolver si los que van a entrar a la Legislatura van a reconocer que Axel como gobernador, si van a hacer oficialismo u oposición como hasta ahora, si van a votar las leyes y el presupuesto. También si quienes van al Congreso Nacional van a reclamar por los fondos que le quitaron en la provincia”, demandan en La Plata.
Esto demuestra que Kicillof desafía la presunción de que a él sólo le interesan las listas provinciales y que está dispuesto a resignar las nacionales. Pretende incidir en ambas. Del otro lado La Cámpora hace lo mismo: le demanda sometimiento en lo territorial y también en las nóminas para el Congreso. Así les va a resultar muy difícil pactar.
Frente a esta escenografía, los avances en la construcción conjunta de LLA y el Pro contrastan por su celeridad. Milei bajó la orden de confluir y Mauricio Macri delegó las negociaciones con la misma premisa.
Hubo una reunión importante esta semana y habrá otra el martes entre el armador Sebastián Pareja, Cristian Ritondo y Diego Santilli. Hay un lineamiento general que establece una estrategia dual: un frente conjunto en septiembre y una adhesión de Pro a la lista libertaria en octubre. Un modo elegante de confluir y evitar interpretaciones degradantes para los amarillos. Pero no estaría resultando tan sencillo.
En los últimos diálogos surgieron inconvenientes porque Karina Milei no estaría tan dispuesta a reconocer pasivamente esos lineamientos y planteó, a través de Pareja, que tampoco está decidida a hacer un frente en las elecciones provinciales. Sumisión total. Esto también complica al tándem Ritondo-Santilli, que del otro lado escucha los reclamos de sus intendentes, deseosos de acordar pero al mismo tiempo muy demandantes en el objetivo de no ceder en las listas distritales para no tener concejos deliberantes adversos.
En el razonamiento más intransigente de Karina anida el fantasma de un déficit que muchas veces padeció el Pro: no poder traducir territorialmente sus éxitos electorales porque terminaba pagando cuentas al resto de las fuerzas políticas. El caso más emblemático fue Córdoba, que llegó a darle hasta el 70% de los votos a Macri, pero su partido nunca pudo controlar la provincia. Ella asume que éste es el momento para transformar LLA en un partido de base nacional, para dejar de ser sólo el sello de Milei y adquirir una arquitectura propia.
Santiago Caputo no se identifica del todo con esa mirada y apoya la estrategia dual en la provincia, porque no está tan inquieto con la construcción partidaria como con las condiciones futuras para que el Congreso apruebe las reformas que quiere Milei.
En ese marco se muestra más acuerdista, no sólo con Pro, sino con cualquier fuerza que intuya que podría acompañarlo. Para él pesa menos la pureza simbólica de una marca que el acompañamiento político. Ser libertario es una categoría que no se transmite por sangre, sino por conveniencias mutuas.
Por eso también había sugerido no competir en todas las elecciones provinciales, mucho menos en territorio de gobernadores aliados. Pero el triunfo en la disputa porteña repotenció a Karina Milei y hoy el asesor aparece algo relegado en estas decisiones electorales.
Donde sí confluyen las miradas de la hermana presidencial y de Caputo es en la determinación de horadar a Victoria Villarruel. La vicepresidenta acaba de hacer un replanteo en todo su equipo, en medio de versiones y malestares, e incorporar a figuras relacionadas con el mundo militar del cual surgió.
Sobresale allí el nombre de Claudio Gallardo, director general de Seguridad del Senado, con vinculación en el pasado con el exjefe del Ejército César Milani. También el de Mario Russo, un estratega comunicacional de familia militar, que se reivindica como el ideólogo original del Milei político, basado en la experiencia del movimiento Cinque Stelle de Italia.
En la Casa Rosada anida una convicción férrea de que Villarruel se prepara para un escenario apocalíptico en el cual Milei no termina su mandato, y la vicepresidenta asume en su lugar al frente de una alianza militar-peronista de derecha. Los últimos movimientos en el Senado, según el Gobierno, confirman esta lectura.
En el entorno de ella niegan de plano estas elucubraciones y por el contrario aseguran que Villarruel está buscando sintonizar mejor con las lógicas libertarias, habida cuenta del fracaso de la relación. Sí admiten, que hay una revalorización del factor castrense. “Los militares son gente muy leal, que es lo que necesita Victoria. Entienden mejor una cadena de mandos, la concepción de subordinación y valor”, señalan en el nuevo entorno de la vicepresidenta. A Milei nadie le saca de la cabeza que está preparando una sucesión.
POLITICA
Milei, en España: “No me sorprendería que Villarruel haya intentado boicotearme”

Sin vínculo hace más de un año, el presidente Javier Milei deslizó este fin de semana que no le sorprendería que su vice, Victoria Villarruel, haya intentado boicotear su viaje a España en el marco del Madrid Economic Forum.
“A la luz del comportamiento de Villarruel, no me sorprende que pudiera haber ocurrido algo así. Digo, que haya intentado boicotearme, traicionarme y que me cancelaran”, dijo en una entrevista con la publicación española El Debate, y siguió: «Ahora, lo que sí me sorprende es que estas cosas ella ya las venía pergeñando desde el año 2021. Creí que era algo relativamente nuevo. Creía que se había manifestado a partir de lo que pasó cuando tratamos de firmar el Pacto de Mayo”.
En este sentido, recordó que las tensiones tuvieron su punto álgido durante el tratamiento de la Ley Bases. “En el Senado se retrasó la ley y el pacto no se pudo firmar el 25 de mayo, como estaba previsto, y hubo que hacerlo el 9 de julio. Entonces dijo que no iba [a la sesión] porque se sentía mal, pero al día siguiente estaba espléndida en el desfile [nacional]”, prosiguió Milei.
El Presidente también cuestionó gestos políticos de su vice, como el encuentro en octubre de 2024 con la expresidenta María Estela Martínez de Perón y el homenaje realizado en el Senado. Según planteó, el entorno de Villarruel “no deja de decir insultos y aberraciones” sobre la gestión, lo que profundiza la desconfianza en la Casa Rosada. “Me sorprenden las reflexiones que hace sobre que yo le hacía daño a la libertad”, agregó.
Semanas atrás, después de haber sido acusada por Milei de “golpista” durante la Asamblea Legislativa por la apertura de las sesiones del Congreso, la vicepresidenta dijo en las redes sociales que consideraba “graves” las alusiones del Presidente a un supuesto complot contra su gobierno.
La funcionaria también fue contra el círculo íntimo de Milei, donde tildó de “chupamedidas” a dirigentes cercanos al mandatario y atacó con nombre y apellido a Martín Menem, jefe de la Cámara de Diputados, y al exministro de Defensa y hoy diputado Luis Petri. “Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/27, hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta, vota lo que quiere en el próximo turno”, dijo Villarruel.
Javier Milei,la publicación española El Debate,Javier Milei,Victoria Villarruel,Conforme a,,Crudo diagnóstico. La crisis golpea a las puertas del conurbano,,Capitalismo a la chilena. Sorprende Milei usando lo que odia para llegar adonde quiere,,»Los cambios de Milei son espectaculares». El cerebro global de Uber pondrá US$ 500 millones en el país y revela su increíble historia,Javier Milei,,Análisis. Luces y sombras en el país de Milei,,Entrevista. Gustavo Sáenz: “El peronismo tiene que ser de centro, ahora parece el Partido Obrero”,,Capitalismo a la chilena. Sorprende Milei usando lo que odia para llegar adonde quiere
POLITICA
Milei volvió a destacar la baja de la inflación, pero advirtió que “queda pendiente una gran corrección de precios regulados”

La lucha contra la inflación se ha convertido en el eje de la gestión de Javier Milei al frente de la presidencia argentina. En una entrevista exclusiva con el medio español El Debate, el mandatario repasó los desafíos de su gobierno para estabilizar la economía y denunció los obstáculos políticos internos, con especial énfasis en el rol de Victoria Villarruel dentro del Senado. Además, detalló los avances en materia de precios y advirtió que el camino hacia la estabilidad aún enfrenta resistencias y tareas pendientes.
Durante la conversación, Milei sostuvo que la Argentina heredada tras el último ciclo kirchnerista se encontraba al borde del colapso económico. “La inflación corría al 54 % mensual. En diciembre de 2023 estaba en ese nivel”, recordó. El presidente describió una situación fiscal y monetaria límite, con cuatro bases monetarias en el Banco Central y deudas con importadores por cerca de USD 50.000 millones. “Tenía reservas internacionales netas negativas. Estábamos en una condición muy, muy precaria como para poder enfrentar el pago de deuda que teníamos”, insistió.
Según Milei, el principal remedio aplicado fue un ajuste del gasto público sin precedentes. “En seis meses terminamos con el déficit fiscal. En el lapso de seis meses nosotros hicimos un ajuste fiscal de quince puntos del PIB”, explicó el mandatario. Calificó la medida como “el ajuste fiscal más grande de la historia de la humanidad”, al tiempo que precisó: “Bajamos un 30 % el gasto público en términos reales. En términos de dinero, le devolvimos a los argentinos USD 90.000 millones”.
El presidente detalló que la economía respondió de modo inesperado: “La teoría económica dice que un proceso como ese suele ser híper recesivo. Nos auguraban algo peor que la Gran Depresión. Cuando llegamos, el PIB traía una caída por arrastre estadístico de 3,5 puntos del PIB y cerramos con una caída del 1,8 puntos del PIB. Eso quiere decir que en realidad el PIB subió”. Además, resaltó que el estimador mensual de actividad económica mostró un crecimiento interanual del 6,6 % en diciembre de 2024.
En ese contexto, Milei volvió a hablar de los precios y reiteró que “la inflación mayorista ya está por debajo del 1 % mensual. Es decir, pasó a viajar al 13 o 12 % anual”. De todas formas, admitió que el descenso de la inflación minorista es más lento debido a factores estructurales: “La inflación al consumidor tiene más retrasos, ya que sufre ajustes de tarifas y demás, con lo cual es mucho más difícil perforar esa línea”.

En ese marco, puntualizó que los precios de los servicios públicos aún requieren ajustes. “Todavía quedan las correcciones de precios regulados, los relativos a materias primas y el salto en el precio del petróleo”, explicó. Estas distorsiones, según Milei, son un obstáculo para la consolidación de la baja inflacionaria y exigen un seguimiento continuo para evitar que se trasladen a la economía doméstica.
El mandatario defendió que el verdadero camino hacia la estabilidad pasa por la disciplina fiscal y el respeto al derecho de propiedad. “Si usted defiende la propiedad, defiende la libertad, defiende la vida y usted va a progresar”, sostuvo, citando como inspiración las ideas de Adam Smith.
Para el presidente, el éxito del ajuste radica en la reducción efectiva del gasto estatal y en la devolución de recursos al sector privado. “Cuando el ajuste es vía la reducción de gasto es popular y expansivo porque le está devolviendo el dinero a sus legítimos usuarios. El ajuste es recesivo cuando usted aumenta la presión fiscal, pero no cuando usted achica al ente opresor y destructor que es el Estado. Nosotros lo que hicimos es achicar el Estado”, sentenció.
Obstáculos políticos y el rol de Victoria Villarruel
Milei no eludió las dificultades políticas para avanzar en su programa económico. En la entrevista, señaló directamente a la vicepresidenta Victoria Villarruel como una figura que obstaculizó reformas clave desde la presidencia del Senado. “A la luz del comportamiento de Victoria Villarruel no me sorprende que pudiera haber ocurrido algo así. Que haya intentado boicotearme, traicionarme y que me cancelaran”, afirmó el mandatario en referencia a un supuesto intento de su compañera de fórmula de haber intentado impedir, junto a disidentes de Vox, la última visita del mandatario a España.

El presidente relató que los desencuentros con Villarruel no son recientes: “Estas cosas ella ya las venía pergeñando desde el año 2021. Creía que era algo nuevo, pero me sorprende que ya lo estuviera pergeñando desde hace tantos años”. Mencionó episodios específicos, como la demora en la aprobación de la ley de Bases y el Pacto de Mayo, cuya firma tuvo que posponerse del 25 de mayo al 9 de julio. Milei criticó que Villarruel se ausentó de la sesión clave alegando problemas de salud, para luego aparecer públicamente al día siguiente.
El mandatario vinculó estas actitudes con una estrategia deliberada de bloqueo legislativo: “Después se empezó a juntar con gente complicada, a rendir tributo a Isabel Perón y a rodearse de personas de su entorno que no dejan de decir insultos y aberraciones sobre el Gobierno”. Para Milei, estos movimientos internos han complejizado la aplicación de las reformas económicas y la consolidación de la estabilidad.
Su alianza con Trump y Netanyahu
En el tramo final de la entrevista, Milei reivindicó su vínculo con líderes internacionales y su visión global sobre la defensa de la libertad. Señaló su admiración y amistad con Donald Trump y destacó la gestión de el mandatario estadounidense en la resolución de conflictos internacionales y su aporte a la causa de Occidente.
“Donald Trump es el mejor presidente de la historia de los Estados Unidos. Tengo una admiración enorme por él, además de afecto personal. Usted tomó conciencia de que se encargó de cerrar ocho conflictos bélicos. Con todo lo que implica en términos de salvar vidas humanas y mejorar el bienestar del mundo. Debería ganar varias veces el Premio Nobel de la Paz por muchas razones, pero especialmente por, entre otras cosas, la pelea, que está dando junto a Israel, contra el estado terrorista de Irán. O por lo que ha hecho en Venezuela”, subrayó.
El jefe de Estado argentino también elogió a Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, a quien describió como “una de las personas más inteligentes que conocí en mi vida”. Milei afirmó que se siente agradecido por conocer y mantener una relación cercana con ambos, y sumó a Viktor Orbán y Giorgia Meloni como referentes y aliados en la escena internacional.
North America
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En medio de la escalada de tensión con Irán, Javier Milei volvió a destacar su alianza con Donald Trump

En medio de la escalada de tensión con Irán, Javier Milei volvió a destacar su alianza con Donald Trump: “El mundo debería estar agradecido por su contribución para salvar a Occidente”.
El mandatario se refirió a su par estadounidense como “el mejor presidente de la historia de los Estados Unidos” y consideró que “debería ganar varias veces el Premio Nobel de la Paz”.
El Presidente además ponderó al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, al que llamó por su apodo, “Bibi”, y se refirió como un “queridísimo amigo”: “Debe ser una de las personas más inteligentes que conocí en mi vida”.
En una ratificación de su alianza con Estados Unidos, Milei dijo que para él Trump es “el mejor presidente de la historia de los Estados Unidos”: “Tengo una admiración enorme por él, además de afecto personal. Se encargó de cerrar ocho conflictos bélicos. Con todo lo que implica en términos de salvar vidas humanas y mejorar el bienestar del mundo».
Fuerte defensa de Javier Milei a Donald Trump: “Debería ganar varias veces el Premio Nobel de la Paz”
El Presidente consideró que el republicano “debería ganar varias veces el Premio Nobel de la Paz por muchas razones, pero especialmente por, entre otras cosas, la pelea, que está dando junto a Israel, contra el estado terrorista de Irán, o por lo que ha hecho en Venezuela”.
Milei dijo en declaraciones a El Debate, de España, que “el mundo debería estar agradecido infinitamente por la contribución que está haciendo Trump”, junto su secretario de Estado, Marco Rubio, “por salvar Occidente”.
El mandatario dijo que tiene “un gran afecto” por Trump y Netanyahu, a los que se refirió como “dos gigantes”, al igual que el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, y se definió como “profundo amigo” de la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, de la que dijo que tiene una “gran admiración”.
El Gobierno confirmó que el encargado de negocios de la Embajada de Irán abandonó el país
El Gobierno confirmó el sábado que el encargado de negocios de Irán en la Argentina, Mohsen Soltani, el encargado de negocios de Irán en la Argentina, abandonó el país. De esta manera la Revolución Islámica ya no cuenta con un representante oficial en suelo argentino.
La noticia fue confirmada por el canciller, Pablo Quirno, a través de un mensaje en X: “En cumplimiento de lo dispuesto por el Gobierno argentino el ex Encargado de Negocios a.i. de la República Islámica de Irán ya ha abandonado el territorio nacional”.
El diplomático iraní había sido declarado persona “non grata” el jueves, en medio de una escalada de tensión bilateral que posiblemente derive en la ruptura formal de las relaciones diplomáticas entre ambos países, según pudo reconstruir TN.
La Argentina tomó la decisión de expulsar del país al diplomático luego de incorporar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria al listado de grupos terroristas y de que Irán respondiese con un amenazante comunicado en donde advierte que es una “acción ilegal e injustificada”. Al tiempo que esgrime que “la decisión genera una responsabilidad internacional para el Estado argentino”.
Esta posición del Gobierno nacional se enmarca, además, en el total alineamiento que la Argentina tiene para con la política exterior de Estados Unidos, como así también significa un guiño hacia Israel. Ambos países celebraron la decisión de la administración de Milei.
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