POLITICA
El salvataje de Donald Trump

La historia tiene episodios que comparten un formato parecido. Al tenerlo, hechos del pasado ayudan a entender dimensiones y proporciones de importancia del presente. Entre 2010 y 2012, Europa atravesó una gran crisis financiera y monetaria ligada a la situación fiscal y financiera de países como Portugal, España y Grecia. En ese momento, se dudaba de que el euro pudiera subsistir y que aquellas naciones lograran pagar sus deudas. La incertidumbre era enorme. Y existía el temor de que la larga construcción que había significado la unidad de Europa desde el punto de vista monetario fuera dinamitada por problemas fiscales.
En aquel entonces, el italiano Mario Draghi, una figura central de la vida europea de los últimos años que presidió el Consejo de Ministros de Italia, se desempeñó en la vicepresidencia del banco Goldman Sachs y ejerció como director del Banco Mundial y el Banco Central Europeo, dijo durante una conferencia en Londres: “Hay otro mensaje que quiero darles hoy y es que dentro de nuestro mandato, el ECB (Banco Central Europeo) está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro. Y créanme, será suficiente”. Este discurso se hizo famoso por esa frase: “whatever it takes”. Draghi consiguió despejar la tormenta.

Este lunes, Scott Bessent, ministro de Economía de Donald Trump, hizo declaraciones casi calcadas respecto de la Argentina de Javier Milei. Esas palabras dieron vuelta la crisis que estaba soportando el Gobierno en términos monetarios y cambiarios, que expusieron de manera dramática al BCRA por la intención de mantener al precio del dólar en el techo de la banda cambiaria. El viernes los mercados cerraron con la sensación de que esta semana que empezaba iba a ser muy traumática para el equipo económico.
En este contexto, Bessent dijo: “La Argentina es un aliado de importancia sistémica para Estados Unidos en América Latina. Y el Tesoro de Estados Unidos está preparado para hacer lo que sea necesario dentro de su mandato para apoyar a la Argentina. Todas las opciones para la estabilización están sobre la mesa. Estas opciones pueden incluir, entre otras cosas, líneas de swap, compras directas de divisas y adquisiciones de deuda pública denominada en dólares estadounidenses a través del Fondo de Estabilización de Cambios del Tesoro. Las oportunidades para la inversión privada siguen siendo amplias, y la Argentina volverá a ser grande. Seguimos confiando en el apoyo del presidente Javier Milei a la disciplina fiscal y a las reformas a favor del crecimiento. Son necesarias para romper con la larga historia de declive de la Argentina. Mis declaraciones de abril dejan en claro nuestro compromiso con el pueblo argentino y con el presidente Javier Milei. El presidente de Estados Unidos y yo nos reuniremos con el presidente Milei el martes en Manhattan. Habrá más detalles disponibles poco después de esta reunión”.
Para entender el peso de estas declaraciones, que han sido de impacto en el mercado y llevaron a la baja del riesgo país junto con la del dólar y un alza de las acciones, es necesario detenerse en la lógica de la crisis que venía sobrellevando Milei. Todo nace de un objetivo sacralizado por el Presidente: bajar la inflación como sea. Una de las herramientas principales que usaron Milei y Luis Caputo, ministro de Economía, para lograrlo fue apelar a una receta clásica de la Argentina: mantener el dólar barato para que una depreciación de la moneda no termine trasladándose a los precios y reponga aquella inflación, que es el trofeo que el oficialismo planea exhibir durante las elecciones del mes de octubre.
Esta estrategia puso en tela de juicio el crédito del país. Los mercados empezaron a ver que no había tantos dólares en el Banco Central y que se tomaban medidas muy dramáticas para inducir al mercado a conservar pesos y no comprar dólares. Una de ellas, por ejemplo, fue la suba exorbitante de la tasa de interés. Trepó al 100% con una inflación del 25% anual. Otro dato que los puso en alerta al mercado fue la idea de Caputo usar los dólares que fueran necesarios para mantener a la divisa norteamericana en el techo de la banda. En consecuencia, los tenedores de bonos, que buscan cobrarlos en enero, empezaron a pensar: “Se van a gastar todos los dólares en ganar las elecciones, en defender al peso frente a la posibilidad de una devaluación, y no van a contar con los dólares para pagarnos a nosotros los bonos que tenemos. Por lo tanto, nos desprendemos de los bonos”.
De esta manera, el país adopta una situación más riesgosa. El crédito empieza a resultar más esquivo, lo cual se nota en la suba estrepitosa del riesgo país de la semana pasada, cuando alcanzó los 1500 puntos después de haber estado en 800. También llevó a temer un efecto de mediano plazo: si el Gobierno no tuviera los dólares para pagar los US$20.000 millones que debe en 2026 como deuda total, no contaría con la posibilidad de renegociarlas ya que con un índice de riesgo tan alto perdería acceso al mercado de créditos. Por lo tanto, debería hacer un esfuerzo sobrehumano para juntar esa suma. Tendría debería darle un dólar más caro al sector exportador. Las importaciones se verían afectadas y los insumos encarecerían. Esto cambiaría por completo el perfil económico de los dos próximos años de la administración Milei. Habría un tiempo donde la economía se achicaría por movimientos recesivos, lo que generaría un malestar político agudo.
Esta era la perspectiva que se le planteaba al gobierno de Milei si la dinámica cambiaria y de deuda continuaba agravándose. Y acá es donde pegan las declaraciones de Bessent. El mercado recibió ese mensaje e infirió: “Está la plata del Tesoro. Por lo tanto, el Banco Central va a tener una fortaleza de la que carecía hasta el viernes pasado”.
Además del mediano plazo, los dichos del ministro de Economía estadounidense tienen un efecto sobre el corto plazo. Lo que no se suponía que podía pasar hace cuatro semanas, que es que el Gobierno llegara a octubre en medio de una crisis cambiaria, sucedió. Hace tres semanas, los banqueros eran pesimistas respecto de la política cambiaria de Milei, aunque advertían: “Hay solo un 15% de probabilidad de que se desencadene una crisis con el dólar antes del 26 de octubre”. Sin embargo, aunque parecía lejana, esas crisis se adelantó. Y el Gobierno caminó hacía le elección, desde la semana pasada, en medio de turbulencias que amenazaban el resultado electoral.
La posibilidad de un rescate por parte del gobierno norteamericano sobre el Ejecutivo argentino viene a modificar la perspectiva electoral del Presidente. Si uno mira la historia con una perspectiva de mayor profundidad en el tiempo, es la segunda vez que Donald Trump se propone rescatar un proyecto político no peronista en la Argentina. La vez anterior fue con el gobierno de Macri. Cuando el exmandatario, que tenía a Nicolás Dujovne como ministro de Economía, va al Fondo Monetario Internacional (FMI) para pedir un rescate. La cifra del crédito de US$45.000 millones la puso David Malpass, el segundo del secretario del Tesoro. Aquel número fue después convalidado por el directorio del FMI. Ahora sucede algo similar pero con algunos matices. Se recurre a este fondo de estabilización del Tesoro, que fue utilizado para México con Clinton en enero de 1994 -le dieron US$20.000 millones- y para Uruguay con Bush, que tuvo por objeto que no se contamine de la crisis argentina del 2001 -le dieron US$1500 millones-. Para los que estudien en el futuro la relación entre Estados Unidos y la Argentina, es muy marcado el interés de EE.UU. por consolidar en la Argentina un proyecto no populista, no peronista, pero por sobre todo no kirchnerista. Lo que hizo entonces Dujovne lo hizo ahora Caputo, Alec Oxenford -embajador de la Argentina en Estados Unidos- y Gerardo Werthein, el canciller al que se le atribuye un protagonismo importante.
Una de las incógnitas que rodean a estas negociaciones es cómo se va a implementar esta ayuda. El mismo Bessent despliega un abanico diverso. Lo que sí sabemos es que el Tesoro está hablando con el Fondo, que supervisa cómo marcha el programa argentino. Con el FMI, por su parte, ha habido ruido. Por eso estaba prevista una reunión de Milei con Kristalina Georgieva para este lunes. El Presidente decidió postergar su viaje para el martes. En el Fondo Monetario Internacional no habría caído bien la política de tasa de interés del Gobierno y más que nada las declaraciones del ministro Caputo, quien anticipó: “Me voy a gastar cada dólar en defender el techo de la banda”. En el Fondo pensaron algo así como “ese último dólar que pensás gastar lo pusimos nosotros. Por lo tanto, tenés restricciones para eso que estás diciendo”. No es más que otro de los viejos capítulos que se repite. Caputo ya había tenido conflicto con las autoridades del Fondo respecto de la capacidad de intervención que tiene el Estado argentino en el mercado de cambios con plata prestada. Fue una de las razones por las cuales Caputo fue reemplazado en su momento en el Banco Central por Guido Sandleris durante la presidencia de Mauricio Macri.
Los expertos miran tanto al FMI como a Bessent. El secretario del Tesoro es un hombre que viene del mercado financiero. Trabajó junto a George Soros como estratega de monedas. Entiende el mercado de cambios. Es probable entonces que haya un alineamiento entre el Tesoro y el Fondo para llevar adelante una política para la que, probablemente, Nigel Chalk, director del Hemisferio Occidental del FMI y responsable del programa argentino imponga dos condiciones: terminar con el régimen de bandas y fortalecer las reservas. Primero, el dólar tiene que flotar en serio. Un dólar que va a flotar mucho más moderadamente, con menos volatilidad, porque están los fondos que aporta el Tesoro. Por otro lado, la segunda condición va a ser, seguramente, fortalecer las reservas. Tiene que garantizar al mercado de bonos que tiene los dólares para pagar cumplir con las obligaciones.
Dentro del equipo económico había gente que decía “tendríamos que estar comprando reservas”. Pero si compraban dólares para fortalecer las reservas del Banco Central y garantizar el crédito, muy probablemente el dólar suba de precio y esa suba genere inflación que, a la vez, le pueda hacer perder votos al Gobierno. Dentro del equipo económico hay mucha gente que cree que no es tan automática el traspaso de la devaluación a la inflación, sobre todo en un marco recesivo como el de hoy.
Esos miembros del equipo económico no se animaban a darle ese consejo a Milei, entre otras cosas porque le tienen miedo por sus reacciones temperamentales. Entonces hay quienes hoy se preguntan: ¿y si Bessent hubiera hablado con Milei hace dos meses y le hubiera recomendado lo que le recomendarían sus economistas? Si le hubiera dicho que no se preocupe tanto por sostener atrasado el precio del dólar sino por el crédito y por darle al mercado de bonos la garantía de que tenía los dólares para pagarlos. Tal vez Bessent se ahorraría los recursos que ahora va a desembolsar en la Argentina. Los entendidos dicen, después de leer estos mensajes, por su contundencia y el involucramiento tan enfático del Tesoro en la suerte del gobierno de Milei, que el monto no puede ser inferior a US$10.000 millones. Ese fondo de estabilización con el que cuenta el Tesoro tiene disponible, para todos los países a los que podría llegar a ayudar, US$20.000 millones.
¿A qué se debe que haya salido Bessent a respaldar de esta manera al gobierno de Milei? El mismo Bessent que, en medio de una tormenta internacional en la que todavía está envuelto, cuando el gobierno de Milei levantaba el cepo, se preguntó dónde debería estar ese día físicamente y vino a Buenos Aires, respaldando al gobierno en una operación de enorme complejidad. Se tomó un avión y vino a Buenos Aires, no dio una conferencia digital. Creyó que tenía que estar acá.
Es decir, estamos viendo que el gobierno de Milei es extraordinariamente apreciado por el gobierno de Trump. ¿Por qué? Porque si miramos el mapa de América Latina, en México hay un gobierno de centroizquierda o de izquierda, más bien antiamericano, anti-Estados Unidos. En Brasil ni que hablar, hay un conflicto con Estados Unidos. En Colombia hay un gobierno de la misma naturaleza. Venezuela, no hace falta explicar quién es Maduro. Chile es un gobierno de izquierda. Uruguay es otro gobierno de izquierda. El único país de peso de América Latina que está alineado con Estados Unidos es la Argentina, con Milei, que ha hecho, antes de conseguir este dinero, gestos muy empáticos con Trump antes de que llegue al poder. Milei expuso a un riesgo su relación con el gobierno de Joe Biden para apoyar al Trump candidato. Esto es lo que Trump está pagando con este apoyo de Bessent, más allá de otras operaciones. Es decir, el gobierno de Milei vino sembrando mucho en la relación con Estados Unidos para obtener este respaldo que le resultó esencial, porque el viernes el equipo económico estaba colgado de un pincel.
Además de este panorama, que es adverso para Estados Unidos en la región y que hace que sobresalga más el alineamiento automático de Milei, pasó algo a comienzos de este mes que seguramente habrá sido leído por Estados Unidos, como por otros actores que observan la política argentina: el triunfo del peronismo kirchnerista en la provincia de Buenos Aires. Ese triunfo del kirchnerismo en la provincia, que se autoatribuye Kicillof con mayor o menor legitimidad, hace que se piense -probablemente de manera exagerada, incluso por el propio gobierno de Milei- que hay una posibilidad verosímil de un regreso del kirchnerismo al poder en 2027.
Mirado desde Washington, desde la agenda de Trump y desde los intereses de Estados Unidos a nivel global, el regreso del kirchnerismo al poder en 2027, si se llegara a producir, es China. Es un alineamiento de la Argentina con China, algo que los Estados Unidos no quieren que se produzca.
Este lunes por la tarde hubo una reunión de Guillermo Francos con un grupo de legisladores norteamericanos, encabezado por Vern Buchanan, quienes expresaron, palabras más, palabras menos: “Nosotros estamos alineados con lo que dijo Bessent”. Y había una representante demócrata de California, muy anti-Trump, que también adhirió aparentemente. “Nosotros entendemos que el gobierno de Milei debe ser sostenido”, le dijeron a Francos, y le hicieron muchas preguntas respecto de la relación de la Argentina con China. Ahí hay una preocupación.
También surgieron inquietudes menos relevantes, sobre todo un tema que viene preocupando a la Cámara de Comercio Americana en la Argentina y a la Embajada de Estados Unidos, que es lo que ellos interpretan como una persecución bastante opaca a la empresa Red Chamber, una pesquera de California, en la provincia de Chubut, donde gobierna Ignacio Torres. La idea de que esa empresa está siendo hostigada en beneficio de una española, Profand. El gobierno de Torres lo desmiente y explica que hubo incumplimientos de la empresa americana. Es un problema en la relación entre Estados Unidos y el gobierno de Milei hoy. No sería raro que se hable en la reunión con Trump de este martes, de la que habló Bessent.
De lo que casi seguro se va a conversar -y vuelve China a la agenda- es de minería. ¿De qué minería? Tierras raras. ¿Qué son tierras raras? Son elementos químicos que se usan como insumo de la industria tecnológica, sobre todo de defensa. Hay quienes dicen que las tierras raras son el petróleo del siglo XXI, la clave de la nueva economía digital. A Estados Unidos le interesan porque China se ha convertido casi en un poseedor monopólico de esos recursos, comprando yacimientos, sobre todo en África, además de lo que tiene en su propio territorio. Entonces es muy probable que Trump hable con Milei de este tema, que es una obsesión para Estados Unidos en su conflicto de largo plazo con China. Un conflicto que, como toda lucha geopolítica, supone como hipótesis terminal un escenario de guerra, y por lo tanto la constitución de un sistema de defensa ligado a estas formas de minería.
Probablemente también se va a hablar de Israel. Todo el fin de semana hubo novedades en ese sentido. Y este lunes en una cumbre en Naciones Unidas con Arabia Saudita, Francia produjo un reconocimiento del Estado palestino. El día en el que empieza Rosh Hashaná, Francia aparece proponiendo liderar, junto con Gran Bretaña, Canadá, Australia y Portugal, un plan de paz que signifique el reconocimiento de dos estados, Israel y Palestina, y terminar con el conflicto árabe-israelí que está generando una situación dramática sobre todo en la Franja de Gaza. Ese plan de paz fue respondido por Trump diciendo que es a favor de Hamas, a favor del terrorismo. Seguramente de este tema también se va a hablar con Milei, que está mucho más alineado inclusive que Trump en relación con el gobierno de Netanyahu.
En estos episodios aparece el estilo de Trump, que piensa “este es mi amigo, le mando la plata”. El mismo Trump que dice “Jair Bolsonaro es amigo mío” y escribe, en un mensaje digital, que dado que la justicia, la corte de Brasil, se metió con Bolsonaro, que es su amigo, subirá al 50% los aranceles a las empresas brasileñas que exportan a los Estados Unidos. Hoy en Brasil ya hay empresas resentidas por esta suba de aranceles. El gobierno de Brasil, la cancillería brasileña, empezó a ver qué timbre se podía tocar en la administración norteamericana para revertir esta medida muy grave para Brasil. En este caso, le dijeron que no hay burocracia, que para revertir esto hay que hablar con Trump, porque es un tema de él con Bolsonaro, igual que lo que dijo Bessent, que es un tema de Trump con Javier Milei.
Todo esto vino a producir un rescate del gobierno de Milei que se completa con la medida que el Gobierno anunció este lunes también en relación al dólar, que es la baja de las retenciones. Una baja con vencimiento, algo un poco extorsivo para el campo. Lo obliga a liquidar ahora, porque esta disminución vale hasta el 30 de octubre o hasta que se junten US$7000 millones, que es lo que se necesita juntar. O lo que podría liquidar el campo de aquí hasta fines de octubre.
¿Quiénes deben ofrecer los dólares al Gobierno? Las cerealeras, no el productor. Entre otras cosas, porque el Gobierno baja la retención de la soja a cero, pero la cerealera no le repone todo ese precio al productor necesariamente. De hecho, bajaron las retenciones este lunes de 26% a 0%, pero los productores estaban vendiendo su soja con un 15% de retención. Es decir, depende de cómo está el mercado y qué disponibilidad de soja hay para que las cerealeras le reconozcan o no esta rebaja al productor.
Lo cierto es que seguramente va a haber una mayor oferta de dólares por parte de las cerealeras al Gobierno. Más aún, este anuncio se produjo después de que el Gobierno hablara el domingo con las grandes cerealeras que pueden ofrecer dólares incluso de operaciones que todavía se están por realizar. Quiere decir que es un gobierno muy enfocado en llegar a las elecciones con tranquilidad cambiaria.
Elecciones que están como una moneda en el aire, muy inciertas. Con un gobierno que todavía no se repone de la derrota en la provincia de Buenos Aires y no se repone del escándalo de los audios. Muy enredado el discurso de Milei. No sabemos qué está haciendo Santiago Caputo, si está enroscado en internas contra Karina Milei o Guillermo Francos. Porque el discurso del Presidente, que es su responsabilidad, está muy descuidado. Esto de que mi hermana no se llevó el 3% de una caja porque se podría haber llevado el 100%, no es una declaración feliz. No corrige la imagen que se está generando alrededor de Karina Milei. Entre otras cosas, porque a ella no se la acusa de querer quedarse con una caja, lo que según esos audios ilegales cobraba sería el 3% de operaciones de compra de medicamentos. No es que se podía quedar con el 100%.
Igual de rudimentaria es la idea de que los dichos de Spagnuolo en esos audios fueron hechos con inteligencia artificial. Es raro que Spagnuolo no haya dicho “esa no es mi voz” o “esto yo no lo dije”. Todavía no lo dijo, a pesar de que está metido en un gran berenjenal judicial.
Al Presidente, entonces, se lo ve poco cuidado en el discurso, lo que es importante porque da la idea de que hay cierta perplejidad o estado de estupor en el Gobierno después de esos audios y después de la derrota bonaerense. Ahora, con esta tranquilidad que proviene de los Estados Unidos, probablemente el Gobierno y el propio Javier Milei se vuelvan a parar sobre sus pies, sobre su propio eje.
No está todo dicho respecto de las elecciones y mucho menos sobre el gobierno de Milei. Una encuesta de Casa 3, la consultora de Mora Jozami, pregunta entre los votantes de Milei si este gobierno es mejor, peor o igual de lo que esperaba. Mejor: 60%. Igual: 24%. Es decir, que Milei retiene el 84% de sus votantes. También hay un 14% que dice que es peor y un porcentaje casi imperceptible que es la opción “no sabe, no contesta”.
Entre los votantes de Massa, de Unión por la Patria, 88% dice que es peor, 11% dice que es igual a lo que esperaba. Pero acá hay un enojo muy fuerte con el Gobierno. Quiere decir que la polarización sigue muy marcada.
En otra encuesta de Mora Jozami, se pregunta sobre quién cree que va a resultar ganador en las próximas elecciones legislativas para elegir diputados y senadores nacionales en octubre. Un 47% dice la oposición. Un 38% dice que será el gobierno de Milei. Y un 15% no sabe, no contesta. Este cuadro, esta proporción, es un arma de doble filo. Porque si lo miro con lógica de mercado, es otro impulso para ir a comprar dólares. Si el pronóstico es que el Gobierno va a perder, eso juega en contra de la estabilidad financiera, monetaria, económica. Ahora, si lo analizo desde la lógica política y del marketing electoral, probablemente le convenga al Gobierno que a esta altura de la carrera electoral se diga que puede perder porque puede ser un estímulo para que aquellos que no fueron a votar esta vez sí lo hagan ante el peligro ya demostrado en la provincia de Buenos Aires de una posible victoria del kirchnerismo.
Este es un razonamiento que hace Cristina Kirchner también, cuando dice que hay que juzgar su posición en contra del desdoblamiento al final del camino. Tenemos que ver cómo sale la elección en octubre. Porque al desdoblar, al que no va a votar, se le genera el miedo de su propio regreso y, entonces, ahora a lo mejor va a votar. Esta encuesta que indica que Milei puede perder puede ser un despertador para mucha gente que no está segura si quiere que gane Milei pero que está segura que no quiere que gane el peronismo kirchnerista.
¿Qué impacto tuvo en todo este clima la suba de la tasa de interés y todos los movimientos recesivos que generó el gobierno de Milei para sostener el tipo de cambio en el nivel que lo quería sostener, la apertura de importaciones, etcétera? Hay economistas muy favorables al Gobierno que dicen: cuidado cuando vengan los números, porque esos números de destrucción del tejido productivo, del empleo, de cierre de empresas o de empresas con mucha dificultad, van a ser impactantes. Eso podría explicar parte de la derrota del Gobierno en la elección bonaerense, más allá de que esa elección es tan peculiar que es muy difícil sacar conclusiones generales.
la baja de las retenciones.,Muy enredado el discurso de Milei,Carlos Pagni,LN+,Odisea Argentina,LN+,,Conforme a,,LN+. De Loredo dijo que el Gobierno cometió “muchos errores políticos” y que se “equivoca” al “peronizar” sus decisiones,,“Al borde del default”. Carrió lanzó sus candidatos con fuertes críticas a la ayuda que pidió Milei a EE.UU.,,Junto a sindicalistas. Kicillof dijo que Milei apela a “manotazos de ahogado” para sostener el programa económico,Odisea Argentina,,LN+. De Loredo dijo que el Gobierno cometió “muchos errores políticos” y que se “equivoca” al “peronizar” sus decisiones,,Análisis. Milei ya no es emperador,,Análisis. Octubre ya no es lo que era
POLITICA
La oposición anticipa sus reparos a la derogación de las PASO

El Gobierno anticipó que este año volverá a la carga con su intención de eliminar las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) y la oposición ya encendió las alarmas. El proyecto aún no se presentó al Congreso, pero los propios aliados muestran reparos a que el oficialismo pretenda suprimir una herramienta que, admiten, les serviría para encauzar su desorden interno.
En rigor, no es la primera vez que el Gobierno pretende suprimir las PASO. Con el argumento del ahorro económico, en noviembre de 2024 presentó un proyecto en ese sentido y, si bien no logró el objetivo propuesto por la resistencia de la oposición, al menos pudo suspenderlas para las elecciones legislativas del año pasado.
Lo cierto es que las PASO siguen vigentes, situación que el Gobierno pretende una vez más revertir. Su desafío será reunir la mayoría absoluta que le exige la Constitución Nacional para toda modificación del régimen electoral y de partidos políticos: 129 votos positivos en la Cámara de Diputados y 37 en el Senado.
“Estamos esperando las especificaciones técnicas del proyecto del Poder Ejecutivo, pero nuestra idea es eliminar las PASO”, anticipó el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en declaraciones a LN+.
Menem indicó que el proyecto que enviará la Casa Rosada no se limitará a la derogación de las primarias, sino que apuntará hacia una reforma integral de los partidos políticos en lo que se atañe a su constitución, reconocimiento legal y financiamiento. Cuestiones sensibles que hacen a la supervivencia de los espacios partidarios.
Es por esta razón que los opositores no se muestran demasiado entusiastas en acceder a la derogación lisa y llana de las PASO como pretende el Poder Ejecutivo. Incluso en los espacios cercanos al oficialismo prefieren más una reformulación del sistema de primarias hoy vigente antes que su eliminación, ya que los dejaría sin una herramienta con la cual pelear espacios de poder si eventualmente se confluye en un acuerdo electoral con La Libertad Avanza.
“Por lo pronto, no estamos de acuerdo con que se modifiquen las reglas de juego para una elección próxima. Igualmente, vamos a esperar a que llegue el proyecto al Congreso para analizarlo detenidamente”, indican desde la bancada de Pro, aliado estratégico del oficialismo.
Desde el radicalismo también plantearon reparos. “La eliminación de las PASO sin plantear un sistema que las reemplace constituye un retroceso”, planteó el senador Maximiliano Abad. “Entiendo que el sistema vigente de primarias debe ser revisado y modernizado”, agregó.
“En los procesos electorales argentinos es cada vez más corriente la constitución de frentes o alianzas (coaliciones electorales integradas por diversos partidos) −agregó−. Desde esta perspectiva, un eventual sistema que reemplace las PASO no sólo debe definir las candidaturas dentro de un partido, sino entre fuerzas aliadas. La alternativa no es la eliminación de las PASO, sino un mecanismo que las supere, garantizado la participación democrática de la ciudadanía”.
Desde Provincias Unidas también se oyen reparos. “La eliminación de las primarias beneficia principalmente a los oficialismos que eligen sus candidatos a dedo para dificultarle a la oposición la posibilidad de ordenarse en torno a una oferta electoral. Provincias Unidas tiene referentes con ambiciones electorales, eventualmente podrían sumarse más espacios y esta herramienta (las PASO) permitiría una definición más democrática de sus candidatos”, razonó un legislador cercano al gobernador cordobés Martín Llaryora.
eliminar las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO),Laura Serra,Actualidad política,Conforme a,Actualidad política,,Minuto a minuto. Javier Milei: las últimas medidas del Gobierno,,“Lo estamos logrando”. Sturzenegger celebró que en 2025 la Argentina haya sido el país con la mayor mejora en libertad económica del mundo,,»Adelgacé 14 kilos». Cúneo Libarona explicó las razones de su salida del Gobierno
POLITICA
Causa Vicentin: declaró el titular de la SIGEN ante el juez Ercolini y defendió su rol técnico en el Banco Nación

El actual titular de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), Alejandro Díaz, prestó declaración indagatoria por su desempeño como síndico del Banco Nación durante el gobierno de Mauricio Macri, en el marco de una causa que investiga un presunto acuerdo entre la empresa Vicentin y la entidad para evitar el cobro de una deuda millonaria.
La indagatoria —instancia prevista en el Código Procesal Penal que no implica una definición de culpabilidad sino la posibilidad de ejercer defensa— se produjo en el marco del expediente que analiza, en forma puntual, presuntas irregularidades en el otorgamiento y posterior refinanciación de créditos a la firma santafesina.
La declaración de Díaz
En su testimonio de casi tres horas, el síndico General de la Nación sostuvo: “El cliente operaba con el banco hacía más de 30 años y era el más importante de la entidad financiera. Todos los informes de los cuales tuve conocimiento solo mencionaban la necesidad de un encuadramiento que resultaba generado por situaciones exógenas al cliente y estaba dado en tres situaciones: dos transferencias que había realizado el BNA al Tesoro Nacional y las variaciones en el tipo de cambio que se dieron durante el año 2019”.
Díaz también aseguró: “La información que tuve durante mi labor fue que el banco intentaba encuadrar la situación del cliente a través de un seguro de caución, y que esa situación estaba en conocimiento de la autoridad regulatoria. El síndico no debe vincularse con las actividades operativas, puesto que ello resultaría ser un condicionamiento a la hora de realizar una función técnica objetiva e independiente”, añadió.
Además, el titular de la SIGEN se refirió al mecanismo de control utilizado en organizaciones de la envergadura de Vicentin y resaltó que “casualmente” su imputación en la causa se produjo recién en el mes de septiembre del año pasado, cuando ya había sido nombrado síndico General de la Nación.
En ese marco, señaló: “No logro comprender las imputaciones que se me puedan hacer en esta causa como consecuencia de mi rol como síndico de la empresa, siendo que me apoyé en áreas técnicas especializadas, que en ningún momento me alertaron de un posible riesgo de default, sino todo lo contrario: esos documentos reflejaban la solvencia del cliente. Por lo tanto, al no recibir ninguna alerta, nada estaba a mi alcance para actuar de manera distinta a la que lo hice”.
El eje: el rol del síndico
Según surge de la reconstrucción judicial, el foco estuvo puesto en el papel que Díaz desempeñó como síndico del Banco Nación durante ocho meses, entre julio de 2019 y marzo de 2020.
En su declaración, el funcionario sostuvo que su intervención constaba del control de legalidad y del análisis de la información contable del banco, sin facultades ejecutivas ni voto en las decisiones comerciales adoptadas por la entidad. Es decir, defendió que su rol no era resolutivo sino de control de legalidad y de fiabilidad de la información financiera emitida por el banco.

La causa gira en torno al proceso que permitió a Vicentin acceder a financiamiento por cifras que rondaron los 300 millones de dólares durante la gestión comercial de los últimos años (la empresa tenía una extensa trayectoria como cliente del Banco Nación). La Fiscalía investiga si existieron desvíos en la aplicación de normas o falta de resguardos suficientes para proteger los intereses de la entidad.
En ese esquema, el accionar de los órganos de fiscalización quedó bajo análisis.
Embargos, imputaciones y un presunto perjuicio millonario
En paralelo al avance del expediente, el Juzgado Federal N° 10 ya dispuso embargos preventivos e inhibiciones generales de bienes sobre ex directivos del Banco Nación y responsables del grupo empresario. La medida alcanzó a 18 ex funcionarios de la entidad y a empresarios de Vicentin.
Entre los imputados, figuran el ex presidente del Banco Nación, Javier González Fraga; el ex vicepresidente Lucas Llach; y los directores Carlos Alberto Castellani, Ercilia Antonia Nofal, Miguel Ángel Arce, Guillermo Goldberg, Jorge Alberto Lawson, Marcelo Javier Pose, Javier Okseunik y Agustín Pesce.
También fueron alcanzados Juan José Fragati (gerente general), Martín Enrique González (subgerente de Banca Corporativa), Susana Graciela Ojeda (subgerente de Riesgo y Política de Crédito), Maricel Leonor Moschini (subgerente de Soporte Crediticio), José Luis Testa (gerente zonal), Luis María Celestino Restelli (gerente zonal), Darío Marcelo Giacossa (gerente de sucursal), Néstor Ariel Bled (gerente de sucursal), Alexis Diosnel Tortul (responsable de la plataforma comercial) y el propio Alejandro Fabián Díaz, en su carácter de síndico.

Por parte del Grupo Vicentin, la medida recayó sobre su presidente de la empresa, Néstor Buyatti; el vicepresidente, Alberto Julián Macua; el apoderado Herman Roberto Vicentin; y los directores Martín Sebastián Colombo, Roberto Oscar Vicentin y Máximo Javier Padoan.
Según la resolución judicial, la “finalidad del embargo se extiende a asegurar la eventual imposición y cumplimiento del decomiso, y de esta manera impedir que se consolide el provecho del delito en cuestión”.
El juez Ercolini planteó además que deberá considerarse “la posible pena de multa que pudiera dictarse y la solidaridad en la obligación de reparar el daño que pudiera recaer sobre todos los responsables del delito”.
Agosto-diciembre de 2019: el período bajo la lupa
La resolución judicial señala que entre agosto y diciembre de 2019 —los últimos meses del gobierno de Mauricio Macri— funcionarios del Banco Nación y empresarios del Grupo Vicentin “habrían generado” que las compañías Vicentin SAIC y Algodonera Avellaneda SA defraudaran a la entidad pública por un perjuicio patrimonial de USD 304.328.665,75, suma que “hasta la actualidad continúa siendo de cobro incierto”.
La Justicia sostiene que los funcionarios del banco “habrían omitido intimar” a las empresas por deudas vencidas y exigibles desde el 8 de agosto de 2019, originadas en préstamos concedidos como prefinanciación de exportaciones.

El fallo también advierte que entre el 8 de agosto y el 3 de diciembre de 2019 se habrían liberado, desde dos cuentas, un total de $43.449.104.966, autorizando 125 transferencias hacia otra cuenta corriente radicada en la misma entidad. El magistrado enfatizó que “el banco carecía de facultades para cobrarse”.
Para el juzgado, existió una presunta “actuación coordinada entre funcionarios del Banco Nación y empresarios”, que habría perjudicado patrimonialmente a la entidad financiera, mediante el otorgamiento irregular de 28 préstamos por un total de USD 105.500.000, concedidos entre el 8 y el 26 de noviembre de 2019.
A pedido del fiscal Gerardo Pollicita, Ercolini citó a declaración indagatoria a 26 personas que en 2019 integraban los directorios de la cerealera y del Banco Nación, acusadas de haber cometido un presunto fraude millonario contra el Estado.
Alejandro Díaz inició sus actividades como síndico del Banco Nación a mediados de julio de 2019, tan solo unos días antes de los primeros atrasos en los vencimientos de Vicentin. Luego, permaneció en su puesto durante ocho meses y declaró que, tras su salida, no tuvo intervención en los hechos posteriores.
Sobre la refinanciación recibida por Vicentin durante el mes de noviembre de 2019 y el encuadramiento de límites a través de garantías, Díaz manifestó en su indagatoria no contar con ningún elemento que hiciese presumir la existencia de riesgo crediticio, sino todo lo contrario: los informes técnicos de las áreas operativas y de supervisión indicaban solvencia del cliente, y la refinanciación generada con estas operaciones es una práctica habitual en el sistema financiero. El banco obtenía un beneficio económico y posibilitaba que el cliente presentara las garantías que se estaban resolviendo o en proceso de resolución.
“No encontré motivo para oponerme a la toma de conocimiento de esta refinanciación. Si lo hubiese hecho, no hubiese tenido elementos para defender mi posición y no hubiese cambiado el rumbo de operaciones ya concretadas”, sintetizó Díaz en su presentación.

En ese tablero judicial, la declaración de Alejandro Díaz marca un punto clave: el intento del titular de la SIGEN de delimitar su responsabilidad a un rol técnico y de control, basado en informes de áreas operativas que conforman el sistema de control interno de la organización y sus líneas de defensa.
El inicio de la gestión de Díaz en la SIGEN
Mientras el expediente judicial sigue su curso, puertas adentro de la SIGEN la actual conducción puso en marcha una agenda orientada —según destacan desde el organismo— a fortalecer los mecanismos de control y auditoría del sector público nacional.
En sus primeros meses al frente del organismo, Díaz impulsó una revisión de los circuitos internos para la ejecución de auditorías, con foco en la trazabilidad de los expedientes y en la digitalización de procesos para reducir márgenes de discrecionalidad. También promovió la actualización de manuales de procedimiento y la coordinación con unidades de auditoría interna de distintos ministerios y empresas estatales, en un intento por homogeneizar criterios técnicos.
Ese perfil técnico es el que el funcionario intentó remarcar en su exposición judicial: la diferencia entre la función de control formal y la decisión política o comercial que adoptan los directorios de las entidades públicas. En el caso puntual del Banco Nación, insistió en que la sindicatura no tenía atribuciones para bloquear operaciones crediticias, sino para emitir recomendaciones y dejar constancia de observaciones, que no pudo formular porque no existían elementos ni evidencias que hicieran presagiar el colapso del cliente en cuestión
POLITICA
El titular de la Sigen fue indagado en la causa que investiga irregularidades en la quiebra de Vicentin por su pasado en el Banco Nación

Por su rol como síndico del Banco Nación (BNA) durante el macrismo, el actual titular de la Sindicatura General de la Nación (Sigen), Alejandro Díaz, fue indagado ayer en los tribunales de Comodoro Py en la causa que investiga un presunto acuerdo entre la empresa Vicentin y la entidad financiera para omitir el cobro de una deuda millonaria.
El expediente revisa, además, el refinanciamiento de una deuda que el BNA le otorgó a Vicentin días antes de que la empresa -que llegó a ser una de las mayores exportadoras de granos del país- declarara un “estrés financiero” e ingresara en un declive que culminaría con un concurso preventivo.
A Díaz, que durante ocho meses representó a la Sigen en las comisiones internas del Banco Nación, se lo acusa de no oponerse a las maniobras financieras que habrían favorecido a la empresa en detrimento del Banco.
Según pudo reconstruir de distintas fuentes, Díaz se defendió en el juzgado de Julián Ercolini afirmando que no estaba facultado para tomar decisiones y que no tenía voto en aquellos encuentros. El funcionario explicó que su trabajo consistía solo en supervisar que las decisiones del banco fueran “consistentes” con los informes que se presentaban en las reuniones.
Las irregularidades de la empresa comenzaron en agosto de 2019, unos días después de que Díaz llegara al Banco Nación como representante de organismo. El primer descalce, marcó en su indagatoria, ocurrió por motivos ajenos a la empresa: los efectos inflacionarios y una reducción en el patrimonio del banco confluyeron para que un préstamo cercano a los 300 millones de dólares superara el límite establecido por el Central para los pasivos de los bancos, fijado en un 15% del patrimonio de cada entidad financiera. Esa deuda, marcó el funcionario, se había tomado antes de su llegada al Banco Nación.
Díaz señaló que todos los informes a los que tuvo acceso indicaban que hasta ese entonces la empresa gozaba de buena salud y que, históricamente, la firma era solvente y recurría al Nación solo para estabilizar su flujo de fondos.
Desde mediados de agosto, y en medio de nuevas negociaciones para flexibilizar el tope del 15%, Vicentin comenzó con los incumplimientos en sus liquidaciones diarias, que se fueron acumulando hasta alcanzar una deuda neta de cerca de 100 millones de dólares para noviembre de 2019, mes en el cual se firma el refinanciamiento que hoy revisa la Justicia.
El ahora síndico de la Nación explicó que aquel esquema de repago no fue una mera “concesión”, sino que le reportó al BNA una ganancia de 7.5 millones de dólares.
Su declaración forma parte de una ronda de 26 indagatorias que fueron solicitadas en la causa por el fiscal Gerardo Pollicita, que estimó el daño de la supuesta defraudación en 300 millones de dólares.
A fines del año pasado, el juez Ercolini ordenó un embargo preventivo de más de 500.000 millones de pesos contra todos los imputados en la causa. La lista incluye a las dos máximas autoridades del Banco Nación durante el periodo, Javier González Fraga -ya indagado- y Lucas Llach; otros exfuncionarios del Banco, como Díaz, y 6 directivos de la firma: Daniel Néstor Buyatti, Alberto Julián Macua, los directores Roberto Oscar Vicentin, Máximo Javier Padoan y Martín Sebastián Colombo y el apoderado Herman Roberto Vicentin.
“Los funcionarios del Banco de la Nación Argentina, conjuntamente a los empresarios del Grupo Vicentin, entre agosto y diciembre de 2019, habrían generado que las compañías Vicentin SAIC y Algodonera Avellaneda SA defraudaran las arcas de la entidad pública por un perjuicio patrimonial de US$304.328.665“, señaló el juez en diciembre de 2025.
Otro de los elementos bajo revisión es el control que hizo el BNA del dinero que entraba a las cuentas de Vicentin. La entidad financiera tenía en su poder dos cuentas de garantía donde se recaudaban los fondos de la actividad comercial de la empresa.
Parte de la acusación señala que el banco omitió retener ese dinero para cobrarse los incumplimientos. En sus defensas muchos imputados sostuvieron que nadie quería trabar el normal funcionamiento de la empresa y que el banco ya se encontraba en negociaciones con la empresa para regularizar su situación.
Con el cambio de Gobierno, en junio de 2020, el entonces presidente Alberto Fernández anunció en plena la pandemia la intervención de la firma y una posible expropiación, pero finalmente dio marcha atrás con la medida, luego del ruido que generó el anuncio en la opinión pública.
Pasado en la AFA
Hasta antes de convertirse en titular de la Sigen, Díaz, que hizo casi toda su carrera dentro del organismo de control, ocupó un cargo dentro de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), como presidente de la Comisión Fiscalizadora, un órgano encargado de supervisar la administración financiera de la institución.
En julio del año pasado, al ser nombrado por el presidente Javier Milei en el organismo de control, el funcionario pidió licencia y se apartó del cargo.
Con una carta dirigida a Tapia y al tesorero de la AFA, Pablo Ariel Toviggino, argumentó que su nuevo rol en la gestión pública le impedía abocarse a sus funciones como presidente de la Comisión Fiscalizadora, “con la diligencia, independencia y objetividad que exigen las normas profesionales aplicables y los principios rectores de la Ley General de Sociedades”.
la causa que investiga un presunto acuerdo entre la empresa Vicentin y la entidad financiera,argumentó,Federico González del Solar,Conforme a,,Siempre insegura. La Argentina, un país especial en la guerra,,»El poder en las sombras». Piden la captura de la mano derecha del líder supremo iraní por el atentado contra la AMIA,,Revés para Tapia. La Justicia confirmó la indagatoria para el jueves por presunta evasión
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