POLITICA
El Senado dilata el debate sobre la integración de la Corte Suprema, en sintonía con los deseos de Casa Rosada

Tras semanas de idas y vueltas, el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales -cabecera-; y de Justicia y Asuntos Penales, inició esta semana las rondas de exposiciones relacionadas con la integración y el género de la Corte Suprema. El miércoles pasado quedó claro, según confiaron legisladores de diversos bloques a Infobae, que la discusión sobre este tema tendrá un mínimo de dos o tres meses, en sintonía con los deseos de la Casa Rosada, que pretende retomar la puja por el máximo tribunal de Justicia con el recambio parlamentario de diciembre próximo.
La idea de un sendero ágil fue promocionada por la senadora del peronismo disidente y titular de la comisión de Asuntos Constitucionales, Alejandra Vigo. Lo contradictorio es que la propia legisladora deslizó la posibilidad de llevar el análisis de las diferentes iniciativas que hay en la Cámara alta hacia el interior del país. “¿Somos la ‘Casa’ que representa a las provincias y vamos a viajar? Parece un chiste. Además, ¿qué busca con esto? ¿Sueña con alguien de su confianza en el máximo tribunal? Al final, le hace el juego al Gobierno”, reflexionaron desde un experimentado despacho.
“Durante estos últimos diez años ha habido cuatro convocatorias; cuatro veces se convocaron a las comisiones para trabajar y para discutir, como decía, proyectos que en ese momento tenían estado parlamentario. Por lo tanto, como digo, no es un tema nuevo, sino que, en todo caso, estamos retomando este tema tan importante. Y que, como se ha dicho aquí, estamos debatiendo para poder definir por consenso, por supuesto, como siempre, y como creo que así va a ser, la integración de la Corte Suprema -yo diría- para los próximos veinte años en la Argentina. Así que es un tema sumamente importante”, aseguró Vigo días atrás, según consta en la versión taquigráfica de la reunión.
Entre los futuros disertantes aparecen la reconocida ex jueza de la Corte mendocina Aída Kemelmajer -solicitada por los radicales Mariana Juri y Rodolfo Suarez, y la peronista jujeña Carolina Moisés-; el ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona -curioso que a nadie se le haya ocurrido invitar a Sebastián Amerio, quien maneja los hilos del poder real en dicha área-; y el abogado Francisco Oneto -defendió a Javier Milei tras el episodio $Libra-, entre otros.

Las comisiones tienen a la vista varios textos que plantean un aumento de la integración de la Corte Suprema de cinco a siete, nueve y hasta 15 magistrados. El último caso es similar al proyecto que aprobó el Frente de Todos en 2022 y quedó sepultado en Diputados. Ni hablar de la promocionada reforma judicial de 2020, que derivó en un papelón en el recinto que presidía la otrora vicepresidenta y hoy condenada Cristina Kirchner, con múltiples y desprolijos cambios en plena sesión, a la vista de todos, como si fuese un borrador de trabajo práctico.
“Acá se trata de salir de esta encerrona que tenemos, de que no hubo diálogo político en los últimos veinte y pico de años para acordar nada que tenga que ver con lograr mayorías. Tenemos la Auditoría -General de la Nación- acéfala, el procurador que no está designado, los directores del Banco Central están en comisión hace más de una década, el defensor del pueblo es inexistente. O sea, la política está teniendo un problema”, alertó durante el último plenario el peronista disidente Juan Carlos Romero (Salta).
Con lo sucedido el jueves en el recinto, tras la repentida partida del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el pleno del Senado votó convocar de nuevo al funcionario para el próximo miércoles, a partir de las 11. Esto podría complicar los planes de la discusión sobre la Corte que, en realidad, ya se había consensuado realizar encuentros cada 15 días. Por eso las dudas de varios legisladores sobre el accionar de Vigo y sus verdaderas intenciones, siempre con la sombra cerca de la Casa Rosada.
POLITICA
Reforma laboral: Karina Milei y Manuel Adorni planean ir al Senado para presenciar el cierre del debate

Luego de una extensa jornada legislativa en la que el Gobierno puso a prueba los acuerdos a los que llegó con los diferentes sectores políticos, Karina Milei y Manuel Adorni decidieron ir al Congreso para presenciar el cierre del debate por la reforma laboral, en la antesala de la votación del proyecto que recibiría media sanción durante la madrugada.
De acuerdo con lo que precisaron a Infobae fuentes cercanas a los protagonistas, la secretaria general de la Presidencia y el jefe de Gabinete se trasladarían hasta el Senado un poco antes de la medianoche.
De esta manera, se sumarán a otros referentes del oficialismo que se encuentran desde temprano en el lugar, como el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Tal como había anticipado este medio, el propio presidente Javier Milei le había ordenado a los integrantes de la mesa política libertaria instalarse en el recinto durante el tratamiento de la norma, para evitar imprevistos.

Se prevé que el arribo de los funcionarios se dé en el marco de un fuerte operativo de seguridad, debido a que en las inmediaciones del Palacio Legislativo se vienen registrando desde hace horas graves incidentes como consecuencia de los disturbios ocasionados por algunos manifestantes, que incluso arrojaron bombas molotov.
El choque entre la Policía y los agresores provocó hasta el momento que alrededor de seis uniformados terminaran heridos y al menos quince personas fueran detenidas.
Dentro del Congreso, en tanto, los senadores continuaban discutiendo la reforma laboral, la cual tuvo cerca de 28 cambios con respecto al texto original, que fueron aceptados por el Gobierno para conseguir el respaldo de los espacios aliados.
Los últimos legisladores en tomar la palabra serán la radical Silvana Schneider, la peronista Juliana Di Tullio y los libertarios Agustín Monteverde y Ezequiel Atauche.

Para este entonces se prevé que en los palcos ya estarán ubicados la secretaria general y el jefe de Gabinete, quienes supervisarán el cierre y se garantizarán de que estén los votos para la media sanción.
El único integrante de la mesa política que no estará en el Senado será el asesor presidencia, Santiago Caputo, quien se quedó en la Casa Rosada para continuar trabajando desde allí.
Ya por la madrugada, hablarán los jefes de los bloques, entres ellos del Frente PRO, Martín Goerling Lara; de Convicción Federal, Fernando Salino; de la Unión Cívica Radical (UCR), Eduardo Vischi; del Justicialismo, José Mayans, y -finalmente-, de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich.
Las autoridades nacionales confían en que el proyecto será aprobado en general, mientras que durante el tratamiento en particular de los capítulos, se realizarán las modificaciones previamente acordadas con los aliados.
Los gobernadores, empresas, bancos y los gremios fueron los principales beneficiados con los retoques que se hicieron en los últimos días, aunque en algunos casos se matizaron varios puntos de la medida original.

Entre otros puntos, el oficialismo aceptó eliminar el artículo que proponía reducir del 30% al 27% las alícuotas del Impuesto a las Ganancias para sociedades y que afectaba las cajas provinciales.
Asimismo, se confirmó la bancarización y se descartó el uso de billeteras virtuales para el pago de salarios, mientras que la derogación de los estatutos y regímenes especiales entrará en vigencia 180 días después de la sanción de la ley.
En tanto, el aporte solidario a los sindicatos se mantendrá durante dos años, aunque con un tope del 2% (actualmente, algunos gremios perciben hasta el 4 por ciento).
Además, no avanzó el artículo que proponía reducir las cargas patronales para las obras sociales: se mantendrá en 6% y no bajará al 5%, como establecía el proyecto original.
Se incorpora la palabra “especialización” a los programas, cursos o seminarios cuyo otorgamiento o pago debe documentarse contra recibo y se exige que el pago de gastos de sepelio de familiares a cargo del trabajador esté debidamente documentado mediante comprobante.
Antes de ingresar al Senado, Bullrich, se mostró confiada de cara a la sesión, afirmó que el proyecto “ha tenido una participación de todos aquellos que son reformistas, que quieren que el país avance” y aseguró que el oficialismo espera una votación favorable.
Mesa Política
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Reforma laboral: en medio de presiones y negociaciones, el oficialismo se encamina a aprobar el proyecto en general

Sin contratiempos a la vista, aunque con un texto sometido a los vaivenes y tironeos de presiones políticas, económicas y sectoriales, el oficialismo libertario se encamina a conseguir la aprobación de la reforma laboral en el Senado como corolario de un extenso debate en el que casi no hubo lugar para los grises, que dividió al recinto de la Cámara alta entre los que apoyan las modificaciones al marco normativo impulsado por el gobierno de Javier Milei y el kirchnerismo, que las rechaza.
Según pudo saber , la votación en general se espera para después de la medianoche; y la aprobación definitiva, con los cambios que se le introducirán al proyecto en el recinto, para bien avanzada la madrugada.
Esto es así por la estrategia adoptada por el bloque Justicialista que, ante la inminencia de una nueva derrota legislativa a manos de un oficialismo en minoría, adoptó como último recurso extender lo máximo posible el debate, anotándose 19 de los 21 senadores kirchneristas en la lista de oradores.
El texto que finalmente saldrá del Senado en revisión con destino a la Cámara de Diputados es, todavía, un albur. Lo único concreto es que se respetará la eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias del 35% al 31%, reclamada por los gobernadores provinciales y que terminó por darle a la jefa de los senadores oficialistas, Patricia Bullrich (Capital), los votos que necesitaba para darle luz verde a la reforma laboral en el Senado.
Mientras tanto, el frenesí de las negociaciones siguió durante toda la jornada. Mientras se agotaba la lista de 43 senadores que participaron del debate en general, en el despacho de la jefa del bloque oficialista del Senado se seguían discutiendo modificaciones con funcionarios del Poder Ejecutivo, como el ministro del Interior, Diego Santilli, como protagonistas.
Incluso los cambios anunciados por Bullrich en la tarde del martes como resultado de las extensas negociaciones que mantuvo durante las últimas tres semanas con los representantes de la oposición dialoguista, fueron puestos en duda durante la jornada.
Así, por ejemplo, a media tarde corrió fuerte el rumor, al extremo que llevó a enojar a algunos aliados, de que se daría marcha atrás de manera definitiva con la eliminación de los aportes obligatorios que algunos gremios le cobran de manera compulsiva a los trabajadores.
También hubo fuerte presión a favor de que las billeteras virtuales puedan ser usadas para el pago de los salarios, tal como establecía la versión original del proyecto enviado por el Gobierno al Congreso y que tiene en el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a su principal impulsor.
Uno de los “nuevos” cambios que se incorporarían al proyecto en el recinto sería la aprobación del convenio firmado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires para el traspaso del fuero laboral al ámbito porteño. La idea que manejaba Bullrich es incluir la ratificación parlamentaria del acuerdo como un artículo más de la reforma laboral.
La medida es resistida por los magistrados, que se niegan a perder su condición de jueces nacionales y promete convertirse en polémica.
Fuentes legislativas alertaban que no puede tratarse el tema, ya que el proyecto de ley de ratificación del acuerdo que envió el Gobierno al Senado ingresó como un expediente aparte que, además, no se encuentra habilitado para su tratamiento en sesiones extraordinarias.
Gustavo Ybarra,Conforme a
POLITICA
Milei sigue la sesión por la reforma laboral desde la Quinta de Olivos y envió a funcionarios clave al Senado para asegurar los votos

Javier Milei seguirá desde la quinta de Olivos la sesión del Senado en la que el oficialismo busca darle media sanción a la reforma laboral. El presidente no tiene agenda prevista afuera de la residencia presidencial y mantendrá contacto con los integrantes de la mesa política que se trasladarán al Senado.
Se trata del ministro del Interior, Diego Santilli, del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y del subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, que trabajan en conjunto con la jefa de bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta, Patricia Bullrich. En Nación mantienen la postura de que cuentan con el respaldo de 44 senadores para la sesión de hoy.
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Son los funcionarios que encabezaron las negociaciones con los senadores aliados, opositores, gobernadores y sindicatos, que terminaron con más de 28 modificaciones dentro del proyecto final. Se confirmaron también las presencias del jefe de gabinete, Manuel Adorni, y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en el Congreso.
En la Casa Rosada evitan anticipar movimientos y sostienen que cualquier decisión dependerá del clima en el recinto y de cómo evolucione la votación en particular. En distintos sectores de Balcarce 50 sostienen además que no está previsto que el asesor Santiago Caputo se involucre en las negociaciones.
El Gobierno monitorea también los avances de la movilización que convocó la Confederación General del Trabajo (CGT) y advierte que no espera tensiones con el operativo antipiquete del Ministerio de Seguridad. “No tenemos indicios de que vaya a haber caos”, agregan.
El Ejecutivo eliminó ayer del proyecto el artículo que contemplaba cambios en el Impuesto a las Ganancias para sociedades -el principal reclamo de los gobernadores por su impacto en la coparticipación- y aceptó una serie de modificaciones en el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), en los aportes sindicales y en el esquema de financiamiento de las obras sociales.
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Bullrich fue la encargada de anunciar los cambios y de coordinar el poroteo con la UCR, el PRO y otros bloques provinciales. La Casa Rosada definió además extender un día las sesiones extraordinarias para llegar con los tiempos del tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
En Balcarce 50 buscan que el texto que se apruebe en el Senado sea convalidado luego por Diputados sin modificaciones, para evitar que el proyecto deba volver a la cámara de origen y se dilaten los tiempos. Ponen la mira también sobre la votación de la Ley Penal Juvenil y del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur de este jueves.
Javier Milei, reforma laboral
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